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Cuatro años más sin Metro

Ana S. Ameneiro | 28 de diciembre de 2016 a las 5:30

El plan de transporte sostenible (Pista) aprobado ayer por la Junta, con 325 millones de euros anuales para toda Andalucía, no da ni para construir una línea de las tres proyectadas

Fotos exteriores del metro por la zona de San Juan Alto.

Dos vehículos del Metro de Sevilla por el viaducto de San Juan Alto. Fotógrafa: Belén Vargas

El Gobierno andaluz ratificó ayer que no habrá más Metro en Sevilla de aquí a 2020 porque el coste de las tres líneas que quedan (2, 3 y 4) casi triplica la inversión en transportes que la Junta va a destinar para toda Andalucía en los próximos cuatro años. Si hablamos de cantidades exactas, la Junta aprobó ayer invertir en toda la comunidad 1.300 millones en infraestructuras de transportes sostenibles de aquí a 2020 (a razón de 325 millones por año), mientras las tres líneas del Metro de Sevilla cuestan en conjunto más de 3.200 millones.

El documento que deja claras esas intenciones de la Junta es el Plan de Infraestructuras para la Sostenibilidad del Transporte en Andalucía (Pista), aprobado ayer definitivamente en Consejo de Gobierno y cuyo texto final aún no ha sido colgado en la web de la consejería de Fomento y Vivienda, que tiene 72 horas de tope legal para hacerlo. Y el argumento de esta parálisis es que no se puede hacer otra cosa por las restricciones que fija la Ley de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera.

Aún así, para no dejar en evidencia al Ayuntamiento de Sevilla del socialista Juan Espadas, el Pista amaga con construir una línea de Metro que está “pendiente de asignación financiera”. Es decir, que se hará si la Junta cuenta con presupuesto y si el Gobierno central pone dinero sobre la mesa.

La paradoja del Pista es que resulta en la práctica inútil, por su escaso presupuesto de inversión para toda la región en cuatro años (1.300 millones) y porque es de rango inferior a un instrumento de planificación territorial como es el Plan de Ordenación del Territorio de la Aglomeración Urbana de Sevilla (Potaus) de 2009, de rango superior y donde sí figuran específicamente las cuatro líneas del Metro de Sevilla. Así pues el Pista no puede modificar al Potaus, del que el Gobierno andaluz opina que “nada tiene que ver con la realidad actual” porque aprobó cuatro líneas de Metro en Sevilla en un escenario diferente, de hace una década.

Por ese motivo y para solventar la limitación que le marca ese plan de rango superior, la Junta ha optado en el Pista por “reconsiderar” las soluciones que propone el Potaus “sin alterar el esquema fijado” en él, aclara la administración andaluza. La solución es sustituir esas tres líneas que quedan por “plataformas reservadas” que “albergarán líneas de autobuses o plataformas tranviarias, según la demanda” y cuyos recorridos se corresponden con los de las líneas proyectadas 2, 3 y 4. Esa fue justamente la noticia que desveló este periódico el pasado 22 de septiembre tras escuchar a la jefa de Infraestructuras de Dirección General de Movilidad de la Junta en unas jornadas técnicas del Colegio de Ingenieros de Sevilla.

Así pues, el Pista plantea reservar la superficie por la que debían ir estas líneas para acometer actuaciones que “van desde la construcción de carriles exclusivos para autobuses hasta la construcción de una línea de metro”. Y añade que “el carril exclusivo para bus se podrá transformar en línea tranviaria o línea metropolitana si el crecimiento de demanda prevé la necesidad de estos modos de transporte”. Todo para dar “respuesta a las necesidades de movilidad de la ciudadanía” y fomentar el transporte público.
Ante las quejas del Ayuntamiento de Sevilla, la consejería de Fomento respondió en agosto a la administración del socialista Juan Espadas que es “inviable” acometer de una sola vez de aquí a 2020 la red de Metro que falta en Sevilla por el “criterio marcado de inversiones de bajo coste” y por “la disponibilidad presupuestaria” que tiene el Pista. A menos que la Junta tenga dinero y el Estado aporte su parte en la obra y en la explotación. Y el Estado responde que pondrá dinero para el Metro cuando la Junta y el Ayuntamiento tengan claro qué proyecto quieren y liciten la obra. Espadas ha anunciado presentará pronto el trazado que considera prioritario. A ver qué hace la Junta cuando llegue ese momento.

