Archivos para el tag ‘puerto de Málaga’

Plastificado

Juan Carlos Cilveti Puche | 25 de julio de 2017 a las 10:03

En enero de 1998 visité el buque Danica Violet que llegaba  al puerto malagueño para cargar  dolomita. Aquel embarque, el primero que realizaba de una forma exhaustiva a un barco que no era de pasaje,  me sirvió para aprender  cómo se realizaban las operativas de carga y descarga. Aunque muchas fueron las cosas que me sorprendieron, la que más me llamó la atención, fue  cómo se cerraba todo el barco mientras se llenaban o vaciaban las bodegas. En este caso que les cuento, al estar operando con  dolomita (una mercancía muy polvorienta), el Danica Violet que estaba atracado en el muelle número seis, permanecía cerrado a cal y canto para evitar que los residuos volátiles de esta mercancía  se apoderaran de todo el barco.

Hace unos días, al muelle número nueve llegaba el bulk carrier de bandera maltesa Manna para cumplimentar un embarque de clinker. Con sus cinco bodegas abiertas, este carguero que llevaba protegidas con lonas unas grandes cucharas que iban estibadas en su cubierta, antes de iniciar la maniobra de carga, cubría de igual forma sus botes salvavidas; una medida de protección ante la  atmósfera polvorienta producida por el embarque de una mercancía de estas características.

Pero además de todo esto, la tripulación de este bulk carrier de 190 metros de eslora construido en Japón en el año  2005, había tomado otra curiosa medida de protección. En su mástil, los dos radares habían sido literalmente plastificados.

Y si bien los radares pueden tener fundas o unos paneles frontales los preserven de posibles deterioros, las nada ortodoxas envolturas plástica de Manna constituyen una verdadera rareza; una imagen que nunca había visto y que por suerte pude fotografiar.

OLYMPUS DIGITAL CAMERARadares del MANNA cubiertos con plásticos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 25 de julio de 2017.

Barcos de ganado

Juan Carlos Cilveti Puche | 18 de julio de 2017 a las 8:28

Si se realizara una clasificación de los barcos que con menos frecuencia se ven en el puerto, los buques dedicados al transporte de ganado o livestock carriers estarían entre los primeros puestos esta lista. Ratificando esto que les digo, en el registro de los buques que han entrado en Málaga en los últimos cien años, sólo hay reseñados seis atraques de este tipo barcos; un número que los convierte en una verdadera rareza en aguas malacitanas.

Después de las tres escalas que entre los meses de febrero y mayo de este año realizó el buque Yosor; un livestock carrier que sin animales a bordo vino para cargar y descargar pienso, hace algo menos de dos semanas, el Kenoz atracaba en el muelle número siete para cumplimentar una operativa similar.

Construido en Finlandia en 1970 y bautizado como Hoegh Pride, este barco, después de navegar como granelero bajo la contraseña de una naviera noruega y ser alargado trece metros en 1976, en el año  1982 era transformado en unos astilleros de Alemania en un buque para el transporte de ganado. Rebautizado como Corriedale Express luciendo primero el  pabellón de Panamá y  luego el de Filipinas, en 2004 era comprado por una multinacional de origen jordano dedicada al negocio de la carne y las pieles. Renombrado como Kenoz y luciendo otra vez la bandera panameña, este buque con capacidad para transportar 9.000 cabezas de ganado, llegaba  hace unos días a Málaga para cumplimentar un embarque de pienso a granel, en sacos y compactado. Una carga que procedente de una factoría ubicada en la localidad cordobesa de Santaella servirá para alimentar a un cargamento de animales que, embarcados en el puerto egipcio de Port Said,  viajan con destino a Brasil.

OLYMPUS DIGITAL CAMERABuque de ganado KENOZ cargando pienso en el muelle siete.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 18 de julio de 2017.

Al desguace

Juan Carlos Cilveti Puche | 11 de julio de 2017 a las 9:40

Esta pasada semana, uno de los principales especialistas mundiales en el desguace de barcos, publicaba la foto de un buque varado en las playas turcas de Aliaga esperando para ser desguazado. Este barco, no es otro que el Efendi Baba, un carguero que durante varios meses permaneció atracado sin actividad  en los muelles malacitanos.

