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Gobierno municipal: 2ª parte

Juan Andrés de Gracia | 8 de mayo de 2012 a las 19:43

A la par que el gobierno de los “19 escalones” estaba reunido escuchando la remodelación de gobierno, publicaba ayer la entrada sobre la necesidad de esa remodelación. Les aseguro que la coincidencia temporal se debió, exclusivamente, a eso, al azar, eso sí, basado en un análisis de la situación del ayuntamiento que pedía a voces los cambios. Desde luego, por mucho que se empeñe Maquiavelo Torrico en hablar de que esta remodelación estaba anunciada, la realidad, que se puede comprobar en la hemeroteca, es que solo se hablaba de “breves retoques” motivados por la entrada de Culebrón Pedraza. Al final, no solo ha habido cambios de delegaciones, sino de la misma estructura de gobierno, lo que refleja que, la existente hasta ahora, se ha demostrado ineficaz en gran medida, y que la Casa de los Muchos (eso de ser el gobierno más extenso de la historia de la ciudad), provoca disfunciones al atomizar la toma de decisiones. En una entrada antigua ya me mostré favorable a que se renunciara a los nombramientos por Ley de Grandes Ciudades por innecesarios.

Por tanto, mi primera impresión no puede ser sino positiva, por el hecho de que se intente enderezar un barco que navegaba a la deriva. Ahora, solo les falta reformular el programa de gobierno, puesto que el electoral ya no es válido, ante su incumplimiento continuo, que se hará evidente cuando se cumpla un año de gobierno local. Maquiavelo Torrico intoxica y confunde cuando reclama, de nuevo, el empleo como el motivador de esta crisis de gobierno. La importancia que se le dio a la reducción de áreas queda ahora corregida, al aumentar de cuatro a cinco, lo que se acompaña con la desaparición del invento de los “órganos colegiados” por alegales e inútiles. La lástima es que, lo que ha hecho el pluriempleado Nieto, es componer un puzzle para los retos inmediatos del próximo año, perdiendo la oportunidad de hacerlo para los tres que quedan de mandato.

El alcalde en prácticas, Nieto, ha dispuesto, como he dicho antes, cinco áreas, y ha puesto al frente de cada una a un miembro de su núcleo cercano. La primera, la de Presidencia, con Maquiavelo Torrico al mando. Con él, cuatro delegadas débiles: las recién llegadas Culebrón Pedraza y Verito Martos, así como la Benefactora Córdoba y la Periférica Ruiz. Lo más llamativo es la degradación de la ingeniera Ruiz, motivada por sus conflictos con el vecindario, quedándose con una delegación sin obras que hacer. Lo más provocador es el nombramiento de Miss Pedraza al frente de Igualdad, que imagino no ha sido nada bien recibido por los colectivos de mujeres. A la ociosa Córdoba, se le obliga a trabajar algo, al ponerla al frente de Participación, justo cuando tiene levantado el movimiento ciudadano.

El área de Hacienda acoge a Duracell Rojas y recupera a la hiperactiva Sola, bajo el mando del becario Bellido. Lo del Abuelo Rojas no deja de ser una jubilación anticipada, dedicado a los caracoles, la venta ambulante y las rebajas. Volver a poner a Sola, la fiera, al frente de Personal, significa la derrota de los modelos del liquidador Navas, por mucho que fuera asesorado por CECO. Se busca una persona que conozca la administración y que conozca cómo se negocia con empleados públicos. TíoGilito Bellido se queda, así, al frente del plan de ajuste, con una economía encauzada y pendiente de que no se le desmande la partida de personal.

El liquidador Navas ha pasado directamente al área de Promoción, donde su función va a ser más necesaria. Encargarle del des-empleo, es encargarlo de cerrar el  IMDEEC. Además, sigue con Cecosam en su camino hacia la privatización, y acoge al Reina Padre para tutelar el fin del IMDECO. Para endulzar la labor, se incluye a Sor Caracuel, convertida en Reina de las Fiestas, tras puentear a Fray Jaén; y a Bonachón Moreno Calderón, que continúa como un pelícano entre tanta gaviota. Dar a AgroNavas la competencia de Turismo, es reconocer que se va a centralizar toda la política turística en Diputación. La anécdota de Agricultura, es un capricho personal, por mucho que se venda el proyecto virtual de Agrópolis.

Pelotazos Martín encabezará el área de Urbanismo, y consolida sus competencias, olvidando el tripartito que formaba con Comercial Sousa y Primo de Jurado. La primera, continúa en el área, pero convertida en la sargenta Sousa, al frente de Seguridad, abandonando sus promesas de agilizar licencias. La superintendenta Tamayo se centra en el tráfico y Aucorsa, compensándola con una tenencia de alcaldía, pero siendo víctima de su mala relación con los sindicatos. Por último, se asila a Fray Jaén, convertido en el Florido Jaén, en una labor que se prevé, por suerte, sorda. Eso sí, se le reserva su penitencia gustosa: La Semana Santa.

Como área marginal queda el de Familia, pues, Mª Jesús, la Botellona, por razones de equilibrio interno, va a la Diputación, posiblemente, con puesto de vicepresidenta. Y la Glamurosa Arcas retorna a Educación, a pelearse con las peticiones de los colegios, tras una triste gestión al frente de Mujer, donde solo se le recuerda las subvenciones a entidades antiabortistas. Y eso que insisten en que mantienen el estado de bienestar. Habrá que ver si mejora algo tanto cambio.

