Archivos para el tag ‘Griñán’

Amor con amor se paga

Pablo Bujalance | 17 de marzo de 2015 a las 10:51

Tanto Susana Díaz como Juan Manuel Moreno consideran el “cariño de la gente” suficiente garantía para ganar las elecciones. Cada uno pone el cariño donde puede, o donde quiere, pero parece razonable que quien se acerca a un candidato en un mitin no lo va a hacer para ponerlo verde. En consecuencia, lo suyo es responder al cariño con más cariño, y qué mayor demostración de afecto que una promesa en firme, un compromiso sellado, un pacto entre caballeros: ¿quién dijo que la fidelidad partidista no podía ser tan eterna como el amor conyugal? Rajoy correspondió hace unos días al cariño de los suyos prometiendo un millón de puestos de trabajo. Ahí es nada. El pleno empleo servido en bandeja si Moreno gana las elecciones. Semejante declaración llegó en boca de un hombre que se dedicó a incumplir todas y cada una de las promesas por las que llegó a ser presidente del Gobierno, pero no importa: afirmaba San Pablo que el amor lo excusa y lo soporta todo, así que no faltará quien dé por buena la palabra de Rajoy por más que, dentro de un mínimo sentido del rigor, conviniese concederle una credibilidad más bien discreta. Lo bueno de la campaña, y más aún desde la oposición, es que se puede jugar al dislate sin que importe tanto caer en el ridículo.

Porque ayer mismo anunció Susana Díaz que recuperará la Consejería de Cultura como departamento único si la que gana las elecciones es ella. He aquí un bonito cable lanzado a un sector muy cabreado: de hecho, al poco salieron plataformas de artistas y creadores a alabar la decisión. Pero nadie, parece, hizo mención al hecho de que fue la propia Díaz quien decidió unificar Educación, Cultura y Deporte (las dos últimas ya habían sido unificadas por Griñán) en una misma Consejería hace sólo dos años; y que estos dos años no han resultado, en consecuencia, muy boyantes para los tres ámbitos. El mejor aliado de una campaña, ya se sabe, es la fugaz disposición de la memoria. Pero el circo tiene poca gracia.

Más candidata que presidenta

Javier Chaparro | 17 de marzo de 2015 a las 10:50

Uno de cada cinco electores andaluces se confesaba indeciso antes del debate de anoche en RTVE y puede que esa proporción aumentase a su término entre quienes tuvieron la paciencia de estar atentos a su desarrollo. En apenas hora y media asistimos a un guirigay donde las propuestas de gobierno, muy escasas teniendo en cuenta el total del tiempo consumido, quedaron eclipsadas por la sombra de las acusaciones y la marrullería.

Las encuestas vienen pronosticando de forma unánime la victoria del PSOE el próximo domingo, aunque de la intervención de la candidata socialista bien pudiera deducirse que la primera en no estar convencida de esos resultados es ella misma. Tensa y faltona con sus numerosas interrupciones a los adversarios -haciendo caso omiso, incluso, a la moderadora- la imagen que proyectó casó más con la de un candidato que parte con desventaja, no con la de quien ostenta la Presidencia de la Junta y aspira a ganarla por vez primera en las urnas. Y más aún cuando las mismas encuestas indican que necesitaría del apoyo o la abstención de uno o dos partidos más para ser elegida jefa del Gobierno autonómico. Si lo visto anoche es un anticipo o confirmación de las formas que maneja, a sus segundos de a bordo les queda tarea por delante para orillar posiciones con sus potenciales aliados.

Díaz no tuvo término medio: a la defensiva con tono victimista o directamente a la ofensiva, se empeñó una y otra vez en identificar las críticas a la labor de su Ejecutivo y la de sus antecesores Griñán y Chaves (de los que llegó a renegar cuando afirmó que “mi comportamiento es nuevo, es distinto”) con una crítica a Andalucía. La insistente conjugación de los verbos, en primera del singular, fue reveladora.

Moreno cumplió con los suyos y coló la retirada del aforamiento de los diputados como propuesta estrella, un guante recogido por Maíllo, para quien la medida debe ser extendida al conjunto de cámaras legislativas. Algo seguro sí sabemos: en el próximo Parlamento se seguirá hablando de corrupción. Cuestión aparte será el provecho que los andaluces saquemos de ello.

