Archivos para el tag ‘puerto de Málaga’

Advertencias

Juan Carlos Cilveti Puche | 12 de diciembre de 2017 a las 9:46

Desde siempre, el acceso a los barcos ha estado muy controlado. Con el recuerdo de aquellos agentes de la autoridad que, posicionados a pie de muelle en las escalas de los buques verificaban los embarques, la seguridad para subir a un barco ha ido evolucionando con el paso de los años.

Mantenida la figura del marinero que supervisa las entradas, los rótulos que informan de la prohibición de embarcar constituyen una primera advertencia sobre esta restricción. Y aunque lo más habitual, especialmente en los mercantes, es una cadena que situada en la escala impide el acceso al que no es tripulante, en los últimos años, los barcos se han llenado de avisos que, además de servir para controlar el acceso, informan sobre las reglas de seguridad que deben seguirse a bordo.

Hace unos días, llegaba al puerto el buque tanque de bandera liberiana Stolt Basuto.  Atracado en el muelle seis, este barco amarraba para cargar aceite con destino a los Estados Unidos; una ruta habitual que se viene repitiendo desde hace algunos años.

Mostrando en grandes letras rojas bajo su puente de mando la frase No Smoking, un lema que repiten todos los buques que transportan mercancías peligrosas, el Stolt Basuto reseñaba en un curioso cartel las condiciones de seguridad que deben seguirse a bordo.  Sobre una estructura en su cubierta principal, este barco, además de recordar la imposibilidad de fumar,  advertía la no admisión de visitantes y la prohibición de usar teléfonos móviles; unos recordatorios que se completaban avisando de la necesidad de una identificación para embarcar. Una completa lista de requisitos muy diferente a  la que muchos buques colocan en sobre su escala para impedir el acceso a bordo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERACartel de advertencia en la cubierta del buque STOLT BASUTO.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 12 de diciembre de 2017.

Intriga por resolver

Juan Carlos Cilveti Puche | 5 de diciembre de 2017 a las 9:50

Corría  el año 2007, cuando en esta misma columna les contaba la historia de dos buques de cruceros que llevaban a su popa un par mástiles para banderas.  Aquellos barcos, el European Vision y European Star, bajo la contraseña de la ya desaparecida Festival Cruceros, navegaban enarbolando además de la insignia de su país de registro el pabellón de la Unión Europea; un hecho nada ortodoxo que hacía referencia a sus nombres y a una muy estudiada campaña publicitaria.

Cuando Festival Cruceros quebró y sus barcos fueron vendidos, estos buques pasaron a MSC Cruceros, siendo rebautizados como  MSC Armonia y MSC Sinfonia, manteniendo en sus respectivas popas aquellos dos singulares mástiles para banderas.

Hace unos días, en el muelle número dos, fotografié al buque Braemar en su tercera escala malagueña de 2017. Con sorpresa descubrí, que el barco de Fred Olsen Cruise Lines también lucía en su popa dos mástiles.

Intrigado  por tal hecho, comencé a indagar las posibles causas por las que este buque construido en los astilleros valencianos de la Unión Naval de Levante en 1993 lleva dos  soportes para banderas. Tras verificar que con sus cuatro anteriores nombres no había lucido esta peculiaridad, pude descubrir que los mástiles en cuestión habían sido añadidos cuando el barco fue adquirido por Fred Olsen en el año 2001. Sin noticias de que el buque haya navegado en algún momento enarbolando la bandera de su  país de registro junto con la  insignia europea como en el caso de los  ex Festival ahora MSC, la intriga de los dos mástiles de popa del Braemar sigue sin resolver. Una muy peculiar circunstancia que seguiré investigando y de la que ya les daré noticias cuando consiga saber algo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERABRAEMAR muestra junto al Palmeral de las Sorpresas sus mástiles a popa.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 5 de diciembre de 2017.

Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Juan Carlos Cilveti Puche | 28 de noviembre de 2017 a las 9:27

Cuando los diseñadores de este yate finalizaron los trabajos previos a su construcción, definieron a este motovelero como la reencarnación náutica del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Les estoy hablando del My Song, uno de los más modernos y tecnológicos barcos de recreo privado de su clase que existe en la actualidad.

Atracado en el muelle dos con una pequeña avería, este coloso es propiedad del empresario italiano del mundo de la moda Pier Luigi Loro Piana. Construido en los astilleros finlandeses Baltic Yatchs en 2016, el My Song, cuarto yate que ha tenido este armador con el mismo nombre, participa de unas características técnicas que lo hacen único y que ya le han hecho acreedor de un premio internacional.

Fabricado en su totalidad con fibra de carbono, este motovelero de 39’6 metros de eslora y 105 toneladas de desplazamiento (de estas 36 forman parte del lastre situado en su quilla y orza), monta tres velas con una superficie total de 2.210 metros cuadrados; un trapo que supera  a muchos de los veleros clásicos que habitualmente visitan las aguas malacitanas.

