Archivos para el tag ‘Pantalán de Levante’

Segundo primer atraque

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de noviembre de 2017 a las 9:22

Hoy les contaré la curiosa circunstancia de un buque de crucero que ha llegado por primera vez a Málaga en dos ocasiones. El barco en cuestión es el Veendam de la compañía Holland America Line, una de las navieras más antiguas dedicadas a la industria crucerística.

Fundada el 8 de febrero de 1871, Holland America Line, como ya les he mencionado en alguna que otra ocasión, tiene la tradición de mantener los nombres de sus barcos con el paso de los años. Así pues, el Veendam del que hoy les hablaré es el cuatro de su saga; una línea histórica que comenzó en 1889 con el primer buque así bautizado. Tras seguir con dos barcos más que iniciaron  sus respectivas carreras en los años 1922 y 1972, en la actualidad,  Holland America Line mantiene desde 1996 al cuarto Veendam, un veterano al que le cabe el honor de ser uno de los pocos buques de crucero (ha habido otros),  que ha ejecutado dos primeras escalas en los muelles malagueños.

Construido entre los  años 1994 y 1996 en los astilleros italianos Fincantieri, el protagonista de esta historia llegaba por primera vez a Málaga el 2 de mayo de 1996, quedando amarrado a las 06:45 en el pantalán de Levante. Procedente del astillero y aún con trabajadores a bordo, y por supuesto, sin pasajeros, el Veendam salía con destino a Port Everglades a las 16:40 horas, cumplimentando el primer atraque que este buque realizaba desde su entrega a la compañía Holland America Line.

Muchos años después, en concreto 21, el pasado 3 de noviembre, el Veendam regresaba a Málaga realizando un viaje trasatlántico de ida y vuelta de 48 noches. Con 1.214 pasajeros  a bordo, el barco era agasajado por realizar su segundo primer atraque, curioso ¿no les parece?

Veendam primera vez con pasajeros 3-XI-1710Buque de crucero VEENDAM en su segundo primer atraque en el puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 7 de noviembre de 2017.

El más resistente

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de octubre de 2017 a las 9:00

Hace unos días, llegaba al puerto uno de esos super yates que no pasan desapercibidos y que nos hacen pensar en las listas o clasificaciones de los barcos privados de recreo más grandes y lujosos del mundo. El yate del que les hablo se llama Ulysses, y fue construido entre los  años 2014 y  2015 los astilleros noruegos Kleven Marine por encargo de un empresario neozelandés de que pagó por él 200 millones de dólares.

Manteniendo la habitual nómina de los más reputados ingenieros, arquitectos y diseñadores internaciones de yates, el Ulysses de 107 metros de eslora y 5.937 toneladas de registro bruto, participa de todos y cada uno de los estándares de los grandes buques privados; unas especificaciones que, sin olvidar el helipuerto, contabilizan salones, piscinas, salas de ocio, deportes acuáticos, además de 15 selectos camarotes que permiten albergar a un total de 30 pasajeros.

Y si bien estas características, en mayor o menor medida, resultan comunes a los grandes yates, les diré que el Ulysses, que hace varios de meses fue reformado para incrementar sus especificaciones, participa de una peculiaridad que lo hace destacar del resto de los más exclusivos barcos privados de recreo.

Clasificado como un yate de expedición, una novedosa modalidad donde priman diseños que permitan realizar largas navegaciones en climas extremos teniendo como prioridad la reducción del consumo de combustible, en 2016, el Ulysses, que está en el cuarto lugar de la lista internacional de este tipo de buques, fue considerado como el yate con el casco más resistente y mejor construido de toda la flota de barcos de recreo del mundo; un consideración que nada tiene que ver con los lujos que se lleven a bordo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAYate ULYSSES atracado ayer en el pantalán de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 17 de octubre de 2017.

El recibimiento chino

Juan Carlos Cilveti Puche | 3 de octubre de 2017 a las 8:45

Cuando dentro unos cuantos años algún historiador indague sobre los tráficos en el puerto de Málaga en 2017, con sorpresa se topará con la visita del buque hospital chino He Ping Fang Zhou. Y digo con sorpresa, ya que esta escala de descanso acontecida entre los días 10 y 12 de septiembre no tuvo la más mínima repercusión institucional; un hecho que contrasta con  la significación histórica de este atraque (el primero de un buque de la marina de guerra china en aguas malacitanas),  y con la circunstancia de que Málaga fue elegida como único puerto europeo de escala  por sus  instalaciones y su  idoneidad para que la tripulación de este barco pudiera hacer turismo y compras.

