Archivos para el tag ‘PSOE’

Empachados

David Fernández | 13 de marzo de 2012 a las 12:53

ARENAS no quiso debatir anoche por miedo a perder el terreno ganado y seguirá abonado al monólogo por ahora. Sus encuestas deben otorgarle un triunfo tan rotundo, que no quiere arriesgarse ni ante un PSOE en horas bajas. Tampoco le interesa explicar al detalle su plan de ajuste puesto que será, como diría Rajoy, muy doloroso. Y ni siquiera en el terreno de las denuncias por corrupción se iba a sentir cómodo, ya que más allá del escándalo de los ERE, su partido, en otras comunidades, también tiene que callar. “Además, presi, los andaluces no han pedido un debate”, le convencieron. Otros partidos darían media vida por cinco minutos en horario de máxima audiencia. Pero el miedo escénico impidió a Arenas hacer lo que Rajoy -y con las mismas encuestas- en noviembre: acudir al cara a cara con su adversario. ¿Para qué tanto insistir en elecciones por separado, entonces?

Cierto que Rajoy tenía mucho más difícil decir ‘no’ ante la presión mediática y que rehuir el debate andaluz es más barato. Con ello, ha dejado con un palmo de narices a Griñán, que se tiene que agarrar a un milagro para dar la vuelta a los sondeos y cualquier ocasión extra le puede venir de perlas. Tal vez si el PSOE no hubiese renunciado a su pasado más reciente, alimentando sus luchas internas entre sus colaboradores y la vieja guardia de Chaves, otro gallo le cantaría a Griñán. Si no hubiese apartado por decreto de la primera línea a quienes lo auparon -pasando de discípulos a malditos- hoy los socialistas no buscarían ese clavo ardiendo. El espectáculo fue de locos y un partido que no se quiere es difícil que conecte y transmita confianza. Anoche Griñán quiso debatir, pero en 30 años no le importó al PSOE demasiado. Antes ganaba de calle, ahora no. En condiciones normales, los ciudadanos lamentarían que no haya debate. Tras más de un año de campaña -cuando no las municipales, las generales o ahora las autonómicas-, están empachados de política. Una pena, porque habría estado bien que hablaran sin tapujos de sus planes para el futuro próximo.

La lucha del PSOE contra la abstención

Javier Chaparro | 10 de marzo de 2012 a las 6:47

Mucha tranquilidad de principio en las huestes del Partido Popular. Demasiada a juzgar por el discreto número de asistentes al acto de apertura de campaña en un céntrico hotel de la capital onubense. Unas cincuenta personas frente al centenar largo que congregó el PSOE en la acera opuesta de la Alameda Sundheim, en un establecimiento hostelero más moderno y acorde a la imagen que debe trasladar una formación a la hora de pedir el voto. 1-0. Primer asalto ganado por incomparencia del contricante. Al día siguiente y la luz de la encuesta del CIS, en la Plaza del Punto se pusieron las pilas a toque de corneta para la movilización: la caravana de los populares recorrió catorce municipios de la provincia a la búsqueda del votante indeciso. Un café aquí y otro allá para entrar en contacto directo con la ciudadanía.

Es un clásico en todas las campañas electorales, pero más aún en la presente: la abstención es la gran enemiga del PSOE-A y el próximo día 25 es previsible que un número amplísimo de potenciales electores socialistas se quede en casa como consecuencia del desánimo generado por una derrota que se da por anticipada. Si hace cuatro años se acercaron a las urnas el 73,65% de los llamados a votar, en esta ocasión puede haber una caída de en torno quince puntos en ese porcentaje a tenor del pronóstico que algunos expertos comentan en privado. Y de esos abstencionistas, apuntan, seis de cada diez serán previsiblemente antiguos electores socialistas. Mal negocio para los de Griñán en un domingo jalonado de pregones de Semana Santa.

La esperanza del PSOE es que los andaluces nos les castiguen por tercera vez en un año tras los varapalos de los comicios municipales y generales. Ésa fue la apuesta del presidente de la Junta al optar por una convocatoria separada de las autonómicas.

