Archivos para el tag ‘“La mar de historias”’

El más resistente

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de octubre de 2017 a las 9:00

Hace unos días, llegaba al puerto uno de esos super yates que no pasan desapercibidos y que nos hacen pensar en las listas o clasificaciones de los barcos privados de recreo más grandes y lujosos del mundo. El yate del que les hablo se llama Ulysses, y fue construido entre los  años 2014 y  2015 los astilleros noruegos Kleven Marine por encargo de un empresario neozelandés de que pagó por él 200 millones de dólares.

Manteniendo la habitual nómina de los más reputados ingenieros, arquitectos y diseñadores internaciones de yates, el Ulysses de 107 metros de eslora y 5.937 toneladas de registro bruto, participa de todos y cada uno de los estándares de los grandes buques privados; unas especificaciones que, sin olvidar el helipuerto, contabilizan salones, piscinas, salas de ocio, deportes acuáticos, además de 15 selectos camarotes que permiten albergar a un total de 30 pasajeros.

Y si bien estas características, en mayor o menor medida, resultan comunes a los grandes yates, les diré que el Ulysses, que hace varios de meses fue reformado para incrementar sus especificaciones, participa de una peculiaridad que lo hace destacar del resto de los más exclusivos barcos privados de recreo.

Clasificado como un yate de expedición, una novedosa modalidad donde priman diseños que permitan realizar largas navegaciones en climas extremos teniendo como prioridad la reducción del consumo de combustible, en 2016, el Ulysses, que está en el cuarto lugar de la lista internacional de este tipo de buques, fue considerado como el yate con el casco más resistente y mejor construido de toda la flota de barcos de recreo del mundo; un consideración que nada tiene que ver con los lujos que se lleven a bordo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAYate ULYSSES atracado ayer en el pantalán de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 17 de octubre de 2017.

Otra primera escala

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de octubre de 2017 a las 9:01

El jueves 23 de abril de 1998 llegaba por primera vez al puerto el buque de crucero Renaissance Seven. Mientras lo fotografiaba atracando en el muelle número dos, tuve la misma sensación que había experimentado al ver a sus cinco gemelos que con anterioridad habían escalado en aguas malacitanas. Aquel barco construido en Italia entre 1987 y 1991, daba la impresión de ser un buque muy mal cuidado; un elegante y exclusivo yacht cruise que había venido a menos. Después de cumplimentar cuatro escalas más en Málaga, este barco comenzó una tortuosa carrera de alquileres y cambios de nombres, regresando a los muelles malagueños en abril de 2005 rebautizado como Corinthian II. Con su casco pintado de azul y tras haber sufrido una significa reforma, aquel yacht cruise fue reconvertido en un buque de expedición; un hecho que reactivó la vida de este pequeño buque de 90 metros de eslora con capacidad para 120 pasajeros.

Combinando itinerarios por el Mediterráneo con rutas polares, en 2014 el barco era adquirido por una compañía que, en propiedad y en régimen de alquiler, gestiona una importante flota de pequeños buques que ofrecen viajes muy diferentes a  los habituales recorridos que realizan las principales navieras del mercado crucerístico internacional.

Después de sufrir en  el año 2016 una multimillonaria transformación y tras ser rebautizado como Hebridean Sky, este barco llegaba hace unos días a Málaga antes de comenzar una campaña que lo llevará por los mares más fríos del mundo.

Un buque que con algo más de 25 años de vida regresa al primer plano de los barcos dedicados a las exploraciones; una interesante historia de mar en la que el puerto malagueño ha estado presente.

IMG_2229HEBRIDEAN SKY en su escala en Málaga este pasado fin de semana.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 10 de octubre de 2017.

El recibimiento chino

Juan Carlos Cilveti Puche | 3 de octubre de 2017 a las 8:45

Cuando dentro unos cuantos años algún historiador indague sobre los tráficos en el puerto de Málaga en 2017, con sorpresa se topará con la visita del buque hospital chino He Ping Fang Zhou. Y digo con sorpresa, ya que esta escala de descanso acontecida entre los días 10 y 12 de septiembre no tuvo la más mínima repercusión institucional; un hecho que contrasta con  la significación histórica de este atraque (el primero de un buque de la marina de guerra china en aguas malacitanas),  y con la circunstancia de que Málaga fue elegida como único puerto europeo de escala  por sus  instalaciones y su  idoneidad para que la tripulación de este barco pudiera hacer turismo y compras.

