Archivos para el tag ‘Antonio Maíllo’

¿Con v o con b?

Rafael Navas | 20 de marzo de 2015 a las 4:51

Es la pregunta del millón, la duda metódica y existencial, el arcano de los arcanos. “No sé qué votar”, se escucha desde hace meses por muchas esquinas, en el mercado, en la consulta del médico o en el bar. Y se va acercando la hora. Los mensajes que lanzan los candidatos como balones de playa desde una avioneta no surten efecto para despejar las dudas.

“¿A quién votamos?”, inquiere el marido a la esposa o la esposa al marido, sin más respuesta que el encogimiento de hombros desde hace días. “¿Tú que vas hacer?”, le suelta un compañero de trabajo a otro y por toda contestación encuentra un “de momento ir al pregón de Semana Santa y después ver el clásico”. Nada, mucha gente no suelta prenda… sencillamente porque no sabe qué hacer. Los militantes, cargos políticos, simpatizantes y votantes fieles lo tienen más claro, estaría bueno. Pero incluso en el último grupo, el de los votantes fieles, hay muchos que, como confesaba uno hace un par de días, votarán “esta vez con la nariz tapada”.

Quienes lo tienen mucho más claro son los que ya saben a quién votar, pero con b. Lo saben desde hace mucho tiempo porque el suyo será un voto de castigo en toda regla. Sus partidos han planteado estas elecciones (y las que vienen) como una oportunidad de desalojar del poder a quienes lo vienen ocupando desde hace años.

“¿A quién botamos?”, preguntan. Y sus seguidores contestan sin pestañear que a PSOE, PP e IU, que además se encargan de ponerles en bandeja esa claridad de ideas. El último acuerdo secreto para subir el sueldo de los parlamentarios andaluces en 2013, conocido ahora, ha sido otro soplo de viento a favor de sus pretensiones, por si a alguien de los suyos le quedaba alguna duda. El discurso del cambio en Andalucía propugnado por el PP se ha encontrado con el de Podemos y Ciudadanos, que es bien distinto porque éstos aún no han tocado poder. Maíllo, muy correcto toda la campaña, podría haber sacado mayor provecho del “y tú más” de socialistas y populares de no haber sido por la irrupción de Podemos. No se puede negar que la gran habilidad de los pequeños y nuevos partidos en esta campaña ha sido la de generar la duda en muchas personas sobre si utilizar el domingo la letra v o la b.

Anguita: apoyo y advertencia

José Aguilar | 20 de marzo de 2015 a las 4:47

No podía ser de otro modo. La resurrección política de Julio Anguita, el miércoles en Málaga, fue una ayuda a Maíllo –y Garzón, candidato a las generales– y una advertencia. Salió puntualmente del ostracismo –de la política nunca se fue– para mitinear en favor de Izquierda Unida en la tierra en la que la fundó y acarrearle votos al joven profesor de Sanlúcar y Aracena. Su carisma al servicio de la causa, como siempre hizo. Pero con el aviso propio del guardián de la ortodoxia: cuidadito con los pactos, cuidadito con repetir los tres años de colaboración con el PSOE corrupto y neoliberal que El Califa no ha dejado ni un momento de rechazar. No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta. No hay más izquierda que la que se propone acabar con el capitalismo y liquidar la Transición, y si ahora han surgido nuevos profetas de lo que se trata no es de arriar los viejos dogmas y desteñir las banderas impolutas, sino de procurar la unión de los profetas dispersos. Hablando en plata: Anguita llama al voto a IU y llama a IU a caminar junto a Podemos y otros grupos de la izquierda inequívoca y auténtica. Conclusión: IU ha de juntar sus fuerzas con el partido que no oculta su voluntad quitárselas. Todas, a ser posible.

El conversador en el #DíadelPadreIndeciso

Jesús Ollero | 19 de marzo de 2015 a las 20:01

NO termina de estar muy claro qué están buscando los candidatos en redes sociales. En el caso de los partidos es distinto porque su recorrido es más largo y su estructura, en algunas casos, muy notable. Aunque como ya hemos comentado la endogamia en cuanto a las etiquetas frustra la posibilidad de explorar nuevas bolsas de usuarios digitales indecisos (recuerden, respetables aspirantes, que el interné está lleno de gente con su voto por decidir, no sólo hay palmeros y alborotadores), es aún más llamativo cómo se han estado moviendo los propios perfiles de cada uno. Un breve repaso.

