Las dos sombras de Filipe

Antonio Galiano | 1 de octubre de 2010 a las 13:37

La semana pasada hablaba de las patadas más excedidas que el fútbol había dejado en los últimos años y de cómo algunos de sus damnificados nunca volvieron a ser los mismos. Para el caso aparentemente feliz del que trata este post vendría a cuento recordar el caso de Manuel Pablo. Por el equipo, la lesión, la posición, la frustración de su presencia en un Mundial … El canario sufrió rotura de tibia (en tres partes) y peroné de su pierna derecha cuando estaba entre los dos mejores laterales derechos del fútbol español. Los médicos dijeron que la lesión era propia de un accidente de tráfico. No volvió a jugar igual, aunque ahora todavía campea y cumple en la banda derecha de Riazor.

El pasado enero, un partido de fútbol dejaba otra imagen de éstas que te quitan las ganas hasta de echar una pachanga de vez en cuando. El brasileño Filipe Luis, carrilero zurdo (también del Dépor), se topaba con una mala salida a la desesperada del portero del Ahtletic de Bilbao Gorza Iraizoz, que le caía sobre la pierna derecha (su mala) provocándole una deformidad que duele sólo de recordarla.

La jugada acabó en gol del brasileño, fractura de peroné y luxación del tobillo. De cuatro a seis meses. Adiós al Mundial con Brasil y progresión cortada para un  jugador que que había protagonizado uno de los culebrones del verano al ser rechazada una oferta de 15 millones del Barcelona por él. La noche de la lesión, Lendoiro seguro que estaba triste por lo ocurrido al mejor de su equipo, pero más aún por el retortijón que notó en la cartera con la perdida de valor de Filipe, al que se negaba a traspasar  por menos de 20 millones.

Pues bien, por poco más de la mitad ha recalado en el Atlético de Madrid este verano. No ha debutado hasta la quinta jornada,  pero el concienzudo trabajo del jugador desde el momento en que se lesionó ha dado sus frutos. Parece no haber perdido un ápice de la frescura que caracterizaba su juego.

Contra el Zaragoza no paró de recorrer de cóner a cóner su banda y dio el pase del gol de la victoria a Diego Costa tras llegar a línea de fondo. Esperanzador. Una alegría para los colchoneros y sobre todo para el fútbol, por su juego y calidad humana. Un chaval que declara después de la gravedad de su lesión que con ella “ha ganado un amigo” (por Iraizoz) no se debe ser mala cosa.

Pero, ¿pegará Filipe el bajón de Manuel Pablo? El caso es parecido y el peligro siempre está ahí, pero la lesión de Manuel Pablo era aún más grave. También el lateral derecho se destrozó su pierna buena, que también influye. Lo malo es que pese a que el peroné de Filipe esté soldado, nunca dejará de haber estado roto en su momento, y eso para un futbolista al máximo nivel no puede ser bueno.

Personalmente, y espero que no se ofendan los colchoneros (aunque leyendo esto habrá pocos), creo que la carrera de Filipe peligra más por el equipo hacia al que ha salido que por cualquier otra cosa. No por motivos científicos contrastados claro, pero ¿a cuántos jugadores con proyección se ha cargado el Atlético de Madrid con su particular gafe? Eso da para otro post y hace incluso pensar en que el brasileño puede acabar peor que Manuel Pablo, que sigue de titular en Primera y de forma digna.

La última carrera damnificada en el Calderón ha sido la del joven portero Asenjo, que brilló en el Valladolid, ahora está lesiónado de gravedad y era muy cuestionado cuando jugaba.  Pero a otros muchos jugadores que en otros equipos parecían otra cosa (excepto los que son tan buenos que ni el escudo del oso puede con ellos, como Vieri, Forlán o Agüero) el Atlético se encargó de reventarles involuntariamente su fútbol.

Casos contemporáneos: Toni, el buen portero del Espanyol que acabó recogiendo huevos de su área; Lardín, pesadilla del Real Madrid cuando militaba en el Espanyol, acabó jugando en Segunda; Gamarra y Ayala (aunque no se sabe si fueron buenos realmente alguna vez), que llegaron con el prestigio de ser la mejor pareja de centrales del mundo y acabaron siendo un hazmereír ; Pablo, que incluso sonó para el Madrid aún estando en el Atlético, se marchó este verano al West Bronwich inglés tras acabar siendo el suplente del suplente del suplente; Jurado, que después de firmar una gran temporada con el Mallorca y volver al Manzanares se ha ido sin brillar al Schalke con el banquillo marcado en el pantalón; Contra (también lateral), que maravilló en el Alavés y pasó sin pena ni gloria por el Atlético tras estar en el Milán; Seitaridis, mejor lateral derecho de la Eurocopa 2004, acabó volviendo a Grecia como uno de los futbolitas más señalados de la afición rojiblanca … y un largo etcétera.