Con interiores propios de un gran yate, unas de sus más significativas innovaciones, dejando a un lado su revolucionario sistema de propulsión retráctil, se centra en que sus techos, paredes y suelos están fabricados en su totalidad con lino compactado, un textil nada habitual en este tipo de construcciones.

Y aunque se podrían decir muchas otras cosas de este super yate, vuelvo al apodo literario que sus diseñadores le dieron. Un velero, el Dr. Jekyll, que puede navegar a unos rápidos 16`5 nudos antes de convertirse en Mr. Hyde y surcar la mar a 55,6 kilómetros  por hora, una velocidad propia de un velero de alta competición.

OLYMPUS DIGITAL CAMERASuper velero MY SONG atracado en el muelle dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 28 de noviembre de 2017.

Una rareza

Juan Carlos Cilveti Puche | 14 de noviembre de 2017 a las 9:26

Desde hace algo más de una semana, los cazadores de barcos de guerra, un grupo malagueño de aficionados a este tipo de buques que se dedican a fotografiarlos, andan como locos por captar la  imagen de un catamarán atracado en el muelle de Levante. Este preciado trofeo nunca visto hasta la fecha en las aguas malacitanas, no es otro que el USNS Trenton, un transporte adscrito a la Military Sealift Command, una flota auxiliar norteamericana encargada de suministrar cualquier tipo de material a las tropas que este país mantiene desplegadas por todo el mundo, ya sea en tiempo de paz o de guerra.

Con la particularidad de ser un catamarán de alta velocidad, el primero de estas características que atraca en los muelles malagueños, les diré que el Trenton, que llegó procedente de Rota el pasado martes 7 de noviembre, pertenece a una serie de doce unidades denominadas Expeditionary Fast Transports; unos bicascos multifuncionales que movilizan tropas o suministros a lugares donde otros buques de transporte al uso no pueden llegar.

Construido en los astilleros norteamericanos Austral entre los años 2014 y 2015, el Trenton,  de 103 metros de eslora y 2.460 toneladas de desplazamiento (quinto de su clase), en diciembre del pasado año fue asignado para operar lejos de las aguas de los Estados Unidos  cumpliendo diferentes misiones de asistencia; un hecho que lo ha traído en escala técnica y de descanso  al puerto de Málaga.

Una oportunidad única para ver toda una rareza; un catamarán que nos recuerda a los grandes rápidos que ya conocemos de Trasmediterránea. Una unidad entre lo civil y lo militar que de seguir posicionada en el Mediterráneo veremos en aguas malagueñas en más de una ocasión.

IMG_3326USNS TRENTON atracado en el muelle de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 14 de noviembre de 2017.

Segundo primer atraque

Juan Carlos Cilveti Puche | 7 de noviembre de 2017 a las 9:22

Hoy les contaré la curiosa circunstancia de un buque de crucero que ha llegado por primera vez a Málaga en dos ocasiones. El barco en cuestión es el Veendam de la compañía Holland America Line, una de las navieras más antiguas dedicadas a la industria crucerística.

Fundada el 8 de febrero de 1871, Holland America Line, como ya les he mencionado en alguna que otra ocasión, tiene la tradición de mantener los nombres de sus barcos con el paso de los años. Así pues, el Veendam del que hoy les hablaré es el cuatro de su saga; una línea histórica que comenzó en 1889 con el primer buque así bautizado. Tras seguir con dos barcos más que iniciaron  sus respectivas carreras en los años 1922 y 1972, en la actualidad,  Holland America Line mantiene desde 1996 al cuarto Veendam, un veterano al que le cabe el honor de ser uno de los pocos buques de crucero (ha habido otros),  que ha ejecutado dos primeras escalas en los muelles malagueños.

Construido entre los  años 1994 y 1996 en los astilleros italianos Fincantieri, el protagonista de esta historia llegaba por primera vez a Málaga el 2 de mayo de 1996, quedando amarrado a las 06:45 en el pantalán de Levante. Procedente del astillero y aún con trabajadores a bordo, y por supuesto, sin pasajeros, el Veendam salía con destino a Port Everglades a las 16:40 horas, cumplimentando el primer atraque que este buque realizaba desde su entrega a la compañía Holland America Line.

Muchos años después, en concreto 21, el pasado 3 de noviembre, el Veendam regresaba a Málaga realizando un viaje trasatlántico de ida y vuelta de 48 noches. Con 1.214 pasajeros  a bordo, el barco era agasajado por realizar su segundo primer atraque, curioso ¿no les parece?

Veendam primera vez con pasajeros 3-XI-1710Buque de crucero VEENDAM en su segundo primer atraque en el puerto.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 7 de noviembre de 2017.

