Solo un día de crucero

Juan Carlos Cilveti Puche | 2 de octubre de 2018 a las 9:02

Hoy comenzaré hablándoles de la Isle of Man Steam Packet Company, una naviera que nada tiene que ver con el puerto de Málaga.  Fundada en 1830 y rebautizada con su actual nombre dos años más tarde, esta compañía, considerada como la naviera en activo  más antigua del mundo, cubre desde su creación diferentes rutas que enlazan la Isla de Man con diversos puertos de Gran Bretaña e Irlanda.

Con 188 años de historia y muchos barcos en su biografía, en mayo de 2018, esta compañía que hasta entonces había sido privada pasó a manos del gobierno de la isla, una circunstancia que, por el momento, no ha tenido significativas repercusiones en la habitual programación de sus navegaciones. Establecido el puerto de Douglas, la capital de la isla, como el centro de salidas y llegadas, esta naviera ofrece en la actualidad cinco rutas diferentes; tres que enlazan con las localidades inglesas de Heysham, Liverpool y Birkenhead y dos que comunican con los puertos irlandeses de Belfast y Dublín.

Gestionadas todas las singladuras por sólo dos barcos: un catamarán de alta velocidad y un ferry, estas líneas  regulares movilizan a diario carga rodada y pasajeros, disponiendo además de una muy especial peculiaridad que ahora les paso a contar.

Desde su fundación, la Isle of Man Steam Packet Company dispone de un servicio que oferta viajes turísticos de un día a la isla, una opción con múltiples posibilidades que sólo funciona en los meses veraniegos y que se ha mantenido viva desde la creación de esta naviera. Estas singladuras, publicitadas como Isle of Man Holidays, se han perpetuado convirtiéndose en unos viajes clásicos que de forma continuada se reseñan en la historia marítima moderna del Reino Unido.

Y aunque todas las comparaciones son odiosas, al hilo de lo que les acabo de contar me gustaría preguntar si desde Málaga sería posible hacer algo similar. Aprovechando la recién estrenada línea con Tánger, la opción turística debería permitir asentar esta nueva ruta; una navegación que, manteniendo su actividad de carga y pasaje en tránsito, tendría que ofertar algo parecido a lo que la naviera  británica Isle of Man Steam Packet Company lleva haciendo desde hace 188 años.

2434648Uno de los dos buques que cubre las líneas regulares de la Isla de Man.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 2 de octubre de 2018.

El OCEAN MAJESTY

Juan Carlos Cilveti Puche | 25 de septiembre de 2018 a las 9:55

Hoy les hablaré de un barco del que ya, en otras ocasiones, he escrito. El buque en cuestión es el Ocean Majesty, una rara avis dentro del  sofisticado universo crucerístico del siglo XXI. Y aunque no es más veterano de los que navega en la actualidad, su larga biografía y sus muchos cambios lo convierten en uno de los clásicos; un barco de otra época que se mantiene en activo ofertando sus singulares diferencias frente a los modernos buques de crucero.

Construido en los astilleros de la Unión Naval de Levante, el 27 de julio de 1966, este ferry bautizado con el nombre de Juan March,  fue entregado a la Compañía Trasmediterránea que a principios de agosto lo posicionaba en la línea regular entre Barcelona y Palma de Mallorca. Tras cubrir esta y otras rutas durante años y sufrir diferentes reformas y percances, en 1985 el barco fue vendido a una compañía chipriota. Manteniendo su actividad de transbordador y realizando esporádicos itinerarios crucerísticos, nuestro protagonista de hoy, tras una nueva venta, entre los años 1985 y 1989 navegó como Sol Christina y Kypros Star. Adquirido por el armador griego  Shipping & Commercial Corp., este buque, rebautizado como Ocean Majesty sufría una muy significativa transformación estructural  que en cinco años lo convirtió en un buque de crucero. Gestionado por la compañía Majestic International Cruises, este remozado barco entraba en el mercado de los fletes; un rentable negocio que lo llevó a operar con diversas compañías lo rebautizaron en dos ocasiones. Tras recuperar en 1995 el nombre Ocean Majesty y estrenarse en Málaga el 15 de septiembre de 1996, este veterano de 10. 417 toneladas de registro bruto, 135 metros de eslora y capacidad para 621 pasajeros en ocupación máxima, se centró en los alquileres de larga duración, navegando primero para un operador británico hasta que en 2013  la compañía  Hansa Touristik se hacía cargo de él.