Vídeo y congresos para lanzar la campaña para las Andaluzas

Jesús Ollero | 22 de noviembre de 2011 a las 9:58

El PP no pierde el tiempo. Sin margen para celebrar el rodillo triunfal ya ha lanzado la carrera hacia San Telmo. Javier Arenas es un tipo listo e implacable. Mientras el PSOE se lame las heridas, analiza la derrota más según su interés que el de los votantes perdidos y observa cómo sus dirigentes buscan silla en lugar de solidez, ya ha empezado de forma decidida la campaña del albor de la primavera.

Andalucía va a ser el epicentro de los movimientos de ambos partidos. Pasado el atracón, el sur manda porque está en juego la última esperanza socialista de encarar el grueso de la crisis sin haberlo perdido todo (inestable País Vasco aparte, que ya llegará). Así, Griñán anuncia que el congreso en el que el PSOE definirá su transición será en Sevilla y el PP ya había anunciado que su cita nacional sería en Andalucía (durante el día también la anunciado en Sevilla). Ambas, en febrero.

Tres días antes del batacazo, una conversación entre dirigentes socialistas dibujaba el panorama invernal: Griñán disolvería la cámara andaluza e la segunda quincena de enero y fijaría las elecciones algo más tarde de lo previsto, en abril y no en marzo. Teniendo en cuenta (sería raro que el presidente andaluz no lo haya contemplado) que el 1 de abril es Domingo de Ramos y el 8 de Resurrección, pensemos ya en el 15 de abril como posible fecha de los comicios.

Para la fecha que sea, Arenas sigue su camino y ya tiene su primer vídeo de ‘campaña’. Tras el triunfo en las nacionales y el hecho de que España se haya sumado al cambio, ahora toca Andalucía, viene a decir. Ojo que, además de un mensaje muy cuidado, de amplio espectro (ciudad y campo, jóvenes y mayores, la esperanza y el nuevo impulso del recién nacido, etc) y que transmite equilibrio (visual y sonoro), el vídeo guarda un detalle muy llamativo. Fue subido a youtube el día 18, dos antes del 20N…

PS: Parece difícil que las Andaluzas sean en abril. Me limito a reproducir una conversación al respecto. Suena más razonable 18-25 de marzo.

IU contra ‘los malos’

Jesús Ollero | 18 de noviembre de 2011 a las 6:52

En esta campaña habíamos tenido de todo. Bueno, de casi todo. ¿Recuerdan ese videojuego en el que Alicia Sánchez-Camacho (presidenta del PP catalán) luchaba contra los inmigrantes subida en una gaviota? Quizás por ese miedo a meterse en un jardín, que ha sido lo más habitual con los últimos experimentos, los partidos habían optado por no lanzar aventuras de este tipo. Sin embargo, una empresa malagueña ha preparado un videojuego absolutamente delicioso para el candidato al Congreso de IU por Málaga (la aplicación está disponible en Android Market y en la web provincial del partido).

Al jugador se le pide colaboración para llevar a Alberto Garzón al Parlamento. Para ello, debe robar a los banqueros y esquivar a los candidatos (en teoría) respaldados por los mercados: Rubalcaba y Rajoy. Entre los peligros está que “el poder de los mercados puede caer sobre ti”, escenificado con un personaje clavadito a Botín que, descendiendo sobre una bolsa de dinero al más puro estilo Tío Gilito. Al quitarle su bolsa a los banqueros, ganas tiempo para proseguir con tu carrera hacia las Cortes. El total de escaños (los 350) está en juego y para lograr el objetivo se deben conseguir todos para “romper el bipartidismo y enfrentarse a los mercados”.

Gestos de derrota

Alberto Grimaldi | 18 de noviembre de 2011 a las 6:40

CUARENTA y ocho horas antes de que la campaña expire hoy, Manuel Chaves, presidente del PSOE, afirmó que Alfredo Pérez Rubalcaba merece “un margen de confianza y de respaldo” y que él opina que debe seguir aunque no gane las elecciones a Cortes Generales del domingo.

