Archivos para el tag ‘Javier Arenas’

Jóvenes y sobradamente populares

José Aguilar | 13 de marzo de 2012 a las 12:52

EL Barómetro Joly era muy expresivo. En las oleadas anteriores el deseo de cambio político en Andalucía estaba muy extendido, mientras que en la de ahora, cuando las elecciones están cerca y la pregunta se concreta identificando el cambio con la llegada del Partido Popular al poder, los partidarios ya son bastante menos numerosos. Con una excepción: los más jóvenes. Los máximos valedores de que Griñán desaloje San Telmo y Arenas sea presidente de la Junta están en el bloque de los que podrán votar por vez primera en unas elecciones autonómicas. Otras investigaciones demoscópicas , como la de la Universidad Pablo de Olavide entre sus alumnos, constata igualmente que el PP recibe mayor respaldo que el PSOE e Izquierda Unida entre la muchachada estudiantil. No es exagerado pensar que, con un paro que afecta a la mitad de la población juvenil y el sombrío panorama que se abre a los graduados, licenciados, doctorados y masterizados, son muchos los que consideran al PSOE el partido del statu quo, defensor de lo establecido, adicto al conservadurismo en el plano político. Apunto un complemento a esta idea: el socialismo andaluz tiene sus más fieles apoyos en las personas mayores, de nivel cultural medio o bajo y habitantes de zonas del interior y ciudades medianas o pueblos. Ahora que lo escribo, parece que estoy definiendo a la audiencia preferente de Canal Sur. Es una audiencia conservadora, sí, en términos puramente sociológicos.

El debate

Rafael Ruiz | 13 de marzo de 2012 a las 12:11

Si no me he informado mal, la juez Alaya –muy fan del troley de su señoría– acaba de mandar provisionalmente a la sombra al ex director general de Trabajo de la Junta. Si no he entendido malamente la cuestión, la decisión se encuadra en un escándalo fenomenal que, muchos millones de euros aparte, se ha llevado por delante la honra y la fama de personas principales del partido que gobierna la autonomía desde 1982. Si la prensa que yo he leído en los últimos meses no es la de Mozambique, dicho partido, el socialista, ha recibido collejas hasta en el cielo de la boca por el comportamiento del encausado estrella que, según testimonio obrante, buscaba refugio en paraísos artificiales a costa, al parecer, del dinero que todos dejamos de gastar en tabaco rubio y gin-tónic.
Si las emisoras de radio que se escuchan no se equivocan, cosa que pudiera suceder llegado el caso, a las elecciones autonómicas se llega con una destacada distancia del PP en los sondeos que sólo podría paliar un gobierno de coalición entre partidos de izquierda. Si no hay error, en el periodo previo a la campaña electoral se ha desarrollado un proceso de elaboración de candidaturas donde algunos se han ido dejando más jirones de piel de los debidos producto de una bronca interna de alto nivel. Si no yerra la memoria, el PSOE ha perdido pie incluso en caladeros de voto tradicional como el funcionariado de la Administración autonómica y, al parecer, el candidato Javier Arenas tiene la experiencia y la labia que se le supone para defender las medidas impopulares adoptadas por Mariano Rajoy.
Si el presupuesto y la economía andaluza llegan a estas elecciones en estado calamitoso, obligando a que las farmacias tengan que pedir un préstamo para inyectar liquidez en el sistema y no dejar de servir medicamentos, a que la obra pública se encuentre hundida y el desempleo disparado, a que se haya convocado una huelga general de esas que no crea empleo.
Si todo eso es verdad, según parece, ahí va la pregunta: ¿qué puñetas hace el Partido Popular dándole tantas vueltas a asistir a un debate televisado con José Antonio Griñán?

