¡Que siga la fiesta!

Juan Andrés de Gracia | 26 de febrero de 2012 a las 14:17

Si a algo se está dedicando  el gobierno de los 19 escalones, es a revisar el modelo festivo de la ciudad. Las pugnas entre Fray Jaén y Sor Caracuel por hacerse con la herencia de Mayo Ferrero están desembocando en una auténtica competición por ser el más genuino representante del nuevo localcatolicismo, y su proyección en el campo mundano de las fiestas. Mientras, se incumplen las promesas de iniciativas que creen empleo, o se da marcha atrás a los proyectos que han marcado la ciudad los últimos diez años (Centro de Congresos, Recinto ferial, Aeropuerto; …), no hay semana que no nos enteremos del ¿nuevo? concepto y contenido de los eventos festivos.

Se comenzó con la “guerra del caimán” en la Velá de la Fuensanta. Todo se resumía en recuperar la figura de la Virgen en el cartel y la procesión, y a ello se dedicó con fervor mariano (de Rajoy, claro) el intrépido Fray Jaén. El resto no fue sino una verbena, que queda muy lejos de aquel intento de ser una feria que anuncie el otoño. Sin dejarnos respirar se dedicaron  a la Cabalgata, reconvertida en procesión infantil. Al parecer, compramos las bateas al igual que la conversa Aguilar compró una carroza para el Rocío. El Belén se llevó a Santa Victoria para que nadie dudara de su raíz religiosa, y el recogimiento disipara las borracheras navideñas. Nada les importó que la ciudad se convirtiera en involuntario ejemplo de reducción de consumo eléctrica, hasta el punto de que parecía que estábamos en plena época romana, o que los eventos navideños estuvieran condicionados por las ofertas comerciales del centro, en esa extraña relación entre religión y negocio, que ya provocó problemas en la historia antigua. Lo importante es que la reconquista seguía avanzando.

En enero, se vendió como apuesta por el turismo y el empleo el mercado medieval. Para ellos, sin duda, es una escenificación de la forma de de vida de la zona cristiana medieval, y, por tanto, merece la pena no hacer muchos cambios. Prefirieron centrar sus fuerzas en obligar al Carnaval a cambiar sus fechas, curiosamente, las mismas que la propia Sor Caracuel permitióhace quince años, pisando a la Cuaresma. Sin duda, habrá logrado el perdón, a la vista de la baja calidad que ha alcanzado la fiesta este año.

Pero la competición entre los compañeros de gobierno no cesa, y, rápidamente, hay que vender el Mayo, donde uno adquiere fama o se hunde. Por un lado, se habla de un nuevo modelo de Feria, que no pasa de permitir unos días más de cierre privado, o de cambiar los farolillos para que, en vez de los colores andaluces (blanco y verde), se impongan los de España (rojo y amarillo, aunque para despistar hablan de almagra y albero). El incremento de las casetas, y el análisis de quién ha solicitado entrar al ferial, no permite esperar mejoras en la calidad. La solución al botellón, a la carestía de precios, o a la falta de sombras sigue siendo un misterio.

Pero antes había que hablar de las cruces. Y aquí se han lucido. Han reducido el número de cruces a instalar y la subvención que reciben, y lo defienden diciendo que pretenden “mejorar la calidad”. Rápidamente, los colectivos serios que ponen cruces se han quejado, puesto que, además, le han subido los costes de la instalación de módulos y escenarios. Lo más ridículo es que el debate se ha centrado en si un puesto de caracoles tiene más derecho a ocupar la vía pública que una hermandad y su cruz. Claramente, han perdido los caracoles, que se pensaban. Lo más extraño, sin embargo, es que Sor Caracuel, en contra de lo que nos suele predicar Fray Jaén no ha hecho causa de la eliminación del botellón en las cruces, ni de la música que pongan. Parece que se consuma una herejía de insospechables consecuencias.

Por último, en los próximos días sabremos algo sobre los Patios, que no sea rasgarnos las vestiduras por conseguir ser reconocidos por la Unesco. Aquí nos jugamos mucho, porque la masificación y la subordinación a los intereses turísticos, está provocando una pérdida de la identidad de la fiesta. Espero que no se les ocurra organizar un vía crucis o una rogativa como modo de potenciarlos. Para eso ya está la Semana Santa, donde Fray Jaén espera alcanzar la “beatificación” por haber cambiado la ubicación del palco presidencial y por haber permitido más palcos que ayuden a financiar la ceebración. No contaba con que el obispo, al estilo de Manostijeras Rajoy, le iba a aguar la felicidad al recuperar la figura del diezmo para sangrar a las cofradías. Y es que la crisis no respeta creencias.

  • EL PARO CARCOME LA CIUDAD

    Si, que siga la fiesta para ellos….

    Mientras es lamentable la perdida de trabajo en tan solo el ultimo año. Cuestion que ninguno de los 19 le importe mucho, ya que seguro que tienen a todos sus familiares, amigos y allegados bien colocaditos.

    http://www.abc.es/20120226/ciencia/abcp-destruyeron-empleos-2011-todo-20120226.html

    Desde el PSOE, Acusan a Nieto de “tirar la toalla” con el desempleo

    http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/acusan-a-nieto-de-tirar-toalla-con-desempleo_698869.html

    Ni los de antes, ni los de despues…..

  • Juan Andrés de Gracia

    Respuesta a el paro carcome la ciudad: Se necesita vencer el pensamiento único para buscar otras soluciones. Mientras solo saben hacer lo mismo.

  • mike s. blueberry

    Si los caracoles se hubiesen bautizado antes, a lo mejor los hubieran dejado.

    Lamento el sarcasmo, pero es que ya da pereza seguir repitiendo que son una hatajo de incompetentes, y se quejaban de lo que había, pero no lo han mejorado ennada, y como salgan en las andaluzas, se van otros pocos y el ayuntamiento lo llevan estos inútiles.

    Parodiando la revolución de los claveles…”no es esto, no es esto”

  • Juan Andrés de Gracia

    Respuesta a mike s blueberry: Lo mismo es parte de su ideología que lo público no funcione.


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