Dietas Milagro

Regina Martín | 14 de diciembre de 2011 a las 11:19

Francisco Grande Covián citaba: “En contra de lo que a veces se afirma irresponsablemente, no hay  alimento alguno capaz de producir adelgazamiento. Los únicos alimentos que adelgazan son los que se quedan en el plato sin ser consumidos”.

¿A QUE LLAMAMOS DIETA  MILAGRO?

A aquellos regímenes que ofrecen una rápida reducción de peso, por un milagro, sin introducir cambios en el estilo de vida y en los hábitos alimentarios de la persona. Intentan responder a la expectativa de personas que desean perder peso rápidamente, sin esfuerzo y sin ejercicio. Estas “dietas milagro”, frecuentemente, son fruto de la búsqueda de beneficios económicos más que de la promoción de una alimentación sana y equilibrada y son prescritas por personas sin conocimientos científicos ni profesionales en el campo de la nutrición.

¿FUNCIONAN ESTAS DIETAS?

No. En muchas ocasiones se logra una reducción rápida de peso, pero la reducción tendrá las siguientes consecuencias:

1. Provocan deficiencias de proteínas, vitaminas y minerales por la falta de consumo con los alimentos.

2. Producen efectos psicológicos negativos.

3. Pueden desencadenar trastornos del comportamiento alimentario (anorexia y bulimia), de mayor gravedad que el exceso de peso que se pretendía corregir.

4. Favorecen el efecto “rebote” o “yo-yo”,  debido a que son dietas difíciles de mantener durante un tiempo prolongado.  Provocan ansiedad y aumentan el riesgo de caer en un atracón de comida, motivado por el hambre que producen aquéllas que son bajas en calorías. Hay otras que acaban  por abandonarse por aburrimiento o monotonía. Según la AEDN (Asociación Española de Dietistas Nutricionistas) el 95 % de las personas que pierden peso con una “dieta milagro” terminan recuperándolo. Las personas vuelven al estilo de alimentación que tenían antes de iniciar la “dieta milagro” y en consecuencia recuperan todo el peso perdido, incluso unos kilos extra, porque el metabolismo se ha acostumbrado a funcionar con cantidades de energía menores que las que se consumen con una alimentación normal.

5. No corrigen los malos hábitos alimentarios. Al abandonar estas dietas, las personas que las siguen  no han aprendido a comer saludablemente y vuelven a las costumbres que les hicieron engordar.

TIPOS DE DIETAS MILAGRO

Dietas hipocalóricas: Dieta Cero, dieta de la clínica Mayo, dieta “toma la mitad”, dieta Gourmet, Cura de Ake Aerland…

Dieta Disociadas: Dieta disociada de Hay, dieta de Motignac, dieta de Antoine, dieta de Shelton, dieta de Hollywood, Antidieta …

Dietas excluyentes: dieta del Dr. Prittikin y del Dr. Haas, dieta de los astronautas, de Scardale , dieta del Dr. Atkins, dieta de Lutz…

Monodietas: Dieta del pomelo, dieta de la manzana, dieta de la alcachofa, dieta del yogur, dieta de los potitos…

Otras variantes: Dieta de la luna, dieta del Grupo Sanguíneo, Test de Alcat…

Y… muchas más. La última y una de las más conocida es la “Dieta o método Dukan “. La OCU (Organización de Consumidores y Usuarios ) y AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y  Nutrición ) advierten de los riesgos de seguir dicho régimen.

Cada persona es única e irrepetible, tiene sus particularidades y necesidades, por lo tanto  la mejor dieta para adelgazar es aquella dieta personalizada que se ajuste a las características de quién la necesite, y que además de ser variada y equilibrada, proponga cambios en el estilo de vida y en los hábitos alimentarios.

Si tienes cualquier duda en torno a tu alimentación o la de tu familia o quieres conocer la manera más sana de adelgazar, puedes acudir a un dietista-nutricionista, que además de confeccionar una dieta equilibrada y adecuada al estilo de vida y necesidades de quien lo requiera, llevará a cabo una educación nutricional esencial para que toda la familia comprenda que jugar con la alimentación es jugar con la salud.

“En pocas palabras, una buena dieta consiste en comer un poco de todo y no demasiado de nada. (…) La gente se pregunta frecuentemente si ciertos alimentos son buenos o malos. La respuesta es que no existen alimentos malos, sino dietas malas”. (Francisco Grande Covián)

Los comentarios están cerrados.