‘Puerto de Málaga’

Juan Carlos Cilveti Puche | 23 de mayo de 2017 a las 8:32

Con el puerto otra vez en el ojo del huracán ciudadano ante el proyecto del hotel ideado para la explana de Levante, hoy me gustaría recomendarles un libro. Y aunque esta obra está editada hace ya muchos años,  quizás, las páginas de este volumen podrían servir a muchos para saber lo que es en realidad un puerto; un espacio fundamentalmente comercial que sirve para que atraquen, desatraquen, carguen y descarguen todo tipo de barcos.

En el año 1945, la por entonces denominada Junta de Obras y Servicios del Puerto publicaba con el título Puerto de Málaga: Memoria sobre su historia progreso y desarrollo, un libro que compendiaba las obras y actividades realizadas en los muelles malacitanos entre enero de 1940 y diciembre de 1944.

Con imágenes de otra época y comentarios sesgados por los condicionantes políticos de aquellos años, en este volumen, además de una pormenorizada memoria económico comercial,  se muestra un magnífico resumen de la historia del puerto malagueño; un riguroso ejercicio de síntesis sólo superado por algunas monografías publicadas muchos años después.

Y si bien el puerto de la década  de 1940 era muy diferente al actual, el fondo que rezuma de esta  vieja memoria de actividades portuarias sigue siendo el mismo; una serie de operaciones comerciales que de una forma directa o indirecta tengan una repercusión económica sobre la ciudad de Málaga.

Con el único problema de poder encontrar este libro, hoy me permito recomendarles que lo busquen y lo lean. Una obra que con el paso de los años, dejando a un lado como ya he dicho los aspectos políticos, no ha perdido vigencia en lo realmente es fundamental; en la idea de lo que es y para lo que sirve un puerto.

Portada libro Puerto de MalagaPortada del libro ‘PUERTO DE MÁLAGA’.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 23 de mayo de 2017.

Una semana histórica

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de mayo de 2017 a las 8:32

La decimonovena semana del año 2017, la comprendida entre los días 8 y 14 de mayo, sin duda alguna quedará reseñada como una de las más importantes en la historia del puerto malagueño. En tan sólo siete días, tres relevantes eventos de muy diferente calado se han ido sucediendo en la  habitual vida de los muelles malacitanos.

Reseñados de una forma cronológica, el primero de estos eventos se produjo el martes 9 de mayo cuando a bordo del  ferry Sorolla Trasmediterránea presentó un billete de lotería conmemorativo de su centenario. En esta celebración, la naviera titular de la línea con Melilla eligió el puerto malagueño para esta presentación a nivel nacional; una hecho que con toda seguridad también se ha hecho extensible más allá de nuestras fronteras.

Con un marcado carácter internacional, el 12 de mayo, el buque de crucero TUI Discovery 2 era bautizado en aguas malacitanas. Tras cumplimentar su primera escala un día antes, en la noche del viernes 12 una botella de champán golpeaba la proa del barco, y esta importante ceremonia que nunca se había dado en el puerto de Málaga se completaba  con un castillo de fuegos artificiales cuando el buque salía por la bocana.

Finalizado este bautismo (aunque sería más correcto llamarlo rebauismo ya que este barco había navegado antes con otro nombre), el sábado 13 de mayo, el bulk carrier de bandera bahameña Ugljan repostaba mientras permanecía atracado en el muelle siete. Con la distinción de ser el primer carguero en la historia del puerto que recibe combustible desde un buque cisterna posicionado junto a él se cerraba la decimonovena semana de 2017; una  semana que con toda seguridad pasará a los anales históricos del puerto malagueño.

semana historicaTres imágenes que pasarán a la historia del puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 16 de mayo de 2017.

El plano de Granada

Juan Carlos Cilveti Puche | 9 de mayo de 2017 a las 8:31

Hace ya de esto muchos años, uno de los principales responsables del puerto me preguntó sobre los folletos explicativos que se reparten a los turistas que llegan a Málaga a bordo de  buques de cruceros. En estas hojas, además información de utilidad aparecen pequeñas reseñas históricas de la ciudad; unos datos que en teoría deberían dar al pasajero una visión global  del lugar en el que desembarcan.

