Historias de conversos

Carlos Mármol11 de Enero de 2009 a las 12:21

El gobierno municipal, que hace bandera política de la peatonalización parcial del Casco Histórico, incumple de forma sistemática desde 2007 la ordenanza que prohíbe a los vehículos particulares acceder al centro de Sevilla.

EN los tiempos oscuros de la Inquisición, cuando la tortura era parte habitual del catálogo de normas de los inquisidores, solía decirse que los más crueles a la hora de aplicar la sangrienta doctrina que emanaba de estos tribunales sumarísimos solían ser los conversos. Gente que había renegado de su fe primitiva y que, integrados ya en el correspondiente statu quo, incluso en la propia jerarquía de la institución, trataban de hacer méritos y disimular sus orígenes previos mediante el expeditivo sistema de aplicar con inusitada ferocidad los dogmas en boga. De ahí esa frase que ha quedado como un fogonazo de sabiduría espontánea: “Los conversos (en cualquier aspecto de la vida) son temibles”. En su caso el sentido del equilibrio o la prudencia son quimeras. Resultan ser dos lujos que no pueden permitirse.

El mismo principio, aunque con las lógicas variantes, podría aplicarse al gobierno local de Sevilla, que sigue atrapado en su contradicción esencial: decir una cosa (en la que en realidad probablemente nunca creyó) y terminar haciendo justo la contraria. Lo que tradicionalmente se llama incoherencia. El equipo que dirige Monteseirín se ha caracterizado en la década larga que lleva en el poder local por hacer un discurso público más o menos razonable al tiempo que perpetra operaciones no tan estimables o, sencillamente, opta por la vieja práctica de la chapuza, justificándose, casi siempre, en base a sus supuestas buenas intenciones. Una forma singular de disfrazar su escasa capacidad real de gestión. Porque, en definitiva, justo de esto se trata. Los verdaderos maestros lo enseñan, además de con el propio ejemplo personal, con una frase nítida. Y rotunda: “Un hombre no es lo que dice. Es lo que hace”.

El cierre a la circulación privada del centro histórico es un ejemplo evidente. Después de haber hecho bandera pública de la peatonalización del Casco Antiguo –a la coalición PSOE e IU suele olvidársele al imponer su propaganda que, en el mejor de los casos, de lo que estaríamos hablando es de escasas ínsulas peatonales en un océano de tráfico– el ejecutivo municipal parece ahora huir como del diablo del que ha sido uno de sus principales compromisos electorales: limitar al máximo el acceso libre de coches particulares al centro.

¿Por qué? ¿No es lo lógico hacer lo que se dice? En lo que se refiere a predicar, PSOE e IU no tienen mesura. Tanto en el PGOU como en los diferentes documentos municipales sobre Movilidad –los que deben analizarse para deslindar los excesos verbales de las promesas ciertas–, el gobierno local ha defendido siempre la necesidad de evitar que el centro –la ciudad simbólica que representa a la urbe entera– siga convertido en un campo sin vallar donde los miles de vehículos que lo invaden a diario impidan la vida y maten el patrimonio heredado. Sobre este principio, en buena parte, se sustenta el modelo de ciudad que PSOE e IU dicen tener y defender frente al PP. Es un punto clave de su acuerdo conjunto de gobierno y está en sus respectivos programas electorales. Es el ejemplo más gráfico de “la ciudad humanizada” –tan distinta a la de San Agustín– que pregona el alcalde.

Cuatro retrasos

Claro que, como dice el refrán, es diferente dar trigo a pregonarlo. Y aquí radica la cuestión. PSOE e IU cometieron en su día la torpeza de levantar en armas a los comerciantes al anunciar el blindaje del centro sin trabajar en alternativas de movilidad o hacer alguna pedagogía previa, aunque en este punto es justo decir que algunos ilustres comerciantes acaso no entenderían la mayor ni aunque se la tradujeran con subtítulos. Después pasaron a aprobar una ordenanza sobre la bicicleta en la que introdujeron –sin avisar– todo el corpus jurídico necesario para aplicar dicha medida. La ordenanza está en vigor desde finales del año 2007. Una parte –la relativa al paso de bicicletas por zonas peatonales– ha sido derogada hace unas semanas por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), pero el resto –precisamente la parte que permite el blindar del centro– no sólo no ha sido suspendida, sino que expresamente está avalada por los magistrados del alto tribunal andaluz. ¿A qué se espera pues desde Plaza Nueva para aplicarla? ¿Acaso a que alguien reúna el valor suficiente?

El gobierno local ha retrasado hasta en cuatro ocasiones distintas la ejecución de tal medida con excusas diferentes. Ahora alega cuestiones técnicas (cámaras). Huye justo de aquello a lo que él mismo se obligó el día que sancionó la ordenanza, que no ha sido derogada. De donde no cabe sino concluir que PSOE e IU elaboran su discurso de cara a la galería, sin preocuparse de que éste se corresponda con los hechos. Así es difícil contar con credibilidad. Sobre todo ante aquellos que confiaron en sus promesas. Probablemente se sientan estafados. Para quienes siempre desconfiaron –los pesimistas a los que tanto cita Monteseirín– acaso sea la confirmación de la evidencia: no hay arrojo suficiente, por ser finos en la expresión. La conclusión: el centro sigue preso de los coches, que penetran cada vez con mayor intensidad por calles cuya sección se hizo para andar. Una curiosa manera de defender la peatonalización. Ya lo dijo el clásico: “Desconfía de las buenas palabras. Tras ellas suelen ocultarse los actos más inconfesables”. Pues eso.

1 Comentario

  • Ricardo Marqués

    Solo aclarar que la Ordenanza de Circulacion de Peatones y Ciclistas no ha sido “derogada” por nadie, ya que está pendiente de recurso de casación ante el Supremo.

    Por lo demás alegrarme de que alguien mas, aparte de los usuarios de la bicicleta, esté a favor de la peatonalización del Casco Histórico, porque entiendo que ese es el mensaje de fondo del artículo.

Comentar

Carlos Mármol, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber. Gracias.

Autor

Licenciado en Filología. Periodista y articulista. Subdirector de DIARIO DE SEVILLA

Archivo

Últimas entradas

Últ. comentarios

  • Sevalber

    Muy interesante su análisis. En esta ciudad se habla con mucha facilidad de peatonalización, pero lo...

  • Ramón Espadas

    Enhorabuena por los dibujos tan poderosos que ilustran estos artículos. Creo sinceramente que...

  • Cesar Garcia

    Donde se puede obtener mayor información de esta nueva plataforma?? Estoy completamente de acuerdo con...

  • sevillano de adopción

    Algo no huele bien cuando es la Junta y no el Gobierno Municipal quien se lleva los laureles,...

  • Ricardo Marqués

    Solo aclarar que la Ordenanza de Circulacion de Peatones y Ciclistas no ha sido...

Suscripción