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Intriga por resolver

Juan Carlos Cilveti Puche | 5 de diciembre de 2017 a las 9:50

Corría  el año 2007, cuando en esta misma columna les contaba la historia de dos buques de cruceros que llevaban a su popa un par mástiles para banderas.  Aquellos barcos, el European Vision y European Star, bajo la contraseña de la ya desaparecida Festival Cruceros, navegaban enarbolando además de la insignia de su país de registro el pabellón de la Unión Europea; un hecho nada ortodoxo que hacía referencia a sus nombres y a una muy estudiada campaña publicitaria.

Cuando Festival Cruceros quebró y sus barcos fueron vendidos, estos buques pasaron a MSC Cruceros, siendo rebautizados como  MSC Armonia y MSC Sinfonia, manteniendo en sus respectivas popas aquellos dos singulares mástiles para banderas.

Hace unos días, en el muelle número dos, fotografié al buque Braemar en su tercera escala malagueña de 2017. Con sorpresa descubrí, que el barco de Fred Olsen Cruise Lines también lucía en su popa dos mástiles.

Intrigado  por tal hecho, comencé a indagar las posibles causas por las que este buque construido en los astilleros valencianos de la Unión Naval de Levante en 1993 lleva dos  soportes para banderas. Tras verificar que con sus cuatro anteriores nombres no había lucido esta peculiaridad, pude descubrir que los mástiles en cuestión habían sido añadidos cuando el barco fue adquirido por Fred Olsen en el año 2001. Sin noticias de que el buque haya navegado en algún momento enarbolando la bandera de su  país de registro junto con la  insignia europea como en el caso de los  ex Festival ahora MSC, la intriga de los dos mástiles de popa del Braemar sigue sin resolver. Una muy peculiar circunstancia que seguiré investigando y de la que ya les daré noticias cuando consiga saber algo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERABRAEMAR muestra junto al Palmeral de las Sorpresas sus mástiles a popa.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 5 de diciembre de 2017.

Segundo primer atraque

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de noviembre de 2017 a las 9:22

Hoy les contaré la curiosa circunstancia de un buque de crucero que ha llegado por primera vez a Málaga en dos ocasiones. El barco en cuestión es el Veendam de la compañía Holland America Line, una de las navieras más antiguas dedicadas a la industria crucerística.

Fundada el 8 de febrero de 1871, Holland America Line, como ya les he mencionado en alguna que otra ocasión, tiene la tradición de mantener los nombres de sus barcos con el paso de los años. Así pues, el Veendam del que hoy les hablaré es el cuatro de su saga; una línea histórica que comenzó en 1889 con el primer buque así bautizado. Tras seguir con dos barcos más que iniciaron  sus respectivas carreras en los años 1922 y 1972, en la actualidad,  Holland America Line mantiene desde 1996 al cuarto Veendam, un veterano al que le cabe el honor de ser uno de los pocos buques de crucero (ha habido otros),  que ha ejecutado dos primeras escalas en los muelles malagueños.

Construido entre los  años 1994 y 1996 en los astilleros italianos Fincantieri, el protagonista de esta historia llegaba por primera vez a Málaga el 2 de mayo de 1996, quedando amarrado a las 06:45 en el pantalán de Levante. Procedente del astillero y aún con trabajadores a bordo, y por supuesto, sin pasajeros, el Veendam salía con destino a Port Everglades a las 16:40 horas, cumplimentando el primer atraque que este buque realizaba desde su entrega a la compañía Holland America Line.

Muchos años después, en concreto 21, el pasado 3 de noviembre, el Veendam regresaba a Málaga realizando un viaje trasatlántico de ida y vuelta de 48 noches. Con 1.214 pasajeros  a bordo, el barco era agasajado por realizar su segundo primer atraque, curioso ¿no les parece?

Veendam primera vez con pasajeros 3-XI-1710Buque de crucero VEENDAM en su segundo primer atraque en el puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 7 de noviembre de 2017.

Otra primera escala

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de octubre de 2017 a las 9:01

El jueves 23 de abril de 1998 llegaba por primera vez al puerto el buque de crucero Renaissance Seven. Mientras lo fotografiaba atracando en el muelle número dos, tuve la misma sensación que había experimentado al ver a sus cinco gemelos que con anterioridad habían escalado en aguas malacitanas. Aquel barco construido en Italia entre 1987 y 1991, daba la impresión de ser un buque muy mal cuidado; un elegante y exclusivo yacht cruise que había venido a menos. Después de cumplimentar cuatro escalas más en Málaga, este barco comenzó una tortuosa carrera de alquileres y cambios de nombres, regresando a los muelles malagueños en abril de 2005 rebautizado como Corinthian II. Con su casco pintado de azul y tras haber sufrido una significa reforma, aquel yacht cruise fue reconvertido en un buque de expedición; un hecho que reactivó la vida de este pequeño buque de 90 metros de eslora con capacidad para 120 pasajeros.

