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Domingos de procesión

Juan Carlos Cilveti Puche | 8 de agosto de 2017 a las 9:35

Desde hace algunos años, cuando llegan estas fechas, no me resisto a escribir algo sobre la procesión marítima que, con salida desde el puerto, pasea por la bahía malacitana a la Virgen del Carmen. Aun con el recuerdo del cortejo de 2016 que, debido al mal estado de la mar tuvo que ser acortado, la salida celebrada hace no demasiados días, ha participado de una curiosa circunstancia que ya se repitió en 2006.

Manteniendo una muy acertada normativa que reduce la capacidad de personas que pueden subir a bordo del remolcador donde va embarcada la patrona de los hombres de la mar, la procesión, seguida por un cada vez más reducido número de embarcaciones (una tónica que se viene repitiendo desde hace ya varios años), cumplió con su habitual programa; un itinerario que se escenificó sin ningún tipo música y en el que no faltó  el encuentro con la imagen de la Virgen del Carmen submarina que está situada frente a las playas malagueñas.

Pero con independencia de todo lo que les acabo de contar, la celebración marítima que este año ha realizado la cofradía  carmelitana, ha puesto de manifiesto una curiosa circunstancia que, aún siendo o pareciendo un tanto absurda, se ha convertido en una tradición de años.

Con la costumbre de realizar la procesión que sale del puerto (la que se ha venido en llamar oficial) en la jornada dominical que sigue al día de la patrona, este año, el calendario ha hecho coincidir el 16 de julio en domingo. Ante esta circunstancia, quizás, lo más lógico hubiera sido celebrar este cortejo en su fecha; un hecho que, de forma puntual y sin tener que romper la tradición, habría unificado todas las salidas procesionales que sacan a la mar a la Virgen del Carmen.

Procesion Virgen del Carmen 23-VII-201718Procesión de la Virgen del Carmen del pasado 23 de julio.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 8 de agosto de 2017.

Una breve procesión

Juan Carlos Cilveti Puche | 19 de julio de 2016 a las 9:07

Este año, el calendario ha favorecido que las fiestas en honor a la Virgen del Carmen pudieran agruparse en un fin de semana. Con la celebración oficial del día de la patrona de los hombres de la mar en sábado, el domingo 17 de julio, tocaba la procesión marítima que pasea a la imagen carmelita por las aguas del puerto y la bahía.

Cumplidas las habituales ceremonias que pasan por la Catedral y el atrio del edificio de la Autoridad Portuaria (este año la Capilla del Mar no ha estado presente en los actos),  el embarque de la patrona se realizaba como es ya tradicional en uno de los remolcadores. Engalanado y empavesado, el Vehintiocho, atracado en el muelle dos, era el encargado recibir a una imagen que llegaba portada por los hermanos de la cofradía del Carmen.

Con la particularidad, y esto es novedoso, de la reducción de invitados que pudieron subir a bordo del remolcador para seguir la procesión marítima, pasadas las seis de la tarde, el cortejo comenzó a navegar. Manteniéndose la tónica de los últimos años en la que cada vez participan menos embarcaciones, un muy reducido número de barquitos en el que sólo se veía a una lancha pesquera,  salieron a la bahía para homenajear a los fallecidos en la mar.

Y si bien la intención era la de todos los años, el magón (la resaca que sigue a unos días de mala mar), impidió que los participantes pudieran alejarse de la bocana del puerto. Cumplimentado el tradicional encuentro con la imagen submarina situada frente a las playas malagueñas, y con una flota zarandeada por el oleaje, la procesión marítima oficial de la Virgen del Carmen 2016 pasará a la historia por su brevedad, además de por varias colisiones entre barcos que ya les contaré.

IMG_2505VEHINTIOCHO llevando a la Virgen del Carmen.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 19 de julio de 2016.

Los remolcadores sí cumplieron

Juan Carlos Cilveti Puche | 21 de julio de 2015 a las 8:51

El pasado día 16, cumpliendo una tradición personal que ya se remonta a varias décadas, me paseé por los muelles para ver qué se cocía en la jornada que festeja a la patrona de las gentes de la mar. Sabiendo de antemano lo que me iba a encontrar, lo primero que me sorprendió fue la abundancia de buques de bandera española que se hallaban en la aguas del puerto. Varado en el dique, se encontraba el remolcador R. Mazagon. Amarrado en el muelle 3-A3, el mercante Barizo, y justo frente a él, el Fortuny estrenaba titularidad como Melillero en su primer día del Carmen en Málaga. Además de estos buques y sin contar a las golondrinas y otras lanchas auxiliares, también con matrícula española, el gánguil Ardenza arañaba arena en la dársena exterior, mientras la patrullera Tagomago compartía atraque en el muelle uno con los remolcadores Vehintiocho y Vehintinueve.

