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Demasiado ruido

Juan Carlos Cilveti Puche | 23 de junio de 2015 a las 17:51

Hoy les contaré algo que les sorprenderá tanto como a mí. Un hecho que no cuadra demasiado con la edad del barco del que les hablaré. Pero antes, permítanme que le recuerde una vieja historia que ya referí hace unos años en esta misma columna.

Entre marzo de 2006 y diciembre de 2009, el buque de crucero Coral visitó las aguas malacitanas de forma permanente. Bajo la contraseña de la compañía Louis Cruises Lines, este veterano construido en 1971 en Holanda, realizó durante todo este tiempo, una escala semanal dentro de unos itinerarios de bajo coste por el Mediterráneo.

Tras haber navegado con cinco nombres diferentes para cinco navieras distintas, los muchos años del Coral, que estaba en perfecto estado para realizar sus viajes, se podían apreciar a simple vista. Y aunque había muchos detalles, no demasiado significativos, que delataban su ancianidad, había uno que llamaba poderosamente la atención cada vez que atracaba en Málaga. Debido seguramente a unos no demasiado buenos ajustes en su sala de máquinas, los motores auxiliares del Coral emitían de forma permanente un desagradable ruido (me atrevo a denominarlo estruendo), que en sus horas de escala malagueña eran audibles en gran parte del recinto portuario.

Aquella escandalosa, o si lo prefieren, ruidosa historia, finalizó cuando el Coral dejó de venir a Málaga, aunque desde hace unos meses, la contaminación acústica ha regresado al puerto.

Con tan sólo 14 años de vida, el Fortuny, el actual Melillero titular de la línea del Mar de Alborán, una vez atracado en su muelle habitual, comienza un desagradable concierto que inunda por completo la atmósfera portuaria. Una historia muy parecida a la del ya desaparecido Coral.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl FORTUNY en su habitual muelle de atraque.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 23 de junio de 2015.

Carne en conserva

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de mayo de 2015 a las 17:01

En los últimos meses de 1922, muchos malagueños comieron carne salada en conserva similar a las de las raciones de campaña usadas por los soldados norteamericanos durante la Primera Guerra Mundial. Procedente de Boston, en mayo de ese mismo año, el buque de bandera inglesa Lancastrian Prince llegaba al puerto malagueño cargado con 30.000 latas de Corned Beef, o lo que es lo mismo, carne de ternera tratada y envasada lista para ser consumida.

Navegando en línea regular entre puertos norteamericanos y del Reino Unido, el Lancastrian Prince, con algún tipo de avería, variaba su ruta para intentar solucionar su problema en aguas malacitanas. Construido entre los años 1920 y 1921 en los astilleros ingleses Furness Shipbuilding Company, este mercante de 3.478 toneladas de registro bruto y 110 metros de eslora, estaba integrado en la flota de compañía Prince Line Ltd., una naviera con sede en Liverpool dedicada a los tráficos de mercancías con inicio y final en las islas británicas.

Sin posibilidades de ser reparado definitivamente en Málaga, el Lancastrian Prince tuvo que descargar las 1.200 cajas de latas de conserva que venían a su bordo para que otro buque viniera a por ellas. Posicionadas en el muelle de Heredia, el sustituto que debería haber recogido la carga se fue retrasando, hasta que en septiembre de 1922, una nota procedente del Reino Unido ordenó a una agencia consignataria la venta de la totalidad de la mercancía.

Diversos comerciantes malacitanos se hicieron con las 30.000 latas del Corned Beef manufacturado en Chicago por la empresa Libby McNeill & Libby, y muchos malagueños compraron las inconfundibles latas trapezoidales que necesitan una llavecita para ser abiertas.

LANCASTRIANPRINCE1921HA

El LANCASTRIAN PRINCE trajo a Málaga 30.000 latas de conserva de carne.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 26 de mayo de 2015.

Bautismo indonesio

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de abril de 2015 a las 11:42

