Un parto a bordo

Juan Carlos Cilveti Puche | 25 de octubre de 2011 a las 8:54

Haciendo un guiño a un amigo que acaba de ser padre, hoy les contaré la historia de un parto a bordo de un barco atracado en Málaga. Durante muchos años; habría que remontarse a finales del siglo XIX y a las primeras décadas del XX, Málaga fue un importante puerto de emigrantes. Con muchos buques en línea regular de navieras nacionales y extranjeras, los muelles malagueños movilizaban a infinidad de personas que buscaban, fundamentalmente en América, una nueva oportunidad.

Perteneciente a la Compañía Trasatlántica Española, el domingo 5 de junio de  1927, atracaba a las siete de la mañana en el muelle de Cánovas el buque Montevideo. Procedente de Barcelona y Valencia, este barco, cubría con escala fija en Málaga, la línea regular denominada Mediterráneo-Cuba- Méjico.

Tras unas horas de carga, a media mañana del domingo se iniciaba el embarque. En aquella ocasión, subían a bordo del Montevideo 41 pasajeros de primera, 14 de segunda y 512 de tercera clase.  En el parte de embarque (este documento aun se conserva), se reseñaba que entre los pasajeros de tercera, embarcaban “4 mujeres en cinta”.

Y aunque las reglas de la Trasatlántica para las embarazadas eran muy claras (no se recomendaba el embarque de mujeres con más de ocho meses de gestación), estas normas, que siempre provocaban más de un incidente, no terminaban nunca de ser cumplidas.

A última hora de la tarde del domingo (el buque debía zarpar en la madrugada del lunes), y ya con la mayor parte del pasaje a bordo, una de las cuatro embarazadas se puso de parto. Con la ayuda del médico del barco, a las 21:45 horas nacía una niña. Un feliz acontecimiento que dio al traste con el  esperanzador viaje de estos nuevos padres.

MONTEVIDEO

El remolcador remolcado

Juan Carlos Cilveti Puche | 18 de octubre de 2011 a las 9:46

En lo que llevamos del presente año, el remolcador de bandera española Sertosa Dieciocho, ha visitado el puerto Málaga en cuatro ocasiones para, desde aquí, iniciar diferentes remolques de altura. Tras quedar abortadas dos de estas maniobras; las correspondientes a la primera salida del Santísima Trinidad, así como la del pesquero ruso Tralnmeyster Mogutov, este buque de 32 metros de eslora construido en el año 1977 en los astilleros vigueses de Enrique Lorenzo y Cía.  S.A., regresaba hace unos días a Málaga para trasladar al dique flotante. Ya con todo preparado, y como ocurría en sus anteriores actuaciones, el Sertosa Dieciocho, necesitaba de la ayuda de los remolcadores malagueños de puerto para sacar a mar abierto a su remolque.

Y aunque los remolcadores de puerto están para eso; para tirar o empujar en las maniobras en las que sea necesaria su colaboración, lo que no termina de encajar demasiado, es que un buque especializado,  que en la mar debe impulsar de forma autónoma a un barco o  a un artefacto flotante, necesite de otro buque similar él para que lo remolque en una maniobra.

Ante esta paradójica situación, que por otra parte, tiene varias explicaciones muy simples (se podría hablar de  carencia de medios técnicos, de edad, y sobre todo de dinero), el Sertosa Dieciocho maniobraba de salida con el dique flotante Andalucía conectado a uno de los remolcadores de la ‘clase H’.  Unidos proa con proa por medio de un cabo de maniobra, el remolcador malagueño Vehinte tiraba del Sertosa Dieciocho para separarlo del muelle, y una vez libre, seguir remolcándolo hasta salir del puerto. Una curiosa maniobra que, salvo con este barco, nunca se había visto en  las aguas de Málaga.

VEHINTE tirando del SERTOSA DIECIOCHO

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (18 de Octubre de 2011).

