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Gobierno municipal: 2ª parte

Juan Andrés de Gracia | 8 de mayo de 2012 a las 19:43

A la par que el gobierno de los “19 escalones” estaba reunido escuchando la remodelación de gobierno, publicaba ayer la entrada sobre la necesidad de esa remodelación. Les aseguro que la coincidencia temporal se debió, exclusivamente, a eso, al azar, eso sí, basado en un análisis de la situación del ayuntamiento que pedía a voces los cambios. Desde luego, por mucho que se empeñe Maquiavelo Torrico en hablar de que esta remodelación estaba anunciada, la realidad, que se puede comprobar en la hemeroteca, es que solo se hablaba de “breves retoques” motivados por la entrada de Culebrón Pedraza. Al final, no solo ha habido cambios de delegaciones, sino de la misma estructura de gobierno, lo que refleja que, la existente hasta ahora, se ha demostrado ineficaz en gran medida, y que la Casa de los Muchos (eso de ser el gobierno más extenso de la historia de la ciudad), provoca disfunciones al atomizar la toma de decisiones. En una entrada antigua ya me mostré favorable a que se renunciara a los nombramientos por Ley de Grandes Ciudades por innecesarios.

Por tanto, mi primera impresión no puede ser sino positiva, por el hecho de que se intente enderezar un barco que navegaba a la deriva. Ahora, solo les falta reformular el programa de gobierno, puesto que el electoral ya no es válido, ante su incumplimiento continuo, que se hará evidente cuando se cumpla un año de gobierno local. Maquiavelo Torrico intoxica y confunde cuando reclama, de nuevo, el empleo como el motivador de esta crisis de gobierno. La importancia que se le dio a la reducción de áreas queda ahora corregida, al aumentar de cuatro a cinco, lo que se acompaña con la desaparición del invento de los “órganos colegiados” por alegales e inútiles. La lástima es que, lo que ha hecho el pluriempleado Nieto, es componer un puzzle para los retos inmediatos del próximo año, perdiendo la oportunidad de hacerlo para los tres que quedan de mandato.

El alcalde en prácticas, Nieto, ha dispuesto, como he dicho antes, cinco áreas, y ha puesto al frente de cada una a un miembro de su núcleo cercano. La primera, la de Presidencia, con Maquiavelo Torrico al mando. Con él, cuatro delegadas débiles: las recién llegadas Culebrón Pedraza y Verito Martos, así como la Benefactora Córdoba y la Periférica Ruiz. Lo más llamativo es la degradación de la ingeniera Ruiz, motivada por sus conflictos con el vecindario, quedándose con una delegación sin obras que hacer. Lo más provocador es el nombramiento de Miss Pedraza al frente de Igualdad, que imagino no ha sido nada bien recibido por los colectivos de mujeres. A la ociosa Córdoba, se le obliga a trabajar algo, al ponerla al frente de Participación, justo cuando tiene levantado el movimiento ciudadano.

El área de Hacienda acoge a Duracell Rojas y recupera a la hiperactiva Sola, bajo el mando del becario Bellido. Lo del Abuelo Rojas no deja de ser una jubilación anticipada, dedicado a los caracoles, la venta ambulante y las rebajas. Volver a poner a Sola, la fiera, al frente de Personal, significa la derrota de los modelos del liquidador Navas, por mucho que fuera asesorado por CECO. Se busca una persona que conozca la administración y que conozca cómo se negocia con empleados públicos. TíoGilito Bellido se queda, así, al frente del plan de ajuste, con una economía encauzada y pendiente de que no se le desmande la partida de personal.

El liquidador Navas ha pasado directamente al área de Promoción, donde su función va a ser más necesaria. Encargarle del des-empleo, es encargarlo de cerrar el  IMDEEC. Además, sigue con Cecosam en su camino hacia la privatización, y acoge al Reina Padre para tutelar el fin del IMDECO. Para endulzar la labor, se incluye a Sor Caracuel, convertida en Reina de las Fiestas, tras puentear a Fray Jaén; y a Bonachón Moreno Calderón, que continúa como un pelícano entre tanta gaviota. Dar a AgroNavas la competencia de Turismo, es reconocer que se va a centralizar toda la política turística en Diputación. La anécdota de Agricultura, es un capricho personal, por mucho que se venda el proyecto virtual de Agrópolis.

Pelotazos Martín encabezará el área de Urbanismo, y consolida sus competencias, olvidando el tripartito que formaba con Comercial Sousa y Primo de Jurado. La primera, continúa en el área, pero convertida en la sargenta Sousa, al frente de Seguridad, abandonando sus promesas de agilizar licencias. La superintendenta Tamayo se centra en el tráfico y Aucorsa, compensándola con una tenencia de alcaldía, pero siendo víctima de su mala relación con los sindicatos. Por último, se asila a Fray Jaén, convertido en el Florido Jaén, en una labor que se prevé, por suerte, sorda. Eso sí, se le reserva su penitencia gustosa: La Semana Santa.

Como área marginal queda el de Familia, pues, Mª Jesús, la Botellona, por razones de equilibrio interno, va a la Diputación, posiblemente, con puesto de vicepresidenta. Y la Glamurosa Arcas retorna a Educación, a pelearse con las peticiones de los colegios, tras una triste gestión al frente de Mujer, donde solo se le recuerda las subvenciones a entidades antiabortistas. Y eso que insisten en que mantienen el estado de bienestar. Habrá que ver si mejora algo tanto cambio.

Los costes de la participación

Juan Andrés de Gracia | 17 de abril de 2012 a las 19:23

En este momento de crisis de ingresos municipales, las partidas de subvención, o colaboración con entidades sociales y vecinales, también sufren. Primero, fueron las ordenanzas municipales, que incluían el cobro por contar con módulos, escenarios y toldajes, que tan necesarios son para la celebración de actividades, fundamentalmente, en la calle. Luego, la reducción de las partidas con este fin, en el presupuesto muniicipal, lo que ha obligado, posteriormente, a que los colectivos asumieran gastos, de los que hasta ahora estaban exentos de forma casi total. De ahí, la polémica sobre la reducción de ayudas a cruces o el incremento de costes a la Romería de Santo Domingo, por ejemplo. Más tarde, llegó la polémica por una instrucción interna del becario Bellido sobre la paralización a que se debían someter los expedientes de subvenciones, aunque estuvieran acogidos en el plan estratégico que acompaña a los presupuestos, y que parece que en estos días se ha solucionado.