 

La solución al taxi del aeropuerto son los turnos rotatorios de 2001

Ana S. Ameneiro | 21 de diciembre de 2016 a las 5:00

El Ayuntamiento tiene en sus manos aplicar turnos de servicio para toda la flota avalados por el TSJA en 2002 por ser un sistema “más justo y equitativo”

Parada del taxi en el aeropuerto de Sevilla. Foto: D.S.

El Ayuntamiento de Sevilla tiene desde 2002 en sus manos la solución al negocio de unos pocos violentos que pinchan ruedas y presionan con otras prácticas ilícitas para imponer un monopolio en el servicio de taxi del aeropuerto de Sevilla. Los ataques que sufren profesionales del taxi ajenos a estos violentos no son algo nuevo de estos días, desgraciadamente. La opción es implantar turnos rotatorios para que todos los taxistas, y no sólo unos pocos, puedan trabajar en el aeródromo. Pero esta alternativa, avalada por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucia (TSJA) de 5 de septiembre de 2002, fue guardada en un cajón y se prefirió pactar la paz con el gremio con una solución política: una tarifa única demasiado costosa para el ciudadano que no ha servido para acabar con la violencia.

Si quisiera, Espadas podría aplicar esa sentencia y acabar con el problema. Pero no lo hace porque los taxistas del aeropuerto rechazan esta opción. Si esos turnos tan razonables no se han implantado en los últimos doce años es porque suscitan la oposición frontal del gremio del aeropuerto, que en su día se rebeló contra la medida aprobada por el gobierno de Alfredo Sánchez Monteseirín (en coalición con el PA). Un centenar de taxistas del aeropuerto presentaron a título individual (aún carecían de asociación gremial propia) un recurso judicial contra el acuerdo de 30 de octubre de 2000, publicado en el BOP del 22 de enero de 2001, por el que se estableció un turno rotatorio en las paradas del aeropuerto, de modo que únicamente podían acudir a estas paradas los taxis con la letra de la matrícula que se correspondía con el calendario oficial vigente de descansos.
Lo curioso es que los denunciantes perdieron el recurso judicial en 2002 porque el TSJA dio la razón al Ayuntamiento, pero el Consistorio prefirió renunciar a los turnos rotatorios y aplicar un precio único para ir en taxi de la ciudad al aeropuerto, lo que empeoró aún más las cosas.

Curioso también es que la solución la ideó el Instituto del Taxi bajo la dirección del socialista Juan Carlos Cabrera, que actualmente es el delegado de Movilidad y Seguridad con Juan Espadas. Políticamente el Ayuntamiento de Monteseirín (también del PSOE) prefirió guardar la solución técnica más idónea y aplicar la tarifa única que venía demandando el gremio de taxistas. Y ello a pesar de las ventajas que tenía el turno rotatorio para los ciudadanos y para el resto de profesionales del taxi.

Ver la sentencia de 2002 sobre los turnos rotatorios en el Aeropuerto de San Pablo Sevilla

La sentencia de 2002, que reproducimos junto a estas líneas, dice claramente que el Ayuntamiento tiene plena potestad para implantar ese sistema de turnos para “mejorar y perfeccionar el servicio y su control”, que “la medida está suficientemente motivada” porque “mejora la calidad del servicio en beneficio de los usuarios, estableciendo un sistema más justo por equitativo respecto de los profesionales” y que favorece una “distribución más equitativa respecto de paradas que resultan atractivas para los profesionales”. Y añadía el juez de la sala de lo Contencioso que los turnos “regulan las relaciones de convivencia, indispensables para el desarrollo de la libertad de empresa y de mercado” y que si existía un conflicto “por la deficiente organización de las paradas de taxi del aeropuerto” lo oportuno es aplicar la solución que se entiende adecuada.

Con estos antecedentes claros y, dado que no dejan de repetirse los conflictos en el aeropuerto por la violencia de unos pocos, no se entiende por qué el alcalde, Juan Espadas, habla de la necesidad de “diálogo” entre las partes, como dijo ayer, aparte de anunciar que se pondrá seguridad permanente en el aeropuerto y en Santa Justa. “No vamos a permitir que alguien quiera imponer su criterio a los demás o que sencillamente quiera marcar sus propias reglas del juego. Hay un ordenamiento jurídico y tiene que haber una fórmula que permita trabajar de manera segura para todos”, recalcó Espadas en referencia a las ordenanzas que hay cumplir. Pero la realidad es que mientras no se normalice el acceso de todos los taxistas al aeropuerto no se pondrá freno a la violencia del grupúsculo que quiere el monopolio de San Pablo.

