‘Matagigantes’ sin honda

Antonio Galiano | 20 de enero de 2012 a las 6:00

Que grande es la Copa. Cierto que podría ser más magna aún si se adoptase el modelo de eliminatoria que se sigue en Inglaterra, pero si en España caen a doble partido incluso equipos de la talla del Real Madrid, no hay que ni imaginarse que podría pasar si se juega a un sólo partido en el campo del equipo más débil. ¿Una final Mirandés-Alcorcón? No conviene ni a la reputación de los grandes ni a la televisión.

Aún así, casi todos los años algún modesto da alguna campanada y hasta le coge el gusto en eliminatorias siguientes. Esta campaña la sorpresa se la ha ganado ser el equipo burgalés del Mirandés, que se ha deshecho de Villarreal y Racing de Santander, y al que sólo un milagro del Espanyol le ha privado de jugarse el pase a las semifinales en casa con una ventaja casi definitiva. Toda una hazaña del equipo dirigido por Carlos Pouso, que este año se ha metido de lleno en el papel del ya tradicional matagigantes que acapara el apoyo del aficionado de a pie.

Pero antes que el conjunto de Miranda de Ebro, otros antepasados se ganaron el reconocimiento y el respeto del fútbol español. Los más recientes, el Real Unión de Irún y el Alcorcón, que no pasaron de los octavos de final, pero que se permitieron la proeza de dejar fuera en el Bernabéu a todo un Real Madrid, un Goliat de los que hacen ruido cuando su espalda toca el suelo -que se lo digan a Bernd Schuster y Manuel Pellegrini-. Ambos equipos, entonces de la tercera categoría española, se deshicieron en 2008 y 2009 del equipo blanco a las primeras de cambio para luego culminar la temporada con el ascenso a Segunda División.

Este tipo de golpes de efecto despiertan más admiración cuando el protagonista es un Segunda División B, aunque no menos valor tiene cuando el que comienza a dejar primeras en la cuneta es un Segunda A. En los últimos 20 años, el equipo que tiene el honor de decir que ha llegado más lejos en la Copa del Rey desde una categoría inferior a la Primera División es el Deportivo Alavés de Mané, que fue eliminado en semifinales por el Mallorca de Héctor Cúper en la temporada 1997/1998, que luego perdería la final por penaltis ante el Barcelona.

En esa plantilla ya estaban algunos de los pilares que luego llevarían a los vitorianos a la mítica final de la Copa de la UEFA de la 2000/2001 ante el Liverpool. Jugadores como Karmona, Téllez, Desio, Pablo, Ibón Begoña y Javi Moreno -además de un Raúl Tamudo con 20 años y un clásico de las estampitas como Pedro Riesco- dejaron fuera a equipos de la máxima categoría como el Real Oviedo, SD Compostela, Real Madrid -cómo se las apañará, que siempre le pillan de por medio…- y el Deportivo de La Coruña. Una experiencia que le sirvió para ir habituándose a la división en la que militaría la temporada siguiente tras coronar una de sus temporadas más gloriosas con su vuelta a Primera tras 42 años. Con récord de puntos incluidos. Todo un preludio de lo que vendría después.

Pero si hay un equipo digno de homenaje que todo el mundo asocia con la heroicidad de la Copa del Rey es sin duda el Numancia. Un club que hoy parece todo un clásico de Segunda División que se deja ver alguna temporada que otra por los campos de Primera, fue un día un Segunda B que acaparó todas las tertulias futbolística de la resaca copera.

Desde el pueblo de Soria, el equipo comandado por un joven Miguel Ángel Lotina -que había llegado al club en 1992- comenzó a grabar el nombre de Los Pajaritos -que frío- en la cabeza de todo aficionado en la Copa del Rey 1995/1996. Primero con la eliminación de toda una Real Sociedad a domicilio tras una tanda de 20 penaltis; luego con la del Racing de Santander y después apeando al Sporting de Gijón, al que ganó 2-1 en Los Pajaritos y al que aguantó un 0-0 con una defensa numantina -nunca mejor dicho- capitaneada por el portero Echevarría en El Molinón. Y por si le faltaban tinte de épica a la cosa, el Barcelona de Johan Cruyff -ya en sus últimos coletazos- en cuartos de final.