Dedicado desde entonces al mercado alemán, el Ocean Majesty, un habitual en aguas malagueñas, vende su calidad de barco clásico; una muy rentable circunstancia que lo mantiene en activo ofertando las muchas diferencias que existen entre buque para turistas y un hotel flotante.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAOCEAN MAJESTY atracado en Málaga este fín de semana.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 21 de septiembre de 2018.

Un barco con acento

Juan Carlos Cilveti Puche | 18 de septiembre de 2018 a las 13:00

Desde hace años, los domingos por la mañana me gusta dar un paseo por el puerto. Esta caminata de la que participan mi esposa y mi perro, me sirve para observar con tranquilidad muchas de las cosas que no veo en mis diarias incursiones por los muelles malagueños.  Con la necesidad de fotografiar un buque de crucero que escalaba por primera vez en el puerto, este pasado domingo nos acompañaron Paco y José, dos  buenos amigos interesados por el mundo marítimo. Realizadas unas primeras fotos, y ya de camino al muelle uno para culminar el reportaje, le pregunté a Paco, profesor de historia y conocedor de la lengua de Molière, qué significaba Le Lapérouse, el nombre del buque que  estrenaba atraque. Tras unos instantes de duda, mi amigo me habló de un marino galo que perdió la vida mientras intentaba cumplimentar una vuelta al mundo. Consultada en el momento la red de redes, puede saber que este expedicionario se llamaba Jean-François Galaup conde de Lapérouse, y que entre 1785 y 1788 navegó alrededor del planeta hasta su desaparición en las Islas Salomón.

Este dato, me sirve para contarles algunas cosas sobre el buque de crucero Le Lapérouse que este domingo visitó las aguas malagueñas. Integrado en la flota de la compañía francesa Ponant, antes llamada Compagnie Du Ponant, este barco está clasificado como un buque de expedición; una denominación muy de moda que determina a barcos de mediano porte que realizan itinerarios diferentes a las habituales rutas crucerísticas.  Con estándares que lo posicionan en la franja de buques de gran lujo, Le Lapérouse, matriculado en Mata Utu se estrenaba el pasado mes de julio en Islandia. Con 9.976 toneladas de registro bruto y 180 metros de eslora, este buque puede embarcar a  110 pasajeros en 92  suites que oscilan entre los 19 y 45 metros cuadrados de superficie. Con estas características y con el añadido de disponer de un mirador submarino, Le Lapérouse se estrenaba en Málaga con la curiosidad de mostrar en su nombre la tilde correspondiente a su ortografía francesa. Una circunstancia  que contrastó con el buque de la Guardia Civil Rio Miño que, atracado a su lado en el muelle dos lucía su nombre sin acento.

OLYMPUS DIGITAL CAMERABuque LE LAPÈROUSE en su primer atraque en Málaga este domingo.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 18 de septiembre de 2018.

Real y a escala

Juan Carlos Cilveti Puche | 11 de septiembre de 2018 a las 9:36

Aunque los tráficos de graneles agroalimentarios están al alza en las estadísticas del puerto malagueño, la exportación de cemento constituye uno de los movimientos más fieles de los últimos años. Convertida la esquina este del muelle número seis en una verdadera central de distribución, mensualmente, al menos uno o dos barcos atracan para embarcar esta mercancía; una carga que hace unos días nos permitió ver a un buque que nunca había estado en Málaga.