Ignoro cuales serán las circunstancias ni la profesionalidad de estos jugadores, pero antes de llegar al Atlético la mayoría despuntaron y gustaron para luego, por cualquier razón,  ver manchada su trayectoria por este paso. Y claro está que también hay jugadores que han fortalecido su carrera en el equipo colchonero, pero es un porcentaje muy inferior a los de el caso contrario.

Filipe está recuperado, pero a parte de lidiar con su pierna derecha y la sombra de Manuel Pablo, le queda la prueba atlética. Visto lo visto, suerte.

http://www.youtube.com/watch?v=qbOl4PYc1XM

¿Forofismo alonsista en La Sexta?

Susana Caballero | 27 de septiembre de 2010 a las 21:05

¿Pecan en La Sexta de parcialidad cuando retransmiten la Fórmula 1? ¿Se centran demasiado en los pilotos españoles, en Alguersuari, De la Rosa (que ya no está) y, sobre todo, Alonso? Hay gente que piensa que sí, y así se lo han hecho saber este fin de semana a dos de los responsables de la retransmisión de la Fórmula 1 en la cadena, Julio Morales Martín (editor de F1 en La Sexta) y Óscar del Castillo (redactor jefe de Fórmula 1 en La Sexta.tv).

No sé si todos los fines de semana atienden en Twitter los ruegos y preguntas de los seguidores de la competición, pero este fin de semana sí lo han hecho, especialmente el primero, que ha tenido que enfrentarse a acusaciones de forofismo, críticas a Antonio Lobato y mala fe en general remitidas por muchos tuiteros que reprochan a quienes trabajan en La Sexta que no oculten sus preferencias por los pilotos españoles, que se congratulen de los errores y fallos de los que compiten con Alonso por el Mundial (Red Bull y McLaren), que comenten sin cariño alguno el doble rasero de la FIA (las sanciones son sanciones si afectan a cualquier piloto menos a Hamilton; con el inglés se quedan en advertencias) o que critiquen a equipos como Sauber (que hace sólo unos días despidió a Pedro de la Rosa y que sólo por eso se merece todo lo malo que le pase).

No voy a entrar aquí a defender ni a Morales ni a Del Castillo, porque ya lo hicieron muy bien ellos ayer, pero sí voy a recordar uno de los ejemplos que puso el primero para revindicar el enfoque con que se sigue la Fórmula 1 en su cadena: las retransmisiones del Mundial de Fútbol. Sí, el de este verano pasado, el que ganó España. ¿Criticó alguien a Telecinco por defender demasiado a la selección española? ¿Por no ser equitativos en su trato a los distintos equipos? ¿Por no ocultar que querían que ganase el equipo de Del Bosque? ¿Por qué en ese caso sí se entiende, acepta y comparte ese apoyo y con la Fórmula 1 es forofismo? En el Mundial de Fórmula 1 corren dos pilotos españoles, y uno de ellos tiene a su alcance conseguir su tercer título. Repito: el tercero. Y sólo por eso se merece un respeto. Y también se lo merecen quienes le defienden en La Sexta, ya sea por amistad, por ser español o porque, simplemente, es bueno para el negocio.

PD: Por si alguien me llama alonsista pretendiendo insultarme, diré que Alonso empezó a caerme bien (antes no tenía opinión sobre él) aquel año infernal que pasó en McLaren. Quiero que gane Alonso y jaleo cada salida, rotura de motor y, en definitiva, cagada, del señor Hamilton. Y también de Vettel, que es el Hamilton de Red Bull. Si no gana el asturiano, me alegraré mucho si lo hace Webber.

