Archivos para el tag ‘Juanma Moreno’

La Marimorena

David Fernández | 7 de diciembre de 2015 a las 6:47

La entrañable escena navideña que ha conmovido al electorado la protagonizó el PP a golpe de pandereta en una zambomba jerezana este sábado. Si no han tenido la oportunidad de contemplar las imágenes por televisión, rescátenlas porque merece la pena contemplar a ese enorme Juanma Moreno con el pulgar de su mano izquierda a la altura de los riñones y el índice y el corazón marcando figura a la vez que lanzaba la mano derecha al aire a cazar moscas por bulerías. El candidato popular formó La Marimorena con tal de transmitir, de rondón, como el que no quiere la cosa, que la experiencia es un grado. Qué grandes sus hechuras… Un pasito p’alante y un pasito p’trás y vámonos que la Virgen como es gitana, a los gitanos camela, y San José como es gachó, se rebela, se rebela. Ole.

Su mérito es doble porque al contar con menos cintura que Rafa Alkorta, tuvo que transmitir todo su empaque por medio del rostro y los brazos, lo cual entraña doble dificultad. Ciertamente no desentonó del todo, hay que reconocerlo, junto a sus compañeros. Pedro Sánchez, que junto a Miquel Iceta en los mítines de las catalanas ya demostró que tiene menos compás que unas maracas llenas de agua, no lo habría hecho mejor. El líder del PSOE seguro que desconoce que los caminos se hicieron con agua, viento y frío, como canta nuestra tierra por Navidad. Y no digamos Pablo Iglesias, que con sus alusiones a Soraya demostró tener menos gracia que la carta de ajuste. ¿Imaginan al líder de Podemos arrancándose a cantar y bailar villancicos flamencos? Dicen que el otro candidato emergente, Albert Rivera, lleva meses ensayando con la jerezana Inés Arrimadas para no despistarse y dar la nota cuando le cuenten, en una zambomba, que en la puerta hay un niño. A lo mejor pensaría que se ha perdido. Los villancicos están preñados de tanta historia, que si no conoces el terreno que pisas te pueden impresionar relatos como el de un pastor que lleva una burra cargada de chocolate, o el del cura que no va a la iglesia. Y la vida del político, qué duda cabe, es más que sacrificada, todo el día tratando de empatizar con el electorado y si hace falta con las palmeras. Estén atentos porque igual ya los tiene a su lado tocando la zambomba y catando el anís.

Los ausentes de la campaña

Carlos Navarro Antolín | 20 de marzo de 2015 a las 4:50

Y de pronto alguien preguntó dónde está Javié, el que fue vicepresidente del Gobierno (de España). Y lo vieron un día en la esquina de una foto cuyo centro de impacto visual era Juan Manuel Moreno Bonilla, ese hombre. El hombre que se ha ganado, al menos, el derecho a ser oído en sus propias filas tras el debate del lunes. Arenas es un candidato que sabe estar en la esquina, como sabe cuándo procede o no salir al balcón de Génova en las noches electorales.

El PSOE también tiene sus ausentes, esos linces de Doñana de los que todo el mundo habla pero que casi nadie ve, porque es difícil de avistar hasta el lince que habita en el zoo de Jerez, más tiempo en horizontal que desarrollando la agudeza visual propia de la especie. Los socialistas parecen tener en la reserva a Emilio Llera, el número dos por Sevilla, nada menos que el hombre que sigue en la lista a La Que Manda en el PSOE, el fiscal metido en política, la cara amable del Ministerio Público. Llera sale menos en las fotos esta campaña que Javié. Es el ausente. Va a los mítines, pero ni mú. Hay quien dice que mejor así, no vaya a soltar alguna de esas perlas a las que don Emilio nos tiene acostumbrados. “Trabaja mucho y encima sigue guapa”, dijo de Alaya. ¿Estará cuidando su perfil ante la posibilidad de ocupar un cargo eminentemente institucional como la Presidencia del Parlamento? O simplemente ocurre que la luz que emite La Que Manda todo lo eclipsa, que la marca única y principal todo lo engulle, incluidos el puño y la rosa.