Por si esta declaración, hecha en la mañana del miércoles en directo en Canal SurTelevisión, no fuese suficiente, ayer en Cádiz, provincia por la que es número uno en estos comicios, y también de mañana, Chaves fue mucho más allá. El que fuese durante casi 20 años presidente de la Junta afirmó que él, como presidente dela Ejecutiva Federal, se ve con “autoridad moral” dentro del partido para “mantener la unidad y la cohesión” tanto ahora como después de los resultados del domingo.

He sostenido en esta campaña que vive sus estertores que la principal pelea de Rubalcaba no era intentar ganar las elecciones. Ni siquiera evitar la mayoría absoluta que han aventurado todos los sondeos. No. La principal lucha de Alfredo, como le gusta que le llamen, es mantener a la R de Rubalcaba en el liderazgo tras las votaciones, para llegar con opciones serias de ser, no ya candidato en el próximo Congreso socialista, sino el único candidato.

Los gestos de Chaves en estos días, en los que él mismo trabaja sin descanso por evitar que la derrota sea lastimosa en la provincia por la que siempre ha sido cargo electo y en la que siempre ha ganado, evidencian que esperan una derrota clara. Y adelanta que el núcleo duro del PSOE posfelipista, que ha convivido mal con Zapatero –aunque Chaves sea el menos damnificado– y es el mismo que apoyó a José Bono frente al diputado de León que ganó la secretaría general en 2000, quiere que Rubalcaba siga. Pero si alguna duda quedaba sobre estos gestos de derrota, el hecho de que Carme Chacón, que se retiró de mala gana de las primarias, se postule como relevo sin que la gente vote indica que en el PSOE ya huelen una debacle.

La particular campaña del ‘señor Mercados’

Jesús Ollero | 17 de noviembre de 2011 a las 6:31

El señor Mercados es el hombre más buscado de la faz de la tierra. Bueno, igual no, que por lo visto la crisis mundial no es mundial, en realidad es europea. El más buscado de Europa, como mínimo. Con rostro serio y un perfecto inglés de academia, un provecto gentlemen se presenta como el señor Mercados en un vídeo electoral de Equo que no tiene desperdicio y que introducen con un genial “mensaje institucional de los mercados”.

En un despacho de mansión rematado por maderas nobles y libros de coleccionista, el mensaje es claro: del resultado electoral depende el futuro del país y los mercados se entienden bien con los partidos mayoritarios, por lo que se debe votar a uno de ellos. Argumenta Mr. Mercados que “el idealismo está bien para los tiempos de prosperidad, pero votar a esos nuevos partidos utópicos e insustanciales no ayuda en este momento”. Por ello pide el voto para el PP, que cuenta “con la plena confianza de los mercados”. Y también para el PSOE. “O si no, vota al PSOE; en el fondo da igual. Ellos también son un gran partido y sabrán entenderse con nosotros”.

El caso es que a los famosos mercados, escenifica el vídeo, les importa poquísimo quién gobierne España mientras lo haga un partido abrazado a su dictado. De hecho, la intervención de Mr. Mercados evita nombrar a Rubalcaba y a Rajoy, como si el candidato fuera algo irrelevante y tan decorativo como el barco de vela que adorna la mesa de su superdespacho.

“Recuerda: vota a uno de los grandes partidos. Sólo ellos son la garantía de que nuestro sistema financiero seguirá funcionando como hasta ahora por muchos años más”. Así remata Mr. Mercados su presentación al gran público. El lema de Equo, uno de esos partidos utópicos a los que se refiere el gentlemen, opone que “los estados soberanos no pueden depender de lo que digan los mercados”. La situación económica puede que no respalde tal afirmación, pero la brillante performance sugiere al menos reflexión. Es, de hecho, el único vídeo de campaña hecho a la contra.