Combinando itinerarios por el Mediterráneo con rutas polares, en 2014 el barco era adquirido por una compañía que, en propiedad y en régimen de alquiler, gestiona una importante flota de pequeños buques que ofrecen viajes muy diferentes a  los habituales recorridos que realizan las principales navieras del mercado crucerístico internacional.

Después de sufrir en  el año 2016 una multimillonaria transformación y tras ser rebautizado como Hebridean Sky, este barco llegaba hace unos días a Málaga antes de comenzar una campaña que lo llevará por los mares más fríos del mundo.

Un buque que con algo más de 25 años de vida regresa al primer plano de los barcos dedicados a las exploraciones; una interesante historia de mar en la que el puerto malagueño ha estado presente.

IMG_2229HEBRIDEAN SKY en su escala en Málaga este pasado fin de semana.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 10 de octubre de 2017.

Bautizado 13 veces

Juan Carlos Cilveti Puche | 12 de septiembre de 2017 a las 8:42

En menos de una semana, el buque de turistas más veterano de la flota crucerística internacional ha visitado dos veces el puerto malagueño. Y aunque quizás sería bueno realizar algún comentario sobre la nula repercusión  que estas escalas han tenido a nivel institucional, hoy volveré a hablarles de este barco; un buque del que ya he escrito en varias ocasiones en esta misma columna.

Construido en Suecia entre 1944 y 1946, este buque iniciaba su carrera de mar en 1948 con el nombre Stockholm. Cubriendo bajo la contraseña de la compañía Swedish America Line una ruta regular entre Gotemburgo y Nueva York, este barco, que estaba considerado como el más pequeño buque de pasaje construido tras la Segunda Guerra Mundial, entraba en el Olimpo de la historia marítima el 25 de julio de 1956 cuando colisionaba y hundía al trasatlántico italiano Andrea Doria.

Reconstruido tras aquel accidente, la carrera del Stockholm se centró en los viajes turísticos por mar. Después de navegar con diferentes nombres y banderas (con algunos visitó el puerto de Málaga), en 2016, este barco recibía su decimotercer  bautismo; una circunstancia única en la historia marítima de todos los tiempo.  Luciendo la bandera de Portugal, el Astoria, que así es como se llama este veterano en actualidad,  trabaja desde hace unos meses para la compañía francesa Rivages Du Monde, un operador dedicado a los viajes turísticos por mar en barcos clásicos.

Dos escalas, una de ellas la primera con este nombre, que, empleando una expresión que ya he referido en otras ocasiones, pasaron sin pena ni gloria. Dos oportunidades que quizás sean las últimas para ver en Málaga al buque más veterano de la flota crucerística internacional.

IMG_0397

El ASTORIA en su primera visita a Málaga el 3 de septiembre.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 12 de septiembre de 2017.

El más lujoso

Juan Carlos Cilveti Puche | 29 de agosto de 2017 a las 9:27

Este pasado domingo, llegó por primera vez al puerto el buque de crucero Silver Muse. En activo desde el mes de abril, fecha en la que realizó su viaje inaugural, este barco construido en los astilleros italianos de Fincantieri para la compañía Silversea Cruises, comienza su vida de mar etiquetado como el buque de crucero más lujoso del mundo.

Y si bien desde hace algunos años, las cifras grandilocuentes lo son todo en la industria crucerística, los números del Silver Muse no podrían competir con los super hoteles flotantes que tan de moda están en el mercado de los viajes turísticos por mar.  Con tan solo 40.700 toneladas de registro bruto y 212 metros de eslora, el nuevo barco de Silversea puede albergar en sus 282 suites a un total de 596 pasajeros, un reducido número si se compara con las miles  de personas que se pueden embarcar en otros barcos turísticos.

Ante esto, y dejando a un lado los múltiples galardones que se repartes todos los años las navieras y empresas dedicadas a la industria crucerísticas; unas menciones que aluden a aspectos tales como: entretenimiento, cocina, actividades o infinidad de categorías que llevan a premiar hasta a la mejor tienda a bordo, en realidad, ¿qué tiene el Silver Muse para estar considerado como el buque de crucero más lujoso del mundo?

Sin tener  muy clara la esta respuesta, tal vez, la exclusividad de este barco podría estar en que no es un buque de crucero al uso. Formando parte del reducido número de barcos que superan con creces los estándares crucerísticos  (otro día les hablaré de cómo están clasificados los buques de crucero), la categoría del más lujosos tal vez sea sólo una muy buena frase publicitaria y  muy poco más.

IMG_0380SILVER MUSE en su primera escala en Málaga este domingo.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 29 de agosto de 2017.