En los últimos años, el puerto malacitano ha visto pasar por sus aguas a un considerable número de buques de la Fuerza Naval de Indonesia. Cargados para nosotros de un especial exotismo, algunos de estos barcos de guerra han atracado en los muelles malagueños dentro de sus primeras singladuras; un hecho que añade una importancia especial a la totalidad de estas visitas.
Hace unos días, procedente de los astilleros franceses Ocea ubicados en localidad de Les Sables d-Olonne, amarraba en el muelle 3 A-1 el buque multifuncional Kri Rigel 933. Realizando sus primeras jornadas de navegación oficial, este tecnológico barco de 60 metros de eslora, que puede ser usado como una patrullera o como un buque oceanográfico, apostaba por el puerto de Málaga como la primera escala de un largo viaje que lo llevará a una base militar en Yakarta.
Tras quedar impecablemente engalanado y empavesado para conmemorar su visita malagueña, un día después de su atraque, a bordo del Rigel se vivió una especial ceremonia propia de la marina de guerra de este país del Sudeste Asiático.
Con la presencia de personal civil y miembros del Cuerpo Consular Indonesio, varios marinos que habían sido ascendidos de rango, cumplimentaron con la tradición de ser bautizados por sus compañeros en las aguas en las que habían estrenado sus galones.
Vestidos con sus respectivos uniformes de faena, los protagonistas del acto fueron arrojados a las aguas del puerto desde la cubierta superior del Rigel, mientras el resto de los 40 miembros de la dotación del buque aplaudían, tomaba fotografías y vitoreaba el chapuzón.
Un muy curioso ceremonial de unos marinos que viven y trabajan a muchos miles de millas del puerto malagueño.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMarinos indonesios tras su bautismo en las aguas del puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 7 de abril de 2015.

Una agrupación de dos

Juan Carlos Cilveti Puche | 3 de marzo de 2015 a las 8:17

Hoy les mencionaré un curioso hecho que me llamó la atención no hace demasiado tiempo. En la última semana de enero, los corrillos portuarios comenzaron a anunciar la llegada de un grupo de buques de guerra. Tras celebrarse la pertinente reunión organizada por la Comandancia Naval de Málaga para tratar todos los aspectos relativos a la visita, un par de días antes de la entrada de los barcos, se anunció la identidad de éstos. Se trataba de la Standing Nato Mine Countermeasures Group 2 (SNMCMG2), o lo que es lo mismo, un grupo multinacional de cazaminas acompañados por una fragata que bajo el pabellón de la OTAN navegan permanentemente realizando todo tipo de ejercicios y maniobras navales. Pero dejando a un lado lo complicado de estas impronunciables siglas (en otra ocasión les hablaré de la infinidad de siglas que las marinas de guerra usan en nuestros días), la agrupación, que así es como se suelen denominar a estas reuniones de barcos, finalmente llegó a Málaga. Con algunas variaciones sobre los planes iniciales, el día 6 de febrero atracaba en el muelle número dos una fragata italiana, llegando dos días después un cazaminas de nacionalidad turca.

Y aunque éstos eran los buques anunciados, amarrada en las aguas malacitanas, la agrupación SNMCMG2, cuando menos, y siendo generoso con las palabras, se mostraba algo escasa. Teniendo en cuenta que en otras ocasiones esta misma escuadra ha visitado Málaga con muchos más barcos, el hecho de que ahora sólo esté compuesta por una fragata y un cazaminas, resulta algo verdaderamente curioso. Una circunstancia momentánea que llama la poderosamente atención cuando a dos únicos buques de guerra se les denomina como agrupación.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAFragata y cazaminas que forman la agrupación SNMCMG2 en el muelle dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 3 de marzo de 2015.

El barco de 2014

Juan Carlos Cilveti Puche | 6 de enero de 2015 a las 10:11

Continuando con una tradición que ya se remonta a una década, hoy les contaré el que en mi opinión ha sido el buque más destacado en las aguas del puerto de Málaga en 2014.

En un año donde las clamorosas escalas de los buques turísticos Oasis of the Seas y Disney Magic han compartido protagonismo con los atraques de grandes portacontenedores accidentados, un barco apresado con droga, un buque tanque que provocaba un vertido, amén de muchas reparaciones, la estancia durante 17 días de una draga de bandera chipriota, ha constituido la operativa más curiosa y significativa vivida en las aguas malacitanas en el recién finalizado año.

Procedente de Génova, el 21 de octubre atracaba en el muelle número cuatro el buque Waterway, una draga de succión que llegaba para instalar a su bordo un sistema antipiratería. Construido en Holanda en 2001, este barco de 5.395 toneladas de registro bruto, 98 metros de eslora y 23 de manga, perteneciente a la compañía holandesa Royal Boskalis Westminster, elegía el puerto de Málaga para blindarse antes de navegar con destino a Nigeria.

Tras instalarse rejas, reforzarse los todos cierres y colocarse unos portillos anti disparos, tres kilómetros de alambre de cuchillas (las famosas concertinas), dispuestos a lo largo de su eslora, completaban el dispositivo anti abordaje.

Y aunque 2014 también podría recordarse por la estancia del incendiado Repubblica Di Roma, que llegó para una gran reparación y varios meses después se marchó prácticamente como vino, la operativa nunca vista de acondicionar un buque contra posibles ataques de piratas, confiere al Waterway el galardón del más significativo barco que ha pasado por Málaga en el año que acaba de finalizar.

OLYMPUS DIGITAL CAMERADraga WATERWAY atracada en el muelle cuatro.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 6 de enero de 2015.