Verde y blanca

Juan Carlos Cilveti Puche | 31 de octubre de 2017 a las 9:27

La estancia en el puerto este pasado fin de semana del buque de la Armada española Juan Carlos I, ha dejado unas muy interesantes imágenes que miles de malagueños han podido captar con sus cámaras fotográficas.

Y aunque los detalles son muchos, hoy les contaré uno que me llamó poderosamente la atención y que aún no he podido resolver.

En la mañana del sábado 28 de octubre, el Juan Carlos I amaneció engalanado para afrontar a su bordo una jura de bandera; un acto histórico que nunca se había visto en las aguas del puerto. En su banda de estribor, este buque de apoyo estratégico mostraba la guirnalda de banderas con la que los barcos de guerra se adornan en los días de fiesta. Usando las flámulas del código internacional de señales marítimas además de algunas otras, los 231 metros del más significativo buque de la Armada mostraron una curiosa ortodoxia decorativa que, sin ser norma en las marinas de guerra de muchas naciones, se emplea de forma habitual.

Agrupadas por colores, las banderas que combinan el blanco y el rojo se reunían a proa. En el centro del barco, destacaban las azules y blancas, mientras que a popa, se colgaban el resto de enseñas con otras tonalidades.

Teniendo en cuenta que el código internacional de señales marítimas sólo usa los colores amarillo, azul, blanco, negro y rojo, en la línea de banderas que flameaban a popa, además de otras que no se correspondían con este, me llamó poderosamente la atención un gallardete de color verde y blanco que destacaba en la cuidada homogeneidad cromática de este adorno aéreo.

Una curiosa bandera triangular que no he podido descifrar y que estará en muchas de las fotos que los malagueños le han hecho a este buque.

Juan Carlos I L-61 28-X-176JUAN CARLOS I engalanado con la guirnalda de banderas.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 31 de octubre de 2017.

Casualidades

Juan Carlos Cilveti Puche | 24 de octubre de 2017 a las 8:58

El viernes 29 de septiembre, Baleària posicionaba en Málaga al ferry de bandera chipriota Dénia Ciutat Creativa. Tras estrenarse en la ruta del mar de Alborán con un buque de alta velocidad y cambiarlo por dos catamaranes rápidos, esta naviera, que aún no ha cumplido un año en la línea con Melilla, finalmente apostaba por un ferry tradicional para sus navegaciones a la ciudad autónoma.

Pero con independencia de esta circunstancia,  hoy les contaré  una curiosa casualidad que hace referencia a este barco. Construido en Holanda en 1992, este buque iniciaba su vida de mar con el nombre Via Ligure para la naviera transalpina Viamar di Navigazione que lo usó para transportar coches y carga rodada por aguas italianas. Reformado para llevar pasajeros en 1994 y rebautizado como Ionian Star con la contraseña de la naviera griega  Strinzis Lines, en el año 1999 el barco era comprado por la Compagnie Méridionale de Navigation que tras renombrarlo como Scandola lo empleó para cubrir una ruta entre Marsella y Córcega. Publicitado como un cruise-ferry y después de un breve alquiler con los colores de la compañía holandesa ASA Lines, en 2013 Trasmediterránea lo fletaba para navegar en competencia directa con Baleària entre Valencia e Ibiza.

Finalizado aquel flete, en 2016 Baleària compraba el barco por 15 millones de euros para, rebautizado como Dénia Ciutat Creativa, posicionarlo en la ruta Barcelona Ciudadela; una línea que dejaba hace algo más de un mes para venir a Málaga.

Un curioso buque de 150 metros de eslora y capacidad para 399 pasajeros que ahora tendrá que enfrentarse en el mar de Alborán a la centenaria Trasmediterránea, la naviera para la cual navegó no hace demasiado tiempo.

Denia Ciutat Creativa 29-IX-1715DÉNIA CIUTAT CREATIVA en su primera entrada a Málaga en septiembre.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 24 de octubre de 2017.

El más resistente

Juan Carlos Cilveti Puche | 17 de octubre de 2017 a las 9:00

Hace unos días, llegaba al puerto uno de esos super yates que no pasan desapercibidos y que nos hacen pensar en las listas o clasificaciones de los barcos privados de recreo más grandes y lujosos del mundo. El yate del que les hablo se llama Ulysses, y fue construido entre los  años 2014 y  2015 los astilleros noruegos Kleven Marine por encargo de un empresario neozelandés de que pagó por él 200 millones de dólares.

Manteniendo la habitual nómina de los más reputados ingenieros, arquitectos y diseñadores internaciones de yates, el Ulysses de 107 metros de eslora y 5.937 toneladas de registro bruto, participa de todos y cada uno de los estándares de los grandes buques privados; unas especificaciones que, sin olvidar el helipuerto, contabilizan salones, piscinas, salas de ocio, deportes acuáticos, además de 15 selectos camarotes que permiten albergar a un total de 30 pasajeros.

