Tostón australiano

Susana Caballero | 29 de marzo de 2011 a las 22:34

Cuatro meses sin Fórmula 1, sobreviviendo a base de entrenamientos, disquisiciones sobre los colores de los neumáticos de Pirelli (y sobre si durarían más de una vuelta o habría que entrar tropecientas veces en boxes en cada carrera), cotilleos variados (como el enésimo enfado de Fernando Alonso con la prensa, Lewis Hamilton criticando que su coche no era lo suficientemente rápido -como siempre, haciendo amigos desde el minuto uno-, la retirada del carné a su mentor Ron Dennis -me estuve riendo un buen rato-, si es o no ético que McLaren repesque a Pedro de la Rosa después de que se haya pegado unos meses probando precisamente las nuevas ruedas de Pirelli, e incluso comentando, sin acritud, o al menos no mucha, los cambios en el reglamento) y hasta revueltas en países árabes que aplazan (o cancelan, que está por ver) el primer Gran Premio de la temporada. Y cuando al fin vuelve la Fórmula 1 lo hace con el tostonazo de la carrera de Australia.

No lo vi en directo. Puede que las ocho de la mañana no sea una hora demasiado infame (sí para mí, criatura nocturna), pero era esa noche en la que cada año nos roban una hora de nuestra vida con la milonga del ahorro energético. (Un saludo, por cierto, para Manu Rodríguez, el compañero al que le tocó abrir el domingo el quiosco de Joly Digital a las 06:30 de la mañana, como todas las mañanas, pero esta vez con una hora menos de descanso)

Así que no, no me levanté a verlo. La idea era ver la repetición a la hora de comer, a ser posible sin haberme enterado de cómo había quedado la cosa. Aunque es complicado si, como es mi caso, desayunas ya viendo noticias, mi marido se encargó de espoilearme en cuanto se levantó y empezó a agitar el dedo índice con cara de idiota (no es que tenga cara de idiota; era una performance). Eso sólo podía significar una cosa: que la temporada empezaba como terminó la anterior. Con el puñetero Sebastian Vettel y su dedito (hasta Antonio Lobato dijo estar hasta las narices de ambos).

Con el final chafado y sabiendo que Fernando Alonso sólo había sido cuarto (la pifió en la salida y tuvo que remontar desde el noveno puesto) detrás de Petrov (esto parece un déjà vu) y que no había habido en Melbourne ningún incidente destacable puse la carrera a las 14:00 con el mismo interés que puede generarme un partido de fútbol de la jornada 2 de la Liga (por poner una jornada, porque cada vez me aburre más el fútbol).

La carrera de Australia fue un tostón, pero como me propuse al final de la temporada pasada escribir algo sobre cada una de las pruebas de la nueva campaña, aquí estoy. Y sin nada más que comentar (si alguien quiere ver cómo les fue a todos los equipos puede echarle un vistazo a este análisis de F1 al día), salvo la sanción a Sauber (que no van a recurrir) o que a todos los equipos se les han abierto las carnes cuando han visto lo que corre en carrera el Red Bull (y los tipos presumiendo de que ni siquiera habían usado el KERS, aunque amenazan con hacerlo en Malasia) y han mandado a los ingenieros de nuevo a la mina para plantarles cara a los de Christian Horner antes de que se escapen aún más, sobre todo Ferrari, por mucho que Alonso intente templar los ánimos recordando que sólo ha sido una carrera. Y tiene razón.

PD (I): Durante la pretemporada también tuvimos el accidente de Robert Kubica, pero por suerte poco a poco se va recuperando.

PD (II): Lewis Hamilton tendrá un personaje en Cars 2. Me gustaría escribir algo ingenioso, pero me he quedado a cuadros. No me esperaba esto de Pixar.

  • carlos

    Sinceramente, quedas eximida/o de comentar más carreras, lo único que nos ha quedado claro es que eres una trasnochadora, que levantaste tarde y presumiblemente con resaca, y que tu marido hizo nosequé con el dedo, que supongo que se labaría antes de comer porque a saber donde acabó el susodicho.

    La carrera sin ser magnífica fue bonita, supongo que eres una fanática de Alonso y si no gana la carrera es un toston. Pues bien a mi me encanta Alonso es el mejor de la Parrilla y verlo remontar desde la 9 a la 4 plaz fue bastante para la primera carrera.

    Ferrari deba de implementar el morro flexible.

  • Susana Caballero

    Estimado Carlos, gracias por eximirme (soy una mujer, por cierto, como así indica mi firma) de comentar las carreras, pero creo que lo seguiré haciendo, si no le importa. No es asunto suyo, pero no bebo. Y trasnocho porque salgo tarde de trabajar, normalmente de madrugada, aunque eso tampoco sea asunto suyo. Si no entendió la broma del dedo, lo lamento (lavar es con uve, por cierto). No, no acabó en ninguna parte que precisase un lavado (gracias por interesarse por mi vida privada) pero sí, mi marido se lava siempre las manos antes de comer, y después, aunque esto tampoco sea asunto suyo.

    La carrera fue un tostón. Esa es mi opinión, tan respetable como la suya, ni más ni menos. No, no soy una fanática de Alonso. Me gusta, sí, y prefiero que gane, pero no mido mi entusiasmo o interés, por suerte, en función de lo que haga Alonso.

    Gracias por el comentario y un saludo.

  • María Gámez

    Tras leer el artículo y el comentario de Carlos me queda claro que no ha entendido ni las palabras ni el tono usado por Susana. También parece que no es de esas personas que acepten opiniones diferentes a la suya y recurren, como ha hecho en ese comentario lleno de mal gusto y falta de respeto, al insulto fácil y el lenguaje zafio que sobra claramente. Está también claro que, en principio, de Fórmula 1 entiende más bien poco: que Fernando Alonso hiciera una muy buena carrera no quita para que la misma fuera de un aburrido que tira de espaldas por la superioridad insultante del coche de Vettel, que no da lugar a una competencia real por el primer puesto, al menos por ahora. Seguramente la remontada del piloto español fue lo, casi, único digno de mención en una carrera que dominó Vettel haciendo lo único que parece saber hacer: correr mucho con el super coche que le han hecho. Porque sí, es campeón del mundo, pero aún no ha demostrado que sepa pilotar en condiciones difíciles. Otro cantar será verlo en condiciones reales de competición en las que se las tenga que ver con otros pilotos que sí saben conducir en esas condiciones, léase Alonso, y luchar con ellos a brazo partido. Esto recordaría carreras de otros tiempos con coches más igualados y francamente me gustaría verlo.
    Parece que los conceptos de ironía y metáfora también se le escapan a Carlos, porque la imagen del piloto alemán y su, ya pesado, gesto estás más que clara. En fin, un compendio de carencias y mal gusto el tal Carlos.

    Personalmente sí me ha gustado el artículo y espero que sigas escribiéndolos, Susana. Así al menos tendremos algo más que leer aparte del sempiterno fútbol.

    Enhorabuena y saludos.

  • Susana Caballero

    Hola, María, gracias por los elogios.

    Tienes toda la razón con respecto a Vettel. Hasta ahora no ha demostrado que sea un buen piloto, por muy campeón del mundo que sea. Tiene un coche que parece un cohete, sí, pero nada más (y nada menos, claro). A ver qué pasa cuando la pifie en una calificación y tenga que salir en medio, detrás de sus rivales directos. Entonces sí puede que veamos de lo que es capaz.

    Gracias otra vez por pasar por aquí y por el comentario y un saludo.