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Carpas

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de agosto de 2011 a las 9:39

Sin entrar en la polémica de las carpas provisionales que, situadas frente a la estación marítima norte, se están empleando para recoger las maletas de los turistas que van a embarcar; hoy les hablaré de las más curiosas carpas que se han podido ver en el puerto de Málaga durante los últimos años.

Dejando a un lado las que algunos buques instalan a pie de muelle, o las que en el pasado los portuarios montaban para diversos usos (ya les hablé de estos tenderetes), quizás, la carpa más conocida en el puerto malagueño, sea la que año tras año se monta con motivo de la Operación paso del Estrecho. Y aunque esta instalación provisional sea el principal referente, la carpa por excelencia, fue la que en 1998 se montaba en el muelle número dos.

Teniendo en cuenta que el muelle de Guadiaro (el nº 2) era, en la década de los noventa, el más transitado por la gran mayoría de los buques de crucero que venían a Málaga; y teniendo en cuenta también, que por aquellos años, muchos barcos realizaron frecuentes embarques y desembarques parciales, los responsables del puerto, decidieron instalar un par de carpas situadas al principio y en la medianía de este muelle. Aquellas estructuras que, curiosamente, carecían de la calidad de provisionalidad que habitualmente tienen las carpas, fueron usadas para casi todo. Después de unos años de mucha actividad, se podría destacar el uso que en 1999 se les dio durante las 27 semanas que el buque de crucero Sapphire escaló con embarques y desembarques completos, las  dos carpas, de las cuales, una se reconvirtió en un conjunto de pequeñas casetas, se mantuvieron activas hasta el año 2004, fecha en la que la demolición del silo llevó a su desmantelamiento.

Vista parcial de las carpas instaladas en el muelle número dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (16 de Agosto de 2011).

Contenedores…sí

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de junio de 2011 a las 8:48

Sin entrar en consideraciones al respecto de si la gestión ha sido o no la correcta, y dejando a un lado determinadas actitudes de euforia e incluso altanería que la terminal de contenedores tenía cuando todo iba bien, lo que sí está claro, y esta es la triste realidad, es que la marcha de Maersk Line constituye una verdadera catástrofe para el puerto de Málaga.

Con el tráfico de graneles sumido en un profundísimo coma del que será muy complicado salir; y  ahora, sin contenedores, el puerto malagueño se queda sólo con el exitoso movimiento de buques de crucero, amén de algún que otro goteo vario y las líneas regulares de pasaje y carga que enlazan  Málaga con Ceuta y Melilla.

Y aunque los que trabajan y conocen el sector marítimo-portuario lo saben (y lo saben muy bien), hoy, desde esta columna, me permito recordar; especialmente a todos aquellos que de una u otra forma han criticado, desde el más absoluto desconocimiento, que las grúas de contenedores afeaban el Skyline malagueño o que los polvos de los graneles ensuciaban sus ventanas y balcones, que Málaga, es lo que es gracias al puerto.

Parcelar en exclusividad el negocio marítimo malagueño a los buques de crucero, sería, sin lugar a dudas, un  grandísimo error.  Y aunque esto lo saben muy bien los gestores del puerto, y el hecho de que ahora sólo nos queden los turistas, únicamente atiende a que los graneles no levantan cabeza y los contenedores se han marchado, Málaga, cuanto antes, debe recuperar y consolidar alguno de estos dos tráficos, si no lo dos.

Teniendo esto en cuenta; y teniendo en cuenta también que el movimiento de contenedores constituye la base fundamental del transporte moderno de mercancías por mar, Málaga, si quiere mantenerse medianamente a flote y subsistir como puerto, tiene la imperiosa necesidad que volver a traer containeros.

Dejándonos de tonterías y hablando de forma clara, lo que deja dinero, dar de comer a muchas familias y genera negocio, son los barcos que cargan y descargan; y si además, hay buques de crucero (tenemos ya el mercado hecho y unas instalaciones inmejorables), mucho mejor.