Pero dejando a un lado estas consideraciones, hoy les describiré una imagen única; un momento cargado de significados vivido cuando el buque hospital chino llegó a las aguas del puerto. Maniobrando para atracar en el Pantalán de Levante y mientras una banda de música a bordo amenizaba el momento, a pie de muelle, 200 chinos de la colonia malagueña recibían al barco con pancartas y banderas. Esta colorida bienvenida que se completó cuando los mandos del buque bajaron para agradecer la calurosa acogida, constituye una escena nunca vista; un recibimiento sólo comparable a las patrióticas llegadas de los militares que desembarcaron en  el  puerto tras el desastre colonial de 1898 o las clamorosas despedidas de las tropas que participaron en las guerras que a principios del siglo XX España escenificó en el Norte de África.

Una histórica escala que podría haberse rentabilizado más, ya que los chinos vinieron al puerto por sus buenas condiciones, y a la ciudad, por su indiscutible atractivo turístico y comercial.

He Ping Fang Zhou recibimiento  10-IX-173Recibiento con pancartas y banderas al buque hospital chino HE PING FANG ZHOU.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 3 de octubre de 2017.

Histórico al desguace

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de septiembre de 2017 a las 8:54

Hace unos días, recibía la noticia de que uno de los barcos más vinculados a la historia marítima de Málaga de los últimos años, había sido vendido para el desguace. Les hablo del Volcan de Tinache, un buque de carga rodada que durante 14 años, luciendo la contraseña de Marítima Peregar, navegó en línea regular enlazando las aguas malacitanas con los puertos de Ceuta y Melilla.

Construido en los astilleros vigueses Enrique Lorenzo y Cía. entre los años 1981 y 1982,  el Volcan de Tinache, tras operar en el archipiélago canario con los colores de la naviera Armas, llegaba a Málaga en octubre de 1997. Compaginado sus navegaciones a las ciudades autónomas con el Isla de los Volcanes, el otro buque que en aquellos años lucía la contraseña de Marítima Peregar, el Volcan, como popularmente se le conocía, escribió su biografía malagueña con infinidad de anécdotas; unas historias en las que habría que reseñar los rescates de pateras que realizó.

Finalizada su intensa vida malagueña, en abril de 2011 el barco era vendido a una naviera maltesa que lo rebautizaba como Enrica M.,  cambiando su matrícula de Las Palmas de Gran Canaria por la de Panamá. Formalizados todos los trámites, el lunes 18 de abril a las 19:20 horas, este barco, con su nuevo nombre y registro dejaba Málaga con destino al puerto italiano de  Pozzallo.

Conservando la bandera panameña  y después de navegar como Carolyn y Atesbey, el recordado Volcan de Tinache, que en los últimos seis años ha sufrido infinidad de detenciones por reiteradas deficiencias técnicas debidas al escaso mantenimiento que sus armadores le han dado desde que dejó Málaga, espera ahora el momento para ser desguazado en las playas turcas de Aliaga.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAVOLCAN DE TINACHE en su habitual atraque durante 14 años.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 26 de septiembre de 2017.

MATIAS F. BAYO

Juan Carlos Cilveti Puche | 19 de septiembre de 2017 a las 8:59

Hoy les contaré la historia de un buque que, en los primeros años del siglo XX,  fue muy popular en las aguas malacitanas. El Matias F. Bayo era un vapor de 1.358 toneladas de registro bruto y 70,1 metros de eslora. Construido en 1890 en los astilleros  S.P. Austin & Son Ltd. de la localidad inglesa de Sunderlan para la naviera austriaca Gerolimich & Co., este carguero  comenzaba su  vida de mar con el nombre Adriatico. Después de ser comprado en 1899 por  Óscar de Olavarría Lozano y Cía. y ser rebautizado como Matias F. Bayo, este vapor que también navegó bajo las contraseñas gijonesas de V. González y A. López de Haro & Cía., en 1911 era adquirido por la naviera Rodríguez y Cerra, una compañía muy asidua al puerto malagueño. Transportado carga general y con la posibilidad de embarcar a algunos pasajeros que sólo podían viajar en cortos trayectos por las precarias condiciones de habitabilidad del barco, hasta 1914, el Matias F. Bayo cubrió una línea que, con inicio en Barcelona, visitaba semanalmente las aguas malacitanas.

Vendido a la Compañía Gijonesa de Vapores, este buque que siguió manteniendo su nombre, continuó frecuentando Málaga. Ya sin la posibilidad de embarcar pasajeros y navegando en rutas más largas, el Matias F. Bayo pasaba a la Trasmediterránea en 1916, siendo rebautizado como Españoleto y  luciendo la matrícula de Valencia.

Transportando carbón fundamentalmente, los atraques en  los muelles malacitanos se fueron reduciendo, y este vapor, tras ser renombrado como  Maria Dolores era desguazado en Bilbao en 1937. Un muy interesante y a la vez desconocido buque que formó parte de los habituales tráficos en el puerto de Málaga en los primeros años del siglo XX.

Matias F BayoCartel de 1903 anunciando al vapor MATIAS F. BAYO.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 19 de septiembre de 2017.

