Archivos para el tag ‘atraque’

Advertencias

Juan Carlos Cilveti Puche | 12 de diciembre de 2017 a las 9:46

Desde siempre, el acceso a los barcos ha estado muy controlado. Con el recuerdo de aquellos agentes de la autoridad que, posicionados a pie de muelle en las escalas de los buques verificaban los embarques, la seguridad para subir a un barco ha ido evolucionando con el paso de los años.

Mantenida la figura del marinero que supervisa las entradas, los rótulos que informan de la prohibición de embarcar constituyen una primera advertencia sobre esta restricción. Y aunque lo más habitual, especialmente en los mercantes, es una cadena que situada en la escala impide el acceso al que no es tripulante, en los últimos años, los barcos se han llenado de avisos que, además de servir para controlar el acceso, informan sobre las reglas de seguridad que deben seguirse a bordo.

Hace unos días, llegaba al puerto el buque tanque de bandera liberiana Stolt Basuto.  Atracado en el muelle seis, este barco amarraba para cargar aceite con destino a los Estados Unidos; una ruta habitual que se viene repitiendo desde hace algunos años.

Mostrando en grandes letras rojas bajo su puente de mando la frase No Smoking, un lema que repiten todos los buques que transportan mercancías peligrosas, el Stolt Basuto reseñaba en un curioso cartel las condiciones de seguridad que deben seguirse a bordo.  Sobre una estructura en su cubierta principal, este barco, además de recordar la imposibilidad de fumar,  advertía la no admisión de visitantes y la prohibición de usar teléfonos móviles; unos recordatorios que se completaban avisando de la necesidad de una identificación para embarcar. Una completa lista de requisitos muy diferente a  la que muchos buques colocan en sobre su escala para impedir el acceso a bordo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACartel de advertencia en la cubierta del buque STOLT BASUTO.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 12 de diciembre de 2017.

Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de noviembre de 2017 a las 9:27

Cuando los diseñadores de este yate finalizaron los trabajos previos a su construcción, definieron a este motovelero como la reencarnación náutica del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Les estoy hablando del My Song, uno de los más modernos y tecnológicos barcos de recreo privado de su clase que existe en la actualidad.

Atracado en el muelle dos con una pequeña avería, este coloso es propiedad del empresario italiano del mundo de la moda Pier Luigi Loro Piana. Construido en los astilleros finlandeses Baltic Yatchs en 2016, el My Song, cuarto yate que ha tenido este armador con el mismo nombre, participa de unas características técnicas que lo hacen único y que ya le han hecho acreedor de un premio internacional.

Fabricado en su totalidad con fibra de carbono, este motovelero de 39’6 metros de eslora y 105 toneladas de desplazamiento (de estas 36 forman parte del lastre situado en su quilla y orza), monta tres velas con una superficie total de 2.210 metros cuadrados; un trapo que supera  a muchos de los veleros clásicos que habitualmente visitan las aguas malacitanas.

Con interiores propios de un gran yate, unas de sus más significativas innovaciones, dejando a un lado su revolucionario sistema de propulsión retráctil, se centra en que sus techos, paredes y suelos están fabricados en su totalidad con lino compactado, un textil nada habitual en este tipo de construcciones.

Y aunque se podrían decir muchas otras cosas de este super yate, vuelvo al apodo literario que sus diseñadores le dieron. Un velero, el Dr. Jekyll, que puede navegar a unos rápidos 16`5 nudos antes de convertirse en Mr. Hyde y surcar la mar a 55,6 kilómetros  por hora, una velocidad propia de un velero de alta competición.

OLYMPUS DIGITAL CAMERASuper velero MY SONG atracado en el muelle dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 28 de noviembre de 2017.

Otra primera escala

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de octubre de 2017 a las 9:01

El jueves 23 de abril de 1998 llegaba por primera vez al puerto el buque de crucero Renaissance Seven. Mientras lo fotografiaba atracando en el muelle número dos, tuve la misma sensación que había experimentado al ver a sus cinco gemelos que con anterioridad habían escalado en aguas malacitanas. Aquel barco construido en Italia entre 1987 y 1991, daba la impresión de ser un buque muy mal cuidado; un elegante y exclusivo yacht cruise que había venido a menos. Después de cumplimentar cuatro escalas más en Málaga, este barco comenzó una tortuosa carrera de alquileres y cambios de nombres, regresando a los muelles malagueños en abril de 2005 rebautizado como Corinthian II. Con su casco pintado de azul y tras haber sufrido una significa reforma, aquel yacht cruise fue reconvertido en un buque de expedición; un hecho que reactivó la vida de este pequeño buque de 90 metros de eslora con capacidad para 120 pasajeros.