Con la esperanza de ver muy pronto el muelle número nueve otra vez repleto de buques portacontenedores, y la bahía malagueña con barcos a la espera de operar bajo esas cinco grandes grúas que tanto afean el panorama pero que significan trabajo, permítanme que desde esta columna diga: contenedores sí; y cuantos más, mejor.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (14 de Junio de 2011).

¿Demasiados buques de crucero?

Juan Carlos Cilveti Puche | 30 de marzo de 2011 a las 19:25

Hace unos días, leía un interesante artículo escrito por una de las más reputadas periodistas especializadas en el mundo de los viajes por mar.

Esta señora, ponía sobre la mesa una serie de cuestiones que, sin duda alguna, serán los pilares fundamentales sobre los que se basará el futuro (más o menos exitoso) del mercado y la industria crucerística internacional.

La primera de estas consideraciones, hacía referencia a que en la actualidad, la flota mundial de buques de crucero está alcanzando unas cotas límite. Con serios problemas para vender barcos relativamente jóvenes (y eso que el mercado de segunda mano siempre ha sido un buen negocio), y con un plantel de nuevas construcciones bastante fluido (a pesar de la crisis internacional), el número de buques turísticos que surca los mares está alcanzando cifras excesivas.

Ante esta situación; y ya atendiendo a una segunda consideración, se plantean dos importantes problemas:

1º Llenar los barcos.

2º  Coordinar itinerarios atractivos.

Al respecto del primer problema, y aunque la política general de las compañías dedicadas a este sector, es la de apostar  los por grandes hoteles flotantes, el tener que ocupar barcos con cifras que superan los dos mil pasajeros, supone una seria complicación.

Y aunque a barco más grande más posibilidades de negocio (más bares, más restaurantes, y más lugares de ocio tarifables), la rentabilidad de demasiados mega buques comienza a generar determinadas dudas (muchos gastos directos o indirecto de personal, mantenimiento, etc.).

Ante eso, y con opciones para llenar barcos a base de reducir tarifas, las cuentas, algunas de ellas, empiezan a no salir.

Y con el problema de no ocupar los barcos con unas cifras de pasajeros rentables, se plantea un segundo problema; el de ofrecer itinerarios y puertos atractivos que permitan albergar buques de gran porte.

Con una saturación importante en la gran mayoría de los más significativos puertos dedicados casi en exclusividad a este tipo de tráficos; puertos pequeños que podrían ser una alternativa, se ven obligados a tener que rechazar escalas o a planificar obras que permitan el acceso de grandes barcos y grandes cantidades de pasajeros.

Con este panorama; el sector crucerístico, según la opinión de esta considerada periodista, podría comenzar a modificar un tanto su filosofía.

Sólo tres escalas

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de marzo de 2011 a las 9:15

Hace unos días, un amigo me remitía la foto de un buque de crucero que  llegaba remolcado a las aguas turcas de Aliaga. Varios días después, una nueva foto enviada, me mostraba cómo este buque había sido varado en las playas de esta localidad a la espera de que se iniciara su desguace.

El barco en cuestión era el Hermes; un pequeño buque de 90 metros de eslora, 13 de manga y 2.174 toneladas de registro bruto de construcción yugoslava que, tras navegar algunos años como ‘General cargo/Passenger ship’ (nosotros lo denominaríamos buque mixto o ferry), se reconvertía en sus últimos años de vida en un barco para turistas.

Con la historia del final de la vida activa de este barco como pretexto; por cierto, este buque nunca visitó nuestro puerto, hoy les contaré una muy singular curiosidad sobre las escalas malagueñas que realizó su antecesor.

Manteniendo la tradición de perpetuar los nombres de determinados barcos de su flota, la compañía griega Epirotiki, tras comprar un buque construido en 1930 en Escocia y reacondicionarlo, lo rebautizaba en el año 1960 como Hermes (anteriormente esta compañía ya había tenido otro barco con este mismo nombre). Tras navegar durante un tiempo como ferry realizando itinerarios entre puertos de Italia, Grecia, Chipre e Israel, la naviera griega lo reconvertía en buque de crucero; y en abril de 1966, el segundo Hermes atracaba por primera vez en Málaga dentro de un viaje cultural en el cual iban embarcados 337 turistas de nacionalidad alemana. En octubre de aquel mismo año, el Hermes repetía escala; y en abril de 1971, en otro crucero cultural, volvía a visitar nuestro puerto.