Vaya por delante, que estoy de acuerdo en que las entidades vecinales, de todo tipo, hagan también su esfuerzo, en este momento de poca capacidad económica municipal. No obstante, me parece importante que se actúe de forma transparente y equilibrada. De hecho, los “peperos” no han tenido problema en mover, con urgencia, dos expedientes de subvenciones para entidades antiabortistas, por lo que parece que, cuando se quiere hay dinero, o se busca. La ordenanza fiscal que regula el cobro por la instalación y cesión de material para fiestas, celebraciones y demás, incluye una exoneración parcial importante para aquellas entidades o actividades que considere el gobierno local. De esta forma, lógicamente, se pueden producir (ya está pasando) que se tenga un trato de favor para aquellos colectivos afines a la “gaviota”. Así, en la Semana Santa se han podido montar palcos sin coste, prácticamente, para las cofradías.

Quiero recordar que, antes del gobierno del engominado Merino, cada colectivo podía contar con materuial existente en las atarazanas municipales. pero tenía que recogerlo, transportarlo, montarlo, desmontarlo, llevarlo de vuelta y depositarlo de nuevo en las mismas dependencias municipales. Además, se tenía que abonar una fianza para responder por la pérdida o mal uso del material. Fue con el gobierno “pepero”, y con Sor Caracuel y el pragmático Rivas al frente de la relación con los colectivos, cuando se extendió el “todo gratis”, para lo que se contrató a FCC y se compró material nuevo, como las vallas de color Cajasur. Rivas intentó aprobar una normativa que controlaba el uso del material, pero se dieron cuenta que eso le impediría disponer a su antojo de él, y prefirieron guardarlo en el cajón. O sea, optaron por ofrecer material gratis para callar que se usaba, también, de forma irregular, como, por ejemplo, a entidades privadas, o con ánimo de lucro.

Desde entonces, la barra libre funcionó  ,y año a año, las previsiones de gasto en ese capítulo ha sido sobrepasado por la realidad. Este mismo proceso sufrió el uso de WC por parte de Sadeco, o de enganches de agua por Emacsa, provocando una deuda interna municipal. Por eso, ahora que escasea el dinero, y que las prioridades de los “19 escalones” son otro tipo de entidades, se provoca que los colectivos no encuentren el apoyo necesario municipal para la celebración de actividades. Es más, no me extrañaría que pronto se dispusiera una tasa por el uso de Centros Cívicos o de espacios libres, como parques, calles, … de esa forma, solo aquellos que posean suficiente patrimonio o recursos, podrán acceder a los medios municipales. No creo que se atrevan a cobrar por asistir al Pleno, a pesar de haber limitado la asistencia.

En este disparate, se tuvo que poner orden en época del gobierno anterior, pero era difícil hacerlo, por falta de voluntad real, y porque “bebé” Nieto, en la oposición, no cesaba de solicitar más y más cesiones de material a toda entidad que lo solicitara, excepto a aquellas ideológicamente contrarias. Ahora, hay que hacerlo en un momento difícil para todos. Cuando los colectivos cuentan con menos posibilidad de acceder a patrocinios privados o al cobro de cuotas. Obsérvese como han proliferado este año las peticiones de montar cruces, ante la necesidad de financiar la actividad de los colectivos, o de ganar unos euros, que viene muy bien para quien está en mala posición económica. Me muestro favorable a la limitación de la instalación de cruces, o verbenas, por ejemplo, por mantener la calidad de las mismas, para lo que necesitan el apoyo municipal, y este no puede ser generalizado. Pero se necesita claridad en los criterios que se establecen, para que todo colectivo sepa a qué atenerse y se eviten discriminaciones.

El Cecogobierno manda pero no gobierna

Juan Andrés de Gracia | 21 de marzo de 2012 a las 18:30

Que Córdoba ha sido considerada como avanzada en democracia participativa local, no es ninguna novedad. Que en los mandatos del engominado Merino y los de la conversa Aguilar se dilapidaron esos avances, tampoco. El exalcalde “pepero” intentó cargarse el modelo de participación (llegaron a declarar ilegales los consejos de distrito), pero su minoría en el salón de Plenos, le aconsejó a aceptarla y a convertirla en parte de su estrategia, en un trabajo donde destacaron Tristón Martín y Sor Caracuel. En lo que respeta a la exalcaldesa, pervirtió la filosofía participativa usándola como coartada de su falta de modelo de ciudad, y como aliado forzado de sus fracasos. El último invento, los presupuestos participativos, acabaron con la credibilidad que tenía Izquierda Unida en todo lo referente a participación, y que tanto trabajo y tiempo tardó en consolidar.

En cualquier caso, el joven Nieto, ganó las elecciones con un programa electoral donde defendía la potenciación, mediante su reforma, de los mecanismos participativos, pero en ningún caso su ninguneo. Con todo, lo mas grave es que se ha empezado a usar a la prensa y a foros no municipales como lugares donde presentar las iniciativas de gobierno. El mensaje es claro: tenemos mayoría absoluta para decidir, por lo que no necesitamos la opinión de nadie, y mucho menos de los órganos ciudadanos. Con esa actitud, se convierte a la democracia en una dictadura que dura cuatro años, y se devalúa la calidad y el consenso democráticos. Alguien argumentará rápidamente que para eso se les ha votado. Pero no es verdad. Han subido impuestos, han acabado con el Centro de Congresos, apuestan por Cruz  Conde peatonal, ponen en peligro los puestos de trabajo municipales o han vaciado la estrategia consensuada sobre la cultura, que eran asuntos que no estaban en el programa electoral. Por eso, se debía contrastar con el resto del Pleno, y, sobre todo, con el vecindario (en sentido amplio) antes de aprobarse, a sabiendas de que luego, su mayoría, asegura su puesta en marcha. De esa forma, se precisará la idoneidad de lo que plantean desde su legítimo criterio ideológico.