Combinando itinerarios por el Mediterráneo con rutas polares, en 2014 el barco era adquirido por una compañía que, en propiedad y en régimen de alquiler, gestiona una importante flota de pequeños buques que ofrecen viajes muy diferentes a  los habituales recorridos que realizan las principales navieras del mercado crucerístico internacional.

Después de sufrir en  el año 2016 una multimillonaria transformación y tras ser rebautizado como Hebridean Sky, este barco llegaba hace unos días a Málaga antes de comenzar una campaña que lo llevará por los mares más fríos del mundo.

Un buque que con algo más de 25 años de vida regresa al primer plano de los barcos dedicados a las exploraciones; una interesante historia de mar en la que el puerto malagueño ha estado presente.

IMG_2229HEBRIDEAN SKY en su escala en Málaga este pasado fin de semana.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 10 de octubre de 2017.

El más grande

Juan Carlos Cilveti Puche | 1 de agosto de 2017 a las 12:32

El jueves 20 de julio de 2017, pasará a la historia del puerto por ser el día en el que atracó el mayor petrolero que hasta la fecha ha visitado los muelles malacitanos. Con el recuerdo del último buque que en diciembre del año 2000 operó en la línea submarina que desde la bahía transvasaba crudo a tierra, la llegada de este petrolero constituye toda una curiosidad.

En ruta desde un puerto ruso a Venecia, el petrolero de bandera maltesa Minerva Pisces recibía la orden de entrar en Málaga para descargar 10.000 toneladas de fuel. Con 244 metros de eslora y 42 de manga, este buque construido en Corea del Sur en 2008, llegaba a aguas malacitanas para atracar en el muelle número nueve. En una tarde ventosa donde el Poniente levantaba olas de algo más de un metro, los remolcadores Vehintiocho y Vehintinueve colocados respectivamente a proa y popa del petrolero comenzaban a  maniobrar con este barco de 57.135 toneladas de registro bruto.

Muy lentamente, el Minerva Pisces entraba por la bocana e iniciaba un complicado atraque que debía posicionarlo entre dos buques que se encontraban situados en el muelle número nueve. Después de algo más de dos horas de maniobra,  el mayor petrolero entrado hasta la fecha en Málaga quedaba amarrado y listo para comenzar su descarga.

Y aunque las estimaciones del transvase de carburante a tierra apuntaban a diez horas, finalmente, la operativa se prolongó, y el Minerva Pisces liberado de 10.000 toneladas de fuel dejó las aguas malagueñas a primeras horas de la tarde del viernes 21 de julio.

Un atraque inesperado que nos permitió ver a un gran petrolero; un buque muy similar a los que, hace ya de esto muchos años, fondeaban en la bahía malacitana.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPetrolero MINERVA PISCES llegando al puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 1 de agosto de 2017.

La goleta XARIFA

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de julio de 2017 a las 8:43

Hoy les hablaré de un velero que hace unos días atracó en el puerto; una goleta de tres mástiles y 90 años de edad cargada de historia y nombres propios. Construida en 1927 en los astilleros británicos J.S. White & Co., el primer propietario de este barco fue Franklin Morse Singer, un regatista hijo del creador de las máquinas de coser Singer y de la modelo que sirvió de inspiración para la Estatua de la Libertad. Bautizada como Xarifa, esta goleta de 50 metros de eslora, entre 1930 y 1951 cambio en varias ocasiones de armador, llevando durante estos años los nombres: Erasing, Radiant, Oiseau Blanc, Georgette y Capitana. Usado fundamentalmente como yate privado, además de cómo pesquero, buque oceanográfico y escenario para el rodaje de diferentes películas, por la cubierta de teca de este velero que inspiró una biografía sobre Cristóbal Colón que ganó el premio Pulitzer en 1943, pasaron personajes de la talla de Jacques Cousteau, Orson Welles, Jeanne Moreau o Rainiero de Mónaco que, en 1960, consiguió que esta goleta que volvía a lucir su nombre original, asentara su base en el principado y se convirtiera en un lugar de referencia para la diplomacia y la alta sociedad internacional

Tras permanecer en aguas monegascas hasta 2008 y ser durante algunos años la residencia del multimillonario italiano Carlo Traglio, en 2012, el Xarifa era comprado por una empresa que lo restauraba y reformaba en 2012 en unos astilleros de Vigo.

