El urbanismo efectista

Carlos Mármol | 27 de abril de 2011 a las 6:30

El modelo urbano de Sevilla, del que desde hace una década vienen haciendo bandera política los socialistas e IU, empieza a enseñar sus puntos negros. Sombras que desmienten no tanto el fondo del proyecto –la construcción de una ciudad más cohesionada y justa–, sino una forma concreta de gestionarlo.

Si gobernar es siempre establecer prioridades y gastar el dinero público de una determinada manera, la situación dotacional del norte del casco histórico de Sevilla es un buen ejemplo de cómo se ha gobernado la ciudad en estos años.

Con una extraña obsesión por los grandes proyectos –en algunos casos innecesarios; en otros, de utilidad relativa– que ha ido dejando fuera de foco las políticas que inciden directamente en la calidad de vida de los ciudadanos.

Claro que este tipo de historias son difíciles de armar: la oscuridad que rodea al urbanismo impide a muchos ciudadanos, agrupados todavía en las entidades vecinales (la base de la democracia, junto con los ayuntamientos), siquiera entender cómo ciertos políticos les dan gato por liebre.

No es el caso de la asociación vecinal La Revuelta, formada por gente joven, preparada y capaz, además de mantener a lo largo del tiempo un notable grado de compromiso con su propio barrio (algo cada vez más inusual en los tiempos actuales), de entender los planes urbanísticos suficientemente bien como para poner encima de la mesa argumentos difícilmente rebatibles.

A juzgar por la propaganda oficial, Monteseirín ha revitalizado el norte del centro con la Encarnación, la Alameda y Santa Clara, hitos que se han comido el presupuesto.

Los vecinos preguntan por otra cosa: ¿dónde están los equipamientos comunitarios previstos en el PGOU? Nadie les contesta. Probablemente porque no existe una respuesta válida.

El urbanismo efectista podrá hacer soñar a algunos con la quimera de pasar a la historia. Pero rara vez soluciona los problemas de la gente.

  • Patricia

    Hola Sr. Mármol, veo que poco a poco le va gustando Metropol Parasol, ya que utiliza su imagen para ilustrar sus artículos. Me alegro, lo considero un hombre sensato.
    Nunca se podrá tener una gran ciudad con proyectos mediocres, así que con el tiempo todos disfrutaremos de los beneficios de estas inversiones. Un saludo.

  • jc

    Bravo sr. Mármol.
    Para cuándo un artículo sobre la fábrica de artillería?

  • Patricia

    Hola Sr. Mármol, veo que su periódico también está rectificando las informaciones erróneas que dio sobre el coste de las Setas. Le adjunto el enlace en el que se comprueba que el coste total ha sido de 90m, de los que solo 54 los ha puesto el Ayuntamiento, siendo el resto aportado por la empresa Sacyr.
    No voy a decir que la obra ha sido barata, pero dista mucho de los 123 millones que usted siempre ha mantenido, y lo que me deja mas tranquila, que el Ayuntamiento no se ha gastado ni la mitad de los que usted decía. Me alegra que las cosas vayan quedando claras. Un saludo.
    http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/963212/aprobadas/las/obras/las/setas/con/actuaciones/por/culminar.html

  • Carlos Mármol

    Mi estimada Patricia:

    Tu candidez, verdaderamente, es digna de elogio. No se trata de una rectificación. Sencillamente la información a la que te refieres reseña la última cifra oficial (documental) que admite el Ayuntamiento, lo que no implica que sea la verdadera, entre otras cosas porque nunca ha dicho claramente cómo hace este cálculo. De hecho, públicamente nunca ha dicho cuál es el coste total del proyecto. La cifra de 123 millones se acerca más a la realidad, entre otras cosas porque sí incluye el coste arqueológico y, sobre todo, las indemnizaciones pagadas a la anterior empresa concesionaria (Martín Casillas-Ficoan), cosa que curiosamente no está incluida en esta estimación de 90 millones de euros que, llamativamente, viene a corregir una versión anterior de entidad menor. Como verás (si quieres verlo, no conformarte con lo que te dicen) la cifra va y va creciendo poco a poco: 25 millones, 52, 90… Ad infinitum. Es la realidad. La financiación del Parasol es probablemente la gran mentira de estos últimos años.

    En este tema no hay mucho debate y por tanto, no voy a polemizar contigo: los números son números. Si quieres, no obstante, conformarte con la versión oficialista de la realidad es una elección respetable aunque, en mi opinión, bastante poco inteligente. Desde luego, eso sí, dormirás mucho más tranquila y el mundo seguirá siendo de color de rosa. Y, obviamente, el Parasol será poco menos que la Capilla Sixtina. En cuestiones de fe ciega, como comprenderás, no voy a entrar. Cada uno elige sus propias creencias. Las tuyas ya están claras.

    Un saludo cordial.

  • Patricia

    Sr. Mármol, quizá peque de ingenua y me queden muchas tortas por recibir en la vida, pero me llama la atención que no crea las cifras oficiales que supongo refrendadas por un secretario municipal y crea en dios…en ocasiones los humanos somos así de incongruentes…Como yo no he contado los euros no voy a apostarme el cuello ni a polemizar, ya le he dicho en otras ocasiones que me llama la atención que no apoye un proyecto que beneficia a nuestra ciudad. Este alcalde pasará y metopol nos quedará, yo lo veo así. Un saludo y un placer conversar con usted.

  • Carlos Mármol

    Estimada Patricia:

    Ni el coste final del Parasol lo ha avalado el secretario municipal (hizo un informe antes de que el alcalde le inyectara 30 millones de euros para acabar el proyecto en el que confirmaba los datos publicados por mi periódico: un sobrecoste del 70% sobre el presupuesto inicial)ni yo creo en Dios. Que te guste el proyecto no debería impedirte reconocer la realidad, que es su extraordinario consumo de recursos públicos. En lo que sí te doy la razón es en que Monteseirín pasará. De hecho, ya es pasado.
    Un saludo.