Otro que anda con el perfil bajo en clave autonómica es el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, otrora el bastión del municipalismo pepero en toda España. Zoido se está colocando de perfil. Está haciendo una campaña de servicios mínimos. Se ve, se siente. Su entusiasmo por esta campaña electoral es el mismo que tiene por reformar el PGOU. No se ha ido a visitar mercados con Moreno Bonilla, ni a pegar abrazos por el territorio amigo de Los Remedios con ese Juan Bueno con el chaleco a la espalda en modo Siempre Así. Pareciera tener claro que lo único interesante de estos comicios es el resultado en clave local: que el PSOE pueda interpretar (y vender) la noche del domingo como el inicio de la recuperación de la Alcaldía, y que Ciudadanos pueda obtener un resultado que haga atractiva la candidatura para cualquier personaje de la sociedad civil con notoriedad y con capacidad para arañar votos. A Zoido parece que le ha salido su particular Lauren Postigo: “Juan Ignacio, éstas no son tus elecciones”.

Javié no molesta. Se hace el sueco. Del avión de vicepresidente a hacer de busto silente en las fotos para arropar al candidato . Llera no aparece en los papeles, más allá de los tuits, ni se le acercan las alcachofas. De consejero locuaz a número dos tácticamente enmudecido. Y el alcalde de Sevilla se coloca de perfil para sortear la posible embestida del morlaco andaluz. Hay campañas idóneas para jugar a descubrir dónde está Wally. Yestar, siempre estaba.

El conversador en el #DíadelPadreIndeciso

Jesús Ollero | 19 de marzo de 2015 a las 20:01

NO termina de estar muy claro qué están buscando los candidatos en redes sociales. En el caso de los partidos es distinto porque su recorrido es más largo y su estructura, en algunas casos, muy notable. Aunque como ya hemos comentado la endogamia en cuanto a las etiquetas frustra la posibilidad de explorar nuevas bolsas de usuarios digitales indecisos (recuerden, respetables aspirantes, que el interné está lleno de gente con su voto por decidir, no sólo hay palmeros y alborotadores), es aún más llamativo cómo se han estado moviendo los propios perfiles de cada uno. Un breve repaso.

Así, sin anestesia ni nada, se ve claramente que los candidatos no conversan. Es posible que esta inacción sea la opción más razonable para no entrar en espirales ingobernables, puesto que el tiempo en campaña escasea y la posibilidad de tener que atender a decenas de respuestas cada hora es una amenaza real. Hay una excepción: Martín de la Herrán. Es el único que contesta de los siete candidatos de los partidos principales. Hiperactivo es poco. El abogado (discutidor profesional, pues) acumula el doble de tuits que Susana Díaz, Juanma Moreno, Teresa Rodríguez, Antonio Maíllo y Juan Marín juntos. Si el único que felicitó explícitamente por el Día del Padre fue Juanma Moreno, De la Herrán y algunos de UPyD celebraron el #DíadelPadreIndeciso, una más de las múltiples ocurrencias de la formación magenta, pródiga en este tipo de acciones. La última, una imagen de Gila al teléfono: “¿Está el indecisooooo? Que se ponga”. El robo de documentos de los ERE en su sede llenó el día de consignas e incluso recibió la solidaridad de adversarios políticos.

Del resto de candidatos, ya se comprobó que la cuenta de Susana Díaz se ciñe a ideas fuerza. Juanma Moreno amplía el espectro, pero sin una triste etiqueta que amplifique sus comentarios y con escasas referencias a usuarios. Teresa Rodríguez es más de retuitear y de sus círculos, como Antonio Jesús Ruiz, y al igual que Antonio Maíllo hace múltiples referencias a sus intervenciones en medios nacionales y escasísimas al seguimiento de la campaña en los medios andaluces. Juan Marín ha mantenido una línea de mensajes muy plana, como sin querer hacer demasiado ruido, al abrigo de la marca y de algunos links que reflejan su campaña. Sin margen para el error, en definitiva. Ninguno de ellos contesta a nadie. Puestos a pedir, pues mejor que escuchen, que de hablar no paran en todo el día, ¿no?

gila

Mejor relativizar

Antonio Méndez | 19 de marzo de 2015 a las 8:47

Susana Díaz acaba de dilapidar su carrera. El animal político, la digna sucesora de Felipe González, la nueva lideresa de la socialdemocracia europea, la dirigente capaz de hipnotizar a los líderes del Íbex 35; la mujer de Estado en quien confía la Casa Real para afrontar los retos de esta nueva España. La ungida para marcar un época al frente del Gobierno de la nación, ha quedado amortizada tras su último debate.