Condiciones para el pacto

José Aguilar | 16 de marzo de 2015 a las 12:13

Mientras Rajoy dobla la promesa de su pupilo Juanma con un desparpajo que escalofría (no medio millón de puestos de trabajo, sino un millón, en plan Solchaga, que aún estará arrepintiéndose de aquel compromiso tan comprometedor), Podemos y Ciudadanos, al calor de las encuestas, fijan sus condiciones para pactar con el PSOE ante una hipotética mayoría relativa que deja a medio camino el listón que se impuso Susana Díaz para situarse en posición de seguir gobernando. Una condición sobresale: el precio mínimo para empezar a negociar son los escaños de Manuel Chaves, en el Congreso, y José Antonio Griñán, en el Senado. Es previsible que Susana esté dispuesta a pagarlo, asesinando políticamente a sus progenitores. Cambiar a un Chaves y un Griñán por un Marín (Juan), candidato de Ciudadanos: he ahí el símbolo de la revolución política que está a punto de vivir Andalucía. Diecinueve y tres años de presidentes de la Junta, respectivamente, canjeados por ocho años de concejal en Sanlúcar de Barrameda. Con permiso del Partido de los Indecisos, que aglutina a uno de cada cuatro o cinco andaluces a cinco días del final de la campaña. Cinco días para camelarse a este bloque desorganizado.

El oráculo

David Fernández | 16 de marzo de 2015 a las 12:11

Es difícil adivinar por qué Susana Díaz adelantó las elecciones y se jugó su futuro con un órdago a la grande. Por más que IU se pasara tres pueblos al anunciar que sometería el pacto a la opinión de su gente, cuesta entender por qué abandonó una posición tan cómoda como la que disfrutaba. ¿Miedo al avance de Podemos? ¿Temor a la recuperación económica? ¿Afán de protagonismo? ¿El ánimo de pillar al PP e IU con el pie cambiado? Ni el Oráculo de Delfos lo sabe. Sus leales y el ambiente la convencieron de que la marca Susana Díaz era la mejor sobre el tablero. También le advirtieron de que la vista ante el Supremo del caso ERE con Griñán y Chaves podía suponer un serio revés a sus aspiraciones. De paso, al firmar una amplia victoria por adelantado, Díaz dejaría a Podemos como tercera fuerza antes de que se asiente en Andalucía, y podría ayudar a sus candidatos a cumplir un sueño en las municipales: desbancar en las capitales a los alcaldes del PP, que llevan tantos años en el cargo. El plan era perfecto hasta que llegaron las encuestas… y el debate. Llegó el debate y asaltaron las dudas. ¿Qué necesidad tenía Susana de exponerse a ser la primera en enfrentarse a Podemos y Ciudadanos teniendo en cuenta que el voto de castigo está cantado?, se preguntan ahora los cobistas. Sería una apuesta fuerte, a no ser que cuente con una red de seguridad, más allá del 22-M. En círculos cercanos al poder -y también en los bares- se habla ya de un posible acuerdo entre PP y PSOE para impedir que los antisistema gobiernen plazas claves como Andalucía, Madrid y Valencia. Felipe González fue el primero en lanzar la idea y se supone que presidirá la fuerza más votada.

Si los sondeos aciertan y vence el PSOE, Díaz ganará poder, pero tendrá que suspirar por la suerte de la gobernabilidad cada minuto. Dice que no pactará con PP ni con Podemos. Sería cómico que tuviera que tirar otra vez de IU. Si se toma la revancha en el debate esta noche, las dudas se esfumarán, pero de lo contrario ni el oráculo sabe lo que puede suceder.

El clic y el batallón

Antonio Méndez | 9 de marzo de 2015 a las 4:27

Definitivamente el problema debe ser la propia Junta, así que estamos ante un muro insalvable. El 4 de diciembre de 1998 el presidente Manuel Chaves inauguraba en Málaga la primera ORU, la Oficina de Respuesta Unificada. Un proyecto piloto que se implantaría en el resto de la comunidad, comandado por el hoy consejero multiusos Luciano Alonso para agilizar los trámites administrativos que lastraban la creación de empresas en Andalucía. Aquella ventanilla única nació con nueve funcionarios de distintas consejerías, tres auxiliares administrativos y una coordinadora.

Aquellos mostradores, que facilitaban el papeleo para los emprendedores, desaparecieron. Los funcionarios se jubilaron o regresaron a sus áreas y la coordinadora se marchó en 2005. La ORUmurió por inacción. Aunque no he localizado el decreto de derogación, así que es posible que la oficina continúe viva en algún rincón de la maraña de órganos de la Administración autonómica.