El tranvía a Santa Justa se proyectó en 2009

Ana S. Ameneiro | 27 de noviembre de 2016 a las 6:00

Monteseirín dejó el proyecto en el cajón ya redactado tras recibir más de 450 alegaciones públicas

TRANVIA

Un tranvía llega al intercambiador de San Bernardo. Foto: Juan Carlos Muñoz

Es de agradecer el primer paso que ha dado el gobierno de Juan Espadas para sacar adelante la ampliación del tranvía a Santa Justa después de tantos años sin nuevos transportes públicos que alivien las graves carencias de movilidad de Sevilla y su área metropolitana. Y se agradece además que saque a licitación la redacción de su proyecto constructivo definitivo después del tiempo que el Ayuntamiento viene hablando de llevar esta línea tranviaria a la estación de trenes de la capital.

Hagan memoria, estimados lectores. Por estas tierras no vemos una sola obra ferroviaria de este calibre desde 2011, cuando se inauguraron la prolongación del tranvía a San Bernardo (Ayuntamiento de Monteseirín) y el Cercanías del Aljarafe (Gobierno central). A partir de entonces comenzaron los recortes presupuestarios y las inversiones públicas reducidas a cero y únicamente tuvimos en materia de transporte la inauguración de la estación de los Jardines de Hércules (Bellavista) hace un año.

Que el proyecto del tranvía a Santa Justa no es algo nuevo es del todo cierto. Lo incierto es que el PP fuera su artífice en el mandato de Juan Ignacio Zoido, por más que sus asesores de comunicación lo repitan cien veces e incluso lo vean ustedes publicado. Ahí están las hemerotecas para corroborar que el proyecto a Santa Justa se remonta a 2009, en el último mandato del socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, cuando el gobierno local PSOE-IU encarga a la empresa de ingeniería de la ampliación a San Bernardo que defina un proyecto de trazado de infraestuctura, superestructura de vía, instalaciones e integración urbana que incluya San Justa. Así pues, en esta segunda fase de ampliación del tranvia el proyecto abarca el trazado Prado-San Bernardo-Santa Justa.

De hecho, en 2009 fue sometido a alegaciones públicas y recibió más de 450 aportaciones de ciudadanos y empresas buena parte de las cuales la empresa Tussam se comprometió a incorporar al proyecto. La única duda del gobierno local por esas fechas era cerrar el itinerario de ida bien por San Francisco Javier o bien por La Buhaira. En las actas de la sesión de la junta de gobierno de 26 de febrero de 2009 se cita este proyecto de trazado y la aclaración de la Gerencia de Urbanismo de la necesidad de un Plan Especial (de Plataforma Reservada) para llevar el tranvía de San Bernardo a Santa Justa. Con todo, en los dos años siguientes Monteseirín dejó el tranvía a Santa Justa en el cajón, pese a que lo había incluido en su programa electoral de 2007 y de 2011, y enfocó todas sus energías en materia de movilidad al Plan Centro (limitar el acceso al casco con cámaras).

Y en esas llegó el PP de Zoido a la Alcaldía de Sevilla con su mayoría absolutísima en 2011. Zoido desde un principio se había opuesto públicamente a prolongar el tranvía hasta Santa Justa por considerarlo innecesario y caro, hasta que un buen día, ya en el mes de la campaña electoral de 2015, lo sacó del cajón, actualizó el informe y no tuvo empacho en decir lo contrario de lo que había defendido años antes. En una clara estrategia de ganarse votos, Zoido defendía ahora que, si era reelegido alcalde, iba a llevar el tranvía desde San Bernardo a Santa Justa.

En todo caso si hay algún mérito del PP en este proyecto de tranvía fue decantarse por un trazado de ida (Luis de Morales) y definir el coste total, pero sobre la base de lo hecho en 2009 con Monteseirín.

Si hablamos de ventajas e inconvenientes, su coste por kilómetro es más barato que un Metro siempre que no se repita el error de Plaza a Nueva al Prado, cuando se disparó hasta los 90 millones al incluir peatonalizaciones y grandes obras de reurbanización. Segundo, conecta dos grandes intercambiadores de transporte por avenidas amplias que lo permiten. El inconveniente es que Europa no aporte fondos y se disparen los 40 millones previstos inicialmente.

