Archivos para el tag ‘“La mar de historias”’

Ortografía

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de agosto de 2017 a las 9:38

Hace unos años, en esta misma columna bajo el titulo Acentos, les contaba cómo muchos buques de bandera española mostraban faltas de ortografía en sus nombres. Esta circunstancia que de forma genérica ha hecho desaparecer las tildes, sin ningún tipo de reconocimiento oficial, se ha ido perpetuando con el paso del tiempo en base a dos hechos que podrían explicar esta singularidad.

La errónea permisividad que ha liberado de acentos a las letras mayúsculas, y sobre todo, la concesión que se ha hecho al idioma inglés, son las causas fundamentales por las que muchos de los barcos españoles que navegan por el mundo lo hagan luciendo en sus cascos faltas de ortografía.

Y si bien existen algunas excepciones (afortunadamente cada vez se ven más buques con sus nombres correctamente escritos), hoy les contaré una verdadera curiosidad que combina lo correcto e incorrecto.

Habitual en aguas malacitanas desde hace algunos años, la patrullera oceánica de la Guardia Civil Rio Miño muestra una singular dualidad ortográfica digna de ser mencionada. Manteniendo en ambas bandas a popa su nombre sin que aparezca la correspondiente tilde en la palabra río, en la lona que cubre su escala, sí que se puede ver la correcta acentuación de este vocablo.

Y aunque esto que les cuento carece de importancia (hasta cierto punto), resulta curioso que en un barco de la Benemérita, que tan cuidadosa es para todos los detalles, nadie haya reparado en esta circunstancia; una singularidad repetida en otros buques de esta institución que  explica a la perfección la relajación generalizada que existe a la hora de escribir de forma correcta los nombres en castellano de los barcos que navegan con bandera española.

IMG_20170813_105828RIO MIÑO (sin acento) a popa.

IMG_20170813_105904RÍO MIÑO (con acento) en la escala real.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 15 de agosto de 2017.

Domingos de procesión

Juan Carlos Cilveti Puche | 8 de agosto de 2017 a las 9:35

Desde hace algunos años, cuando llegan estas fechas, no me resisto a escribir algo sobre la procesión marítima que, con salida desde el puerto, pasea por la bahía malacitana a la Virgen del Carmen. Aun con el recuerdo del cortejo de 2016 que, debido al mal estado de la mar tuvo que ser acortado, la salida celebrada hace no demasiados días, ha participado de una curiosa circunstancia que ya se repitió en 2006.

Manteniendo una muy acertada normativa que reduce la capacidad de personas que pueden subir a bordo del remolcador donde va embarcada la patrona de los hombres de la mar, la procesión, seguida por un cada vez más reducido número de embarcaciones (una tónica que se viene repitiendo desde hace ya varios años), cumplió con su habitual programa; un itinerario que se escenificó sin ningún tipo música y en el que no faltó  el encuentro con la imagen de la Virgen del Carmen submarina que está situada frente a las playas malagueñas.

Pero con independencia de todo lo que les acabo de contar, la celebración marítima que este año ha realizado la cofradía  carmelitana, ha puesto de manifiesto una curiosa circunstancia que, aún siendo o pareciendo un tanto absurda, se ha convertido en una tradición de años.

Con la costumbre de realizar la procesión que sale del puerto (la que se ha venido en llamar oficial) en la jornada dominical que sigue al día de la patrona, este año, el calendario ha hecho coincidir el 16 de julio en domingo. Ante esta circunstancia, quizás, lo más lógico hubiera sido celebrar este cortejo en su fecha; un hecho que, de forma puntual y sin tener que romper la tradición, habría unificado todas las salidas procesionales que sacan a la mar a la Virgen del Carmen.

Procesion Virgen del Carmen 23-VII-201718Procesión de la Virgen del Carmen del pasado 23 de julio.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 8 de agosto de 2017.

El más grande

Juan Carlos Cilveti Puche | 1 de agosto de 2017 a las 12:32

El jueves 20 de julio de 2017, pasará a la historia del puerto por ser el día en el que atracó el mayor petrolero que hasta la fecha ha visitado los muelles malacitanos. Con el recuerdo del último buque que en diciembre del año 2000 operó en la línea submarina que desde la bahía transvasaba crudo a tierra, la llegada de este petrolero constituye toda una curiosidad.

En ruta desde un puerto ruso a Venecia, el petrolero de bandera maltesa Minerva Pisces recibía la orden de entrar en Málaga para descargar 10.000 toneladas de fuel. Con 244 metros de eslora y 42 de manga, este buque construido en Corea del Sur en 2008, llegaba a aguas malacitanas para atracar en el muelle número nueve. En una tarde ventosa donde el Poniente levantaba olas de algo más de un metro, los remolcadores Vehintiocho y Vehintinueve colocados respectivamente a proa y popa del petrolero comenzaban a  maniobrar con este barco de 57.135 toneladas de registro bruto.