Una histórico velero que durante varios días permaneció atracado en el muelle número uno junto a la bicentenaria Farola; una estancia que como en otras ocasiones he referido al respecto de  determinados barcos con cierta significación, pasó sin pena ni gloria.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAGoleta XARIFA hace unos días en el muelle número uno.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 4 de julio de 2017.

El plano de Granada

Juan Carlos Cilveti Puche | 9 de mayo de 2017 a las 8:31

Hace ya de esto muchos años, uno de los principales responsables del puerto me preguntó sobre los folletos explicativos que se reparten a los turistas que llegan a Málaga a bordo de  buques de cruceros. En estas hojas, además información de utilidad aparecen pequeñas reseñas históricas de la ciudad; unos datos que en teoría deberían dar al pasajero una visión global  del lugar en el que desembarcan.

Tras mucho indagar, finalmente descubrí que la mayor parte de estos folletos estaban elaborados por una empresa mejicana; un grupo editorial  que, en diferentes idiomas, distribuía esta información a las más importantes compañías sector crucerístico internacional.

Aquellos folletos, los escritos en castellano que llegaban al puerto malacitano cargados de errores históricos y  extrañas expresiones, afortunadamente han desaparecido, y la información que en la actualidad se ofrece a los turistas que llegan a Málaga ha mejorado mucho en rigurosidad y calidad lingüística.

Al hilo de esto, hoy les contaré muy telegráficamente un hecho que viví  hace unas semanas a bordo de un buque en su primera escala malagueña. Tras asistir a la tradicional recepción de bienvenida y visitar el barco acompañado de autoridades y responsables turísticos de la ciudad, antes de desembarcar encontré en la pasarela del buque un expositor en el que en teoría deberían haber estado los folletos de los que les he hablado. Sin rastro de ellos,  el Viking Star, en su primera escala en el puerto sólo ofrecía a sus pasajeros una hoja con  horarios de autobuses y un tríptico con un plano de Granada. Sí, han leído bien, un plano de Granada que me indignó y del que ya les hablaré con más detalle en otra ocasión.

plano granada mhPortada del plano de Granada del VIKING STAR.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 9 de mayo de 2017.

Un histórico barco muy vinculado a La Legión

Juan Carlos Cilveti Puche | 11 de abril de 2017 a las 9:05

El buque de transporte ligero  de la Armada ‘Contramaestre Casado A-01’ cumple 20 años trayendo a las tropas del tercio.

Este próximo jueves, el tradicional desembarco de la legión en el puerto estará rodeado de una circunstancia muy especial; un histórico hecho que tendrá como protagonista al buque de la Armada española Contramaestre Casado A-01 que, con su llegada, cumplimentará veinte años trayendo a estas tropas a la Semana Santa malagueña.

Contramaestre Casado A-01 legionarios 5-IV-123Imagen del veterano CONTRAMAESTRE CASADO A-01 en una de sus entradas al puerto de Málaga.

Luciendo el nombre del contramaestre José Casado Ferreiro,  un héroe de la guerra de Cuba, este buque, segundo en la historia de la Armada que navega bajo esta denominación, iniciaba su vida de mar en el año 1951. Construido en los astilleros suecos Eriksberg Mek Verkstads A/B, de Gotemburgo para la naviera Trelleborg Angfartygs, este barco diseñado para el transporte de mercancías refrigeradas fue bautizado como Leeward Islands. Tras cambiar varias veces de propietario y navegar con los nombres: Bajamar, Bonzo, Fortuna Reefer y Thanassis-K, en 1982, la corbeta Vencedora en colaboración con el Servicio de Vigilancia Fiscal y Aduanera lo apresaba en las costas gallegas en una operación  de lucha contra al contrabando por mar. Abandonado por sus armadores, el buque que salía a pública subasta en noviembre de aquel mismo año era adquirido por el Ministerio de Defensa que tras asignarlo a la Armada lo reformaba en los astillero vigueses Ascón y Vulcano.

