Archivos para el tag ‘PSOE’

Miedo a la derecha

Jorge Bezares | 14 de noviembre de 2011 a las 10:46

En la campaña electoral de 1996, el PSOE sacó a un dóberman para alertar del peligro que suponía la llegada al poder de la derecha. Siguiendo los criterios de Felipe González, que siempre mantuvo que si las cosas van mal es necesario lanzar un bomba atómica electoral y si van bien, dormitar, lo socialistas intentaron combatir la clara victoria del PP que pronosticaban las encuestas -hasta 14 puntos de diferencia en el arranque de la campaña-, insuflando miedo al electorado a través de un perro de una raza considerada peligrosa que simbolizaba a esa derecha que, sobre todo en el medio rural, tenía aún reminiscencias franquistas y no las ocultaba.

Aquellos comicios los ganó el PP por apenas 300.000 votos, pero tocó pelo por primera vez. Los populares, con José María Aznar como capitán general, se mantuvieron en el poder hasta 2004. Y lo cedieron por la mala gestión de los atentados islamistas de Madrid, que puso la victoria electoral en bandeja al PSOE y a José Luis Rodríguez Zapatero. Durante esos ocho años, el PP vacunó a la sociedad española más urbana contra ese “miedo a la derecha” que tan buen resultado siempre había dado a los socialistas en las campañas electorales.

En los últimos comicios municipales y autonómicos, donde Rajoy y los suyos cosecharon un triunfo sin paliativos premonitorio, ese miedo desapareció hasta en el medio rural, con una traslación del voto hacia el centro-derecha muy significativo. A pesar de ello, el PSOE, en esta campaña a la desesperada diseñada por Pérez Rubalcaba, también ha apostado por apelar de nuevo al miedo: miedo a los recortes en educación, sanidad y servicios sociales, miedo a un PP dispuesto a mermar el Estado de bienestar, miedo, en definitiva, a la derecha… Y, aunque en Madrid, Baleares, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha, sin olvidar a la Cataluña de CiU con apoyo presupuestario de los populares, daban muestras de que sí, de que las tijeras de podar estaban haciendo su trabajo sobre el terreno de las conquistas sociales, el PP no ha parado de crecer en votos durante lo que llevamos de campaña. Tanto es así que ahora la incógnita es si alcanzará o no los 200 diputados. El miedo, el auténtico miedo que se ha movido en esta campaña, el mismo que lleva tres largos años asustando a más de media España, es el paro. Los cinco millones de parados que deja como legado Rodríguez Zapatero han sido demoledores para Pérez Rubalcaba y absolutamente benéficos para Rajoy.

Las recetas de los socialistas para combatirlo, tras una reforma laboral que no ha servido absolutamente para nada -bueno, para aumentar algo el trabajo temporal-, no son ahora creíbles para la misma aplastante mayoría que parece dispuesta a otorgarle a Rajoy la segunda mayoría absoluta más amplia desde la restauración democrática tras la que logró en 1982 Felipe González (202 escaños). Guste o no, la fórmula del PP, aunque no se conozca detalladamente a estas alturas, es la alternativa, una forma de esperanza con fecha de caducidad.

Una consejera coherente

José Aguilar | 14 de noviembre de 2011 a las 10:45

Como consejera de Igualdad y Bienestar Social, su gestión presenta luces y sombras. Como líder política, Micaela Navarro atesora valores poco comunes. Por un lado, lo que ha llegado a ser se lo debe en gran medida a sí misma, a su esfuerzo por desafiar la fatalidad a la que le condenaba su origen social y a su afán de aprender y soñar/ambicionar. Por otro, se ejercita en la coherencia. Se ha visto estos días, cuando ha sido la única voz discordante en su partido ante el venenoso comentario de Alfonso Guerra sobre la juez Alaya. Cierto que podía haber centrado su crítica en la injerencia del ex vicepresidente en la independencia de los jueces y sólo denunció el tono machista de su insinuación, pero al menos demostró que su feminismo no es de salón. Alfonso está muy lejos de los tiempos en que dictaba las listas electorales e imponía que quien se moviera no salía en la foto, pero aún queda en el PSOE cierto temor reverencial a llevarle la contraria. A su ataque a Alaya le ha seguido un estruendoso silencio en las filas del socialismo feminista, y hasta un enemigo tan acreditado como Manuel Chaves -es difícil encontrar dos compañeros que se detesten más que Chaves y Guerra- ha pronunciado palabras de comprensión y apoyo. La excepción ha sido Micaela Navarro, que se ha declarado en completo desacuerdo. Ha demostrado que cree de veras en la igualdad y que su defensa de la mujer no se detiene allí donde empieza el interés de partido. El machismo es machismo, lo diga Agamenón o Alfonso Guerra. Un ejemplo de congruencia en esta vida pública ahogada por el sectarismo.