Muy lentamente, el Minerva Pisces entraba por la bocana e iniciaba un complicado atraque que debía posicionarlo entre dos buques que se encontraban situados en el muelle número nueve. Después de algo más de dos horas de maniobra,  el mayor petrolero entrado hasta la fecha en Málaga quedaba amarrado y listo para comenzar su descarga.

Y aunque las estimaciones del transvase de carburante a tierra apuntaban a diez horas, finalmente, la operativa se prolongó, y el Minerva Pisces liberado de 10.000 toneladas de fuel dejó las aguas malagueñas a primeras horas de la tarde del viernes 21 de julio.

Un atraque inesperado que nos permitió ver a un gran petrolero; un buque muy similar a los que, hace ya de esto muchos años, fondeaban en la bahía malacitana.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPetrolero MINERVA PISCES llegando al puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 1 de agosto de 2017.

Plastificado

Juan Carlos Cilveti Puche | 25 de julio de 2017 a las 10:03

En enero de 1998 visité el buque Danica Violet que llegaba  al puerto malagueño para cargar  dolomita. Aquel embarque, el primero que realizaba de una forma exhaustiva a un barco que no era de pasaje,  me sirvió para aprender  cómo se realizaban las operativas de carga y descarga. Aunque muchas fueron las cosas que me sorprendieron, la que más me llamó la atención, fue  cómo se cerraba todo el barco mientras se llenaban o vaciaban las bodegas. En este caso que les cuento, al estar operando con  dolomita (una mercancía muy polvorienta), el Danica Violet que estaba atracado en el muelle número seis, permanecía cerrado a cal y canto para evitar que los residuos volátiles de esta mercancía  se apoderaran de todo el barco.

Hace unos días, al muelle número nueve llegaba el bulk carrier de bandera maltesa Manna para cumplimentar un embarque de clinker. Con sus cinco bodegas abiertas, este carguero que llevaba protegidas con lonas unas grandes cucharas que iban estibadas en su cubierta, antes de iniciar la maniobra de carga, cubría de igual forma sus botes salvavidas; una medida de protección ante la  atmósfera polvorienta producida por el embarque de una mercancía de estas características.

Pero además de todo esto, la tripulación de este bulk carrier de 190 metros de eslora construido en Japón en el año  2005, había tomado otra curiosa medida de protección. En su mástil, los dos radares habían sido literalmente plastificados.

Y si bien los radares pueden tener fundas o unos paneles frontales los preserven de posibles deterioros, las nada ortodoxas envolturas plástica de Manna constituyen una verdadera rareza; una imagen que nunca había visto y que por suerte pude fotografiar.

OLYMPUS DIGITAL CAMERARadares del MANNA cubiertos con plásticos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 25 de julio de 2017.

Barcos de ganado

Juan Carlos Cilveti Puche | 18 de julio de 2017 a las 8:28

Si se realizara una clasificación de los barcos que con menos frecuencia se ven en el puerto, los buques dedicados al transporte de ganado o livestock carriers estarían entre los primeros puestos esta lista. Ratificando esto que les digo, en el registro de los buques que han entrado en Málaga en los últimos cien años, sólo hay reseñados seis atraques de este tipo barcos; un número que los convierte en una verdadera rareza en aguas malacitanas.

Después de las tres escalas que entre los meses de febrero y mayo de este año realizó el buque Yosor; un livestock carrier que sin animales a bordo vino para cargar y descargar pienso, hace algo menos de dos semanas, el Kenoz atracaba en el muelle número siete para cumplimentar una operativa similar.

Construido en Finlandia en 1970 y bautizado como Hoegh Pride, este barco, después de navegar como granelero bajo la contraseña de una naviera noruega y ser alargado trece metros en 1976, en el año  1982 era transformado en unos astilleros de Alemania en un buque para el transporte de ganado. Rebautizado como Corriedale Express luciendo primero el  pabellón de Panamá y  luego el de Filipinas, en 2004 era comprado por una multinacional de origen jordano dedicada al negocio de la carne y las pieles. Renombrado como Kenoz y luciendo otra vez la bandera panameña, este buque con capacidad para transportar 9.000 cabezas de ganado, llegaba  hace unos días a Málaga para cumplimentar un embarque de pienso a granel, en sacos y compactado. Una carga que procedente de una factoría ubicada en la localidad cordobesa de Santaella servirá para alimentar a un cargamento de animales que, embarcados en el puerto egipcio de Port Said,  viajan con destino a Brasil.

OLYMPUS DIGITAL CAMERABuque de ganado KENOZ cargando pienso en el muelle siete.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 18 de julio de 2017.