Decoraciones navideñas

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de diciembre de 2014 a las 12:20

Con independencia de la complejidad que supone la construcción de un buque de crucero, la decoración posterior de todos sus espacios, necesita de un muy complicado ejercicio nada fácil de ejecutar. Rellenar de muy diferentes contenidos y estilos los miles de metros cuadrados en cualquier barco turístico, requiere de un meticuloso estudio donde está pensado hasta el más mínimo detalle.

Teniendo esto en cuenta, cuando llegan las fiestas navideñas, a bordo de este tipo de barcos la muy pensada y estructurada decoración se reinventa, y en cada uno de los infinitos rincones de estos buques, florecen de un día para otro los adornos propios de la Navidad.

A primeras horas del lunes tres de enero del año 2000, atracaba en el muelle número dos procedente de Gibraltar el buque de bandera bahameña Maxim Gorkiy. Luciendo los colores de su antigua patria rusa y manteniendo determinados guiños de su pasado soviético, este histórico barco llegaba gestionado por una empresa de viajes alemana que en 1988 lo había alquilado por veinte años.

Después de haber conseguido los permisos, pude visitarlo, disfrutando de un amplio recorrido acompañado de una de las relaciones públicas del barco. Tras conocer los espacios comunes, algunos camarotes y su puente de mando, la placa del astillero (el barco se construyó en Hamburgo entre 1968 y 1969) constituía la culminación de aquella visita. De camino para la ver la placa, pasamos por una gran estancia ocupada por varios cientos de cajas de cartón. Mientras cruzábamos aquel espacio, la relaciones públicas me contó que en aquellas cajas se estaban guardando los cerca de 2.000 arbolitos de navidad que habían formado parte de la decoración navideña del barco.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMAXI GORKIY dejando el puerto de Málaga en una de sus escalas.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 16 de diciembre de 2014.

Adiós ‘Costa Classica’

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de octubre de 2014 a las 8:09

La pasada semana, el buque de Costa Cruceros Costa Classica realizó su última escala en Málaga. Efectuando un itinerario de nueves días con salida y llegada en Marsella, en diciembre de este año, este barco será remodelado y rebautizado, un hecho nada habitual si tenemos en cuenta que el buque seguirá navegando bajo los colores la misma naviera.

Siguiendo la política que Costa Cruceros iniciaba en 2012 al renombrar al Costa Romantica como Costa neoRomantica,  y  continuando con el cambio de nombre del Grand Mistral, que ahora navega como Costa neoRiviera, la iniciativa denominada NeoCollection de conferir a determinados barcos un nuevo nombre y una significativa reforma interior, se completa  con el Costa Classica, que en breve iniciará una nueva vida como Costa neoClassica.

Construido en 1991 en los astilleros italianos Fincantieri, el Costa Classica se estrenaba en aguas malacitanas en 16 de diciembre de 1993 atracando en el pantalán de Levante. Con 52.926 toneladas de registro bruto, 220 metros de eslora y 31 de manga, este buque, hasta su última escala de la semana pasada cumplimentaba un total de 39 visitas.

Manteniendo su propia crónica negra, la habitual en la gran mayoría de los buques turísticos (dos colisiones con barcos, una misteriosa desaparición de dos pasajeros y la extraña circunstancia en la que se prohibió desembarcar a 300 turistas en tierras de China), el Costa Classica, tras su reforma y cambio de nombre ofertará lo que Costa Cruceros a denominado como Slow Cruising, unos itinerarios más pausados donde se destacan, entre otras cosas, unas escalas en puerto mucho más largas. Una circunstancia que podremos comprobar cuando el Costa neoClassica regrese a Málaga.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACOSTA CLASSICA atracado en su última visita a Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 28 de octubre de 2014.

Málaga y Omán

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de octubre de 2014 a las 8:52

La pasada semana, procedente del puerto británico de Portsmouth, llegaba a aguas malacitanas el buque escuela del sultanato de Omán Shabab Oman II. Efectuando su viaje inaugural, este velero de tres mástiles construido en las instalaciones que la factoría Damen tiene en Holanda y Rumanía, atracaba en el muelle número dos con apenas un mes de vida en la mar.

Con la particularidad de ser gemelo, con algunas pequeñas modificaciones, del buque escuela de la marina de guerra brasileña Cisne Branco y del  velero turístico Stad Amsterdam, el Shabab Oman II sustituye al bergantín goleta Shabab Oman, un buque que visitaba por primera vez Málaga en mayo de 2013.

Manteniendo una tripulación fija de 54 marinos más 36 cadetes que pueden embarcar en viajes de adiestramiento, el Shabab Oman II, aparejado como un clipper, monta en sus tres mástiles 28 velas que suman una superficie total de 2.700 metros cuadrados. Con 282 toneladas de registro bruto, 85 metros de eslora y 11 de manga, este velero, además de navegar como buque escuela, tiene previsto cumplimentar viajes por todo el mundo como un embajador itinerante del sultanato de Omán.