Pasarela ‘pijama’ 2010

Antonio Galiano | 26 de septiembre de 2010 a las 19:00

Tengo un gusto más que dudoso para la moda, lo reconozco. Pero en la misma proporción guardo un gran cariño por la cama. Me encanta dormir y a partir de ahí he desarrollado un extraño instinto a lo Spiderman para identificar la ropa más cómoda y moderna para posarse sobre el colchón y quedarse frito. Reconozco un buen pijama cuando lo veo y es sorprendente cómo cada vez más las camisetas con las que los futbolistas aparecen en el césped se asemejan a estas prendas. Con sus colores, franjas cruzadas por el pecho… sólo les falta el terciopelo (aunque también los hay de verano). En el recuerdo quedan pijamas históricos, pero en este post nos centraremos en lo peor que han dado los diseños de los equipos de Primera División para la temporada 2010/11.  Aquí van:

Terceras equipaciones del Getafe y del Racing de Santander

Segundas equipaciones del Hércules y el Barcelona

Tercera equipación del Sevilla y segunda del Almería

Segundas equipaciones del Valencia y el Racing de Santander


La camiseta de Callejón y el ridículo Comité de Competición

Jesús Ollero | 24 de septiembre de 2010 a las 17:59

Vamos a obviar el hecho de que en nuestro país hay una cadena que monta un reportaje a mayor gloria de su producto estrella y se permite el lujo de comparar a una polemista malhablado y de enorme tirón popular con Eva Perón y Lady Di. Obviar esto es muy importante, porque en caso contrario no merece la pena perder el tiempo en criticar a los comités que sancionan estupideces.

Lo de José Callejón es de traca. Vale que está tipificado que no se pueden enseñar camisetas, quitarse la propia y hacer cosas raras durante el partido. Pero entre quitarse la camiseta como hizo Iniesta con ese gol con el que siempre soñaremos y lo que hizo Callejón hay una diferencia: que los árbitros españoles a veces se comportan como seres ridículos y que están amparados en los ridiculísimos comités.

Esto es lo que consignó el colegiado Teixeira Vitienes sobre la celebración de Callejón al marcarle al Almería el pasado fin de semana: “El Jugador Nº 8, D. José María Callejón Bueno, del R.C.D Espanyol de Barcelona, en la celebración del gol conseguido por su equipo, se levantó levemente la camiseta mostrando una camiseta debajo de ésta con una rostro serigrafiado no identificado”.

El Comité de Competición, el invento más desastroso que recuerdo, ha acordado sancionar a Callejón con una multa de entre 2.000 y 3.000 euros por enseñar ligeramente una camiseta cuyo contenido no ve el árbitro. Amarilla y multa. ¿Amarilla? Pues no, el árbitro no le enseñó la amarilla. Se la otorga directamente Competición. ¿Alguien entiende algo? Da igual que sea Dani Jarque, fallecido en agosto de 2009 siendo capitán del Espanyol. “Creo que hay que tener sensibilidad y coherencia” dice el estupefacto multado. Mucho le pide a semejante organismo. Ya sobra que el árbitro haga constar algo de lo que no tiene certeza, pero la sanción a posteriori de Competición es de un ridículo espectacular.

Sospechosos e indecentes

Antonio Galiano | 22 de septiembre de 2010 a las 17:30

Los tacos de Tomas Ujfalusi no son ni mucho menos los únicos que han cincelado el cuerpo de un rival ni Messi la única macabra obra de arte resultante de un lance más propio de un ring. Pero curiosamente, las acciones violentas y sus protagonistas tienen a veces más cabida en la morbosa memoria de los aficionados que muchas jugadas inolvidables. Algunos de sus protagonistas no volvieron  a jugar, otros nunca volvieron a hacerlo igual y otros tuvieron la suerte de salir del césped enteros (física y profesionalmente) tras cruzarse con algunos de esos sospechosos individuos. Se puede llegar tarde a un balón, pero cómo se llega… eso ya es otra cosa. El futbolista sabe cómo entra, y  si lo hace de forma peligrosa hace gala de su indencencia y su categoría en público,  gracias a las cámaras claro. Aquí queda una selección de las peores entradas de los últimos años:

Burdisso sobre Daniele Conti, 2010

Una de las últimas jugadas en helar la sangre del aficionado. El hijo del ex jugador italiano Bruno Conti se topó con la dureza argentina llevada al extremo. Nicolás Burdisso, aquel al que David Navarro partiera la nariz a traición en un Valencia-Inter de Milán de Champions, decidió que la mejor manera de parar a su rival en su área pequeña era clavándole los tacos en la rodilla derecha. El resultado: 30 puntos de sutura, dos partidos de sanción para el defensa y Daniele Conti que compre un cupón. No tenía los ligamentos afectados y sólo le supuso tres semanas de baja. Su padre, delegado de la Roma, lo vivió desencajado desde la banda.

