Ayuntamiento de Córdoba: Se vende

Juan Andrés de Gracia | 30 de abril de 2012 a las 13:35

Con la excusa de la búsqueda de ingresos, el gobierno de los “19 escalones” ha empezado a proponer la venta de parte del patrimonio inmueble municipal. Con la excusa de poder vender aparcamientos, Tristón Martín anuncia que se pondrá en el mercado el subsuelo municipal. Con la excusa de estabilizar las cuentas, el becario Bellido quiere vender la mayoría de la empresa municipal de cementerios. No sabemos con qué excusa, quieren hasta vender la Carriola del rosismo. Mientras, no nos explican por qué no logran vender el patrimonio embargado al “malayo” Gómez. Lo cierto es que, siguiendo el modelo “pepero” de reducción de lo público, el joven presidente-parlamentario-alcalde, Nieto, ha decidido empezar a ver qué se  puede vender.

En lo que respecta al patrimonio inmueble municipal, la joya que han encontrado es el edificio municipal de Gran Capitán. El interés de promotores inmobiliarios de hacerse con ese edificio viene de antiguo, puesto que su ubicación asegura una buena rentabilidad económica a la operación. Las ofertas han llegado al ayuntamiento desde hace veinte años, al menos, pero siempre han chocado con lo que marca el PGOU. El edificio tiene calificación como equipamiento, y para darle uso residencial o comercial necesita de una modificación del PGOU, donde, además, se le permita más altura y edificabilidad, lo que a su vez choca con la protección del edificio, que habría también que modificar. Hay que reconocer que la casa, internamente, no reúne condiciones de operatividad, y que no es mala idea rentabilizar las oficinas del estadio El Arcángel.

En cuanto a otros edificios, como el Matadero, habría que estudiar su mejor rendimiento, pero no caer en su entrega a entidades lucrativas de forma casi gratuita. Siempre he pensado que el Matadero sería un estupendo suelo para levantar un aparcamiento que diera servicio a la zona de la avenida de Barcelona y al barrio de la Fuensanta, a la vez que a una parte del Casco Histórico. Otros edificios municipales, recientemente remodelados, como la casa de Huerto San Pedro el Real, tenían un uso previsto que ahora hay que valorar si es un coste asumible, pero no ir de forma ciega a su privatización. Sí me parece adecuado que, determinados edificios, como la Caseta de la Victoria o la Pérgola se pongan en valor con ayuda del sector privado mediante el sistema de concesión.

Sobre la venta del subsuelo municipal, me parece que oculta otras intenciones que no se nos revelan. El sistema de concesión administrativa de plazas de aparcamiento por 75 años, renovables, es más que suficiente si lo que se quiere es una plaza de aparcamiento, y si queremos evitar que se haga posterior negocio especulativo sobre un bien público. La repercusión que podría tener sobre los que actualmente son concesionarios de una plaza en la avenida de Barcelona o de la avenida del Aeropuerto, por ejemplo, me suena a pelotazo. Si hoy en día no se cubren las plazas que se ofertan al vecindario, es porque las circunstancias económicas no aconsejan un gasto extra en la adquisición de una plaza de aparcamiento. El que quiere escriturar el suelo o subsuelo busca negociar con él.

La venta de Cecosam, aunque sea parcial, no me cuadra, aunque la justificación sea que hay empresas privadas deseando invertir en Córdoba en ese sector. Imagino que no se refieren en el servicio de cementerio, si no al complementario de Tanatorio, Crematorio, … De todas formas, no sé donde está lo atractivo de la citada inversión, puesto que el “mercado” es, por suerte, limitado, y chocaría con la empresa Tanatorios de Córdoba, que, prácticamente, actúa en régimen de monopolio. La excusa de que no podemos soportar lo que nos cuesta Cecosam es discutible, si tenemos en cuenta que está en torno a 200.000-300.000 euros de nuestros impuestos, mientras que Sadeco o Aucorsa están por encima de los 12 millones de euros de esos mismos impuestos. Habrá que rebajar los costes, pero la venta de la empresa no tiene visos de realidad, al menos en su tamaño actual.

Por último, no me parece mal que se venda la Carriola del rosismo, aunque me parece que la manera en que ha sido tratado el hecho ha sentado muy mal en la Hermandad. Este mismo año, se han comprado bateas y trajes para la cabalgata de reyes, o se ha incrementado el gasto en palcos para Semana Santa. Si lo que pretendían es atacar a la conversa Rosa, en plena proceso electoral, el efecto fue bastante pobre. Más se tendrían que dedicar a intentar conseguir que el concejal deudor nos pague lo que nos debe a todos los cordobeses. No tenemos noticias de que se estén realizando nuevas gestiones para ello y, mientras, se sienta en el Pleno esperando que alguien le legalice las Naves.

 

 

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