Cargado de raíles de tren y planchas de acero, este buque, tras quedarse sin propulsión en un viaje entre el puerto ruso de Belgorod y Bilbao, el nueve de febrero de este año llegaba a Málaga auxiliado por el remolcador Vigilant. Después de atracar en el muelle de Levante, la compañía propietaria de este barco, una naviera con sede en Estambul, iniciaba los trámites para su reparación. Tras barajarse la posibilidad de ser descargado antes de acometer los trabajos sobre la avería de su motor, el tiempo fue pasando, y el Efendi Baba, que ya por entonces estaba en venta, comenzó a cambiar de atraques. Después de sufrir tres enmendadas en el muelle de Levante, necesidades de tráfico interno requirieron que pasara al muelle siete, una maniobra que realizaban los remolcadores Vehintiocho y Vehintinueve el 19 de marzo. Movilizado otra vez más sobre este mismo muelle, el nueve de mayo, el carguero turco volvía atraque de Levante, y todo apuntaba a que este barco construido en Alemania en 1994 y que había navegado con cinco nombres diferentes, permanecería mucho tiempo en Málaga.

Sorpresivamente, el 11 de mayo, el remolcador Vehintisiete se lo llevaba a Bilbao para ser descargado. Tras aquella operativa, remolcado en esta ocasión por el Monte da Luz, otro viejo conocido malagueño, el Efendi Baba viajaba a las playas turcas de Aliaga donde en breve será desguazado.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEFENDI BABA atracado en el muelle de Levante en febrero de este año.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 11 de julio de 2017.

La goleta XARIFA

Juan Carlos Cilveti Puche | 4 de julio de 2017 a las 8:43

Hoy les hablaré de un velero que hace unos días atracó en el puerto; una goleta de tres mástiles y 90 años de edad cargada de historia y nombres propios. Construida en 1927 en los astilleros británicos J.S. White & Co., el primer propietario de este barco fue Franklin Morse Singer, un regatista hijo del creador de las máquinas de coser Singer y de la modelo que sirvió de inspiración para la Estatua de la Libertad. Bautizada como Xarifa, esta goleta de 50 metros de eslora, entre 1930 y 1951 cambio en varias ocasiones de armador, llevando durante estos años los nombres: Erasing, Radiant, Oiseau Blanc, Georgette y Capitana. Usado fundamentalmente como yate privado, además de cómo pesquero, buque oceanográfico y escenario para el rodaje de diferentes películas, por la cubierta de teca de este velero que inspiró una biografía sobre Cristóbal Colón que ganó el premio Pulitzer en 1943, pasaron personajes de la talla de Jacques Cousteau, Orson Welles, Jeanne Moreau o Rainiero de Mónaco que, en 1960, consiguió que esta goleta que volvía a lucir su nombre original, asentara su base en el principado y se convirtiera en un lugar de referencia para la diplomacia y la alta sociedad internacional

Tras permanecer en aguas monegascas hasta 2008 y ser durante algunos años la residencia del multimillonario italiano Carlo Traglio, en 2012, el Xarifa era comprado por una empresa que lo restauraba y reformaba en 2012 en unos astilleros de Vigo.

Una histórico velero que durante varios días permaneció atracado en el muelle número uno junto a la bicentenaria Farola; una estancia que como en otras ocasiones he referido al respecto de  determinados barcos con cierta significación, pasó sin pena ni gloria.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAGoleta XARIFA hace unos días en el muelle número uno.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 4 de julio de 2017.

Cuartin y Francia

Juan Carlos Cilveti Puche | 27 de junio de 2017 a las 17:50

Hace algún tiempo, les hablé  de la denominada Oficina de Anuncios de Vapores, un gabinete situado en el número 1 de la Alameda Principal que se dedicó a gestionar los anuncios que aparecían en la prensa malagueña de las navieras que operaban en el puerto durante gran parte del  siglo XIX.

Aquel floreciente negocio que ya en la década de 1860 aparecía en las guías comerciales malacitanas, siguió creciendo en detrimento de muchas empresas consignarías que, hasta la aparición de esta oficina, eran encargaban de tramitar los anuncios y las notas informativas de las compañías a las que representaban.

Con una significativa cartera de clientes, la Oficina de Anuncios de Vapores, además de gestionar a compañías que tenían agentes en Málaga, también publicitaba a consignatarios y  navieras que operando en el puerto no tenían a un representante de forma oficial.

Uno de los más significativos casos de los que les hablo, lo constituyó la compañía gaditana Cuartin y Francia, una consignataria que trabajó de forma exclusiva con la flota de buques que componían la naviera Vapores de Butler Hermanos.  Realizando viajes desde San Sebastián a Marsella con escalas en la mayoría de los puertos españoles, además de en Cádiz, los vapores de esta compañía: Monarca, Vencedor de Africa, Apóstol, Amalia, Perseverancia, Non Plus Ultra, Buenaventura, Ceres, Capricho y Pensamiento, realizaban paradas dos veces al mes en aguas malacitanas para descargar o cargar cualquier tipo de mercancía.

Una agencia que, aún estando ubicada en Cádiz, usó durante muchos años lo servicios publicitarios ofrecidos por la Oficina de Anuncios de Vapores para aparecer en los diferentes periódicos de la  malagueños época.

