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Alergia a las proteínas de leche de vaca

Regina Martín | 17 de mayo de 2012 a las 12:27

La alergia a alimentos es una respuesta exagerada del organismo ante un alimento (alérgeno), que por si mismo es inofensivo para personas no alérgicas.

La alergia a la proteína de la leche de vaca es la más común en bebes y en niños pequeños, al ser el primer alimento complementario que se introduce en la dieta.

La reacción alérgica se puede producir por cualquier tipo de contacto con la leche, sea por ingestión, inhalación (vapores de cocinados o polvos de tizas escolares con caseína) o contacto cutáneo (productos cosméticos).

¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?

Las reacciones alérgicas a las proteínas de la leche de la vaca suelen ocasionar síntomas muy variables que aparecen en las primeras horas o en los días siguientes después de ingerirlas. Los más frecuentes son los cutáneos (urticaria, enrojecimiento alrededor de la boca, inflamación de los labios y otras partes del cuerpo…) seguidos por los digestivos (vómitos, diarrea) y en algunos casos dificultad respiratoria.

¿CUÁL ES EL PRONOSTICO?

En la mayoría de los lactantes y niños con alergia a las proteínas de la leche de la vaca la evolución es favorable, llegando con el tiempo a tolerar la ingesta de las mismas y sin presentar síntomas. Aproximadamente el 50 % consigue esta tolerancia al año, el 70% a los dos y el 80 % a los tres años.

¿CUAL ES EL TRATAMIENTO?

El tratamiento consiste básicamente en eliminar de forma estricta de la dieta la leche de vaca, sus derivados y los productos que contengan sus ingredientes, junto con el manejo nutricional adecuado para prevenir, y en su caso tratar la posible malnutrición secundaria.

En los lactantes, la dieta de exclusión conlleva sustituir  la fórmula adaptada por una fórmula especial. En caso de que esté alimentándose con leche materna, en principio no existe indicación para su sustitución, pero la madre deberá realizar una dieta hipoalergénica exenta de PLV.

La dieta debe ser estricta ya que pequeños aportes de proteína de leche de vaca pueden provocar reacciones alérgicas de gravedad impredecible o favorecer el mantenimiento de la sensibilización.

La leche y los productos lácteos se encuentran en muchos alimentos, algunos son fáciles de reconocer como: yogur, queso, natillas, cuajada, mantequilla, nata, crema de leche, arroz con leche.

Sin embargo las proteínas lácteas pueden también estar ocultas en otros alimentos que consumimos normalmente y otros productos como cosméticos o medicamentos.

ALÉRGENOS OCULTOS. El etiquetado nutricional.

Los alérgenos ocultos producen la cuarta parte de las reacciones alérgicas a alimentos.

Se debe presta atención rigurosa al etiquetado de los alimentos, puesto que se puede encontrar proteínas de leche como alérgeno oculto.

Dentro de la misma categoría de productos unos pueden contener proteínas de la leche de la vaca y otros no.

Algunos alimentos pueden verse contaminados por proteínas lácteas en su manipulación (trazas) sin que estas formen parte del listado de ingredientes del producto.

Las proteínas de la leche de la vaca pueden aparecer bajo diversas denominaciones:

Leche, leche en polvo, proteínas de leche, proteínas lácteas, trazas de leche, lácteos, lacteados, derivados lácteos, LACTOSA, grasa animal, suero de leche, caseína, lactoalbúmina, suero láctico, cuajo, sólidos lácteos, lactoglobulina. Lactosa sin especificar origen, en su extracción del suero láctico permanecen proteínas capaces de provocar reacciones alérgicas.

El término “grasas animales” sin especificar, puede tratarse de nata o mantequilla.

Azúcares o color caramelo, cuando no se especifica procedencia pueden proceder de lactosa contaminada por proteínas lácteas.

La denominación “proteínas” sin especificar puede ser de origen lácteo.

La denominación de “aromas” puede ser de queso o contener leche.

El término “caldo deshidratado”: utilizado en la elaboración de sopas, cubitos de caldo, salsas de tomate, etc.  Pueden contener también ciertas grasas sin especificar.