Barcos y pasajeros

Juan Carlos Cilveti Puche | 22 de agosto de 2017 a las 9:51

Hoy me gustaría iniciar mi columna haciéndoles la siguiente pregunta. ¿Qué es más fácil, llenar un barco grande de turistas o uno pequeño?  Y aunque esta cuestión parece obvia, determinadas circunstancias podrían negar la evidencia; un hecho que intentaré explicar poniendo como ejemplo a un barco que desde hace algo más de un mes está visitando de forma regular el puerto de Málaga.

Realizando desde principios de junio  y hasta finales de octubre un itinerario de ocho días denominado Glorias de España y Portugal, el motovelero de bandera griega Pan Ormara II vivió la semana antes de Feria una circunstancia algo extraña.  Con 50 metros de eslora y capacidad para 49 pasajeros repartidos en 25 camarotes de tres categorías diferentes, este buque de dos mástiles integrado en la flota de la compañía Variety Cruises, durante siete días paró su actividad.

Después de haber salido de aguas malacitanas en 29 de julio para realizar un itinerario que debía llevarlo a Motril, Puerto Banús, Gibraltar, Cádiz, Portimao y Lisboa, el Pan Orama II, que tendría que haber realizado otro viaje a la inversa, adelantaba una semana su llegada quedando fondeado en la bahía el domingo seis de agosto. Parado en la mar durante cuatro jornadas, más otras tres en las que atracado pasó por dos muelles diferentes, en la noche del sábado doce de agosto el Pan Orama II salía con 47 pasajeros para cumplimentar otro crucero que lo tienen posicionado en Málaga desde junio.

Ante esto que les cuento y con el añadido de que la ruta de ocho días mencionada cuesta entre 1.990 y 2.990 euros más tasas, quizás, la obviedad de que es más fácil llenar de turistas un barco pequeño que uno grande resulte algo contradictoria.

Pan Orama II 3-VI-17 1º VEZ24Motovelero PAN ORAMA II en uno de sus atraques en el puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 22 de agosto de 2017.

Despedida nocturna

Juan Carlos Cilveti Puche | 30 de mayo de 2017 a las 9:05

Hoy les contaré un curioso hecho ocurrido en el puerto hace tan solo un par de semanas. Tras los eventos sucedidos con motivo del histórico bautismo en aguas malacitanas del buque de crucero TUI Discovery 2, este barco, dos días después de haber sido acristianado, regresaba a las instalaciones crucerísticas de Levante para iniciar una temporada de viajes que lo mantendrá posicionado en Málaga hasta finales del mes de septiembre.

Dedicado en exclusividad al mercado británico, el TUI Discovery 2, tras haber cumplimentado una breve ruta promocional cargado de periodistas especializados y agentes de viajes, afrontaba en la jornada del 14 de mayo su primer viaje con pasajeros; una circunstancia con la que se iniciaba la campaña de este buque en el puerto malagueño.

Ante este hecho, y para dar una mayor significación al que oficialmente quedará reflejado como el viaje inaugural del TUI Discovery 2, se decidió que un remolcador despidiera al barco echando agua; una maniobra que ya hemos visto con otros buques turísticos.

Designado el Vehintiocho para ejecutar la despedida,  a las diez de la noche, el más veterano de los remolcadores de la Clase H que opera en Málaga se posicionaba en la banda de babor del TUI Discovery 2. Tras media hora de espera debido a un retraso en el embarque del pasaje, finalmente, los cañones antiincendio del remolcador comenzaban a lanzar agua mientras el barco desatracaba y enfilaba la bocana.

Una maniobra empañada por la nada apropiada hora en la que se realizó y por el feo detalle del TUI Discovery 2 que no hizo sonar su bocita para celebrar el inicio de su viaje inaugural, y por qué no decirlo, para agradecer el detalle de esta acuática despedida.

TUI Discovery 2 bautizo 12-V-171TUI DISCOVERY antes de iniciar su viaje inaugural.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 30 de mayo de 2017.

El plano de Granada

Juan Carlos Cilveti Puche | 9 de mayo de 2017 a las 8:31

Hace ya de esto muchos años, uno de los principales responsables del puerto me preguntó sobre los folletos explicativos que se reparten a los turistas que llegan a Málaga a bordo de  buques de cruceros. En estas hojas, además información de utilidad aparecen pequeñas reseñas históricas de la ciudad; unos datos que en teoría deberían dar al pasajero una visión global  del lugar en el que desembarcan.

Tras mucho indagar, finalmente descubrí que la mayor parte de estos folletos estaban elaborados por una empresa mejicana; un grupo editorial  que, en diferentes idiomas, distribuía esta información a las más importantes compañías sector crucerístico internacional.