El POGORIA

Juan Carlos Cilveti Puche | 11 de octubre de 2011 a las 7:52

Con independencia de algunos buques de vela (podríamos recordar al Amorina o incluso al Peace),  que  durante más o menos tiempo han tenido en Málaga su base, sin duda alguna, el velero que más ha frecuentado el puerto malagueño en la últimas décadas, ha sido el bergantín goleta de bandera polaca Pogoria.

Construido en el año 1980 en los astilleros Lenin de Gdansk, este airoso buque de tres mástiles, 48 metros de eslora y 295 toneladas de registro bruto,  comenzaba su carrera de la mano un muy interesante proyecto fundando en Polonia en 1971; una experiencia muy habitual en algunos países del norte de Europa, en los cuales, la educación de los jóvenes se complementa con diferentes periodos de vida en la mar.

Perteneciente a la Sail Training Association Poland, una delegación integrada en una  organización británica de carácter marítimo educacional, el Pogoria, además de realizar sus viajes con estudiantes, participa por todo el mundo en las más importantes regatas de grandes veleros, así como en viajes de placer donde todos sus pasajeros  se convierten en tripulantes ocasionales del barco.

Pero retomando la historia malagueña de este buque, quizás, su más recordada estancia, fue la que en julio de 2002, con motivo de la celebración de la regata Cutty Sark, mantuvo a este velero atracado durante varios días en el muelle número uno. Realizando de forma habitual varias visitas al año, es muy frecuente que en sus escalas en el puerto de Málaga, el Pogoria embarque a pasajeros, un hecho que permite ver cómo los tripulantes del barco, antes de salir a la mar, instruyen a los pasajeros, convertidos en marineros ocasionales, sobre las más básicas actividades que se realizan a bordo.

POGORIA saliendo del puerto de Málaga

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (11 de Octubre de 2011).

45 metros más

Juan Carlos Cilveti Puche | 8 de octubre de 2011 a las 8:40

El dique flotante de Mario López dejará el puerto de Málaga para ser ampliado.

Durante un mes, la dársena de Heredia se verá algo extraña. El dique flotante Andalucía que ocupa desde hace algo más de 20 años el muelle número cinco, dejará temporalmente las aguas del puerto malagueño para viajar remolcado a San Roque donde su eslora se verá aumentada en 45 metros.

Este proyecto, madurado por la empresa Mario López S.A. durante algo más de un año, finalmente se hará realidad, y el próximo lunes,  el remolcador Sertosa Dieciocho se llevará al dique para ser reformado.

Además de este alargamiento, que se realizará con una serie de estructuras modulares que ampliarán su longitud hasta 146 metros, el dique malagueño sufrirá una importante renovación en las estructuras de acero de sus fondos. Todas estas obras, se efectuarán en las  instalaciones que los astilleros del grupo Mario López Cernaval tienen en la localidad sanroqueña de Campamento.

Con la previsión de que el dique esté nuevamente operativo en Málaga en la segunda quincena del mes de noviembre, el alargamiento de esta estructura flotante potenciará considerablemente el sector de las reparaciones navales en el puerto de Málaga; una mejora que permitirá albergar en el interior del dique Andalucía barcos de hasta 150 metros de eslora.

Tanque químico SICHEM CASTLE. Último buque reparado en el dique (septiembre de 2011) antes de su reforma.

Los barcos de la C

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de octubre de 2011 a las 8:28

Cuando lo que hoy conocemos como Costa Cruceros comenzaba su carrera marítima, allá por el año 1924, lo hacía bajo la denominación de Costa Line. Tras operar durante unos años con buques de segunda mano y dedicarse exclusivamente al transporte de mercancías, pocos años después de su fundación, la naviera italiana se diversificó, y algunos de sus barcos, comenzaron a navegar con pasaje y carga.

En 1942, esta compañía ordenaba su primera construcción (Caterina C.), y desde entonces, los buques de esta naviera, empezaron a lucir nombres donde la C de Costa siempre estaba presente. En la segunda mitad del siglo XX y trabajando ya sólo con pasajeros, los barcos de esta compañía se hacían famosos internacionalmente por publicitarse en sus viajes trasatlánticos con emigrantes como Línea C, amén de por la particularidad de sus nombres y por llevar una vistosa letra C de sus chimeneas amarillas.

