Archivos para el tag ‘buques de crucero’

Malos olores

Juan Carlos Cilveti Puche | 2 de agosto de 2016 a las 10:36

Los asiduos a esta columna, tal vez recordarán la historia que les narré hace varios años sobre el buque de crucero Astra II, que popularmente fue conocido en el ambiente portuario malacitano como el barco de los caballos. En esta ocasión, regreso sobre este buque para contarles una experiencia vivida en diciembre de 1999. Cumplimentando su último itinerario crucerístico antes de ser reconvertido en un casino flotante, el Astra II, que desde su construcción en 1974 había escalado en Málaga en 37 ocasiones, atracaba en el muelle dos procedente de Tánger y con destino a Motril.

Conociendo que se trataba de la última visita malagueña de este barco antes de iniciar su aventura asiática como casino, tras obtener un permiso facilitado por la agencia consignataria, pude visitar el barco.

Con la ilusión de ver un buque turístico cargado de historia, mis primeras impresiones al subir a bordo no fueron nada positivas. Manteniendo unas condiciones de limpieza muy al límite, lo que más me llamó la atención fue el desagradable olor que se podía percibir. Intentando disimular esta circunstancia ante el oficial que me acompañaba, la visita se convirtió en una dura prueba para mi olfato; un hecho que llegó a mis límites cuando entramos en el puente de mando.

Conservando una tradición que aún perdura en muchos buques de crucero, el Astra II, en una esquina cercana al alerón del puente en la banda de estribor, disponía de una pequeña alacena donde se almacenaban diferentes productos alimenticios. De aquél pequeño armario emanaba un desagradable olor difícilmente calificable; un aroma que competía, e incluso superaba a la atmósfera  general que se podía respirar en la totalidad de aquel coqueto barco.

Astra IIBuque de crucero ASTRA II atracado en el muelle número dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 2 de agosto de 2016.

Coincidencias crucerísticas

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de julio de 2016 a las 8:50

Esta pasada semana, los buques de crucero Tui Discovery y Sirena realizaron sus primeras visitas al puerto malagueño. Contabilizadas como la séptima y octava en lo que llevamos de año, estas escalas, con independencia de haberse producido en días consecutivos, guardan una serie de curiosas coincidencias que hoy les contaré.

Y si bien ambos barcos no se parecen en nada; la primera de las similitudes que los relaciona, se encuentra en el astillero en el que fueron construidos. Con apenas cuatro años de diferencia, la factoría naval Chantiers de l’Atlantique situada en la localidad gala de Saint Nazaire, botaba a estos dos buque en 1995 y 1999 con los nombres Splendour of the Seas y R. Four.

Atendiendo a una filosofía de mercado muy diferente, pero centrados fundamentalmente en el siempre rentable turismo norteamericano, ambos barcos, un hotel flotante en toda regla regentado por Royal Caribbean,  y un buque que pretendía ser la alternativa a los grandes cruceros bajo los colores de la ya desaparecida Renaissance Cruises, comenzaban unas carreras muy diferentes.

Vendidos los dos barcos en marzo de este año (uno de ellos después de haber mantenido su nombre original, mientras que el otro había navegado con tres diferentes), en el mes de abril, sufrían una importante reforma para comenzar una nueva andadura crucerística rebautizados como Tui Discovery y Sirena.

Cumplimentados estos cambios, ambos buques, que ya habían visitado las aguas malacitanas bajo las contraseñas de sus anteriores propietarios, regresaban mostrando sus recién estrenados  nombres. Dos barcos turísticos muy diferentes que llegaban a Málaga tras haber experimentado en sus últimos meses de vida unas muy parecidas vicisitudes.

Sirena y TUI DiscoverySIRENA y TUI DISCOVERY que visitaron por primera vez Málaga la semana pasada.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 26 de julio de 2016.

Veinte años de escalas

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de junio de 2016 a las 9:22

Aunque ya les he hablado en algunas ocasiones de la naviera Aida Cruises, hoy, retomo el tema para comentarles un significativo hecho vivido a bordo de uno de los barcos de esta compañía en Málaga. Procedente de Valencia y con destino a Cádiz, la pasada semana llegaba a aguas malacitanas el buque AidaCara celebrando el vigésimo aniversario de la creación de la marca crucerística Aida.