Remodelación del gobierno municipal, ya

Juan Andrés de Gracia | 7 de mayo de 2012 a las 20:23

El pluriempleado Nieto esperaba la victoria en Andalucía para impulsar su labor de gobierno. Recordemos que, en plena campaña electoral, reveló algunas de sus mejores bazas: Centro de Convenciones, Metro-Tren, Proyecto Agrópolis, … Lo cierto es que, pasado el 25-M, estos proyectos se han adormecido y las únicas noticias de la Casa de los Muchos son las que se refieren al plan de ajuste-pago de proveedores y a las fiestas de la ciudad. Es significativo que el Cecogobierno se haya desinflado, casi por completo, tras no ganar el experto en oposición, Arenas, las elecciones. Primero, el Masa Carreto se desentendió del proyecto de Centro de Convenciones, chivándose de que era una idea del joven Nieto y, ahora, critica el cierre del IMDEEC sin ser siquiera escuchados.

Nieto, el del centro, no ha podido así enviar a algunos de sus compañeros de Capitulares a la Junta de Andalucía, siendo la excepción la Hippy Alarcón. Aún no ha cubierto su baja (parece que será mañana) y tampoco la de Primo de Jurado, tras su nombramiento como vocero del gobierno en la provincia. Todo hace pensar que, en estos días, anda más preocupado de estar en los cambios que pueda sufrir su partido en Andalucía, que en los problemas de la ciudad. En breve, la estrategia de gobierno centrada en la herencia tocará fin y parece que, lamentablemente, va a ser sustituida con el enfrentamiento partidista con la Junta de Andalucía. Pero no hay que olvidar que hay un proceso de reforma de la organización de la política urbanística, la de empleo y la de deporte, al margen de otras decisiones sobre servicios puntuales (grúa, escuela infantil, …). Para afrontar esos cambios, debería contarse con un gobierno fuerte que no se dedique, exclusivamente, a rebajar partidas sin ton ni son.

Solo hay que repasar los nombres de Comercial Sousa, Glamour Arcas, Verito Martos, la Botella bis o la Benefactora Córdoba para preguntarnos a qué se dedican. O recordar a Fray Jaén o Sor Caracuel empeñados en su mezcla de fiesta y religión. Reina padre, no sabe o no contesta, mientras otros mangonean el IMDECO, y Duracell Rojas se ha convertido en pensionista de primera calidad, tras decidirse el cierre del IMDEEC, mientras pega codazos para hacerse con el área de Turismo. La superintendenta Tamayo y el Bonachón Moreno Calderón intentan gestionar sus áreas, pero parece que cuentan con poco apoyo. La periférica Ruiz se aburre al no tener obras que acometer y, mientras, se pelea con el vecindario, y Tristón Martín sigue a las órdenes de lo que digan los empresarios, mientras paraliza todos los planes urbanísticos pendientes. Está claro que aquí todo se lo guisan y se lo comen Maquiavelo Torrico, el becario Bellido y el liquidador Navas, más algún asesor o directivo del segundo nivel.

El pluriempleado Nieto, si le dejan sus múltiples obligaciones, debería darse cuenta que, en un mes, habrá cumplido un año al frente del ayuntamiento, y que lo que era su prioridad, el empleo, no solo no ha mejorado, sino que ha seguido la pérdida de puestos de trabajo. Ni siquiera la apertura de Leroy Merlín. Primark y la inminente de Hipercor han conseguido evitar que superemos los 45.000 parados. Las estrategia de la ciudad en torno a la cultura, se ha deshecho tras no ser nominados para 2016, y el emblema de diez años, el centro de congresos, ha sido demolido antes de empezar a construirse. Los únicos instrumentos que teníamos para generar desarrollo económico (IMDEEC, Gerencia de Urbanismo y Procórdoba) están a punto de desaparecer. Y Vimcorsa, al ralentí, para que no se enfanden los constructores.

En esta situación, y con la perspectiva de tres años sin procesos electorales en la ciudad, es el momento de que reformule su proyecto de gobierno, si es que tenía uno, o, en caso contrario, que lo formule. Su antecesor, el engominado Merino, se encontró en este mismo periodo de gobierno con el préstamo sindicado de más de 30 millones de euros, al cambio; el descenso vertiginoso de intereses que le permitió renegociar préstamos; y la excepcionalidad de poder pedir un préstamo de 200 millones de euros, también al cambio, para cubrir deuda a corto plazo. Todo ello originó suficiente margen presupuestario y liquidez para invertir en todos los barrios, y para mantener la estructura municipal. Su problema era no tener mayoría en el pleno. Ahora, el gobierno local se ha encontrado con el “regalo” de permitirle pagar proveedores mediante endeudamiento a largo plazo, pero a cambio de reducir su capacidad de acción; se ha encontrado una ciudad poco reivindicativa porque los fondos FEILS, FEELS y Proteja, aunque los critiquen, resolvieron muchos de los problemas pendientes; pero no tienen margen presupuestario ni tesorería suficiente. Eso sí, cuentan con mayoría absoluta y UCOR de suplente. Es la hora, pues, de que actúen, de que dejen de buscar excusas y gobiernen.