Maleducada, soberbia, fatua, arrogante. Su condena será el enclaustramiento en Andalucía. Ha descubierto su verdadero rostro y no queda barón del PSOE que responda por ella. Por su parte, Juan Manuel Moreno Bonilla se ha revelado como el hombre tranquilo de humilde sonrisa y exquisitos modales. El audaz que ha aportado a la derecha el estilo sencillo que precisaba en su mayor desesperanza. El visionario que despojará a los diputados de las odiosas prebendas con que se pertrechaban ante la corrupción, para que el pueblo se reconcilie con la política. Cánovas del Castillo redivivo. El heredero ideal de Mariano Rajoy.

Así es el periodismo de hoy. Creamos mitos sin sustento y con biografías de un año. Y los derribamos con la misma voracidad. Los dos candidatos con más posibilidades, en teoría, de gobernar esta comunidad ofrecen rasgos semejantes. Fueron malos estudiantes. Así lo interpreto si se invierten diez años en terminar Derecho, y flaco favor se le hace a Felipe González con la mención de que gracias a sus becas. O a los tumbos por Psicología y Magisterio hasta encontrar, muchos años después, una carrera más asequible: Protocolo. El activismo universitario fue la lanzadera que los catapultó a los aparatos de los partidos. Y el premio: un cargo público tras otro sin solución de continuidad. Uno alega que tuvo tiempo de trabajar en una pizzería; la otra que vendió cosméticos a domicilio. Mejor relativizar.

La recta final se hace cuesta arriba en redes sociales

Jesús Ollero | 18 de marzo de 2015 a las 19:24

Es posible que, navegando por la web del periódico, haya recaído en una gráfica que ofrece datos sobre la actividad en Twitter de los candidatos, llamada ElecciON-line. Opileak ofrece esos datos a los lectores de las cabeceras de Grupo Joly y lo primero (o lo segundo) que le ha debido llamar la atención es que el interés ha ido decreciendo. Las curvas de actividad en torno a los candidatos van claramente a la baja, como si la campaña se le estuviera haciendo larga a las redes sociales. El cénit del primer debate no ha sido alcanzado después por ningún candidato, ni siquiera los que no estuvieron. Y el nivel del arranque de la campaña no se ha igualado ni por asomo, como si el interés se hubiera evaporado y quedaran únicamente los legionarios respectivos.

opileak

Si es de esas personas que revisa la lista de la compra a fondo, igual se ha dado cuenta de que los porcentajes sobre la actividad alrededor de los candidatos supera el 100%: oscila entre el 116 y el 120% al haber muchos usuarios que citan a más de uno de ellos. Pues bien. La capacidad de atraer nuevos usuarios se ha ido desplomando conforme avanzaba la campaña. De los más de mil diarios del arranque de campaña para PP y Podemos, y dos mil en el caso del PSOE, a apenas 300 ó 400 en la recta final. Hastío.
Según los datos que ofrece Opileak, el PA es el que más usuarios concentra que puedan considerarse spammers, con un 15% de usuarios que realizan más de 10 comentarios sobre el partido. IU y Podemos lideran la franja entre 3 y 10 mensajes (20% del total) mientras Ciudadanos manda entre los que han realizado sólo uno o dos (77%). En total, el PSOE multiplica por tres los usuarios de C’s, por 3,5 los de UPyD y casi por siete los del PA, además de doblar ampliamente los de IU.

Por ubicación, Susana Díaz concentra los usuarios que la referencian en Sevilla y Juanma Moreno, en Málaga. En Almería, zona clave, Díaz tiene casi tantos usuarios como el resto de candidatos juntos. En contra de lo que pudiera parecer, Teresa Rodríguez es superada en Cádiz por todos menos De la Herrán y Marín, y concentra sus apoyos en Sevilla (a la par que Maíllo, por detrás de Moreno y cinco veces menos que Díaz) y Málaga (la cuarta parte que Moreno y la mitad que Díaz).

En referencias cruzadas (a más de un político) los dos candidatos principales aparecen cuatro veces más que las siguientes y llamativas combinaciones: Moreno con Maíllo y Díaz con Rodríguez.

 

La frase del día:

@Cs_Andalucía
.@juanmarin_cs “Nosotros no vamos a entrar en gobiernos de coalición, pero sí vamos a ayudar a gobernar en #andalucia”

Los silencios de Juanma

José Aguilar | 18 de marzo de 2015 a las 9:33

La soberbia y el autoritarismo con que Susana Díaz acometió el debate del lunes le vinieron bien a Juanma Moreno, y no sólo por el contraste entre la actitud de una y de otro. También porque puso el foco sobre las interrupciones y la falta de respeto y lo quitó sobre las carencias del candidato popular. Susana le hizo el juego a Juanma en su papel deliberado de candidato suavón, tranquilo y sonriente, de nervios templados y aparente firmeza. Se le fue vivo. Se permitió, por ejemplo, no responder a preguntas y cuestiones inquietantes que podían dibujar su auténtica estatura.