Pero dejando a un lado estas consideraciones, hoy les describiré una imagen única; un momento cargado de significados vivido cuando el buque hospital chino llegó a las aguas del puerto. Maniobrando para atracar en el Pantalán de Levante y mientras una banda de música a bordo amenizaba el momento, a pie de muelle, 200 chinos de la colonia malagueña recibían al barco con pancartas y banderas. Esta colorida bienvenida que se completó cuando los mandos del buque bajaron para agradecer la calurosa acogida, constituye una escena nunca vista; un recibimiento sólo comparable a las patrióticas llegadas de los militares que desembarcaron en  el  puerto tras el desastre colonial de 1898 o las clamorosas despedidas de las tropas que participaron en las guerras que a principios del siglo XX España escenificó en el Norte de África.

Una histórica escala que podría haberse rentabilizado más, ya que los chinos vinieron al puerto por sus buenas condiciones, y a la ciudad, por su indiscutible atractivo turístico y comercial.

He Ping Fang Zhou recibimiento  10-IX-173Recibiento con pancartas y banderas al buque hospital chino HE PING FANG ZHOU.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 3 de octubre de 2017.

Dos atraques

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de febrero de 2017 a las 10:01

Hoy les contaré un pequeño incidente sufrido por uno de los buques turísticos más significativos en la historia crucerística del puerto malagueño. Con la particularidad de haber sido originariamente un portacontenedores que se reconvirtió en un barco para turistas, el Costa Allegra, que internacionalmente fue publicitado como el ‘barco de la luz’ por su impresionante popa acristalada, en Málaga vivió una muy intensa historia de atraques que se saldó con un total de 100 escalas entre los años 1994 y 2005.

Corría el mes de junio de 2002 cuando el barco de Costa Cruceros, cumplimentando un viaje por Atlántico y el Mediterráneo, llegaba al puerto malacitano procedente de Cádiz. A las siete de la mañana, el Costa Allegra, que iba al completo de pasaje, quedaba atracado en el Pantalán de Levante. Finalizadas las excursiones programadas y ya con todo los turistas a bordo, a las 12:30 el barco dejaba las aguas malagueñas con destino a Almería con un leve temporal de Levante.

Tres horas más tarde, el Costa Allegra regresaba sobre sus pasos y pedía atracar, ya que las malas condiciones de la mar le habían impedido entrar en el puerto almeriense. Auxiliado por el remolcador Honce (el primer de la Clase H que operó en Málaga), a las cuatro de la tarde, el barco de Costa Cruceros quedaba posicionado en el mismo muelle que lo había albergado varias horas antes.  Reforzados los amarres y con los pasajeros sin poder desembarcar, durante una hora el Costa Allegra permaneció atracado en el Pantalán de Levante. A las cinco de la tarde, ya con el temporal amainando, el buque de Costa tras cancelar definitivamente la fallida escala en Almería, salió a la mar para seguir su ruta por el Mediterráneo.

Costa Allegra 31-III-2001COSTA ALLEGRA atracando en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 21 de febrero de 2017.

El superyate YAS

Juan Carlos Cilveti Puche | 29 de diciembre de 2015 a las 8:37

Aunque la nómina de los yates que han pasado por el puerto en los últimos doce meses ha sido bastante larga y muy significativa, probablemente, la más destacada escala de 2015 al respecto de este tipo de barcos, fue la que trajo durante dos noches en agosto al yate Yas. Considerado como el octavo buque de recreo privado más grande del mundo, este barco, destaca entre sus similares por una serie características que los especialistas de sector, en su momento, calificaron como revolucionarias.

Reconstruido en 2011 en los astilleros ADM shipyards de Abu Dabi sobre el casco de la fragata de la marina de guerra holandesa Piet Hein, el Yas, encargado por el emir de la segunda ciudad más poblada de los Emiratos Árabes Unidos, fue diseñado interior y exteriormente por el estudio parisino Pierrejean Designer; una empresa dedicada a las reformas de aviones y yates privados.

Con 141 metros de eslora y una capacidad para 60 invitados, este buque, manteniendo su original casco militar de acero, tiene construida toda su superestructura en una aleación de plástico y fibra de vidrio; un material muy ligero y resistente que le permite mostrar una serie de estructuras curvas entre las que destaca una enorme cúpula que se ha convertido en la seña de identidad de este yate.

Montando además un innovador sistema en sus máquinas que pretende reducir al mínimo la contaminación, el Yas, con 53 tripulantes y bandera de las Islas Caimán, llegó a Málaga procedente de Tánger el 29 de agosto, dejando dos días más tarde su atraque en el Pantalán de Levante para seguir viaje con destino a Barcelona.

Una estancia, la del octavo yate más grande del mundo, que pasó por las aguas malacitanas sin pena ni gloria.

YAS in Málaga 30-VIII-2015 (2)Yate YAS atracado en el pantalán de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 29 de diciembre de 2015.