Procedente de Marsella, el pasado sábado llegaba el cement carrier Seaven Luck, un barco especialmente diseñado para el transporte de cemento que se estrenaba en aguas malacitanas. Construido en 1988 en los astilleros japoneses Nippon Kokan Kabushiki Kaisha, este buque de 4.906 toneladas de registro bruto y 114 metros de eslora, tras navegar matriculado en Osaka con el nombre Kenkai Maru, en el año 2016, rebautizado como Seaven Luck y con bandera de Panamá, pasaba a formar parte de la flota de la compañía grieta Seaven; una naviera constituida en 2003 que opera en la actualidad con tanques y cementeros en el Mediterráneo, el Mar Negro y el norte de Europa.

Pero con independencia de esta primera escala malagueña, el Seaven Luck participa de una peculiar circunstancia; un hecho que lo convierte en un barco muy especial. Construido con todas y cada una de las especificaciones técnicas que debe tener un cement carrier, unas características entre las que destaca un brazo móvil que le permite realizar de forma autónoma operativas de carga y descarga, el Seaven Luck está considerado como uno de los prototipos de buques dedicados al transporte de cemento. Esta consideración que tal vez les parezca algo extraña y que a mí también me lo pareció, queda perfectamente explicada cuando se visita la página web de Premier Ships Models, una compañía británica dedicada al mundo del modelismo naval. Fabricante de maquetas de barcos destinadas especialmente a museos, esta empresa, que además dispone en su amplio catálogo de una serie modelos listos para ser montados, también ofrece una lista de buques tipo; unos barcos que como el Seaven Luck pueden ser construidos por encargo a unos precios no demasiado asequibles.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACementero SEAVEN LUCK en su primer atraque en Málaga ayer.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 11 de septiembre de 2018.

Sin buques de crucero

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de septiembre de 2018 a las 10:23

Los que somos aficionados al ciclismo, pudimos disfrutar el pasado 25 de agosto de una jornada muy intensa. El inicio malagueño de la Vuelta Ciclista a España 2018, nos permitió ver cómo se gestiona un evento deportivo de alto nivel; una compleja carrera que, durante varios días, desembarcó en el centro de la ciudad.

Mantenida, valga la redundancia, una organización muy organizada, la caravana ciclista usó el puerto malacitano como base de operaciones; un puerto base, vuelvo a ser redundante, que también fue empleado para trazar parte del recorrido con el que se iniciaba la ronda española.

Con los equipos ubicados en el muelle dos y en la rotonda frente al edificio de la Autoridad Portuaria, y el resto de actores ocupando la zona de la ochava, en la tarde del sábado 25 de agosto se inició carrera; una contrarreloj individual que nos permitió ver uno a uno a todos deportistas inscritos en esta ruta.

Y mientras esto ocurría, y los primeros ciclistas afrontaban los 8 kilómetros de un recorrido urbano que desde el cubo del Centro Pompidour debía llevarlos a la Plaza de La Constitución, Radiotelevisión Española comenzó su retransmisión; una impecable emisión que nos permitió ver la prueba desde múltiples perspectivas.

Combinando imágenes terrestres y aéreas, los dos helicópteros que cubrían la carrera empezaron a mostrarnos el puerto malagueño; un recinto en el que aquella tarde solo había barcos de carga. Ocupados parcialmente los muelles cuatro, seis y siete, y con la terminal de contenedores completa de buques, los barcos turísticos brillaron por su ausencia.

Y aunque la presencia de uno o varios buques de crucero atracados en las instalaciones de levante hubiera complicado mucho la organización del evento, reconocerán conmigo que la estampa de algún barco de turistas amarrado en aguas malagueñas habría sido la guinda de esta interesante jornada. Una promoción publicitaria indirecta que no aprovecharon las navieras dedicadas al negocio crucerístico y que habría redondeado a la perfección un día histórico para el puerto donde los principales protagonistas fueron las bicicletas y los ciclistas que componen la denominada serpiente multicolor.

