Archivos para el tag ‘agencia Consignataria’

Cuartin y Francia

Juan Carlos Cilveti Puche | 27 de junio de 2017 a las 17:50

Hace algún tiempo, les hablé  de la denominada Oficina de Anuncios de Vapores, un gabinete situado en el número 1 de la Alameda Principal que se dedicó a gestionar los anuncios que aparecían en la prensa malagueña de las navieras que operaban en el puerto durante gran parte del  siglo XIX.

Aquel floreciente negocio que ya en la década de 1860 aparecía en las guías comerciales malacitanas, siguió creciendo en detrimento de muchas empresas consignarías que, hasta la aparición de esta oficina, eran encargaban de tramitar los anuncios y las notas informativas de las compañías a las que representaban.

Con una significativa cartera de clientes, la Oficina de Anuncios de Vapores, además de gestionar a compañías que tenían agentes en Málaga, también publicitaba a consignatarios y  navieras que operando en el puerto no tenían a un representante de forma oficial.

Uno de los más significativos casos de los que les hablo, lo constituyó la compañía gaditana Cuartin y Francia, una consignataria que trabajó de forma exclusiva con la flota de buques que componían la naviera Vapores de Butler Hermanos.  Realizando viajes desde San Sebastián a Marsella con escalas en la mayoría de los puertos españoles, además de en Cádiz, los vapores de esta compañía: Monarca, Vencedor de Africa, Apóstol, Amalia, Perseverancia, Non Plus Ultra, Buenaventura, Ceres, Capricho y Pensamiento, realizaban paradas dos veces al mes en aguas malacitanas para descargar o cargar cualquier tipo de mercancía.

Una agencia que, aún estando ubicada en Cádiz, usó durante muchos años lo servicios publicitarios ofrecidos por la Oficina de Anuncios de Vapores para aparecer en los diferentes periódicos de la  malagueños época.

Cuartin y FranciaAnuncio de la agencia consignataria Cuartin y Francia.siglo

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 27 de junio de 2017.

Don José María

Juan Carlos Cilveti Puche | 29 de abril de 2014 a las 9:18

El pasado Domingo de Resurrección, un cáncer de pulmón se llevaba la vida de José María Pérez Casero, y el puerto, lloraba la pérdida de uno de los más significativos empresarios relacionado con el mundo de la mar y los barcos de las últimas décadas.

Vinculado desde su nacimiento a  los negocios portuarios, en 1934, con algo menos de diez años  y aun entre juegos infantiles, José María vivió la creación en Málaga de la delegación de la agencia consignataria Condeminas; una importante empresa de origen barcelonés que regentaría su padre y que él gestionaría algunos años más tarde.

Aún siendo el hijo del jefe (permítanme la expresión), José María conoció muy bien cómo se trabajaba en los muelles; una experiencia que le sirvió de mucho cuando heredó las riendas de la agencia consignataria.

Rebautizado por la comunidad portuaria malacitana como don José María, este empresario que además de consignatario fue agente de aduanas, fletador y representante de la estiba, vivió probablemente los más significativos  y prósperos años en la historia moderna del puerto de Málaga. Con el bagaje de haber visto el triste final de los buques de cabotaje propiedad de la agencia Condeminas, gestionar el tráfico de emigrantes, operar con infinidad de buques de crucero, movilizar los primeros coches que salieron desde Málaga por mar, además de haber trabajado con todo tipo de barcos de carga,  en 1999, don José María se jubilaba.

Definido por sus allegados como un hombre extremadamente meticuloso para el trabajo (durante muchos años tras su jubilación no faltó a su cita diaria en su despacho de la Alameda), don José María Pérez Casero fallecía a los 87 años. Un nombre que ya forma parte de la historia del puerto.

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Don José María Pérez Casero.

Fachada Condeminas

Oficina de Condeminas donde trabajó don José María.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 29 de abril de 2014).