Cosa de dos (IV)

Rafael Román y Juan Ojeda | 12 de marzo de 2012 a las 17:11

Rafael Román. Excusas

AUNQUE sólo hemos consumido un quinto de la campaña electoral, o sea, tres días, las previsiones, en cuanto a contenidos, que muchos hicimos anticipadamente, se van cumpliendo. Es decir que, tanto PSOE como PP, utilizan el trazo grueso a la hora de atacar al adversario. Para los socialistas, los populares tienen cara y hechos de verdugos, porque quieren guillotinar sin compasión servicios públicos esenciales. Para los populares, los socialistas son, o autores, o cómplices de los escandalosos latrocinios, descubiertos con los ERE y asuntos varios. Y no parece que ninguno vaya a bajarse del burro, sobre todo cuando los sondeos de intención de voto -como el que ayer y hoy ha publicado este grupo editorial- no son capaces de asegurarnos quién va a gobernar Andalucía a partir del 25-M. Cada uno es dueño de sus estrategias pero, a mí, que no soy neutral, porque me gustaría ver a Javier Arenas como presidente de la Junta de Andalucía, me habría reconfortado poder seguir una campaña donde se vendiesen proyectos e ilusión, en contra de los miedos, los recelos y el derrotismo. Esa me habría parecido una campaña inteligente y no, como lo que tenemos, un espectáculo de verdugos y ladrones.

 

Juan Ojeda: De verdugos y ladrones

Mucho brío solo ante el espejo y huidizo ante el público. Valiente con los afines, retraído ante la pantalla fría en la que se ven los gestos mínimos y los talantes. Órdagos ante los micrófonos del partido, descarte frente a los de todos. Ése es el telegráfico resumen de la actitud del líder del Partido Popular ante el duelo televisivo al que no acudirá, salvo orden de la jueza Alaya. Se vio en las elecciones generales con el ridículo debate tasado hasta en las comas. Es un escándalo que lo digamos en singular: un solo debate. Tendríamos que aprender en esto de las democracias bicentenarias. Se ve que en esos países los bicentenarios de libertad son de verdad. Aquí, en España, los bicentenarios que celebramos son de dos o tres años, 1812-1814, 1821-1823,…hasta 1977 en que ha comenzado un periodo de democracia larga. Y que dure. Pero se nota que somos recién llegados a los usos democráticos, por lo que tardan en llegar las dimisiones de los implicados en corrupciones de todo orden, por lo que cuesta concretar un debate entre candidatos que se deben a la opinión pública y por la fe del carbonero de los electores que no ponen en la picota a sus políticos cuando se lo merecen.

Etiquetas: , ,

Arenas se ve ganador

Ignacio Martínez | 12 de marzo de 2012 a las 17:09

NO lo dice, pero Arenas se ve ganador. En especial, si la campaña sigue al tran tran, en perfecta sintonía con la del 20-N. El presumible ganador no se compromete a nada, salvo a ser honrado, trabajador, austero, eficiente, bueno con los funcionarios, dispuesto a eliminar consejerías, direcciones generales y coches de respeto. Ofrece la garantía y crédito de la marca. Como Rajoy en noviembre. Están tan seguros de ganar, que el gurú de la casa, Pedro Arriola, ya está anunciado en un foro el martes 27 para explicar los resultados. Si no estuviese convencido de la victoria, un tipo tan discreto no se arriesgaría. Entre tanto, continúa la batalla electoral con la misma tónica; munición de grueso calibre contra el adversario, que es malísimo por definición. Las dos eres máximas de la política nacional pisan suelo andaluz para seguir con su hispánico duelo a garrotazos. Resumen del fin de semana. R1, o sea Rajoy: Dice que va a seguir con las reformas prudentes. Y que Arenas tiene gente tan buena que no haría un gobierno mejor que el de Griñán, ¡sino trescientos! Será gallego, pero exagera como el andaluz del tópico. Como ven, está lanzado. R2, o sea Rubalcaba: Afirma que el PP viene con más engaños y utiliza Andalucía para vender la misma mercancía conservadora. Cayo Lara no desmerece y pide que el voto pare la reforma laboral. Ninguno dice nada sobre cómo conseguir que Andalucía pase del puesto 16 al 15 en el PIB per cápita español, aunque sólo sea eso. Seguimos esperando soluciones, pero la campaña sólo da para eslóganes. Los dos presidentes también siguen en su tónica habitual; toreo de salón. El saliente Griñán dice que no ganaremos el futuro con reforma laboral sino con investigación y conocimiento. Un hallazgo. Y el entrante Arenas ha estado estupendo. Sostiene que cuando gane va a acabar con el rodillo, la soberbia y la arrogancia. Se da por sobreentendido que se refiere a la soberbia y arrogancia socialista, porque él no padece de semejantes defectos. Por eso va al debate de la televisión pública esta noche. ¿O es que no iba? Si no va es que está tan convencido de su victoria que no quiere arriesgarse. Como Rajoy antes del 20-N, desprecia a la televisión pública, con el mismo guión. Prefiere quedar de arrogante, ahora que todo indica que va a ser el ganador, incluido nuestro barómetro de ayer.

