Una rareza

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de noviembre de 2017 a las 9:26

Desde hace algo más de una semana, los cazadores de barcos de guerra, un grupo malagueño de aficionados a este tipo de buques que se dedican a fotografiarlos, andan como locos por captar la  imagen de un catamarán atracado en el muelle de Levante. Este preciado trofeo nunca visto hasta la fecha en las aguas malacitanas, no es otro que el USNS Trenton, un transporte adscrito a la Military Sealift Command, una flota auxiliar norteamericana encargada de suministrar cualquier tipo de material a las tropas que este país mantiene desplegadas por todo el mundo, ya sea en tiempo de paz o de guerra.

Con la particularidad de ser un catamarán de alta velocidad, el primero de estas características que atraca en los muelles malagueños, les diré que el Trenton, que llegó procedente de Rota el pasado martes 7 de noviembre, pertenece a una serie de doce unidades denominadas Expeditionary Fast Transports; unos bicascos multifuncionales que movilizan tropas o suministros a lugares donde otros buques de transporte al uso no pueden llegar.

Construido en los astilleros norteamericanos Austral entre los años 2014 y 2015, el Trenton,  de 103 metros de eslora y 2.460 toneladas de desplazamiento (quinto de su clase), en diciembre del pasado año fue asignado para operar lejos de las aguas de los Estados Unidos  cumpliendo diferentes misiones de asistencia; un hecho que lo ha traído en escala técnica y de descanso  al puerto de Málaga.

Una oportunidad única para ver toda una rareza; un catamarán que nos recuerda a los grandes rápidos que ya conocemos de Trasmediterránea. Una unidad entre lo civil y lo militar que de seguir posicionada en el Mediterráneo veremos en aguas malagueñas en más de una ocasión.

IMG_3326USNS TRENTON atracado en el muelle de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 14 de noviembre de 2017.

Segundo primer atraque

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de noviembre de 2017 a las 9:22

Hoy les contaré la curiosa circunstancia de un buque de crucero que ha llegado por primera vez a Málaga en dos ocasiones. El barco en cuestión es el Veendam de la compañía Holland America Line, una de las navieras más antiguas dedicadas a la industria crucerística.

Fundada el 8 de febrero de 1871, Holland America Line, como ya les he mencionado en alguna que otra ocasión, tiene la tradición de mantener los nombres de sus barcos con el paso de los años. Así pues, el Veendam del que hoy les hablaré es el cuatro de su saga; una línea histórica que comenzó en 1889 con el primer buque así bautizado. Tras seguir con dos barcos más que iniciaron  sus respectivas carreras en los años 1922 y 1972, en la actualidad,  Holland America Line mantiene desde 1996 al cuarto Veendam, un veterano al que le cabe el honor de ser uno de los pocos buques de crucero (ha habido otros),  que ha ejecutado dos primeras escalas en los muelles malagueños.

Construido entre los  años 1994 y 1996 en los astilleros italianos Fincantieri, el protagonista de esta historia llegaba por primera vez a Málaga el 2 de mayo de 1996, quedando amarrado a las 06:45 en el pantalán de Levante. Procedente del astillero y aún con trabajadores a bordo, y por supuesto, sin pasajeros, el Veendam salía con destino a Port Everglades a las 16:40 horas, cumplimentando el primer atraque que este buque realizaba desde su entrega a la compañía Holland America Line.

Muchos años después, en concreto 21, el pasado 3 de noviembre, el Veendam regresaba a Málaga realizando un viaje trasatlántico de ida y vuelta de 48 noches. Con 1.214 pasajeros  a bordo, el barco era agasajado por realizar su segundo primer atraque, curioso ¿no les parece?

Veendam primera vez con pasajeros 3-XI-1710Buque de crucero VEENDAM en su segundo primer atraque en el puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 7 de noviembre de 2017.

Verde y blanca

Juan Carlos Cilveti Puche | 31 de octubre de 2017 a las 9:27

La estancia en el puerto este pasado fin de semana del buque de la Armada española Juan Carlos I, ha dejado unas muy interesantes imágenes que miles de malagueños han podido captar con sus cámaras fotográficas.

Y aunque los detalles son muchos, hoy les contaré uno que me llamó poderosamente la atención y que aún no he podido resolver.

En la mañana del sábado 28 de octubre, el Juan Carlos I amaneció engalanado para afrontar a su bordo una jura de bandera; un acto histórico que nunca se había visto en las aguas del puerto. En su banda de estribor, este buque de apoyo estratégico mostraba la guirnalda de banderas con la que los barcos de guerra se adornan en los días de fiesta. Usando las flámulas del código internacional de señales marítimas además de algunas otras, los 231 metros del más significativo buque de la Armada mostraron una curiosa ortodoxia decorativa que, sin ser norma en las marinas de guerra de muchas naciones, se emplea de forma habitual.