Los “19 escalones” siguen en la oposición

Juan Andrés de Gracia | 13 de marzo de 2012 a las 18:05

Ya se han cumplido nueve meses del gobierno municipal pepero y están empeñados en no aceptarlo, y en vivir oponiéndose a la oposición. Siguen con las medias verdades y más dedicados a atacar la gestión anterior que a proponer soluciones a la situación actual. Es cierto que el joven Nieto se ha atrevido, empujado por el Masa Carreto, a poner encima de la mesa su primera gran medida de ciudad al abandonar el proyecto Koolhas, por polémica que sea. Ya se anuncia, también, la reforma de la red de líneas de Aucorsa que debe llevar consigo una solución a la situación de la calle Cruz Conde. Pero no acaban de confiarse y siguen empeñados en lanzar, permanentemente, una cortina de humo, que ya empieza a cansar.

Ante la denuncia de falta de razones económicas para apostar por la reforma del Pabellón Cajasur, Tristón Martín no tiene más ocurrencia que hablar de la “especulación” que suspuso cambiar de lugar el centro de congresos dentro de la Península de Miraflores. No seré yo quien defienda aquella decisión, porque fue el comienzo de la desastrosa gestión para su construcción. Pero es una infantilidad afirmar que aquel cambio respondió a razones especulativas. ¿Me quieren decir en qué consiste la especulación? Los datos son claros, el nuevo solar sigue siendo de equipamiento dentro de la zona de parque. El solar inicial ha sido ocupado por el C-4, un equipamiento cultural. Tristón Martín podía haber usado cualquier otra crítica, pero, hablar por hablar, no era propio de él. Deben ser cosas de la edad y de la mayoría absoluta. Espero que no responda, por primera vez, a que se ha puesto nervioso: Sería una gran noticia.

No ha sido el único exceso verbal de Tristón Martín. Convertir en denuncia que hay una multa de 1,3 millones de euros por no haber pagado en su tiempo el IVA en determinadas operaciones de la Gerencia de Urbanismo de 1990-92, no deja de ser una ligereza. Tristón Martín debía haber recordado, qué lástima que no lo hiciera, que esa multa se debe también en parte a él. Cuando gobernó la Gerencia de Urbanismo entre 1995 y 1999, asumió los criterios de los técnicos y juristas, y mantuvo el recurso para no pagar ese IVA. Luego se ha perdido en los tribunales, pero la responsabilidad no puede achacarse exclusivamente al cogobierno. Las decisiones de todos, tambiñen la suya, ha sido recurrir hasta el final, hasta que ya no ha habido más remedio que asumir el pago. En vez de intoxicar, hubiera sido muy fácil pagar cuando fue presidente y no ayudar a hacer más grande la bola.

Por otro lado, para justificar que se haya encargado a Rafael de la Hoz el anteproyecto de nuevo Centro de Convenciones sin preparar el expediente oportuno, se ha sacado a la luz que hay un proyecto de velódromo encargado sin que se hubiera hecho tampoco expediente. En la comparación está el pecado. El velódromo es una instalación deportiva reiteradamente demandada, incluso por el PP (pregúntenle a Duracell Rojas) que incluso cuenta con una subvención de la Junta y unos plazos de ejecución, que empiezan a no cumplirse. La no existencia de expediente no pasa de ser una irregularidad menor soslayable mediante el reconocimiento de la factura. ¿O es que ya no estñan de acuerdo con que se construya) No parece que sea el mismo caso que romper el consenso sobre Koolhas, y poner en marcha los cimientos de una inversión pública de decenas de millones encargándolo a un arquitecto sin el debate y las formalidades oportunas. Y menos que el joven Nieto se escude en ello para justificar sus decisiones irreflexivas.

Por último, el joven Nieto ha tenido que salir al paso de la precocupación que ha empezado a generar la filtración de las nuevas líneas de Aucorsa, anticipando que se llevarán a consulta ciudadana en breve. Lo más gracioso es que ellos filtran la información y ellos ahora se asustan de lo que pueda suceder. Se les olvida que están gobernando y que ello les obliga no a usar “radio macuto” ni “globos sondas”, sino a presentar sus proyectos a la ciudad de forma clara. Las remodelaciones de líneas siempre son complejas, y no logran contentar a todos, sobre todo si el objetivo es recortar los recursos para hacerla. La superintendenta Tamayo habrá decidido iniciar el debate desde la información sesgada remitida a los medios de comunicación, ahora debe asumir que la oposición y el vecindario puedan no tomarse en serio el trabajo elaborado.

 

El pinchazo de Aucorsa

Juan Andrés de Gracia | 8 de marzo de 2012 a las 16:31

Uno de los problemas de movilidad más importantes que tenemos en la ciudad es el descenso paulatino y continuo de usuarios de los autobuses de la empresa Aucorsa Son ya casi tres años de pérdida de viajeros, y nadie encuentra solución. El cogobierno lo justificaba todo en las obras municipales y ajustó varias líneas para dar mejor servicio. Las críticas “peperas” hablaban de mala gestión, a la vez que se sumaban, de forma populista, a cualquier reivindicación de mejora de líneas sin valorar su coste final. Lo cierto es que la empresa no encontraba su lugar en el nuevo diseño de la ciudad creado por el PGOU de 2001-2003 y por las nuevas necesidades de desplazamiento. Aucorsa vive esencialmente de sus clientes cautivos (los que no tiene otra alternativa), que cada vez son menos.

No pretendo que Aucorsa sea “rentable” en términos de empresa privada. Nada más lejos de mis pretensiones. Como empresa pública, presta un servicio fundamental que debemos pagar entre los usuarios directos y el resto del vecindario, use o no el autobús, pues todos nos beneficiamos de su existencia. El transporte público es una de las políticas medioambientales más efectivas y necesarias. De hecho, las tarifas de Aucorsa (yo uso casi diariamente sus servicios) son razonables y no suponen un coste inasumible, existiendo opciones para casi cada circunstancia. El objetivo debiera ser que la cobertura de gastos alcanzara un porcentaje en torno al 80% (actualmente, no llega al 70%), y el resto se cargara a las transferencias municipales generales. En esa línea se estuvo, hasta que se ha decidido no subir los precios, o aumentar las bonificaciones, en los últimos años. Pero así no se puede seguir, si continúa la pérdida de viajeros.