Los bandazos del PP con el Metro

Ana S. Ameneiro | 6 de octubre de 2016 a las 5:00

Durante años querían las tres líneas a la vez y ahora dicen que “poco a poco”, resucitan la línea 5 que no sacaban desde 2010 y nunca les gustó el trazado de los proyectos ya redactados

 

Juan Ignacio Zoido y Juan Bueno, líderes del PP sevillano, en el inicio de la campaña de recogida de firmas ayer en Los Bermejales. Foto: Belén Vargas

El PP de Sevilla ha comenzado su campaña de recogida de firmas por “el Metro que tú quieres” en 71 puntos de la ciudad para que la Junta de Andalucía “saque de una vez del cajón” los tres proyectos ya redactados de las líneas 2, 3 y 4 y empiece a ponerlos en marcha “aunque sea poco a poco”. Y lo hace semanas después de que este periódico desvelara el plan de la Junta de estudiar su transformación en líneas de tranvía o autobús pese a que su redacción costó 18 millones de euros de dinero público, de todos los ciudadanos. Es de agradecer que los populares presionen al Gobierno andaluz a que cumpla sus deberes con la capital andaluza con el área metropolitana más poblada de Andalucía, pero el partido de Zoido debería reflexionar sobre los bandazos que ha dado respecto al Metro en la última década.

Tanto cuando estaba en la oposición municipal como cuando logró alcanzar la Alcaldía de Sevilla, el PP de Zoido siempre ha defendido desde 2010 que las tres líneas debían hacerse todas a la vez y no “poco a poco”, como declaró ayer en el inicio de la campaña de recogida de firmas. Hay, por tanto, un cambio brusco de posición de los populares sobre la forma de abordar las obras que bien hubiera servido en 2012 para desbloquear la línea 3 cuando la Junta de Andalucía inició los trámites para sacar adelante al menos la construcción del tramo desde Pino Montano al Prado. Siendo alcalde, Juan Ignacio Zoido presentó una dura batalla contra la entonces consejera de Fomento, la socialista Josefina Cruz Villalón, al reiterarle que no admitiría que la obra empezara por una sola línea y que tenían que hacerse varias a la vez, especialmente la 2 y la 3, con vistas a atender también a Sevilla Este.

Esa misma tesis de la construcción en simultáneo de todas las líneas la defendió el PP en 2010 cuando presentó alegaciones a los anteproyectos de las tres líneas del Metro en el mandato de Monteseirín, aun cuando era una petición de imposible cumplimiento, ya que las tres líneas cuestan en conjunto más de 3.000 millones de euros. El PP debe explicar por qué ahora ha suavizado su postura. Posiblemente porque es consciente de las limitaciones presupuestarias que impone Bruselas a todas las grandes administraciones públicas que tendrían que poner dinero para el Metro: el Gobierno central y la Junta.

Otro bandazo del PP con el Metro ha sido reclamar en 2010 a capa y espada una línea 5 que diera servicio a los municipios ribereños del Aljarafe (Coria, Gelves, San Juan y Camas) y luego llevarse años sin hablar del tema hasta ayer, cuando volvió a poner sobre la mesa esta reivindicación que no figura en la red de cuatro líneas que el Gobierno andaluz aprobó en 2002 para Sevilla. A eso se le llama dispersar las prioridades, aunque el presidente del PP de Sevilla, Juan Bueno, no parece verlo así. Ayer Bueno afirmó a la prensa que su partido defiende que se empiece a elaborar ya el proyecto de esta línea 5 porque quiere “gestionar con visión de futuro”, y añadió que la línea 5 debe incluir también a Tomares y Castilleja entre los municipios a los que debería llegar.

Tampoco dice nada el PP sobre qué opina ahora de los proyectos constructivos de las líneas 2 , 3 y 4 del Metro que están redactados desde finales de 2011. Cuando Zoido estaba en la oposición municipal e incluso como alcalde, el PP también batalló contra el trazado de estas líneas por no estar concebidas por completo en subterráneo. El mantra del PP era que no aceptarían otra cosa que un Metro subterráneo al 100% e incluso reclamaban que la línea 3 desviara su trazado previsto para adentrarse por la Alameda de Hércules hasta el Duque y la Puerta de Jerez, en lugar de cruzar bajo la ronda histórica hasta el Prado. De esta crítica a los proyectos no dijo nada ayer el PP, pero tendría que aclarar a la opinión pública qué está pidiendo exactamente cuando reivindica que saquen del cajón las tres líneas, cuyo trazado responde al diseño que pactaron el Ayuntamiento de Monteseirín y la Junta de Andalucía.