Bautizado 13 veces

Juan Carlos Cilveti Puche | 12 de septiembre de 2017 a las 8:42

En menos de una semana, el buque de turistas más veterano de la flota crucerística internacional ha visitado dos veces el puerto malagueño. Y aunque quizás sería bueno realizar algún comentario sobre la nula repercusión  que estas escalas han tenido a nivel institucional, hoy volveré a hablarles de este barco; un buque del que ya he escrito en varias ocasiones en esta misma columna.

Construido en Suecia entre 1944 y 1946, este buque iniciaba su carrera de mar en 1948 con el nombre Stockholm. Cubriendo bajo la contraseña de la compañía Swedish America Line una ruta regular entre Gotemburgo y Nueva York, este barco, que estaba considerado como el más pequeño buque de pasaje construido tras la Segunda Guerra Mundial, entraba en el Olimpo de la historia marítima el 25 de julio de 1956 cuando colisionaba y hundía al trasatlántico italiano Andrea Doria.

Reconstruido tras aquel accidente, la carrera del Stockholm se centró en los viajes turísticos por mar. Después de navegar con diferentes nombres y banderas (con algunos visitó el puerto de Málaga), en 2016, este barco recibía su decimotercer  bautismo; una circunstancia única en la historia marítima de todos los tiempo.  Luciendo la bandera de Portugal, el Astoria, que así es como se llama este veterano en actualidad,  trabaja desde hace unos meses para la compañía francesa Rivages Du Monde, un operador dedicado a los viajes turísticos por mar en barcos clásicos.

Dos escalas, una de ellas la primera con este nombre, que, empleando una expresión que ya he referido en otras ocasiones, pasaron sin pena ni gloria. Dos oportunidades que quizás sean las últimas para ver en Málaga al buque más veterano de la flota crucerística internacional.

IMG_0397

El ASTORIA en su primera visita a Málaga el 3 de septiembre.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 12 de septiembre de 2017.

El más lujoso

Juan Carlos Cilveti Puche | 29 de agosto de 2017 a las 9:27

Este pasado domingo, llegó por primera vez al puerto el buque de crucero Silver Muse. En activo desde el mes de abril, fecha en la que realizó su viaje inaugural, este barco construido en los astilleros italianos de Fincantieri para la compañía Silversea Cruises, comienza su vida de mar etiquetado como el buque de crucero más lujoso del mundo.

Y si bien desde hace algunos años, las cifras grandilocuentes lo son todo en la industria crucerística, los números del Silver Muse no podrían competir con los super hoteles flotantes que tan de moda están en el mercado de los viajes turísticos por mar.  Con tan solo 40.700 toneladas de registro bruto y 212 metros de eslora, el nuevo barco de Silversea puede albergar en sus 282 suites a un total de 596 pasajeros, un reducido número si se compara con las miles  de personas que se pueden embarcar en otros barcos turísticos.

Ante esto, y dejando a un lado los múltiples galardones que se repartes todos los años las navieras y empresas dedicadas a la industria crucerísticas; unas menciones que aluden a aspectos tales como: entretenimiento, cocina, actividades o infinidad de categorías que llevan a premiar hasta a la mejor tienda a bordo, en realidad, ¿qué tiene el Silver Muse para estar considerado como el buque de crucero más lujoso del mundo?

Sin tener  muy clara la esta respuesta, tal vez, la exclusividad de este barco podría estar en que no es un buque de crucero al uso. Formando parte del reducido número de barcos que superan con creces los estándares crucerísticos  (otro día les hablaré de cómo están clasificados los buques de crucero), la categoría del más lujosos tal vez sea sólo una muy buena frase publicitaria y  muy poco más.

IMG_0380SILVER MUSE en su primera escala en Málaga este domingo.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 29 de agosto de 2017.

Barcos y pasajeros

Juan Carlos Cilveti Puche | 22 de agosto de 2017 a las 9:51

Hoy me gustaría iniciar mi columna haciéndoles la siguiente pregunta. ¿Qué es más fácil, llenar un barco grande de turistas o uno pequeño?  Y aunque esta cuestión parece obvia, determinadas circunstancias podrían negar la evidencia; un hecho que intentaré explicar poniendo como ejemplo a un barco que desde hace algo más de un mes está visitando de forma regular el puerto de Málaga.

Realizando desde principios de junio  y hasta finales de octubre un itinerario de ocho días denominado Glorias de España y Portugal, el motovelero de bandera griega Pan Ormara II vivió la semana antes de Feria una circunstancia algo extraña.  Con 50 metros de eslora y capacidad para 49 pasajeros repartidos en 25 camarotes de tres categorías diferentes, este buque de dos mástiles integrado en la flota de la compañía Variety Cruises, durante siete días paró su actividad.