Después de nueve meses de trabajos en los que surgieron algunos incidentes,  finalmente, el 23 de noviembre de 1983 reconvertido en un transporte ligero, este buque entró en servicio con su actual nombre.

Teniendo su base de operaciones en el arsenal de La Carraca en San Fernando, el Casado, como popularmente se le conoce, tras efectuar infinidad de misiones en su ya larga vida de mar, en 1991 se estrenó en el transporte de tropas legionarias con destino a la Semana Santa malagueña.

Desde aquella fecha y con muy pocas ausencias, el Contramaestre Casado A-01 ha cumplimentado (contabilizando la navegación que lo traerá al puerto en dos días), un total de veinte viajes; un número de desembarcos legionarios que lo ponen a la cabeza de los muchos y muy variados barcos que desde 1930 han movilizado a estos militares para su tradicional desfile procesional del Jueves Santo.

Contramaestre Casado A-01 legionarios 5-IV-1245Los legionarios preparados para realizar el desembarque.

Con este récord, este veterano barco de 104 metros de eslora, 5.000 toneladas de desplazamiento y  una  dotación 67 marinos, en sus dos décadas de visitas a Málaga ha tocado tres muelles diferentes: el número uno, el 3-A1 y el dos en sus  multitudinarios desembarcos; unos actos castrenses que año tras año congregan en el puerto a miles de malagueños. Y si bien las anécdotas vividas en estos atraques son muchas, quizás, la más significativa durante todo este tiempo, por lo que de especial tuvo,  fue la que ocurrió el  jueves 20 de marzo de 2008. Bajo una intensa tromba de agua, el Casado, que traía a su bordo a unidades del  4º Tercio Alejandro Farnesio, tras quedar atracado en el muelle 3-A1 vio como el tradicional desembarco fue cancelado. Con aquella  climatología  tan adversa, la bajada de los legionarios uno a uno y el posterior desfile por el muelle y las calles hasta la parroquia de Santo Domingo tuvo que ser sustituido por un nada marcial transporte en autobús.

Tras aquel incidente, el Contramaestre Casado repitió al año siguiente, y en 2012, tras su llegada del 5 de abril surgió la noticia de que el veterano buque ya no traería más legionarios a Málaga. Con la intención de ser retirado del servicio activo, la sorpresa surgió cuando el Casado regresó a su cita del legionaria en 2013, repitiendo de forma continuada sus desembarcos  en los tres años siguientes. Con la posibilidad de que 2017 marque el final de su carrera vinculada a la Legión, el Contramaestre Casado A-01 afronta este año su vigésima llegada; un atraque que podría ser el último tras haber inscrito su nombre en la historia del puerto y de la Semana Santa malacitana.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 11 de abril de 2017.

Final incierto

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de marzo de 2017 a las 8:51

A punto de cumplir dos meses de estancia sin ningún tipo de actividad,  atracado en el muelle de Levante se encuentra desde el pasado nueve de febrero el buque de bandera turca Efendi Baba. Llegado a remolque con  una importante avería en su máquina, este barco, que desde entonces ya ha sufrido una enmendada (una movilización en el mismo muelle en el que se encuentra amarrado), no parece que a corto o medio plazo tenga la intención de dejar las aguas malacitanas.

Perteneciente a una naviera con sede en Estambul que además de éste barco dispone de otro más, el Efendi Baba es un buque de carga general de 116 metros de eslora y 4.984 toneladas de registro bruto con posibilidad de transportar contenedores. Construido en 1994 en los astilleros alemanes Schiffswerft Wewelsfleth, este mercante, que ha navegado con cinco nombres diferentes, además de llegar a Málaga con una avería está a la venta; un hecho que podría alargar durante mucho tiempo su atraque malacitano.