Ese descenso en los ingresos propios, no ha sido obstáculo para exigir al ayuntamiento que abonara los costes de una modificación de convenio colectivo muy costosa, pero que ha asegurado paz social (tras la oportuna amenaza de no dar servicio en la Feria). En la actualidad, deben estar negociando un nuevo convenio que debería centrarse en mantener la plantilla y los derechos laborales, así como hacer viable la empresa. El recorte de transferencias de este año más la congelación de tarifas obligaba a ello. Pero el mes de enero ha empezado con una nueva bajada de usuarios, que se suma a la de el mismo mes en años anteriores.

La superintendenta Tamayo buscó fuera de Córdoba, en Madrid a un nuevo gerente, que desde luego no está dando resultado. Ni siquiera puede achacar el desastre a las obras, puesto que el PP no está realizando ninguna en la ciudad. Han tenido que volver a pedir apoyo extra municipal mediante una ampliación de capital, de casi 900.000 euros, para poder resistir. Mientras, sigue prometiendo que se está haciendo un estudio de líneas y que revolucionará las existentes, obligando a más transbordos, lo que no parece una gran idea, porque incrementa el tiempo de desplazamiento de un punto a otro. Suspira porque se abra la calle Cruz Conde, la que ha denominado como pieza clave de la nueva red de líneas. A este respecto, no deja de ser paradójico que la superintendenta Tamayo se ponga zancadillas a sí misma. Más bien parece que está esperando a que pasen las elecciones andaluzas para atreverse a tomar una decisión definitiva sobre el futuro de la calle y sobre los nuevos itinerarios de los autobuses.

Es cierto que han ido tomando decisiones puntuales, pero han pasado sin pena ni gloria. Han dado un mejor servicio a la Base de Cerro Muriano, han cambiado el autobús nocturno (aunque lo eliminarán si no es rentable), han sacado los autobuses híbridos por el centro, permiten combinar uso de bicicleta y de autobús en dos líneas, pero todo queda como parches, que no sustituyen la necesidad de una verdadera política de movilidad donde el transporte público tenga prioridad. Ya han prometido atender a la zona de Carrera del Caballo y tienen sus propios clientelismos en zonas de parcelaciones y sierra, que son servicios muy costosos, y que para atenderlos se verán afectados los barrios más populares. Lo que deseo es que no estén buscando justificaciones para privatizar parcial o totalmente la empresa. Sólo una gestión pública asegura que se dé respuesta a las necesidades de movilidad de la ciudad.

Gran hermano cordobés

Juan Andrés de Gracia | 25 de enero de 2012 a las 20:13

Cuanto más liberal es uno, más suele defender la instauración de medidas que cercenan las libertades individuales y colectivas. Por mi parte, que al frente de la Subdelegación de gobierno de Córdoba esté un admirador de la División Azul, no me tranquiliza, y que las medidas que se defiendan para evitar delitos, como el robo de cables, sea la instalación de cámaras, tampoco. No cabe duda que usar videovigilancia es más barato que contratar más policías, o que comprar gasoil para sus coches. Lo cierto, es que en la comisaría es ya habitual que no se puedan usar los coches por no poder pagar el arreglo de averías, o el combustible que necesitan para funcionar. Por eso, hay que esperar que no se argumenten los problemas económicos para convertir Córdoba en la casa de Guadalix de la Sierra.

También se ha decidido sustituir pilonas por cámaras para controlar el tráfico en zonas Acire. En este caso, a petición del vecindario, como mal menor a tener que cruzar varias pilonas para salir o llegar a sus casas. Conociendo el poco cumplimiento de las normas de tráfico que suelen practicar numerosos conductores, parece una mala solución, que, además, no asegura la finalidad de limitar el tráfico en las zonas del centro y casco de la ciudad como aplicación del plan de progresiva peatonalización de esa zona de la ciudad. Al igual que sucede con el conflicto de la calle Cruz Conde, hablan como vecindario quienes no son sino “conductoadictos”.

Ya tenemos numerosas cámaras para vigilar edificios públicos y privados, o para controlar el tráfico en vías de alta intensidad a las que se sumarían, ahora, otras varias provocando que la ciudad se vaya llenando de “ojos” que nos miran y nos graban, haciendo de nuestras calles un espacio en libertad vigilada. Nunca sabremos el uso que se hace de esas imágenes, por más que la ley obligue a destruir las grabaciones. ¿Podemos estar seguros de que nuestros movimientos no están controlados y en manos de quienes nos gobiernan? ¿Es lógico que para conseguir, supuestamente, la seguridad colectiva, se sacrifique la libertad individual?

La verdad es que, ante el fracaso de la labor policial y de los sistemas de seguridad en el atraco a empresas de joyería, o en evitar el robo de cableado como mencionábamos antes (vaya “juerga” se traen con la Variante Oeste), la solución no puede pasar por llenar la ciudad de cámaras. Habrá que exigir que la policía cuente con todos los medios necesarios para su funcionamiento, pero no sustituirlas por la continua vulneración de las libertades individuales. Como señalaba al principio, la derecha se precia de defender la libertad, pero solo se refiere a la libertad de empresa y a que, con dinero público, se les asegure escuela o sanidad, en la forma y el modo en que elijan. Desde una opción de izquierda, las libertades individuales son aquellas que aseguran el desarrollo de los derechos individuales, con el único margen del derecho de la colectividad.

