Archivos para el tag ‘buque escuela’

El ALVA

Juan Carlos Cilveti Puche | 8 de noviembre de 2016 a las 9:20

Esta pasada semana, los muelles malagueños han tenido una muy significativa presencia de barcos de vela. Compartiendo protagonismo, los veleros crucerísticos  Wind Surf, Sea Cloud y Sea Cloud II ha lucido sus aparejos frente a tres verdaderos clásicos; tres históricos buques con muchas décadas de vida en la mar.  Y como en su momento ya les hablé del Christian Radich y del Gunilla, hoy,  el protagonista será el Alva, el  tercero de los veteranos que estos días ha estado presente en las aguas malacitanas.

Construido en los astilleros suecos Lodose en 1939, esta goleta de tres mástiles iniciaba su biografía como un carguero navegando por el Báltico. Tras sufrir en 1951 un alargamiento de casco en la localidad alemana de Bremerhaven y cambiar su sistema de velas (originalmente llevaba velas tipo Bermuda), el Alva continuó transportando mercancías hasta la década de 1980, momento en la que una institución de Estocolmo dedicada a la enseñanza se hizo cargo de él.

Después de una reestructuración de un año que lo habilitó para llevar pasajeros, el Alva, con sus 286 toneladas de registro bruto y sus 55 metros de eslora, comenzó a navegar con estudiantes suecos de secundaria. Con la posibilidad de embarcar a un total de 42 alumnos repartidos en sus 15 camarotes, esta goleta que monta ocho velas y suma 600 metros cuadrados de superficie vélica, realiza viajes educacionales por todo el mundo bajo unas muy curiosas condiciones. Además de trabajar como tripulantes, los alumnos suecos deben instruirse a bordo del Alva en materias tales como: biología  e ingeniería marina y liderazgo y comunicación; unas enseñanzas de dos meses de duración  en las que sólo hay que pagar por la alimentación.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAGoleta de tres mástiles ALVA atracada en el muelle número uno.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 8 de noviembre de 2016.

Christian Radich

Juan Carlos Cilveti Puche | 24 de noviembre de 2015 a las 7:58

Participando de la muy especial circunstancia de ser un barco civil usado temporalmente como un buque escuela militar, el Christian Radich, cumplimentó la pasada semana su habitual visita anual al puerto malacitano.

Construido en 1937 en los astilleros noruegos de Sandefjord, este velero aparejado como una fragata de tres mástiles, comenzó su vida de mar como un barco destinado a la enseñanza de marinos mercantes. Tras cumplimentar su primer viaje trasatlántico en 1939 para visitar la Exposición Universal de Nueva York, el barco siguió navegando hasta 1940, momento en el que las tropas alemanas lo requisaron para ser usado como cuartel general de las tripulaciones de submarinos. Después de ser bombardeado en 1945 y quedar semi hundido en el puerto de Flensburg, el Christian Radich, dos años más tarde fue reflotado para ser restaurado en Noruega.

Manteniendo su aspecto original, esta fragata de casco de acero, 62 metros de eslora y 27 velas que le proporcionan una superficie de empuje de 1.360 metros cuadrados, retomaba su actividad como escuela para marinos civiles; un hecho que la hizo internacionalmente famosa cuando a su bordo se rodó el documental Windjammer, una película filmada en un extraño formato panorámico denominado Cinemiracle.

Reconvertido en 1999 en un buque para estudiantes, y fletado temporalmente por la marina de guerra noruega para la preparación de sus guardiamarinas, el Christian Radich, desde 2007 ha visitado casi ininterrumpidamente una vez al año las aguas del puerto malagueño. Una escala de descanso, siempre otoñal, que nos permite admirar el majestuoso y elegante mascarón de proa (un retrato de la hija del constructor del buque) de un barco de otra época.

2015-11-20 11.02.11CHRISTIAN RADICH atracado en su última visita al puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 24 de noviembre de 2015.

Fotos con historia

Juan Carlos Cilveti Puche | 9 de junio de 2015 a las 12:44

Hace unos días, el Ateneo de Málaga inauguraba una muy recomendable exposición denominada: Fotografía: Arte y Ciencia. Combinando parte del inmenso arsenal de cámaras del coleccionista Vicente Arroyo Ruiz con una selección de las fotografías de Vicente Tolosa Elourdi, esta muestra, que permanecerá abierta hasta el 30 de junio, nos sumerge en una época donde las instantáneas tenían mucho de arte, magia y alquimia.
Pero centrándonos en el mundo marítimo, me gustaría hablarles de algunas de las fotos de Vicente Tolosa, que entre otras muchas escenas malagueñas, retrató como pocos el puerto y los barcos entre los años 1900 y 1918. Y si bien hay muchas imágenes relacionadas con la pesca, quizás, a los ojos de un apasionado por el mundo de la mar, las fotografías de los buques constituyen una verdadera joya que pone en valor lo que fue el puerto malacitano a principios del siglo XX.
Tomando como ejemplo una de ellas, que curiosamente sirve como cartel anunciador de la exposición, este fotógrafo retrató una de las estancias del bergantín de bandera italiana Palinuro; un buque de dos mástiles, inicialmente aparejado como goleta, que en sus múltiples viajes por el Mediterráneo visitó con frecuencia las aguas malagueñas.
Construido en los astilleros napolitanos de Castellammare di Stabia entre los años 1886 y 1889, este velero artillado y con casco de acero, tras luchar contra la piratería y el comercio de esclavos en el Mar Rojo, se convirtió en un buque escuela, navegando con alumnos civiles y militares hasta 1920.
Una apasionante historia; la de un barco que en 1903, en una de sus escalas malacitanas, fue fotografiado con todo lujo de detalles fondeado en las aguas del puerto.