Ya dedicados en exclusividad al tráfico crucerístico, y atendiendo fundamentalmente a razones de marketing, en las dos últimas décadas del siglo XX, la famosa C  en los nombres de los buques de Costa desapareció.

Mientras todo esto ocurría, en la Isla de Wight, durante los años sesenta, se fundaba la naviera Carisbrooke Shipping. Dedicada, en un principio al cabotaje, los buques de esta compañía empezaron a lucir en sus nombres la letra C; una peculiaridad que hoy día constituye una seña de identidad en los buques de esta naviera británica. Navegando ya en tráficos de altura, nombres tales como: Anja C, Karina C, o Victoria C, entre otros, visitan diferentes puertos de Europa, siendo Málaga un lugar muy frecuentado por estos barcos para realizar operaciones de carga y descarga de mercancías.

KARINA C atracado en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (4 de Octubre de 2011).

El cuarto HANSEATIC

Juan Carlos Cilveti Puche | 27 de septiembre de 2011 a las 8:24

El nombre Hanseatic, constituye para la marina mercante alemana, un nombre de culto. Desde hace siglos, muchos barcos germanos han lucido en sus cascos esta denominación; un nombre que hoy día sigue presente en buques de origen alemán aunque estos naveguen bajo pabellones de conveniencia.

Si nos centramos en los barcos de pasaje, tanto los de línea como los de crucero, desde principios del siglo XX, cuatro barcos han llevado este nombre; y tres de ellos, en el transcurso de sus vidas, han pasado por el puerto de Málaga.

Y aunque las historias de estos barcos son, a cual más apasionante, hoy les hablaré del cuarto Hanseatic; un buque que habiendo visitado Málaga en bastantes ocasiones, en su última escala, hace apenas unos días,  llegaba con una interesante novedad.

Tras  finalizar su construcción en 1991 en los astilleros finlandeses de Rauma, este buque que originalmente se llamó Society Adventurer, comenzaba su carrera de mar en 1992 como Hanseatic, bajo la contraseña de la compañía alemana Hanseatic Tours. Dedicado casi en exclusividad a los cruceros expedición, el 25 de abril de 1994, el Hanseatic visitaba por primera vez Málaga; y desde entonces, sus escalas se han mantenido al menos una vez al año.

Después de todos estos años de visitas, el pasado día 14, el Hanseatic atracaba en el muelle Sur de la estación marítima de Levante luciendo un nuevo aspecto. Recién pintado con los inconfundibles colores naranja y azul de la compañía alemana Hapag-Lloyd, este buque, regresaba al puerto Málaga tras una importante reforma de interiores y un pintado exterior que, durante 13 días, entre los meses de mayo y junio, realizaban los afamados astilleros hamburgueses de Blohm + Voss.

HANSEATIC atracado en Málaga con sus nuevos colores.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (27 de Septiembre de 2011).

Pasajeros en tierra

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de septiembre de 2011 a las 16:18

Las 200 personas que debían embarcar en el GEMINI no lo hicieron finalmente por problemas económicos de la naviera.

Procedente de Lisboa, a las 14 horas de ayer, llegaba al puerto malagueño el buque de crucero Gemini. Sin estar incluida esta escala en las previsiones iniciales que el puerto dispone a principios de año, el buque, hace algo menos de un mes, anunciaba su llegada a Málaga para iniciar desde las instalaciones de la terminal de cruceros un viaje de siete días por el mar Mediterráneo.

GEMINI atracado ayer (domingo 25 de septiembre) en el muelle sur de

la estación marítimade Levante del puerto malagueño.

Perteneciente a la compañía Happy Cruises, englobada bajo la marca Quail Travel Group (un grupo empresarial español creado en 2008 y compuesto por una naviera y un touroperador), el Gemini, al igual que los dos otros buques que componen la flota de esta compañía, trabaja en exclusividad para el mercado español, ofreciendo viajes por mar de bajo coste donde todo va incluido.