La delegación del gobierno en Andalucía, y el subdelegado en Córdoba, Primo de Jurado, deben lograr que nos sintamos seguros, pero no a costa de sentirnos presos en nuestra propia ciudad. Y a nivel local, hay que esperar que la superintendenta Tamayo mantenga a la policía local como un cuerpo cercano y próximo, con competencias limitadas y determinadas, y no lo convierta en un subidiario cuerpo de policía nacional que tape las carencias de éste. Esperemos que no se sienta seguidor del recientemente fallecido “francodemócrata” Fraga, y que no repita aquello de “la calle es mía”.

Políticos al borde de un ataque de nervios

Juan Andrés de Gracia | 5 de enero de 2012 a las 13:19

Demostrando, una vez más, lo que le gusta salir en las fotos, “Duracell” Rojas se preparó una comparecencia ante la prensa para hablar de nuevos talleres de empleo, y, así, justificar que está trabajando en el exilio de la Fuensanta. No obstante, no pudo evitar que los datos de paro de finales de 2011 le comieran la actualidad y, como no sabe callarse, soltó sus andanadas contra el Pacto por el empleo. Sabe que el joven Nieto lo tenía prometido en su programa de gobierno, pero la intención es darle un fuerte recorte que, al final, significa reducir subvenciones a empresarios y sindicatos, especialmente. Actúa de “poli” malo, pues, la rebaja de transferencias del IMDEEC y la necesidad de cubrir el déficit de 2011, le ha dejado sin mucho margen de maniobra. ¡Qué bien le vendrían los 600.000 euros de la Davis! Pero es que el alcalde hasta le ha “chuleado”, reservándose una partida de 100.000 euros para promoción de empleo, que no es, sino un fondo para compromisos personales, que tanto le gustaría al “abuelo” Rojas.

Era una ocasión de salir en positivo, vendiendo alguna iniciativa novedosa, pero es que “ni está ni se le espera”. Más listo ha sido el director provincial del Instituto de la Juventud, vendiendo la actividad del Centro de Empleo Joven, aunque, más bien, debería llamarlo el Centro de la Frustración Joven, puesto que, poco o nada influye en rebajar el paro juvenil. El presidente del IMDEEC sólo espera que abran el Hipercor y Leroy Merlín, pues pretende apuntarse, y hacerlo extensivo al gobierno de “Manostijeras” Rajoy, el previsible descenso del paro en unas 1000 personas. Así es él, sin rubor para apuntarse gestiones que han durado años, y que él se ha encontrado hechas. La actitud de “Duracell” Rojas respecto al Pacto por el Empleo, ha provocado la reacción furibunda de los representantes de empresarios y sindicatos que, más o menos, lo han ninguneado afirmando que ellos tienen contacto con el alcalde y que el “pequeño gran hombre” estará mal informado. Donde las dan, las toman.

Algo parecido le debe suceder a la “Superintendenta” Tamayo, que sin haber solucionado de forma definitiva la movilidad por la calle Cruz Conde, se encuentra con que el mundo del taxi se le agita por las horas de trabajo, y le amenaza con huelgas. Hace unos días, informó de una decisión, presuntamente salomónica, que no fue aceptada por los asalariados. Ha bastado que CCOO y UGT, a través de sus dirigentes provinciales, hayan llamado a las puertas del joven Nieto, cual campanilleros, para que este obligue a revisar a la portavoz popular lo acordardo con los autónomos. Los “peperos” necesitan que los sindicatos no se calienten, teniendo en cuenta los recortes que se están realizando desde Madrid y la reforma laboral que se avecina. Para algo debe servir que cedieran a dictaminar favorablemente el presupuesto municipal, sin habérselo leído siquiera.

Lo peor para la “superintendenta” es que no le ha gustado la noticia a los autónomos, y, si unas decenas de asalariados le podían generar un conflicto, no les digo nada de varios centenares de autónomos. Suaves han estado hasta ahora los taxistas ante temas como la peatonalización de la calle Cruz Conde, sin duda, esperando ahora la comprensión del gobierno municipal. Y es que sólo estamos ante el preámbulo del gran desencuentro que será la obligación de conceder licencias, según marca la ordenanza vigente del taxi. De nuevo estarán, por un lado, los autónomos, solicitando que no se den y, posiblemente, proponiendo que se busquen formas de reducir las que hay, y, de otra, los asalariados, que aspiran a hacerse con ellas. Junto a estos últimos, estarán los consumidores y vecinos, en busca de unas mayores facilidades para usar el taxi. Únase que el joven Nieto ya ha augurado que habrá una solución a la peatonalización del centro, en cuanto se finalice, en breve, el estudio de movilidad que se está realizando. Así que a tomar tila.

Por último, no tengo más remedio que referirme a la “manijera” Soledad Pérez, cofundadora del clan de los Durán y que parece no tener problemas en compaginar su puesto como Directora del Instituto Andaluz de la Mujer, donde la ha colocado el Padrino, con su puesto en la ejecutiva socialista. Es más, encuentra tiempo para dar ruedas de prensa por la mañana en la sede socialista, en vez de estar en su trabajo. Siguiendo las directrices del “viejo” Griñán, ha hecho una llamada a los posibles críticos del próximo congreso para que se limiten a presentar enmiendas, que, más o menos, van a asegurar que lleguen al Federal (que más da, si lo importante es el secretario general que salga) porque las listas las van a cocinar ellos. Por lo pronto, ya le han dicho a Moratinos, al que tanto querían, que se olvide de ir en la lista por Córdoba, al haber apoyado a Carmen Chacón saltándose la disciplina marcada por “la que manda” y por el “primo de Zumosol” desde San Vicente.