Folklore

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de marzo de 2014 a las 12:58

El 28 de abril de 2006, visitaba por primera vez Málaga el buque de crucero Thomson Destiny. Procedente de Valencia y con destino a Tánger, quince minutos antes de las nueve de la mañana, el barco atracaba en el pantalán de Levante mientras una panda de verdiales amenizaba con su música y bailes la llegada y el desembarco de los turistas.

Aquella experiencia, al igual que otras muchas en las que el folklore ha estado implicado a lo largo de la historia crucerística malacitana, me sirve como excusa para contarles, algunas de las causas por las que este tipo de expresiones artísticas nunca han sido un hecho de referencia capital en las escalas de los buques turísticos.

Partiendo de la base de que el folklore patrio (permítanme que generalizando hable de flamenco), atrae e interesa mucho al foráneo, y que durante muchas décadas los turistas de barcos llegados a Málaga han tenido flamenco entre sus posibilidades de ocio, hoy día, muy pocos buques de crucero ofertan este tipo de actividad.

Tal vez por la saturación o porque los espectáculos ofrecidos han sido siempre representaciones para turistas, el tirón folklórico ha dejado de interesar a los visitantes que por mar llegan al puerto malagueño.

Y aunque en 2009, representantes de la política, el comercio y la industria crucerística malacitana se reunían en una mesa redonda para tratar el tema, el asunto de los espectáculos flamencos, ya sea a bordo de los barcos o en determinadas salas, a fecha de hoy sigue haciendo aguas.

Un asunto en el que también tienen mucho que ver las agencias que organizan los paquetes de actividades para navieras; unas empresas a las que no parece interesar demasiado ofertar los  cantes y bailes de la tierra.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPanda de verdiales junto al buque de crucero THOMSON DESTINY.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (4 de marzo de 2014).

Sólo tres visitas

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de diciembre de 2012 a las 18:55

Hoy les contaré la trayectoria de un histórico buque de crucero que sólo ha visitado el puerto de Málaga en tres ocasiones. Construido en los astilleros daneses Aalborg Vaerft en 1981 y bautizado como Tropicale, éste fue el primer barco encargado por la compañía Carnival Cruise Lines (desde su fundación en 1972, esta naviera norteamericana sólo había navegado con buques de segunda mano).

Después de dos exitosas décadas crucerísticas, en 2001 el barco era transferido a Costa Cruceros que, tras una reforma, lo rebautizaba como Costa Tropicale. En 2005, después de otro cambio de apariencia, el buque pasaba a manos de la naviera P&O Australia, operando durante tres años con el nombre Pacific Star.  Tras ser posicionado en Singapur, en 2008, el barco era vendido a Royal Caribbean, que lo integraba en la flota de su compañía filiar Pullmantur bajo el nombre Ocean Dream.

Pero con independencia de su muy peculiar biografía,  la breve historia malagueña de este buque se iniciaba en la primavera de 2002. Realizando un crucero de siete noches por el Mediterráneo, el Costa Tropicale visitaba por primera vez Málaga el 12 de abril. Procedente de Tánger y con destino Marsella, el barco que viajaba al completo de pasaje, atracaba en el pantalán de Levante. Cuatro días después, el buque de repetía escala y muelle, aunque en aquella ocasión su procedencia era Marsella y su puerto de destino Tánger.

Tras aquellos dos atraques, el 25 de noviembre de ese mismo año, el Costa Tropicale cumplimentaba su última escala malagueña, quedando amarrado en aquella ocasión en el muelle de Ricardo Gross. Un muy significativo barco en la moderna historia crucerística que sólo visitó Málaga en tres ocasiones.

Costa Tropicale en su primera visita a Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (4 de Diciembre de 2012).

El fondeo del CLARA DEL MAR

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de octubre de 2012 a las 9:20

EL 13 de septiembre de este año, procedente de Algeciras, llegaba a la bahía malagueña el buque portacontenedores Maersk Brooklyn. Sin ningún contenedor sobre su cubierta, este barco abanderado en Dinamarca, quedaba anclado en una de las áreas de fondeo de la rada a órdenes. Tras un mes de espera, ayer, el buque finalmente atracaba en la terminal de contenedores, y así, concluía una estancia de 32 días inactivo frente a la ciudad de Málaga.

El 10 de junio de 2011, el barco de bandera española Clara del Mar fondeaba en la bahía. Inmerso en los trámites de un cambio de armador, este conro (buque de carga rodada y contenedores), llegaba procedente de Sevilla quedando a la espera de finalizar sus gestiones y encontrar un puerto de destino.