La respuesta del Gobierno andaluz a la campaña del PP fue inmediata. El consejero de Fomento y Vivienda, el socialista Felipe López, pidió ayer al Partido Popular de Sevilla que “dedique sus esfuerzos a convencer al Gobierno central y a Bruselas” para que rectifiquen el marco financiero de manera que se pueda aumentar la red del Metro de Sevilla.
“El marco financiero actual, el que impone Bruselas y el Gobierno (central) a las comunidades, no permite avanzar en el horizonte 2020 con nuevas líneas si no hay un compromiso importante del Gobierno de España”, subrayó. “Queda mucho por hacer, pero sugiero al PP que, además de recoger apoyo de los ciudadanos, hagan también alguna tarea que podría ser más productiva como convencer al Gobierno de algunos de los temas que podría permitir más inversión en Andalucía”. E insistió en que el PP pida a Bruselas que las inversiones en infraestructuras no imputen en el déficit. “Esto sería a la postre más productivo”, dijo.
El consejero defendió que el Metro forma parte de los objetivos de su departamento y que por eso están redactados los proyectos de las tres líneas, sin embargo no aludió siquiera al plan de su departamento de convertir las tres líneas del Metro de Sevilla en autobuses o tranvías que se ha ocultado hasta ahora a la opinión pública.

El alcalde Juan Espadas tampoco valoró ayer el plan secreto de la Junta y acusó al PP de utilizar el Metro “sólo como confrontación política con la Junta, porque cuando lo plantea lo hace en términos imposibles: toda la red de Metro y ya”.

La carretera de los 220 millones

Ana S. Ameneiro | 30 de noviembre de 2015 a las 5:00

El sueño de los vecinos es quitar del PGOU esta vía que se incluyó en 2006

Está en el aire el futuro de la ronda SE-35 que se diseñó mucho antes de la crisis para completar las dos dos carreteras de circunvalación de la ciudad (la SE-30 y la SE-40). La situación presupuestaria de las administraciones lleva a pensar que ese futuro está bien lejano por más que el alcalde Juan Espadas aborde el asunto en la comisión de seguimiento del PGOU a finales de este año. Y aún más porque hay que cumplir el requisito obligado de que no afecte al Parque Tamarguillo, construido con fondos Feder y salvado en esta ocasión por la titánica lucha de la Plataforma de vecinos y entidades en su defensa ante las instancias europeas.

La perseverancia ciudadana ganó un parque para el barrio donde antes había una escombrera y ahora ha logrado evitar que se incumpla la legislación ambiental europea con una carretera que iba a destrozar esa misma zona verde mejorada y reforestada con fondos Feder. El caso recuerda a la victoria de los vecinos del Prado con la biblioteca de la Universidad que eliminó parte de los jardines hechos con fondos europeos y acabó derribada por orden judicial. Que hagan la carretera donde quieran, menos en la zona verde, reclama la Plataforma con toda la razón.

El sueño de los vecinos es que se elimine del plan urbanístico de Sevilla (PGOU) la amenaza de esta vía de gran capacidad proyectada sobre el humedal que es el Parque Tamarguillo. Se lamentan de que no pudieron impedirlo en la tramitación previa a la aprobación del plan en 2006 porque “Monteseirín hizo oídos sordos” a las 500 alegaciones de los vecinos de la asociación Movida Pro Parque Tamarguillo.Que cambie el trazado: hay alternativas y queremos nuestras huertas que surten de fruta y verdura los mercados de proximidad. Necesitamos transporte público no más tráfico privado, recalcan.