Roma no paga traidores y Córdoba tampoco. Va a ser importante ver si algún cordobés se atreve a ir a Olula del Río, el próximo sábado, a asistir a la presentación de Carmen Chacón. Se anuncia que irá la “casta” Susana con afán vigilante y controlador. Por su parte, la “manijera” Pérez ya ha avisado que pocos serán los escogidos de la capital, y que los “nuevos líderes” de la provincia se abren paso. Será que desde que dejé la casa socialista mucho han cambiado las cosas, pero quisiera saber quiénes son esos líderes, porque no se les escucha. En realidad, lo que van a hacer es invertir en el próximo congreso provincial y, para eso, necesita, el aspirante a fenómeno, que no haya disidencias provinciales. En cualquier caso, los resultados de la capital tampoco son un aval a favor de las agrupaciones de Córdoba ciudad. Así que, ya tienen preparados los bocadillos y faltará sólo saber qué papeleta fabricarán desde Sevilla y que intentarán que todo el mundo use. Y decían que lo importante era discutir de las ideas.

Taxis: Servicio público privado

Juan Andrés de Gracia | 29 de noviembre de 2011 a las 19:39

Cualquier intento de organizar el servicio de taxi en la ciudad choca con la doble dualidad público-privada que lo caracteriza. Por un lado, es el ayuntamiento el que define la ordenanza del sector, el que aprueba los precios que se autorizan cada año y el que determina el número de licencias. Pero, por otro lado, cada taxista es una empresa o trabaja para una, y se organizan en varios colectivos de taxistas. El hecho que más avala esa doble dualidad es que el servicio de radio taxi es de propiedad privada, concretamente, de uno de los colectivos de taxistas, el más importante, y el ayuntamiento sólo tiene una responsabilidad subsidiaria sobre él. Curiosamente, el suelo le fue cedido a la asociación de autotaxi por el ayuntamiento y las instalaciones fueron financiadas por Cajasur.

Sobre el taxi siempre se ha discutido, especialmente, sobre el número de taxis que prestan servicio en cada momento y, por tanto, sobre el número de licencias que se conceden, teniendo en cuenta que la licencia se puede gestionar mediante asalariados. Para el vecindario, nunca hay taxis cuando lo necesitan, y, para el taxista propietario, siempre hay un exceso de coches para prestar servicio, debiendo dedicarle un número importante de horas para hacer la caja oportuna. Ambos tienen razón. En las horas punta, a nadie le gusta esperar más de un par de minutos para subir a un taxi, pero, paralelamente, los taxistas prestan servicio en momentos de baja demanda debiendo esperar en las paradas más tiempo del deseable.

Con la crisis, el debate se ha agudizado, al haberse también incrementado las horas que cada taxi está en la calle, en busca de la recaudación suficiente, teniendo en cuenta que los servicios diarios se han reducido ostensiblemente. Recordemos que la mayoría de los taxistas han comprado su licencia a un precio ampliamente superior oficial, y han tenido que endeudarse para ello. Es algo que todos conocen y que a nadie parece interesarle eliminar, pero que pesa como una losa a la hora de organizar el servicio. El sector del taxi, junto al de vendedores ambulantes o al de trabajadores de limpieza han sido siempre de los más temidos por cualquier gobierno, y su capacidad de presión ha sido siempre muy alta. Aún recuerdo como en 1991, el sector apoyó públicamente al Honesto Trigo, o como las disputas entre asalariados y propietarios han llenado plenos de conflictividad en todos los mandatos.

Ahora, el sector del taxi, por mayoría, ha decidido pedir una reducción del tiempo de trabajo de cada taxi, con el fin de repartir los servicios. Eso significa, directamente, hacer inviable que el taxi se pueda gestionar rentablemente con asalariados y, lo que es más importante, una reducción en el número de taxis/hora en la calle. Dejar en 16 horas al día el servicio activo de cada taxi significa, formalmente, reducirlo a dos turnos de trabajo, pero la realidad es que un taxista, para hacer la caja necesaria, debe hacer turnos de al menos 10-12 horas. Por tanto, dejarlo en 16 horas es de hecho hacer que cada coche sólo se gestione por una persona. Como consecuencia, habrá menos coches en la calle de media y el servicio que se presta puede empeorar. El sector afirma que sólo supondrá eliminar la oferta sobrante ahora, y hacer rentable, al resto, el servicio.

El ayuntamiento debe ahora tomar una decisión y no será fácil. Por un lado, hay una importante fuerza movilizadora del taxi y por otra hay un vecindario al que atender. La responsabilidad es municipal, más aún cuando la Junta de Andalucía sigue posponiendo sin fecha la aprobación del reglamento del taxi a nivel andaluz, que debería regular numerosos aspectos que ahora sólo lo están por cada ordenanza municipal. La superintendenta Tamayo, se encuentra ante otro problema de órdago, con un sector al que parece que quiere desoír respecto a la posibilidad de poder entrar en la calle Cruz Conde. Es posible que esté pensando en una negociación global con el sector, e intercambiar la disminución del servicio con la aceptación de la peatonalización de la calle cruz Conde.