Tras esta tercera escala, el segundo Hermes nunca más volvió; pero sí dejó en la historia marítima malagueña un record aun no superado. Con tan sólo tres vistitas, este, ha sido el único buque que hasta la fecha, sólo y exclusivamente nos ha llegado realizando cruceros culturales.

Hermes MH

Imagen del HERMES.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (15 de Marzo de 2011).

Éxito agridulce

Juan Carlos Cilveti Puche | 25 de noviembre de 2010 a las 9:03

Si cualquier empleado del puerto (con mayor o menor responsabilidad), tuviera una varita mágica con la que pudiera modificar los tráficos que llegan a Málaga, sin duda alguna, cambiaría algunos de los 300 buques de crucero que hasta la fecha han llegado este año, por un buen puñado de “mercantes” con  cualquier tipo de carga.

Con los muelles vacíos de barcos, y con el tráfico de mercancías; ya sean carga general, graneles, o carga en contenedores en un estado de coma profundísimo, el éxito crucerístico de este año, se torna en un éxito, cuando menos agridulce.

Con esta triste realidad, y con el agravante de que las previsiones para el próximo año apuntan a mayores éxitos crucerísticos y bastante menos movimiento de carga, nuestro puerto triunfa con los turistas y se hunde en lo demás.

Y aunque la apuesta por los buques de crucero es una apuesta muy meditada y muy bien trabajada (ahora se empiezan a recoger los exitosos frutos de esta labor), la asignatura pendiente para los responsables de nuestro puerto, sigue siendo el tráfico de mercancías.

Un puerto como el de Málaga, no puede ni debe vivir en exclusividad de los barcos de turistas; un mercado, o mejor dicho, un negocio muy voluble y caprichoso que hoy está aquí y mañana tal vez no.

Con la alegría de haber alcanzado las 300 escalas crucerísticas,  y mi más sincera felicitación a todos los que han trabajado para conseguir este record, me quedo con la espinita de la carga. Una agridulce sensación, por otra parte, muy portuaria.

Columna publicada en  el diario de hoy 25 de Noviembre de 2010.

Ayudas

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de noviembre de 2010 a las 9:19

Las enormes dimensiones de los modernos buques de crucero, han llevado a que estos, tengan la  necesidad de instalar una serie de ayudas que les faciliten las maniobras de atraque y desatraque en puerto. Y aunque estas ayudas también se pueden ver en otro tipo de buques (los grandes portacontenedores suelen llevarlas), son los barcos turísticos, los que más han sofisticado estos elementos.

A proa y popa, la gran mayoría de superhoteles flotantes, llevan un pequeño radar; el cual, acompañado de una cámara y un foco de luz, facilita mucho las maniobras de estos enormes barcos.

Pero además de estas ayudas que podríamos calificar como electrónicas, los grandes buques de crucero, han generalizado una plataforma abatible que, situada a proa del barco, en cada uno de sus costados, ayuda al oficial encargado de la maniobra a controlar las distancias a la hora de atracar y desatracar. Curiosamente, esta estructura, que tanta utilidad tiene a proa, a popa no suele existir.

Pero como siempre hay algunas excepciones, les diré que los grandes buques de Royal Caribbean, sí disponen a popa de una estructura similar a las plataformas abatibles que la mayoría de los buques de crucero modernos llevan instaladas a proa.

Las buques de la Clase Voyager de esta compañía (el Adventure of the Seas que está realizando este año cruceros con salidas y llegadas desde Málaga es uno de ellos), presentan un curioso  balconcillo semicircular a modo de púlpito que, debido a la muy especial forma de la popa de estos barcos, facilita las maniobras de atraque y desatraque.

En definitiva; unos elementos de ayuda que, independientemente de su estética, son de mucha utilidad para este tipo de grandes buques.

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Popa del Adventure of the Seas con su púlpito para maniobras.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (16 de Noviembre de 2010).

Para completar este tema les dejo un par de fotos de las plataformas abatibles, para maniobras, que estos barcos llevan a proa.