El presupuesto de la SE-35 con sus dos arcos (29 kilómetros) supera los 220 millones de euros, según un cálculo aproximado del Colegio de Ingenieros de Caminos de Sevilla extrapolado de los datos de la parte que ya tiene proyecto. La pregunta ahora es quién paga esta infraestructura si prospera la evaluación ambiental. Antes del varapalo europeo se consideraba una vía urbana que debía pagar el Ayuntamiento, pero ahora ha quedado clara que es metropolitana y eso atañe a la Junta también. Dinero no hay. El que habían puesto los promotores de los suelos beneficiados para este y otros sistemas generales de la ciudad desapareció pese a que debía servir en parte para construir la SE-35: se lo gastó el Consistorio de Monteseirín en hacer las setas de la Encarnación y otras obras. La Junta tampoco tiene presupuesto para construir los transportes y carreteras que proyecta, como se ha visto tras una década de balance del Plan metropolitano.

La SE-35 figura en el plan urbanístico de la ciudad para “desarrollar las 289 hectáreas de terreno situadas entre el aeropuerto de San Pablo, Sevilla Este y la Autopista A-92”. Otro objetivo era descongestionar la carga de tráfico metropolitano, propiciando el desarrollo urbano circundante y contribuyendo a impulsar la economía local”. Y, en tercer lugar, como arco para completar las dos vías de circunvalación: la SE-30 y la SE-40 (en ejecución). Se han redactado y aprobado los proyectos de construcción de cuatro tramos del arco prioritario cuyo coste de ejecución sumaba 144,4 millones.

Consulta el dictamen final de la Comisión europea sobre la SE-35 informe comision europa se35

Sevilla pagará 17.000 euros para volver a la dirección de la Red de Ciudades Ciclistas

Ana S. Ameneiro | 9 de noviembre de 2015 a las 12:14

La capital de Sevilla se incorporó en 2009 a la Red de Ciudades por la Bicicleta que ella misma impulsó y formaba parte de su junta directiva cuando este transporte estaba en pleno auge, no dejaba de crecer y Sevilla empezaba a despuntar en el panorama internacional como una de las mejores ciudades del mundo para la bicicleta. Eran los tiempos de Monteserín y de su socio de gobierno, Izquierda Unida, que gestionaba la Oficina de la Bicicleta, adscrita a Urbanismo.

A partir de 2010 la situación cambió radicalmente. El gobierno socialista de Monteseirín deja de pagar la cuota anual que entonces era de 5.000 euros. Y lo mismo hace en 2011 y en todo su mandato el PP cuando llega al gobierno local: deja de abonar la cuota que ya había bajado a 3.000 euros anuales como socio de la red de ciudades ciclistas.

En total los impagos elevan a 17.000 euros la deuda de Sevilla con la citada red que la propia capital impulsó. Eso supone que el Ayuntamiento ya no podía formar parte de la junta directiva de esta activa organización de 150 ciudades españolas, aunque ha seguido como socio. La red, que tiene sede en Murcia, renovó a finales de octubre pasado la junta directiva: la presidencia ha recaído en el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y la vicepresidencia en Alcobendas, Murcia, Valladolid y Alicante.
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El nuevo alcalde socialista, Juan Espadas, se ha propuesto pagar la deuda para que la ciudad vuelva a estar en la directiva de esta organización de ciudades que participa en los eventos nacionales e internacionales y se coordina con la Administración y las entidades públicas y privadas en la promoción de la bici.

“Se van a iniciar los trámites para arreglar la situación de forma que cuando se produzca la renovación de los órganos directivos de nuevo Sevilla pueda volver a los órganos de gobierno”, aseguraron esta semana fuentes del gobierno local a este periódico. La decisión se tomó en la reciente asamblea de la Red de Ciudades por la Bicicleta. La intención del gobierno era entrar en los órganos directivos, pero se lo impedían los impagos de cuotas acumulados durante los últimos cinco años (2010-2014).

Desde el PP de Juan Ignacio Zoido se justifican los impagos en los elevados costes que implicaba “tanto de cuotas como de viajes” y se decidió que el pago no era prioritario porque la información y las conclusiones de los encuentros estaban disponibles plenamente para los socios. Así pues, según el PP de Zoido, “se prefirió destinar ese dinero a algo mas práctico como el mantenimiento y la ampliación del carril bici” de la ciudad.

El objetivo de la red es promover la movilidad sostenible y “promocionar el uso de la bicicleta como herramienta de movilidad alternativa al coche y a la moto en los desplazamientos cortos, impulsar iniciativas para conseguir que el desplazamiento en bicicleta sea más seguro, intensificar la promoción de la bicicleta y desplegar su potencial, incrementar las infraestructuras para el uso de la bicicleta y defender el potencial de la bicicleta como vehículo silencioso, limpio, asequible y sostenible ante la opinión pública”.