Aquellos folletos, los escritos en castellano que llegaban al puerto malacitano cargados de errores históricos y  extrañas expresiones, afortunadamente han desaparecido, y la información que en la actualidad se ofrece a los turistas que llegan a Málaga ha mejorado mucho en rigurosidad y calidad lingüística.

Al hilo de esto, hoy les contaré muy telegráficamente un hecho que viví  hace unas semanas a bordo de un buque en su primera escala malagueña. Tras asistir a la tradicional recepción de bienvenida y visitar el barco acompañado de autoridades y responsables turísticos de la ciudad, antes de desembarcar encontré en la pasarela del buque un expositor en el que en teoría deberían haber estado los folletos de los que les he hablado. Sin rastro de ellos,  el Viking Star, en su primera escala en el puerto sólo ofrecía a sus pasajeros una hoja con  horarios de autobuses y un tríptico con un plano de Granada. Sí, han leído bien, un plano de Granada que me indignó y del que ya les hablaré con más detalle en otra ocasión.

plano granada mhPortada del plano de Granada del VIKING STAR.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 9 de mayo de 2017.

Críticas y éxitos

Juan Carlos Cilveti Puche | 25 de abril de 2017 a las 8:51

Resulta curioso, que los que de una forma sistemática se dedican a atacar al puerto de Málaga, no dejen su vehemencia acusadora para reconocer determinados éxitos que se pueden apreciar a simple vista con solo dar un paseo por los muelles.

Y aunque siempre ha existido y seguirá existiendo una corriente de críticos que no valoren el trabajo que se realiza en el recinto portuario malacitano (una opción por otra parte muy respetable), las opiniones y valoraciones cargadas de negatividad, fruto, todo sea dicho, de un alto grado de desconocimiento, en algunas ocasiones rozan la ridiculez en aras de buscar polémica donde no la hay.

Al hilo de esto que les he contado, hoy les pondré el ejemplo de un éxito que va mucho más allá del simple hecho de que uno o varios barcos visiten el puerto. Entre el pasado lunes 17 de abril y ayer, en los muelles malagueños se han cumplimentado un total de 17 amarres turísticos; una muy buena cifra enmarcada en la llamada primera parte de la temporada alta crucerística. Y si bien estos números ya son significativos de por sí, dando una giro de tuerca, les diré que en estos días han pasado por Málaga las cuatro más importante navieras dedicadas a los viajes en barcos de vela que existen en la actualidad.

Vendiendo una exclusividad diferente a la que ofrecen otros buques de crucero, los cinco veleros que han pasado por el puerto (una naviera trajo a dos de sus barcos), ratifican el interés que despierta Málaga para este tipo de compañías; unas navieras que tras muchos años de escalas siguen queriendo atracar en los muelles malacitanos. Un rotundo éxito que, a los ojos de los críticos del puerto malagueño, seguro que tendrá algún aspecto negativo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACLUB MED 2, uno de los veleros que visitó el puerto la semana pasada.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 25 de abril de 2017.

Una larga caminata

Juan Carlos Cilveti Puche | 18 de abril de 2017 a las 9:16

Hace unos días, mientras tomaba café en el bar del puerto, una señorita preguntó dónde se estaba la estación marítima de cruceros y cómo se llegaba a ella. Tras ser informada de su ubicación, varios de los que allí estábamos le comentamos que había un autobús que podía llevarla, una opción que, por un módico precio, le evitaría tener que andar por los muelles. Agradeciendo la información, la señorita, que era tripulante de unos de los barcos atracados en los muelles de Levante, decidió ir a pié, y tirando de una maleta con ruedas comenzó su larga caminata.

Y aunque esta situación que les cuento podría parecerles extraña (quizás algo menos si hablamos de un tripulante), existen muchos pasajeros que, desde el centro de la ciudad deciden llegar a sus barcos de destino caminando por los muelles.

Al hilo de esto, hoy les contaré una vivencia que compartí con dos malagueños que se embarcaron el Adventure of the Seas en junio de 2010. Aquella mañana de verano, mientras realizaba unas fotos en el muelle dos, una pareja con sus equipajes me abordó para preguntarme si el barco que estaba en la estación marítima de Levante era el de Royal Caribbean. Tras decirles que sí y entablar conversación, decidí acompañarles en una caminata amenizada por el soniquete de las ruedas de sus maletas girando sobre el pavimento de los muelles. Charlando con aquel matrimonio, les pregunté por qué  no habían cogido un autobús o un taxi para ir al barco. La respuesta fue inmediata: “Como somos de Málaga no hemos querido gastar en el transporte. Lo que nos ahorremos ya nos lo gastaremos en el viaje”.  Tras oír aquello les pedí permiso para fotografiarlos de espaldas caminando con sus maletas por el muelle.

Pasajeros andando Adventure of the Seas 26-VI-10 1ºVEZ10Cruceristas caminando con sus maletas por el muelle dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 18 de abril de 2017.