Y aunque el origen de esta naviera dedicada exclusivamente al mercado turístico alemán se remonta al año 1960, fue entre 1994 y 1996 cuando se diseñó y se dio el pistoletazo de salida al primer barco de los labios rojos a proa. Con el nombre Aida, los astilleros finlandeses Kvaerner Masa Yards construían un buque que revolucionó el mercado crucerístico internacional. Con unas muy modernas líneas para su época, y todos los estándares propios de un barco turístico de mediano porte, el Aida puso de moda los inmaculados cascos blancos decorados con coloridos diseños. Teniendo como seña de identidad dos ojos rasgados que nos recuerdan a los de nuestras barcas de jábega, amén del los ya mencionados labios, este barco recién salido del astillero, visitó por primera vez el puerto malacitano el 19 de julio de 1996.

Tras aquella escala, los barcos de Aida Cruises se han convertido en unos asiduos visitantes de Málaga; un hecho que ha traído al puerto a diez de los once barcos que componen la actual flota de esta compañía.

Pero con independencia de todo esto, lo más curioso de lo que les cuento es que el AidaCara, que celebró en aguas malagueñas el vigésimo aniversario de la naviera a la que pertenece, no es otro que el original Aida que lanzó esta marca y que se estrenó en Málaga en el verano de 1996.

Aida 1º vezAIDA en su primera escala en Málaga en 1996.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 14 de junio de 2016.

Si casino

Juan Carlos Cilveti Puche | 24 de mayo de 2016 a las 9:28

Aunque con anterioridad ya había estado a bordo de un buen número de buques de crucero, el 28 de abril de 1999 constituyó para mi una fecha muy significativa. Aquél día, me enfrentaba en solitario a la visita de un barco muy diferente a los que hasta aquel momento había visto.

Con la inestimable ayuda de mi buen amigo Bernardo Liñán que había gestionado el embarque, minutos después de las doce de la mañana subí al Hanseatic que se encontraba compartiendo atraque en el muelle número dos con el también buque de crucero Astra II.

Acompañado por el primer oficial comencé la visita. Tras ser prevenido por éste de que el Hanseatic era un buque turístico muy diferente, pronto descubrí el encanto de lo que hoy conocemos como un barco de expediciones.

Con la particularidad de ser el cuarto buque de crucero que llevaba este nombre, el Hanseatic, que había sido construido en Finlandia en 1991 y que realizaba su segunda escala en Málaga, mostraba unos estándares nada parecidos a los de los barcos turísticos de aquellos años. Después de visitar el puente de mando y la sala de máquinas, me enfrenté a las zonas comunes dedicadas a los 194 pasajeros que podían navegar en este barco de 122 metros de eslora. Justo después de conocer la biblioteca, el primer oficial me comentó que aquél buque no tenía casino; una circunstancia propia de los barcos que realizaban viajes turísticos alternativos.

Muchos años más tarde, en concreto en octubre de 2012, volví a visitar el Hanseatic. Luciendo los colores de la compañía alemana Hapag Lloyd y tras haber sufrido una significativa reforma, este barco que está considerado como uno de los mejores buques turísticos de expedición seguía sin tener un casino a bordo.

escanear0002HANSEATIC atracado en Málaga en abril de 1999.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 24 de mayo de 2016.

Una temporada clásica

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de mayo de 2016 a las 8:13

Hace un par de semanas, la naviera Thomson Cruises se posicionaba en el puerto para cumplimentar una larga temporada que la mantendrá en aguas malacitanas hasta finales del mes de octubre. Con un total de 26 escalas, el Thomson Spirit realizará varios itinerarios crucerísticos de siete noches por el Atlántico y el Mediterráneo teniendo a Málaga como cabecera y final de trayecto.

Pero con independencia de esta significativa circunstancia que incrementará mucho las cifras de atraques en los meses veraniegos, lo que hoy quiero comentarles es la importancia que en este caso tiene el barco que realizará esta temporada malacitana.

Teniendo en cuenta que Thomson Cruises es una compañía dedicada en exclusividad al mercado crucerístico británico, la posibilidad de viajar en un buque clásico, favorece mucho las expectativas a la hora de cumplimentar con éxito 26 escalas; un hecho que dibuja a las claras las preferencias de los potenciales clientes de esta naviera.

