Héroes y mártires

Antonio Galiano | 10 de diciembre de 2011 a las 6:00

Hristo Stoichkov, Luis Enrique, Giovanni Silva, Gerard Piqué, Víctor Valdés, Daniel Alves, Raúl, Guti, Luis Figo, Fernando Hierro, Roberto Carlos, Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Pepe, Sergio Ramos, Mourinho… Todos tienen en común que han formado o son parte del Real Madrid o el Barcelona, pero también que están o han estado entre las figuras más odiadas por una u otra afición. Algunos se lo han ganado, otros no, pero el resultado es el mismo. Han centrado las iras en el Camp Nou y el Santiago Bernabéu cuando los han visitado.

Hay que reconocer que es difícil encontrar animadversión hacia los jugadores del Barcelona actual. También porque muchos han integrado la selección que ha hecho a España campeona del mundo, no se puede concebir que a alguien le caiga mal Andrés Iniesta, Xavi  o Puyol. Pero tiene que ver más con que el Barça, auspiciado por Pep Guardiola -de imagen intachable y toda una institución en Barcelona-, se ha convertido en el ejemplo que todo entrenador de categorías inferiores debe poner a sus jugadores. Por lo general, sus futbolistas se limitan a jugar, huyen de la polémica y son deportivos. Es difícil encontrar ahí a un malo, pero se encuentra.

Por el contrario, a los ojos de cualquier persona que no le importe o no sepa de fútbol, es menos correcta -por no decir más reprochable- la actitud de algunos jugadores y el entrenador del Real Madrid. Incluso el halo de prepotencia que rodea al club desde que Florentino Pérez lo preside lo ha convertido en un equipo odiado por casi todas las aficiones de España. Si a esto se une la chulería personificada en su jugador franquicia, Cristiano Ronaldo -don me tienen envidia-, o el carácter polemista de su técnico, el cóctel no puede dar nada bueno.

Pero es muy soso odiar a un equipo entero. Siempre ha sido más fácil dirigir el punto de mira a algunos que se prestan gustosos a ese doble papel de héroe-mártir para ambas aficiones. Es sencillo identificarlos, y para tratar de encontrar algún tipo de razonamiento a su capacidad de encabronar se podrían hasta dividir en categorías abiertas:

El traidor: No hace falta explicar de qué tipo de traicioneros hablamos. Hay muchos, pero los ejemplos más claros serían Luis Figo y Luis Enrique. El luso se convirtió en el Judas culé magnificado cuando Florentino Pérez cumplió su promesa electoral y lo vistió de blanco. No era un jugador cualquiera, sino el capitán y referencia del barcelonismo. Por ello fue el que más penitencia cumplió. Los pitos ensordecedores y la lluvia de objetos que caían -cochinillo incluido- cuando se acercaba a las esquinas del Camp Nou en su primera visita no tenían precedentes. Lo de Luis Enrique fue mucho más lihgt. En el Barça rindió todo lo que no lo hizo en el Real Madrid. Y encima, se le daban bien los clásicos. El resquemor por su mala salida del equipo blanco hizo que no se cortara nunca a la hora de propugnar su barcelonismo y de celebrar los goles. Y así se ganó el cariño de su ex afición.

El provocador: No es complicado ponerles el cartel. Son los típicos que se saben en el punto de mira y les encanta encender a la afición rival, ya sea con gestos,  patadas, declaraciones… Son míticas las tanganas originadas por Stoichkov, declarado antimadridista. Es el sitio también de Roberto Carlos, Guti, Pepe, Sergio Ramos, Daniel Alves, Víctor Valdés Piqué con su manita… Apartado aparte merecería en estos momentos Cristiano Ronaldo. Su chulería y su actitud sobre el campo lo convierten en la cabeza visible de este Real Madrid. Encima es fácil de provocar. Si no que se lo digan a Guardiola, que se ganó un empujón cuando le quitó la pelota de en medio cuando fue a cogerla para sacar de banda en uno de los clásicos de la temporada pasada.

El ídolo rival: Es un jugador que puede tener alguna salida de tono, pero básicamente se dedica a jugar. Pero lo hace también, que hay que cogerle coraje. Messi o Guardiola serían el perfecto ejemplo. Hasta que el argentino pegó el pelotazo sin sentido a la afición madridista la temporada pasada, lo único que había hecho hasta entonces es coser a goles al rival y, eso sí, celebrarlo. Raúl, que nunca ha dado la nota, excepto por cuando mandó a callar al Camp Nou, puede encajar también aquí. Fernando Hierro, Rivaldo, Ronaldinho, Butragueño

La antítesis de ideales: El odiado en Barcelona por ser muy español y el crucificado en Madrid por ejemplificar el catalanismo. Raúl, Guti, Guardiola, Piqué, Sergio Ramos, Hierro, Valdés, Casillas etc… Tiene que ver mucho con lo que representan ambos clubes: el Real Madrid, la capital patria y el centralismo; el Barcelona, el federalismo y el nacionalismo catalán. Sus emblemas, por serlo, también concentran las iras.

El teatrero: Categoría de nuevo cuño originada a partir de la última batería de clásicos. Está destinada más a algunos jugadores del Barcelona que fueron señalados por fingir en los últimos Madrid-Barça. Pedrito, Alves, Busquets

El secundario protagonista por un día: El futbolista que pasa semidesapercibido para la afición rival hasta que encuentra su minuto de gloria en un clásico. Giovanni y sus cortes de manga ilustran este ejemplo.

Seguro que se queda alguno en el tintero en este breve repaso. Los que no se han quedado son los que el sábado será protagonistas. Esta vez, algunos héroes y otros mártires. Siempre que ese odio sea sano y no se caiga en el fanatismo, bienvenido sea. Aparte de, claro está, el fútbol, es lo que pone la salsa a ésto.

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  • aadsa

    Empezaste mu bien pero el madridismo te ha podido de nuevo galiano. Artículos como el de Cesc te dejaban en evidencia… Este, aunque no tan brutalmente evidente duele al culé en temas como lo de teatreros y sólo marcando a Busquets Alves y lo más jevi
    PEDRITOOOO enga ya home. Teatrero dice el pavo, ¿de la violencia ddel Real Mandril no dices nada no? muy mal, muy mal.

  • antonio

    A ver, Galiano, para tí, ¿no es teatrero Di María?. No eres imparcial en tus comentarios, mejor te callas.