Goletta_Palinuro2Imagen del buque escuela italiano PALINURO.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 9 de junio de 2015.

Málaga y Omán

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de octubre de 2014 a las 8:52

La pasada semana, procedente del puerto británico de Portsmouth, llegaba a aguas malacitanas el buque escuela del sultanato de Omán Shabab Oman II. Efectuando su viaje inaugural, este velero de tres mástiles construido en las instalaciones que la factoría Damen tiene en Holanda y Rumanía, atracaba en el muelle número dos con apenas un mes de vida en la mar.

Con la particularidad de ser gemelo, con algunas pequeñas modificaciones, del buque escuela de la marina de guerra brasileña Cisne Branco y del  velero turístico Stad Amsterdam, el Shabab Oman II sustituye al bergantín goleta Shabab Oman, un buque que visitaba por primera vez Málaga en mayo de 2013.

Manteniendo una tripulación fija de 54 marinos más 36 cadetes que pueden embarcar en viajes de adiestramiento, el Shabab Oman II, aparejado como un clipper, monta en sus tres mástiles 28 velas que suman una superficie total de 2.700 metros cuadrados. Con 282 toneladas de registro bruto, 85 metros de eslora y 11 de manga, este velero, además de navegar como buque escuela, tiene previsto cumplimentar viajes por todo el mundo como un embajador itinerante del sultanato de Omán.

Pero con independencia de esta escala, quizás, lo más significativo de este hecho lo constituyan las recientes presencias en aguas malacitanas de los más importante barcos de este país. Además de las visitas de los buques escuela Shabab Oman y Shabab Oman II, en 2012 visitaba por segunda vez el puerto el Al Said, el fastuoso yate privado del sultán omaní que permaneció atracado en el muelle de Levante casi un mes.

Una  curiosa circunstancia que vincula, aunque sólo sea en el ámbito marítimo, a Málaga con este lejano país situado en la península arábiga.

OLYMPUS DIGITAL CAMERASHABAB OMAN II atracado en el muelle dos en su primera visita a Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 21 de octubre de 2014.

El Barco Blanco

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de junio de 2014 a las 9:09

El pasado martes, la Comandancia Naval de Málaga presentaba en el cine Albéniz el documental El Barco Blanco. Esta cinta de 69 minutos, refleja cómo  transcurre la vida a bordo de este buque escuela en uno de sus cruceros de instrucción.

Teniendo como escusa esta película, hoy les contaré la muy estrecha relación que existe entre Málaga  y este airoso bergantín goleta de cuatro mástiles. Construido en los astilleros gaditanos Echevarrieta y Larrinaga entre los años 1925 y 1927, el buque, que inicialmente estaba pensado que se llamara Minerva, se botaba  como Juan Sebastián de Elcano el 5 de marzo de 1927. Finalizado su armamento, entre abril y  julio de 1928, el barco realizaba una serie de navegaciones; unas largas pruebas de mar donde se valoraron las condiciones de este buque de 113,1 metros de eslora. El 20 de abril de aquel año, el Juan Sebastián de Elcano con el rey Alfonso XIII a bordo, llegaba a aguas malacitanas, convirtiéndose Málaga en el primer puerto que tocaba este recién estrenado barco. Muchos años más tarde, y después de haber cumplimentado un buen número de visitas, el 27 de octubre de 2003, el buque nuevamente llegaba con pasajeros regios. El rey Juan Carlos I y la reina Sofía, desembarcaban del bergantín goleta en el muelle número dos para inaugurar el museo Picasso.

Ante este importante historial, y sin olvidar que el mascarón de proa con el que navega en la actualidad el barco fue restaurado hace unos años por unas manos malagueñas, resulta extraño y triste (permítanme que emplee esta palabra), que la ciudad de Málaga no tenga de una forma oficial una mucha más estrecha relación con el Juan Sebastián de Elcano,  o si lo prefieren, con El Barco Blanco.

Juan Sebastián de Elcano en MálagaEl JUAN SEBASTIAN DE ELCANO en una de sus visitas a Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 10 de junio de 2014).

Fotos curiosas: Elcano desarbolado

Juan Carlos Cilveti Puche | 27 de julio de 2011 a las 13:31

Hace unos días, Antonio Moreno, fiel seguidor del blog (muchas gracias), me remitía unas muy curiosas fotos.