Al desguace

Juan Carlos Cilveti Puche | 11 de julio de 2017 a las 9:40

Esta pasada semana, uno de los principales especialistas mundiales en el desguace de barcos, publicaba la foto de un buque varado en las playas turcas de Aliaga esperando para ser desguazado. Este barco, no es otro que el Efendi Baba, un carguero que durante varios meses permaneció atracado sin actividad  en los muelles malacitanos.

Cargado de raíles de tren y planchas de acero, este buque, tras quedarse sin propulsión en un viaje entre el puerto ruso de Belgorod y Bilbao, el nueve de febrero de este año llegaba a Málaga auxiliado por el remolcador Vigilant. Después de atracar en el muelle de Levante, la compañía propietaria de este barco, una naviera con sede en Estambul, iniciaba los trámites para su reparación. Tras barajarse la posibilidad de ser descargado antes de acometer los trabajos sobre la avería de su motor, el tiempo fue pasando, y el Efendi Baba, que ya por entonces estaba en venta, comenzó a cambiar de atraques. Después de sufrir tres enmendadas en el muelle de Levante, necesidades de tráfico interno requirieron que pasara al muelle siete, una maniobra que realizaban los remolcadores Vehintiocho y Vehintinueve el 19 de marzo. Movilizado otra vez más sobre este mismo muelle, el nueve de mayo, el carguero turco volvía atraque de Levante, y todo apuntaba a que este barco construido en Alemania en 1994 y que había navegado con cinco nombres diferentes, permanecería mucho tiempo en Málaga.

Sorpresivamente, el 11 de mayo, el remolcador Vehintisiete se lo llevaba a Bilbao para ser descargado. Tras aquella operativa, remolcado en esta ocasión por el Monte da Luz, otro viejo conocido malagueño, el Efendi Baba viajaba a las playas turcas de Aliaga donde en breve será desguazado.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEFENDI BABA atracado en el muelle de Levante en febrero de este año.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 11 de julio de 2017.

La goleta XARIFA

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de julio de 2017 a las 8:43

Hoy les hablaré de un velero que hace unos días atracó en el puerto; una goleta de tres mástiles y 90 años de edad cargada de historia y nombres propios. Construida en 1927 en los astilleros británicos J.S. White & Co., el primer propietario de este barco fue Franklin Morse Singer, un regatista hijo del creador de las máquinas de coser Singer y de la modelo que sirvió de inspiración para la Estatua de la Libertad. Bautizada como Xarifa, esta goleta de 50 metros de eslora, entre 1930 y 1951 cambio en varias ocasiones de armador, llevando durante estos años los nombres: Erasing, Radiant, Oiseau Blanc, Georgette y Capitana. Usado fundamentalmente como yate privado, además de cómo pesquero, buque oceanográfico y escenario para el rodaje de diferentes películas, por la cubierta de teca de este velero que inspiró una biografía sobre Cristóbal Colón que ganó el premio Pulitzer en 1943, pasaron personajes de la talla de Jacques Cousteau, Orson Welles, Jeanne Moreau o Rainiero de Mónaco que, en 1960, consiguió que esta goleta que volvía a lucir su nombre original, asentara su base en el principado y se convirtiera en un lugar de referencia para la diplomacia y la alta sociedad internacional

Tras permanecer en aguas monegascas hasta 2008 y ser durante algunos años la residencia del multimillonario italiano Carlo Traglio, en 2012, el Xarifa era comprado por una empresa que lo restauraba y reformaba en 2012 en unos astilleros de Vigo.

Una histórico velero que durante varios días permaneció atracado en el muelle número uno junto a la bicentenaria Farola; una estancia que como en otras ocasiones he referido al respecto de  determinados barcos con cierta significación, pasó sin pena ni gloria.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAGoleta XARIFA hace unos días en el muelle número uno.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 4 de julio de 2017.

Cuartin y Francia

Juan Carlos Cilveti Puche | 27 de junio de 2017 a las 17:50

Hace algún tiempo, les hablé  de la denominada Oficina de Anuncios de Vapores, un gabinete situado en el número 1 de la Alameda Principal que se dedicó a gestionar los anuncios que aparecían en la prensa malagueña de las navieras que operaban en el puerto durante gran parte del  siglo XIX.

Aquel floreciente negocio que ya en la década de 1860 aparecía en las guías comerciales malacitanas, siguió creciendo en detrimento de muchas empresas consignarías que, hasta la aparición de esta oficina, eran encargaban de tramitar los anuncios y las notas informativas de las compañías a las que representaban.

Con una significativa cartera de clientes, la Oficina de Anuncios de Vapores, además de gestionar a compañías que tenían agentes en Málaga, también publicitaba a consignatarios y  navieras que operando en el puerto no tenían a un representante de forma oficial.