Con esta abundancia de barcos españoles, la segunda sorpresa del día me la proporcionó la nula participación de la gran mayoría de estos buques en el tradicional engalanado; una ancestral costumbre que los días de la Virgen del Carmen ha vestido a los barcos patrios con, al menos, una vistosa guirnalda de banderas.

Y aunque algunos de estos buques estaban en reparación o se encontraban trabajando, la gran sorpresa, la tercera del día, me la proporcionó el Melillero, que por primeras vez en muchos años no colgó las banderas para conmemoran el día de la patrona.

Al menos, y esta es la imagen más positiva que puede sacar de la jornada del pasado 16 de julio, los remolcadores Vehintiocho y Vehintinueve sí que cumplieron con la tradición, y como vienen haciendo desde siempre, se engalanaron para honrar a la Virgen del Carmen.

OLYMPUS DIGITAL CAMERARemolcadores VEHINTIOCHO y VEHINTINUEVE engalanados en la festividad de la Virgen del Carmen.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas 21 de julio de 2015.

 

El barco de San Telmo

Juan Carlos Cilveti Puche | 16 de julio de 2013 a las 10:17

Aunque las procesiones que congregan a los fieles de la Virgen del Carmen, ya sea por tierra o por mar, constituyen los más importantes cortejos de gentes relacionadas con el ámbito marítimo, hubo una época, en que otras personas, no vinculadas directamente a esta advocación pero muy relacionadas con el mundo de la mar y los barcos, también salieron desfilando por las calles de Málaga.

Tras constituirse el  Real Colegio Náutico de San Telmo en 1787, y después de quedar perfectamente organizada toda su compleja infraestructura, los alumnos de lo que podríamos denominar como la primera facultad universitaria que existió en Málaga, salían a la calle acompañando a las diferentes procesiones religiosas que por entonces recorrían la ciudad.

Ataviados con sus uniformes de gala y acompañados por sus profesores, los colegiales de número y los porcionistas (así se denominaban los alumnos que cursaban sus estudios en esta institución), participaron en calidad de acompañantes en los más significativos eventos religiosos que hasta 1849, fecha en la que el colegio dejó de existir, se sucedieron en Málaga.

Y aunque la presencia de los santelmistas siempre llamaba la atención, mucho más lo hacía el carro en el que los alumnos de la escuela de náutica transportaban el barco (una embarcación de casi tres metros de eslora aparejada como corbeta) con el que estos jóvenes aspirantes a marinos aprendían las artes de la navegación.

Un barco que aun hoy se conserva, y que, además de constituir la gran joya de la historia marítima malagueña, durante 62 años, el tiempo en el que este colegio de náutica estuvo en la ciudad, fue un fiel protagonista en todos los actos religiosos acaecidos en las calles de Málaga.

Corbeta didáctica del Real Colegio Náutico de San Telmo de Málaga.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (16 de julio de 2013).

La procesión

Juan Carlos Cilveti Puche | 26 de julio de 2011 a las 8:28

Probablemente, esto que hoy les cuento, no gustará a muchos; aunque, dejando los tópicos a un lado, la cruda realidad, en la gran mayoría de las ocasiones, no agrada nunca a casi nadie.

La primera vez que vi, y de esto hace ya bastantes años, la procesión marítima de la Virgen del Carmen, me quedé totalmente sorprendido. A bordo de un pesquero y seguida por infinidad de embarcaciones de todo tipo, la Patrona de los hombre de la mar, tras visitar todas y cada una de las dársenas del puerto y recibir los sonoros saludos de los barcos que, engalanados, se encontraban atracados en los diferentes muelles malagueños, salía a mar abierto cumpliendo así una tradición que se remonta a 1915; año en el que la Virgen del Carmen realizaba por primera vez su procesión marítima.

Debido a diversas razones relacionadas con la seguridad  (al menos ese fue el argumento que se expuso), la Patrona pasó a ser procesionada por los remolcadores malagueños; y ahí, y esta es la cruda realidad, el desfile marítimo comenzó su declive.

Tras unos años en los que se mantuvo un multitudinario seguimiento, la procesión comenzó a perder acompañantes; y hoy día, la Virgen del Carmen es seguida desde la mar por un reducido grupo de yates y  muy poca cosa más.

Ante la dura competencia (y tal vez la palabra competencia no se la más acertada), de otras procesiones marítimas instituidas a lo largo del litoral malagueño, el cortejo oficial del puerto ha perdido enteros; y ya, no es, ni por asomo, lo que hace unos años era esta tradicional procesión en la mar.

Una muy triste, o más bien, dolorosa realidad, que, en nada se asemeja al multitudinario seguimiento que la Patrona de las gentes de la mar tiene sobre tierra firme.

Procesión de la Virgen del Carmen de este año.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (26 de Julio de 2011).