Casi un mes después de su llegada, en concreto el 6 de julio, el Clara del Mar hacía una fugaz entrada en el puerto atracando durante seis horas en el pantalán de Levante. Tras volver al fondeo, el 18 de julio, el buque matriculado en Santa Cruz de Tenerife repetía amarre, aunque en aquella ocasión, pasaba la noche atracado. Al día siguiente, nuevamente el barco regresaba a la rada, volviendo por tercera vez al Pantalán de Levante el día 27 de ese mismo mes.

Después de una nueva pernocta, el barco salía a la bahía y tras un día de fondeo, ponía rumbo a las Palmas donde finalmente cambiaba de nombre y propietario. Y aunque los fondeos de larga duración, como el del Maersk Brooklyn suelen ser normales (hay zonas en el mundo destinadas a este tipo de fondeos prolongados), lo que no resulta tan habitual, es que un barco esperando órdenes entre y salga de puerto varias veces en tan corto especio de tiempo, tal y como hizo el Clara del Mar en Málaga.

CLARA DEL MAR en una de sus salidas del puerto de Málaga

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (16 de Octubre de 2012).

El WIND SURF

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de julio de 2012 a las 8:55

AL igual que en su momento los buques MSC Orchestra y Costa Mágica pasaron a la historia portuaria malagueña por haber sido los primeros en amarrar en los muelles turísticos Sur y Norte respectivamente, el velero de cinco mástiles Wind Surf, también quedará reflejado en los anales del puerto por reinaugurar la actividad crucerística del muelle número dos.

Con una estrecha relación con Málaga, este novedoso velero construido en 1989 y bautizado originalmente como La Fayette, un año más tarde, iniciaba su vida activa de mar con el nombre Club Med 1. Abanderado en Francia y publicitando la exclusividad de sus tecnológicas velas controladas por ordenador, el Club Med 1 llegaba por primera vez al puerto malagueño el 28 de abril de 1997. Tras aquel primer atraque en el pantalán de Levante donde pernoctó, ese mismo año, el barco repetía dos veces más, regresando al año siguiente bautizado ya como Wind Surf bajo la contraseña de la compañía WindStar Cruises.

Desde entonces, este buque de crucero con velas (así se definía a este barco en una revista especializada del sector crucerístico a finales de los noventa), se convertía en un habitual de las aguas malagueñas. A punto de completar 40 escalas y tras haber pasado por todos los muelles que, en las últimas décadas, han sido usados para los buques de turistas (muelles uno y dos, pantalán de Levante, muelle de Levante y atraques Norte y Sur), este velero, participa de una curiosa peculiaridad al respecto de sus estancias en el puerto de Málaga.

Tras haber conocido todos los muelles turísticos malagueños, hace unos días, al reinaugurar el muelle número dos, el Wind Surf regresaba al lugar en el que había quedado atracado en su primera visita a Málaga.

WIND SURF atracado en la reinauguración del muelle dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (17 de Julio de 2012).

El Venizelos

Juan Carlos Cilveti Puche | 1 de noviembre de 2011 a las 10:06

Los asiduos a esta columna, seguramente recordarán cuando les hablé de las escalas malagueñas de algunos de los superferries de la compañía italiana Grimaldi Lines. Aquellos barcos que entre 1995 y  2002 realizaron visitas puntuales como buques de crucero, han sido los ferries más grandes que, hasta la fecha, han entrado en el puerto de Málaga.

Y aunque aquellos seis buques con sus grandilocuentes nombres: Majestic, Fantastic, Splendid, Excelsior, Excellent y La Superba, siguen conservando el record de ser los  ferries  de mayores dimensiones llegados ocasionalmente a Málaga como buques de crucero, éstos, no fueron los primeros en visitar en el puerto malagueño en similares circunstancias.

Procedente de Túnez y con destino a Cádiz, el 30 de octubre de 1994, atracaba en el muelle 3 A1 el buque de bandera griega El Venizelos. Realizando un viaje turístico con 956 pasajeros, este ferry  que habitualmente cubría líneas regulares en aguas helenas bajo la contraseña de la compañía Anek Lines, hacía su primera escala en Málaga como buque de crucero.

Años más tarde, en concreto el  11 de noviembre de 2006, El Venizelos regresaba al puerto de Málaga en otro viaje de placer. Procedente como en su anterior visita de La Goulette (el puerto de la ciudad de Túnez), este buque pernoctaba amarrado en el pantalán de Levante, saliendo al día siguiente con destino a Palma de Mallorca.

Y aunque antes, muchos otros ferries ya habían estado en Málaga realizando itinerarios crucerísticos,  El Venizelos con sus  175, 4 metros de eslora, 28,5 de manga y 38.261 toneladas de registro bruto, sin ser el superferry reconvertido ocasionalmente en buque de crucero más grande llegado a Málaga, sí fue el primero.

EL VENIZELOS

atracado en el pantalán de Levante en su última visita a Málaga.