Archivos para el tag ‘Elecciones generales’

¿Es suficiente el vuelco andaluz?

Alberto Grimaldi | 21 de noviembre de 2011 a las 6:57

LA indiscutible mayoría absoluta que logró anoche la R de Rajoy, con el mejor resultado para su partido en la democracia, tiene sabor andaluz, aunque España se haya teñido de azul PP en todas las comunidades autónomas, salvo donde el voto nacionalista vence: Euskadi y Cataluña.

De los once diputados que garantizan la mayoría absoluta, ocho son andaluces, ganados además uno por provincia. Para hacernos una idea de lo que esto representa basta compararlo con los resultados de 2000: José María Aznar logró la primera y única mayoría absoluta sin ganar en Andalucía. Ahora, Rajoy no sólo gana por primera vez en la comunidad con un vuelco tan histórico como el nacional –sólo Felipe González tuvo un éxito equiparable en 1982 cuando pasó de la oposición al récord de escaños obtenido nunca en democracia, de121 a202–, sino que sin los escaños ganados en Andalucía, no tendría manos libres.

José Antonio Griñán es el primer secretario general del PSOE-A que es derrotado por el centro-derecha en 34 años. Ni siquiera UCD, que gobernó en las dos primeras legislaturas, lo logró. Pese a todo ello, en esta hora feliz para el PP andaluz de Javier Arenas me surge la duda de si este triunfo es suficiente para gobernar la Junta en cuatro meses. Porque, aún con vuelco histórico, IU ha logrado volver al nivel de 2000 –no sacó un tercer diputado en Cádiz por que esta provincia perdió un escaño que ganó Madrid–, y el porcentaje de votos de la suma PSOE e IU casi iguala al logrado por un PP en su mejor momento.

Griñán apostó por separar los comicios para resucitar la confrontación a un Gobierno que tomará duras medidas de aquí a marzo e intentar así, perdida ya la hegemonía, salvarla Junta. Los electores dirán si es así.

Todo sobre el 20N en tu web

Jesús Ollero | 20 de noviembre de 2011 a las 6:31

La jornada electoral que conformará la distribución de la X legislatura de las Cortes Generales conllevará un notable despliegue en las ediciones digitales del Grupo Joly. A través de la web de su diario podrá consultar toda la información nacional, regional y local , así como los datos.

Los resultados del escrutinio se mostrarán en tiempo real a través de una tabla que lanzará los datos ofrecidos por el Ministerior del Interior, completados por la comparativa de los dos anteriores comicios. Concluido el recuento, los datos serán presentados en tartas semicirculares, prevaleciendo el resultado de su provincia. Un mapa de España le permitirá consultar los datos del resto de comunidades: Andalucía aparecerá dividida por provincias, bastando pulsar sobre una de ellas para obtener el gráfico referente a esa circunscripción.

La noche electoral incluirá reacciones tanto de los políticos nacionales como de los representantes de los principales partidos en la provincia y en Andalucía, así como una completa galería gráfica de la jornada electoral y vídeos informativos sobre el desarrollo del 20N. Se lanzará a través de streaming la señal en directo de las ruedas de prensa de los partidos más relevantes con representación parlamentaria.

La última frontera del socialismo

Jorge Bezares | 20 de noviembre de 2011 a las 5:56

Aparte de las elecciones generales en todo el territorio patrio, hoy en Andalucía se juega el segundo  tiempo del asalto del PP del gran bastión socialista. Después de lograr una victoria sin paliativos en los pasados comicios municipales, con mayorías absolutas en todas las capitales de provincia y avances muy significativos incluso en localidades de menos de 20.000 habitantes, Arenas y los suyos aspiran ahora a refrendarla superando al PSOE por un mínimo de seis escaños –algunas encuestas  hablan de una auténtica vuelta de tortilla y fijan la distancia en 14 diputados–. Con ese importante margen y sobre una ola similar a un tsunami, la mayoría absoluta en el tercer y último asalto, en las elecciones autonómicas de la próxima primavera, está al alcance de la mano de los populares andaluces.