El 21 de abril de 2009, José Antonio Griñán enfatizó en su primer discurso de investidura que la simplificación de los procedimientos administrativos figuran entre las líneas maestras de su gobierno. El 22 de abril de 2014, el Ejecutivo de Susana Díaz aprobó un decreto para reducir las trabas administrativas para la constitución de empresas. Era la respuesta urgente ante los excesos de regulación. El segundo día de la campaña electoral, la candidata del PSOE a la presidencia de la Junta proclamó que si sale reelegida, la apertura de negocios se sustanciará en un sólo trámite administrativo vía internet. La muerte de la burocracia a golpe de clic.

El pasado 18 de febrero, Juan Manuel Moreno Bonilla prometió constituir un “batallón” con 5.000 empleados públicos para reducir a la mitad el tiempo de reacción ante la demanda de crear una nueva empresa.

El PSOE ocupa el centro

Javier Chaparro | 7 de marzo de 2015 a las 4:02

La encuesta realizada por la empresa Commentia para el Grupo Joly deja en evidencia el profundo desgaste que tanto PP como IU están sufriendo como polos opuestos del espectro político a manos de dos partidos de nuevo cuño como Podemos y Ciudadanos, acreedores principales del cabreo generalizado con unos y otros. Los programas de gobierno, las promesas electorales y hasta la figura de los cabezas de cartel –especialmente a nivel provincial– pasan a un segundo y tercer plano cuando la campana del cambio oscila y comienza a sonar. En esas situaciones tan solo se mantienen medianamente estables los partidos que ocupan en mayor medida el centro político, un lugar que el PSOE ha hecho suyo en Andalucía. Habrá quienes lo llamen voto de centro-izquierda o hasta voto conservador, pero en sustancia eso no altera el resultado. El sondeo muestra que el PSOE no crece, pero que la hemorragia que padeció José Antonio Griñán en 2012 se ha taponado. Los casos de corrupción que salpicaron al partido o el alto índice de desempleo están aparentemente amortizados desde una perspectiva electoral. No hay que minusvalorar tampoco, al contrario, la influencia que tiene en los resultados del sondeo la figura y el liderazgo que Susana Díaz ejerce sobre los suyos en Andalucía y fuera de ella. Sin su carisma, el pronóstico sería otro muy distinto.

PP e IU se han quedado sin espacio dónde rascar votos. De poco sirve que sus máximos responsables se estrenen en unas elecciones el 22-M porque, en medio del ruido, los mensajes que lanzan apenas si se distinguen de los de otros y de su propio pasado.

En el caso concreto de Huelva, los socialistas pueden retener la mayoría de la que han venido disfrutando tradicionalmente, irrumpiendo Podemos con mucha fuerza. También puede hacerlo Ciudadanos. Los rostros y voces de sus respectivos candidatos apenas si son conocidas. ¿Acaso le importa eso al parado sin perspectivas laborales, al estudiante sin beca, al anciano con pensión de miseria, al dependiente sin ayuda, al interino sin plaza, al desahuciado sin vivienda o al autónomo cuyo negocio se ha ido a pique?

Promesas electorales

Javier Chaparro | 6 de marzo de 2015 a las 12:27

Si al menos las elecciones sirven para que las promesas se hagan realidad, bienvenidas sean. Al alcalde de Huelva le bastó otear en el horizonte la cercanía de los comicios municipales para empezar a quitar los hierbajos en Isla Chica: donde antes había maleza y estrecheces, un aparcamiento, zonas ajardinadas y amplias aceras. Lo mismo le ha pasado a la Junta de Andalucía con el hospital de la Costa occidental, cuyas obras llevan paradas cinco años por, teóricamente, los problemas económicos de la promotora. Dos días antes de empezar la campaña electoral se ha anunciado la reanudación de los trabajos, ejecutados ya al 80%, por una cuantía superior a 4 millones de euros.

Otro tanto podemos decir a cuenta de la bajada del IRPF –en el tramo cedido a la Junta– y de los impuestos de Sucesiones y Donaciones. La candidata socialista a la Junta promete reducir todos ellos después de haberse negado en reiteradas ocasiones, la última en diciembre pasado, cuando PSOE e IU aprobaron en comandita los Presupuestos del presente ejercicio. La razón esgrimida fue que esa medida solo favorecería a las rentas más altas, cuando en realidad estas se están dando a la fuga en masa buscando amparo fiscal en comunidades autónomas menos gravosas. En Madrid, por ejemplo, la bonificación llega al 99% en el caso de Sucesiones y Donaciones, en tanto que el Impuesto sobre el Patrimonio cuenta con exención total. Adivinen si la fallecida duquesa de Alba tenía su domicilio fiscal en el madrileño Palacio de Liria o en el sevillano de las Dueñas.

