Lo que Ricky aprenderá seguro

Antonio Galiano | 30 de noviembre de 2011 a las 12:43

Qué sería del mundo del deporte sin sus escándalos fuera del juego. Si no hubiese un Guti que se estrellara con su coche en cuestionables condiciones después de una fiesta turc; un Robinho llegando con cajas de preservativos a modo de provisiones a un prostíbulo cerrado por parte de sus compañeros de la selección brasileña; un Gilbert Arenas desenfundando un arma en pleno vestuario de los Washington Wizards contra su compañero Javaris Crittenton; o el Greg Oden (Portland Trail Blazers) de turno confiando a otras personas fotos suyas desnudo ante el espejo -su ex novia las colgó en internet, pero, viendo lo que escondía, el objetivo de hacerle daño parece que fue contraproducente. El que quiera ver más que lo busque-. Pues  seguro que todo sería menos divertido.

Precisamente para evitar este tipo de episodios y algunos aún más graves, todo jugador que desembarque en la NBA tiene que pasar una especie de curso obligatorio para principiantes. No importa la edad que tenga o si previamente ha jugado en otros clubes profesionales, hay que asistir. Se trata del Rookie Transition Program, una concentración de seis días fechada en noviembre en  la que los novatos tendrán que aprender -en horario de nueve de la mañana a nueve de la noche- nociones básicas para que los jóvenes millonarios saquen rendimiento a su éxito sin riesgos para su imagen o su cuenta corriente.

En esas clases, la propia competición educa a los nuevos en cómo deben relacionarse con sus compañeros y entrenadores, alimentarse, controlar sus fortunas, tratar con los medios de comunicación o lo que permiten o no las leyes de Estados Unidos. En resumen, todo lo necesario para que ningún lío pueda perjudicarles a ellos mismos, a sus franquicias o a la NBA. Sin embargo, lógicamente, teniendo delante la mayoría de las veces a nuevos ricos veinteañeros -y más en una sociedad tan puritana como la estadounidense-, el alcohol, las drogas o el sexo no se pueden pasar por alto.

Conocía la existencia de este curso de bienvenida a la NBA, pero cuán explícito puede llegar a ser. Según cuenta a sus allegados el ex jugador del Barcelona Ricky Rubio y nuevo base de Minnesota Timberwolves, una de las cosas que más le impactó fue la clase de orientación sexual. En ella, los profesores llegan a utilizar fotos de vaginas en mal estado para adoctrinar a los novatos a identificarlas si se van a la cama con alguna desconocida -las conocidas tampoco están libre de sospecha, advierten-. Cualquier mancha o enrojecimiento que a simple vista pase desapercibida puede desembocar en una infección que  conlleve un disgusto íntimo y profesional, y eso hay que prevenirlo, claro. Otra cosa es lo flexible que pueda ser esta lección a la hora de la verdad…

Tampoco obvian lecciones de sentido común como el uso de protección o que “no hay que pegar a las mujeres”. Y en caso de tener unas ganas irremediables de practicar sexo, se aconseja  recurrir a una profesional. “Más vale pagar antes que pagar más luego” es el lema para evitar situaciones como en la que se vio inmerso Kobe Bryant, acusado de violación por una chica de 20 años con la que admitía haber mantenido “relaciones sexuales consentidas” en la habitación de un hotel de lujo. La joven retiró la demanda acorralada por la falta de pruebas, pero el daño a la imagen de la estrella de Los Ángeles Lakers y a su matrimonio -que no se rompió- fue incuantificable.

Y es que hay que admitir que ser rico, joven y famoso debe ser difícil de llevar sin caer en el pecado. Que se lo digan si no a Mario Chalmers (Miami Heat) y Darrell Arthur (Memphis Grizzlies), que ni esperaron a ser profesionales para tener su propio escándalo.  Ambos fueron pillados durante la concentración del programa para novatos de 2008  profundizando a la vez en el tema 1 y 2 del curso. Los dos fueron expulsados tras ser sorprendidos en la misma habitación con dos chicas en medio de un ambiente que irradiaba marihuna. Tras negar haber consumido la droga, tuvieron que pagar una multa de 20.000 dólares cada uno -insignificante en comparación con el que iba a ser su futuro sueldo-  y pedir perdón al comisionado de la NBA, David Stern; el dueño de los Heat, Mike Arison, Pat Riley, Erick Spoelstra, al equipo, a los fans y a Kansas, de donde ambos procedían. Al menos solventaron con matrícula de honor el curso avanzado de tratamiento con los medios que les supuso su desliz.

Estamos de acuerdo con que los estadounidenses a veces se pasan de rectos, pero la aplicación de este tipo de medidas de forma generalizada en España evitaría de antemano muchos quebraderos de cabeza a algunos equipos, sobre todo de fútbol -los jugadores de baloncesto, por lo descarado de su estatura, parecen mucho más comedidos en público que los futbolistas-. Con su adopción a lo mejor los casos de tantos futbolistas que se han perdido en las mieles del éxito se reducirían. Como dice el refrán, “Más vale prevenir que curar”, por puritano que resulte.

Anotación: La máxima sobre acudir antes a la prostitución que a una desconocida no funciona siempre. Preguntar a Tigger Woods.

  • David Montero

    Vergüenza causa este tipo de artículos… Vergüenza que los publique Diario de Sevilla. Hablar tan a la ligera de vaginas en “mal estado”, de la prostitución como una inversión inteligente para evitar problemas o de “no pegar a las mujeres” como “sentido común”… ¡Es que no sé ni por dónde empezar!

  • Nacho

    Pues comienza por decir “Gran articulo y magnifica inciativa de la NBA” La mitad de los chavales que llegan alli no tiene educación alguna y mucho menos respeto.

  • caimanes

    Lo que toda la vida se ha dicho si la almeja no se abre no te la comas dejala a un lado del plato que está en mal estado.
    Y para eso hay que ir a un curso a EEUU ?