Fernando Martín: un mito con acento

Antonio Galiano | 2 de diciembre de 2011 a las 21:00

El 31 de octubre de 1986 no le sonará a nadie como una fecha a tener en cuenta, pero es una efeméride clave para el baloncesto español, que hoy día disfruta del mejor momento de su historia de la mano de una generación integrada por algunos que por entonces no habían ni siquiera nacido o daban sus primeros pasos. Ese día, Fernando Martín marcaba el hito de convertirse en el primer español y segundo europeo de la historia en jugar en la NBA,  abriendo una puerta que los Pau Gasol, José Manuel Calderón y demás atravesaron 15 años más tarde. Este sábado 3 de diciembre se cumplen 22 años de su fallecimiento.

Su aventura en la mejor liga del mundo no fue fácil. En su primer partido con los Portland Trail Blazers, con el 10 a la espalda y la tilde en la -i de Martín -para dejar claro que era español-, la estrella española se fue de vacío tras jugar dos minutos y dos segundo en la derrota de su equipo ante los Sonics. Y lo hizo de milagro. Su entrenador, Mike Schuler -novato también-, lo sacó por compromiso después de que tres periodistas españoles, Manolo Lama (amigo personal del jugador), Sixto Miguel Serrano y Fernando Laura, se pegaran un viaje maratoniano para cubrir el evento. Este sólo sería el preludio de una temporada aciaga que discurrió sin suerte entre lesiones y la desconfianza de su técnico y de la que sólo pudo sacar en claro para lo que fue: aprender, comprobar sus límites y competir de cerca con sus ídolos.

Llegó  a la NBA en el 86, pero pudo llegar antes. Fue elegido en el draft de 1985 en el número 38 por New Jersey Nets, que luego cambió sus derechos a Portland. Ese año sonó el pistoletazo de salida para que los europeos, para los que por entonces la NBA quedaba a un abismo, comenzaran a incorporarse a la liga norteamericana. Sin embargo, el jugador, ante la imposibilidad de jugar con España el Mundial de baloncesto, no elegió irse todavía sino que decidió quedarse un temporada más en el Real Madrid, con el que acumulaba por entonces cuatro ligas ACB (1981/82, 1982/83, 1984/85 y 1985/1986) y tres Copas del Rey. El problema era que los rookies no podían jugar con sus selecciones nacionales, por lo que optó por la demora. De esa forma cedió el honor de ser el primer europeo en debutar en Estados Unidos al búlgaro Georgi Glouchkov, que jugó una temporada con los Phoenix Suns y luego volvió a Europa.

Martín seguiría el camino de Glouchkov dos años más tarde, en 1987. Una fractura de nariz y una artroscopia en la rodilla, unido a que sus 2,05 le convertían en un pívot demasiado bajo para esa liga -los jugadores de 2,06 eran tiradores- empequeñecieron al gigante español. Un total de 24 partidos jugados y 22 puntos fue el bagaje pobre para un jugador acostumbrado a liderar los aros españoles.

Aunque más que sus números, el baloncesto europeo tiene que agradecerle a jugadores como él la brecha abierta para que estrellas de la talla de Arvydas Sabonis -fue elegido en el mismo draft que Martín por Atlanta Hawks, pero su elección fue anulada por no tener cumplidos los 21 años y al ejercicio siguiente fue seleccionado por los Blazers-; Drazen Petrovic -compañero de Martín en el Madrid-  o Vlade Divac llegaran a la NBA para iniciar carreras sólidas en 1989, año en el que paradójicamente falleció Martín.

Volvió al Real Madrid en 1987 con un contrato inédito en la ACB -100 millones de pesetas por temporada-, aunque con menos éxito que en su etapa anterior. Una Copa del Rey y una Recopa de Europa, ambas en la  temporada 1988/89, fueron los títulos con los que cerró su carrera de forma prematura.

El final de su vida lo ilustra de forma inenarrable el Informe Robinson: De Martín a Gasol. Por eso mejor dejar que lo cuente este vídeo:

El jugador pasó a ser un mito que hoy es honrado por sus herederos ganando mundiales y europeos y llenando la NBA de acentos y victorias. Respetando el tributo que le rindió Rudy Fernández en su participación en el concurso de mates del All-Star 2009, no se me ocurre mejor homenaje para él que los dos anillos que adornan los dedos de Pau Gasol. Lo que parecía imposible hoy no lo es gracias a que él empezó.

  • Paco

    Hay que recordar también que el mismo día fallecía anónimamente otra persona. Se dirigía a su trabajo y de pronto fue arrolado por un vehículo a gran velocidad que se incoroporaba a la M-30. El vehículo iba conducido por F.Martín.
    Mi recuerdo también para esta persona anónima.

  • Manuel Gomez

    Y a Ricardo Delgado del coche contrario, no se acordais, quedo paraplejico, recordarlo como se merece, y nó a una persona que iba a 180 Km por hora, se debe recordar a las verdaderas victimas, y mas con las campñas que hacemos para respetar la velocidad.

  • antonio

    ¿ Nadie recuerda que por ir como iba, se llevó a un inocente por delante y dejó a una familia destrozada ?
    ¡¡¡ cosas de la vida !!!!