Construido en 1983 en los astilleros franceses Chantiers de l’Atlantique, el Thomson Spirit, que con anterioridad llevó los nombres Nieuw Amsterdam y Patriot (curiosamente con ninguno de estos nombres había visitado Málaga), en nada se parece a los actuales hoteles flotantes. Manteniendo un razonable número de pasajeros (1.254 repartidos en 627 camarotes), los interiores y exteriores de este barco que fueron remozados en 2003, dibujan la atmósfera  propia de lo que hasta hace no demasiados años era un buque turístico. Una circunstancia muy apreciada por el mercado crucerístico británico que convierte al Thomson Spirit en uno de los más populares buques de la flota Thomson; algo que promete una más que exitosa campaña en Málaga.

OLYMPUS DIGITAL CAMERATHOMSON SPIRIT que realizará 26 escalas en Málaga hasta octubre.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 17 de mayo de 2016.

El KONINGSDAM

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de mayo de 2016 a las 9:18

En la industria crucerística,  siempre se ha dicho que los buques de Holland America Line han marcado la diferencia con respecto al resto de barcos turísticos. Y aunque este comentario tal vez sea un tanto categórico, lo que sí está claro, es que esta centenaria compañía destaca por mantener una atmósfera clásica donde los detalles y la tradición dibujan unos ambientes muy diferentes al resto de los buques de crucero que operan en la actualidad.

Con una historia malacitana que se remonta a 1927, la gran mayoría de los barcos turísticos de Holland America Line han pasado por las aguas del puerto, una circunstancia que nos ha permitido ver la evolución de los buques de esta naviera.

Hace unos días, con apenas un mes de vida, el Koningsdam visitaba por primera vez  Málaga convertido en el buque insignia de esta compañía. Bautizado con este nombre en honor al actual monarca holandés, y a la espera de que la reina de los países bajos lo amadrine, este barco llegaba luciendo la más típica imagen modernizada de los tradicionales barcos de Holland America Line. Con su casco de color azul y el inconfundible logotipo de su chimenea, el Koningsdam, además de presentar unos apabullantes números: dimensiones, capacidad de pasajeros, camarotes y demás estándares propios de un buque turístico del siglo XXI, mostraba la peculiaridad de su nombre.

Rompiendo la tradición de esta compañía que mantiene una serie de nombres fijos que se van repitiendo en diferentes barcos, la denominación Koningsdam es la primera vez que aparece en la historia de esta naviera fundada en 1871; un novedoso hecho donde se mantiene el habitual sufijo dam,  imprescindible en todos los buques de Holland America Line.

Koningsdam 1º VEZ 4-V-167KONINGSDAM en su primera escala en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 10 de mayo de 2016.

Sólo dos escalas

Juan Carlos Cilveti Puche | 2 de febrero de 2016 a las 9:53

Hoy les contaré la breve historia malagueña de un barco de pasaje muy famoso. Construido en los astilleros genoveses Ansaldo por encargo de la naviera Italian Line, el Leonardo da Vinci, en junio de 1960, iniciaba su vida de mar cubriendo la línea regular entre Génova y Nueva York. Sustituyendo al afamado Andrea Doria que se hundía tras un grave accidente en el año 1956, el Leonardo, manteniendo la tradición de los más reputados barcos de pasaje italianos, dejaba la ruta trasatlántica en 1965 para navegar como un buque de crucero.

Con el principal inconveniente de su acomodación en tres clases, que fue reestructurada en una única modalidad de pasaje, el Leonardo da Vinci, comenzó su nueva vida de barco turístico realizando grandes viajes. Cumplimentando su primera gran ruta, y ya con su casco de color blanco (mientras navegó en línea regular lo llevaba pintado de negro), el 7 de abril de 1966, dentro de un crucero de 42 días con inicio y final en Nueva York, el barco de la Italian Line llegó a Málaga. Con 531 pasajeros a su bordo, el Leonardo da Vinci, realizó fondeado en la bahía su primera visita malagueña; una escala de siete horas que se prolongó entre las ocho de la mañana y las tres de la tarde.

