Archivos para el tag ‘primera escala en Málaga’

Otra primera escala

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de octubre de 2017 a las 9:01

El jueves 23 de abril de 1998 llegaba por primera vez al puerto el buque de crucero Renaissance Seven. Mientras lo fotografiaba atracando en el muelle número dos, tuve la misma sensación que había experimentado al ver a sus cinco gemelos que con anterioridad habían escalado en aguas malacitanas. Aquel barco construido en Italia entre 1987 y 1991, daba la impresión de ser un buque muy mal cuidado; un elegante y exclusivo yacht cruise que había venido a menos. Después de cumplimentar cuatro escalas más en Málaga, este barco comenzó una tortuosa carrera de alquileres y cambios de nombres, regresando a los muelles malagueños en abril de 2005 rebautizado como Corinthian II. Con su casco pintado de azul y tras haber sufrido una significa reforma, aquel yacht cruise fue reconvertido en un buque de expedición; un hecho que reactivó la vida de este pequeño buque de 90 metros de eslora con capacidad para 120 pasajeros.

Combinando itinerarios por el Mediterráneo con rutas polares, en 2014 el barco era adquirido por una compañía que, en propiedad y en régimen de alquiler, gestiona una importante flota de pequeños buques que ofrecen viajes muy diferentes a  los habituales recorridos que realizan las principales navieras del mercado crucerístico internacional.

Después de sufrir en  el año 2016 una multimillonaria transformación y tras ser rebautizado como Hebridean Sky, este barco llegaba hace unos días a Málaga antes de comenzar una campaña que lo llevará por los mares más fríos del mundo.

Un buque que con algo más de 25 años de vida regresa al primer plano de los barcos dedicados a las exploraciones; una interesante historia de mar en la que el puerto malagueño ha estado presente.

IMG_2229HEBRIDEAN SKY en su escala en Málaga este pasado fin de semana.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 10 de octubre de 2017.

El más lujoso

Juan Carlos Cilveti Puche | 29 de agosto de 2017 a las 9:27

Este pasado domingo, llegó por primera vez al puerto el buque de crucero Silver Muse. En activo desde el mes de abril, fecha en la que realizó su viaje inaugural, este barco construido en los astilleros italianos de Fincantieri para la compañía Silversea Cruises, comienza su vida de mar etiquetado como el buque de crucero más lujoso del mundo.

Y si bien desde hace algunos años, las cifras grandilocuentes lo son todo en la industria crucerística, los números del Silver Muse no podrían competir con los super hoteles flotantes que tan de moda están en el mercado de los viajes turísticos por mar.  Con tan solo 40.700 toneladas de registro bruto y 212 metros de eslora, el nuevo barco de Silversea puede albergar en sus 282 suites a un total de 596 pasajeros, un reducido número si se compara con las miles  de personas que se pueden embarcar en otros barcos turísticos.

Ante esto, y dejando a un lado los múltiples galardones que se repartes todos los años las navieras y empresas dedicadas a la industria crucerísticas; unas menciones que aluden a aspectos tales como: entretenimiento, cocina, actividades o infinidad de categorías que llevan a premiar hasta a la mejor tienda a bordo, en realidad, ¿qué tiene el Silver Muse para estar considerado como el buque de crucero más lujoso del mundo?

Sin tener  muy clara la esta respuesta, tal vez, la exclusividad de este barco podría estar en que no es un buque de crucero al uso. Formando parte del reducido número de barcos que superan con creces los estándares crucerísticos  (otro día les hablaré de cómo están clasificados los buques de crucero), la categoría del más lujosos tal vez sea sólo una muy buena frase publicitaria y  muy poco más.

IMG_0380SILVER MUSE en su primera escala en Málaga este domingo.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 29 de agosto de 2017.

El plano de Granada

Juan Carlos Cilveti Puche | 9 de mayo de 2017 a las 8:31

Hace ya de esto muchos años, uno de los principales responsables del puerto me preguntó sobre los folletos explicativos que se reparten a los turistas que llegan a Málaga a bordo de  buques de cruceros. En estas hojas, además información de utilidad aparecen pequeñas reseñas históricas de la ciudad; unos datos que en teoría deberían dar al pasajero una visión global  del lugar en el que desembarcan.

Tras mucho indagar, finalmente descubrí que la mayor parte de estos folletos estaban elaborados por una empresa mejicana; un grupo editorial  que, en diferentes idiomas, distribuía esta información a las más importantes compañías sector crucerístico internacional.

Aquellos folletos, los escritos en castellano que llegaban al puerto malacitano cargados de errores históricos y  extrañas expresiones, afortunadamente han desaparecido, y la información que en la actualidad se ofrece a los turistas que llegan a Málaga ha mejorado mucho en rigurosidad y calidad lingüística.