Candidatos ‘on tour': “Os dejo con mi equipo”

Jesús Ollero | 9 de marzo de 2012 a las 10:28

Paso atrás de los políticos (un decir: ya estaban detrás en esto) y paso al frente de “mi equipo”. “Mi equipo” es la figura en la que los políticos derivan el tuiteo para hacer ver que no están hablando y escribiendo a la vez (porque es imposible, vaya) sin perder credibilidad. Podría pensarse que son ellos los que le dan al teclado de la Blackberry o el Iphone, principales smartphones de la política cuando la realidad es que “mi equipo” es lo normal.

La campaña impulsa la masiva retransmisión de actos por parte de “mi equipo”. Quien siga a los presidenciables, que se acostumbre a ello: el político tiene ya bastante como para gestionar durante el día su twitter. A ratos, vale; pero para eso ya está “mi equipo”. Con esta crisis, algunos ni tienen “mi equipo”. No hay más que leer a Pilar González (PA) para ver que es ella la que ha comido berza en Puerto Real y elige esos llamativos hashtags. Buen provecho.

 

@pepegrinan
“Arenas no quiere debatir porque no quiere dar la cara a los andaluces para que no puedan comparar los proyectos”

@javierarenas_pp
“El actual presidente de la Junta de Andalucía está obligado a dar a los andaluces una explicación del escándalo de los fondos públicos”

@pilaresdiferent
“Hemos almorzado una berza espectacular con mujeres en Puerto Real. Ahora, a reunirme con mujeres en Jerez. Andaluzas #PAlante”

Arenas ya estaba (como algún otro)

Rafael Ruiz | 9 de marzo de 2012 a las 8:00

Militantes y altos cargos socialistas han lanzado en la red social Twitter el hashtag o etiqueta #Arenasyaestaba para mofarse de que el candidato popular a la Presidencia de la Junta lleve toda una vida dedicado a la política. Consta, efectivamente, que Javier Arenas tuvo su primer cargo público allá por 1983 aunque previamente ocupó distintas responsabilidades orgánicas en las juventudes centristas. Desde entonces, el de Olvera ha desarrollado una carrera política de 29 años ininterrumpidos en puestos institucionales, desde concejal hasta diputado y vicepresidente del Gobierno. Ésta de 2012 es su cuarta comparecencia como candidato autonómico.

Reza también la wikipedia, memoria virtual de la generación tablet, que su adversario socialista y presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, tampoco es exactamente un recién llegado. Militante del PSOE desde principios de los años 80, cambió su puesto de inspector técnico de Trabajo por una viceconsejería en la Junta de Andalucía, cuando Naranjito anunciaba aquel desastroso Mundial del 82.

Felipe González nombró a Griñán ministro de Sanidad y Trabajo en los 90, donde UGT y CCOO le organizaron la mini huelga general contra aquella reforma laboral que inventó los minijobs antes de que existiese la palabra. El candidato socialista preside la Junta, como todo el mundo sabe, desde 2009. Tres décadas, pues, en la sala de máquinas del Estado.

Diego Valderas, aspirante por IU,  fue alcalde de Bollullos del Condado entre los tres lustros que van desde 1979, en las primeras municipales, hasta 1994.  Parlamentario autonómico por primera vez en 1986 ha tenido asiento en la Cámara, de la que fue presidente, salvo en la legislatura 2004-2008, cuando no consiguió acta por la circunscripción de Huelva. El aspirante de la federación de izquierdas lleva en cargos públicos –con el parón señalado en el que mantuvo el cargo de coordinador andaluz de su partido– 33 años.

