El aviso de Arconada

Antonio Galiano | 27 de junio de 2012 a las 13:22

Hubo un tiempo que nuestro acomodo como referente del fútbol mundial lo mismo no nos permite recordar (o no queremos). Un tiempo en el que la pelota daba en el palo y se salía en lugar de entrar. En el que los penaltis a españoles en momentos cruciales no se pitaban. En el que los goles legales se invalidaban. En el que el pie del portero no salvaba in extremis una final, sino que un disparo fácil resbalaba entre las manos de un meta mítico para colarse llorando dentro de la portería. Ese tiempo terminó, pero hay que tenerlo muy presente para disfrutar lo máximo posible del privilegio presente y perpetuarlo.

Puede ser coincidencia, pero también una señal que el fútbol te pone ahí. Este miércoles, en el que España se juega el pase a su tercera final consecutiva de un gran torneo (no es un sueño; sería la tercera final en cuatro años después de dos ganadas) hay una triste efemérides que tiene que hacer al aficionado español sentirse orgulloso de todos los jugadores de su historia y apoyar incondicionalmente a los actuales. Se cumplen 28 años de la final que España perdió con Francia en la Eurocopa disputada en suelo galo por un fallo del portero Arconada, que se confió en un tiro de falta inofensivo del hoy presidente de la UEFA, Michel Plantini. 28 años de que comenzara la maldición de los cuartos de final que asoló a España hasta la Eurocopa de Austria y Suiza.

Ese día, Arconada podía haber salido como un héroe, tal y como hizo Casillas en la final del Mundial de Sudáfrica ataviado con la camiseta que Adidas diseñó para el Mundial inspirada en la indumentaria que el arquero vasco vestía ese día. Lo hizo como villano para convertirse en otro símbolo del otrora derrotismo español junto a futbolistas como Cardeñosa, Míchel, Luis Enrique, Zubizarreta, Joaquín

Por ello en esta inédita etapa de éxitos ha recibido homenajes como el que Palop le tributó en la recogida de la copa en Austria y Suiza, donde el por entonces tercer portero de la selección y héroe del Sevilla más laureado subió para recoger su medalla con la camiseta original que el portero llevaba ese día. Platini tampoco quiso olvidarse de él y le recordó a Iker Casillas al darle el trofeo el qué le quitó a España el triunfo del 84. Una buena historia.

El 27 de junio de 1984, también se inició el periplo de Francia como bestia negra española roto hace sólo unos días con contundencia. Y, curiosamente, la selección se enfrentó también en ese torneo a Portugal en primera fase, con la que sólo pudo empatar. Ese empate sumado a la derrota que la España del breve Iñaki Sáez sufrió también en la Eurocopa lusa de 2004 supone que España nunca haya ganado a los vecinos ibéricos en la fase final de un torneo continental. Otra razón para ganar.

Más para bien que para mal, España ya no tiene miedo a nada. Ella lo causa, aunque no hay que caer en la autosuficiencia. Hay que cerrar los partidos. Contra Francia salió bien, pero los partidos se complican (que le pregunten al Barcelona por qué ha vendido la Liga tan barata este año). Igual que Arconada parecía imbatible, España tampoco se puede confiar con 1-0 por muy superior que sea.

  • Super Arconada

    Mi ídolo de pequeño, ¡grande Arconada!