Archivos para el tag ‘Muelle Nº 2’

Antifaces y disfraces crucerísticos

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de febrero de 2015 a las 9:17

Durante muchos años, el carnaval en España fue una fiesta prohibida. Salvando algunos bailes de disfraces celebrados siempre bajo techo, la posibilidad de salir a la calle auspiciados por Don Carnal, constituyó durante muchas décadas una actividad no exenta de peligros.

En el mundo crucerístico, desde que éste existe como tal, los viajes realizados en febrero, siempre han incluido alguna que otra celebración carnavalesca; un hecho que en determinadas circunstancias, ha centrado la mayoría de las actividades a bordo.

Realizando una ruta por el Mediterráneo y el Atlántico, el 28 de febrero de 1965, el buque de crucero Agamemnon, procedente de Génova, atracaba en el muelle número dos.

Con la previsión de salir al día siguiente con destino a Las Palmas, las actividades de los 170 pasajeros que venían a bordo del barco de la compañía griega Dorian Cruises, sólo se limitaron a una serie de recorridos a pié por las calles de la ciudad.

Probablemente con el recuerdo de alguna fiesta celebrada a bordo, un grupo de turistas, la mayoría de ellos norteamericanos, desembarcaba del Agamemnon ataviados con antifaces y aderezos carnavalescos. Ante la atónita mirada de los guarda muelles que no supieron cómo reaccionar, los pasajeros del buque salieron del puerto buscando vino y tapas de la tierra. A pocos metros del recinto portuario, dos policías, paraban a los turistas para pedirles explicaciones sobre sus atuendos y antifaces.

Ante las dificultades para entenderse, los agentes de la autoridad acompañaron a los pasajeros al Agamemnon, donde un policía avisado ex profeso y que sabía inglés, explicó a los turistas que las salidas a la calle para celebrar el carnaval estaban prohibidas.

Agamemnon-23AGAMEMNON, el buque que trajo a los turistas norteamericanos que salieron a la calle disfrazados de carnaval.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 17 de febrero de 2015.

Decoraciones navideñas

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de diciembre de 2014 a las 12:20

Con independencia de la complejidad que supone la construcción de un buque de crucero, la decoración posterior de todos sus espacios, necesita de un muy complicado ejercicio nada fácil de ejecutar. Rellenar de muy diferentes contenidos y estilos los miles de metros cuadrados en cualquier barco turístico, requiere de un meticuloso estudio donde está pensado hasta el más mínimo detalle.

Teniendo esto en cuenta, cuando llegan las fiestas navideñas, a bordo de este tipo de barcos la muy pensada y estructurada decoración se reinventa, y en cada uno de los infinitos rincones de estos buques, florecen de un día para otro los adornos propios de la Navidad.

A primeras horas del lunes tres de enero del año 2000, atracaba en el muelle número dos procedente de Gibraltar el buque de bandera bahameña Maxim Gorkiy. Luciendo los colores de su antigua patria rusa y manteniendo determinados guiños de su pasado soviético, este histórico barco llegaba gestionado por una empresa de viajes alemana que en 1988 lo había alquilado por veinte años.

Después de haber conseguido los permisos, pude visitarlo, disfrutando de un amplio recorrido acompañado de una de las relaciones públicas del barco. Tras conocer los espacios comunes, algunos camarotes y su puente de mando, la placa del astillero (el barco se construyó en Hamburgo entre 1968 y 1969) constituía la culminación de aquella visita. De camino para la ver la placa, pasamos por una gran estancia ocupada por varios cientos de cajas de cartón. Mientras cruzábamos aquel espacio, la relaciones públicas me contó que en aquellas cajas se estaban guardando los cerca de 2.000 arbolitos de navidad que habían formado parte de la decoración navideña del barco.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMAXI GORKIY dejando el puerto de Málaga en una de sus escalas.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 16 de diciembre de 2014.

Málaga y Omán

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de octubre de 2014 a las 8:52

La pasada semana, procedente del puerto británico de Portsmouth, llegaba a aguas malacitanas el buque escuela del sultanato de Omán Shabab Oman II. Efectuando su viaje inaugural, este velero de tres mástiles construido en las instalaciones que la factoría Damen tiene en Holanda y Rumanía, atracaba en el muelle número dos con apenas un mes de vida en la mar.

Con la particularidad de ser gemelo, con algunas pequeñas modificaciones, del buque escuela de la marina de guerra brasileña Cisne Branco y del  velero turístico Stad Amsterdam, el Shabab Oman II sustituye al bergantín goleta Shabab Oman, un buque que visitaba por primera vez Málaga en mayo de 2013.