Atracado en el muelle que lleva su nombre en Navantia (San Fernando, Cádiz),  el buque escuela de la Armada española JUAN SEBASTIAN DE ELCANO está siendo reparado para su próximo viaje de instrucción.

Como podrán observar, el buque está parcialmente desarbolado; en concreto se encuentran desmontados el mastelerillo del trinquete, así como el bauprés y el botalón.

JUAN SEBASTIAN DE ELCANO desarbolado parcialmente. Foto:Antonio Moreno ©.

Sin lugar a dudas, unas muy interesantes fotos que fueron tomadas el pasado día 23 de junio.

Una curiosidad; mejor dicho, dos, al respecto de los palos del ELCANO que seguramente ya conocerán.

Al tratarse de un bergantín goleta de cuatro palos, la denominación típica de los buques de vela de tres mástiles (trinquete, mayor y mesana) varía un poco. En este caso, los cuatro mástiles de ELCANO serían: Trinquete, mayor proel, mayor popel y mesana.

Pero además, hay que decir que cada uno de estos palos tiene su nombre propio; nombres que hacen referencia a los anteriores buques escuela que ha tenido la Armada: BLANCA el Trinquete, ALMANSA el mayor proel, ASTURIAS el mayor popel y NAUTILUS el de mesana.

JUAN SEBASTIAN DE ELCANO.


Historias paralelas

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de septiembre de 2010 a las 8:34

Los asiduos a esta columna, tal vez recuerden la historia del Amorina. Aquel velero sueco, que originariamente fue un buque faro reconvertido posteriormente en bergantín goleta, tras casi una década con base en Málaga, nos dejaba en 2008 rebautizado con Cervantes Saavedra para protagonizar, bajo bandera española, una muy ambiciosa aunque, por el momento, poco exitosa andadura comercial en aguas baleares.  

Hace pocos días, en concreto el pasado viernes 24, procedente de Cádiz, atracaba en el muelle número dos el buque de vela Atlantis. Construido en 1905 en los astilleros J.H.N. Wichhorst de Hamburgo, este buque que originariamente llevó el nombre Burger-Meister Bartels (Elbe 2), desde el año de su construcción y hasta 1984, trabajó como buque faro en la desembocadura del río Elba. Después una muy importante reforma que lo convirtió en un airoso bergantín goleta de tres mástiles, este buque, rebautizado ya como Atlantis, comenzaba una nueva vida destinada al turismo por mar.

Tras escalar por primera vez en Málaga en noviembre de 1985 bajo la contraseña de la Atlantis Cruise Line, este barco, nos ha visitado en reiteradas ocasiones, fundamentalmente trabajando como buque escuela para escolares y universitarios. Tras una segunda reforma y después cambiar de armador en el año 2005, el Atlantis, ahora al cargo de la compañía holandesa Tallship Company, opera casi en exclusividad con turistas amantes de la navegación a vela, realizando unos muy exitosos itinerarios por el Mediterráneo y el Norte de Europa.

Dos historias con un pasado muy similar y un presente muy diferente; dos barcos que habiendo pasado por Málaga, afrontan unas expectativas de futuro diametralmente opuestas.

ATLANTIS blog

Bergantín goleta Atlantis en su última escala en Málaga.


Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicado en la página Marítimas (28 de Septiembre de 2010).

Sin pena ni gloria

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de junio de 2010 a las 8:23

Hace tiempo, un lector me recriminaba que hubiera empleado la expresión sin pena ni gloria para referirme a la visita a Málaga de un buque dedicado a actividades teatrales. Hoy, con la esperanza de que nadie salga al paso de mis comentarios, volveré a usar esta frase para contarles la estancia malagueña de un barco muy diferente.

El pasado 21 de mayo, atracaba en el muelle de Levante el buque escuela norteamericano Empire State. Gestionado por el New York State University Maritime College (Universidad de Nueva York), este buque, propiedad de una institución subsidiaria del Gobierno de los Estados Unidos, llegaba a Málaga para realizar una corta escala de descanso, enmarcada dentro de uno de los habituales viajes de instrucción que esta universidad realiza para futuros marinos.

Con una apasionante historia que se iniciaba en 1961; este barco, tras algo menos de treinta años navegando como buque de carga para diversas navieras, y después de haber lucido dos nombres diferentes (originariamente se llamó Oregon y posteriormente Mormactide), en 1989 se convertía en buque escuela de la marina mercante.

Mostrando una estampa que recuerda a los buques de las clases Victory y Liberty; aquellos mercantes que durante la segunda guerra mundial comunicaron los Estados Unidos con Europa, el Empire State  rendía su segunda visita al puerto de Málaga.

Manteniendo unas muy estrictas medidas de seguridad; excesivas para tratarse de un buque supuestamente civil, la escala malagueña de tres días de este precioso buque, pasó totalmente desapercibida. Otro barco que añadir a la afortunadamente escasa lista de buques más o menos significativos que han pasado por nuestro puerto sin pena ni gloria.

Empire State blog

Estampa clásica del Empire State atracado en el muelle de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (15 de Junio de 2010)