Agrupadas por colores, las banderas que combinan el blanco y el rojo se reunían a proa. En el centro del barco, destacaban las azules y blancas, mientras que a popa, se colgaban el resto de enseñas con otras tonalidades.

Teniendo en cuenta que el código internacional de señales marítimas sólo usa los colores amarillo, azul, blanco, negro y rojo, en la línea de banderas que flameaban a popa, además de otras que no se correspondían con este, me llamó poderosamente la atención un gallardete de color verde y blanco que destacaba en la cuidada homogeneidad cromática de este adorno aéreo.

Una curiosa bandera triangular que no he podido descifrar y que estará en muchas de las fotos que los malagueños le han hecho a este buque.

Juan Carlos I L-61 28-X-176JUAN CARLOS I engalanado con la guirnalda de banderas.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 31 de octubre de 2017.

Casualidades

Juan Carlos Cilveti Puche | 24 de octubre de 2017 a las 8:58

El viernes 29 de septiembre, Baleària posicionaba en Málaga al ferry de bandera chipriota Dénia Ciutat Creativa. Tras estrenarse en la ruta del mar de Alborán con un buque de alta velocidad y cambiarlo por dos catamaranes rápidos, esta naviera, que aún no ha cumplido un año en la línea con Melilla, finalmente apostaba por un ferry tradicional para sus navegaciones a la ciudad autónoma.

Pero con independencia de esta circunstancia,  hoy les contaré  una curiosa casualidad que hace referencia a este barco. Construido en Holanda en 1992, este buque iniciaba su vida de mar con el nombre Via Ligure para la naviera transalpina Viamar di Navigazione que lo usó para transportar coches y carga rodada por aguas italianas. Reformado para llevar pasajeros en 1994 y rebautizado como Ionian Star con la contraseña de la naviera griega  Strinzis Lines, en el año 1999 el barco era comprado por la Compagnie Méridionale de Navigation que tras renombrarlo como Scandola lo empleó para cubrir una ruta entre Marsella y Córcega. Publicitado como un cruise-ferry y después de un breve alquiler con los colores de la compañía holandesa ASA Lines, en 2013 Trasmediterránea lo fletaba para navegar en competencia directa con Baleària entre Valencia e Ibiza.

Finalizado aquel flete, en 2016 Baleària compraba el barco por 15 millones de euros para, rebautizado como Dénia Ciutat Creativa, posicionarlo en la ruta Barcelona Ciudadela; una línea que dejaba hace algo más de un mes para venir a Málaga.

Un curioso buque de 150 metros de eslora y capacidad para 399 pasajeros que ahora tendrá que enfrentarse en el mar de Alborán a la centenaria Trasmediterránea, la naviera para la cual navegó no hace demasiado tiempo.

Denia Ciutat Creativa 29-IX-1715DÉNIA CIUTAT CREATIVA en su primera entrada a Málaga en septiembre.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 24 de octubre de 2017.

El más resistente

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de octubre de 2017 a las 9:00

Hace unos días, llegaba al puerto uno de esos super yates que no pasan desapercibidos y que nos hacen pensar en las listas o clasificaciones de los barcos privados de recreo más grandes y lujosos del mundo. El yate del que les hablo se llama Ulysses, y fue construido entre los  años 2014 y  2015 los astilleros noruegos Kleven Marine por encargo de un empresario neozelandés de que pagó por él 200 millones de dólares.

Manteniendo la habitual nómina de los más reputados ingenieros, arquitectos y diseñadores internaciones de yates, el Ulysses de 107 metros de eslora y 5.937 toneladas de registro bruto, participa de todos y cada uno de los estándares de los grandes buques privados; unas especificaciones que, sin olvidar el helipuerto, contabilizan salones, piscinas, salas de ocio, deportes acuáticos, además de 15 selectos camarotes que permiten albergar a un total de 30 pasajeros.

Y si bien estas características, en mayor o menor medida, resultan comunes a los grandes yates, les diré que el Ulysses, que hace varios de meses fue reformado para incrementar sus especificaciones, participa de una peculiaridad que lo hace destacar del resto de los más exclusivos barcos privados de recreo.

Clasificado como un yate de expedición, una novedosa modalidad donde priman diseños que permitan realizar largas navegaciones en climas extremos teniendo como prioridad la reducción del consumo de combustible, en 2016, el Ulysses, que está en el cuarto lugar de la lista internacional de este tipo de buques, fue considerado como el yate con el casco más resistente y mejor construido de toda la flota de barcos de recreo del mundo; un consideración que nada tiene que ver con los lujos que se lleven a bordo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAYate ULYSSES atracado ayer en el pantalán de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 17 de octubre de 2017.