La Vuelta puerto Málaga 25-VIII-20188Preparativos de la Vuelta Ciclista en el puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 4 de septiembre de 2018.

Atraque histórico

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de agosto de 2018 a las 10:05

La semana pasada, les conté cómo el yacht-cruise Harmony G., cancelaba en plena Feria una de sus salidas turísticas desde aguas malagueñas. Hoy, vuelvo a hablarles de este barco para referirles un hecho histórico; una curiosa circunstancia por la que este pequeño yate de crucero pasará a la historia marítima del puerto malacitano.

Pero antes de entrar en materia, les hablaré del muelle norte de la estación marítima de levante, el último atraque construido en el puerto dedicado específicamente al tráfico cruceristico.  Denominado también como muelle de levante atraque norte y abreviado su nombre con las siglas ML-AN, esta línea de amarre está adscrita a la terminal crucerística A, la más grande que existe en  las aguas malacitanas y la que hasta la fecha ha albergado a la mayor parte de los más significativos barco turísticos que han escalado en Málaga.

Tras estrenarse el 10 de octubre de 2009 con el atraque del buque Costa Magica, estos 204 metros se han convertido en una de las principales referencias del puerto de Málaga; un espacio que ha visto infinidad de embarques y desembarques, una bautizo y cómo no, a los sucesivos tres buques de crucero más grandes que, hasta la fecha, operan en el  mercado crucerístico internacional.

Y aunque las curiosidades relacionadas con este muelle son muchas, les diré que entre las más destacadas podría estar la estancia que en él realizó, en julio de 2014, el  barco recreo privado Azteca; un megayate 72 metros  que se convirtió en el primer buque no turístico que se amarraba en el ML-AN.  Tras aquella estancia, otro hecho destacado lo protagonizaron los gemelos SeaDream I y SeaDream II, dos  exclusivos buques de crucero de 105 metros que el 1 de mayo de 2015 atracaban juntos en este muelle.

Dicho esto, y volviendo al Harmony G., les comentaré que pasado 23 de agosto, este pequeño barco de 54 metros de eslora quedaba amarrado en el muelle norte. Tras pasar allí la noche y salir al día siguiente, este tan especial buque de crucero se ha convertido en el barco de pasaje más pequeño que hasta la fecha ha pasado por el ML-AN; toda una proeza que ya lo ha hecho entrar en la historia del puerto de Málaga.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAHARMONY G en su atraque histórico en el muelle de levante norte.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 28 de agosto de 2018.

Primera cancelación

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de agosto de 2018 a las 9:20

El pasado cinco de junio, con el título “Una nueva aventura”, les contaba en esta columna la llegada del yacht-cruise Harmony G. En aquel texto, además de informarles  del posicionamiento malagueño de este barco y sobre la temporada que tenía previsto realizar, también les hacía una serie de comparaciones que relacionaban a este buque con el motovelero Pan Oramma II, otro yate grande que bajo la contraseña de la misma naviera efectuó el año pasado, entre los meses de junio y septiembre, una complicada campaña crucerística de 11 atraques.

Y aunque las comparaciones son odiosas, las similitudes entre lo que vivió aquel velero de tres mástiles en su estancia malacitana y cómo va transcurriendo la temporada del Harmony G. apuntan a que ambas campañas se saldarán de una manera muy parecida.

Pero centrándonos en el Harmony G., les diré que este buque clasificado como un yacht-cruise, fue construido en el año 2001 en los astilleros helenos Neorion. Con 498 toneladas de registro bruto y 54 metros de eslora,  este barco adscrito a la flota de la compañía griega Variety Cruises puede embarcar a un total 44 pasajeros acomodados en 21 camarotes de cuatro categorías diferentes.

Con una programación similar a que realizó en 2017 el Pan Orama II, el Harmony G. llegaba  el 2 de junio para realizar una prolongada campaña de viajes redondos; unas rutas de ochos días  con embarques y desembarques  completos que saliendo de Málaga debían tocar Puerto Banús, Gibraltar, Sevilla, Cádiz, Portimao y Lisboa.

