Archivos para el tag ‘muelle dos’

Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de noviembre de 2017 a las 9:27

Cuando los diseñadores de este yate finalizaron los trabajos previos a su construcción, definieron a este motovelero como la reencarnación náutica del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Les estoy hablando del My Song, uno de los más modernos y tecnológicos barcos de recreo privado de su clase que existe en la actualidad.

Atracado en el muelle dos con una pequeña avería, este coloso es propiedad del empresario italiano del mundo de la moda Pier Luigi Loro Piana. Construido en los astilleros finlandeses Baltic Yatchs en 2016, el My Song, cuarto yate que ha tenido este armador con el mismo nombre, participa de unas características técnicas que lo hacen único y que ya le han hecho acreedor de un premio internacional.

Fabricado en su totalidad con fibra de carbono, este motovelero de 39’6 metros de eslora y 105 toneladas de desplazamiento (de estas 36 forman parte del lastre situado en su quilla y orza), monta tres velas con una superficie total de 2.210 metros cuadrados; un trapo que supera  a muchos de los veleros clásicos que habitualmente visitan las aguas malacitanas.

Con interiores propios de un gran yate, unas de sus más significativas innovaciones, dejando a un lado su revolucionario sistema de propulsión retráctil, se centra en que sus techos, paredes y suelos están fabricados en su totalidad con lino compactado, un textil nada habitual en este tipo de construcciones.

Y aunque se podrían decir muchas otras cosas de este super yate, vuelvo al apodo literario que sus diseñadores le dieron. Un velero, el Dr. Jekyll, que puede navegar a unos rápidos 16`5 nudos antes de convertirse en Mr. Hyde y surcar la mar a 55,6 kilómetros  por hora, una velocidad propia de un velero de alta competición.

OLYMPUS DIGITAL CAMERASuper velero MY SONG atracado en el muelle dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 28 de noviembre de 2017.

Un yate para reyes

Juan Carlos Cilveti Puche | 31 de mayo de 2016 a las 8:31

Hace unos días, atracaba en el muelle número dos el yate Leander g. Mostrando una imagen clásica nada parecida a la de los grandes barcos privados que estamos acostumbrados a ver, el Leander g., que navega bajo la bandera de Bermudas, esconde una historia estrechamente ligada con la realeza del Reino Unido.

Construido en los astilleros alemanes Peene Werf entre 1990 y 1992, y estructurados sus interiores por uno de los más reputados estudios de diseño dedicados a los grandes yates de lujo, este barco, antes de ser botado era adquirido por el vicealmirante inglés Donald Gosling; un millonario filántropo que decidía bautizarlo con el nombre del primer buque de guerra en el que había servido en 1944.

Con 75 metros de eslora y 1.930 toneladas de registro bruto, este yate que está tripulado por 24 personas y puede embarcar a un máximo de 22 pasajeros repartidos en 10 suites, además de ser usado por su propietario puede ser alquilado por 490.000 dólares semanales; una cantidad que convierte al Leander g. en uno de los más caros yates privados del mundo.

Quizás por esta circunstancia, y con el añadido de que el yate real Britannia dejaba de ser usado por los miembros de la casa real inglesa en 1997, el  Leander g. se convirtió en una alternativa para estos viajes regios. Tras ser usado por la duquesa de Cornualles en unas vacaciones por el Mediterráneo en 2007, al año siguiente, Carlos de Inglaterra realizaba en este yate un viaje oficial por el Caribe.

Después de estos dos embarques, el propietario del Leander g. ofrecía de forma gratuita su barco a las reina Isabel II para que durante cinco meses navegara alrededor de las islas británicas para celebrar los sesenta años de su coronación.

OLYMPUS DIGITAL CAMERALEANDER g atracado en el muelle dos este pasado fin de semana.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 31 de mayo de 2016.

El TENACIOUS

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de marzo de 2015 a las 12:28

La primera noticia que tuve sobre el Tenacious, fue cuando aún estaba en construcción. Un viejo amigo inglés, marino retirado, me hablo de un velero que se estaba construyendo en Southampton de una forma nada habitual. Fabricada la totalidad de su casco al revés (para que me entiendan, el barco se fue estructurando boca abajo hasta que se le dio la vuelta para instalar sus estructuras de cubierta, mástiles y aparejo), entre 1996 y enero de 2000, un significativo número de voluntarios, dirigidos por un grupo de carpinteros de ribera, completó la obra. Una construcción que fue culminada en abril de 2000 cuando el buque recibió oficialmente el nombre de Tenacious.

Con la particularidad de ser el mayor velero botado en el Reino Unido en los últimos cien años, este bergantín goleta de tres mástiles y 65 metros de eslora, después de un breve viaje inaugural en septiembre de 2000, comenzaba su muy especial carrera de mar que lo ha convertido en uno de los más famosos, o cuando menos, curiosos veleros del mundo. Navegando bajo la contraseña de la Jubilee Sailing Trust, una organización sin ánimo de lucro británica que pretende fomentar la integración de los discapacitados físicos, el Tenacious, está acondicionado para que las personas ciegas o en sillas de ruedas puedan participar en todas las actividades y maniobras que se realizan de forma habitual en un barco de vela.