Varios meses después, en concreto el 14 de octubre, el Leonardo volvió a Málaga. Cumplimentando una ruta denominada Crucero de Gran Gala, un viaje de 32 días con escalas en 17 puertos de ocho países diferentes, el buque italiano que traía 560 pasajeros, la gran mayoría de ellos de nacionalidad norteamericana, quedó fondeado en la bahía permaneciendo en aguas malacitanas durante once horas. Tras aquellas dos visitas, el afamado Leonardo da Vinci nunca más regresó a Málaga.

Leonardo da Vinci-08LEONARDO DA VINCI que sólo visitó Málaga en dos ocasiones.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 2 de febrero de 2016.

El barco de 2015

Juan Carlos Cilveti Puche | 5 de enero de 2016 a las 9:15

Siguiendo con una tradición que ya ha superado la década, hoy, en esta primera columna del nuevo año, le hablaré del que en mi opinión ha sido el barco más destacado en 2015 las aguas del puerto Málaga.

Frente a determinadas operativas de carga y descarga, escalas de superyates o estancias de significativos veleros, 2015 pasará a la historia marítima malacitana como el año de la llegada del buque de crucero más grande del mundo.

Realizando un viaje de posicionamiento trasatlántico que lo traía por primera vez a Europa, el 29 de abril atracaba en el muelle Norte de la estación marítima de Levante el Allure of the Seas. Con un certificado oficial de la NASA que lo acredita como el mayor barco turístico construido hasta la fecha (su gemelo el Oasis of the Seas llegado en 2014 es cinco centímetros más pequeño), el buque de Royal Caribbean amarraba en Málaga mostrando unas apabullantes cifras. Unos números que pasan por sus 2.704 camarotes que pueden albergar a algo más de 6.000 pasajeros, 16 cubiertas, siete villas temáticas o sus 12.000 plantas y 7.000 obras de arte exclusivas; unos guarismos que convierten a este super barco en una verdadera revolución dentro de la industria crucerística internacional.

Pero con independencia de esto, y sin olvidar su segunda visita de octubre, lo más destacado de las dos escalas malacitanas del Allure of the Seas fue su enorme repercusión ciudadana. Superando con creces la expectación que el Queen Mary 2 provocó en su primera visita en junio de 2004, el buque de Royal Caribbean congregó en sus respectivas salidas a miles de malagueños; un hecho nada habitual que convierte al Allure of the Seas en buque más significativo llegado a Málaga en 2015.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAALLURE OF THE SEAS en su primera escala europea en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 5 de enero de 2016.

Noventa y tres escalas

Juan Carlos Cilveti Puche | 8 de diciembre de 2015 a las 9:58

Hace tan sólo unos días, en concreto el pasado 3 de diciembre, el Condado de los Ángeles y la ciudad de Santa Clarita proclamaron el Princess Cruises Day. Esta festividad que conmemoraba los 50 años de vida de compañía Princess Cruisess, tuvo como invitados de excepción a los actores de la serie televisiva Vacaciones en el Mar, una exitosa producción que se mantuvo en antena entre los años 1977 y 1986. Y aunque el principal protagonista de esta serie fue el afamado Pacific Princess, el barco donde se rodaron los primeros capítulos de la trama fue el Sun Princess, un buque muy relacionado con el puerto de Málaga.

Tras su construcción en 1972 en los astilleros italianos Cantieri Navale Del Tirreno & Riuniti por encargo de la naviera P&O Cruises, el Sprit of London, que así es como fue bautizado, pasaba dos años después a la compañía Princess Cruises que lo renombraba como Sun Princess. Completada una larga carrera luciendo el logotipo de la doncella con los cabellos al viento, y tras navegar durante seis temporadas como StarShip Majesty, en 1988 el barco pasaba a la compañía CTC que lo rebautizaba como Southern Cross. Mostrando un vistoso casco de color rojo, el 30 de agosto de 1995 visitaba por primera vez las aguas malacitanas. Cumplimentadas dos escalas más con la misma contraseña, el 5 de diciembre de 1997, el buque regresaba al puerto malagueño con el nombre Flamenco bajo el logotipo de Festival Cruceros. Desde aquella visita y hasta el 23 de diciembre de 2003, este barco cumplimentó un total de 93 atraques; un hecho que lo convierte, al buque donde se inicio la serie Vacaciones en el Mar, en uno de los barcos turísticos que más veces ha visitado Málaga hasta la fecha.

Flamenco 25-V-2001FLAMENCO en una de sus múltiples visitas a Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 8 de diciembre de 2015.