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Plataformas abatibles para maniobras  del buque de crucero MSC Fantasia.

Como se puede apreciar, ambas plataformas, a cada banda, están abiertas.

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Detalle de una de estas plataformas en el buque de crucero Grand Princess.

¿Excesivamente excesivo?

Juan Carlos Cilveti Puche | 5 de noviembre de 2010 a las 20:26

Hace unos días, leía un curioso artículo de  un periodista que se dedica a escribir de viajes y, especialmente, sobre buques de crucero.

Anne Campbell, que así es como se llama esta señora, mostraba lo que se podría considerar como el  “top cinco” de los camarotes más lujosos que se pueden encontrar en la actualidad en la flota cruceristica internacional.

Y aunque esto de las clasificaciones tiene su truco (algún día les contaré la historia del “finlandés”), lo que la Sra. Campbell escribe, sí que se aproxima mucho a lo que podrían ser los cinco camarotes más lujosos a flote.

Este es el top cinco.

1º SEA CLOUD, Suite del Armador.

El SEA CLOUD es un buque de vela construido en 1931. El camarote del Armador tiene mármol de Carrara, accesorios de oro en el baño, maderas nobles, muebles de época, etc. Un crucero de una semana para dos personas ocupando este camarote (suite) ronda los 10.000 Dólares. La suite tiene 441 metros cuadrados.

Sea Cloud blog

Sea Cloud Owner Suite blog

2º QUEEN MARY 2, Suite Balmoral.

Además de la decoración, la suite incluye un mayordomo personal; amén de una serie de servicios sólo accesibles a los pasajeros que ocupan suites similares: masaje, spa, restaurante, compras, etc. La suite tiene 209 metros cuadrados y el coste de un viaje de siete días para dos personas, sale por 44.927 Dólares.

QM2 blog

QM-2 Balmoral blog

3º OCEANIA MARINA, Suite del Armador:

Este barco aun no está navegando (está en su última fase de armamento). Esta suite de 185 metros cuadrados lleva una decoración exclusiva con telas de Ralph Lauren, el balcón privado del que dispone, según parece, es uno de los de más grandes que se pueden encontrar a bordo de un buque de crucero. Los que puedan permitirse pagar (precio para dos personas en un viaje de 12 días) los 32.000 Dólares que vale, pueden además, disfrutar de cocina exclusiva elaborada por cocineros de renombre internacional.

Oceania Marina blog

Oceania Marinas blog

4º CRYSTAL SERENITY, Penthouse with Veranda:

Esta suite dispone de 125 metros cuadrados. Su uso incluye también mayordomo, amén de disponer de un amplio balcón-mirador, baño con jacuzzi, zona de entretenimiento privado, etc. Un viaje para dos personas en un itinerario de 12 días sale por 68.800 Dólares.

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Crystal Serenity Penthouse Veranda blog

5º SILVERSEA CRUISES, Suite Silver.

Esta suite, es más o menos genérica en la mayoría de los buques de Silversea Cruises. 65 metros cuadrados, dormitorio, comedor, vestidor y salón. Balcón. Mármol en el baño y todo tipo de facilidades añadidas. Un crucero de diez días en el SILVER WIND para dos personas ronda los 23.000 Dólares.

Silver Wind blog

Silver Suite blog

Leyendo esto y viendo las imágenes, ¿No les parece todo excesivamente excesivo?

A mí, para tratarse de un barco y de unas simples vacaciones sí.

Dos coincidencias

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de septiembre de 2010 a las 12:33

Aquel hecho de diciembre de 1976, además de tener una considerable repercusión local, también trascendió a la prensa nacional e internacional. El buque de crucero Golden Odyssey, considerado por entonces como uno de los más selectos barcos para turistas de la época, arribaba a Málaga como consecuencia de un fuerte temporal mientras navegaba por el Mediterráneo realizando uno de sus exclusivos cruceros entre las islas griegas y la costa Oeste de los Estados Unidos.