http://www.youtube.com/watch?v=nqyh37OX48M

De Jong sobre Xabi Alonso, 2010

Después del gol de Iniesta, la patada voladora de De Jong directa al esternón de Xabi Alonso es una de las acciones más recordadas de la final que dio a España su primer Mundial. Por encima incluso de las providenciales paradas de Casillas a Robben. Alonso pudo seguir jugando tras ser atendido y el centrocampista holandés sólo recibió una amarilla.

http://www.youtube.com/watch?v=CexJn5kg-90

Axel Witsel sobre Marcin Wasilewski, 2009

En un partido de la Liga belga, el defensa polaco del Anderlecht Marcin Wasilewski fue al corte en una jugada por su banda derecha. Logró taponar el balón, pero el jugador del Standard de Lieja Axel Witsel le pisó intencionadamente la pierna rompiéndole la tibia y el peroné. La víctima de la entrada lleva más de un año de baja y el infractor estuvo ocho partidos sancionado.

http://www.youtube.com/watch?v=PHCRILQsKr0

Taylor sobre Eduardo, 2008

Sería una de las estrellas en un deuvedé especial sobre lesiones. La imagen del brasileño con pasaporte croata del Arsenal saliendo del campo casi inconsciente del dolor, con la pierna colgando y una mascarilla de oxígeno dio la vuelta al mundo junto a la entrada. La televisión inglesa incluso censuró primeros planos de la entrada, con los tacos a la tibia en el minuto dos y medio de partido. Taylor fue expulsado y Eduardo estuvo casi  un año sin jugar. Wenger llegó a pedir que el central del Birmingham fuera sancionado de por vida.

http://www.youtube.com/watch?v=UgyWaOhopBE

Luis Figo sobre César Jiménez, 2005

La estrella madridista Luis Figo, acostumbrado a recibir de lo lindo, decidió pasarse esta vez al otro lado. En una dispusta en la banda derecha del terreno rival, entró con los pies por delante cuando el zaragocista César ya había despejado el balón lanzándose al suelo. Le destrozó los ligamentos de la rodilla izquierda y el defensa se tuvo que retirar del fútbol dos años y cuatro operaciones después.

Roy Keane sobre Haaland, 2001

Uno de los más duros de la Premier League y de los pocos que ha reconocido que fue a lesionar a su adversario. En un derbi entre el Manchester United y el Manchester City, el irlandés quiso vengarse de una acción producida en un partido tres años antes en el que él mismo se lesionó la rodilla cuando intentaba pegarle una patada a Haaland. La segunda vez que se le cruzó no se le escapó. Sin ninguna intención de buscar el balón, impactó con los tacos diréctamente a la rodilla derecha del noruego, que al año siguiente tuvo que dejar el fútbol.

http://www.youtube.com/watch?v=p_st29mlQwU

Giovanella sobre Manuel Pablo, 2001

En un derbi entre el Deportivo de la Coruña y el Celta de Vigo, Manuel Pablo, por entonces una de las gacelas de la Liga española, no pudo evitar una dura patada abajo de Giovanella, que tocó balón, pero con la mala suerte de que entre sus dos piernas quedó la espinilla derecha del deportivista. La imagen del canario sosteniendo su pierna rota por el gemelo todavía asusta. Manuel Pablo se perdió el Mundial del 2002 y nunca volvió a recuperar la punta de velocidad que le hacía diferente en el lateral derecho.

http://www.youtube.com/watch?v=Y5HoGLiP5OE

Michel Salgado sobre Juninho, 1998

Juninho era uno de los brasileños de moda en 1998. Lo fichó el Atlético de Madrid de Jesús Gil del Middelsbrouhg y tenía casi asegurada su presencia en el Mundial de Francia, hasta que Michel Salgado decidió parar una internada en su área destrozándole el tobillo izquierdo. Se perdió la Copa del Mundo y en 1999 salió del club madrileño para deambular por la liga brasileña, inglesa, escocesa y australiana como un jugador menor. Aún así, estuvo entre los 23 seleccionados de Brasil que ganaron el Mundial de 2002 en Corea y Japón.