Así, sin anestesia ni nada, se ve claramente que los candidatos no conversan. Es posible que esta inacción sea la opción más razonable para no entrar en espirales ingobernables, puesto que el tiempo en campaña escasea y la posibilidad de tener que atender a decenas de respuestas cada hora es una amenaza real. Hay una excepción: Martín de la Herrán. Es el único que contesta de los siete candidatos de los partidos principales. Hiperactivo es poco. El abogado (discutidor profesional, pues) acumula el doble de tuits que Susana Díaz, Juanma Moreno, Teresa Rodríguez, Antonio Maíllo y Juan Marín juntos. Si el único que felicitó explícitamente por el Día del Padre fue Juanma Moreno, De la Herrán y algunos de UPyD celebraron el #DíadelPadreIndeciso, una más de las múltiples ocurrencias de la formación magenta, pródiga en este tipo de acciones. La última, una imagen de Gila al teléfono: “¿Está el indecisooooo? Que se ponga”. El robo de documentos de los ERE en su sede llenó el día de consignas e incluso recibió la solidaridad de adversarios políticos.

Del resto de candidatos, ya se comprobó que la cuenta de Susana Díaz se ciñe a ideas fuerza. Juanma Moreno amplía el espectro, pero sin una triste etiqueta que amplifique sus comentarios y con escasas referencias a usuarios. Teresa Rodríguez es más de retuitear y de sus círculos, como Antonio Jesús Ruiz, y al igual que Antonio Maíllo hace múltiples referencias a sus intervenciones en medios nacionales y escasísimas al seguimiento de la campaña en los medios andaluces. Juan Marín ha mantenido una línea de mensajes muy plana, como sin querer hacer demasiado ruido, al abrigo de la marca y de algunos links que reflejan su campaña. Sin margen para el error, en definitiva. Ninguno de ellos contesta a nadie. Puestos a pedir, pues mejor que escuchen, que de hablar no paran en todo el día, ¿no?

gila

La recta final se hace cuesta arriba en redes sociales

Jesús Ollero | 18 de marzo de 2015 a las 19:24

Es posible que, navegando por la web del periódico, haya recaído en una gráfica que ofrece datos sobre la actividad en Twitter de los candidatos, llamada ElecciON-line. Opileak ofrece esos datos a los lectores de las cabeceras de Grupo Joly y lo primero (o lo segundo) que le ha debido llamar la atención es que el interés ha ido decreciendo. Las curvas de actividad en torno a los candidatos van claramente a la baja, como si la campaña se le estuviera haciendo larga a las redes sociales. El cénit del primer debate no ha sido alcanzado después por ningún candidato, ni siquiera los que no estuvieron. Y el nivel del arranque de la campaña no se ha igualado ni por asomo, como si el interés se hubiera evaporado y quedaran únicamente los legionarios respectivos.

opileak

Si es de esas personas que revisa la lista de la compra a fondo, igual se ha dado cuenta de que los porcentajes sobre la actividad alrededor de los candidatos supera el 100%: oscila entre el 116 y el 120% al haber muchos usuarios que citan a más de uno de ellos. Pues bien. La capacidad de atraer nuevos usuarios se ha ido desplomando conforme avanzaba la campaña. De los más de mil diarios del arranque de campaña para PP y Podemos, y dos mil en el caso del PSOE, a apenas 300 ó 400 en la recta final. Hastío.
Según los datos que ofrece Opileak, el PA es el que más usuarios concentra que puedan considerarse spammers, con un 15% de usuarios que realizan más de 10 comentarios sobre el partido. IU y Podemos lideran la franja entre 3 y 10 mensajes (20% del total) mientras Ciudadanos manda entre los que han realizado sólo uno o dos (77%). En total, el PSOE multiplica por tres los usuarios de C’s, por 3,5 los de UPyD y casi por siete los del PA, además de doblar ampliamente los de IU.

Por ubicación, Susana Díaz concentra los usuarios que la referencian en Sevilla y Juanma Moreno, en Málaga. En Almería, zona clave, Díaz tiene casi tantos usuarios como el resto de candidatos juntos. En contra de lo que pudiera parecer, Teresa Rodríguez es superada en Cádiz por todos menos De la Herrán y Marín, y concentra sus apoyos en Sevilla (a la par que Maíllo, por detrás de Moreno y cinco veces menos que Díaz) y Málaga (la cuarta parte que Moreno y la mitad que Díaz).