¿Arenas ya estaba? Efectivamente. Desde el principio. Como los demás.

Vídeo y congresos para lanzar la campaña para las Andaluzas

Jesús Ollero | 22 de noviembre de 2011 a las 9:58

El PP no pierde el tiempo. Sin margen para celebrar el rodillo triunfal ya ha lanzado la carrera hacia San Telmo. Javier Arenas es un tipo listo e implacable. Mientras el PSOE se lame las heridas, analiza la derrota más según su interés que el de los votantes perdidos y observa cómo sus dirigentes buscan silla en lugar de solidez, ya ha empezado de forma decidida la campaña del albor de la primavera.

Andalucía va a ser el epicentro de los movimientos de ambos partidos. Pasado el atracón, el sur manda porque está en juego la última esperanza socialista de encarar el grueso de la crisis sin haberlo perdido todo (inestable País Vasco aparte, que ya llegará). Así, Griñán anuncia que el congreso en el que el PSOE definirá su transición será en Sevilla y el PP ya había anunciado que su cita nacional sería en Andalucía (durante el día también la anunciado en Sevilla). Ambas, en febrero.

Tres días antes del batacazo, una conversación entre dirigentes socialistas dibujaba el panorama invernal: Griñán disolvería la cámara andaluza e la segunda quincena de enero y fijaría las elecciones algo más tarde de lo previsto, en abril y no en marzo. Teniendo en cuenta (sería raro que el presidente andaluz no lo haya contemplado) que el 1 de abril es Domingo de Ramos y el 8 de Resurrección, pensemos ya en el 15 de abril como posible fecha de los comicios.

Para la fecha que sea, Arenas sigue su camino y ya tiene su primer vídeo de ‘campaña’. Tras el triunfo en las nacionales y el hecho de que España se haya sumado al cambio, ahora toca Andalucía, viene a decir. Ojo que, además de un mensaje muy cuidado, de amplio espectro (ciudad y campo, jóvenes y mayores, la esperanza y el nuevo impulso del recién nacido, etc) y que transmite equilibrio (visual y sonoro), el vídeo guarda un detalle muy llamativo. Fue subido a youtube el día 18, dos antes del 20N…

PS: Parece difícil que las Andaluzas sean en abril. Me limito a reproducir una conversación al respecto. Suena más razonable 18-25 de marzo.

¿Es suficiente el vuelco andaluz?

Alberto Grimaldi | 21 de noviembre de 2011 a las 6:57

LA indiscutible mayoría absoluta que logró anoche la R de Rajoy, con el mejor resultado para su partido en la democracia, tiene sabor andaluz, aunque España se haya teñido de azul PP en todas las comunidades autónomas, salvo donde el voto nacionalista vence: Euskadi y Cataluña.

De los once diputados que garantizan la mayoría absoluta, ocho son andaluces, ganados además uno por provincia. Para hacernos una idea de lo que esto representa basta compararlo con los resultados de 2000: José María Aznar logró la primera y única mayoría absoluta sin ganar en Andalucía. Ahora, Rajoy no sólo gana por primera vez en la comunidad con un vuelco tan histórico como el nacional –sólo Felipe González tuvo un éxito equiparable en 1982 cuando pasó de la oposición al récord de escaños obtenido nunca en democracia, de121 a202–, sino que sin los escaños ganados en Andalucía, no tendría manos libres.

José Antonio Griñán es el primer secretario general del PSOE-A que es derrotado por el centro-derecha en 34 años. Ni siquiera UCD, que gobernó en las dos primeras legislaturas, lo logró. Pese a todo ello, en esta hora feliz para el PP andaluz de Javier Arenas me surge la duda de si este triunfo es suficiente para gobernar la Junta en cuatro meses. Porque, aún con vuelco histórico, IU ha logrado volver al nivel de 2000 –no sacó un tercer diputado en Cádiz por que esta provincia perdió un escaño que ganó Madrid–, y el porcentaje de votos de la suma PSOE e IU casi iguala al logrado por un PP en su mejor momento.