Por ejemplo, ¿cobró sobresueldos procedentes de la trama Gürtel durante su estancia en la calle Génova? ¿Es cierto que en su etapa de secretario de Estado fue cuando se impusieron los recortes a la dependencia? ¿Lleva un par de imputados en la lista de Cádiz? ¿Qué valor tiene su propuesta de desaforar a los diputados andaluces cuando el PP nacional ha rechazado las iniciativas para eliminar el aforamiento de todos los parlamentarios? ¿Cómo va a conseguir crear tantísimos puestos de trabajo como prometen él y Rajoy?

Moreno Bonilla pudo guardar silencio sobre estos y otros asuntos. Fue gracias a cómo enfocó Susana el debate.

A porta gayola

David Fernández | 18 de marzo de 2015 a las 9:29

El carácter más agrio de Susana Díaz empañó su pulida imagen perdonando la vida en el debate del lunes a todo quisque: “¡Continúe usted, señor Bonilla, continúe!”. Llamarla impertinente sería dulcificar la crítica si se tiene presente que, en caso contrario, a Moreno Bonilla le habrían crucificado por machista y prepotente, para empezar. La pose displicente de Díaz ante las cámaras en plan disculpa que te perdone dejó perpleja hasta a la moderadora. Su tono altanero frente al candidato popular -“le interrumpiré cada vez que mienta”- sólo fue comparable a su colosal soberbia para elevarse por encima del bien y del mal y al rechazo que le produjo hasta su segundo apellido. Por más promesas rotas y escándalos que arrastra el PP en los últimos años, en ningún instante lo puso en apuros. Tan borde resultaron sus réplicas, que dio la impresión de seguir el guión de su enemigo para afianzar su imagen de chica dura. Empleó el ordeno y mando sin venir a cuento, y lo único que dejó claro es que no se sintió cómoda en igualdad de condiciones frente a sus adversarios.

El debate no lo ganó Moreno Bonilla, que más bien pecó de cándido y previsible y que al fin y al cabo lo tuvo mucho más fácil al no tener que rendir cuentas. Lo perdió Susana Díaz de principio a fin porque dializó cada dardo envenenado de sus contrincantes personalmente, por más que la mayoría eran de manual. Pudo limitarse a realizar una faena de aliño criticando las reformas de Rajoy, pero hizo gala de su peor talante como si estuviera obligada a jugarse el todo por el todo. En lugar de parar, templar y mandar, recordó al diestro que recibe al toro a porta gayola para impresionar y suplir con osadía sus carencias en el arte de torear. La candidata a la que se respeta por su carácter, la que convence a la masa sin abrir la boca, la del trato en corto imbatible que conecta a la primera, la que gana sin pasar por las urnas, esa candidata no compareció, y Díaz pinchó en hueso.

“Escúcheme por lo menos a mí”

Alberto Grimaldi | 17 de marzo de 2015 a las 11:40

Si sobre el primer debate, el de Canal Sur, sólo había expectativas, el segundo de anoche, en TVE, ya tenía la referencia del anterior. Si a alguien le quedó alguna duda de quién no ganó aquél, Susana Díaz lo demostró en éste: sabiendo que no llegó a lo que se esperaba, pasó al ataque… y se pasó de frenada. Crispó cada uno de los tres bloques con interrupciones constantes a sus adversarios y trató de provocar al candidato del PP con referencias personales. Más que dar sus argumentos, se centró en impedir que los demás se expresaran. Tanto reiteró su conducta que hasta la moderadora llegó a decirle mientras le pedía que fuese respetuosa: “Escúcheme por lo menos a mí”. Elocuente. Pero quizá cuando más erró fue al espetarle al candidato popular que ella sí respetaba: “Porque estoy aquí con usted”. Situtándose en un plano superior al de sus oponentes y al de los televidentes. Antonio Maíllo acentuó su papel de convidado de piedra que había logrado atenuar una semana antes y ofreció escasas novedades. Juan Manuel Moreno Bonilla siguió la línea marcada ya en Canal Sur, aunque con alguna oferta nueva, como proponer que no haya ni un solo aforado en el Parlamento de Andalucía. Aprovechó bien las rupturas del guión. Enfatizó en su beneficio las malas formas por las que optó Díaz. El candidato del PP, sin arrasar, volvió a salir reforzado. Aun así, le faltó explicar más su programa. Si estos debates aclararon algo al elector fue más bien a quién no votar.

