Histórico Lunes Santo con accidente

Juan Carlos Cilveti Puche | 30 de marzo de 2010 a las 8:15

El año 1921 marca un importante hito para la Semana Santa de Málaga. Tras constituirse en enero la Agrupación de Cofradías, la Semana de Pasión de aquel año arrancaba con un nuevo aliciente; algo que según los expertos, supuso una verdadera revolución en el mundo cofrade.

Y mientras todo esto ocurría, el puerto de nuestra ciudad vivía una de las etapas más activas y febriles de su historia moderna. Con tráficos que enlazaban nuestros muelles con puertos de los cinco continentes, aquellos significativos días de marzo, además de constituir una fecha histórica para Semana Santa malagueña, también tuvieron su importancia, y mucha, en el ámbito portuario de la ciudad.

Con los muelles casi al completo de ocupación, el lunes 21 de marzo (Lunes Santo), la ciudad se estremecía ante un terrible accidente en el puerto.

El pailebote de tres palos Nati, que desde hacía unos días se encontraba atracado en el muelle transversal, y que en esa jornada, había completado una carga de barriles de gasolina y petróleo destinados a Santander, explotaba y se incendiaba pasadas las ocho y cuarto de la tarde.

Tras la fuerte explosión que arrojó al capitán y a un marinero al muelle, el barco comenzó a incendiarse por su banda de estribor; un fuego que obligó al grumete de 14 años a tirarse al agua, mientras una espesa columna de humo marcaba en el cielo malagueño el lugar del accidente.

Al instante, varios obreros portuarios y  carabineros acudían en auxilio del Nati; mientras las campanas de la Catedral, comenzaban a tocar avisando del incidente. Muchos de los malagueños que se encontraban en los alrededores del puerto para ver los desfiles procesionales, al reclamo del aviso sonoro, entraban al recinto portuario para ver lo que ocurría.

Con el barco sensiblemente escorado y ardiendo, y con tres tripulantes del Nati heridos de gravedad tumbados sobre el muelle (además de los que resultaron despedidos por la fuerte explosión, otro marinero pudo salir del buque por su propio pie), al lugar de los hechos, comenzaron a acudir diversos grupos de auxilio. Un retén de bomberos iniciaba las labores de extinción del fuego, mientras que un piquete de la Guardia Civil y efectivos de la Cruz Roja coordinaban la evacuación de los heridos.

Mientras todo esto ocurría; y quizás, ésta sea la nota más simpática de aquella triste tarde noche portuaria, un buen número de bomberos que se encontraban listos para desplazarse desde el Ayuntamiento a la iglesia de los Mártires donde debían participar en una procesión, fueron avisados. Vestidos con sus uniformes de gala, estos bomberos acudieron para combatir el peligroso incendio del Nati.

Con los heridos ya en la casa de socorro del Hospital Noble, y con los bomberos luchando contra el fuego del pailebote, al muelle transversal, llegaban para recibir información el alcalde, el gobernador civil, el comandante de Marina y  el comisario jefe de Policía.

Tras algo menos de cuatro horas luchando contra el fuego, finalmente, a las doce de la noche, los bomberos daban por concluida su actuación sobre el Nati; una actuación que debieron retomar al día siguiente cuando una nueva explosión terminaba de hundir al velero matriculado en San Sebastián.

Aquel accidente de marzo de 1921 se saldó con tres marinos heridos y ocho bomberos lesionados (todos con quemaduras de diversa consideración), un barco hundido y 230.000 pesetas, el valor de la carga incendiada, perdidas.

Un importante suceso portuario ocurrido en una Semana Santa histórica.

Nati blog

                                                                                                                                                                 Foto del incidente reproducida de un diario de la época

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (30 de Marzo de 2010)


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