Mandar, y no gobernar, es lo que se está realizando con la ubicación y construcción del Centro de Congresos y Recinto ferial. El consenso del PGOU de 2001-2003 se rompe para especular con el crecimiento urbano de la ciudad. Ni siquiera se cuenta con los organismos como el Consejo Social Municipal o el Consejo del Movimiento Ciudadano, que dictaminaron el PGOU, para escucharles respecto a este terremoto urbanístico. El empresariado no se queja, porque, al fin y al cabo se les da la razón como parte, de hecho, del gobierno que son, y si no que se lo digan a Navas, el liquidador. Respecto a la calle Cruz Conde, han fichado a la que fue portavoz de la oposición a su peatonalización, Elena Lechuga, como coordiandora general de Participación e Infraestructura e, inmediatamente, se acalló su voz. Igual han hecho en la zona sur, donde han tirado de personas necesitadas de sueldo para que les defienda los cambios en la zona. Se saltan a la torera a los mecanismos de participación establecidos y que prometieron potenciar. Convocarlos a posteriori, con hechos consumados, no es nada más que hacerse una foto electoral.

Aún es más evidente su actitud en lo que respecta a la reforma de líneas de Aucorsa. Primero, las filtran a la prensa, lo que genera el lógico nerviosismo y debate a ciegas, y, ahora, van dando a conocer la propuesta, pero sin que los distritos y barrios de la ciudad la conozcan en su integridad. Empiezan a vender como gran noticia, lo que para el vecindario nunca puede serlo, puesto que rebaja la aportación de recursos municipales. La propuesta aparece, además, como cerrada tras el debate técnico y económico realizado, por lo que parece presentarse como” lo tomas o lo dejas”. Ahora venderán que quien no esté de acuerdo, es que está al servicio de la oposición política. Al final, se buca deslegitimarlos abusando de su poder de llegada a los medios de comunicación. Y mientras, los mecanismos de participación observan callados que se les dilapide. ¿Por qué será?

 

El abandono de los Patios

Juan Andrés de Gracia | 12 de marzo de 2012 a las 20:53

Ya analicé el antecedente de la curiosa forma de defender la capitalidad cultural permanente de la ciudad, dejando sin funcionamiento a la Fundación creada para ello, o aceptando que el gobierno central “reformule” los proyectos de equipamientos tan esperados como la Biblioteca Provincial o el Museo de Bellas Artes. Pero eso no evita la decepción que he sentido al conocer el contenido del concurso de patios para 2012. Justo este año en que tendremos que volver a examinarnos ante la UNESCO, el ayuntamiento rebaja considerablemente la aportación municipal al evento. Este hecho contrasta gravemente con el incremento del gasto municipal para la Semana Santa, con lo que se define, con claridad, cuál es la prioridad del gobierno “de los muchos” del Joven Nieto. Queda claro que Fray Jaén le gana la partida a Sor Caracuel en esta bifurcación de responsabilidad en las fiestas cordobesas.

La rebaja del presupuesto es algo más que simbólica, puesto que alcanza algo más de 60.000 euros, una tercera parte del que tuvieron en 2011. A ello hay que sumar la reducción en el presupuesto del Festival paralelo, que baja más de 15.000 euros.  Los recortes que hay que realizar en el presupuesto municipal no se pueden aplicar a todos los conceptos, y si los Patios es una estrategia básica de la ciudad, se debe ver correspondida por un respaldo económico suficiente. Como pasaba en el Concurso de Cruces, la rebaja de la aportación municipal se vende como una forma de mejorar la calidad de la fiesta. Lo cierto es que no acabo de comprender cómo se consigue más calidad bajando los premios, los áccesit, las menciones especiales, etc. Debe ser que estoy muy torpe.

Las bases, además, profundizan en poner unos condicionantes a los Patios que entren en concurso, de dudosa efectividad. Exigir que los Patios aspirantes al concurso estén habitados todo el año, o que tengan que ser atendidos por alguno de los habitantes de la casa, limita seriamente la posibilidad de aquellos regentados por personas mayores y a patios que, transitoriamente, no esté habitado. ¿Cómo se va a comprobar que va a estar todo el año habitado, si el concurso es en Mayo y luego quedan siete meses más? ¿Qué se considera que un patio está habitado, el que lo está solo doce meses al año? ¿Qué problema presenta preparar un patio para concurso, aunque no esté actualmente habitado? Mucho me temo que estas restricciones, que se suman a otras que han generado polémica otros años, solo responden al interés de algunos propietarios por eliminar competidores y asegurarse ingresos.

Lo peor de todo es que nada se ha innovado para conseguir evitar la masificación y la subordinación al turista y al hostelero que presenta la Fiesta de los Patios y que son los verdaderos problemas de la fiesta. Nada sabemos de mayores aportaciones municipales para conseguir que más patios se presenten a concurso. Limitar los patios a abrir, a 50, es un verdadero error, que solo responde a cuestiones económicas, aunque he de reconocer que en los últimos años nunca se ha alcanzado este número. Pero es la “pescadilla que se muerde la cola”, puesto que si no se apuesta por los patios, no se conseguirán que abran más y la masificación está servida.

Los golpes de pecho en defensa y potenciación de los patios no tienen respuesta real. Que lejos parecen las innumerables veces que Fray Jaén y la hippy Alarcón exigieron un plan de apoyo a los patios. Ahora participan de un gobierno que reduce la partida para los once días de concurso y no incorpora ninguna novedad relevante. Es de esperar que al menos mantengan las medidas complementarias que se han llevado a cabo otros años por parte de Vimcorsa, de Jardines, de Emacsa, … es decir, las aportaciones en especie que tanto necesitan los propietarios de patios que deciden presentarse a concurso. De la Fundación que se iba a constituir, de la ampliación de los días de apertura, de la posibilidad de cobrar una entrada o de conseguir más patrocindores para el evento nada se ha dicho, simplemente, porque no hay nada. Empeñados en dedicarse a la Semana Santa y a desdibujar el Mayo cordobés, los patios quedan olvidados un año más.

¡Que siga la fiesta!

Juan Andrés de Gracia | 26 de febrero de 2012 a las 14:17

Si a algo se está dedicando  el gobierno de los 19 escalones, es a revisar el modelo festivo de la ciudad. Las pugnas entre Fray Jaén y Sor Caracuel por hacerse con la herencia de Mayo Ferrero están desembocando en una auténtica competición por ser el más genuino representante del nuevo localcatolicismo, y su proyección en el campo mundano de las fiestas. Mientras, se incumplen las promesas de iniciativas que creen empleo, o se da marcha atrás a los proyectos que han marcado la ciudad los últimos diez años (Centro de Congresos, Recinto ferial, Aeropuerto; …), no hay semana que no nos enteremos del ¿nuevo? concepto y contenido de los eventos festivos.