Cumplimentados cinco viajes, en su sexta escala, la correspondiente al 9 de agosto, este yate de crucero se quedaba parado. Tras desembarcar en el muelle dos a los 31 pasajeros que habían salido de Lisboa, el Harmony G. amarraba en el muelle de Heredia dos días después; un lugar donde permaneció hasta el jueves 16 de agosto, fecha en la que partía sin pasaje hacia la capital lusa.

Una primera cancelación que podría afectar a la programación que este barco tiene planificada en Málaga hasta octubre. Un revés para la naviera y  para el Puerto que no acertará  en las previsiones que vaticinaba sobre el número de pasajeros que debían llegar durante la Feria.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAHARMONY G atracado en el muelle 4 tras cancelar uno de sus viajes.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 21 de agosto de 2018.

Nueva imagen corporativa

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de agosto de 2018 a las 10:59

A finales del pasado mes de julio, Trasmediterránea presentaba oficialmente su nueva imagen corporativa. Esta renovación, que deja atrás todo lo relacionado con la celebración de su primer centenario, se centra fundamentalmente en un nuevo logotipo que representará a esta veterana compañía. Rescatando el gallardete con el que los primeros buques de Trasmediterránea se estrenaron en 1917 (en Málaga el vapor A. Lazaro fue el que lo mostró por primera vez), la naviera ha modernizado aquella imagen en un interesante diseño donde se aúna lo más tradicional y lo más innovador.

Manteniendo los colores blanco y rojo, el nuevo logo simula una bandera triangular que, ondeando al viento, muestra en un circulo central las letras C y T, las correspondientes a Compañía Trasmediterránea. Esta novedosa imagen que se complementará con el nombre de la naviera en gris bajo el logotipo, irá apareciendo de forma paulatina en todos los barcos que componen la flota de esta compañía; un hecho que se retrasará algunos meses en función de la disponibilidad que cada uno de estos barcos tenga para parar su actividad y repintar sus respectivos cascos.

Con la peculiaridad de que este nuevo diseño vuelve a omitir la tilde en el nombre Trasmediterránea, una constante ortográfica repetida durante los cien años de historia de esta naviera, el primer buque que con toda probabilidad mostrará esta novedosa imagen corporativa  en Málaga será el Fortuny, el melillero titular que a diario cubre la ruta del mar de Alborán.

De ser así, este ferry de 172 metros y 26.916 toneladas de registro bruto que ya luce en su mástil un gallardete con el nuevo logotipo, volverá a cambiar su imagen; un hecho que, centrándonos en aguas malagueñas, constituirá su tercera modificación pictórica.

Tras posicionarse en abril de 2015 en la ruta melillense luciendo en sus costados la marca Trasmediterránea Acciona, en febrero de 2016 el Fortuny mostró el logotipo del centenario. Una marca que aún es visible y que en no demasiado tiempo cambiará como ya lo hace en la   página web de la naviera donde ser pude visualizar cómo quedará este barco con los nuevos colores corporativos de Trasmediterránea.

Gallardete fortunyGallardete con el nuevo logo de Trasmediterránea a bordo del buque FORTUNY

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 14 de agosto de 2018.

Fallida regata nocturna

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de agosto de 2018 a las 9:44

Los asiduos a esta columna o los que de forma casual se topen con ella siempre encontrarán bajo el texto que les presento una foto ilustrativa; una imagen que completa la historia que les estoy contado. En esta ocasión, y lo hago adrede, la instantánea que pueden apreciar, sin demasiada calidad, refleja a la perfección lo que se vivió este pasado sábado en el puerto de Málaga.