Para evitarlo, los socialistas andaluces deberán andarse prestos interna y externamente. Aunque el crédito que logrará hoy el PP en las urnas va a ser casi ilimitado, los ajustes y recortes que está obligado a acometer el Gobierno Mariano Rajoy en estos primeros meses de la legislatura darán un cierto margen al Ejecutivo de Griñán para desmarcarse de esa deriva y presentarse, ya sobre el terreno, ante la opinión pública andaluza como defensor de los servicios públicos esenciales –sanidad y educación– y de las políticas sociales –cobertura del desempleo y dependencia, entre otras–. Con el paro sin decrecer y posiblemente aumentando aún más hasta finales de 2012, los socialistas andaluces podrán utilizar contra Rajoy los mismos argumentos –tan efectivos, por cierto– que los populares emplearon contra Rodríguez Zapatero y el propio Griñán ante la incapacidad de ambos para combatir esta lacra. Pero, sobre todo, el líder del PSOE-A y los suyos necesitan verle final al caso de los ERE. Con esa espada de Damocles encima, visto cómo se las gasta la jueza instructora y ante la gravedad del fraude, no está a salvo ni el primer mandatario andaluz con una precampaña y campaña por delante que resultarán, en esta ocasión, más que decisivas. Una decisión judicial inculpándolo –ya hemos podido apreciar lo fácil que resulta atribuirle responsabilidades, con poco fundamento,  en la concesión de ayudas– en esos momentos sería letal.

Asimismo, tras el 20-N, Griñán necesita recomponer la unidad interna con una crisis de Gobierno que dé cabida a todas las familias del socialismo andaluz. Los seguidores de Manuel Chaves y Gaspar Zarrías, mayoritarios en Cádiz y Jaén, están a la expectativa. Así, además, podrá mantener la unidad de la delegación andaluza en el congreso extraordinario que elegirá posiblemente en enero al sucesor de Rodríguez Zapatero. Descontado el País Vasco, se trata ni más ni menos de la defensa de la última frontera del socialismo democrático español.

Indignados y reflexivos

Jesús Ollero | 19 de noviembre de 2011 a las 6:36

Se ha hablado entre poco y nada de los indignados, del 15M y de todo lo que conlleva. Tuvieron una amplificación impresionante en los comicios electorales, pero salvo por algún detalle en internet, en los nacionales se ha sabido poco de ellos. Puede que por el hecho de sentirse más o menos identificados con Equo –los que no propugnan el Voto nulo 20N– y puede que por el hecho de que no ha cogido a nadie desprevenido. Ni a quienes se indignaron de forma espontánea y pacífica ni a la policía, que ha desalojado algunas de las acampadas electorales.

De hecho, en esta campaña se ha hablado más del 15M por culpa de Bertín Osborne que de los políticos tradicionales. El jerezano, que nunca se ha caracterizado por su tacto más allá de aquel deleznable programa que presentó en Tele5 (Contacto con tacto, dónde si no) calificó de “gilipollez” y “soplapollez” el movimiento, provocando una catarata de reacciones… indignadas claro. A pesar de la sordina experimentada por este movimiento y de que teniendo más impacto en prensa las filiales de Wall Street y en Londres, para el fin de semana hay previstos actos en numerosas capitales. También en Andalucía. Veremos si la jornada de reflexión sirve para reflexionar o para que el movimiento recupere impulso.

IU contra ‘los malos’

Jesús Ollero | 18 de noviembre de 2011 a las 6:52

En esta campaña habíamos tenido de todo. Bueno, de casi todo. ¿Recuerdan ese videojuego en el que Alicia Sánchez-Camacho (presidenta del PP catalán) luchaba contra los inmigrantes subida en una gaviota? Quizás por ese miedo a meterse en un jardín, que ha sido lo más habitual con los últimos experimentos, los partidos habían optado por no lanzar aventuras de este tipo. Sin embargo, una empresa malagueña ha preparado un videojuego absolutamente delicioso para el candidato al Congreso de IU por Málaga (la aplicación está disponible en Android Market y en la web provincial del partido).