Algo más que felicidad

Jorge Bezares | 16 de noviembre de 2011 a las 11:33

Desde que el líder del PP, Mariano Rajoy, se nos volvió algo poeta al usar la felicidad en plena campaña electoral, se ha sentido tan cómodo que no ha regresado aún de vuelta a la refriega política ni a la realidad patria. Por cierto, no es una originalidad del gallego apelar a tan bello palabro. El artículo 13 de la Constitución de Cádiz de 1812 ya estableció que “el objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen”. Pero esta deriva nada prosaica, que también le valió para tumbar por puntos al candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, en el debate televisivo cara a cara, no la puede mantener sine die. Tal como se están poniendo de soviéticos los mercados, que no dan tregua a la prima española pese a que en Italia y Grecia -países sumamente contagiosos- han cambiado sus respectivos gobiernos en un intento desesperado de saciarlos, algo más tendrá que decir para que esa confianza que viene prometiendo nos quite de encima a esos inversores que se mueven en círculos concéntricos emulando milimétricamente a las rapaces falconiformes.

Teniendo en cuenta que la victoria por mayoría absoluta está más que asegurada a cuatro días de los comicios, Rajoy debería empezar a concretar. Está muy bien que diga, por ejemplo, que en algunos bares se podrá fumar con el retorno del PP a Moncloa, que reformará la ley del aborto para eliminar la última vuelta de tuerca que le dieron los socialistas, que le subirá la tarima a los maestros o que los matrimonios homosexuales pasan por la sentencia que tiene que dictar del Tribunal Constitucional. Pero aquí es necesario que revele quién va a ser su vicepresidente económico y concrete las primeras medidas legislativas que pretende adoptar.

Tanta cautela, lógica desde el punto de vista electoral para no espantar a indecisos cuando los resultados se prevén ajustados, no tiene ya ningún sentido. Sobre todo, cuando se supone que la llegada al poder del PP es la baza que España va a jugar para salir pitando del epicentro del terremoto de confianza. Por ello, Rajoy tiene que darle a Europa el mensaje de que “somos un gran país y que queremos estar en la primera división”, pero con pelos y señales. Tiene que hacerlo por pura responsabilidad, si no quiere que su Presidencia, por no dar señales de vida antes, nazca lastrada por unos mercados que están acostumbrados a amortizar los acontecimientos -Italia y Grecia son dos buenos ejemplos- casi antes de que se produzcan. De camino, además, conseguirá que muchos ciudadanos se enteren con más detalle del programa del PP, que, lógicamente, debe ser mucho más que un tratado para conseguir la felicidad en 15 días de campaña electoral. O no, que diría el señor Rajoy.

La juez y la campaña

José Aguilar | 16 de noviembre de 2011 a las 11:32

Para ganar las elecciones del domingo el Partido Popular no necesita ayuda externa. Le basta con la ayuda interna (de dentro del Partido Socialista, que lleva unos años suicidándose). No hace falta ponerse guerrista para deducir que el PP está recibiendo un plus en esta campaña. Un plus de deterioro de la imagen de sus adversarios socialistas. Esto es objetivo: cada avance en la instrucción judicial del escándalo de los ERE -que ya no es propiamente de los ERE, sino también de la política de ayudas a las empresas que ha practicado la Junta- viene a cuestionar un poco más al socialismo en el poder y a mermar sus posibilidades electorales, que ya estaban lastradísimas a causa de la crisis. Insisto para que nadie se confunda: la responsabilidad de lo que le está pasando al PSOE andaluz concierne enteramente al PSOE andaluz, y perdón por la tautología. Si se enfrenta a un proceso que más que salpicarlo lo enloda es por lo que ha hecho él mismo, no por una conspiración. Dicho lo cual, ahí está el nuevo auto de la juez Mercedes Alaya en el que se citan dos nombres, el del actual presidente de la Junta y el de la actual consejera de Hacienda, y se alude a otro, el de Manuel Chaves y su hija apoderada de Matsa. Ninguno está imputado. Ninguno ha sido citado como testigo, pero a los tres se refiere inequívocamente el auto judicial, dictado cuando la campaña electoral está dando las boqueadas y se sabe que los tres van a estar entre los que perderán los comicios. Y los perderán no sólo por los ERE y lo que sale tirando de su ovillo, pero también por eso.