Tras mucho indagar, finalmente descubrí que la mayor parte de estos folletos estaban elaborados por una empresa mejicana; un grupo editorial  que, en diferentes idiomas, distribuía esta información a las más importantes compañías sector crucerístico internacional.

Aquellos folletos, los escritos en castellano que llegaban al puerto malacitano cargados de errores históricos y  extrañas expresiones, afortunadamente han desaparecido, y la información que en la actualidad se ofrece a los turistas que llegan a Málaga ha mejorado mucho en rigurosidad y calidad lingüística.

Al hilo de esto, hoy les contaré muy telegráficamente un hecho que viví  hace unas semanas a bordo de un buque en su primera escala malagueña. Tras asistir a la tradicional recepción de bienvenida y visitar el barco acompañado de autoridades y responsables turísticos de la ciudad, antes de desembarcar encontré en la pasarela del buque un expositor en el que en teoría deberían haber estado los folletos de los que les he hablado. Sin rastro de ellos,  el Viking Star, en su primera escala en el puerto sólo ofrecía a sus pasajeros una hoja con  horarios de autobuses y un tríptico con un plano de Granada. Sí, han leído bien, un plano de Granada que me indignó y del que ya les hablaré con más detalle en otra ocasión.

plano granada mhPortada del plano de Granada del VIKING STAR.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 9 de mayo de 2017.

Críticas y éxitos

Juan Carlos Cilveti Puche | 25 de abril de 2017 a las 8:51

Resulta curioso, que los que de una forma sistemática se dedican a atacar al puerto de Málaga, no dejen su vehemencia acusadora para reconocer determinados éxitos que se pueden apreciar a simple vista con solo dar un paseo por los muelles.

Y aunque siempre ha existido y seguirá existiendo una corriente de críticos que no valoren el trabajo que se realiza en el recinto portuario malacitano (una opción por otra parte muy respetable), las opiniones y valoraciones cargadas de negatividad, fruto, todo sea dicho, de un alto grado de desconocimiento, en algunas ocasiones rozan la ridiculez en aras de buscar polémica donde no la hay.

Al hilo de esto que les he contado, hoy les pondré el ejemplo de un éxito que va mucho más allá del simple hecho de que uno o varios barcos visiten el puerto. Entre el pasado lunes 17 de abril y ayer, en los muelles malagueños se han cumplimentado un total de 17 amarres turísticos; una muy buena cifra enmarcada en la llamada primera parte de la temporada alta crucerística. Y si bien estos números ya son significativos de por sí, dando una giro de tuerca, les diré que en estos días han pasado por Málaga las cuatro más importante navieras dedicadas a los viajes en barcos de vela que existen en la actualidad.

Vendiendo una exclusividad diferente a la que ofrecen otros buques de crucero, los cinco veleros que han pasado por el puerto (una naviera trajo a dos de sus barcos), ratifican el interés que despierta Málaga para este tipo de compañías; unas navieras que tras muchos años de escalas siguen queriendo atracar en los muelles malacitanos. Un rotundo éxito que, a los ojos de los críticos del puerto malagueño, seguro que tendrá algún aspecto negativo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACLUB MED 2, uno de los veleros que visitó el puerto la semana pasada.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 25 de abril de 2017.

Una larga caminata

Juan Carlos Cilveti Puche | 18 de abril de 2017 a las 9:16

Hace unos días, mientras tomaba café en el bar del puerto, una señorita preguntó dónde se estaba la estación marítima de cruceros y cómo se llegaba a ella. Tras ser informada de su ubicación, varios de los que allí estábamos le comentamos que había un autobús que podía llevarla, una opción que, por un módico precio, le evitaría tener que andar por los muelles. Agradeciendo la información, la señorita, que era tripulante de unos de los barcos atracados en los muelles de Levante, decidió ir a pié, y tirando de una maleta con ruedas comenzó su larga caminata.

Y aunque esta situación que les cuento podría parecerles extraña (quizás algo menos si hablamos de un tripulante), existen muchos pasajeros que, desde el centro de la ciudad deciden llegar a sus barcos de destino caminando por los muelles.