Al jugador se le pide colaboración para llevar a Alberto Garzón al Parlamento. Para ello, debe robar a los banqueros y esquivar a los candidatos (en teoría) respaldados por los mercados: Rubalcaba y Rajoy. Entre los peligros está que “el poder de los mercados puede caer sobre ti”, escenificado con un personaje clavadito a Botín que, descendiendo sobre una bolsa de dinero al más puro estilo Tío Gilito. Al quitarle su bolsa a los banqueros, ganas tiempo para proseguir con tu carrera hacia las Cortes. El total de escaños (los 350) está en juego y para lograr el objetivo se deben conseguir todos para “romper el bipartidismo y enfrentarse a los mercados”.

La particular campaña del ‘señor Mercados’

Jesús Ollero | 17 de noviembre de 2011 a las 6:31

El señor Mercados es el hombre más buscado de la faz de la tierra. Bueno, igual no, que por lo visto la crisis mundial no es mundial, en realidad es europea. El más buscado de Europa, como mínimo. Con rostro serio y un perfecto inglés de academia, un provecto gentlemen se presenta como el señor Mercados en un vídeo electoral de Equo que no tiene desperdicio y que introducen con un genial “mensaje institucional de los mercados”.

En un despacho de mansión rematado por maderas nobles y libros de coleccionista, el mensaje es claro: del resultado electoral depende el futuro del país y los mercados se entienden bien con los partidos mayoritarios, por lo que se debe votar a uno de ellos. Argumenta Mr. Mercados que “el idealismo está bien para los tiempos de prosperidad, pero votar a esos nuevos partidos utópicos e insustanciales no ayuda en este momento”. Por ello pide el voto para el PP, que cuenta “con la plena confianza de los mercados”. Y también para el PSOE. “O si no, vota al PSOE; en el fondo da igual. Ellos también son un gran partido y sabrán entenderse con nosotros”.

El caso es que a los famosos mercados, escenifica el vídeo, les importa poquísimo quién gobierne España mientras lo haga un partido abrazado a su dictado. De hecho, la intervención de Mr. Mercados evita nombrar a Rubalcaba y a Rajoy, como si el candidato fuera algo irrelevante y tan decorativo como el barco de vela que adorna la mesa de su superdespacho.

“Recuerda: vota a uno de los grandes partidos. Sólo ellos son la garantía de que nuestro sistema financiero seguirá funcionando como hasta ahora por muchos años más”. Así remata Mr. Mercados su presentación al gran público. El lema de Equo, uno de esos partidos utópicos a los que se refiere el gentlemen, opone que “los estados soberanos no pueden depender de lo que digan los mercados”. La situación económica puede que no respalde tal afirmación, pero la brillante performance sugiere al menos reflexión. Es, de hecho, el único vídeo de campaña hecho a la contra.

Algo más que felicidad

Jorge Bezares | 16 de noviembre de 2011 a las 11:33

Desde que el líder del PP, Mariano Rajoy, se nos volvió algo poeta al usar la felicidad en plena campaña electoral, se ha sentido tan cómodo que no ha regresado aún de vuelta a la refriega política ni a la realidad patria. Por cierto, no es una originalidad del gallego apelar a tan bello palabro. El artículo 13 de la Constitución de Cádiz de 1812 ya estableció que “el objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen”. Pero esta deriva nada prosaica, que también le valió para tumbar por puntos al candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, en el debate televisivo cara a cara, no la puede mantener sine die. Tal como se están poniendo de soviéticos los mercados, que no dan tregua a la prima española pese a que en Italia y Grecia -países sumamente contagiosos- han cambiado sus respectivos gobiernos en un intento desesperado de saciarlos, algo más tendrá que decir para que esa confianza que viene prometiendo nos quite de encima a esos inversores que se mueven en círculos concéntricos emulando milimétricamente a las rapaces falconiformes.