Y aunque las circunstancias no son las mismas, en julio de 2015 llegó por sus propios medios  procedente de Algeciras el buque abanderado en las Islas Cook Ratibor. Con la intención de cumplimentar una breve escala técnica, la estancia malagueña de este barco se fue prolongando, y los problemas empezaron a aparecer. Tras multitud de cambios de muelle, finalmente el Ratibor, que también fue puesto en  venta, quedaba atracado en la desembocadura del río, un lugar en el que aún permanece ya sin tripulación y con una importante deuda acumulada.

Dos interesantes historias que presentan unas ciertas similitudes; la de un barco parado aún en activo y la de otro que, sin ningún tipo de futuro, apunta a un más que probable desguace.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEFENDI BABA atracado inactivo en el muelle de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 28 de marzo de 2017.

Expresión del pasado

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de marzo de 2017 a las 10:36

En más de una ocasión, los que son habituales lectores de esta página, habrán podido apreciar una curiosa expresión que, referida a los buques de guerra, aparece en la tabla que refleja los atraques  semanales de los barcos que han operado en el puerto malagueño.

Manteniendo un cierto aire romántico además de unas muy claras intenciones, la frase: De la mar a la mar, expresa la incógnita del origen y el destino de estos barcos; una misteriosa circunstancia que  pretende ocultar los lugares por los que se han movido en el pasado  y por los que se moverán un futuro.

Y si bien en nuestros días esta expresión carece de toda lógica (existen infinidad formas para saber de dónde procede y a dónde se dirige un barco de guerra), la tradición ha mantenido esta frase como un guiño al pasado; una forma de preservar un cierto halo de misterio que siempre ha acompañado a los buques militares.

Con todo esto, y con independencia de que los diferentes periódicos malagueños emplearan o no esta expresión cuando se quería informar de la llegada de un barco de guerra, hasta no hace demasiadas décadas (habría que remontarse a la primera mitad del siglo XX), los buques militares aparecían en los puertos de una forma casi sorpresiva; una circunstancia que convertía sus llegadas en todo un acontecimiento mediático.

En la actualidad, con el conocimiento por parte de las personas e instituciones que deben atender estos atraques confirmado con semanas o incluso meses de antelación, las llegadas de los buques militares a un puerto han dejado de ser una sorpresa; un hecho que no desvirtúa para nada lo que de tradicional tiene describir que estos barcos pintados de gris vienen De la mar y van A la mar.

OLYMPUS DIGITAL CAMERABuques de guerra atracados en el puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 14 de marzo de 2017.

Dos atraques

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de febrero de 2017 a las 10:01

Hoy les contaré un pequeño incidente sufrido por uno de los buques turísticos más significativos en la historia crucerística del puerto malagueño. Con la particularidad de haber sido originariamente un portacontenedores que se reconvirtió en un barco para turistas, el Costa Allegra, que internacionalmente fue publicitado como el ‘barco de la luz’ por su impresionante popa acristalada, en Málaga vivió una muy intensa historia de atraques que se saldó con un total de 100 escalas entre los años 1994 y 2005.

Corría el mes de junio de 2002 cuando el barco de Costa Cruceros, cumplimentando un viaje por Atlántico y el Mediterráneo, llegaba al puerto malacitano procedente de Cádiz. A las siete de la mañana, el Costa Allegra, que iba al completo de pasaje, quedaba atracado en el Pantalán de Levante. Finalizadas las excursiones programadas y ya con todo los turistas a bordo, a las 12:30 el barco dejaba las aguas malagueñas con destino a Almería con un leve temporal de Levante.

Tres horas más tarde, el Costa Allegra regresaba sobre sus pasos y pedía atracar, ya que las malas condiciones de la mar le habían impedido entrar en el puerto almeriense. Auxiliado por el remolcador Honce (el primer de la Clase H que operó en Málaga), a las cuatro de la tarde, el barco de Costa Cruceros quedaba posicionado en el mismo muelle que lo había albergado varias horas antes.  Reforzados los amarres y con los pasajeros sin poder desembarcar, durante una hora el Costa Allegra permaneció atracado en el Pantalán de Levante. A las cinco de la tarde, ya con el temporal amainando, el buque de Costa tras cancelar definitivamente la fallida escala en Almería, salió a la mar para seguir su ruta por el Mediterráneo.

Costa Allegra 31-III-2001COSTA ALLEGRA atracando en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 21 de febrero de 2017.