Los cruceros pasan de la Feria

Juan Carlos Cilveti Puche | 18 de agosto de 2015 a las 9:56

LOS CRUCEROS PASAN DE LA FERIA

La nula presencia de barcos turísticos durante los festejos de agosto revela el escaso interés de las navieras por visitar durante estos días la capital de la Costa del Sol.

Resulta verdaderamente curioso y muy triste que las dos celebraciones de mayor esplendor en la capital malacitana, la Semana Santa y la Feria de Agosto, nunca hayan tenido la más mínima repercusión para el sector de los buques turísticos. Teniendo en cuenta que las instalaciones crucerísticas malagueñas están consideradas como una de las mejores a nivel nacional, amén de formar parte del grupo de las más destacadas de toda la cuenca mediterránea, resulta paradójico que los buques de crucero que tantas escalas hacen a lo largo del año, no vengan expresamente a Málaga ni en la Semana de Pasión, ni en la de los festejos de agosto.

Pero centrándonos en los días de Feria (lo que ahora toca), desde siempre, el atractivo de esta fiesta ha pasado desapercibido para las navieras dedicadas al negocio crucerístico. Y aunque sí hay referencias históricas de buques que han atracado en aguas malacitanas durante estos días, muy pocas son las reseñas en las que realmente los barcos han llegado al reclamo directo de estos festejos veraniegos.

El 22 de agosto de 1932, bajo la contraseña de la compañía inglesa White Star Line, el Homeric, llegaba cumplimentando lo que sería su última gran ruta atlántica. Procedente de Tánger y con destino a Argel, este trasatlántico que aún mantenía su tres clases, fondeó en la bahía malagueña trayendo a su bordo a 750 pasajeros. Tras desembarcar en varios botes, los turistas, la mayor parte de ellos de nacionalidad británica, pudieron conocer la Feria acompañados por unos guías contratados por Mac Andrews y Cía., la empresa consignataria del Homeric en Málaga.

Homeric 1

El HOMERIC de White Star Line que llegó a Málaga en la Feria de 1932.

Muchos años más tarde, en concreto el 9 de agosto de 1955, realizando su primera escala malacitana, el buque de bandera francesa Foch, atracaba en el muelle de Cánovas coincidiendo con la Feria malagueña. Procedente de Casablanca y con destino a Marsella, el barco de la Compañía de Navegación Paquet, que traía 100 pasajeros en ruta por el Mediterráneo, permaneció amarrado casi dos jornadas, saliendo en la noche del día 10 mientras se ejecutaba desde el puerto un castillo de fuegos artificiales.

Y aunque existen muchas llegadas de barcos turísticos durante los días de Feria, quizás, estas dos referencias son las más claras al respecto de buques que sí escalaron en Málaga al reclamo de los festejos de agosto.

Con estos pobres antecedentes, la realidad que hoy les expongo sobre la nula repercusión que la Feria malagueña tiene sobre los barcos turísticos, muy bien se puede apreciar en las estadísticas de las escalas efectuadas en la última década. Teniendo en cuenta que entre los años 2008 y 2013 uno de los barcos atracados durante los jornadas de Feria (en cada uno de estos años), lo hizo el viernes de los fuegos y se marchó antes del inicio oficial de ésta, la mayor repercusión crucerística durante los festejos de agosto se produjo en 2012, año en el que siete buques cumplimentaron un total de ocho atraques.

Balance de una decada*Una escala se realiza el viernes de los fuegos y el barco se marcha antes del inicio de la Feria.

Frente a estas reveladoras cifras, y dejando a un lado la estacionalidad, lo que sí queda claro es que la calificada como Feria del Sur de Europa poco interesa a las navieras que durante el resto del año traen a sus barcos turísticos a Málaga.

Y aunque para estas compañías sería muy complejo desembarcar a cientos o miles de pasajeros ya sea en la Feria del Centro o en el Cortijo de Torres, lo que sí es una realidad, y aquí había que acordarse de qué tipo de promoción turística se hace desde las instituciones oficiales, es que cada vez hay menos buques de crucero que amarran en el puerto durante estos días. Por cierto, este año sólo vendrán tres en un mismo día; y el que más tiempo permanecerá atracado se marchará a las siete de la tarde.

“LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas  18 de agosto de 2015.