Se comenzó con la “guerra del caimán” en la Velá de la Fuensanta. Todo se resumía en recuperar la figura de la Virgen en el cartel y la procesión, y a ello se dedicó con fervor mariano (de Rajoy, claro) el intrépido Fray Jaén. El resto no fue sino una verbena, que queda muy lejos de aquel intento de ser una feria que anuncie el otoño. Sin dejarnos respirar se dedicaron  a la Cabalgata, reconvertida en procesión infantil. Al parecer, compramos las bateas al igual que la conversa Aguilar compró una carroza para el Rocío. El Belén se llevó a Santa Victoria para que nadie dudara de su raíz religiosa, y el recogimiento disipara las borracheras navideñas. Nada les importó que la ciudad se convirtiera en involuntario ejemplo de reducción de consumo eléctrica, hasta el punto de que parecía que estábamos en plena época romana, o que los eventos navideños estuvieran condicionados por las ofertas comerciales del centro, en esa extraña relación entre religión y negocio, que ya provocó problemas en la historia antigua. Lo importante es que la reconquista seguía avanzando.

En enero, se vendió como apuesta por el turismo y el empleo el mercado medieval. Para ellos, sin duda, es una escenificación de la forma de de vida de la zona cristiana medieval, y, por tanto, merece la pena no hacer muchos cambios. Prefirieron centrar sus fuerzas en obligar al Carnaval a cambiar sus fechas, curiosamente, las mismas que la propia Sor Caracuel permitióhace quince años, pisando a la Cuaresma. Sin duda, habrá logrado el perdón, a la vista de la baja calidad que ha alcanzado la fiesta este año.

Pero la competición entre los compañeros de gobierno no cesa, y, rápidamente, hay que vender el Mayo, donde uno adquiere fama o se hunde. Por un lado, se habla de un nuevo modelo de Feria, que no pasa de permitir unos días más de cierre privado, o de cambiar los farolillos para que, en vez de los colores andaluces (blanco y verde), se impongan los de España (rojo y amarillo, aunque para despistar hablan de almagra y albero). El incremento de las casetas, y el análisis de quién ha solicitado entrar al ferial, no permite esperar mejoras en la calidad. La solución al botellón, a la carestía de precios, o a la falta de sombras sigue siendo un misterio.

Pero antes había que hablar de las cruces. Y aquí se han lucido. Han reducido el número de cruces a instalar y la subvención que reciben, y lo defienden diciendo que pretenden “mejorar la calidad”. Rápidamente, los colectivos serios que ponen cruces se han quejado, puesto que, además, le han subido los costes de la instalación de módulos y escenarios. Lo más ridículo es que el debate se ha centrado en si un puesto de caracoles tiene más derecho a ocupar la vía pública que una hermandad y su cruz. Claramente, han perdido los caracoles, que se pensaban. Lo más extraño, sin embargo, es que Sor Caracuel, en contra de lo que nos suele predicar Fray Jaén no ha hecho causa de la eliminación del botellón en las cruces, ni de la música que pongan. Parece que se consuma una herejía de insospechables consecuencias.

Por último, en los próximos días sabremos algo sobre los Patios, que no sea rasgarnos las vestiduras por conseguir ser reconocidos por la Unesco. Aquí nos jugamos mucho, porque la masificación y la subordinación a los intereses turísticos, está provocando una pérdida de la identidad de la fiesta. Espero que no se les ocurra organizar un vía crucis o una rogativa como modo de potenciarlos. Para eso ya está la Semana Santa, donde Fray Jaén espera alcanzar la “beatificación” por haber cambiado la ubicación del palco presidencial y por haber permitido más palcos que ayuden a financiar la ceebración. No contaba con que el obispo, al estilo de Manostijeras Rajoy, le iba a aguar la felicidad al recuperar la figura del diezmo para sangrar a las cofradías. Y es que la crisis no respeta creencias.

SOS: Retroceso en el Casco

Juan Andrés de Gracia | 14 de febrero de 2012 a las 5:20

La Junta de Andalucía ya está realizando las actuaciones que deben significar el final de las intensas y dilatadas obras desarrolladas en el entorno de la Puerta del Puente, y de la Calahorra. Por eso mismo, se empieza a generar un falso debate sobre el paso de tráfico por la Ribera (menos mal que ya es imposible hacerlo por el Puente Romano). He insistido, en otras entradas, en que el Plan especial del río, el plan especial del casco, el plan de accesibilidad y, en definitiva, en todos los documentos debatidos y consensuados en los últimos veinte años, se dejó claro que la Ribera debía recuperar su carácter de Paseo y definirse como peatonal o, al menos, semipeatonal (permitiendo transporte público y de urgencias). Aquí no puede alegar el joven Nieto que no hay documentación existente que argumente la decisión, como, tergiversadamente, ha achacado a la reforma de la calle Cruz Conde.

Que el primero en posicionarse sea el supergerente-bis de Aucorsa, no deja de ser preocupante, porque su trabajo no es generar debate público, sino llevar a cabo aquello para lo que cobra, que no es poco. Con todo, el paso de alguna línea de autobús y de los taxis por la Ribera no es algo descabellado, una vez aclarado que la opción “virtual” del tranvía ha decaído lñogicamente, por su coste, y porque la línea de la Ribera era más un espectáculo turístico que una opción real de transporte público. El mismo Plan especial Alcázar- Caballerizas señala la idoneidad de volver a recuperar la extensión de los jardines de la huerta del Alcázar hasta el río, pero permite un paso limitado de vehículos. Así que la decisión más lógica posiblemente sea esa contenida semipeatonalización.

Paralelamente, Tristón Martín ha promovido que en el Casco se pueda edificar más altura, justificándolo en la “imperiosa necesidad de tapar medianeras”. Curiosa tapadera para lo que no es sino permitir mayor rendimiento económico a los propietarios de determinadas parcelas. Es una revisión, por la puerta de atrás, del Plan del casco y es una muestra más de la voluntad revisionista de los peperos, pero siempre favoreciendo que se gane más dinero. Ah, también argumentó Tristón Martín, que esta medida generaría empleo y, entonces es cuando me he echado la mano a la cartera. ¡Cuántas ilegalidades se  han cometiendo en nuestra ciudad amparados en la creación de empleo! Pero es que, además, es que, en este caso, no se ha explicado cómo se creará más empleo.

