Kukleta, el Winston y la triple ‘K’

Jesús Ollero | 27 de octubre de 2011 a las 11:13

Roman Kukleta, ex delantero del Betis fallecido repentinamente a los 46 años, era un futbolista de cierto renombre en la última etapa de la extinta Checoslovaquia. La era Lopera escribía sus primeras líneas. A punto de tomar el mando del club, ya dirigía en la sombra y ‘financiaba’ operaciones. Entonces, finales de 1991, traer un futbolista del Este no era ninguna broma. Para un deportista del bloque comunista, pasar a Occidente tampoco. Kukleta fue el primer fichaje de Lopera y el inicio de una triple K de fracasos loperianos. Luego vendrían Kasumov y Kowalczyk, “número 1 jugador de Polonia”. Con el soviétivo, luego azerí, Kukleta llegó a coincidir. A cualquiera más cachondeable, dicho desde el cariño y desde la ventaja de haberles visto jugar (o sea, a posteriori, porque en su momento generaron la expectación propia de una sociedad sin fútbol por parabólica ni por canales temáticos).

Ese Betis era más checo que otra cosa. Michal Bilek (actual seleccionador) y Alois Grussmann figuraban también a las órdenes de Josef Jarabinsky. Lopera llegó a decir que Kukleta se preocupaba más por fumar que por el fútbol. El delantero fumaba. Mucho. Muchísimo. Lo sabía bastante gente. Quizás no tanta sepa que, en aquella Sevilla de la Expo, Kukleta fumaba un paquete largo de Winston de ‘estrangis’ y que no fue capaz de superar una simple ergometría (prueba de esfuerzo). La superaron todos los miembros de la plantilla, alguno con cierta dificultad, menos él. Eran otros tiempo. El fútbol no era tan físico. Su tabaquismo le ahogaba.

Fue un Betis de transición entre el que arrastraba la decadencia de finales de los 80 y el pujante Betis canterano de Serra Ferrer. Gordillo apuraba su fútbol y Pepe Mel, actual técnico, era el delantero de referencia el año que llegó Kukleta. Merino, Ureña, Cañas, Cuéllar, Márquez… La base del Betis tercero en Primera poco después.

Jarabinsky no acabó su primer año. Bilek, que llegó un año antes, y Grussmann tampoco siguieron. Kukleta esperó fumando el momento de marcharse, no sin antes acariciar la gloria bética con un gol anulado en la promoción ante el Deportivo de Arsenio, Fran, José Ramón y Kiriakov, uno de los máximos responsables junto a un pésimo arbitraje en Riazor de que el Betis tardara en volver a Primera. “¡Mierda!”, comentó el propio Kukleta cuando el último descenso.

Resumen del Barcelona-Sparta de Praga (27/11/1991), liguilla de cuartos de final. Kukleta recibe la falta de Guillermo Amor que le cuesta la expulsión. El Barcelona fue campeón de Europa esa temporada.

Imágenes de Roman Kukleta en una entrevista de julio de 2010, en checo.

  • ey jude

    Jesús Ollero, Kassumov es Kasumov y no Kassumov. Nos entrenó en el Gelves hace unos años

  • Jesús Ollero

    Corregido, gracias