Manda webs (II): El abandono del portal de Rajoy

Jesús Ollero | 14 de noviembre de 2011 a las 1:37

Portal electoral de Mariano Rajoy

Portal electoral de Mariano Rajoy

Si el PSOE ha apostado claramente por el candidato (Rubalcaba, hasta el extremo además), el PP lo ha hecho por el PP. Hizo un intento por convertir a Rajoy en algo más que su candidato con una web electoral presentada pocas semanas antes de la campaña a bombo y platillo. Fue empezar la campaña y el portal, la verdad, se paró. El site del partido está surtidísimo; en el del candidato abundan secciones anticuadas y de mero recordatorio. El pulso de la campaña lo lleva en internet el PP.

Viendo venir la lógica aplastante de las encuestas, el PP está exponiendo lo mínimo a su candidato. Tan poco tan poco que hasta el portal electoral expresamente dedicado a Rajoy presenta un semiabandono poco edificante. La agenda recoge actos ya pasados, no los previstos (con lo cual no sirve de nada). El programa (aquí se le ha dado mucho más protagonismo que en las webs del PSOE) no requiere actualización. Tampoco la biografía, llamada En confianza. Recorriendo España abarca de septiembre de 2008 a octubre de 2011 (o sea, también se paró para la campaña). Rajoy en acción, el videoblog del candidato, sigue en el 14 de octubre. Rajoyistas por el mundo (una joya de obligada visión) no pasó de los dos capítulos iniciales.

Total, que la actividad real permanece en la web del PP, que sí se presenta completa y con cada tema bien a la vista. Lo único actual del portal de Rajoy son los últimos vídeos y el último mensaje en Twitter. Abandono total, pues.

Manda webs (I): Rubalcaba sepulta la marca PSOE

Jesús Ollero | 13 de noviembre de 2011 a las 2:16

Encabezamiento de la web electoral de Rubalcaba

Encabezamiento de la web electoral de Rubalcaba

Al enfocar el proceso electoral, el PSOE dio un valor estratosférico a la figura del candidato. Con la marca del partido tocando fondo por el rechazo derivado a la gestión de la crisis, la otrora infalible marca PSOE aparece absolutamente sepultada por la figura de Alfredo Pérez Rubalcaba. Si a la opinión pública se le intentó convencer del efecto Rubalcaba, en Internet más aún.

Su web de campaña, tomando la misma estética que el portal del PSOE, profundiza aún más en el liderazgo del candidato. Muy completa en cuanto a su oferta, no logra que el contenido de fondo, el no audiovisual, tenga el acceso más fácil: a pesar de reforzar las tres ideas básicas (escuchar, hacer, explicar) en el menú principal hay que pinchar para saber qué se va a encontrar dentro, pues esas opciones superiores no definen en sí mismas el contenido al que dan acceso.

La presencia audiovisual es muy notable, a buena calidad (incluso streamings) y centra el portal, conscientes en el PSOE del altísimo consumo de vídeo. Una frase lapidaria, ilustrada con una foto tristona del candidato, da paso a un nuevo bloque de vídeo en el que se seleccionan las últimas entradas y las más vistas. A la derecha, sin tanto protagonismo, los especiales del programa oculto (el telefonillo ya mencionado aquí), el mapa de los recortes del PP y ¡albricias! el programa. Notas de prensa, agenda y redes aparecen ya bastante abajo. Uno de los errores más claros del portal es precisamente que las redes están poco valoradas.

El programa oculto, en ‘radiopatio’

Jesús Ollero | 11 de noviembre de 2011 a las 14:30

Cualquiera habrá escuchado que Rajoy tiene un programa oculto y que va a hacer cosas terribles cuando llegue (como parece) a la presidencia. Sin entrar a valorar la magnitud de las decisiones que tome, que seguro que no dejan indiferente a nadie, oculto, lo que se dice oculto, igual ese programa al que tanto alude el PSOE no está tan oculto. Al menos en parte. Ya se han encargado desde el propio PP de avanzar detalles tanto en campaña como antes.