Al hilo de esto, hoy les contaré muy telegráficamente un hecho que viví  hace unas semanas a bordo de un buque en su primera escala malagueña. Tras asistir a la tradicional recepción de bienvenida y visitar el barco acompañado de autoridades y responsables turísticos de la ciudad, antes de desembarcar encontré en la pasarela del buque un expositor en el que en teoría deberían haber estado los folletos de los que les he hablado. Sin rastro de ellos,  el Viking Star, en su primera escala en el puerto sólo ofrecía a sus pasajeros una hoja con  horarios de autobuses y un tríptico con un plano de Granada. Sí, han leído bien, un plano de Granada que me indignó y del que ya les hablaré con más detalle en otra ocasión.

plano granada mhPortada del plano de Granada del VIKING STAR.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 9 de mayo de 2017.

Pasajeros repetidores

Juan Carlos Cilveti Puche | 30 de junio de 2015 a las 8:30

Aquella mañana de abril de 1997, apostado en la escala real del muelle de Cánovas, el buque de crucero Stella Solaris me hizo esperar algo más de tres horas. Realizando un itinerario por el Mediterráneo, este barco llegaba por primera vez a aguas malacitanas bajo la contraseña de la compañía Royal Olympic Cruise Lines, un motivo más que suficiente para aguantar el plantón y ver cómo atracaba. Pero con independencia de esta circunstancia, y con el añadido de que este buque ya había escalado en Málaga en 18 ocasiones con los colores de la naviera Sun Lines, la historia que hoy les contaré sobre Stella Solaris está muy relacionada con un hecho muy potenciado y publicitado en la moderna industria crucerística.

Construido entre 1949 y 1953 en las astilleros franceses Societe des Ateliers & Chantiers por encargo de la compañía Messageries Maritimes, este buque, bautizado como Cambodge, comenzó su vida navegando con pasaje (en tres clases) y carga entre Marsella y Yokohama. Después de participar como transporte militar en la guerra de Argelia y ser un buque hospital en Vietnam, en 1970, una importante reforma lo convertía en un barco turístico bajo dirección de la compañía Sun Lines.

Realizando exitosas rutas por el Mar Egeo, el Caribe y América del Sur, en julio de 1989, una importante revista dedicada al mundo crucerístico lo calificó como el barco del mes, amén de reseñar que era el buque que, hasta la fecha, más pasajeros repetidores había tenido en toda la historia de los viajes turísticos por mar.

Hoy día, muchas navieras alardean de que sus barcos son los que más repetidores tienen; un galardón con trazas de ardid publicitario que ya ostentó hace muchos años el Stella Solaris.

escanear0003STELLA SOLARIS entrando en Málaga en abril de 1997.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 30 de junio de 2015.

Una sola escala

Juan Carlos Cilveti Puche | 18 de febrero de 2014 a las 8:51

El 29 de agosto de 1968, llegaba por primera vez a aguas malacitanas procedente de Motril el buque de bandera francesa Ancerville. Realizando un largo itinerario crucerístico por Marruecos, España y Portugal, este barco, que había iniciado su ruta turística en Marsella, desde Málaga, regresaba al mismo puerto galo en el que había comenzado su viaje.

Construido por encargo de la compañía francesa Paquet, una naviera muy relacionada con Málaga, el 5 de septiembre de 1962, el Ancerville, que varios meses antes había sido bautizado por Charles de Gaulle, comenzaba a cumplimentar una ruta con pasaje y carga entre Francia y Senegal. Además de trabajar en esta línea regular, también, el buque, efectuaba recorridos crucerísticos.

Con 14.225 toneladas de registro bruto y 167 metros de eslora, este innovador buque de dos chimeneas paralelas en el que los espacios públicos estaban situados a popa y los camarotes a proa, viajaba en línea regular ofreciendo cuatro categorías de alojamiento, mientras que, cuando efectuaba viajes turísticos, lo hacía con una sola clase.

Tras compaginar durante unos años navegaciones en ruta con diferentes itinerarios crucerísticos, en el año 1973, la República Popular China compraba el buque. Rebautizado como Minghua y gestionado por la  China Ocean Shipping Company, el barco comenzaba una errática carrera como buque de crucero navegando fundamentalmente por aguas africanas y australianas.

Después de ser comprado por una empresa de Hong-Kong en 1984 y quedar varado en tierra, el barco se reconvertía en un lujoso complejo turístico en la localidad china de Shekou. Interesante biografía de un buque que, al completo de pasaje, sólo escaló una vez en Málaga.

Ancerville-04Buque de crucero ANCERVILLE en los años en que visitó el puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (18 de febrero de 2014).