Después de haber salido de aguas malacitanas en 29 de julio para realizar un itinerario que debía llevarlo a Motril, Puerto Banús, Gibraltar, Cádiz, Portimao y Lisboa, el Pan Orama II, que tendría que haber realizado otro viaje a la inversa, adelantaba una semana su llegada quedando fondeado en la bahía el domingo seis de agosto. Parado en la mar durante cuatro jornadas, más otras tres en las que atracado pasó por dos muelles diferentes, en la noche del sábado doce de agosto el Pan Orama II salía con 47 pasajeros para cumplimentar otro crucero que lo tienen posicionado en Málaga desde junio.

Ante esto que les cuento y con el añadido de que la ruta de ocho días mencionada cuesta entre 1.990 y 2.990 euros más tasas, quizás, la obviedad de que es más fácil llenar de turistas un barco pequeño que uno grande resulte algo contradictoria.

Pan Orama II 3-VI-17 1º VEZ24Motovelero PAN ORAMA II en uno de sus atraques en el puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 22 de agosto de 2017.

Ortografía

Juan Carlos Cilveti Puche | 15 de agosto de 2017 a las 9:38

Hace unos años, en esta misma columna bajo el titulo Acentos, les contaba cómo muchos buques de bandera española mostraban faltas de ortografía en sus nombres. Esta circunstancia que de forma genérica ha hecho desaparecer las tildes, sin ningún tipo de reconocimiento oficial, se ha ido perpetuando con el paso del tiempo en base a dos hechos que podrían explicar esta singularidad.

La errónea permisividad que ha liberado de acentos a las letras mayúsculas, y sobre todo, la concesión que se ha hecho al idioma inglés, son las causas fundamentales por las que muchos de los barcos españoles que navegan por el mundo lo hagan luciendo en sus cascos faltas de ortografía.

Y si bien existen algunas excepciones (afortunadamente cada vez se ven más buques con sus nombres correctamente escritos), hoy les contaré una verdadera curiosidad que combina lo correcto e incorrecto.

Habitual en aguas malacitanas desde hace algunos años, la patrullera oceánica de la Guardia Civil Rio Miño muestra una singular dualidad ortográfica digna de ser mencionada. Manteniendo en ambas bandas a popa su nombre sin que aparezca la correspondiente tilde en la palabra río, en la lona que cubre su escala, sí que se puede ver la correcta acentuación de este vocablo.

Y aunque esto que les cuento carece de importancia (hasta cierto punto), resulta curioso que en un barco de la Benemérita, que tan cuidadosa es para todos los detalles, nadie haya reparado en esta circunstancia; una singularidad repetida en otros buques de esta institución que  explica a la perfección la relajación generalizada que existe a la hora de escribir de forma correcta los nombres en castellano de los barcos que navegan con bandera española.

IMG_20170813_105828RIO MIÑO (sin acento) a popa.

IMG_20170813_105904RÍO MIÑO (con acento) en la escala real.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 15 de agosto de 2017.

Domingos de procesión

Juan Carlos Cilveti Puche | 8 de agosto de 2017 a las 9:35

Desde hace algunos años, cuando llegan estas fechas, no me resisto a escribir algo sobre la procesión marítima que, con salida desde el puerto, pasea por la bahía malacitana a la Virgen del Carmen. Aun con el recuerdo del cortejo de 2016 que, debido al mal estado de la mar tuvo que ser acortado, la salida celebrada hace no demasiados días, ha participado de una curiosa circunstancia que ya se repitió en 2006.

Manteniendo una muy acertada normativa que reduce la capacidad de personas que pueden subir a bordo del remolcador donde va embarcada la patrona de los hombres de la mar, la procesión, seguida por un cada vez más reducido número de embarcaciones (una tónica que se viene repitiendo desde hace ya varios años), cumplió con su habitual programa; un itinerario que se escenificó sin ningún tipo música y en el que no faltó  el encuentro con la imagen de la Virgen del Carmen submarina que está situada frente a las playas malagueñas.

Pero con independencia de todo lo que les acabo de contar, la celebración marítima que este año ha realizado la cofradía  carmelitana, ha puesto de manifiesto una curiosa circunstancia que, aún siendo o pareciendo un tanto absurda, se ha convertido en una tradición de años.

Con la costumbre de realizar la procesión que sale del puerto (la que se ha venido en llamar oficial) en la jornada dominical que sigue al día de la patrona, este año, el calendario ha hecho coincidir el 16 de julio en domingo. Ante esta circunstancia, quizás, lo más lógico hubiera sido celebrar este cortejo en su fecha; un hecho que, de forma puntual y sin tener que romper la tradición, habría unificado todas las salidas procesionales que sacan a la mar a la Virgen del Carmen.

Procesion Virgen del Carmen 23-VII-201718Procesión de la Virgen del Carmen del pasado 23 de julio.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 8 de agosto de 2017.