Se han escuchado voces a favor (por ejemplo, ATA) y en contra (por ejemplo, FACUA), pero nada han dicho los partidos de la oposición. Es uno de esos temas que a todos quema porque, sea cuál sea la decisión, la crítica está servida. En cualquier caso, si el taxi es un servicio público, no se puede permitir que se autoregule sin más, sino que el ayuntamiento debe fijar las condiciones del servicio. A este respecto, sería necesaria la municipalización del servicio de radio-taxi para impedir que se convierta en un arma del taxista contra el vecindario. Igualmente, se debería asegurar el número de taxis que prestan servicio en cada momento, sin que sean ellos mismos los que decida. Paralelamente, se podrían estudiar las medidas necesarias para hacer rentable el servicio, para lo cual cabe esa medida de reducción del servicio de cada taxi, o la fijación de unas tarifas suficientes. En cualquier caso, hay que adoptar decisiones desde el diálogo, en busca de la mejor prestación del servicio.

Superintendente Tamayo

Juan Andrés de Gracia | 21 de septiembre de 2011 a las 18:54

No dejó de ser una sorpresa que el joven Nieto confiara a Ana Tamayo la responsabilidad sobre un cuerpo tan sensible como la Policía Local. Seguro que su formación jurídica y su carácter adusto han sido elementos que ha valorado. Hubiese sido temible que se hubiese confirmado el rumor de que se pensó en el Incombustible Rojas, porque lo que menos necesita la Policía son chasquarrillos. Sólo hay que recordar que una de las polémicas más señaladas que vivió el gobierno saliente, conocido como caso Torreblanca, afectó seriamente al cuerpo policial. Provocó expedientes, presentación de indicios ante la fiscalía, o traslados y cambios que afectaron al propio Jefe de Policía Local, Antonio Serrano. Ahora el PP, se encuentra de nuevo con Serrano de jefe de Policía. Son viejos conocidos, puesto que Antonio Serrano fue perseguido por el PP en su anterior época de gobierno.

Si en época de Merino, su primer decreto consistió en cesar a Leopoldo Salinas como jefe de policía, ahora parece que se ha sido más prudente. No estaría mal rememorar que el engominado Merino, y los reincorporados Sola y Prieto, decidieron traerse a un tal García, y que luego el nombramiento fue declarado ilegal. Y esa fue una de la serie de ilegalidades que se acometieron y que tuvieron que ir asumiendo, aunque, en la mayor parte de los casos, no tuvo incidencia política al no seguir gobernando el PP. Por tanto, lo mejor que ha hecho hasta ahora la nueva delegada de Seguridad es trabajar discretamente.

Ahora, la superintendente Tamayo empieza a sacar a la luz una nueva reorganización del cuerpo. Es un trámite fundamental puesto que más que necesitarse más policías en la ciudad, aunque siempre puede elevarse algo la ratio, lo que hay es que organizarla bien. Hay que saber articular las funciones administrativas y no operativas con las territoriales (periferia, barrios, …) o las sectoriales (Tráfico, Violencia de Género, Legalidad Urbanística, …), y no es fácil hacerlo. Más aún cuando hay necesidad de no pagar más horas extras ni por motivo de la Feria, ni de otros eventos puntuales o extraordinarios. Recordemos que algunos sindicatos policiales enmascaran como quejas sobre la organización del servicio lo que no son sino intentos de cobrar los complementos por festivos, domingos y horas extras.

Es interesante que se pretenda estructurar la policía por distritos, pero ello nos hace dudar que practiquen correctamente otras funciones operativas que tienen encomendadas. La policía de barrio se puso en marcha en Córdoba en 1991, con Herminio Trigo de alcalde, aprovechando una hornada numerosa de agentes. Luego, Merino, paralelamente con otro ingreso importante de agentes, la potenció de nuevo, y más tarde, se ha ido transformando a Policía de distrito y a otras formas de intentar acercarla al ciudadano. No obstante, por mucho que se ha intentado, con los agentes actuales, con las limitaciones laborales existentes y con la incorporación de nuevas misiones, la policía cercana se ha ido desdibujando. Cada vez que se acepta que la policía haga servicios extraordinarios, se rompe la organización territorial, ya que no hay polícías para todo y hay que recordar que tienen un horario máximo a cumplir, que necesitan descansos, o que hay tres turnos. Justamente, es necesario reflexionar sobre la existencia de la ciudad de noche y que la Policía Local debe encontrar la forma de dar servicio a esas horas.

No obstante, apostar por la policía de cercanía o proximidad, se llame de barrio o de distrito, no es cambiar las funciones de la Policía Local. Los cuerpos de seguridad se coordinan en la Junta Local de Seguridad, y allí delimitan con precisión las competencias de cada una. Esperemos que el PP no pretenda hacer de la Policía local una Policía Nacional bis o de segunda, para lo que no está preparada. La Policía Local tiene importantes labores en la organización del tráfico, la aplicación de las ordenanzas municipales o la disciplina urbanística, entre otras, y es de desear que se aplique en ellas.

No seré yo quien critique que en el ámbito de sus competencias, la Policía Local sancione a quien no cumpla con las normas. No seré yo quien hable, cuando suceda, de política recaudatoria, aunque la demagogia del PP en la oposición, sí lo ha hecho en numerosas ocasiones. Hay que elaborar normas con sentido común y participación, luego darlas a conocer y, posteriormente, aplicarlas con rigor. Los retos fundamentales van a estar en el tráfico, en las construcciones ilegales y en la apertura de nuevos negocios sin autorización. Y para todo necesita la Policía local al ayuda e otros servicios municipales, como Hacienda o Gerencia, para ser eficaz. No es mejor política de seguridad la que más multa, pero tampoco la que no multa porque no es populista.