La web que recoge todo ese ocultonismo de Rajoy se presenta como un ingenioso portero electrónico (al más puro estilo radiopatio) que en lugar de vecinos tiene temas a esconder por parte del PP. Se dividen, como las escaleras, en diversos bloques: privatizaciones, dependencia, libertad de expresión, mujer, derechos y empleo. Cuando se toca cada timbre del telefonillo sale la respuesta, evidentemente en clave socialista. Grandioso el soniquete final: el ruido clásico de portal abriéndose después de haber llamado al porterillo.

La web viene acompañada de un pdf descargable con los presumibles tijeretazos y el último vídeo de campaña del PSOE, lanzado coincidiendo con la retirada del spot del PSC en el que un paciente terminaba agonizando por la falta de atención médica a causa de los previsibles recortes; en el mismo, se subraya el hecho de que el líder del PP parezca haberle cogido cierta aversión a los medios: apenas da entrevistas, hace tiempo que no permite preguntas en sus comparecencias y en campaña directamente no comparece ante los medios.

Una táctica de efecto bumerán

Alberto Grimaldi | 11 de noviembre de 2011 a las 10:46

Entre los mensajes para endurecer la campaña que el PSOE introdujo anteayer hubo uno que ha provocado que el Consejo General del Poder Judicial ampare a uno de sus miembros de oficio, sin que se le hubiese solicitado. La polémica, como tantas, la desató uno de los políticos más hábiles dando mítines que haya en España, Alfonso Guerra. El diputado sevillano dijo que la juez del caso de los falsos ERE, Mercedes Alaya, actúa en función de la “fuerte relación” que le une al también juez y alcalde de Sevilla del PP, Juan Ignacio Zoido. A Guerra le siguió ayer el número uno por Cádiz, Manuel Chaves, que fue más moderado pero sostuvo la misma tesis de la connivencia. No hay duda de que se trata de una táctica electoral preventiva, que busca evitar que coincidan en la campaña, como ocurrió en los comicios municipales, citaciones a políticos que son candidatos. Temen, en pocas palabras, ver al ex consejero José Antonio Viera haciendo el paseíllo ante el Palacio de Justicia.

La calculada ambigüedad de Guerra fue censurada por el Poder Judicial con reproches de trazo grueso: “Insinuaciones vejatorias contra una mujer”, las califica.

Esta reacción sin embargo no es lo que, a mi juicio, debiera preocupar al PSOE sobre el paso dado. Creo que no ha medido las consecuencias del camino emprendido. Al tratar de señalar que Zoido eligió a la juez que lleva el caso al provocar con una denuncia que fuese a parar a su juzgado por turno de reparto, no ha medido que el efecto perseguido puede volverse contra el PSOE como un bumerán. La Junta ha defendido en todo el proceso de los ERE que fue el Gobierno andaluz quien denunció el asunto en la Fiscalía y que es la primera que busca el reproche penal contra los responsables del mal uso de los fondos de empleo. Y esta tesis entra en contradicción con la táctica desplegada, que puede dar a entender a la opinión pública que los socialistas están intentando tapar la corrupción.

El milagro de Rosa y Felipe

José Aguilar | 10 de noviembre de 2011 a las 5:01

Lo que el GAL separó lo ha unido una campaña marcada por la necesidad. Rosa Aguilar, la candidata del PSOE por Córdoba, fue como portavoz de IU en el Congreso uno de los azotes más vehementes de Felipe González cuando la guerra sucia contra el terrorismo. O sea, cuando desde las entrañas del Estado –¿o eran las cloacas?– se creyó legítimo enterrar en cal viva a terroristas torturados o secuestrar por error a un pobre hombre que ni era terrorista ni nada. No son calumnias: los dos casos están juzgados por los tribunales y altos cargos de Interior pagaron con la cárcel su incursión en esta vía, ilegal y contraproducente, para acabar con ETA. Por aquel tiempo, ya digo, la ex alcaldesa de Córdoba identificó a González como la X de la cúspide de los GAL que había teorizado Garzón –otro que sucumbió a los encantos de Felipe– y dijo que el presidente tenía las manos manchadas de sangre. Luego a Rosa Aguilar la aburrieron en IU y le pudo su ambición –a medias– y pasó de alcaldesa poscomunista a consejera de la Junta y ministra del Gobierno socialista en un par de años. Ya entonces, claro, pidió públicamente perdón a Felipe. Ahora ha sellado su arrepentimiento con un almuerzo, y abrazo, en su propia tierra cordobesa. Comieron garbanzos con langostinos y jarrete de ternera, y los dos dijeron sentirse muy a gusto. Un milagro que, como el de los panes y los peces, trata de la multiplicación. De la multiplicación de las dificultades y de la multiplicación de los votos (más difícil que la de los panes y los peces).

