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Las patatas podridas

Juan Carlos Cilveti Puche | 3 de marzo de 2020 a las 10:38

Resulta algo muy habitual que los trabajadores portuarios cuenten y presuman de sus hazañas a pie de muelle. Pasadas por el filtro del tiempo, todas estas vivencias, exageradas casi siempre en mayor o menor medida, constituyen un valioso tesoro para los que intentamos contar cómo transcurre el día a día en la vida de un puerto.

En concreto hoy les contaré una de las tres historias más singulares que he escuchado en mis casi 25 años como cronista portuario; una aventura de la que existen muchas y muy diferentes versiones pero que aún no he podido verificar con datos y fechas concretas.

Pero antes de contarles lo muy poco que sé de esta historia, les recordaré una similar ocurrida en noviembre de 1963. Procedente del puerto brasileño de Recife, el buque frigorífico de bandera inglesa Baltic Sun atracaba en el muelle número cuatro para descargar 400 cajas de raíces de mandioca; un cargamento que llegaba para ser transportado a Granada donde una empresa alimentaria debía convertir este producto en harina.

Apiladas las cajas en la explanada del muelle de Heredia, una intensa lluvia otoñal paralizó la carga de los camiones que debían llevar la mandioca a la harinera granadina. Retomada la operativa tres días después, los estibadores comenzaron a percibir un extraño olor procedente de aquellas cajas que venían tapadas de origen con unas lonas. Debido a un mal embalaje que no aguantó el viaje trasatlántico, la mandioca, con el añadido de la lluvia malagueña había fermentado y aquel cargamento se perdió en el muelle número cuatro.

Recordada esta historia, ahora les contaré lo poco que sé de la aventura de las patatas podridas. Sin una fecha concreta y sin saber el barco que las trajo; ni que decir tiene que tampoco hay reseñas del puerto de procedencia, los portuarios malagueños reseñan como en el muelle seis (este es por ahora es el único dato sí está confirmado), se recibió un buque que traía patatas en mal estado. Con un olor insoportable, los estibadores acometieron una operativa que, según algunas de las fuentes consultadas, nunca terminó de completarse.

Una historia que, con múltiples versiones, algún día, cuando la verifique, se la contaré con pelos y señales.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACarga en el muelle número cuatro.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 3 de marzo de 2020.


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