En la ida, los numantinos lograron dar el susto al Barça tras adelantarse con un gol de cabeza de Quique Alonso, que puso boca abajo el campo con sus correspondientes gradas supletorias. Dos goles de Moreno le sirvieron a los azulgrana en la segunda parte para apagar la humillación, pero un golazo de vaselina de un joven Movilla -entonces con pelo y que antes había sido basurero cuando jugaba en el Moscardó- puso el empate para que el equipo diera hasta la vuelta al campo, con la Infanta Elena en el palco. En la vuelta, Barbarín hizo soñar a los sorianos en el Camp Nou con un gol en el minuto 5. Pero tres goles casi consecutivos del Barcelona mataron al David más recordado del fútbol español.

Echevarría, Alfonso, Murillo, Pablo, Kike Alonso, Bedia, Raúl, Serrano, Barbarin, Artigas y Octavio fueron los once que empataron al Barcelona en Los Pajaritos. Ayensa, Morán y Movilla entraron luego desde el banquillo. Apenas recordaba el nombre de cuatro jugadores. Habrá que empezar a aprenderse los del Mirandés. Si supera al Espanyol en casa, dejará atrás la hazaña de Numancia y Alavés e igualará la del Figueres, que dejó fuera al Barcelona en 2002 y fue luego eliminado por el Deportivo de la Coruña cuando estaba a un paso de la final. Viva la Copa.

  • Andrés

    El Figueres, equipo de segunda B en el 2002, jugó las semifinales de copa, siendo eliminado por el Deportivo. A ver si a la hora de escribir nos informamos un poco. Por cierto, soy del Espanyol y lo siento por todos vosotros pero el Mirandés va esta noche para la UVI. Hala, un saludito picha e imagino que no publicarás el comentario para no quedar en evidencia.

  • Bayo

    También recuerdo un caso sonado como el 5-0 del Poli Ejido al Villarreal hace tres años y de cómo en Octavos de Final el Poli asustó al Espanyol al gaanr la ida 3-2; la vuelta jugada en Montjuïc acabó 1-0 para los espanyolistas que pasaron sólo por el dudoso honor del valor doble de los goles fuera de casa, ya que el resultado global de la eliminatoria fue de 3-3 y eso que se enfrentaron un equipo de Segunda B y otro de Primera División que a veces lucha por meterse en competiciones europeas (este misma tempaorada). Por cierto, que en la vuelta, se vieron tres más que posibles penaltis a favor del Poli que el árbitro no vio (o más bien no quiso ver) y por ello, en Cuartos de Final el Espanyol se midió al vencedor de la eliminatoria Barcelona-Atlético de Madrid, es decir, hubo derbi entre equipos barceloneses. Ese año fue el primero de Guardiola con el Barça y en Cuartos de la Copa debieron enfrentarse al Poli Ejido, como hizo el Numancia en la temporada 95-96.

  • Antonio Galiano

    Yo también recuerdo el 5-0 del Poli Ejido -por cierto, una pena su situación actual-. Fue al Villarreal de Manuel Pellegrini, que, curiosamente, la temporada siguiente fue goleado por el Alcorcón con el Real Madrid y luego eliminado -en medio de la temporada ya estaba sentenciado-. No he nombrado al Ejido porque no llegó mucho más lejos, pero está claro que su mención y mérito merece. Gracias por apuntarlo.

  • Antonio Galiano

    Hola Andrés, tienes razón. La verdad es que se había borrado totalmente de mi memoria. Habrá que hacerle un homenaje aparte al Figueres en otro post. Suerte esta noche con el Mirandés y un saludo.

  • Álvaro L.

    También habría que mencionar al Castilla, que alcanzó la final de Copa.

  • Antonio Galiano

    Gracias Álvaro. Lo conocía, pero quería mencionar sólo a lo más ‘contemporáneo’. Un saludo.

  • Álvaro L.

    De nada.
    Enlazo el artículo a mi blog, que he hablado recientemente de la Copa. Un saludo.