Cuartin y FranciaAnuncio de la agencia consignataria Cuartin y Francia.siglo

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 27 de junio de 2017.

El TURAMA

Juan Carlos Cilveti Puche | 20 de junio de 2017 a las 8:40

En 1990, los astilleros finlandeses Rauma Yards entregaban a la compañía Delphin Cruises un pequeño buque de crucero bautizado como Delphin Caravelle. Con 116 metros de eslora y una capacidad máxima para 303 pasajeros en 178 camarotes, este barco, tras fracasar en su planificación de viajes pasaba en 1991 a las manos de la naviera Sally Line que lo  renombraba como Sally Caravelle. Sin demasiado éxito, un año después, el buque era rebautizado como Columbus Caravelle bajo la gestión de la operadora alemana Transocean Tours. Manteniendo oficialmente este nombre pero navegando bajo las denominaciones Lido Star y Ernest Hemingway (toda una rareza), en 1998 se convertía en un casino flotante operando en aguas asiáticas como HongKong Dragon Star y Captain Omar.

Tras esta errática vida de mar, un grupo multinacional compraba el barco para reconvertirlo en un mega yate; una significativa obra que se ejecutaba entre agosto de 2003 y julio de 2004. Rebautizado como Turama, este barco de recreo comenzaba a navegar pudiendo albergar  a 71 pasajeros en una remodelada y lujosa habilitación con 43 camarotes e infinidad de estancias.

Manteniendo parte de su estructura de buque de crucero y con todos los más sofisticados estándares propios de un barco de estas características, el Turama, clasificado en el número 15 de la lista de los más grandes yates del mundo, la pasada semana atracaba en el puerto de Málaga.

Luciendo la bandera de Arabia Saudí, este mega yate matriculado en el puerto de Jeddah, navega por el mundo en régimen de alquiler; una posibilidad para particulares y empresas que dispongan de los 94.000 euros necesarios para embarcarse durante una semana en este viejo buque de crucero.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAMegayate TURAMA atracado la pasada semana en el muelle número dos.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 20 de junio de 2017.

La huelga

Juan Carlos Cilveti Puche | 13 de junio de 2017 a las 8:24

El martes 17 de enero de 2006, la página marítima de este diario abría con el siguiente titular: “La protesta de los estibadores paraliza el tráfico de mercancías en Málaga”.  Bajo este epígrafe, y con una foto de una serie de trabajadores portuarios en actitud de protesta junto a la popa del Ciudad de Valencia (el primer melillero que lució en aguas malagueñas el controvertido logotipo de Acciona Trasmediterránea), esta noticia reseñaba como los 155 estibadores que, por aquellos años componían la plantilla de trabajadores de la carga y descarga malacitana, protestaban junto al colectivo europeo frente a una directiva comunitaria que pretendía la privatización del sector.

En aquella ocasión, la huelga afectó considerablemente a la gran mayoría de las empresas portuarias malagueñas; un acción que inmovilizó por completo el activo tráfico de contenedores que existía por entonces, amén de frenar una serie de operativas de carga y descargas previstas  y paralizar por completo la línea regular que enlaza con Ceuta y Melilla.

Manteniéndose únicamente para Trasmediterránea unos servicios mínimos  que sólo se cubrieron en  un 60%, aquel paro europeo se diluyó,  y una serie de promesas políticas en cada uno de los países de la Unión facilitaron una serie de acuerdos más o menos satisfactorios para la gran mayoría del colectivo de estibadores del Viejo Continente.

Casi diez años después, y tras varios avisos de paros cancelados en el último momento, los trabajadores malacitanos de la estiba, al igual que el resto de sus  compañeros españoles, otra vez está en lucha. Una complicada huelga a la que muy bien se le podría aplicar aquel refrán que dice: “De aquellos polvos vienen estos lodos”.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPancarta de protesta de los estibadores malagueños.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 13 de junio de 2017.

Mini yacht cruises

Juan Carlos Cilveti Puche | 6 de junio de 2017 a las 9:01

Esta pasada semana, el puerto recibía dos muy especiales primeras escalas crucerísticas. Con un par de días de diferencia, las aguas malacitanas acogían a los buques Variety Voyager y Panorama II; dos barcos, uno de ellos de vela, que se salen por completo de los habituales estándares de buques turísticos que estamos acostumbrados a ver.

En la década de los años ochenta, algunas de las navieras dedicadas al mercado crucerístico decidieron apostar por  una serie de barcos pequeños que, con las prestaciones de los grandes buques turísticos, ofrecieran la exclusividad de los barcos de recreo privados. Denominados yacht cruises, estos buques, rápidamente encontraron un sector de negocio en la industria crucerística; una opción  que se ha mantenido como una alternativa a los estandarizados  y masificados viajes por mar.