Eso sí, Tristón Martín ha recuperado su pasión por los conventos, y parece que va a volver a utilizar los fondos públicos de rehabilitación de viviendas para arreglar plazas, que, curiosamente, tienen un convento tras sus fachadas. Eso ya lo hizo en su anterior época, hace quince años, con una decena de actuaciones que seguro le consiguieron numerosas velas por su alma. Por otro lado, entre las actuaciones ya oficialmente aceptadas, se encuentra volver a gastar dinero en la Cuesta del Bailio, para ahorrárselo, de forma poco justificada, a los propietarios. Ya cayeron en la trampa anteriores gobiernos, y eso que se decían de izquierdas, pero eso no justifica que se siga haciendo. Este modo de actuar, no es sino una prueba de que se entiende el Casco como una fachada para el turismo.

Por último, ¿han notado ustedes que Primo de Jurado ha dejado de ser concejal de patrimonio? Evidentemente, no. Pasará a la historia, esa que le gusta reinventar manipulándola, por haber fracasado en el expediente de los Patios. Ahora, ha cogido el relevo la concejal de tradiciones populares, la verbenera Caracuel, que ya nos están vendiendo que el nuevo documento preparado es excelente. Lo malo es que también lo era el anterior, y el resultado fue la retirada con el rabo entre las piernas. Dedicados a elaborar el informe, y deseando que llegue el día para viajar a defender de nuevo la candidatura, se les olvida decirnos como van a resolver las amenazas que penden sobre los Patios. En especial, su masificación, que convierte los Patios en un folclorismo sin sentido, y que es un peligro para el mantenimiento razonable del Casco.

La ciudad farisea

Juan Andrés de Gracia | 24 de enero de 2012 a las 21:14

Sé que esta ciudad vende lo bonita que es la Mezquita y la Judería, y se siente orgulloso de visitar Medina Azahara. Lo que ya no cuadra es que reniegue de su pasado unido al mundo musulmán. Sólo un dato objetivo, Córdoba estuvo bajo gobierno musulmán, al menos, el mismo tiempo que lleva bajo el gobierno católico. Por mucho que queremos vender la Córdoba unida a las iglesias fernandinas, por cierto, la zona que a mi me vio nacer, solo conseguimos defraudar. Lo que nos identifica, y lo que nos da sentido en el mundo, no es la Córdoba pseudocristiana, sino la que tiene sus orígenes en el mundo musulmán. Por mucho que le pese a un obispo tras otro, que pretenden llamar Catedral a lo que es la gran Mezquita de Occidente, Córdoba, o es también musulmana, o no es.

Siempre recupero esta reflexión cuando se acerca la época del mercado medieval. Desde hace años, con el gobierno de la innombrable alcaldesa, nos vendió, mi querido Mayo Ferrrero, ese espectáculo y negocio que es una impostura en nuestra ciudad. Sé que se puede disfrutar visitando sus tenderetes, pero, al menos, se debería exigir, no ya que se le deje espacio a los bares de la Corredera, esos que les gusta a la izquierda revolucionaria, ni que se permita instalarse a artesanos de Córdoba, sino que debiera exigirse que se adaptaran a la realidad de la historia de Córdoba. En Burgos no permitirían un espectáculo basado en los musulmanes, ¿por qué nosotros permitimos esta impostura castellana? Pero así es nuestra ciudad, una continua falsedad, que el PP no duda en consolidar. Nunca entendí a la Rosa de España, y sus acólitos, entregados al culto a todas las advocaciones católicas posibles.

Para que nadie se crea que esto es un alegato anticristiano, continuaré diciendo que Córdoba nunca tendrá un carnaval como el de Cádiz, se empeñe quien se empeñe. Aún recuerdo como la Tradicionalista Caracuel se equivocó hace doce años y permitió la Cabalgata en plena Cuaresma. Por poco es excomulgada. Al margen de esa anécdota, la verdad es que somos un sucedáneo carnavalero que no se reconoce, y que olvida, su origen en las máscaras de la calle Montero y en las murgas, para intentar parecer Cádiz, pero que no logra enganchar al vecindario. La historia falseada, nos obliga a que, en carnaval, el “populacho” tome el Gran teatro, como residuo de una izquierda que confundió la cultura con el populismo. Siempre querré que los barrios vayan al Gran Teatro, pero a ver teatro, música, ballet, flamenco y no a echar de menos al Yuyu y al Love. Justamente, el mercado medieval es parte de ese intento de hacer fiestas laicas pero, al final, son meros negocios. Tienen la misma significación que la pista de hielo en Navidad.

También es falso que la ciudad quiera una Semana Santa sevillana. Cierto que las cofradías han concitado un gran número de afiliados, pero, ahora están en continúa regresión, ya que, cuando se les ha exigido mayor compromiso religioso a esos “fieles”, solo han conseguido abandonos. Sin duda, la Semana Santa mueve fidelidades intensas, algunas conozco, pero su éxito necesita de que mantenga su “liberalidad” interna. Al final, el vecindario busca fiesta y no devoción, algo como el rocío, que les permite beber, comer y jolgorio. De hecho, nuestra Semana Santa tenía más de castellana, de silencio y rezo, que de espectáculo para turistas y fotógrafos. La Semana Santa de Fray Jaén, excepto para los justos, es poco más que un folklorismo con raíz religiosa, un negocio para bares y tabernas cofrades (qué contradicción), y ofende a los verdaderos impulsores de la misma.

Mi máximo respeto a los que hacen de su hermandad, su vida, desde la sinceridad. Mi indiferencia, para los que sólo la viven como una pasión similar a la que genera el Madrid o el Barcelona. Cuando uno lee lo que está pasando en la guerra de las Angustias, se pregunta si el mundo de la fe es tan diferente al resto. Quizá tendrá que volver Salomón a ofrecer la mitad de la imagen de la Virgen para cada uno, a ver quien actúa de verdad.