http://www.youtube.com/watch?v=w7vbt4sHomA

Goikoetxea sobre Maradona, 1983

Todo un clásico. Corrían las primeras jornadas de la Liga 1983/84 cuando Andoni Goikoetxea se cruzó en el camino del joven astro argentino. Le rompió el tobillo izquierdo, el de su pierna buena. Aún así, reapareció sólo tres meses después y pudo verse la cara con el defensa vasco en la final de la Copa del Rey en el Bernabéu que acabó en batalla campal.

http://www.youtube.com/watch?v=N8_JYHtvTS8

El día que Guardiola dijo basta

Jesús Ollero | 20 de septiembre de 2010 a las 12:54

La performance de Guardiola tras el Atlético-Barcelona me ha provocado náuseas. No por lo que ha dicho, sino por las reacciones que ha tenido. Escuchar a la prensa madrileña, en particular a algún as de nombre compuesto, a otro con nombre de galletas o a un tercero que dice que da balonazos que dejan marca, te conduce sin reparos a cierta repugnancia. Estoy de acuerdo en todo lo que ha dicho Guardiola, un tipo que no me resulta simpático porque siempre he pensado que sus indiscutibles virtudes tácticas esconden a un pésimo perdedor y a un deficiente fichador. O sea, que es un entrenador y punto, no lo que desde Barcelona se pretende vender. Pero estoy de acuerdo en todo con él. Incluso en sus tiritos. Ya está bien y ya veremos si la prensa capitalina tiene lo que debería tener para realizar idénticas insinuaciones a mi admirado Mourinho. Traigo un tweet de JJ Santos (otro que tampoco es santo de mi devoción): “Cada vez soy más de Guardiola. Cuanto más sutil e irónico se muestra en las ruedas de prensa, más zoquetes y torpes se manifiestan sus enemigos”. ¡Claro!

“Hemos jugado de escándalo”, dijo Guardiola con una pose evidente. Por supuesto. Quien lo dude no sabe nada de esto. El Calderón es el único campo que se le resistía a Guardiola. Encima venía tras la cagada con el Hércules y contra un equipo que salvo el resbalón en Grecia está muy al alza. Y para colmo se exhibe de cabo a rabo, en Madrid, y se cruza con toda esa caterva que le desprecia, seguramente y como apunta el autor de Football Vintage, Borja Pardo, porque se expresa mucho mejor que la mayoría de ellos. ¿Por qué iba a dejar pasar la oportunidad de sacar pecho y darle una palmadita condescendiente a quienes aguardan como lobos cualquier detalle para atacarle y restarle méritos?

Plantearse que el Barcelona no hace el mejor fútbol que jamás hayan visto los ojos de todo aquel que no pudiera disfrutar del Brasil del 70 desliza una ignorancia descalificante. Va a resultar que el Barcelona ha ganado todo lo que ha ganado por la estupidez esa del Villarato (¡por dios, qué nivel!). “Sí, Villarato, hemos debido ganar por el árbitro, no preocuparos […] Estoy tan lejos… Puede ser que haya penalti, pero de verdad que ya lo asumimos. No preocuparos, nos beneficia todo el mundo. Si así estáis más tranquilos, quedáos tranquilos”.

Hace dos semanas, después de caer lesionado, Mourinho dijo tener “miedo a que le den una ostia” a Cristiano Ronaldo. Guardiola lanzó un recado a los periodistas (y a todos en general) para que tengan cuidado sobre lo que dicen, piden y exclaman. Ayer, con la salvaje entrada, tobillera, innecesaria y nauseabunda, de Ujfalusi a Messi, Guardiola pidió que se dejen de emplear frases como “a Messi hay que pararle por lo civil o por lo criminal”. “Ustedes han visto también, y ustedes que escriben artículos, tienen una responsabilidad sobre los comportamientos con sus insinuaciones”. Guardiola destacó que jugando “con esta agresividad” el Atlético puede optar a todo. “Con esto no quiero decir que el Atlético haya sido violento”. Messi estará dos semanas de baja: “Messi es el jugador menos tramposo, no se tira, sólo intenta jugar bien y que lo hagan los demás. Los árbitros no tienen que proteger a Cristiano o a Messi, sino a todo el mundo”.

En fin, ver la bilis que destilan algunos periodistas sólo hace que le dé más la razón a Guardiola. Aquí, en el sur, también hemos padecido a implacables analistas que han llegado a llamar portero de discoteca a Pablo Alfaro y que han lanzado campañas para que Javi Navarro no fuera internacional. Y cadenas televisivas que sólo ofrecían imágenes de equipos andaluces (lo hacían en particular con el Sevilla) cuando algún defensa llegaba tarde con la mala suerte de hacerle daño a una superestrella. Esto es lo que se viene a decir en Madrid sobre Ujfalusi, de quien no cuestionamos su nobleza, salvo porque quienes ahora le defienden son los mismos que dudaban de las intenciones de los anteriormente citados.