Primer apunte: la encuesta del CIS prevé el descalabro de PP e IU, pero también que el PSOE cosechará los peores resultados de su historia en Andalucía, al pasar de los 47 diputados de Griñán a 44 con Susana Díaz. ¿Para este viaje hacían falta esas alforjas?

#EREseUnaVez, el cuento de ‘los golfos’

Jesús Ollero | 4 de marzo de 2015 a las 14:14

Maldita casualidad, habrán pensado en el PP andaluz, que lanza un vídeo de campaña basado en una animación menos de 48 horas después de la ocurrencia de Monago, el presidente autonómico de espíritu moranco. Con un tono completamente distinto pero una narrativa igualmente vistosa, construyendo un cuento a rotulador relatado por una niña (de la niña de Rajoy a la niña de Juanma), el PP recupera su leit motiv fundamental para alejarnos de Er Vidente y devolvernos a las macrocausas de Alaya: #EREseUnaVez.

Con la rosa roja y las mangas también rojas de las que sale la pasta para los “amiguetes” bien a la vista en cada paso, el relato de la niña incide en que los gobernantes (los de rojo) se han dedicado a repartir dinero sin control y pone como ejemplo una fábrica de juguetes cuyo dueño recibe dinero de las ayudas y lo reparte entre los amigos del poder “que ni siquiera trabajan allí” mientras muestra el enfado de los parados.

A través de un familiar elenco, esbozado y nunca expreso, el vídeo habla de los golfos y que a uno (Lanzas) le habían dado tanto dinero que según su madre “podía asar una vaca con los billetes que guardaba bajo el colchón”, mientras una señora (Alaya) “los ha pillado” mientras pinta una cárcel. Cuales Hernández y Fernández, Griñán y Chaves aparecen negando con el dedo mientras la niña los ve “asustados”, finalizando el cuento de la niña de Juanma con las palabras “corrupción, mentiras y manipulación” para Susana Díaz y “futuro, ilusión y empleo” para Moreno. La moralina, ya saben.

Bien de forma y de fondo, pero de nuevo con escaso foco en el candidato (como en el más que aceptable vídeo de la luz) y toda la atención en los titantos años de, a jucio del PP, abusos socialistas. Mientras llegan audiovisuales en los que tenga más protagonismo el ignoto Juanma Moreno, al menos esta vez no tendrá que salir nadie a defender lo indefendible metiendo en política a Los Morancos y a José Mota. Ay omá.

Los nudillos rotos

Rafael Ruiz | 15 de marzo de 2012 a las 10:47

Mismo escenario. Canal Sur, antier mismo. José Antonio Griñán y Diego Valderas emprenden un debate de guante blanco. Más cosas son las que unen que las que separan. Políticas sociales, salida de la crisis por la izquierda, desarrollo estatutario, algún pellizco de monja del de Bollullos al presidente en funciones por el escándalo de los enchufados en los ERE. Escenifican que es posible un entendimiento para detener la ola conservadora, de derechas, que pretende colocar en San Telmo o la Casa Rosa a Javier Arenas, el ausente.
Plató de la tele autonómica. Año 2000. Antonio Romero es el candidato a la Presidencia de IU tras la decisión estratégica de descabalgar a Luis Carlos Rejón. El de Humilladero “llama a la puerta” de un PSOE hegemónico para emprender un gobierno de izquierdas, en la línea de la catastrófica propuesta en términos electorales que defendían en Madrid Joaquín Almunia y Francesc Frutos, reconvertido en Paco para la ocasión. Error de cálculo. Manuel Chaves, habitualmente parco en salidas de guasa, le espeta a Antonio Romero: “Se te van a romper los nudillos de tanto llamar”. Telón o fundido en negro.
Se da por supuesta una alianza poselectoral si los números son propicios durante la madrugada del 25 de marzo. Largo lo fían. La tradición demuestra que el PSOE e IU terminan mal cuando se sientan en la misma mesa, vistas las experiencias municipales que han acabado como el rosario de la aurora. Ambos partidos funcionan como vasos comunicantes, como imágenes especulares. La fortaleza del uno es la debilidad del otro, la mano izquierda del uno es la derecha del adversario. Desconocen, además, la diversidad de la vida interna de IU, que tiene que someter a referéndum entre su militancia cualquier alianza.  Si el PSOE está revuelto de puertas hacia dentro, IU –esta IU– es inestable.
Muchos años de rencillas se han acumulado en ambas  casas como para propiciar un escenario coherente enfrente del Partido Popular. Año 2000, tan cerca y tan lejos. Como Extremadura. A la vuelta de la esquina.