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La goleta XARIFA

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de julio de 2017 a las 8:43

Hoy les hablaré de un velero que hace unos días atracó en el puerto; una goleta de tres mástiles y 90 años de edad cargada de historia y nombres propios. Construida en 1927 en los astilleros británicos J.S. White & Co., el primer propietario de este barco fue Franklin Morse Singer, un regatista hijo del creador de las máquinas de coser Singer y de la modelo que sirvió de inspiración para la Estatua de la Libertad. Bautizada como Xarifa, esta goleta de 50 metros de eslora, entre 1930 y 1951 cambio en varias ocasiones de armador, llevando durante estos años los nombres: Erasing, Radiant, Oiseau Blanc, Georgette y Capitana. Usado fundamentalmente como yate privado, además de cómo pesquero, buque oceanográfico y escenario para el rodaje de diferentes películas, por la cubierta de teca de este velero que inspiró una biografía sobre Cristóbal Colón que ganó el premio Pulitzer en 1943, pasaron personajes de la talla de Jacques Cousteau, Orson Welles, Jeanne Moreau o Rainiero de Mónaco que, en 1960, consiguió que esta goleta que volvía a lucir su nombre original, asentara su base en el principado y se convirtiera en un lugar de referencia para la diplomacia y la alta sociedad internacional

Tras permanecer en aguas monegascas hasta 2008 y ser durante algunos años la residencia del multimillonario italiano Carlo Traglio, en 2012, el Xarifa era comprado por una empresa que lo restauraba y reformaba en 2012 en unos astilleros de Vigo.

Una histórico velero que durante varios días permaneció atracado en el muelle número uno junto a la bicentenaria Farola; una estancia que como en otras ocasiones he referido al respecto de  determinados barcos con cierta significación, pasó sin pena ni gloria.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAGoleta XARIFA hace unos días en el muelle número uno.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 4 de julio de 2017.

El ALVA

Juan Carlos Cilveti Puche | 8 de noviembre de 2016 a las 9:20

Esta pasada semana, los muelles malagueños han tenido una muy significativa presencia de barcos de vela. Compartiendo protagonismo, los veleros crucerísticos  Wind Surf, Sea Cloud y Sea Cloud II ha lucido sus aparejos frente a tres verdaderos clásicos; tres históricos buques con muchas décadas de vida en la mar.  Y como en su momento ya les hablé del Christian Radich y del Gunilla, hoy,  el protagonista será el Alva, el  tercero de los veteranos que estos días ha estado presente en las aguas malacitanas.

Construido en los astilleros suecos Lodose en 1939, esta goleta de tres mástiles iniciaba su biografía como un carguero navegando por el Báltico. Tras sufrir en 1951 un alargamiento de casco en la localidad alemana de Bremerhaven y cambiar su sistema de velas (originalmente llevaba velas tipo Bermuda), el Alva continuó transportando mercancías hasta la década de 1980, momento en la que una institución de Estocolmo dedicada a la enseñanza se hizo cargo de él.

Después de una reestructuración de un año que lo habilitó para llevar pasajeros, el Alva, con sus 286 toneladas de registro bruto y sus 55 metros de eslora, comenzó a navegar con estudiantes suecos de secundaria. Con la posibilidad de embarcar a un total de 42 alumnos repartidos en sus 15 camarotes, esta goleta que monta ocho velas y suma 600 metros cuadrados de superficie vélica, realiza viajes educacionales por todo el mundo bajo unas muy curiosas condiciones. Además de trabajar como tripulantes, los alumnos suecos deben instruirse a bordo del Alva en materias tales como: biología  e ingeniería marina y liderazgo y comunicación; unas enseñanzas de dos meses de duración  en las que sólo hay que pagar por la alimentación.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAGoleta de tres mástiles ALVA atracada en el muelle número uno.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 8 de noviembre de 2016.

Dos supervivientes

Juan Carlos Cilveti Puche | 6 de septiembre de 2016 a las 13:36

Hoy les hablaré de una curiosa imagen  que se vivió hace unos días en el puerto malagueño y  que ya se repitió en abril de 2013. Esta escena, que podría llevarnos a contradictorios sentimientos y a opiniones muy dispares, mostraba a los patrulleros de la Armada española Tagomago P-22 y Medas P-26 atracados juntos en el muelle número uno.

Supervivientes junto a un tercer buque, el Tabarca P-28, de una serie de diez gemelos (la denominada Clase Anaga) que con nombres de islas e islotes de la costa española se construyeron en 1980 en los astilleros gaditanos de la Empresa Nacional Bazán, estos dos patrulleros, junto con algún que otro barco más, constituyen en la actualidad las unidades más antiguas en activo en nuestra marina de guerra.

Conservando las mismas funciones de vigilancia y salvamento con las que comenzaron sus vidas de mar hace 36 años, el Tagomago y el Medas, que desde 2012 mantienen sus respectivas bases de actuación en Málaga y Cádiz, participan de una serie de hechos que conforman lo más destacado de sus biografías.

Tras sufrir en septiembre de 1985 un ametrallamiento en el banco sahariano mientras realizaba la búsqueda de un pesquero, el Tagomago, que en esta acción perdía a uno de sus tripulantes, en diciembre de 2003, debido a las malas condiciones de la mar, encallaba en la playa lanzaroteña de Las Coloradas. Sin tener en su historial un fallecimiento y con una carrera mucho menos accidentada, al Medas le cabe el honor de haber sido mandado por 25 comandantes, todo un record en la trayectoria de un barco de guerra español.

Dos veteranos que como sus gemelos, retirados en los años 2004, 2010 y 2012, deberían dejar paso a unos nuevos y más modernos patrulleros.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPatrulleros TAGOMAGO y MEDAS atracados en Málaga el 25 de agosto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 6 de septiembre de 2016.