Aprovecho para recuperar la entrada de Gurpegui al Kun Agüero hace una semana en San Mamés. Más o menos del mismo porte. De momento, las tres entradas tobilleras mencionadas se han saldado con lesiones menores: de la semana de Agüero a los diez días de Cristiano Ronaldo hasta llegar a los previsto quince días para Messi. Pero en una de estas la cosa se pondrá mucho más fea

Mou, sweet Mou

Jesús Ollero | 16 de septiembre de 2010 a las 18:44

Por mucho que intentemos aferrarnos al entrenador que todos llevamos dentro, reconozcámoslo: Mourinho está muy por encima de cualquier genialidad que nuestra cabeza pueda producir. Si la afición del Madrid logra entender que para ganar no siempre hay que jugar como en los videojuegos, Florentino puede haber fichado al técnico que le dé la gloria que él mismo se quitó eliminando al buenagente Del Bosque, ese que ganó dos Copas de Europa y parecía que las había comprado en unos almacenes, a tenor del trato recibido cuando se fichó a un técnico elegante para echar al técnico que ganaba.

Dicho lo cual, al Madrid le han hecho media ocasión en tres partidos, y aunque hayan sido rivales menores es algo digno de ser tenido en cuenta. Media ocasión, ojo. Este equipo va a ganar un montón de partidos por el simple hecho de no encajar goles. Con lo que tiene arriba, pocas veces se quedará a cero (algunas, claro) y todo junto puede presentar el Real Madrid más competitivo en años. Justo lo que se buscaba. Y encima es el pararrayos más descomunal que se ha visto en tiempos recientes. Todos los focos y todas las broncas para él, toda la tranquilidad para los jugadores.

Mourinho no ha inventado ni la rueda ni el fuego, pero sí logra que la implicación del personal, del multimillonario personal, se multiplique. La arrogancia convertida en esfuerzo y puesta al servicio del colectivo. Qué maravilla… Recuerdo cómo la grada del Bernabéu despreció hasta el hartazgo a Fabio Capello. En sus dos etapas. Y en las dos fue campeón de Liga. En la primera, además de perder el primer partido de Liga en la segunda vuelta (en Vallecas), tuvo la osadía de defenderse de una cagada de pretemporada con un lacónico: “miro a mi lado y sólo veo a Milla y al hijo del presidente”. Era Fernando Sanz, hijo de Lorenzo, que por supuesto desde entonces estuvo deseando cargarse al italiano. Con Mou todo es distinto. Y mira que lloró con el 0-0 de Mallorca: “Ahora diréis que en quince días esto tiene que cambiar mucho, pero en estos quince días sólo tendré de la primera plantilla a Dudek, Adán (los dos porteros suplentes), Pedro León y Granero”. El día de Osasuna le pitaron (“me toca aguantar”). Ya no.

Soy muy de Mourinho, lo reconozco. Pero mucho, mucho. No sólo porque hizo de mi querido Inter el rey del mambo después de haber visto esa camiseta de rayas negras y azules arrastrándose por multitud de estadios con entrenadores mediocres y/o sin personalidad.

No me extraña nada, pero nada, que la Federación de Portugal esté dispuesta a hacer lo que haga falta para que Mourinho sea seleccionador. Igual no es ninguna atrocidad que una persona sea capaz de doblar cargo. Nos libraría de un buen puñado de prejubilados (y no lo digo por Del Bosque precisamente porque está en su punto más alto, pero igual sí por un ex triunfador como Fabio Capello) y derribaría muchos mitos poco fundamentados que a veces se usan de forma interesada, como la doble función de Scariolo en la selección española de baloncesto.

Dependerá de Florentino, como siempre, que para eso es un ser superior.

PD: No creo que Mourinho hubiera reservado, nunca, al mejor jugador del mundo. Y menos tan pronto. Vale que era lógico pensar que no había mejor ocasión de darle descanso que recibiendo en casa al Hércules, pero mira luego… Evidentemente hablo de Xavi, el jugadorazo que permite al Barcelona jugar como el Barcelona que todos queremos ver.

Pues eso, este es Mourinho