Con serios problemas económicos -fuentes consultadas por Málaga Hoy ponen de manifiesto que Happy Cruises está preparando la venta de su flota-, el pasado día 23, diversos medios especializados en el mundo crucerístico hacían sonar las alarmas de que la naviera había quebrado; y ese mismo día, las páginas web de Happy Cruises y Quail Travel Group desaparecían.

Pese la incertidumbre por el futuro de esta compañía, ayer, desde el puerto de Málaga, debía haberse iniciado un crucero por el Mediterráneo Occidental (Málaga, día de navegación, Barcelona, Villefranche, Livorno, Ajaccio, Barcelona), que quedaba anulado. Aunque la gran mayoría de los casi  200 pasajeros que debían embarcar en Málaga ya habían sido informados por sus respectivas agencias de viajes, algunos turistas se personaban en las instalaciones de la terminal Sur tras llevarse la desagradable sorpresa y para pedir explicaciones a pie de muelle.

Desembarque de las maletas de los pasajeros llegados a Málaga a bordo del GEMINI.

Tras realizar la operativa de desembarque de los 600 cruceristas que rendían su viaje en Málaga, y sin la posibilidad de que ningún miembro de la tripulación pudiera ir a tierra como es habitual mientras se realizan estos trabajos, el buque que llegaba a Málaga consignado por Cabeza Marítima, una vez desembarcado todo el pasaje, a las 16: 15 horas soltaba amarras y salía con rumbo a Barcelona.

Abanderado en Bahamas y construido en el año 1992, el Gemini, al igual que los otros dos buques que componen la flota de Happy Cruises, afronta un futuro incierto, que podría pasar por quedar parado indefinidamente en algún puerto español.

Artículo publicado en el Diario Málaga Hoy (26 de septiembre de 2011).

Como el tema es interesante para comentar, les dejo el artículo, y si quieren, hablámos sobre del asunto.

Les dejo igualmente algunos de los anuncios que sobre este viaje cancelado se pueden encontrar en la red; anuncios publicados por agencias de viajes, ya que las páginas de Happy Cruises y Quail Travel  Gruop están desaparecidas.



El cañonero ruso

Juan Carlos Cilveti Puche | 20 de septiembre de 2011 a las 8:30

Lo que hoy les contaré, quizás sea una de las historias personales, referidas a barcos, que más me han intrigado en los muchos años que llevo investigando asuntos marítimos malagueños. Un amigo portuario, me contaba hace unos años, la historia de un buque de guerra ruso que, en la primera década del siglo XX, llegaba a Málaga para cargar unas cajas de vino y pasas de la tierra. Aquel hecho, nada anormal por otra parte (durante siglos se exportó a Rusia mucho vino y muchas pasas malagueñas), me resultó algo extraño, ya que protagonista de este transporte, en vez de ser un mercante al uso, era un buque de guerra de la marina zarista.

Con aquella historia y con el reto de investigar sobre ella, a los pocos días de nuestra charla, mi amigo me enseñaba una foto; una instantánea que mostraba un barco de guerra atracado de punta en lo que él afirmaba que era el puerto de Málaga.

Con mis dudas al respecto, inicié la investigación; y la comencé, intentando identificar al buque en cuestión. No sin alguna dificultad, y con la ayuda de un estudioso británico especializado en barcos de guerra rusos, finalmente, pude conseguir el nombre del barco. Construido en San Petesburgo entre los años 1906 y 1907, el buque, era el cañonero Korietz, un barco de 960 toneladas de desplazamiento perteneciente a un grupo de cuatro gemelos denominados clase  Giliak. Tras indagar con ahínco, no encontré ninguna referencia de la llegada de este buque a Málaga, aunque sí, algunas notas sobre barcos de guerra zaristas que realizaban cargamentos especiales de vino de la tierra.

Con la certeza de que sí hubo barcos de guerra rusos que se llevaron vino, hoy aun me queda la duda de si el Korietz estuvo realmente en Málaga.

Cañonero ruso KORIETZ atracado supuestamente en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (20 de Septiembre de 2011).

Barcos antiestéticos

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de septiembre de 2011 a las 19:54

Ayer, tuve la oportunidad de fotografiar al cochero de bandera liberiana  VIKING CHANCE. El motivo de mi interés por pillarlo, era porque se trataba, si no estoy equivocado, de su primera escala en el puerto de Málaga.