El AUSONIA

Juan Carlos Cilveti Puche | 24 de septiembre de 2013 a las 8:26

Cuando en septiembre de 1957 los astilleros italianos Cantieri Riuniti dell’ Adriatico entregaron a la compañía Adriatica Lines el Ausonia, la prensa marítima internacional dijo de este buque lo siguiente: “Se trata de un barco de avanzado estilo y diseño contemporáneo, además de ser el más veloz que hasta la fecha ha operado en el Mediterráneo”.

Con este elogioso comentario, el Ausonia iniciaba su vida navegando en una línea regular de pasaje y carga que, con inicio y final en Trieste, tocaba los puertos de Venecia, Brindisi, Alejandría, Beirut, El Pireo y Bari. Transportando pasajeros en tres clases: primera, segunda y turista, a principios de la década de 1970, además de efectuar sus habituales rutas en línea,  el Ausonia cumplimentó algunos viajes turísticos, tocando por primera vez el puerto malagueño en abril de 1972. Tras repetir escalas en mayo de aquel mismo año y en enero de 1973 (en aquellas tres visitas el barco llegó al completo de pasaje), entre 1978 y 1979, el Ausonia se reconvertía en un buque de crucero.

Realizando casi con exclusividad cortos itinerarios crucerísticos o viajes monográficos, este buque, en 1993 regresaba a aguas malacitanas bajo la contraseña de Ausonia Croiciere, una empresa integrada en el grupo naviero Grimaldi-Siosa.

Tras navegar alquilado por diversos operadores, el Ausonia, efectuaba su última visita al puerto de Málaga en septiembre de 2001 tras haber completado un total de 23 escalas  desde 1972.

Después de cambiar dos veces de nombre y armador entre 2005 y 2007, finalmente el Ausonia se desguazaba en 2010 en las playas indias de Alan. Para aquella luctuosa operación el buque se rebautizaba por cuarta y última vez como Winner 5.

Ausonia en MálagaAUSONIA atracado en una de sus 23 escalas en el puerto de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (24 de septiembre de 2013).

Cuatro años de retraso

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de septiembre de 2013 a las 12:37

Si hubiera que galardonar, por su fidelidad para con Málaga, a una compañía naviera dedicada a los viajes turísticos por mar, sin duda alguna, este premio recaería en Costa Cruceros. Con cientos de escalas realizadas en una historia que se remonta a 1956 (en ese año llegaba por primera vez a aguas malagueñas un buque de esta naviera), los barcos de la chimenea amarilla y la letra ‘C’, conforman una muy importante parte de los anales crucerísticos del puerto malacitano.

En la actualidad, de los 14 buques que componen la flota de esta naviera italiana, 13 ya han pasado por Málaga; y lo han hecho, en la mayoría de los casos, muy poco después de iniciar sus respectivas carreras. En su primer año de vida, seis han sido los barcos de Costa que han tocado las aguas malacitanas, mientras que el resto de esta flota transalpina, lo ha hecho sin superar nunca los tres años de retraso.

Esta circunstancia, que refleja muy a las claras la importancia que tiene Málaga para esta naviera, sólo ha tenido desde 1996 una excepción; la de un barco que tras ser construido en 2009 tocaba por primera vez las aguas malagueñas hace unos días.

Con la peculiaridad de haber sido construido en dos astilleros diferentes y con el añadido de ser uno de los gemelos del malogrado Costa Concordia (un estigma que siempre lo acompañará), el Costa Pacifica realizaba su primera escala en las instalaciones crucerísticas malagueñas la pasada semana.

Efectuando un viaje de 12 días por Alemania, Inglaterra, Portugal, España e Italia, el Costa Pacífica se inauguraba en aguas malacitanas cuatro años después de su bautismo; un retraso nada habitual que ya forma parte de la larga historia de los barcos de esta naviera en Málaga.

IMG_3864El COSTA PACIFICA en su primera escala en Málaga hace unos días.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (16 de septiembre de 2013).

El VICTORIA

Juan Carlos Cilveti Puche | 23 de julio de 2013 a las 10:33

El domingo 6 de enero de 1974, visitaba por primera vez al puerto de  Málaga el buque Victoria. Tras una larga carrera efectuando viajes en línea regular (con pasaje y carga) entre diversos puertos italianos y Hong-Kong, el Victoria se estrenaba como buque de crucero.

Transferido por su propietario, la naviera Lloyd Triestino, a la compañía transalpina Adriática Line, el barco, sin sufrir ningún tipo de transformación, iniciaba una nueva vida turística presentando un ambicioso programa de viajes por Mediterráneo.

Sin perder sus dos clases originales (290 pasajeros en primera y 141 en clase turista), y manteniendo su rica decoración interior, el Victoria entre abril de 1974 y enero de 1975 efectuó cinco viajes. Con inicio y final en Génova, aquellos recorridos hicieron escala en los puertos de: Palma de Mallorca, Cádiz, Funchal, Las Palmas, Casablanca, Tánger y Málaga.