Aditivos que contienen proteína de leche:

H-4511 Caseinato cálcico

H-4512 Caseinato sódico

H-4513 Caseinato potásico

A día de hoy tanto la caseína como los caseinatos no se consideran aditivos como tal y su presencia en alimentos compuestos es de declaración obligatoria.

Aditivos que generan duda en función de su origen:

E-101 Riboflavina o lactoflavina (colorante). Casi siempre es de origen sintético pero en caso de duda se debe consultar al fabricante.

E-270 Ácido láctico

E-325 Lactato sódico

E-326 Lactato potásico

E-327 Lactato cálcico

Estos aditivos pueden ser obtenidos de forma sintética, y serían tolerados por los alérgicos, si están suficientemente purificados. Si no son sintéticos, sino obtenidos a partir de la leche, pueden estar contaminados con proteínas y causar reacción. Es recomendable contactar con los fabricantes del producto para averiguar su origen.

E-966 Lactitol

Es un alcohol azucarado sintético producido a partir de lactosa (azúcar de la leche de vaca). El posible contenido de restos de proteínas es mínimo, pero en caso de duda consultar se debe contactar con el  fabricante.

E-472b Esteres lácticos de mono y diglicéridos grasos.

E-481Estearoil-2-lactato sódico

E-482 Estearoil-2-lactato cálcico

El origen de estos emulgentes suelen ser grasa vegetales, pero también se utilizan grasas animales. Solamente el fabricante puede aclarar el origen de estas grasas. En caso de duda, consultar al fabricante.

ALIMENTOS PROHIBIDOS

– LECHE DE VACA Y DERIVADOS:

Leche de vaca natural o manufacturada: leche en polvo, leche descremada, condensada, evaporada, leches para la lactancia.

Leche de otros mamíferos: oveja, cabra, búfala…

Productos lácteos: yogures, natillas, flanes, quesos, requesón, quesitos en porciones, natillas de chocolate, “petit suisse” ó similares, arroz con leche, mantequilla, helados, cuajada, batidos, etc.

Productos que contienen las proteínas de la leche de vaca en baja cantidad: galletas, magdalenas, repostería, pasteles, chocolates con leche, caramelos con leche, margarinas (Tulipán, Vita y Hacendado)

Papillas de farmacia de cereales o frutas lacteadas, potitos con leche.

Aunque no es lo más frecuente, también puede tener alergia a CARNE DE VACUNO:

Carne de ternera, vaca, toro, buey, novillo.

Caldos de carne, sopas de sobre o cocidos con huesos de ternera.

Jamón cocido o conservas de vaca o ternera (conservantes)

Chorizo, salchichón, mortadela, salchichas, sobrasada. Leer siempre la composición de los ingredientes.

“Potitos” con carne de ternera o vaca.

ALIMENTOS PERMITIDOS

– LECHES:

De soja o fórmulas de soja de (Alsoy, Blevimat soja, Miltina soja, Nutrisoja, Prosobee, Velactin)

De almendras.

Productos sin leche de vaca (las fórmulas de farmacia tiene un mayor valor nutritivo que las de supermercado).

Galletas y magdalenas elaboradas sin leche.

Chocolate puro sin leche.

Margarinas puras vegetales.

Horchata y polos de hielo.

Papillas de farmacia no lacteadas y potitos sin leche.

– PRODUCTOS SIN CARNE DE VACUNO:

Carne de avestruz, caballo, cerdo, conejo, pollo, cordero, caza, etc.

Jamón serrano o jamón cocido (se recomienda ver el jamón cuando lo cortan).

Embutidos de cerdo sin leche o traza de carne de vaca.

Potitos sin leche de vacuno. Sopas o cocidos caseros sin carne de vacuno.

Pescados, fruta, verdura, huevos, tofu, alimentos que no contengan leche.

ALIMENTOS Y PRODUCTOS QUE PUEDEN CONTENER PROTEÍNAS LÁCTEAS

Pan, pan de molde.

Pasta (macarrones, fideos,…).

Tortillas, en algunos sitios le añaden leche o yogur.

Conservas.

Harinas.

Vacunas, medicamentos, cremas y jabones.

Guantes de látex, empolvados con caseína.

Tizas escolares.

Toallitas de bebé.

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