Urdangarín, para bien y para mal

Antonio Galiano | 21 de diciembre de 2011 a las 14:13

Seis copas de Europa, dos recopas, cuatro supercopas de Europa, diez ligas Asobal, siete copas del Rey, nueve supercopas de España, tres copas Asobal y 11 ligas catalanas de Balonmano. Este es el palmarés con el FC Barcelona de balonmano de Iñaki Urdangarín, esposo de la infanta Elena, durante 14 años de carrera deportiva.

En esa etapa, también logró con la selección española un tercer puesto en un Europeo y dos medallas de bronce en las olimpiadas de Atlanta 1996 y Sídney 2000, año en el que se retiró. Estamos por lo tanto entonces ante uno de los mejores jugadores de la historia del balonmano español. Pero todos estos méritos y metales ahora han quedado manchados por su implicación en una trama de corrupción derivada del caso Palma Arena, en la que podría haberse valido de su posición en la Familia Real para conseguir contratos y enriquecerse a costa de una organización sin ánimo de lucro, el Instituto Noos. La cosa es más que gorda, en lo judicial y en lo moral.

La deportividad del jugador zurdo nunca fue discutida, pero su honestidad ahora parece más que entredicho. Hasta el punto que la Casa del Rey ha cortado por lo sano y da decidido apartarlo de los actos oficiales de la Familia Real por tener “una conducta poco ejemplar” en sus actividades empresariales. Es más, hasta el Museo de Cera, al igual que hiciera con Jaime de Marichalar cuando se divorció de la infanta Elena, ha separado a Urdangarín de la Familia Real en sus instalaciones y lo ha derivado a la parte deportiva (Marichalar fue trasladado a la taurina, aunque algún humorista afirma haberlo visto como maquinista de un tren en el Museo de Ferrocarriles junto a Sadam Husein…), pero no vestido de deportista, sino con ropa normal observando a los Pau Gasol, Casillas, Jordan y compañía.

Al igual que se ha convertido en un personaje incómodo para una institución como la Casa Real, también comienza a despertar picores en el FC Barcelona, uno de los clubes que mejores valores irradia en la actualidad. El vasco no es un jugador que haya pasado precisamente de largo en la historia del club. Señal de ello es que el Barça retiró la camiseta con su dorsal, el 7,  para rendirle homenaje cuando dejó del deporte y es socio y miembro del Patronato de la fundación del club.

El portavoz del Barcelona, Toni Freixa, dijo en unas declaraciones radiofónicas cuando el jugador fue apartado de la Familia Real que ellos -al más puro estilo PP- iban a respetar la presunción de inocencia del duque de Palma. Por lo tanto se puede deducir que si no es condenado no tomarán medidas para retirarle sus honores. Uno de los vicepresidentes del club, Carles Villarubí, también descarta que se retire la camiseta gigante del jugador que cuelga en el Palau junto a las de Joan Sagalés, Óscar Grau y Enric Masip. “No hay que mezclar unas cosas con otras”, sostiene, pero en cuestiones de imagen, poco importa la deportividad.

Lo que ocurre en el Barcelona es que, al contrario que la Casa Real, el club era el principal beneficiado de la relación del jugador con la institución por su destacada posición social. Para el equipo catalán, era un filón contar con el yerno del Rey -pese a su halo catalanista- entre sus principales embajadores. Ahora todo es se le ha vuelto en contra. Podría tener colgada del Palau la elástica de un posible futuro condenado por corrupción, sin contar con que su puesto relevante en el Fundación FC Barcelona, de características más o menos  similares al Instituto Noos, despierta suspicacias.

Pase lo que pase, no parece muy probable que el Barcelona aguante todo el proceso sin tomar medidas ni siquiera temporales. El bombardeo de información y los chistes – vean si no la portada de El Jueves- es continuo y su imagen podría verse afectada, sobre todo la de la fundación. Lo que no sé cuanto de justo es quitarle el mérito la retirada de su camiseta. Independiente de lo que haya hecho luego, se ganó ese reconocimiento en el parqué y eso no se lo debería arrebatar nadie. Por sucio que sea lo que presuntamente haya hecho. Lo justo sería que el que se benefició de su imagen en momentos de bonanza, ahora apechugue, pero eso está por ver.

  • ¿Que es ser honrados?

    A mi pregunta inicial, yo me contesto sola,lo contrario de ser ladrones, nada mas y asi de sencillo y complicado al tiempo.Que fuerte resulta, digerir cada dia un caso de estos o mas,el estomago se bloquea de tanto corrupto y cuesta digerirlo con tanta constancia, sin darnos ni un solo reposo… ¡Paren, algunos dias, por favor, necesitamos un respiro los honestos para vivir!.

  • montecristo

    Todo el mundo se averguenza de estar relacionado con este personaje y nadie quiere que le salpique la presunta corrupción en la que ha estado implicado Iñaki Urdangarín. Primero la Casa Real, segundo el Museo de Cera de Madrid, después vendrá Telefónica y el Club Balonmano Barcelona y así todos.