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Mitos y realidades de los cítricos.

Regina Martín | 13 de febrero de 2012 a las 8:26

Los cítricos (naranjas, mandarinas, limas, limones y pomelos) son una de las frutas más cultivadas en todo el mundo. Pertenecen al género Citrus y comprenden aquellas frutas con un gran porcentaje de vitamina C y ácido cítrico, responsable de su inconfundible sabor ácido. Desvelamos algunos de los mitos y verdades donde los cítricos son los protagonistas.

La vitamina C alivia  los síntomas del resfriado y disminuye su duración.Verdadero. Los cítricos son excelentes aliados del sistema respiratorio pues aumentan las defensas, alivian las molestias de resfriados, gripes, dolor de garganta y muscular, y tienen acción antiviral y antibacteriana. No previenen su aparición, pero ayudan a mejorar los síntomas y reducir la duración de los mismos.

–  El refrán dice: “después de la leche nada eches”. Esta leyenda puede nacer del hecho de que si en un vaso de leche añadimos zumo de naranja, la bajada del ph debido al ácido cítrico, provoca la formación de cuajos debido a la precipitación de la proteína láctea, pero esto no implica ningún problema para la salud.

La naranja es la fruta más rica en vitamina C. Esto es falso, en realidad es la grosella negra que tiene en torno a 160 mg de vitamina C por 100 g de fruta. Después está el Kiwi (entre 80-100 mg), la fresa o el litchi (60 mg) y la naranja que tiene en torno a 52 mg. por 100 g de fruta.

“El zumo de naranja o de pomelos disuelve la grasa”. Los cítricos no tienen la capacidad de disolver la grasa corporal. Se llegó a crear la llamada “dieta del pomelo”, que resultó ser un truco publicitario para relanzar las ventas de los excedentes de la cosecha de pomelos (hay que decir que lo consiguieron).  Si tomamos muchos zumos lo que conseguiremos es incrementar la ingesta de calorías y conseguir el efecto contrario al deseado.

– La vitamina C no es demasiado estable y se puede degradar debido a la presencia de oxígeno o luz. Quién no ha escuchado a su madre o abuela decir: “¡Bébete el zumo que se le van las vitaminas!” ¿Es cierto, que se van las vitaminas? Aunque las vitaminas no se evaporan ni se esfuman, si se degradan y su aporte nutricional no es el mismo. Sobre todo la vitamina C es una de las que se estropea (se oxida) más fácilmente.

Los cítricos ayudan a la absorción de hierro. Verdadero. La ingesta de cítricos junto a la de alimentos ricos en hierro no hemo (fuentes no animales como las espinacas o las lentejas), puede favorecer la absorción intestinal de este mineral. De modo que tomarse un buen vaso de zumo de naranja o un par de mandarinas tras la ingesta de un plato de lentejas, es una buena opción.

“Tomar el zumo de un cítrico diluido en agua ayuda a combatir la fiebre”. No es cierto, lo que sucede es que cuando uno tiene fiebre se recomienda consumir bastantes líquidos para prevenir la deshidratación. Una forma agradable de beber agua es añadirle unas gotas de zumo de limón o naranja.

– En cuantas ocasiones me han preguntado ¿Puedo sustituir un zumo de frutas natural por uno envasado? ¿Es que tiene vitaminas añadidas? Los zumos envasados no son iguales a los zumos naturales que hacemos en casa, especialmente porque muchas de sus propiedades y nutrientes durante el proceso de pasteurización se quedan en el camino .Y mientras que los zumos naturales aportan minerales y vitaminas, los zumos envasados aportan azúcares y calorías.

Al menos una de las frutas consumidas por día debe ser cítrica. Verdadero. Esto se debe a que, además de su elevado aporte de vitamina C, las frutas cítricas contienen un importante aporte de agua, minerales, vitaminas y fibras. Todos estos nutrientes cumplen funciones esenciales para que nuestro organismo se conserve saludable: intervienen en la formación del colágeno, importante para mantener nuestros huesos y articulaciones fuertes. La vitamina C también refuerza el sistema inmunológico, ayudándonos a combatir infecciones y enfermedades.

Los cítricos son una fruta especial, no hay que olvidar que se recomienda consumir 3 o más raciones de frutas al día y que se aconseja que una de ellas sea un cítrico. De hecho, mejor todavía si consumimos dos raciones diarias de cítricos, una en el desayuno (un zumo de naranja natural o de pomelo, por ejemplo), y lo complementamos con otra ración de otros alimentos también ricos en dicha vitamina (pimientos, tomate, espinacas, etc.).

Los cítricos son antioxidantes y desintoxicantes, y si lo tomamos a primera hora, es cómo incorporar un limpiador a nuestro tubo digestivo. Elimina impurezas y prepara al organismo para lo que venga después, por ello es una buena idea incorporarlo en nuestro desayuno, ya sea de forma natural o como zumo de frutas natural.

Estos son algunos mitos, pero podemos encontrarnos muchos más… Si estáis interesados en algún otro no dudéis en consultarme y lo comentamos.

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