El corredor en el desierto y el bofetón del desempleo

Jesús Ollero | 16 de noviembre de 2011 a las 2:11

La campaña afronta su recta final y nada mejor para escenificarlo que un corredor que enfoca ese último esfuerzo. Los partidos mayoritarios se han ido esmerando tras su acartonado comienzo audiovisual y, en general, han terminado por plasmar el verdadero leit-motiv electoral respectivo. Más vídeos que días y poco margen para difundirlos; la campaña agoniza y no ha recobrado el pulso del país tras el debate, a decir verdad. El PP, firme, seguro y procurando no resbalar, incide de nuevo en el empleo con datos. El PSOE, tras mostrar la celebradísima retórica Rubalcaba aprovechando el 11/11/11, quema las últimas naves acudiendo a la metáfora.

Tras mostrar a Rubalcaba como el brillante orador que es (igual el escenario podía interpretarse en su contra por cierta similitud con la dramaturgia poco favorecedora), aparece un corredor de fondo (símbolo de la caravana socialista y hasta del propio Rubalcaba) en plena diatriba sobre si merece la pena el esfuerzo tras 35.000 kilómetros y tropecientos actos habida cuenta de la lejanía del objetivo (ventaja del PP, se entiende). Con una estética muy lograda (como si el socialismo estuviera predicando en el desierto), enumera qué hay en juego (educación, sanidad, derechos, futuro) y retoma con decisión la carrera mientras se le va sumando una multitud. Tardío, pero puede que el vídeo de campaña más logrado.

En el PP, como continuación del sensible vídeo en el que se escenificaba cómo comunicar a tu entorno que te quedabas en paro, llega una segunda parte que describe a cámara lenta (los vídeos parecen símbolos del frenesí que necesitan los socialistas y la calma que transmiten los populares) cómo 1 de cada 5 españoles está en paro (brutal similitud tipográfica con cierto rotativo nacional), 1 de cada 5 es pensionista y les han recortado la pensión, la mitad de los jóvenes no ha encontrado su primer empleo, 1 de cada 8 negocios cerró este año, 1 de cada 10 familias tiene pleno de parados… no hace falta insistir en Rajoy ni en el silogismo de votar PP como apuesta de empleo. De libro.

Los últimos mohicanos

Javier Chaparro | 15 de noviembre de 2011 a las 9:07

Todos los sondeos pronostican que aumentarán o mantendrán con cierta holgura su representación en aquellas comunidades autónomas donde tradicionalmente han tenido presencia política e institucional. Aragón, Cataluña, Navarra, País Vasco, Cantabria, Galicia, Canarias y Comunidad Valenciana contarán previsiblemente con representación de algún o algunos de sus partidos nacionalistas en el Congreso de los Diputados. No será el caso de Andalucía, donde la presencia del PA-PSA se reduce a algunos ayuntamientos gracias al tirón personal de sus alcaldes y concejales.

Los andalucistas llevan desaparecidos de la Cámara Baja desde 1993 y perdieron su representación en el Parlamento de Andalucía en 2008, tras rechazar un año antes la reforma del Estatuto de Autonomía. PSOE, PP e IU pactaron el proyecto aprobado en referéndum y se repartieron en pedacitos la blanca y verde, quedando el PA en fuera de juego por propia voluntad y torpeza.

En un contexto político donde otros muchos sacan réditos a costa del desplome del PSOE, la marca del andalucismo sigue sin salir a flote. Y si no es ahora, ¿cuándo lo conseguirá? La última oportunidad la tendrán en las andaluzas del año próximo, si es que el tsunami del PP deja algo en pie a su paso. Tataranietos del movimiento romántico del siglo XIX, los herederos de Blas Infante son hoy los últimos mohicanos de un proyecto llamado a su enésima refundación. O a la extinción.