Se acabó la fiesta: gobiernen y opónganse

Juan Andrés de Gracia | 7 de enero de 2012 a las 13:08

Demostrado, la “Casa de los Muchos” no tiene más estrategia que la distracción y la diversión. Veámoslo. Por un lado, el becario Bellido se dedica a vender las virtudes de un presupuesto que tiene muchas carencias. Sin que nadie se lo pida, se dedica a decir que se mantiene el gasto social y cultural, y ya saben aquello de “excusa no pedida …”. Su apuesta por subir los impuestos ha quedado respaldada por el mismo “Manostijeras” Rajoy y “Mamita” Soraya. Continúa con su táctica de “que viene el lobo” en cuanto a nóminas, proveedores y pagos en general. Ahora tendrá que evitar generar, de nuevo, el déficit que, mediante trucos contables y préstamos, ha hecho desaparecer, pero que existe en la gestión municipal. Si no existiera ese déficit, no tendría necesidad de parecer Freddy Krueger asustando a diestro y siniestro. Tendrá que meter en cintura al resto de los “19 escalones”, incluido al joven Nieto.

Paralelamente, Maquiávelo Torrico se ha escondido para ir preparando los recortes que, en materia laboral y de prestación de servicios, aflorarán tras las elecciones andaluzas. Su trabajo está dedicado, por un lado, a preparar la campaña de las andaluzas con el dinero que le pagamos los cordobeses, pero además dirige los hilos de los gerentes venidos del frío, como “pistoleros” a sueldo, ¡y vaya sueldo! El objetivo es que metan en vereda a los sindicatos y, alternativamente, desmonten el entramado de servicios públicos para que el sector privado se quede con lo que sea rentable. En esa labor tiene el bastión de Rafael Navas, que se pensaba que esto era una empresa de lacteos y se ha encontrado con la burocracia administrativa. También está, en la sombra, la “pragmática” Sola, si es que no acaban por hacerla Subdelegada del Gobierno.

Tristón Martín se encuentra encerrado en la Gerencia, evitando tener reuniones ciudadanas. Su labor es preparar soluciones para los suelos que le explotan en las manos a las cajas y bancos. Para ello, le están dando vueltas a como cambiar el PGOU y el Plan del Casco lo más rápido posible. También tiene que ver como hace que a los parcelistas le cueste más barato legalizar sus propiedades, pero en plena crisis no es fácil. Lo de construir vivienda y aparcamientos nunca fue lo suyo, y hará lo mínimo imprescindible para que no se enfanden los promotores. Tiene por delante el Plan Sierra y el de Caballerizas Reales donde hay demasiados intereses contrapuestos que vencer y convences. Por todo ello, está haciendo gala de su táctica negociadora “a-purada” y parsimoniosa, practicada con discreción. Lo que no puede evitar es que el “socioconcejal” Gómez, día tras día, pregunte “qué hay de lo mío”. Todo ese trabajo oscuro saldrá en primavera.

La “superintendenta” Tamayo ya sabe que lo tiene complicado con la calle Cruz Conde, los taxis, y otros conflictos encallados. Querer basarse en informes técnicos, para solucionar problemas políticos, no le está dando resultado. Sólo le falta que le crezcan los “enanos” del Área de Seguridad. Todo dependerá de si les pagan horas extras o no Le ha restado protagonismo a la “Hippy” Alarcón en su exilio de Diputación. Charini. vive de las estadísticas, pero no consigue ofrecer al sector el centro de congresos que necesita. Su guerra por hacerse con parte del IMDEEC parece no dar resultado. Eso, a pesar de que Duracell Rojas no consigue sino crearse enemigos en los sindicatos y empresarios. Ya no es el que era y ni siquiera puede ahora lucirse en su labor de “showman” en los plenos. No es el único.

Por otro lado, tenemos el “cuerpo de baile” del localcatolicismo, dirigidos por Fray Jaén y “Saraos” Caracuel dedicados a actos religiosofestivos que distraigan al vecindario. El resto del equipo tienen poco que hacer excepto presumir de sus nuevos cargos y sueldos. Hay casos como el de Comercial Sousa, Primo de Jurado o la misma cuñadísima Botella, que aparecen esporádicamente en busca del sitio que no han conseguido. Otros han de pelearse con el vecindario, ofreciéndoles recorte tras recorte, y sólo saben ser oposición a la Junta. Hasta ahora, el que baila con la más fea es Reina Padre, empeñado en cambiar los sistemas de gestión de la política deportiva, para lo que tiene que dejar en la estacada a los colectivos deportivos. Toda una paradoja. Hay que destacar aquí la ilusión y ganas del “Bonachón” Moreno Calderón, que tiene el reto de mantener la calidad cultural heredada, en un equipo donde puede lo religioso. De hecho, el próximo trabajo central será la Semana Santa.

Pero no se pierdan a la oposición. Por un lado, UCOR sigue enfrasacado en vivir del desconocimiento. Nos vendieron que eran profesionales con ideas nuevas, apolíticos, claro, o sea, de derechas, también clarísimo, pero, por lo visto, no se entienden ni entre ellos. IUCA, es un monólogo de Paco Tejada en defensa de la gestión realizada. El resto de componentes del grupo parece que tienen bastante con ir de reunión en reunión. Ni siquiera son capaces de mantener su presencia ciudadana. Les vendieron ser gobierno y por poco acaban en el grupo mixto. Algo parecido le sucede al PSOE, que ya han conseguido que nadie se atreva a hablar, excepto cuando el Padrino Durán les da permiso. A ellos les agrada no tener que aguantar al vecindario y prefieren la familia, en su amplio sentido.

Y acabo con el joven Nieto. Se le ve feliz, inmerso en la ola favorable al PP, viviendo de la inexistencia de alternativa y de oposición. Sabe que no tiene más adversario que su propio equipo y más enemigo que la crisis. Ha guardado el programa electoral y el de gobierno y se ha puesto el traje de víctima. Ya ha podido hacerse fotos con Nadal, con ministros peperos y hasta con los Reyes Magos. Ya debe saber lo que es el poder. Otra cosa es que sepa lo que quiere hacer con él. Por lo pronto, el número de parados y de cierre de empresas, sigue creciendo en la ciudad, y no se le ve con la ideas claras de lo que puede hacer. Hasta ahora le valía meterse con Griñán o ZP, pero pronto no tendrá con quien hacerlo, y, además, llevará ya un año en el gobierno y la herencia será un recuerdo. Al menos, está disfrutando de los llenos de un estadio de fútbol que representa lo peor del cogobierno saliente. Y es que el que no se consuela …

De Marshall a Plácido

Juan Andrés de Gracia | 8 de diciembre de 2011 a las 13:16

Las películas de Berlanga han sido siempre un fiel reflejo de la forma de sentir y de vivir de la España profunda, que ahora vuelve con fuerza. Lo que no podía sospechar, es que la Córdoba del joven Nieto, al que veo más seguidor de Mariano (Ozores), se inspirara en la obra del genio del cine español recien fallecido. Cuando el otro día. el señor obispo convocó por su cuenta a la prensa para hacerse una foto bendiciendo el Belén municipal, a Rafael Carlos Mendoza, periodista de El Día de Córdoba, excelente cofrade, no se le ocurrió otra cosa que retrotraerse a la película de Paco Martínez Soria, “Se armó el Belén”, para titular su reportaje del encontronazo protocolario entre Fray Jaén y Don Demetrio, el de la catedral musulmana, o el de la Mezquita cristiana, como prefieran.