Melancolía de las aceras

Carlos Mármol | 7 de noviembre de 2011 a las 20:21

El tiempo, el único señor, ese humo espeso y amarillo, se acelera cuando uno echa la vista atrás. Siempre corre más que nosotros. Los socialistas, sin embargo, no parecen temer los efectos colaterales de ese acelerador de partículas que se llama nostalgia. Se recrean sin rubor en los tiempos del felipismo (con el guerrismo como variante purista del viejo socialismo de Pablo Iglesias) como bálsamo ante el negro porvenir inmediato. Bueno.

Leer completo en el blog de Carlos Mármol.

Ausentes en el mitin

Javier Chaparro | 7 de noviembre de 2011 a las 9:36

Las imágenes de televisión ofrecidas por el PSOE de su mitin de Dos Hermanas –nada de incómodas cámaras ajenas– nos dieron una idea fiel del estado de las cosas: protagonismo para los dos cabezas de cartel en las elecciones generales y andaluzas, Rubalcaba y Griñán, junto a Felipe González y Alfonso Guerra. En ese mismo escenario fueron jaleados antaño Zapatero y Chaves. El primero fue el sábado una molesta sombra de la que nadie quiso acordarse; el segundo, un invitado mudo en primera fila después de haber ganado seis procesos electorales consecutivos en Andalucía. Uno y otro representaron en dos etapas del PSOE bien distintas la renovación en el partido, pero ahora son figuras amortizadas y casi enterradas.
El Barómetro de Opinión del Grupo Joly pronosticaba ayer la victoria del PP y hoy le pone nombre a las causas de la debacle socialista: pésima situación económica, enchufismo y corrupción. España tuvo en el pasado tasas de paro altísimas con un tejido productivo más débil y menos competitivo, pero si algo no perdonan los electores es la sospecha de que  le  están robando la cartera. El etéreo programa de Rajoy es lo de menos porque el ansia de cambio se antepone en la sociedad. La pregunta para los socialistas es quiénes serán los encargados de hacer ese cambio interno más allá deldía 20 y cómo gestionar la derrota teniendo unas elecciones andaluzas a unos meses vista. El reloj no se detiene. La campaña acaba de empezar, pero puede que hoy concluya con el debate.

Algo más que un último cartucho

Alberto Grimaldi | 6 de noviembre de 2011 a las 23:31

Más que un quiebro inesperado en la campaña, el debate de esta noche medirá si la R de Rubalcaba sucede a ZP en el PSOE

Por más oculto que esté en esta campaña electoral, José Luis Rodríguez sigue siendo el secretario general del PSOE hasta que el 38º Congreso ordinario del partido elija a su sucesor. La negativa a que, cumpliendo los estatutos, se adelantase la cita orgánica –no era necesario que fuese extraordinario– para encumbrar antes de las elecciones a la R de Rubalcaba como la nueva letra capital de los socialistas que sucediera a una Z y una P maltrechas, sitúa al cántabro ante la tesitura de ganarse los galones en las urnas.

Ante ese reto, el más importante a mi juicio que asume Rubalcaba, el debate de hoy con la R de Rajoy es algo más que el último cartucho, que también lo es, para dar un quiebro inesperado a una campaña en la que el PP lleva una agenda en la que apenas se preocupa de qué hace el adversario.

En la medida en que una R se imponga a la otra en el duelo ante las cámaras –y los españoles– que se vivirá en el prime time televisivo de hoy, el futuro orgánico del PSOE puede variar. El único debate, para mí, será más determinante que si el candidato socialista rebaja el suelo de escaños, que marcó Felipe González (118 en 1977) y no Joaquín Almunia (125 en 2000).

Rubalcaba no ha brillado como candidato en la medida que lo ha hecho siempre como parlamentario y como ministro, tareas en las que se ha situado entre los mejores de la política española. Es más, por momentos ha estado irreconocible.

Si en el cara a cara de esta noche, el candidato socialista muestra mayor solvencia que un Rajoy al que la inercia del triunfo cantado le lleva en volandas, podrá presentarse con garantías de seguir siendo el jefe de la oposición como secretario general. Sobre todo porque por muy grande que sea la victoria del PP, el crédito que obtenga será más corto que largo y dependerá de la capacidad real de su futuro Gobierno de hacer que baje el paro lo suficiente en la próxima legislatura.