Pero con independencia de esta escala, quizás, lo más significativo de este hecho lo constituyan las recientes presencias en aguas malacitanas de los más importante barcos de este país. Además de las visitas de los buques escuela Shabab Oman y Shabab Oman II, en 2012 visitaba por segunda vez el puerto el Al Said, el fastuoso yate privado del sultán omaní que permaneció atracado en el muelle de Levante casi un mes.

Una  curiosa circunstancia que vincula, aunque sólo sea en el ámbito marítimo, a Málaga con este lejano país situado en la península arábiga.

OLYMPUS DIGITAL CAMERASHABAB OMAN II atracado en el muelle dos en su primera visita a Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 21 de octubre de 2014.

Una histórica coincidencia

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de octubre de 2014 a las 13:02

El pasado 15 de septiembre, las aguas malacitanas vivieron una jornada histórica. Atracados respectivamente en el muelle norte de la estación marítima de Levante y en el número dos, coincidían los gemelos Club Med 2 y Wind Surf. Considerados los veleros modernos más grandes del mundo, estos  buques que en la actualidad navegan con la contraseña de dos navieras diferentes, comparten una muy estrecha vinculación con el puerto malagueño.

Construido por encargo de la naviera francesa Club Med en los astilleros Société Nouvelle des Ateliers et Chantiers du Havre, el actual Wind Surf iniciaba su carrera en 1990 con el nombre Club Med 1. Tras cumplimentar ocho años de navegaciones para esta compañía y efectuar un total de 13 escalas en Málaga, en 1998, el velero era vendido a Windstar Cruises que lo rebautizaba con su actual nombre. Bajo esta denominación, el Wind Surf que en julio de 2012 inauguraba la estación marítima del muelle número dos,  ha ejecutado hasta la fecha 45 visitas a aguas malagueñas.

Atendiendo al gran éxito que tuvo el Club Med 1, la compañía propietaria del barco construía en 1996 el Club Med 2, un segundo velero de cinco mástiles que siguió la triunfal carrera de su gemelo, y que en la actualidad, se mantiene activo con los colores de la naviera con la que inició su vida de mar.

Después de efectuar un breve fondeo en la bahía malacitana en marzo de 1996 mientras realizaba su viaje inaugural, el Club Med 2, hasta su escala del pasado 15 de septiembre ha visitado los muelles malagueños en 30 ocasiones.

Una coincidencia, la de los gemelos Club Med 2 y Wind Surf que muy bien podría constituir una de las más significativas imágenes crucerísticas en Málaga en 2014.

OLYMPUS DIGITAL CAMERALos veleros WIND SURF y CLUB MED 2 el pasado 15 de septiembre en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 14 de octubre de 2014.

La descortesía marroquí

Juan Carlos Cilveti Puche | 30 de septiembre de 2014 a las 8:27

Hoy les hablaré de algo que, si no  me falla memoria, ya les he contado en otras dos ocasiones. Y aunque el tema podría parecerles algo baladí, creo que merece la pena reflejar un hecho que en mi opinión dice mucho del protagonista de esta historia.

Hace unos días, llegaba al puerto malacitano el buque de la marina de guerra marroquí Sultan Moulay Ismail 614.  Formando parte de una flotilla multinacional integrada en una no demasiado conocida asociación de países denominada Iniciativa 5+5, este barco quedaba atracado en el muelle número dos.

Compartiendo estancia con dos buques españoles, uno portugués y otro argelino, la fragata marroquí, durante toda su estancia en Málaga permaneció amarrada sin mostrar en lo más alto de su mástil la bandera española; una acto de cortesía que sí cumplimentaron los dos barcos de guerra no españoles que junto a esta unidad de la real marina de guerra marroquí escalaron en el puerto.

Y aunque no existe ninguna obligación de izar la bandera del país donde se está atracado, la tradición, y si me permiten la expresión, las buenas maneras, convierten esta circunstancia en un simple gesto de cortesía que no cuesta ningún trabajo ejecutar.

Con el agravante de tratarse de un barco de guerra donde todo está perfectamente reglamentado, y con el añadido de que la Comandancia Naval de Málaga no hizo nada para enmendar lo que seguramente fue olvido (digo esto para suavizar algo el asunto), lo que sí está  muy claro, es que la fragata marroquí Sultan Moulay Ismail pasó por las aguas del puerto malagueño sin poner la bandera española.

Una descortesía que me trae a la memoria aquellos años en los que se calificaba a España y Marruecos como naciones hermanas.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAFragata marroquí SULTAN MOULAY ISMAIL 614 atracada en el muelle dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 30 de septiembre de 2014.