Investigadores norteamericanos

Juan Carlos Cilveti Puche | 23 de agosto de 2016 a las 17:56

Hoy les hablaré de la muy breve visita de un interesante barco que ha pasado por el puerto malacitano sin pena ni gloria. Considerado como uno de los más acreditados buques privados de investigación oceanográfica que existen en la actualidad, el bergantín goleta de dos mástiles norteamericano Corwith Cramer  atracaba el pasado día diez de agosto en el muelle número uno para realizar el desembarco a una serie de estudiantes.

Perteneciente a la asociación  SEA (Sea Education Association), una institución  fundada en 1971 en  Massachusetts vinculada muy estrechamente con la Universidad de Boston, este velero, que habitualmente opera por el  Océano Atlántico además de realizar estudios puntuales por el Mediterráneo, llegaba a aguas malacitanas procedente de Cádiz cumplimentando un viaje de seis meses denominado The Global Ocean iniciado en el puerto de Barcelona.

Con la posibilidad de albergar a un total de 25 estudiantes, la mayoría de ellos en fase de postgrado, el Corwith Cramer, que además embarca entre 10 y 14 profesores en cada una de las singladuras que realiza,  navega efectuando trabajos de oceanografía e impartiendo clases de concienciación medioambiental, historia, antropología y ciencias náuticas.

Bajo estas interesantes premisas, quizás, lo más curioso de este velero es que fue diseñado y construido específicamente para realizar trabajos de oceanografía; una manufactura que se ejecutaba en el año 1987 en los astilleros bilbaínos de Celaya. Un interesante barco de 270 toneladas de registro bruto y 29,8 metros de eslora que en sus dos mástiles apareja 697 metros cuadrados de superficie vélica dedicados en exclusividad a la investigación de las ciencias de la mar.

IMG_3017Bergantín goleta CORWITH CRAMER atracada el 10 de agosto en el muelle número uno.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 23 de agosto de 2016.

200 metros de atraque

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de enero de 2016 a las 8:54

El miércoles 8 de septiembre de 1965, el puerto vivió una muy significativa jornada. Realizando un viaje trasatlántico que desde Nueva Orleans lo traía a Viejo Continente, el carguero de bandera liberiana World Chieftain llegaba por primera vez a Málaga para descargar 7.000 toneladas de maíz. Integrado en la flota del armador griego Stavros S. Niarchos, reconocido competidor de afamado naviero Aristóteles Onassis, el buque se posicionaba en el muelle número uno, constituyendo aquel amarre, uno de los más importantes que hasta la fecha se habían realizado en ese atraque.

Pero con independencia de esta llegada, que además, era la primera que realizaba al puerto malagueño un barco de Niarchos, lo más destacado de esta visita se centra en la curiosa historia de este buque.

Construido en 1943 en los astilleros Sun Shipbuilding Company de Pensilvania por encargo del gobierno de los Estados Unidos, este buque tanque iniciaba su vida de mar como Missionary Ridge. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, en 1947, el barco pasaba a manos de una de las compañías de Stavros S. Niarchos que, tras mantener su original denominación, lo rebautizaba en 1956 como World Traveller. Reformado y alargado 31 metros, este petrolero de construcción militar se transformaba tres años más tarde en un granelero de 191 metros; un significativo hecho que se complementaba con su nuevo nombre World Chieftain.

Finalizada su descarga malagueña de maíz, aquel buque, que durante una semana había ocupado algo más de 200 metros de atraque en el muelle número uno, siguió su ruta. Una destacada estancia de un barco que, tras navegar con cuatro nombres más, en 1977 era desguazado en el puerto taiwanés de Kaohsiung.

24-1-2016 17.1.30 1Carguero WORLD CHIEFTAIN que atracó en el muelle uno en septiembre de 1965.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 26 de enero de 2016.

Una visita fugaz

Juan Carlos Cilveti Puche | 27 de agosto de 2013 a las 12:16

Hace algo más de dos semanas, en concreto el domingo 11 de agosto, el bergantín de dos mástiles La Grace, atracaba a última hora de la tarde en el muelle número uno.

Adscrito a una asociación cívica de nacionalidad checa que lleva el mismo nombre del barco, este velero de 23 metros de eslora, desde 2010, realiza viajes educacionales y turísticos fundamentalmente por el Mediterráneo.

Construido a finales de 2008 en un astillero egipcio especializado en la fabricación artesanal de buques de madera, esta réplica de un bergantín del siglo XVII, luce igual nombre que el barco que capitaneó el marino checo Augustin Herman; un afamado aventurero que además de trabajar para la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales, fue un renombrado bucanero por las aguas del Caribe.

Navegando bajo pabellón checo, y enarbolando en lo más alto de su palo mayor una bandera pirata, La Grace, adquirió fama internacional en la madrugada del 25 al 26 de octubre de 2012, cuando en la playa de El Cable, frente al puerto marbellí de La Bajandilla, el velero quedaba  encallado.  Tras ser reflotado dos semanas después de su accidente, el bergantín fue llevado al puerto de Sotogrande, donde se iniciaba una reconstrucción que finalizaba a principios del presente mes cuando el barco era oficialmente entregado en Gibraltar a su armador.

Realizando muy probablemente unas pruebas de mar, La Grace, sin previo aviso, entraba por la bocana del puerto malagueño y atracaba en el muelle número uno en la tarde noche del domingo 11 de agosto. Después de ser informado por la policía portuaria de la tarifa que debía cumplimentar por el amarre, el bergantín, que no llevaba izada su bandera pirata, dejaba las aguas malacitanas.

IMG_3292LA GRACE atracando en Málaga el domingo 11 de agosto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (27 de agosto de 2013).