Manteniendo una tripulación fija de 54 marinos más 36 cadetes que pueden embarcar en viajes de adiestramiento, el Shabab Oman II, aparejado como un clipper, monta en sus tres mástiles 28 velas que suman una superficie total de 2.700 metros cuadrados. Con 282 toneladas de registro bruto, 85 metros de eslora y 11 de manga, este velero, además de navegar como buque escuela, tiene previsto cumplimentar viajes por todo el mundo como un embajador itinerante del sultanato de Omán.

Pero con independencia de esta escala, quizás, lo más significativo de este hecho lo constituyan las recientes presencias en aguas malacitanas de los más importante barcos de este país. Además de las visitas de los buques escuela Shabab Oman y Shabab Oman II, en 2012 visitaba por segunda vez el puerto el Al Said, el fastuoso yate privado del sultán omaní que permaneció atracado en el muelle de Levante casi un mes.

Una  curiosa circunstancia que vincula, aunque sólo sea en el ámbito marítimo, a Málaga con este lejano país situado en la península arábiga.

OLYMPUS DIGITAL CAMERASHABAB OMAN II atracado en el muelle dos en su primera visita a Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 21 de octubre de 2014.

Una histórica coincidencia

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de octubre de 2014 a las 13:02

El pasado 15 de septiembre, las aguas malacitanas vivieron una jornada histórica. Atracados respectivamente en el muelle norte de la estación marítima de Levante y en el número dos, coincidían los gemelos Club Med 2 y Wind Surf. Considerados los veleros modernos más grandes del mundo, estos  buques que en la actualidad navegan con la contraseña de dos navieras diferentes, comparten una muy estrecha vinculación con el puerto malagueño.

Construido por encargo de la naviera francesa Club Med en los astilleros Société Nouvelle des Ateliers et Chantiers du Havre, el actual Wind Surf iniciaba su carrera en 1990 con el nombre Club Med 1. Tras cumplimentar ocho años de navegaciones para esta compañía y efectuar un total de 13 escalas en Málaga, en 1998, el velero era vendido a Windstar Cruises que lo rebautizaba con su actual nombre. Bajo esta denominación, el Wind Surf que en julio de 2012 inauguraba la estación marítima del muelle número dos,  ha ejecutado hasta la fecha 45 visitas a aguas malagueñas.

Atendiendo al gran éxito que tuvo el Club Med 1, la compañía propietaria del barco construía en 1996 el Club Med 2, un segundo velero de cinco mástiles que siguió la triunfal carrera de su gemelo, y que en la actualidad, se mantiene activo con los colores de la naviera con la que inició su vida de mar.

Después de efectuar un breve fondeo en la bahía malacitana en marzo de 1996 mientras realizaba su viaje inaugural, el Club Med 2, hasta su escala del pasado 15 de septiembre ha visitado los muelles malagueños en 30 ocasiones.

Una coincidencia, la de los gemelos Club Med 2 y Wind Surf que muy bien podría constituir una de las más significativas imágenes crucerísticas en Málaga en 2014.

OLYMPUS DIGITAL CAMERALos veleros WIND SURF y CLUB MED 2 el pasado 15 de septiembre en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 14 de octubre de 2014.

Mala reputación

Juan Carlos Cilveti Puche | 29 de julio de 2014 a las 9:41

Tras ser reflotado como nunca hasta la fecha se había hecho emerger a un buque semihundido, el pasado 23 de julio, el Costa Concordia iniciaba su lento viaje a Génova para ser desguazado.

Además de los dos grandes remolcadores de altura que guiaban al buque siniestrado, una variada flotilla de doce barcos, acompañaba la última singladura de este buque de Costa Cruceros. Entre estos barcos, se encontraba el  Cdt Fourcault, un curioso buque que vivió una extraña historia en Málaga.

De apariencia militar sin serlo, y registrado como un barco de investigación y rescate, el Cdt Fourcault, que por entonces lucía bandera panameña y matrícula de Amberes (una muy significativa irregularidad), fondeaba en la bahía malacitana el 20 de enero de 2011. Sin anunciar su estancia en la rada, y vigilado por las autoridades marítimas nacionales bajo la sospecha de haber llegado para indagar el hundimiento del submarino C3, dos días más tarde, el barco amarraba en el muelle dos.

Construido en Bélgica en 1968, tras desempeñar las labores de estación flotante para prácticos y navegar como buque de instrucción,  en 2007, un armador privado se hacía cargo del barco.  Dedicado a realizar extraños viajes teniendo el submarinismo como principal objetivo, el Cdt Fourcault, muy pronto fue catalogado oficialmente como  un buque cazatesoros.