¿Tanto hubiera costado poner las banderitas?

Juan Carlos Cilveti Puche | 20 de julio de 2010 a las 18:23

Aunque sabía lo que me iba a encontrar, el pasado día 16, como hago todos los años, me fui al puerto. Buscaba, como todos los días de la Virgen del Carmen, cuántos barcos de bandera española se habían engalanado para celebrar la festividad de “su patrona”.

Teniendo en cuenta que los mercantes siempre han sido bastante reacios a este tipo de historias, y que ahora, el que un barco se engalane depende en gran medida de lo que su capitán decida (hace unos años era prácticamente obligatorio hacerlo), no me llevé ninguna sorpresa al ver lo que ví.

La mañana del 16 de Julio (les pongo en situación), además de los remolcadores DIHECIOCHO, VEHINTE  y VEHINTIUNO, se encontraban atracados en el puerto de Málaga los buques de bandera española JUAN. J. SISTER y ALCANTARA DOS, amén de la patrullera IZARO P-27, una lancha de Salvamar y varias de las embarcaciones de Aduanas.

Con este pobre plantel de buques españoles (en esta lista no he incluido a las lanchas de amarradores, otras pequeñas embarcaciones o los barcos de pesca), el día de la patrona de los hombre de la mar, sólo  los remolcadores, la lancha de salvamento y la patrullera de la Armada, lucían sus guirnaldas de banderas para festejar la jornada.

Remolcadores 16 de julio de 2010 blog

Remolcadores.

Izaro 16 de Julio de 2010 blog

IZARO P-27.

Sin sorprenderme nada que el ALCANTARA DOS no estuviera engalanado; este barco está parado desde hace muchos meses y su futuro no pinta nada bien (el barco se mantiene con una tripulación mínima), sí me sorprendió, y  mucho que el JUAN J. SISTER no luciera su vestido de banderas.

Alcantara Dos 16 de Julio de 2010 blog

ALCANTARA DOS.

Teniendo en cuenta que en anteriores años el trasatlántico de Melilla (así es como llamo yo  al Sister) sí se había engalanado, me pareció feo (quizás sería mejor decir triste) que este año, el mercante más significativo que hay en Málaga no lo hiciera.

Y aunque como ya he dicho, esta decisión, hoy día, depende exclusivamente del capitán; creo que una tradición como esta, sin entrar en temas de creencias, no cuesta nada mantenerla  viva.

Con casi toda seguridad, a bordo del JUAN J. SISTER, el día de la Virgen del Carmen, el menú de la tripulación fue especial.

Y si se celebró el día de la patrona así, ¿tanto hubiera costado poner las banderitas?

Juan J Sister 16 de Julio de 2010 blog

JUAN J. SISTER desnudo de adornos el día de la Virgen del Carmen en el puerto de Málaga.

Una tradición que perdura

Juan Carlos Cilveti Puche | 20 de julio de 2010 a las 8:29

Una de las escasas tradiciones que aun se mantiene viva el día en el que se procesiona a la Virgen del Carmen por las aguas de nuestro puerto, es la que realizan los remolcadores. Independientemente de que estos buques se engalanen el 16 de Julio, amén de hacerlo igualmente en la jornada en la se celebra la procesión, los remolcadores de Málaga, año tras año, participan de una muy entrañable fiesta con familiares y amigos en honor de su patrona.

Con todo esto; y teniendo en cuenta que los remolcadores están operativos las 24 horas del día los 365 días del año, y que el tráfico no suele respetar fiestas o celebraciones, en más de una ocasión, estos barcos han tenido que atender alguna maniobra momentos antes o después de la procesión marítima.

El 17 de julio de 2005, el remolcador Diheciseis fue el encargado de pasear a la patrona por las aguas malagueñas. Acompañado de su gemelo el Quihnce y de multitud de pequeñas embarcaciones, pasadas las seis y media de la tarde se iniciaba la procesión. Dos horas más tarde, justo después de desembarcar a la Virgen en el muelle número dos, los remolcadores recibían el aviso de una maniobra. El portacontenedores Maersk Missoui, que había llegado de madrugada, adelantaba su salida.

A toda prisa; y ya en su atraque habitual, las tripulaciones de los remolcadores, mientras los invitados bajaban a tierra, comenzaban a desmantelar todos y cada uno de los adornos con los que estos dos buques habían sido engalanados para la procesión.  

Una vez finalizada la maniobra, a bordo del Diheciseis se volvía a repetir la tradición; una de las pocas tradiciones que perduran el día en que se procesiona la Virgen del Carmen en el puerto de nuestra ciudad.

Maersk Missouri 17-VII-05 blog

Remolcadores maniobrando con el Maersk Missouri el 17 de julio de 2005.

Columna “LA MAR DE HISTORIAS” publicada en la página Marítimas (20 de Julio de 2010).