Al hilo de esto, hoy les contaré una vivencia que compartí con dos malagueños que se embarcaron el Adventure of the Seas en junio de 2010. Aquella mañana de verano, mientras realizaba unas fotos en el muelle dos, una pareja con sus equipajes me abordó para preguntarme si el barco que estaba en la estación marítima de Levante era el de Royal Caribbean. Tras decirles que sí y entablar conversación, decidí acompañarles en una caminata amenizada por el soniquete de las ruedas de sus maletas girando sobre el pavimento de los muelles. Charlando con aquel matrimonio, les pregunté por qué  no habían cogido un autobús o un taxi para ir al barco. La respuesta fue inmediata: “Como somos de Málaga no hemos querido gastar en el transporte. Lo que nos ahorremos ya nos lo gastaremos en el viaje”.  Tras oír aquello les pedí permiso para fotografiarlos de espaldas caminando con sus maletas por el muelle.

Pasajeros andando Adventure of the Seas 26-VI-10 1ºVEZ10Cruceristas caminando con sus maletas por el muelle dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 18 de abril de 2017.

Un histórico barco muy vinculado a La Legión

Juan Carlos Cilveti Puche | 11 de abril de 2017 a las 9:05

El buque de transporte ligero  de la Armada ‘Contramaestre Casado A-01’ cumple 20 años trayendo a las tropas del tercio.

Este próximo jueves, el tradicional desembarco de la legión en el puerto estará rodeado de una circunstancia muy especial; un histórico hecho que tendrá como protagonista al buque de la Armada española Contramaestre Casado A-01 que, con su llegada, cumplimentará veinte años trayendo a estas tropas a la Semana Santa malagueña.

Contramaestre Casado A-01 legionarios 5-IV-123Imagen del veterano CONTRAMAESTRE CASADO A-01 en una de sus entradas al puerto de Málaga.

Luciendo el nombre del contramaestre José Casado Ferreiro,  un héroe de la guerra de Cuba, este buque, segundo en la historia de la Armada que navega bajo esta denominación, iniciaba su vida de mar en el año 1951. Construido en los astilleros suecos Eriksberg Mek Verkstads A/B, de Gotemburgo para la naviera Trelleborg Angfartygs, este barco diseñado para el transporte de mercancías refrigeradas fue bautizado como Leeward Islands. Tras cambiar varias veces de propietario y navegar con los nombres: Bajamar, Bonzo, Fortuna Reefer y Thanassis-K, en 1982, la corbeta Vencedora en colaboración con el Servicio de Vigilancia Fiscal y Aduanera lo apresaba en las costas gallegas en una operación  de lucha contra al contrabando por mar. Abandonado por sus armadores, el buque que salía a pública subasta en noviembre de aquel mismo año era adquirido por el Ministerio de Defensa que tras asignarlo a la Armada lo reformaba en los astillero vigueses Ascón y Vulcano.

Después de nueve meses de trabajos en los que surgieron algunos incidentes,  finalmente, el 23 de noviembre de 1983 reconvertido en un transporte ligero, este buque entró en servicio con su actual nombre.

Teniendo su base de operaciones en el arsenal de La Carraca en San Fernando, el Casado, como popularmente se le conoce, tras efectuar infinidad de misiones en su ya larga vida de mar, en 1991 se estrenó en el transporte de tropas legionarias con destino a la Semana Santa malagueña.

Desde aquella fecha y con muy pocas ausencias, el Contramaestre Casado A-01 ha cumplimentado (contabilizando la navegación que lo traerá al puerto en dos días), un total de veinte viajes; un número de desembarcos legionarios que lo ponen a la cabeza de los muchos y muy variados barcos que desde 1930 han movilizado a estos militares para su tradicional desfile procesional del Jueves Santo.

Contramaestre Casado A-01 legionarios 5-IV-1245Los legionarios preparados para realizar el desembarque.

Con este récord, este veterano barco de 104 metros de eslora, 5.000 toneladas de desplazamiento y  una  dotación 67 marinos, en sus dos décadas de visitas a Málaga ha tocado tres muelles diferentes: el número uno, el 3-A1 y el dos en sus  multitudinarios desembarcos; unos actos castrenses que año tras año congregan en el puerto a miles de malagueños. Y si bien las anécdotas vividas en estos atraques son muchas, quizás, la más significativa durante todo este tiempo, por lo que de especial tuvo,  fue la que ocurrió el  jueves 20 de marzo de 2008. Bajo una intensa tromba de agua, el Casado, que traía a su bordo a unidades del  4º Tercio Alejandro Farnesio, tras quedar atracado en el muelle 3-A1 vio como el tradicional desembarco fue cancelado. Con aquella  climatología  tan adversa, la bajada de los legionarios uno a uno y el posterior desfile por el muelle y las calles hasta la parroquia de Santo Domingo tuvo que ser sustituido por un nada marcial transporte en autobús.