Y aunque en el pasado ya había visitado aguas malacitanas, hace unos días, en un viaje de posicionamiento que de Sevilla lo llevaba a Valencia, el Tenacious realizó una breve escala mostrando atracado en el muelle número dos sus muy especiales formas y su muy singular aparejo habilitado para personas discapacitadas.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAVelero TENACIOUS atracado hace unos días en el muelle numero dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 17 de marzo de 2015.

La descortesía marroquí

Juan Carlos Cilveti Puche | 30 de septiembre de 2014 a las 8:27

Hoy les hablaré de algo que, si no  me falla memoria, ya les he contado en otras dos ocasiones. Y aunque el tema podría parecerles algo baladí, creo que merece la pena reflejar un hecho que en mi opinión dice mucho del protagonista de esta historia.

Hace unos días, llegaba al puerto malacitano el buque de la marina de guerra marroquí Sultan Moulay Ismail 614.  Formando parte de una flotilla multinacional integrada en una no demasiado conocida asociación de países denominada Iniciativa 5+5, este barco quedaba atracado en el muelle número dos.

Compartiendo estancia con dos buques españoles, uno portugués y otro argelino, la fragata marroquí, durante toda su estancia en Málaga permaneció amarrada sin mostrar en lo más alto de su mástil la bandera española; una acto de cortesía que sí cumplimentaron los dos barcos de guerra no españoles que junto a esta unidad de la real marina de guerra marroquí escalaron en el puerto.

Y aunque no existe ninguna obligación de izar la bandera del país donde se está atracado, la tradición, y si me permiten la expresión, las buenas maneras, convierten esta circunstancia en un simple gesto de cortesía que no cuesta ningún trabajo ejecutar.

Con el agravante de tratarse de un barco de guerra donde todo está perfectamente reglamentado, y con el añadido de que la Comandancia Naval de Málaga no hizo nada para enmendar lo que seguramente fue olvido (digo esto para suavizar algo el asunto), lo que sí está  muy claro, es que la fragata marroquí Sultan Moulay Ismail pasó por las aguas del puerto malagueño sin poner la bandera española.

Una descortesía que me trae a la memoria aquellos años en los que se calificaba a España y Marruecos como naciones hermanas.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAFragata marroquí SULTAN MOULAY ISMAIL 614 atracada en el muelle dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 30 de septiembre de 2014.

El WIND SURF

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de julio de 2012 a las 8:55

AL igual que en su momento los buques MSC Orchestra y Costa Mágica pasaron a la historia portuaria malagueña por haber sido los primeros en amarrar en los muelles turísticos Sur y Norte respectivamente, el velero de cinco mástiles Wind Surf, también quedará reflejado en los anales del puerto por reinaugurar la actividad crucerística del muelle número dos.

Con una estrecha relación con Málaga, este novedoso velero construido en 1989 y bautizado originalmente como La Fayette, un año más tarde, iniciaba su vida activa de mar con el nombre Club Med 1. Abanderado en Francia y publicitando la exclusividad de sus tecnológicas velas controladas por ordenador, el Club Med 1 llegaba por primera vez al puerto malagueño el 28 de abril de 1997. Tras aquel primer atraque en el pantalán de Levante donde pernoctó, ese mismo año, el barco repetía dos veces más, regresando al año siguiente bautizado ya como Wind Surf bajo la contraseña de la compañía WindStar Cruises.

Desde entonces, este buque de crucero con velas (así se definía a este barco en una revista especializada del sector crucerístico a finales de los noventa), se convertía en un habitual de las aguas malagueñas. A punto de completar 40 escalas y tras haber pasado por todos los muelles que, en las últimas décadas, han sido usados para los buques de turistas (muelles uno y dos, pantalán de Levante, muelle de Levante y atraques Norte y Sur), este velero, participa de una curiosa peculiaridad al respecto de sus estancias en el puerto de Málaga.

Tras haber conocido todos los muelles turísticos malagueños, hace unos días, al reinaugurar el muelle número dos, el Wind Surf regresaba al lugar en el que había quedado atracado en su primera visita a Málaga.

WIND SURF atracado en la reinauguración del muelle dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (17 de Julio de 2012).

Fotos curiosas: EL MEGAYATE EN UNA BOTELLA

Juan Carlos Cilveti Puche | 9 de febrero de 2012 a las 21:36

Retomo el tema de las fotos curiosas que tenía un tanto abandonado.

Si se dan un paseo por el muelle número dos del puerto de Málaga, podrán ver al impresionante yate TATOOSH que permanece amarrado en este lugar desde el 11 de enero.

Vista del TATOOSH atracado en el muelle dos del puerto de Málaga.

Tras una visión general, y después de verlo casi a diario, una observación mucho más detallada del superyate me llevó a encontrar este detalle. En uno de los portillos de babor encontré un modelo del barco dentro de una botella. Les dejo unas fotos.

El megayate dentro de una botella.

Los asiduos al blog recordarán una historia similar cuando les hablé del ARCTIC, otro superyate también atracado en el muelle dos. Aquel post se llamaba EL PORTILLO.

El TATOOSH, que según previsiones iniciales debía haber dejado Málaga una semana después de su llegada, aun permanece atracado en el muelle dos. Si  no han ido a verlo, no se lo pierdan, el sábado 11 de febrero cumple un mes en el puerto malagueño.