Uno de los más significativos casos de los que les hablo, lo constituyó la compañía gaditana Cuartin y Francia, una consignataria que trabajó de forma exclusiva con la flota de buques que componían la naviera Vapores de Butler Hermanos.  Realizando viajes desde San Sebastián a Marsella con escalas en la mayoría de los puertos españoles, además de en Cádiz, los vapores de esta compañía: Monarca, Vencedor de Africa, Apóstol, Amalia, Perseverancia, Non Plus Ultra, Buenaventura, Ceres, Capricho y Pensamiento, realizaban paradas dos veces al mes en aguas malacitanas para descargar o cargar cualquier tipo de mercancía.

Una agencia que, aún estando ubicada en Cádiz, usó durante muchos años lo servicios publicitarios ofrecidos por la Oficina de Anuncios de Vapores para aparecer en los diferentes periódicos de la  malagueños época.

Cuartin y FranciaAnuncio de la agencia consignataria Cuartin y Francia.siglo

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 27 de junio de 2017.

El TURAMA

Juan Carlos Cilveti Puche | 20 de junio de 2017 a las 8:40

En 1990, los astilleros finlandeses Rauma Yards entregaban a la compañía Delphin Cruises un pequeño buque de crucero bautizado como Delphin Caravelle. Con 116 metros de eslora y una capacidad máxima para 303 pasajeros en 178 camarotes, este barco, tras fracasar en su planificación de viajes pasaba en 1991 a las manos de la naviera Sally Line que lo  renombraba como Sally Caravelle. Sin demasiado éxito, un año después, el buque era rebautizado como Columbus Caravelle bajo la gestión de la operadora alemana Transocean Tours. Manteniendo oficialmente este nombre pero navegando bajo las denominaciones Lido Star y Ernest Hemingway (toda una rareza), en 1998 se convertía en un casino flotante operando en aguas asiáticas como HongKong Dragon Star y Captain Omar.

Tras esta errática vida de mar, un grupo multinacional compraba el barco para reconvertirlo en un mega yate; una significativa obra que se ejecutaba entre agosto de 2003 y julio de 2004. Rebautizado como Turama, este barco de recreo comenzaba a navegar pudiendo albergar  a 71 pasajeros en una remodelada y lujosa habilitación con 43 camarotes e infinidad de estancias.

Manteniendo parte de su estructura de buque de crucero y con todos los más sofisticados estándares propios de un barco de estas características, el Turama, clasificado en el número 15 de la lista de los más grandes yates del mundo, la pasada semana atracaba en el puerto de Málaga.

Luciendo la bandera de Arabia Saudí, este mega yate matriculado en el puerto de Jeddah, navega por el mundo en régimen de alquiler; una posibilidad para particulares y empresas que dispongan de los 94.000 euros necesarios para embarcarse durante una semana en este viejo buque de crucero.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMegayate TURAMA atracado la pasada semana en el muelle número dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 20 de junio de 2017.

La huelga

Juan Carlos Cilveti Puche | 13 de junio de 2017 a las 8:24

El martes 17 de enero de 2006, la página marítima de este diario abría con el siguiente titular: “La protesta de los estibadores paraliza el tráfico de mercancías en Málaga”.  Bajo este epígrafe, y con una foto de una serie de trabajadores portuarios en actitud de protesta junto a la popa del Ciudad de Valencia (el primer melillero que lució en aguas malagueñas el controvertido logotipo de Acciona Trasmediterránea), esta noticia reseñaba como los 155 estibadores que, por aquellos años componían la plantilla de trabajadores de la carga y descarga malacitana, protestaban junto al colectivo europeo frente a una directiva comunitaria que pretendía la privatización del sector.

En aquella ocasión, la huelga afectó considerablemente a la gran mayoría de las empresas portuarias malagueñas; un acción que inmovilizó por completo el activo tráfico de contenedores que existía por entonces, amén de frenar una serie de operativas de carga y descargas previstas  y paralizar por completo la línea regular que enlaza con Ceuta y Melilla.

Manteniéndose únicamente para Trasmediterránea unos servicios mínimos  que sólo se cubrieron en  un 60%, aquel paro europeo se diluyó,  y una serie de promesas políticas en cada uno de los países de la Unión facilitaron una serie de acuerdos más o menos satisfactorios para la gran mayoría del colectivo de estibadores del Viejo Continente.

Casi diez años después, y tras varios avisos de paros cancelados en el último momento, los trabajadores malacitanos de la estiba, al igual que el resto de sus  compañeros españoles, otra vez está en lucha. Una complicada huelga a la que muy bien se le podría aplicar aquel refrán que dice: “De aquellos polvos vienen estos lodos”.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPancarta de protesta de los estibadores malagueños.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 13 de junio de 2017.