Después de varios días atracado, el 26 de enero, el barco salía con destino a Gibraltar. Vigilado en todo momento, a principios del mes de febrero, el buque escalaba en Vigo antes de viajar al puerto de Amberes.

Un barco con una muy mala reputación internacional que, curiosamente, ha formado parte del histórico convoy que han escoltado al desguace al Costa Concordia.

Cdt Fourcault 22-I-1111El CDT FOURCAULT atracado en Málaga en enero de 2011.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 29 de julio de 2014.

El cine en el puerto

Juan Carlos Cilveti Puche | 25 de marzo de 2014 a las 7:42

Aprovechando la celebración de la decimoséptima edición del Festival de cine español de Málaga, hoy les contaré la historia de un rodaje efectuado en el puerto en el año 1951.

Procedente de Alicante, el domingo 17 de junio a las cinco de la tarde, atracaba en el muelle número dos el buque de la naviera Aznar Monte Albertia. A su bordo, un nutrido grupo de actores, técnicos y figurantes capitaneados por el director húngaro Ladslao Vajda rodaban la película ‘Ronda Española’.

Rememorando los viajes que los coros y danzas de la sección femenina realizaban a diferentes puertos sudamericanos para vender las excelencias de la España de postguerra, la película, narraba las peripecias que las 300 señoritas del grupo folclórico vivían a bordo del barco y en los diferentes lugares de escala.

Simulando que el muelle malacitano era uno de los muelles de un puerto de Perú, en algunas de las cubiertas exteriores del Monte Albertia totalmente engalanado, se rodaron diferentes escenas de señoritas ataviadas con diversos trajes regionales. Además, en los interiores del barco, también se realizaron algunas filmaciones.

Pero quizás, lo más curioso de esta historia, radica en el anuncio que los periódicos de la época publicaron pidiendo a malagueños que acudieran a la llegada y salida del barco. Tras repartir banderitas españolas y peruanas, los que asistieron al puerto participaron como extras en el grabación de lo que representaba un caluroso y multitudinario recibimiento y despedida del buque en tierras sudamericanas.

Una aventura que finalizaba a las 15:30 horas del martes 19 de junio cuando el Monte Albertia, siguiendo su ruta cinematográfica, dejaba las aguas del puerto con destino a Cádiz.

24-3-2014 12.3.2 3Uno de los carteles anunciadores de la película RONDA ESPAÑOLA.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (25 de marzo de 2014).

El barco del Cisne

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de mayo de 2013 a las 9:00

Aunque la tendencia actual en la industria de los viajes turísticos por mar se centra fundamentalmente en los hoteles flotantes, afortunadamente, aun se mantienen activos muchos buques de crucero nada parecidos a los superbarcos que estamos acostumbrados a ver con miles de pasajeros y tripulantes a bordo.

Uno de estos buques, que muy bien podríamos denominar como clásicos, es el Minerva; un pequeño barco turístico al que le une una muy estrecha relación con el puerto de Málaga.

Construido a partir del casco de un buque de investigación que, la desaparición de la Unión Soviética dejó inacabado en un astillero Ucraniano, este barco, tras ser adquirido y reconvertido en un buque de crucero para la naviera Swan Hellenic, en junio de 1996 iniciaba su carrera con el nombre de Minerva.

Realizando uno de sus primeros viajes, en agosto de ese mismo año, el Minerva se estrenaba en Málaga. Con  12.449 toneladas de registro bruto, 133 metros de eslora y una capacidad  máxima para 350 pasajeros, este buque, completaba nueve escalas  malagueñas hasta mediados de 2003, año en el que era rebautizado como Saga Pearl.

Después de efectuar cuatro visitas bajo los colores de la compañía Saga  y cambiar su  nombre en varias ocasiones, en 2007, el buque volvía a navegar como Minerva, regresando a Málaga 2008.

Convertido en un habitual, y manteniendo varias escalas al año, en 2012, tras sufrir una millonaria reforma en la que se le añadieron balcones y se reestructuraron algunos de sus camarotes y lugares comunes, el Minerva volvía a los muelles malagueños.

Un verdadero clásico conocido internacionalmente por su elegante cisne blanco pintado en su chimenea que, desde que comenzó a navegar, ha sido un fiel visitante del puerto de Málaga.

MINERVA atracado en el muelle número dos del puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (21 de mayo de 2013).

Una extraña exigencia

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de mayo de 2013 a las 8:36

Al hilo de las respectivas visitas, este pasado fin de semana, de los buques turísticos SeaDream I y SeaDream II, hoy les contaré la singular historia que uno de ellos vivió en Málaga hace algunos años.