En referencias cruzadas (a más de un político) los dos candidatos principales aparecen cuatro veces más que las siguientes y llamativas combinaciones: Moreno con Maíllo y Díaz con Rodríguez.

 

La frase del día:

@Cs_Andalucía
.@juanmarin_cs “Nosotros no vamos a entrar en gobiernos de coalición, pero sí vamos a ayudar a gobernar en #andalucia”

“Escúcheme por lo menos a mí”

Alberto Grimaldi | 17 de marzo de 2015 a las 11:40

Si sobre el primer debate, el de Canal Sur, sólo había expectativas, el segundo de anoche, en TVE, ya tenía la referencia del anterior. Si a alguien le quedó alguna duda de quién no ganó aquél, Susana Díaz lo demostró en éste: sabiendo que no llegó a lo que se esperaba, pasó al ataque… y se pasó de frenada. Crispó cada uno de los tres bloques con interrupciones constantes a sus adversarios y trató de provocar al candidato del PP con referencias personales. Más que dar sus argumentos, se centró en impedir que los demás se expresaran. Tanto reiteró su conducta que hasta la moderadora llegó a decirle mientras le pedía que fuese respetuosa: “Escúcheme por lo menos a mí”. Elocuente. Pero quizá cuando más erró fue al espetarle al candidato popular que ella sí respetaba: “Porque estoy aquí con usted”. Situtándose en un plano superior al de sus oponentes y al de los televidentes. Antonio Maíllo acentuó su papel de convidado de piedra que había logrado atenuar una semana antes y ofreció escasas novedades. Juan Manuel Moreno Bonilla siguió la línea marcada ya en Canal Sur, aunque con alguna oferta nueva, como proponer que no haya ni un solo aforado en el Parlamento de Andalucía. Aprovechó bien las rupturas del guión. Enfatizó en su beneficio las malas formas por las que optó Díaz. El candidato del PP, sin arrasar, volvió a salir reforzado. Aun así, le faltó explicar más su programa. Si estos debates aclararon algo al elector fue más bien a quién no votar.

Cuerpo a cuerpo

Antonio Méndez | 17 de marzo de 2015 a las 10:52

No sé cómo los partidos políticos no ajustan su programación a la de la televisión. No les interesan los votos catódicos. Susana Díaz no ha encontrado otra fecha para convocar las elecciones autonómicas que el 22-M, el día del clásico entre el Barcelona y el Real Madrid. A las 22:00 del domingo, cuando puede conocerse qué partido será el ganador y comience la conjetura sobre los futuros pactos, la mayoría estará absorta en otra pantalla, pendiente de un balón no del resultado de las urnas. Para eso, mejor convocar estos comicios conjuntamente con las municipales. En mayo seguro que ya se sabe quién ha ganado la liga.

Y como si en 15 días de campaña no existieran alternativas, anoche insistieron en desafiar a El Hormiguero, al capitulo de El Ministerio del tiempo y al desenlace de Los Nuestros. No es que albergue dudas sobre el final de esta última serie. Si los boinas verdes y los legionarios juntos no son capaces de rescatar a dos niños en el desierto, aunque estén en manos de una sucursal del ISIS, el Gobierno debería pensarse en reinstaurar la mili obligatoria.

Pero ni el PP ni el PSOE son a estas alturas fuerzas de asalto para combatir con crédito contra la corrupción. Ni Moreno Bonilla se asemeja al capitán Hugo Silva, aunque es cierto que le sobró munición para mantener la ofensiva toda la noche. Ni Díaz esgrime tanta precisión dialéctica como la francotiradora Blanca Suárez. Más bien ayer cambió de táctica. Y aunque no se olvidó de su blanco a distancia, siempre tiene en el punto de mira a Rajoy, optó a la desesperada por el cuerpo a cuerpo contra su contrincante .
Y desde luego Antonio Maíllo nunca podría ser un cabecilla islámico. Ayer fue el general ideal para comandar las fuerzas de paz de la ONU. Exigió educación. “Lo que tienen que hacer los dos es pedir perdón”. Les amonestó.

Más candidata que presidenta

Javier Chaparro | 17 de marzo de 2015 a las 10:50

Uno de cada cinco electores andaluces se confesaba indeciso antes del debate de anoche en RTVE y puede que esa proporción aumentase a su término entre quienes tuvieron la paciencia de estar atentos a su desarrollo. En apenas hora y media asistimos a un guirigay donde las propuestas de gobierno, muy escasas teniendo en cuenta el total del tiempo consumido, quedaron eclipsadas por la sombra de las acusaciones y la marrullería.