Cuerpo a cuerpo

Antonio Méndez | 17 de marzo de 2015 a las 10:52

No sé cómo los partidos políticos no ajustan su programación a la de la televisión. No les interesan los votos catódicos. Susana Díaz no ha encontrado otra fecha para convocar las elecciones autonómicas que el 22-M, el día del clásico entre el Barcelona y el Real Madrid. A las 22:00 del domingo, cuando puede conocerse qué partido será el ganador y comience la conjetura sobre los futuros pactos, la mayoría estará absorta en otra pantalla, pendiente de un balón no del resultado de las urnas. Para eso, mejor convocar estos comicios conjuntamente con las municipales. En mayo seguro que ya se sabe quién ha ganado la liga.

Y como si en 15 días de campaña no existieran alternativas, anoche insistieron en desafiar a El Hormiguero, al capitulo de El Ministerio del tiempo y al desenlace de Los Nuestros. No es que albergue dudas sobre el final de esta última serie. Si los boinas verdes y los legionarios juntos no son capaces de rescatar a dos niños en el desierto, aunque estén en manos de una sucursal del ISIS, el Gobierno debería pensarse en reinstaurar la mili obligatoria.

Pero ni el PP ni el PSOE son a estas alturas fuerzas de asalto para combatir con crédito contra la corrupción. Ni Moreno Bonilla se asemeja al capitán Hugo Silva, aunque es cierto que le sobró munición para mantener la ofensiva toda la noche. Ni Díaz esgrime tanta precisión dialéctica como la francotiradora Blanca Suárez. Más bien ayer cambió de táctica. Y aunque no se olvidó de su blanco a distancia, siempre tiene en el punto de mira a Rajoy, optó a la desesperada por el cuerpo a cuerpo contra su contrincante .
Y desde luego Antonio Maíllo nunca podría ser un cabecilla islámico. Ayer fue el general ideal para comandar las fuerzas de paz de la ONU. Exigió educación. “Lo que tienen que hacer los dos es pedir perdón”. Les amonestó.

Amor con amor se paga

Pablo Bujalance | 17 de marzo de 2015 a las 10:51

Tanto Susana Díaz como Juan Manuel Moreno consideran el “cariño de la gente” suficiente garantía para ganar las elecciones. Cada uno pone el cariño donde puede, o donde quiere, pero parece razonable que quien se acerca a un candidato en un mitin no lo va a hacer para ponerlo verde. En consecuencia, lo suyo es responder al cariño con más cariño, y qué mayor demostración de afecto que una promesa en firme, un compromiso sellado, un pacto entre caballeros: ¿quién dijo que la fidelidad partidista no podía ser tan eterna como el amor conyugal? Rajoy correspondió hace unos días al cariño de los suyos prometiendo un millón de puestos de trabajo. Ahí es nada. El pleno empleo servido en bandeja si Moreno gana las elecciones. Semejante declaración llegó en boca de un hombre que se dedicó a incumplir todas y cada una de las promesas por las que llegó a ser presidente del Gobierno, pero no importa: afirmaba San Pablo que el amor lo excusa y lo soporta todo, así que no faltará quien dé por buena la palabra de Rajoy por más que, dentro de un mínimo sentido del rigor, conviniese concederle una credibilidad más bien discreta. Lo bueno de la campaña, y más aún desde la oposición, es que se puede jugar al dislate sin que importe tanto caer en el ridículo.

Porque ayer mismo anunció Susana Díaz que recuperará la Consejería de Cultura como departamento único si la que gana las elecciones es ella. He aquí un bonito cable lanzado a un sector muy cabreado: de hecho, al poco salieron plataformas de artistas y creadores a alabar la decisión. Pero nadie, parece, hizo mención al hecho de que fue la propia Díaz quien decidió unificar Educación, Cultura y Deporte (las dos últimas ya habían sido unificadas por Griñán) en una misma Consejería hace sólo dos años; y que estos dos años no han resultado, en consecuencia, muy boyantes para los tres ámbitos. El mejor aliado de una campaña, ya se sabe, es la fugaz disposición de la memoria. Pero el circo tiene poca gracia.