Y si bien estas características, en mayor o menor medida, resultan comunes a los grandes yates, les diré que el Ulysses, que hace varios de meses fue reformado para incrementar sus especificaciones, participa de una peculiaridad que lo hace destacar del resto de los más exclusivos barcos privados de recreo.

Clasificado como un yate de expedición, una novedosa modalidad donde priman diseños que permitan realizar largas navegaciones en climas extremos teniendo como prioridad la reducción del consumo de combustible, en 2016, el Ulysses, que está en el cuarto lugar de la lista internacional de este tipo de buques, fue considerado como el yate con el casco más resistente y mejor construido de toda la flota de barcos de recreo del mundo; un consideración que nada tiene que ver con los lujos que se lleven a bordo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAYate ULYSSES atracado ayer en el pantalán de Levante.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 17 de octubre de 2017.

Otra primera escala

Juan Carlos Cilveti Puche | 10 de octubre de 2017 a las 9:01

El jueves 23 de abril de 1998 llegaba por primera vez al puerto el buque de crucero Renaissance Seven. Mientras lo fotografiaba atracando en el muelle número dos, tuve la misma sensación que había experimentado al ver a sus cinco gemelos que con anterioridad habían escalado en aguas malacitanas. Aquel barco construido en Italia entre 1987 y 1991, daba la impresión de ser un buque muy mal cuidado; un elegante y exclusivo yacht cruise que había venido a menos. Después de cumplimentar cuatro escalas más en Málaga, este barco comenzó una tortuosa carrera de alquileres y cambios de nombres, regresando a los muelles malagueños en abril de 2005 rebautizado como Corinthian II. Con su casco pintado de azul y tras haber sufrido una significa reforma, aquel yacht cruise fue reconvertido en un buque de expedición; un hecho que reactivó la vida de este pequeño buque de 90 metros de eslora con capacidad para 120 pasajeros.

Combinando itinerarios por el Mediterráneo con rutas polares, en 2014 el barco era adquirido por una compañía que, en propiedad y en régimen de alquiler, gestiona una importante flota de pequeños buques que ofrecen viajes muy diferentes a  los habituales recorridos que realizan las principales navieras del mercado crucerístico internacional.

Después de sufrir en  el año 2016 una multimillonaria transformación y tras ser rebautizado como Hebridean Sky, este barco llegaba hace unos días a Málaga antes de comenzar una campaña que lo llevará por los mares más fríos del mundo.

Un buque que con algo más de 25 años de vida regresa al primer plano de los barcos dedicados a las exploraciones; una interesante historia de mar en la que el puerto malagueño ha estado presente.

IMG_2229HEBRIDEAN SKY en su escala en Málaga este pasado fin de semana.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 10 de octubre de 2017.

El recibimiento chino

Juan Carlos Cilveti Puche | 3 de octubre de 2017 a las 8:45

Cuando dentro unos cuantos años algún historiador indague sobre los tráficos en el puerto de Málaga en 2017, con sorpresa se topará con la visita del buque hospital chino He Ping Fang Zhou. Y digo con sorpresa, ya que esta escala de descanso acontecida entre los días 10 y 12 de septiembre no tuvo la más mínima repercusión institucional; un hecho que contrasta con  la significación histórica de este atraque (el primero de un buque de la marina de guerra china en aguas malacitanas),  y con la circunstancia de que Málaga fue elegida como único puerto europeo de escala  por sus  instalaciones y su  idoneidad para que la tripulación de este barco pudiera hacer turismo y compras.

Pero dejando a un lado estas consideraciones, hoy les describiré una imagen única; un momento cargado de significados vivido cuando el buque hospital chino llegó a las aguas del puerto. Maniobrando para atracar en el Pantalán de Levante y mientras una banda de música a bordo amenizaba el momento, a pie de muelle, 200 chinos de la colonia malagueña recibían al barco con pancartas y banderas. Esta colorida bienvenida que se completó cuando los mandos del buque bajaron para agradecer la calurosa acogida, constituye una escena nunca vista; un recibimiento sólo comparable a las patrióticas llegadas de los militares que desembarcaron en  el  puerto tras el desastre colonial de 1898 o las clamorosas despedidas de las tropas que participaron en las guerras que a principios del siglo XX España escenificó en el Norte de África.

Una histórica escala que podría haberse rentabilizado más, ya que los chinos vinieron al puerto por sus buenas condiciones, y a la ciudad, por su indiscutible atractivo turístico y comercial.

He Ping Fang Zhou recibimiento  10-IX-173Recibiento con pancartas y banderas al buque hospital chino HE PING FANG ZHOU.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 3 de octubre de 2017.