Teniendo en cuenta que la victoria por mayoría absoluta está más que asegurada a cuatro días de los comicios, Rajoy debería empezar a concretar. Está muy bien que diga, por ejemplo, que en algunos bares se podrá fumar con el retorno del PP a Moncloa, que reformará la ley del aborto para eliminar la última vuelta de tuerca que le dieron los socialistas, que le subirá la tarima a los maestros o que los matrimonios homosexuales pasan por la sentencia que tiene que dictar del Tribunal Constitucional. Pero aquí es necesario que revele quién va a ser su vicepresidente económico y concrete las primeras medidas legislativas que pretende adoptar.

Tanta cautela, lógica desde el punto de vista electoral para no espantar a indecisos cuando los resultados se prevén ajustados, no tiene ya ningún sentido. Sobre todo, cuando se supone que la llegada al poder del PP es la baza que España va a jugar para salir pitando del epicentro del terremoto de confianza. Por ello, Rajoy tiene que darle a Europa el mensaje de que “somos un gran país y que queremos estar en la primera división”, pero con pelos y señales. Tiene que hacerlo por pura responsabilidad, si no quiere que su Presidencia, por no dar señales de vida antes, nazca lastrada por unos mercados que están acostumbrados a amortizar los acontecimientos -Italia y Grecia son dos buenos ejemplos- casi antes de que se produzcan. De camino, además, conseguirá que muchos ciudadanos se enteren con más detalle del programa del PP, que, lógicamente, debe ser mucho más que un tratado para conseguir la felicidad en 15 días de campaña electoral. O no, que diría el señor Rajoy.

La juez y la campaña

José Aguilar | 16 de noviembre de 2011 a las 11:32

Para ganar las elecciones del domingo el Partido Popular no necesita ayuda externa. Le basta con la ayuda interna (de dentro del Partido Socialista, que lleva unos años suicidándose). No hace falta ponerse guerrista para deducir que el PP está recibiendo un plus en esta campaña. Un plus de deterioro de la imagen de sus adversarios socialistas. Esto es objetivo: cada avance en la instrucción judicial del escándalo de los ERE -que ya no es propiamente de los ERE, sino también de la política de ayudas a las empresas que ha practicado la Junta- viene a cuestionar un poco más al socialismo en el poder y a mermar sus posibilidades electorales, que ya estaban lastradísimas a causa de la crisis. Insisto para que nadie se confunda: la responsabilidad de lo que le está pasando al PSOE andaluz concierne enteramente al PSOE andaluz, y perdón por la tautología. Si se enfrenta a un proceso que más que salpicarlo lo enloda es por lo que ha hecho él mismo, no por una conspiración. Dicho lo cual, ahí está el nuevo auto de la juez Mercedes Alaya en el que se citan dos nombres, el del actual presidente de la Junta y el de la actual consejera de Hacienda, y se alude a otro, el de Manuel Chaves y su hija apoderada de Matsa. Ninguno está imputado. Ninguno ha sido citado como testigo, pero a los tres se refiere inequívocamente el auto judicial, dictado cuando la campaña electoral está dando las boqueadas y se sabe que los tres van a estar entre los que perderán los comicios. Y los perderán no sólo por los ERE y lo que sale tirando de su ovillo, pero también por eso.

El corredor en el desierto y el bofetón del desempleo

Jesús Ollero | 16 de noviembre de 2011 a las 2:11

La campaña afronta su recta final y nada mejor para escenificarlo que un corredor que enfoca ese último esfuerzo. Los partidos mayoritarios se han ido esmerando tras su acartonado comienzo audiovisual y, en general, han terminado por plasmar el verdadero leit-motiv electoral respectivo. Más vídeos que días y poco margen para difundirlos; la campaña agoniza y no ha recobrado el pulso del país tras el debate, a decir verdad. El PP, firme, seguro y procurando no resbalar, incide de nuevo en el empleo con datos. El PSOE, tras mostrar la celebradísima retórica Rubalcaba aprovechando el 11/11/11, quema las últimas naves acudiendo a la metáfora.