Sin ningún tipo de desperfecto estructural, y sólo con el susto de sus pasajeros y  una espectacular abolladura en el pico de su proa provocada por un pantocazo (un golpe del barco contra la mar), el Golden Odyssey, tras permanecer dos días en Málaga continuó su viaje.

Muchos años más tarde, en concreto el 31 de octubre de 2004, atracaba en el muelle de Levante el buque de crucero Black Watch. Procedente del puerto británico de Dover, este veterano barco de la contraseña de Fred Olsen, lucía en el pico de su proa una abolladura similar, aunque de mucho menor importancia, que la que años atrás le produjo la mar al Golden Odyssey.

Pero independientemente de esta circunstancia, la casualidad, ha llevado a  que estos buques, además de por un similar incidente en una pelea con la mar, tengan otro punto en común. Con una diferencia de dos años en su fecha de construcción, estos barcos, sin haber pertenecido a una misma naviera, a lo largo de su historia, han compartido, en parte, un mismo nombre. Mientras que el Golden Odyssey se llamaba así entre los años 1974 y 1994, el Black Watch, durante un par de años, en concreto entre 1994 y 1996 se denominó Star Odyssey. Dos coincidencias que unen a dos barcos muy diferentes.

Black Watch proa blog

Abolladura en el pico de la proa del BLACK WTACH.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicado en la página Marítimas (14 de Septiembre de 2010).

Como complemento a esta columna, les dejo dos fotos; una del ASTRA II (antiguo GOLDEN ODYSSEY) y otra del BLACK WATCH.

Como podrán apreciar, son dos barcos muy diferentes, aunque ambos tienen unas proas muy lanzadas, algo muy común en la mayoría de los barcos construidos en los setenta.

Astra II blog

ASTRA II (antiguo GOLDEN ODYSSEY).

Black Watch blog

BLACK WATCH con la proa abollada.

Bicicletas

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de septiembre de 2010 a las 9:08

Aunque les parezca un tanto extraño, las bicicletas, siempre han estado muy vinculadas al mundo marítimo. Particularizando en el ámbito portuario, años atrás, estos vehículos constituyeron para muchos una herramienta de trabajo de muy útil para moverse por los muelles.

Entre los muchos portuarios malagueños que usaron bicicletas para deambular por el puerto, en primer lugar habría que recordar a los carabineros. En las décadas de los años cuarenta y cincuenta, se hicieron muy famosos en el puerto de Málaga unos triciclos que con un cajón en su parte delantera, servían para realizar todo tipo de pequeños portes. De entre todos estos, quizás, el más popular fue uno que efectuaba servicios de tintorería rápida. Años más tarde (y esto duró hasta hace muy poco tiempo), los amarradores también usaron bicicletas para desplazarse por los muelles.

En la actualidad, estos vehículos han debajo de ser usados por los portuarios, y sólo se pueden ver bicicletas en los muelles como instrumentos de ocio.

Al respecto de esto, curiosamente, han sido los buques de crucero los que han vuelto a traer las bicicletas a los puertos. Ofreciendo a sus pasajeros excursiones sobre dos ruedas, estos barcos, han retomado una imagen que ya se había perdido.

Y aunque muchos barcos ofrecen esta actividad, son los Aida (esos buques dedicados al mercado alemán que lucen unos labios rojos pintados en su proa), los que más implicados están con el turismo ciclista.

En cada una de sus escalas, tras desembarcar un buen número de bicicletas, varios grupos de turistas salen de nuestro puerto para conocer la ciudad sobre dos ruedas. Las bicicletas, de una forma muy diferente, han vuelto a circular por los muelles.

Bicicletas Aidacara 5-IV-09

Turistas del AIDACARA preparados para una excursión ciclista.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicado en la página Marítimas (7 de Septiembre de 2010).

Los buques de crucero ignoraron la Feria

Juan Carlos Cilveti Puche | 24 de agosto de 2010 a las 9:53

Un excesivo triunfalismo crucerístico otorga a unas escalas turísticas una relación inexistente con los festejos de Agosto. De los cinco que llegaron, en sólo uno el pasaje tuvo tiempo real de vivir el ambiente.