Ya con el León de San Marcos en su chimenea (el logotipo de la compañía Adriática), en 1975, el Victoria efectuó seis itinerarios de 13 días en los que Málaga estaba incluida. Un número de escalas que al año siguiente ascendió a 19.

Tras aquellas tres exitosas temporadas, para 1977, Adriática Line programó 17 viajes turísticos por mar, aunque finalmente, el Victoria sólo efectuó cinco cruceros.

Teniendo como destino el desguace, aquel buque construido en 1953 en los astilleros Cantieri Riuniti dell’Adriatico, fue comprado por la organización cristiana Youth With A Mission que lo reconvirtió en un buque hospital. Asignado a una división de esta organización denominada Mercy Ship y rebautizado como Anastasis, el antiguo Victoria, en uno de sus múltiples viajes solidarios regresaba al puerto malagueño en octubre de 2003.

Cartel anunciador del VICTORIA como buque de crucero.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (23 de julio de 2013).

Una extraña exigencia

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de mayo de 2013 a las 8:36

Al hilo de las respectivas visitas, este pasado fin de semana, de los buques turísticos SeaDream I y SeaDream II, hoy les contaré la singular historia que uno de ellos vivió en Málaga hace algunos años.

Tras iniciar su ya larga relación con el puerto malacitano con los nombres Sea Goddess I y II,  escalando bajo las contraseñas de las navieras Sea Goddess Cruises y Cunard Line, ambos barcos, cambiaban de armador siendo rebautizados como Seabourn Godess I y II.

Después de efectuar el Seabourn Goddess I su primera visita malagueña en abril de 2000, en octubre de aquel mismo año, llegaba su gemelo el Seabourn Goddess II. Procedente de Palma de Mallorca, a las ocho de la mañana el buque quedaba atracado en el muelle número dos. Engalanado con la típica guirnalda de bandera propia de las primeras escalas, a media mañana, a bordo del barco se iniciaban unos trabajos no demasiados frecuentes de ver en una escala al uso.

Empleando una grúa situada a pie de muelle, el radomo principal del buque (la bola de comunicaciones que llevaba situada junto al mástil), se abría para efectuar algún tipo de reparación.  Finalizados los trabajos y ya con el radomo cerrado, el Seabourn Goddess II dejaba el puerto a las seis de la tarde, quedando fondeado en la bahía hasta las nueve de la noche, momento en el que seguía su viaje con destino a Cádiz.

Con la peculiaridad de que el barco había sido alquilado por un misterioso jeque árabe para iniciar desde Málaga un viaje privado, los corrillos portuarios comenzaron a hablar de que aquella reparación y el posterior fondeo, atendían a una caprichosa exigencia del jeque que había exigido una serie de cambios en el sistema de comunicaciones del Seabourn Goddess II.

SEABOURN GODDESS II en su primera escala en Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (7 de mayo de 2013).

Sólo tres visitas

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de diciembre de 2012 a las 18:55

Hoy les contaré la trayectoria de un histórico buque de crucero que sólo ha visitado el puerto de Málaga en tres ocasiones. Construido en los astilleros daneses Aalborg Vaerft en 1981 y bautizado como Tropicale, éste fue el primer barco encargado por la compañía Carnival Cruise Lines (desde su fundación en 1972, esta naviera norteamericana sólo había navegado con buques de segunda mano).

Después de dos exitosas décadas crucerísticas, en 2001 el barco era transferido a Costa Cruceros que, tras una reforma, lo rebautizaba como Costa Tropicale. En 2005, después de otro cambio de apariencia, el buque pasaba a manos de la naviera P&O Australia, operando durante tres años con el nombre Pacific Star.  Tras ser posicionado en Singapur, en 2008, el barco era vendido a Royal Caribbean, que lo integraba en la flota de su compañía filiar Pullmantur bajo el nombre Ocean Dream.

Pero con independencia de su muy peculiar biografía,  la breve historia malagueña de este buque se iniciaba en la primavera de 2002. Realizando un crucero de siete noches por el Mediterráneo, el Costa Tropicale visitaba por primera vez Málaga el 12 de abril. Procedente de Tánger y con destino Marsella, el barco que viajaba al completo de pasaje, atracaba en el pantalán de Levante. Cuatro días después, el buque de repetía escala y muelle, aunque en aquella ocasión su procedencia era Marsella y su puerto de destino Tánger.

Tras aquellos dos atraques, el 25 de noviembre de ese mismo año, el Costa Tropicale cumplimentaba su última escala malagueña, quedando amarrado en aquella ocasión en el muelle de Ricardo Gross. Un muy significativo barco en la moderna historia crucerística que sólo visitó Málaga en tres ocasiones.

Costa Tropicale en su primera visita a Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (4 de Diciembre de 2012).