Tras aquel incidente, el Contramaestre Casado repitió al año siguiente, y en 2012, tras su llegada del 5 de abril surgió la noticia de que el veterano buque ya no traería más legionarios a Málaga. Con la intención de ser retirado del servicio activo, la sorpresa surgió cuando el Casado regresó a su cita del legionaria en 2013, repitiendo de forma continuada sus desembarcos  en los tres años siguientes. Con la posibilidad de que 2017 marque el final de su carrera vinculada a la Legión, el Contramaestre Casado A-01 afronta este año su vigésima llegada; un atraque que podría ser el último tras haber inscrito su nombre en la historia del puerto y de la Semana Santa malacitana.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 11 de abril de 2017.

Veinte desembarcos

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de abril de 2017 a las 8:45

Cuando aún falta algo más de una semana, en los corrillos portuarios ya se habla del desembarco de la Legón. Con la complicación que para algunos supone la multitud de gente que acude para ver el acto y la expectación que, para la mayoría, significa recibir otro año más a estas tropas, el puerto ya está preparado para recibir al barco que traerá a las unidades legionarias que desfilarán el jueves Santo por las calles malagueñas.

Y aunque hace ya algunos años en esta misma columna con el título “El barco de la Legión”  les hablé de él, hoy, debido a una circunstancia muy especial, quiero volver a retomar la historia del Contramaestre Casado, un buque que ya forma parte de la historia marítima de Málaga.

Tras haber efectuado hasta la fecha 19 desembarcos, si finalmente se cumplen las previsiones, este próximo jueves Santo el  Contramaestre Casado A-01 cumplimentará su vigésima llegada a Málaga con las tropas legionarias; un record que lo convierte en el buque de la Armada que más veces ha ejecutado este transporte.

Con la particularidad de que este barco inició su vida en 1953 como un mercante de bandera sueca, en 1982, tras una operación contra el contrabando en aguas gallegas, este buque era adquirido y remodelado por la Armada. Rebautizado con su actual nombre, en 1983, el Casado, como popularmente se le conoce, comenzó a trabajar como transporte ligero, llegando por primera vez a Málaga  con unidades de la Legión en el año 1991.

Y sin bien se anunciaba su retirada para enero de 2012, el veterano Contramaestre Casado A-01 ha seguido en activo, y desde entonces, año tras año no ha faltado a su cita primaveral para desembarcar a los legionarios en la Semana Santa malagueña.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACONTRAMAESTRE CASADO entrando en 2016 col las tropas legionarias.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 4 de abril de 2017.

Final incierto

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de marzo de 2017 a las 8:51

A punto de cumplir dos meses de estancia sin ningún tipo de actividad,  atracado en el muelle de Levante se encuentra desde el pasado nueve de febrero el buque de bandera turca Efendi Baba. Llegado a remolque con  una importante avería en su máquina, este barco, que desde entonces ya ha sufrido una enmendada (una movilización en el mismo muelle en el que se encuentra amarrado), no parece que a corto o medio plazo tenga la intención de dejar las aguas malacitanas.

Perteneciente a una naviera con sede en Estambul que además de éste barco dispone de otro más, el Efendi Baba es un buque de carga general de 116 metros de eslora y 4.984 toneladas de registro bruto con posibilidad de transportar contenedores. Construido en 1994 en los astilleros alemanes Schiffswerft Wewelsfleth, este mercante, que ha navegado con cinco nombres diferentes, además de llegar a Málaga con una avería está a la venta; un hecho que podría alargar durante mucho tiempo su atraque malacitano.