Griñán apostó por separar los comicios para resucitar la confrontación a un Gobierno que tomará duras medidas de aquí a marzo e intentar así, perdida ya la hegemonía, salvarla Junta. Los electores dirán si es así.

Transición en el país de ciudades

Javier Chaparro | 6 de noviembre de 2011 a las 21:34

Manuel Chaves y el equipo que le rodeaba, tanto en el Gobierno andaluz como en el PSOE-A, solían preparar unos meses antes de que se celebrasen las elecciones andaluzas (y él disputó seis) una apretada agenda de visitas por toda la comunidad autónoma, especialmente por los municipios de tamaño medio que superan los 20.000 habitantes y que componen la columna vertebral de la comunidad. Ese “país de ciudades” con el que el profesor Domínguez Ortiz definió Andalucía. Así, con el pretexto de acudir a actos oficiales, el candidato socialista se dejaba ver entre propios y extraños venciendo su innata timidez y aprehensión por las multitudes. Hacía campaña, en suma.

Cuentan que algunos asesores de José Antonio Griñán se han desesperado a veces por su negativa a seguir esos pasos, a desplazarse los fines de semana lejos de Sevilla pese a que para muchos andaluces sigue siendo un gran desconocido. Javier Arenas le lleva ventaja sobrada en este terreno, tantos como años y kilómetros en la carretera. Y ahora en los sondeos. Trasladados los resultados que ayer arrojó el CIS a unas elecciones autonómicas, el PP ganaría por vez primera las elecciones en nuestra comunidad. Y de forma sobrada. Tarradellas (1899-1988) sostenía que la Transición española no concluiría hasta que la derecha no ganase una elecciones. Aznar lo hizo en 1996, pero Andalucía sigue pendiente ese paso histórico.

Razones para el hundimiento

Alberto Grimaldi | 5 de noviembre de 2011 a las 22:03

Ni la euforia que supone llenar el velódromo de Dos Hermanas con 25.000 almas fieles y ávidas de escuchar en el mismo mitin a Felipe González y Alfonso Guerra puede nublar a nadie la vista ante el tozudo aviso demoscópico de que Andalucía –su mayoría social– decidió hace tiempo dar la espalda al mismo partido en el que confió a machamartillo durante 35 años.

A la debacle pronosticada por el CIS, se une hoy un dato que lo demuestra aún más: el PP de Javier Arenas saca aún más ventaja al PSOE de Pepe Griñán de la que el mismo Barómetro Joly adjudica como distancia entre la R de Rajoy y la R de Rubalcaba. Con los porcentajes de voto que otorga el sondeo realizado por Commentia, no es descabellado hablar de 58 gaviotas en las Cinco Llagas frente a 41 puños y rosas.

Sé que sólo son encuestas –aunque decían lo mismo antes de mayo y en las locales hubo vuelco–, pero no es óbice para que no piense en el porqué del hundimiento. Y no basta la cuestión temporal, por más que 30 años ininterrumpidos de gobierno sean muchísimos. En 2008 llevaban 26 y hubo mayoría absoluta. Está el paro. Por supuesto que sí. Pero la crisis del ladrillo no es la única razón para que el andamio del PSOE andaluz pierda la vertical.

El cambio político experimentado en el PSOE en los últimos dos años y medio aporta más vectores: un gobierno sin el más mínimo brillo que se ha enfrentado mal al mayor caso de corrupción en estos tres decenios: los falsos ERE, una trama que enfatiza el amiguismo y el despilfarro a la hora de gestionar el dinero de todos; un gobierno tecnócrata que ha ninguneado a los políticos y ha puesto en pie de guerra –dice ahora el TSJA que conculcando la ley– a ocho de cada diez empleados públicos autonómicos. Y un partido débil y dividido en lo orgánico, centrado en inútiles purgas. La resultante: Andalucía hunde al PSOE.

¿Granero?… qué gran futbolista, que diríamos en Cádiz.

Que la ventaja del PP de Arenas sobre el PSOE de Griñán sea mayor que la que hay entre las dos R tiene más causas que el paro