Días antes de comenzar nuestros festejos de agosto, todos los medios de comunicación malagueños, se hacían eco de la siguiente noticia: Cinco buques de crucero visitarán Málaga durante la semana de feria. Y como apostilla a este titular, se hacía referencia a los miles de pasajeros y tripulantes que vendrían a bordo de estos barcos.

Y aunque esta noticia es totalmente cierta; efectivamente, durante la semana de feria han llegado cinco buques de turistas (siendo rigurosos habría que decir que los barcos han sido cuatro, ya que uno de ellos ha repetido), la idea general de que todos estos barcos escalaban al reclamo de nuestros festejos de agosto, no es del todo verdadera.

Pormenorizando y analizando en conjunto las escalas de estos buques, sólo uno, o si me apuran dos, han podido tener a nuestra feria como un atractivo más, de casualidad, en el paquete de posibles actividades realizables en la ciudad de Málaga.

El Adventure of the Seas, con escalas semanales cada sábado desde el pasado 26 de junio (escalas con embarque y desembarque completo del pasaje), para nada ha llegado a nuestro puerto al reclamo de la feria. El Pacific Dream, independientemente del incidente por el que ha cancelado varias de sus escalas malagueñas, con una operativa similar al Adventure, tampoco nos llegaba para ofrecer a sus pasajeros farolillos, vino o baile. En ambos casos, los turistas desembarcados, ya con su viaje finalizado, se marchan a casa; mientras que la mayor preocupación de los que inician aquí su crucero, era embarcar y empezar a disfrutar al instante de sus vacaciones. En estos casos, no hay demasiado tiempo para excursiones o visitas programadas de ambiente.

Pacific Dream blog

PACIFIC DREAM atracado en Málaga.

El tercer buque en discordia, el Louis Majesty, realizando desde el 22 de junio escalas semanales todos los martes, tal vez haya podido ofertar a sus pasajeros en tránsito algo de feria. Teniendo en cuenta que el barco atraca sobre las seis de la tarde y se marcha a las doce de la noche (una hora antes todos a bordo), tampoco las posibilidades son demasiado excesivas.

Con todo esto, de las cinco visitas realizadas por cuatro buques diferentes entre los días 14 y 21 de agosto (la semana de feria), sólo un buque, el Aidavita con una larga escala de once horas, ha podido ofrecer a sus pasajeros la posibilidad de disfrutar de un rato de fiesta.

Teniendo en cuenta el exitoso año crucerístico que nos espera, amén del buen trabajo que desde el puerto y desde fuera de él se está haciendo para, como alguien diría, consolidar a Málaga (que ya lo está) como un puerto para barcos turísticos, me parece verdaderamente absurdo lanzar a los cuatro vientos noticias como estas; informaciones cargadas de un triunfalismo fuera de lugar, que afortunadamente, hoy por hoy, Málaga como puerto de buques de crucero no necesita.

Con un tráfico turístico estabilizado que tiende a la desaparición de la estacionalidad; muy pronto las dos temporadas crucerísticas malagueñas (la de Primavera y Otoño) se convertirán un continuo durante todo el año, intentar subir al carro de este éxito a la feria (también se podría decir lo mismo de la Semana Santa), raya en la frivolidad. Si todo marcha como hasta ahora, y no morimos de éxito, muy pronto, las dos semanas grandes de nuestra ciudad estarán plenamente integradas en la oferta crucerística de Málaga, y no habrá que hacer encajes de bolillo vendiendo informaciones que chirrían.

Las cifras crucerísticas de la Feria 2010.

Fecha Buque Escala Desembarque Embarque Tránsito
14  Agosto Adventure of the Seas 05:25/17:10 3.500 pax*. 3.500 pax. 0
15  Agosto Pacific Dream 09:20/13:00 1.200 pax. 0 0
17  Agosto Louis Majesty 18:05/23:55 0 0 1.500 pax.
19  Agosto Aidavita 07:40/18:00 0 0 1.538 pax.
21  Agosto Adventure of the Seas 05:25/17:00 3.500 pax. 3.500 pax. 0

 *Pax: Pasajeros.

Artículo “LA MAR DE HISTORIAS” publicado en la página Marítimas (24 de Agosto de 2010).