Cumpliendo una tradición que ya ha superado el medio siglo, las barcas de jábega volvieron a las aguas portuarias para celebrar una regata. De la mano de la Asociación de Remo Tradicional e integrada en la liga provincial de jábegas, estas embarcaciones llegaron para cumplimentar el sábado 4 de agosto de 2018 el denominado Gran Premio Ciudad de Málaga, una competición que este año celebraba su quincuagésimo séptima edición. Frente al significativo éxito acumulado en regatas anteriores, los organizadores del evento, con el afán de innovar en esta interesante tradición, planificaron que la competición cambiara su habitual horario para celebrarse a la caída del sol. Así pues, las diferentes mangas debían comenzar a las ocho y media de la tarde para que las emocionantes finales de todas las categorías se escenificaran de noche; una novedad nunca vista.

Con el campo de regatas listo, y con las boyas que señalizaban el final de las calles iluminadas con una luz roja, las tradicionales embarcaciones malagueñas mostraron a proa y popa unas líneas de luces led que debían facilitar la visualización de sus movimientos. Formalizados estos preliminares, las regatas comenzaron mientras la oscuridad caía sobre la dársena de Guadiaro y la novedosas idea ver a las barcas compitiendo de noche se convertía en un verdadero fiasco.

Salvada la situación gracias a un animador que informaba sobre cómo transcurrían las competiciones, los que allí estábamos, sólo pudimos ver como unas barcas inidentificables iluminadas con leds evolucionaban entre los muelles uno y dos. Un experimento fallido que nos privó del disfrute de las coloristas barcas de jábega, de los esfuerzos de sus tripulantes y de un ambiente en el que quizás el calor de una tarde de agosto en el puerto también esté incluido.

IMG_20180804_225048Regata nocturna de barcas de jábega del sábado 4 de agosto de 2018.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 7 de agosto de 2018.

Mala banda sonora

Juan Carlos Cilveti Puche | 31 de julio de 2018 a las 10:08

Intentando no hacer comentarios que molesten, hoy les narraré cómo fue la procesión que, hace unos días, desde el puerto, sacó a la mar a la Virgen del Carmen. Manteniendo la muy singular tradición de que esta patrona celebra sus cortejos de tierra y mar unos días después del de su festividad, el pasado domingo 22 de julio se cumplimentó su embarque; un hecho que previamente pasó por varios actos religiosos que terminaron con la virgen perchelera en el atrio del edificio de la Autoridad Portuaria.

Rodeada de fieles y con algo de retraso sobre el horario planificado, la patrona de las gentes de la mar, transportada por cofrades carmelitanos, embarcaba en el muelle número dos en el remolcador Vehintiocho, el encargado de efectuar esta tan especial procesión desde 2014. Y aunque este año el remolcador lucía un engalanado muy pobre, la comitiva inició su recorrido acompañada por un cada vez más reducido número de embarcaciones, una constante en las procesiones marítimas de los últimos años. Las tres golondrinas que operan en el puerto, varias lanchas de la Cruz Roja y la Guardia Civil, el remolcador Vehintinueve y algunos yates y esquifes componían el cortejo; una flota  a la que habría que añadir dos pequeños pesqueros.

Teniendo como testigos de excepción al superyate del emir de Catar atracado junto al Palmeral de la Sorpresas y al portaaeronaves norteamericano Iwo Jima que en el muelle de Levante activaba todos sus radares al paso de la procesión, la Virgen del Carmen salía a mar abierto para realizar el tradicional hermanamiento con la imagen submarina situada frente a las playas malagueñas; un emotivo acto, efectuado este año más cerca de la bocana del puerto que de la playa, donde se honraron con oraciones y flores a las gentes  muertas en la mar antes de que la patrona, tras su desembarco, iniciara su procesión terrestre.

Un  emotivo evento que este año desentonó mucho por la nefasta música que acompañó a la virgen en la mar; una banda sonora donde además de malagueñas y sevillanas, lo más adecuado, se escucharon conocidos temas películas entre los que destacaron El Padrino y Ghost, dos melodías nada adecuadas para una procesión marítima.

IMG_5980Procesión de la Virgen del Carmen.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 31 de julio de 2018.