Tras mostrar a Rubalcaba como el brillante orador que es (igual el escenario podía interpretarse en su contra por cierta similitud con la dramaturgia poco favorecedora), aparece un corredor de fondo (símbolo de la caravana socialista y hasta del propio Rubalcaba) en plena diatriba sobre si merece la pena el esfuerzo tras 35.000 kilómetros y tropecientos actos habida cuenta de la lejanía del objetivo (ventaja del PP, se entiende). Con una estética muy lograda (como si el socialismo estuviera predicando en el desierto), enumera qué hay en juego (educación, sanidad, derechos, futuro) y retoma con decisión la carrera mientras se le va sumando una multitud. Tardío, pero puede que el vídeo de campaña más logrado.

En el PP, como continuación del sensible vídeo en el que se escenificaba cómo comunicar a tu entorno que te quedabas en paro, llega una segunda parte que describe a cámara lenta (los vídeos parecen símbolos del frenesí que necesitan los socialistas y la calma que transmiten los populares) cómo 1 de cada 5 españoles está en paro (brutal similitud tipográfica con cierto rotativo nacional), 1 de cada 5 es pensionista y les han recortado la pensión, la mitad de los jóvenes no ha encontrado su primer empleo, 1 de cada 8 negocios cerró este año, 1 de cada 10 familias tiene pleno de parados… no hace falta insistir en Rajoy ni en el silogismo de votar PP como apuesta de empleo. De libro.

Más allá de la impostura

Jorge Bezares | 15 de noviembre de 2011 a las 9:11

Resulta curioso cómo los aparatos de los partidos políticos afinan sus mensajes a medida que la campaña va quemando días. Tras un fin de semana marcado por encuestas que dan una victoria arrolladora del PP hasta en la comunidad de vecinos de Pérez Rubalcaba, Rajoy lo celebró el domingo en Valencia dando saltos de alegría y manifestando su convencimiento de que su partido ganará las elecciones. Sin embargo, el aparato electoral que encabeza Ana Mato rebajó ayer algunos puntos la euforia a propósito del Pulsómetro de la Cadena Ser, que otorgaba al PP una ventaja de 17 puntos y fijaba los indecisos en el 20% del electorado. Aunque la victoria sigue siendo clara y contundente, los fontaneros de Génova optaron por no lanzar definitivamente las campanas al vuelo para no provocar una desmovilización de una parte de su electorado, que, confiada en el triunfo, pudiera decidir no acudir a votar. Hasta el rabo, todo es toro, repiten incesantemente como si fuera un mantra.

Mientras tanto, en el PSOE, ante el mazazo demoscópico del fin de semana, el aparato electoral que dirige Elena Valenciana se sacó de la manga “nuestros sondeos internos”, que, lógicamente, sitúan a los socialistas a casi nueve puntos de diferencia del PP; nada que ver con los 17 puntos o más de las otras encuestas. Y justifican la ofensiva final de Pérez Rubalcaba por tierra, mar y aire, dando mítines por las esquinas, en un intento de pescar en ese caladero de los indecisos. Hay partido, se escucha todavía con moral alcoyana a los sociatas del aparatichi para evitar lo que parece inevitable.

Pero más allá de este baile de imposturas, comprensible desde la lógica electoral, en el PP se prepararan ya para gestionar el supercrédito de confianza que recibirá el 20-N para sacar a España de la grave crisis económica en la que está inmersa desde hace tres años. Los cinco millones de parados que deja el Gobierno saliente, atribuibles a Rodríguez Zapatero hasta el 20-N, los heredará como propios Mariano Rajoy el 21-N y tendrá que combatirlos a partir del 13-D, fecha de su investidura en el Congreso de los Diputados. Deprisa, muy deprisa va a tener que moverse para no defraudar a quienes le votarán convencidos de que reducirá el paro en un pis-pas. En la otra orilla política, el PSOE anda preparando el aterrizaje de Pérez Rubalcaba en la secretaría general del partido. Porque sea cual sea el resultado el presidenciable socialista parece que se quedará cuatro años como líder de la oposición y probará suerte en 2015. Con ello, los socialistas ganarán tiempo para encontrar un líder de futuro. Ahora mismo ni Patxi López ni Carme Chacón están en condiciones de asumir el liderazgo de un partido que sólo puede permitirse experimentos con gaseosa.