Otra primera escala

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de octubre de 2017 a las 9:01

El jueves 23 de abril de 1998 llegaba por primera vez al puerto el buque de crucero Renaissance Seven. Mientras lo fotografiaba atracando en el muelle número dos, tuve la misma sensación que había experimentado al ver a sus cinco gemelos que con anterioridad habían escalado en aguas malacitanas. Aquel barco construido en Italia entre 1987 y 1991, daba la impresión de ser un buque muy mal cuidado; un elegante y exclusivo yacht cruise que había venido a menos. Después de cumplimentar cuatro escalas más en Málaga, este barco comenzó una tortuosa carrera de alquileres y cambios de nombres, regresando a los muelles malagueños en abril de 2005 rebautizado como Corinthian II. Con su casco pintado de azul y tras haber sufrido una significa reforma, aquel yacht cruise fue reconvertido en un buque de expedición; un hecho que reactivó la vida de este pequeño buque de 90 metros de eslora con capacidad para 120 pasajeros.

Combinando itinerarios por el Mediterráneo con rutas polares, en 2014 el barco era adquirido por una compañía que, en propiedad y en régimen de alquiler, gestiona una importante flota de pequeños buques que ofrecen viajes muy diferentes a  los habituales recorridos que realizan las principales navieras del mercado crucerístico internacional.

Después de sufrir en  el año 2016 una multimillonaria transformación y tras ser rebautizado como Hebridean Sky, este barco llegaba hace unos días a Málaga antes de comenzar una campaña que lo llevará por los mares más fríos del mundo.

Un buque que con algo más de 25 años de vida regresa al primer plano de los barcos dedicados a las exploraciones; una interesante historia de mar en la que el puerto malagueño ha estado presente.

IMG_2229HEBRIDEAN SKY en su escala en Málaga este pasado fin de semana.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 10 de octubre de 2017.

El recibimiento chino

Juan Carlos Cilveti Puche | 3 de octubre de 2017 a las 8:45

Cuando dentro unos cuantos años algún historiador indague sobre los tráficos en el puerto de Málaga en 2017, con sorpresa se topará con la visita del buque hospital chino He Ping Fang Zhou. Y digo con sorpresa, ya que esta escala de descanso acontecida entre los días 10 y 12 de septiembre no tuvo la más mínima repercusión institucional; un hecho que contrasta con  la significación histórica de este atraque (el primero de un buque de la marina de guerra china en aguas malacitanas),  y con la circunstancia de que Málaga fue elegida como único puerto europeo de escala  por sus  instalaciones y su  idoneidad para que la tripulación de este barco pudiera hacer turismo y compras.

Pero dejando a un lado estas consideraciones, hoy les describiré una imagen única; un momento cargado de significados vivido cuando el buque hospital chino llegó a las aguas del puerto. Maniobrando para atracar en el Pantalán de Levante y mientras una banda de música a bordo amenizaba el momento, a pie de muelle, 200 chinos de la colonia malagueña recibían al barco con pancartas y banderas. Esta colorida bienvenida que se completó cuando los mandos del buque bajaron para agradecer la calurosa acogida, constituye una escena nunca vista; un recibimiento sólo comparable a las patrióticas llegadas de los militares que desembarcaron en  el  puerto tras el desastre colonial de 1898 o las clamorosas despedidas de las tropas que participaron en las guerras que a principios del siglo XX España escenificó en el Norte de África.

Una histórica escala que podría haberse rentabilizado más, ya que los chinos vinieron al puerto por sus buenas condiciones, y a la ciudad, por su indiscutible atractivo turístico y comercial.

He Ping Fang Zhou recibimiento  10-IX-173Recibiento con pancartas y banderas al buque hospital chino HE PING FANG ZHOU.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 3 de octubre de 2017.

Histórico al desguace

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de septiembre de 2017 a las 8:54

Hace unos días, recibía la noticia de que uno de los barcos más vinculados a la historia marítima de Málaga de los últimos años, había sido vendido para el desguace. Les hablo del Volcan de Tinache, un buque de carga rodada que durante 14 años, luciendo la contraseña de Marítima Peregar, navegó en línea regular enlazando las aguas malacitanas con los puertos de Ceuta y Melilla.

Construido en los astilleros vigueses Enrique Lorenzo y Cía. entre los años 1981 y 1982,  el Volcan de Tinache, tras operar en el archipiélago canario con los colores de la naviera Armas, llegaba a Málaga en octubre de 1997. Compaginado sus navegaciones a las ciudades autónomas con el Isla de los Volcanes, el otro buque que en aquellos años lucía la contraseña de Marítima Peregar, el Volcan, como popularmente se le conocía, escribió su biografía malagueña con infinidad de anécdotas; unas historias en las que habría que reseñar los rescates de pateras que realizó.