Tras iniciar su ya larga relación con el puerto malacitano con los nombres Sea Goddess I y II,  escalando bajo las contraseñas de las navieras Sea Goddess Cruises y Cunard Line, ambos barcos, cambiaban de armador siendo rebautizados como Seabourn Godess I y II.

Después de efectuar el Seabourn Goddess I su primera visita malagueña en abril de 2000, en octubre de aquel mismo año, llegaba su gemelo el Seabourn Goddess II. Procedente de Palma de Mallorca, a las ocho de la mañana el buque quedaba atracado en el muelle número dos. Engalanado con la típica guirnalda de bandera propia de las primeras escalas, a media mañana, a bordo del barco se iniciaban unos trabajos no demasiados frecuentes de ver en una escala al uso.

Empleando una grúa situada a pie de muelle, el radomo principal del buque (la bola de comunicaciones que llevaba situada junto al mástil), se abría para efectuar algún tipo de reparación.  Finalizados los trabajos y ya con el radomo cerrado, el Seabourn Goddess II dejaba el puerto a las seis de la tarde, quedando fondeado en la bahía hasta las nueve de la noche, momento en el que seguía su viaje con destino a Cádiz.

Con la peculiaridad de que el barco había sido alquilado por un misterioso jeque árabe para iniciar desde Málaga un viaje privado, los corrillos portuarios comenzaron a hablar de que aquella reparación y el posterior fondeo, atendían a una caprichosa exigencia del jeque que había exigido una serie de cambios en el sistema de comunicaciones del Seabourn Goddess II.

SEABOURN GODDESS II en su primera escala en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (7 de mayo de 2013).

Sin nombre a proa

Juan Carlos Cilveti Puche | 19 de marzo de 2013 a las 8:32

El pasado 20 de febrero, llegaban de arribada a Málaga el remolcador de bandera británica Princeton y la draga de cuchara Von Rocks.  Viajando desde Valencia al puerto marroquí de Jorf Lasfar, este tren de remolque, se refugiaba del mal tiempo en aguas malagueñas, atracando, tanto el remolcador como la draga,  en el muelle número dos.

Pero con independencia de lo que de interesante tiene ver un tren de remolque (un remolcador que navega tirando de un barco o de un artefacto flotante), lo más destacado de esta llegada, lo constituyó la presencia del remolcador Priceton.

Construido en 1965 en los astilleros alemanes Schulte & Bruns, este pequeño buque de 28, 7 metros de eslora y 148 toneladas de registro bruto, tras llevar los nombres Kapitan Engler (en dos ocasiones) y  Alex Falck, en 2005 se rebautizaba con su actual denominación, navegando para la compañía de origen inglés Griffin Towage & Marine.

Con base en el puerto Poole, en la costa Sur de las islas británicas, este remolcador, al igual que los otros tres que operan para esta compañía, realiza todo tipo de remolques; ya sean costeros, de altura o de emergencia.

Y aunque el Princeton podría destacar por su aspecto de viejo remolcador o por la reducida potencia de tiro de la que dispone (la propia de un barco de 1965), la mayor curiosidad visual de este buque reside en el lugar donde lleva pintado su nombre a proa. Teniendo en cuenta que cualquier barco, como norma habitual, luce su nombre en el casco (tanto a proa como a popa), el Pricenton, debando sus amuras libres, muestra su nombre en el puente de mando.

Una circunstancia no demasiado ortodoxa que imprime personalidad a este viejo remolcador que se refugió del mal tiempo en Málaga.

PRINCETON atracado en el muelle 2.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (19 de Marzo de 2013).

¿Restos arqueológicos o chatarra?

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de noviembre de 2010 a las 8:28

Aquí les dejo un par de fotos de unos restos antiguos que han aparecido en el puerto de Málaga; en concreto el hallazgo está situado en la esquina de los muelles uno y dos.

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Zona de los hallazgos. Foto JIG.

En una de estas fotos, se aprecia el resto de un bote; además, al parecer, se ha encontrado otra serie de pequeños objetos.

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Detalle de la zona donde se aprecia un bote. Foto JIG.

Viendo esto, sin duda alguna, las preguntas fundamentales al respecto serían:

¿Son estos restos un hallazgo arqueológico marítimo de interés?

¿Paralizará este hallazgo las obras?

Como parece que ya hay algún que otro especialista al cargo de estos restos, quizás habrá que esperar. Por el momento, la Autoridad Portuaria no ha dicho nada.

Lea dejo un par de enlaces que complementan el tema.

http://www.malagahoy.es/article/malaga/826279/las/excavaciones/sacan/la/luz/una/embarcacion.html

http://malagamaritima.blogspot.com/2010/11/restos-encontrados-en-la-esquina-de-los.html