Las encuestas vienen pronosticando de forma unánime la victoria del PSOE el próximo domingo, aunque de la intervención de la candidata socialista bien pudiera deducirse que la primera en no estar convencida de esos resultados es ella misma. Tensa y faltona con sus numerosas interrupciones a los adversarios -haciendo caso omiso, incluso, a la moderadora- la imagen que proyectó casó más con la de un candidato que parte con desventaja, no con la de quien ostenta la Presidencia de la Junta y aspira a ganarla por vez primera en las urnas. Y más aún cuando las mismas encuestas indican que necesitaría del apoyo o la abstención de uno o dos partidos más para ser elegida jefa del Gobierno autonómico. Si lo visto anoche es un anticipo o confirmación de las formas que maneja, a sus segundos de a bordo les queda tarea por delante para orillar posiciones con sus potenciales aliados.

Díaz no tuvo término medio: a la defensiva con tono victimista o directamente a la ofensiva, se empeñó una y otra vez en identificar las críticas a la labor de su Ejecutivo y la de sus antecesores Griñán y Chaves (de los que llegó a renegar cuando afirmó que “mi comportamiento es nuevo, es distinto”) con una crítica a Andalucía. La insistente conjugación de los verbos, en primera del singular, fue reveladora.

Moreno cumplió con los suyos y coló la retirada del aforamiento de los diputados como propuesta estrella, un guante recogido por Maíllo, para quien la medida debe ser extendida al conjunto de cámaras legislativas. Algo seguro sí sabemos: en el próximo Parlamento se seguirá hablando de corrupción. Cuestión aparte será el provecho que los andaluces saquemos de ello.

El extraño aislamiento de una tendencia mundial

Jesús Ollero | 16 de marzo de 2015 a las 23:47

Desconozco el motivo, aunque hubo reacción. Tarde, pero cada cual haga sus reflexiones. Resulta que desde antes de su comienzo estaba bien a la vista que #DBTAndalucíaTVE, horrible a todas luces, sería el hashtag básico para seguir el segundo debate a tres, esta vez en la televisión pública nacional. Sin embargo, en un giro errático y puede que poco medido, todo el contingente socialista se abrazó al celebrado #YoConSusana dejando el camino libre de la etiqueta general a quienes animaban al PP, algunos de IU y mayoritariamente a los neutrales. O sea, el PSOE se aisló digitalmente del debate y no empezó a solucionarlo hasta bien entrada la segunda mitad del mismo.

¿Qué quiere esto decir? Pues que tiene escaso valor propagar hasta el último rincón del país el #YoConSusana si los interesados en el debate miraban otra cosa. Permitan el símil, la artillería socialista eligió la calle equivocada para invadirnos con sus consignas, dejando una avenida gigantesca al resto, principalmente a su gran rival, y ahí toda la infantería que coordina Mariví Romero debió frotarse las manos.

Desde el minuto 1, el complicado #DBTAndalucíaTVE se aupó al primer puesto de las tendencias en España, y a poco de avanzar era la primera a nivel mundial. Y el PSOE, tan empeñado en tocarle las palmas a su líder, se enrocó metiéndose en una sala en la que sólo había simpatizantes mientras toda la transversalidad se hartaba de ver fotos de Juanma Moreno sonriendo, consignas sobre la prepotencia de Susana Díaz y sus interrupciones, y referencias a la coca del chófer y otras lindezas mientras Maíllo golpeaba con su Pimpinela y el tiki-taka.

En un salto con tirabuzón, al final del debate emergió #YoConfíoEnSusana y despejó la duda: el aislamiento fue planificado. Puf.