Respecto a los miembros, cuando se creó en 2009 (durante la celebración de las II Jornadas de la Bicicleta Pública en Sevilla) la integraban más de 30 municipios, mientras en la actualidad los socios son casi 70 y representan a más de 150 ciudades españolas. En Sevilla forman parte de la red los ayuntamientos de Sevilla, La Rinconada y Olivares, además del Consorcio Metropolitano de Transportes de Sevilla.

Desde la asociación A Contramano, que luchó durante décadas por una Sevilla con una verdadera red de carriles bici, su líder natural, Ricardo Marqués, lamenta los cuatro años del mandato de Zoido con los avances que se habían logrado. “En estos cuatro años el Ayuntamiento de Sevilla desapareció de todos los foros nacionales e internacionales de la bici sin hacer absolutamente nada. La presencia de la ciudad sólo la hemos mantenido desde nuestra asociación y desde el servicio de bici (Sibus) de la Universidad”, se queja.

Sin tren a San Pablo

Ana S. Ameneiro | 4 de noviembre de 2015 a las 12:05

Málaga ya tiene una línea ferroviaria al aeropuerto al igual que Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Jerez. Pero Sevilla no tiene ninguna conexión de tren con el aeropuerto

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El Cercanías saliendo del aeropuerto internacional de Málaga-Costa del Sol

 

El alcalde, Juan Espadas, ha propuesto dar prioridad a la conexión directa por AVE del aeropuerto internacional de Málaga antes que reclamar la histórica conexión entre Málaga y Sevilla por Alta Velocidad que logró ejecutarse hasta 2011, cuando la Junta de Andalucía paralizó la obra sin más. Aún más grave fue que ya se habían invertido 280 millones en 77 de los 129 kilómetros de esta infraestructura necesaria y urgente que se proponía acercar por primera vez las dos ciudades andaluzas más importantes, y éstas a su vez con Granada y Almería. El abandono de la obra dejó esta plataforma terriza elevada construida a falta de las vías y de la electrificación.

Sorprende también que el regidor socialista sevillano pida para Málaga una conexión ferroviaria que ya tiene este aeropuerto (de 13 millones de pasajeros/año) a través de trenes de Cercanías cuando la capital administrativa que es Sevilla no tiene tren alguno con el aeropuerto, a sólo 11 kilómetros de la estación de tren. Sevilla atiende a los casi 4 millones de pasajeros que pasan por los aviones de San Pablo con una sola línea de autobús que tarda demasiado (recorre buena parte de la ciudad) y un servicio de taxi con evidentes carencias (como es la falta de transparencia en las tarifas).

El privilegio de Málaga de contar con un tren directo a su aeródromo se da en otras grandes capitales españolas como Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante e incluso la ciudad gaditana de Jerez, en unos casos con líneas de Metro y en otros con tren-tranvía o bien con Cercanías. La paradoja es que Sevilla, estando a la cabeza de las grandes capitales más pobladas del país, se ha quedado sin un transporte público masivo para el aeropuerto y lo mismo le ha sucedido al perder las tres líneas de Metro que le faltan en la ciudad y su área metropolitana.

Lo que pide Espadas supondría duplicar una infraestructura, una decisión nada eficiente en estos tiempos de crisis y recortes presupuestarios.

Respecto al primer eje ferroviario tranversal de Andalucía que iba a conectar la región occidental con la oriental de una punta a otra (Huelva, Sevilla, Antequera -Málaga-, Granada y Almería), el Gobierno central y la Junta se repartieron en su día la construcción. Para empezar, al Estado le correspondía ejecutar el tramo Granada-Antequera (Málaga) con 1.600 millones de euros y la Junta debía hacer el Antequera (Málaga)-Sevilla con 1.300 millones. Pues bien, el Gobierno central no ha dejado a un lado su compromiso y la obra avanza hasta el punto de que se propopone inaugurar su tramo en 2016.

Por contra, la Junta devolvió sin gastar los 186 millones que había recibido del Banco Europeo de Inversiones para esta conexión de Alta Velocidad entre Sevilla y Antequera, dijo a la prensa que retrasaba su ejecución hasta 2020 y nunca más se supo. Sin embargo, ha destinado millonarias inversiones a los, al tren-tranvía de Bahía de Cádiz y al tranvía de Jaén.