VIKING CHANCE en el muelle Nº 9 del puerto malagueño. 14-IX-2011.

Desde siempre, y esto es una opinión muy personal, he pensado que los cocheros (car carriers), son unos barcos muy antiestéticos; quizás, los más antiestéticos que se puedan encontrar en la flota internacional de mercantes, sea cual sea el tipo de barco.

Pero independientemente de que a mí me gusten o no, lo que hay que reconocer, es que en  este tipo de barcos, el espacio útil está aprovechado al milímetro.

Pero volviendo al VIKING CHANCE, les diré que se trata de un cochero (permítanme la expresión) de los normalitos. Construido en Corea del Sur en 1999, tras llevar el nombre MODERN CHANCE, en mayo de este año, se rebautizaba como VIKING CHANCE. Con 33.863 toneladas de registro bruto, el barco de 164 metros de eslora, 28,060 de manga y 8,716 de calado, puede cargar un máximo 3.758 vehículos.

Estas cifras que a alguno les pueden parecer excesivas, nada tienen que ver con las de los grandes car carriers capaces de cargar hasta 8.000 vehículos.

Entre los más grandes del mundo, algunos dicen que es el mayor, está el buque de bandera sueca FAUST, un barco de 71.538 toneladas de registro bruto que con 13 cubiertas (cinco de ellas levadizas), puede cargar un total de 8.000 vehículos (si carga autobuses o camiones, un máximo de 468 unidades, la capacidad de coches se reduce a  3.484).

Construido en Corea del Sur (Daewoo Shipbuilding and Marine Engineering DSME) en 2007, el FAUST, tiene 227,800 metros de eslora, 32,260 de manga y un calado de 11,300 metros, estando su tripulación compuesta por 33 personas.

FAUST

Todo unos colosos de la mar que siendo unas verdaderas obras de ingeniería naval, a mi no terminan de gustarme.

Les dejo  vídeo del  FAUST.

http://www.youtube.com/watch?v=Fk5jaDaC8nI

Ni te cases ni te embarques

Juan Carlos Cilveti Puche | 13 de septiembre de 2011 a las 8:01

Resulta curioso, que una de las frases más conocidas en el universo de la gente supersticiosa, aluda directamente al mundo de la mar. Y aunque muchos marinos suelen ser altamente supersticiosos, paradójicamente, la famosa frase: ‘martes 13 ni te cases ni te embarques’ no suele estar entre las sentencias más temidas o respetadas por las gentes de la mar.

Teniendo esto en cuenta, hoy les contaré alguna curiosidad al respecto de los casamientos que se realizan a bordo de los barcos; una tradición que viene muy de antiguo, y que participa de unas muy singulares peculiaridades.

En la gran mayoría de buques de línea que en el siglo XIX realizaban viajes trasatlánticos, era habitual que, como parte de la tripulación, viajara un sacerdote. Vistos con no muy buenos ojos en barcos de determinadas nacionalidades (en los buques españoles el cura tenía vetada la entrada en ciertos sitios y se le consideraba como una fuente de mala suerte), los sacerdotes, se mantuvieron a bordo hasta que las líneas regulares trasatlánticas dejaron de funcionar.

Con la consolidación del mercado crucerístico, los pasajeros comenzaron a demandar servicios religiosos, y los capitanes, sustituyendo a los sacerdotes, retomaron unas atribuciones (especialmente las referidas a las bodas) que siempre habían tenido. Hoy día, con capillas a bordo, los buques de crucero (algunos de ellos sí llevan a un sacerdote) ofician actos religiosos semanales; y sobre todo, celebran muchas y muy diferentes tipos de bodas. Compañías tales como Costa Cruceros, MSC o Norwegian Cruise Lines, todas ellas asiduas al puerto malagueño, ofrecen todo tipos de servicios religiosos, aunque no sé, si una boda se podrá celebrar en un martes 13.

Capilla de un buque de crucero.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (13 de Septiembre de 2011).