Lo que no podía sospechar Mendoza, es que, para solucionar que el alcalde no quedara de segundo espada en un proyecto municipal, se inspiraran en la película “Plácido” de Berlanga y pusieran un “pobre a la mesa” para inaugurar el alumbrado navideño. Porque, no me digan que no es obra de buen cristiano de derechas, irse a las Palmeras, a traer un niño a encender el alumbrado del bulevar. No me negaran que esa toma del poder del mando del alumbrado por un vecino menor de edad de Palmeras, no es mejor que ponerle alumbrado a su barrio. Está claro que el alumbrado es para atraer consumidores, y quién va a ir a las Palmeras a comprar, pensarían Comercial Sousa , la “ingeniera” Ruiz y la “tradicionalista” Caracuel, intentando convencer al “sociolisto” Bados, del maravilloso espectáculo que son los “autos locos” del Bulevar. Mejor, traerse una alma pura de las Palmeras al centro de la ciudad, y así reforzar que el alumbrado de este año es el más pobre y excluyente de la historia reciente. Además. se evita quedar mal con Don Demetrio, el látigo de infieles, y, si hay críticas, se las lleva el infante, al que, por cierto, usaron vilmente.

Casi a la misma vez, resurgió el “fantasma vivo de Cajasur”, que fue el encargado de bendecir el Belén de los peperos de la Diputación. No me negaran que no es morboso que, por un lado, el obispo bendijera el belén municipal y, por otro lado, se llamara al “recordado”, y no por sus méritos, cajero, Don-Miguel, “el gourmet”, para emularle en la Diputación. Es como si hubiera dos PPs gobernando y dos jerarquías eclesiales compitiendo entre sí. Ya conocíamos las guerras de poder entre el obispo Martínez y Castillejo, con la victoria por KO del último gracias a nuestro dinero, y creíamos que, tras su lucrativa jubilación, las aguas se habían calmado. Pero no, resurgen con fuerza en torno a un símbolo básico de la religiosidad popular, como es el Belén. ¡Si Francisco de Asís reviviera! Posiblemente, repudiaría su creación.

Pero es que la presencia del “insigne” financiero, al que tanto debemos, nunca mejor dicho, y la de un niño pobre inaugurando el alumbrado, me recordó la inauguración de las Tendillas, cuando el engominado Merino entregó las tijeras de la cinta al entonces mandamás de Cajasur, para que abriera la plaza en agradecimiento al apoyo recibido, terrenal, por supuesto. Me refiero al préstamo sindicado de 5000 millones de pesetas que lideraba Cajasur, y que se le negó durante seis meses al gobierno del Honesto Trigo, asfixiándolo, y que, rápidamente, se puso a disposición del PP para que gobernara sin problemas financieros. Ese día, para ocultar el escándalo de que la plaza fuera inaugurada por alguien sin mérito ni razón alguna para hacerlo, también se usó un niño para suavizar la foto.

Si Merino, una de las primeras cosas que hizo fue visitar al Obispo y entrar bajo palio a la iglesia de san Rafael, ahora, el joven Nieto y su escudero eclesial, Fray Jaén, han puesto todo lo necesario para la Jornada Mundial de la Juventud en honor a Ratzinger, o ha recuperado a la Virgen para la procesión y el cartel de la velá de la Fuensanta, cual cruzado en Palestina. Así estamos inmersos en una Navidad plenamente católica, con el Belén privatizado en Santa Victoria y de bendición en bendición, y presagiamos, según me confiesan algunos peñistas, que acabará con una Cabalgata más propia de la Semana Santa. Por cierto, que aun tenemos que ver si nos cierran las calles para el paso por la carrera oficial de los distintos pasos, y sacar dinerito calentito de los palcos que el señorío cordobés desea alquilar.

No hace falta que me recuerden que toda esta parafernalia haría las delicias de la exministra y sus acólitos, título que les viene que ni pintado, Candelario o Cuadra. La exalcaldesa, que era en sí misma una y trina, esto es, Don Camilo, Pepone y Rosa, con permiso de Giovanni Guareschi y Fernandel. Ella, que se apartó del caliz amargo de la alcaldía y ascendió a los cielos del Consejo de Ministros, previo paso por el limbo de la consejería de Obras Públicas para expíar sus culpas. Ella, que ha sido ahora redimida de sus pecado de infidelidad política, con un acta en el Congreso de los Diputados, aunque para ello ha tenido que pasearse por la campaña electoral con la cruz de Antonio Hurtado, otro converso a la secta rosista, a cuestas.

Si el mandato del joven Nieto ha recordado a “Bienvenido Mister Marshall”, por “sus éxitos” sobre la Capitalidad y los Patios, su Copa Davis no ha sido sino un gran fuego de artificio similar al que lanzaban en “Calabuch”. Espero que no haga caso a Fray Jaén y a Charini Alarcón, porque es capaz de recuperar la aparición fraudulenta del Cerrillo para atraer turismo, como sucedía en “Los jueves, milagro”. Que no se fie de “esa pareja feliz” que forman Maquiávelo Torrico y el becario Bellido, ni el “Tamaño natural” de Duracell Rojas. Ya sabe que ha de buscar verdaderas inversiones en la ciudad, pero no al estilo de “La escopeta nacional” convirtiendo a Rajoy o a Arenas en el Marqués de Leguineche, tal y como el engominado Merino hizo con Alvárez Cascos con su labor de “celestina”. Que viaje si es necesario de “París a Tombuctú”, porque sabe que el paro puede ser su “verdugo”.