Finalizada su intensa vida malagueña, en abril de 2011 el barco era vendido a una naviera maltesa que lo rebautizaba como Enrica M.,  cambiando su matrícula de Las Palmas de Gran Canaria por la de Panamá. Formalizados todos los trámites, el lunes 18 de abril a las 19:20 horas, este barco, con su nuevo nombre y registro dejaba Málaga con destino al puerto italiano de  Pozzallo.

Conservando la bandera panameña  y después de navegar como Carolyn y Atesbey, el recordado Volcan de Tinache, que en los últimos seis años ha sufrido infinidad de detenciones por reiteradas deficiencias técnicas debidas al escaso mantenimiento que sus armadores le han dado desde que dejó Málaga, espera ahora el momento para ser desguazado en las playas turcas de Aliaga.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAVOLCAN DE TINACHE en su habitual atraque durante 14 años.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 26 de septiembre de 2017.

MATIAS F. BAYO

Juan Carlos Cilveti Puche | 19 de septiembre de 2017 a las 8:59

Hoy les contaré la historia de un buque que, en los primeros años del siglo XX,  fue muy popular en las aguas malacitanas. El Matias F. Bayo era un vapor de 1.358 toneladas de registro bruto y 70,1 metros de eslora. Construido en 1890 en los astilleros  S.P. Austin & Son Ltd. de la localidad inglesa de Sunderlan para la naviera austriaca Gerolimich & Co., este carguero  comenzaba su  vida de mar con el nombre Adriatico. Después de ser comprado en 1899 por  Óscar de Olavarría Lozano y Cía. y ser rebautizado como Matias F. Bayo, este vapor que también navegó bajo las contraseñas gijonesas de V. González y A. López de Haro & Cía., en 1911 era adquirido por la naviera Rodríguez y Cerra, una compañía muy asidua al puerto malagueño. Transportado carga general y con la posibilidad de embarcar a algunos pasajeros que sólo podían viajar en cortos trayectos por las precarias condiciones de habitabilidad del barco, hasta 1914, el Matias F. Bayo cubrió una línea que, con inicio en Barcelona, visitaba semanalmente las aguas malacitanas.

Vendido a la Compañía Gijonesa de Vapores, este buque que siguió manteniendo su nombre, continuó frecuentando Málaga. Ya sin la posibilidad de embarcar pasajeros y navegando en rutas más largas, el Matias F. Bayo pasaba a la Trasmediterránea en 1916, siendo rebautizado como Españoleto y  luciendo la matrícula de Valencia.

Transportando carbón fundamentalmente, los atraques en  los muelles malacitanos se fueron reduciendo, y este vapor, tras ser renombrado como  Maria Dolores era desguazado en Bilbao en 1937. Un muy interesante y a la vez desconocido buque que formó parte de los habituales tráficos en el puerto de Málaga en los primeros años del siglo XX.

Matias F BayoCartel de 1903 anunciando al vapor MATIAS F. BAYO.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 19 de septiembre de 2017.

Bautizado 13 veces

Juan Carlos Cilveti Puche | 12 de septiembre de 2017 a las 8:42

En menos de una semana, el buque de turistas más veterano de la flota crucerística internacional ha visitado dos veces el puerto malagueño. Y aunque quizás sería bueno realizar algún comentario sobre la nula repercusión  que estas escalas han tenido a nivel institucional, hoy volveré a hablarles de este barco; un buque del que ya he escrito en varias ocasiones en esta misma columna.

Construido en Suecia entre 1944 y 1946, este buque iniciaba su carrera de mar en 1948 con el nombre Stockholm. Cubriendo bajo la contraseña de la compañía Swedish America Line una ruta regular entre Gotemburgo y Nueva York, este barco, que estaba considerado como el más pequeño buque de pasaje construido tras la Segunda Guerra Mundial, entraba en el Olimpo de la historia marítima el 25 de julio de 1956 cuando colisionaba y hundía al trasatlántico italiano Andrea Doria.

Reconstruido tras aquel accidente, la carrera del Stockholm se centró en los viajes turísticos por mar. Después de navegar con diferentes nombres y banderas (con algunos visitó el puerto de Málaga), en 2016, este barco recibía su decimotercer  bautismo; una circunstancia única en la historia marítima de todos los tiempo.  Luciendo la bandera de Portugal, el Astoria, que así es como se llama este veterano en actualidad,  trabaja desde hace unos meses para la compañía francesa Rivages Du Monde, un operador dedicado a los viajes turísticos por mar en barcos clásicos.

Dos escalas, una de ellas la primera con este nombre, que, empleando una expresión que ya he referido en otras ocasiones, pasaron sin pena ni gloria. Dos oportunidades que quizás sean las últimas para ver en Málaga al buque más veterano de la flota crucerística internacional.

IMG_0397

El ASTORIA en su primera visita a Málaga el 3 de septiembre.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 12 de septiembre de 2017.