Y aunque los yacht cruises siguen despertando interés para los turistas que buscan algo diferente, desde hace unos años, determinadas empresas que comercializaban viajes en grandes yates, han irrumpido con fuerza en el mercado crucerístico con buques aún más pequeños. Ofertando barcos con capacidades inferiores a cien pasajeros (esto les permite estar considerados como buques de crucero), la compañía Variety Cruises, la que trajo esta pasada semana a dos de sus barcos por primera vez a Málaga, podría ser un claro ejemplo de lo que les estoy contando. Sin abandonar sus habituales rutas por las islas griegas, su principal campo de acción, esta naviera posicionará durante cinco meses a sus velero Panorama II en aguas malacitanas para ejecutar unos cruceros de ochos días. Unos interesantes viajes realizados en lo que muy bien podríamos denominar como mini yacht cruises.

Panorama II1Motovelero PANORAMA II  en su primera visita a Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 6 de junio de 2017.

Despedida nocturna

Juan Carlos Cilveti Puche | 30 de mayo de 2017 a las 9:05

Hoy les contaré un curioso hecho ocurrido en el puerto hace tan solo un par de semanas. Tras los eventos sucedidos con motivo del histórico bautismo en aguas malacitanas del buque de crucero TUI Discovery 2, este barco, dos días después de haber sido acristianado, regresaba a las instalaciones crucerísticas de Levante para iniciar una temporada de viajes que lo mantendrá posicionado en Málaga hasta finales del mes de septiembre.

Dedicado en exclusividad al mercado británico, el TUI Discovery 2, tras haber cumplimentado una breve ruta promocional cargado de periodistas especializados y agentes de viajes, afrontaba en la jornada del 14 de mayo su primer viaje con pasajeros; una circunstancia con la que se iniciaba la campaña de este buque en el puerto malagueño.

Ante este hecho, y para dar una mayor significación al que oficialmente quedará reflejado como el viaje inaugural del TUI Discovery 2, se decidió que un remolcador despidiera al barco echando agua; una maniobra que ya hemos visto con otros buques turísticos.

Designado el Vehintiocho para ejecutar la despedida,  a las diez de la noche, el más veterano de los remolcadores de la Clase H que opera en Málaga se posicionaba en la banda de babor del TUI Discovery 2. Tras media hora de espera debido a un retraso en el embarque del pasaje, finalmente, los cañones antiincendio del remolcador comenzaban a lanzar agua mientras el barco desatracaba y enfilaba la bocana.

Una maniobra empañada por la nada apropiada hora en la que se realizó y por el feo detalle del TUI Discovery 2 que no hizo sonar su bocita para celebrar el inicio de su viaje inaugural, y por qué no decirlo, para agradecer el detalle de esta acuática despedida.

TUI Discovery 2 bautizo 12-V-171TUI DISCOVERY antes de iniciar su viaje inaugural.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 30 de mayo de 2017.

‘Puerto de Málaga’

Juan Carlos Cilveti Puche | 23 de mayo de 2017 a las 8:32

Con el puerto otra vez en el ojo del huracán ciudadano ante el proyecto del hotel ideado para la explana de Levante, hoy me gustaría recomendarles un libro. Y aunque esta obra está editada hace ya muchos años,  quizás, las páginas de este volumen podrían servir a muchos para saber lo que es en realidad un puerto; un espacio fundamentalmente comercial que sirve para que atraquen, desatraquen, carguen y descarguen todo tipo de barcos.

En el año 1945, la por entonces denominada Junta de Obras y Servicios del Puerto publicaba con el título Puerto de Málaga: Memoria sobre su historia progreso y desarrollo, un libro que compendiaba las obras y actividades realizadas en los muelles malacitanos entre enero de 1940 y diciembre de 1944.

Con imágenes de otra época y comentarios sesgados por los condicionantes políticos de aquellos años, en este volumen, además de una pormenorizada memoria económico comercial,  se muestra un magnífico resumen de la historia del puerto malagueño; un riguroso ejercicio de síntesis sólo superado por algunas monografías publicadas muchos años después.

Y si bien el puerto de la década  de 1940 era muy diferente al actual, el fondo que rezuma de esta  vieja memoria de actividades portuarias sigue siendo el mismo; una serie de operaciones comerciales que de una forma directa o indirecta tengan una repercusión económica sobre la ciudad de Málaga.

Con el único problema de poder encontrar este libro, hoy me permito recomendarles que lo busquen y lo lean. Una obra que con el paso de los años, dejando a un lado como ya he dicho los aspectos políticos, no ha perdido vigencia en lo realmente es fundamental; en la idea de lo que es y para lo que sirve un puerto.

Portada libro Puerto de MalagaPortada del libro ‘PUERTO DE MÁLAGA’.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 23 de mayo de 2017.