La ciudad a oscuras

Juan Andrés de Gracia | 6 de diciembre de 2011 a las 12:31

Cuando hoy el joven Nieto encienda el alumbrado del Bulevar, la ciudad seguirá a oscuras. No seré yo el que critique que se reduzca el alumbrado navideño, ante la evidente necesidad de potenciar el ahorro energético . Hoy no creo que la Plataforma sobre el clima se tenga que manifestar, como hizo los últimos cinco años, ante el exceso de iluminación navideña que IUCA, formalmente más cercano a sus postulados, derrochaba por estas fechas. Aún recuerdo las negociaciones que entablaban Curro Cobos o Miguel Navazo, responsables de Medioambiente, con sus compañeros ecologistas, intentando demostrarles que el esfuerzo de reducción  del consumo de energía, era muestra de una opción de izquierdas. Claro, que Cortinas Candelario imponía su criterio, con el aval de la exministra, y todo se quedaba en gestos. Ahora, deberían reconocer que el PP les pasa por la izquierda.

Queda claro que la decisión de “los 19 escalones” no se debe a una repentina fe en el respeto ecológico, sino a las circunstancias económicas municipales. Resulta gracioso que la ingeniera Ruiz hable de la falta de apoyo económico al alumbrado por parte de los comercios de la ciudad. Se nota que es novata en estas lides y no recuerda que fue su actual compañera, la verbenera Caracuel, con ayuda del fallecido Rivas, los que cambiaron el sistema. En 1995, eran los comerciantes los que pagaban los montajes, y el ayuntamiento colaboraba con el suministro eléctrico y no cobrando ningún tipo de tasa. Desde aquel año, las asociaciones de comerciantes, entre ellas la que lideraba Cortinas Candelario, consiguieron no pagar nada y multiplicar, hasta el abuso, la iluminación navideña. De hecho, aún subsiste que el Corte Inglés y los comercios del centro abonan las instalaciones del Bulevar, si bien, con apoyo municipal.

La oscuridad de esta Navidad no deja de ser una metáfora de las perspectivas de nuestra ciudad sobre su futuro. Tras los fiascos de la Capitalidad Cultural y de los Patios, y el parón al centro de Congresos, la ciudad ha quedado sin referentes a los que agarrarse. Hoy por hoy, el único slogan del PP es recortar, bajar el gasto público y esperar a que las circunstancias económicas generales mejoren. Tras el fuego artificial de la Copa Davis, llegaremos a 2012 sin un proyecto de ciudad por el que trabajar. El propio joven Nieto reconoció que el ayuntamiento no estaba en disposición de ayudar a la ciudad, y que del presupuesto de 2o12 no hay que esperar sino subsistencia.

Lo malo es que a los representantes sociales y económicos de la ciudad, representados en el Consejo Social de la ciudad, también se le han oscurecido las luces. La valoración positiva con el que han despachado el dictamen sobre los presupuestos de 2012, sólo refleja su desconocimiento del mismo. Habitualmente, el Consejo Social Municipal encarga un informe técnico y sobre él, se hacen algunas aportaciones, que están dominadas por la alianza empresario-sindical. Imagino que a cambio mantendrán sus prebendas en el presupuesto del próximo año. Han hecho, de la aprobación del presupuesto antes de fin de año, un ídolo falso al que adorar. Justamente, este año que no hay posibilidad de inversiones, no aporta nada la pronta aprobación del presupuesto. Sólo nos será necesaria esa aprobación, para poder firmar operaciones de tesorería, esto es, para cubrir el déficit municipal subyacente, y no era urgente.

Me asombra sobre todo la falta de luces de los sindicatos provinciales de UGT y CCOO, que no se dan cuenta que el presupuesto que han dictaminado favorablemente, sólo se podrá cumplir a cambio de rebajas en las partidas de personal, mediante renegociación a la baja de convenios y reducción de la masa salarial. Asimismo, habrá una reducción de la eficacia de los servicios municipales al rebajarse la posibilidad de gastar y de invertir. Pusieron muchas más pegas a presupuestos del gobierno saliente que aportaban más a la ciudad, y que su único error era ser optimista con la situación económica y la evolución de la ciudad. Al menos, podrían haber preguntado por qué no se licita el centro de Congresos, que generaría cientos de empleos, cuando el presupuesto demuestra que hay recursos para ello y ningún problema legal, puesto que no era necesario endeudarse el próximo año al tener remanentes más que suficientes, esos que Maquiavelo Torrico afirmaba, falazmente, que no se sabían donde estaban.

Tampoco entiendo a los sectores ciudadanos del Consejo Social, cuando han aceptado la imposición de un plazo insuficiente para estudiar en profundidad el documento, y cuando no se recogen sus principales aspiraciones. Las partidas que se dirigen al tercer sector disminuyen notablemente, y se condicionan a la creación de empleo. El presupuesto cultural se reduce notablemente, las partidas para cooperación no alcanzan el 0,7 consolidado, no hay partidas suficientes para el mantenimiento adecuado de los servicios (la limpieza, el transporte, la seguridad, etc.). No se cumple el programa electoral del PP en cuanto a plan cuatrienal de inversiones y obras, hasta el punto, que las reivindicaciones ciudadanas quedarán en el cajón. El temor que se ha metido en el cuerpo de la periferia, es síntoma de esta situación. Y, lo que es más importante, el presupuesto no generará empleo.

Esta ciudad ha vuelto a la oscuridad. Es cierto que llevaba tiempo deslumbrada por destellos sin fundamento, pero ahora caemos en la ceguera. Córdoba está ciega a que ha perdido su caja de ahorros y a cómo se ha hecho; a que cierran sus empresas sin descanso, y sin saber cómo parar; a que alcanzamos casi 42.000 parados; a que cada vez más parte de nuestro vecindario se queda sin vivienda y en la calle; a que nuestros polígonos industriales están desiertos, … Ante todo ello, el ayuntamiento renuncia a liderar el cambio y sólo culpa al pasado, sin saber que ellos mismos son parte de ese pasado. Si Merino permitió que Fray Langostino inaugurará las Tendillas, simbolizando la subordinación del poder civil al religioso y económico, el Obispo se encarga ahora de inaugurar el Belén, demostrando la misma dependencia, pero en crisis. Que alguien encienda cuanto antes la luz.