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Preguntas frecuentes sobre alimentación infantil

Regina Martín | 24 de mayo de 2013 a las 15:56

1.      ¿Mejor pan blanco o integral? ¿Engordan los productos integrales?

En la actualidad existe una gran variedad de tipo de pan que podemos aprovechar para diversificar su consumo: pan de trigo, avena, centeno, maíz o espelta, pan con nueces y pasas, pan con semillas de lino, fibra, espinacas o zanahorias. Todos pueden tener cabida en nuestra dieta, procurando alternarlos para que todos los días podamos incorporar algún tipo de pan integral.

Los cereales integrales se diferencian de los refinados en que tienen un mayor contenido de fibra y minerales, pero su contenido energético es similar. La fibra posee un poder saciante y por tanto ayuda en el control del peso al disminuir la necesidad de comer más cantidad de otros alimentos.

2.      ¿Es saludable el pan de molde?

El pan de molde incluye más ingredientes que el pan blanco con el objetivo de aumentar el tiempo de conservación. Contiene mayor cantidad de grasas, azúcares y sodio; así como posibles alérgenos (gluten y proteínas lácteas). Los alimentos de consistencia algo dura, que hacen trabajar a dientes y mandíbulas, favorecen el desarrollo de los músculos de la cara y de la masticación, al mismo tiempo que fortalecen los dientes y encías y aportan mayor sensación de saciedad (en caso de sobrepeso u obesidad). Podemos utilizarlo ocasionalmente en excursiones o comidas campestres porque se conserva mejor y es más fácil de masticar.

3.      ¿Es recomendable el consumo de especias y picantes en los niños? ¿Y el kétchup?

En general no es de interés incluir el consumo de sustancias picantes en el menú de los niños. También debe ser ocasional el consumo de kétchup, que siempre puede ser sustituido por salsa de tomate convencional o casera, elaborada  con aceite de oliva, que incorpora menor cantidad de sal y azúcar.

4.      ¿Cuál es el mejor aceite para nuestra dieta?

La grasa más saludable para nuestra dieta es el aceite de oliva virgen extra. Se trata de un aceite obtenido de la primera presión del fruto en frio, que conserva todas las propiedades de la porción grasa y de las sustancias antioxidantes que incorpora el jugo de las aceitunas maduras. Para frituras y para añadir en crudo es la mejor elección. Dependiendo de la variedad del fruto así será el sabor y el grado de acidez del aceite. La variedad arbequina tiene un sabor muy suave y afrutado.

También podemos utilizar otros aceites, como el de girasol alto oleico o maíz, que por su sabor más suave va bien con el pescado o para elaborar mahonesa suave

4.      ¿Es necesario tomar suplementos de vitaminas para cubrir las necesidades?

Con una dieta variada y equilibrada se satisfacen los requerimientos de vitaminas y minerales. Aumentar su ingesta fuera de las cantidades necesarias no tiene efectos beneficiosos sino que incluso pueden causar graves patologías. Solamente en caso de enfermedad, dieta restrictiva o periodo de inapetencia, debemos consulta al pediatra  la conveniencia de suministrar algún aporte vitamínico extra.

6.      ¿Se puede añadir cacao a la leche? ¿o es mejor que la tome sola?

El cacao no se puede consumir nunca antes de los 18 meses (salvo productos especialmente adaptados a niños de menor edad). A partir de ese momento se puede utilizar con moderación pero sin temor, porque con frecuencia ayuda a conseguir un gran beneficio (que el niño tome, con agrado, mayor cantidad de leche). Algunos niños sin el cacao no tomarían leche lo que supondría un problema nutricional.

7.      ¿Cuánta agua debe consumir al día un niño?

El agua es el componente más abundante del cuerpo humano. La cantidad de agua debe ser al menos de 1,5 litros/día. En la población infantil y juvenil es importante el consumo de agua: cantidades moderadas con las comidas y 4-5 vasos de agua o líquidos entre las comidas. Si necesitamos aumentar los aportes de líquidos, estos se aceptan mejor en forma de zumos naturales, infusiones o agua con sabores (añadiendo al agua unos trozos de limón, manzana, pera, etc.)

8.      ¿Son malos los refrescos?

Su valor nutricional es casi nulo, y su aporte calórico es elevado en los refrescos que contienen azúcar. Es aconsejable siempre realizar un consumo moderado de refrescos especialmente porque pueden desplazar a otros alimentos (por ejemplo la leche) de la alimentación del niño, o pueden contribuir a aumentar el consumo de azúcar (en algunos casos), otros pueden llevar fósforo y alterar relación calcio/fósforo de la dieta. En general, un niño debería beber agua, pero de forma esporádica algún refresco es aceptable.

9.      Los niños que practican deporte ¿deben tomar más proteínas?

Aunque al practicar deporte puede ser necesario tomar una cantidad adicional de proteínas, teniendo en cuenta que todos los niños tienen un aporte proteico muy elevado no es necesario hacer esfuerzos adicionales en este aspecto. Quizá sea necesario prestar mayor atención al aporte de hidratos de carbono (que se agotan con el entrenamiento habitual) y al consumo de líquido (para evitar la deshidratación).

10.  Cómo conseguir que el niño consuma los alimentos que rechaza?

Es un problema frecuente que debe comenzar a resolverse desde las primeras etapas de la vida. Los estudios realizados sobre este tema indican que hay una asociación entre el número de veces que se ofrece un alimento al niño y su aceptación. Ofrécelo de uno en uno de forma reiterada al menos 15 veces. 

Se puede variar el modo de preparación o de presentación, pero el alimento debe ser ofrecido al niño frecuentemente. Por otra parte, los hábitos familiares y la actitud de los padres/hermanos ante el alimento condicionan su aceptación o rechazo. Si en las fiestas se consumen frutas los niños asociarán el consumo de frutas con celebraciones, si a los padres no les gusta la leche o las verduras es poco probable que el niño las pida.

 

Referencias: ¿Cómo hablar de alimentación y salud a los niños? Dr.  Javier Aranceta Bartrina

 

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