Y aunque las circunstancias no son las mismas, en julio de 2015 llegó por sus propios medios  procedente de Algeciras el buque abanderado en las Islas Cook Ratibor. Con la intención de cumplimentar una breve escala técnica, la estancia malagueña de este barco se fue prolongando, y los problemas empezaron a aparecer. Tras multitud de cambios de muelle, finalmente el Ratibor, que también fue puesto en  venta, quedaba atracado en la desembocadura del río, un lugar en el que aún permanece ya sin tripulación y con una importante deuda acumulada.

Dos interesantes historias que presentan unas ciertas similitudes; la de un barco parado aún en activo y la de otro que, sin ningún tipo de futuro, apunta a un más que probable desguace.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEFENDI BABA atracado inactivo en el muelle de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 28 de marzo de 2017.

Francisco Cara

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de marzo de 2017 a las 9:38

El pasado día 13, con noventa años de edad falleció Francisco Cara Fernández, uno de los más carismáticos personajes portuarios de las últimas décadas. Conocido por su labor como vendedor de souvenirs, Francisco, al que curiosamente le llamaban Flores, inició su vida en el puerto en el año 1935. Después trabajar en asuntos relacionados con la pesca, con tan solo quince años se subió por primera vez a un barco de turistas. Con dos cajas de cartón repletas de los más tópicos recuerdos que tanto gustan a los viajeros que nos visitan, Francisco, durante muchas décadas se embarcó en la gran mayoría de los buques de crucero que escalaban en Málaga. Teniendo como productos estrella los abanicos, las castañuelas y los toritos, los salones de los más significativos barcos turísticos se convirtieron en improvisados puntos de venta para este  malagueño nacido en Castillo de Sabinillas en 1927.

Asentado su modesto negocio, las medidas de seguridad impuestas en  los barcos y la imposibilidad de subirse a ellos le obligaron a tener que vender sus mercancías a pie de muelle; una circunstancia que tras más medidas de seguridad, le llevaron a tener que posicionar su pequeño puesto en la entrada del Palmeral de las Sorpresas, un lugar en el que se mantuvo fiel hasta  días antes de su muerte.

Con el conocimiento por sus muchos años de experiencia sobre qué turistas de barco eran los más  receptivos a sus souvenirs, y la pena de que nunca le permitieron ubicarse en un mejor sitio, Francisco, con sus dos modestas mesas plegables y su carrito para transportar sus mercancías ya no volverá a vender abanicos, y los que a diario lo veíamos y hablábamos con él,  sin duda alguna lo echaremos mucho de menos.

Abanicos 29-IV-091Francisco Cara Fernández con sus inseparables abanicos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 21 de marzo de 2017.

Expresión del pasado

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de marzo de 2017 a las 10:36

En más de una ocasión, los que son habituales lectores de esta página, habrán podido apreciar una curiosa expresión que, referida a los buques de guerra, aparece en la tabla que refleja los atraques  semanales de los barcos que han operado en el puerto malagueño.

Manteniendo un cierto aire romántico además de unas muy claras intenciones, la frase: De la mar a la mar, expresa la incógnita del origen y el destino de estos barcos; una misteriosa circunstancia que  pretende ocultar los lugares por los que se han movido en el pasado  y por los que se moverán un futuro.

Y si bien en nuestros días esta expresión carece de toda lógica (existen infinidad formas para saber de dónde procede y a dónde se dirige un barco de guerra), la tradición ha mantenido esta frase como un guiño al pasado; una forma de preservar un cierto halo de misterio que siempre ha acompañado a los buques militares.

Con todo esto, y con independencia de que los diferentes periódicos malagueños emplearan o no esta expresión cuando se quería informar de la llegada de un barco de guerra, hasta no hace demasiadas décadas (habría que remontarse a la primera mitad del siglo XX), los buques militares aparecían en los puertos de una forma casi sorpresiva; una circunstancia que convertía sus llegadas en todo un acontecimiento mediático.

En la actualidad, con el conocimiento por parte de las personas e instituciones que deben atender estos atraques confirmado con semanas o incluso meses de antelación, las llegadas de los buques militares a un puerto han dejado de ser una sorpresa; un hecho que no desvirtúa para nada lo que de tradicional tiene describir que estos barcos pintados de gris vienen De la mar y van A la mar.

OLYMPUS DIGITAL CAMERABuques de guerra atracados en el puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 14 de marzo de 2017.