Humanización digital: Del #YoConSusana a la familia de Moreno

Jesús Ollero | 15 de marzo de 2015 a las 20:54

SI nos fijamos, resulta que la candidatura favorita para ser la más votada es la única en la que la personalización del candidato solapa a su partido. El ya asentado #YoConSusana se presenta como el principal lema de la campaña, aunque este domingo el mitin de Albert Rivera aupó #CambiaSevilla a los primeros lugares buena parte del día y, con las encuestas en contra, #VolverConIU fue el principal TT casi toda la jornada. El líder de Ciudadanos fagocita cualquier cosa que su formación haga en Andalucía, por encima de la influencia de Pablo Iglesias sobre una Teresa Rodríguez más o menos reconocible. Poco pesan los candidatos de Podemos y Ciudadanos sin el calor de la marca. Con Moreno y Maíllo el tema es diferente. Es habitual que IU no personalice su fuerza en el candidato, mientras el desgaste del PP ha hecho girar su estrategia al punto de lanzar un vídeo que focaliza la fuerza en él (una vez más sin mostrarle de manera directa) apoyándose en su madre y su mujer y recalcando el camino inverso al que se presupone a Díaz: volver a Andalucía en lugar de proyectarse a Madrid. Buen golpe, pleno de sensibilidad, de humanización de la maltrecha figura del político. Un acierto con riesgos (meter a la familia…), pero en proyección de imagen un acierto claro: foto con su hijo pequeño contrarrestando el efecto bebé de Díaz.

Volviendo a esa despersonalización de los mensajes políticos, las redes sociales son un ejemplo. Precisamente Moreno es el que más estructura personal presenta a nivel digital. Tiene casi de todo, aunque el fragor de la campaña dejó atrás algunas. Web, App, las redes principales (Twitter, Facebook, Youtube, LinkedIn) y Flickr para imágenes. El que más junto a Teresa Rodríguez, que tiene el Twitter con más seguidores y la página de Facebook con más Me gusta (47.600), además de canal en Youtube, web y Flickr (en su caso sí está al día). Su proyección en Facebook tiene truco: sólo ella hace publicidad pagada de su página. No es cara y permite geolocalizarla, así que es muy rentable. Al otro lado, Juan Marín (Ciudadanos) apenas tiene un Twitter reciente, mientras Susana Díaz se reparte entre Twitter y Facebook (como el resto, página en lugar de perfil). Antonio Maíllo, en la línea de IU, presenta una personalización baja. Como ocurre con Díaz y Marín, es el partido el que asume gran parte del aporte digital, apenas con perfil de Twitter y página de Facebook. ¿Y Google+? Irrelevante, con toda la lógica.

 

La frase del día:

@FelipeAlcarazM
Un país donde la juventud no cabe y es maltratada, con un 55% de paro juvenil, es un chiringuito con una bandera.

Y el ganador del debate a 7 fue… ¿Agustín Bravo?

Jesús Ollero | 11 de marzo de 2015 a las 19:59

Dos figuras planearon durante toda la emisión del debate de 7 partidos, incluyendo a los minoritarios, emergentes, nuevos o como queramos llamarles: sin representación actual. La primera era obvia: Teresa Rodríguez. La segunda: Agustín Bravo. “¿Agustín Bravo? ¿No les gustó el presentador?” Nooo: Constantes comparaciones entre el representante del PP (Carlos Rojas, portavoz parlamentario) y el terror de la mujer madura en Canal Sur durante años. Fotomontajes y adjetivos de todo tipo para sostener la similitud, que hay que reconocer como afinada. Guasa gorda.

Teresa no estaba; muchos comentarios respecto al error de la líder de Podemos, que entre tanto hombre (viejuno, añado) habría destacado sobremanera. Otra edad, otro perfil, discurso presumiblemente más fresco y además mujer, una nota distintiva que Podemos despreció y que en generl se les afeó. Distinto es que, asómbrense, el representante de Podemos, Jesús Rodríguez, saliera del debate aún más convencido de la necesidad de listas cremallera (las hace todos, o casi) lamentando que de entre 7 no hubiera ninguna mujer. Desahogo máximo. ¿No tenía que estar tu Teresa?

Fue el remate a las continuas referencias al represenante de Podemos como “iluminado”, porque no paraba de mirar hacia arriba, como buscando inspiración. A De la Herrán se llamó gritón (estos picapleitos…), asombró con “el menda lerenda” y hubo división de opiniones respecto a las notas. Juan Marín (C’s) no paraba de leer y Mario Jiménez indignó con su chuleta para pedir el voto. Antonio Jesús Ruiz (PA) dejó en orsay a los emergentes al alertar de que proponían eliminar el el principio de ordinalidad.

Los novatos agotaban el tiempo fácil y surgió Maíllo again como beneficiario (quizás con el PA) al contrario que los emergentes.
Las frases
@JesusRodr_
Salgo más convencido de la necesidad de las listas cremalleras y medidas de igualdad. 7 partidos debatiendo y ninguna mujer

@UPyD_prensa
“Quién ha denunciado el enchufazo en la Cámara de Cuentas? El menda lerenda, de @UPyD” @mdlherran