Es de esperar que esta reorganización anunciada, sea pactada con las propias fuerzas sindicales de la policía, y que si no hay acuerdo con todos se consiga al menos mayoría suficiente. En cualquier caso, la superintendente Tamayo tiene la obligación de no dilatar la reorganización que decida. Que no le pase como el plan de tráfico para Cruz Conde y el Centro/Casco de la ciudad, bajo sui responsabilidad, que se sigue retrasando pues acaba de anunciarse, por tercera vez, que en quince días se adoptará una decisión definitiva.

Y puestos a la faena, la superintendente Tamayo tiene que seguir manteniendo la calidad de nuestro Cuerpo de Bomberos, para lo cual siempre cuenta con la inversión financiada vía aseguradoras (UNESPA), más la posibilidad de cubrir las plazas vacantes, prácticamente sin problemas. Ahora sólo debe pelearse con sus compañeros para que se cubran las vacantes necesarias.

Perder el tranvía

Juan Andrés de Gracia | 25 de agosto de 2011 a las 13:30

Al margen de personas a nivel particular, y de miembros del movimiento ecologista, el primero que empezó a trabajar en que se pudiera implantar el tranvía o metro ligero en nuestra ciudad fue Pepe Mellado, en su puesto de “alcalde pedáneo” de la Gerencia, allá por el año 1999. Bueno, si soy fiel a la historia, ya por el año 1994, Francisco Muñoz Carreras, teniente alcalde de tráfico y seguridad con Herminio Trigo, ya habló varias veces de esa modalidad de transporte, pero sin avanzar ningún tipo de trabajo previo. Volviendo a la época de Mellado, el tranvía fue una de las muchas ideas que se sacó de la manga, pero en este caso, estaba fundamentada en que Europa empezaba a financiar proyectos medioambientales de movilidad sostenible.

Córdoba, ciudad esencialmente llana, es una buena ciudad para que se pudiera implantar el tranvía, si bien su coste es, actualmente prohibitivo. Desde luego, lo de pensar en hacer una línea que sirviera para cruzar la Ribera, no tiene ninguna utilidad. Por mucho que se haya usado infografíasen la prensa muy llamativas, el tranvía por la Ribera se convertiría en un trenecito turístico a precio de oro. No deja de ser extraña la foma de actuar de la Junta al promover la implantación del tranvía, colaborar o pagar la construcción de alguna línea, pero que luego los ayuntamientos se vean obligados a su mantenimiento. Sobre todo, porque ni siquiera era una prioridad municipal y fue vendido por Chaves de forma sorprendente. La Junta de Andalucía no puede hacer este tipo de propuestas sin cerrarlas ante con el gobierno local de la ciudad o será un proyecto que no verá la luz. De hecho, solo tenemos que visitar las ciudades de nuestro entorno. En Sevilla, el tranvía no deja de ser algo simbólico, y, el que se ha impulsado en Jaén, presenta dudas serias sobre su rentabilidad.

Fue ridículo que la Gerencia de Urbanismo gastara dinero en un estudio sobre posibles líneas de tranvía para que luego luego la Junta hiciera otro. Más aún cuando se han hecho ambos de espaldas a Aucorsa. El tranvía, en caso de que se hiciera realidad, lo cual parece ya imposible a corto y medio plazo por la experiencia de otras ciudades, la falta de dinero y la oposición del gobierno municipal, debe estar incardinado en la red de transporte público de la ciudad y, por tanto, ser una pieza más del mismo y no una excentricidad. Su valor medioambiental está en que sustituya o complemente otras formas de transporte, pero no en ser un proyecto que se consuma en sí mismo.

Sin duda, Aucorsa ha ido adquiriendo autobuses cada vez más respetuosos con el medio ambiente, aparte de más cómodos y accesibles. Dentro de esa renovación de la flota es donde se puede y se debe incluir el tranvía. Pero antes, hay que fijar qué itinerarios son necesarios, interesantes y rentables para el transporte público de Córdoba y no hacer uno específico para el tranvía. Hay que pensar que una vez se estableciera el tranvía, lo que obliga a una infraestructura estable, no se puede cambiar a capricho del gobierno local de turno. Tampoco puede ser un competidor del autobús, sino un elemento, más o menos importante, de una política única de movilidad sostenible.

Visto el coste que supone y la situación actual de crisis económica de las instituciones públicas, estoy plenamente de acuerdo con la superintendenta Tamayo y con Tristón Martín de que es prioritario trabajar para contar con una línea de cercanías de este a oeste. Los estudios realizados para la creación del área metropolitana de Córdoba demuestran que hay suficientes potenciales usuarios. Además, el tren actual es una apuesta clara por la sostenibilidad ambiental. El AVE me parece un gran avance, pero solo es rentable para viajes a media y larga distancia y su coste es prohibitivo para muchas economías si se debe usar periódicamente. Actualmente, se utilizan como alternativa los autobuses de línea, pero, a pesar de sus mejoras, sería más rentable social y medioambientalmente, la línea de cercanías.

Por tanto, creo que el tranvía ahora no es factible, pero tampoco debe olvidarse en un futuro más o menos próximo, como una opción más. Pero, sin duda, es más urgente continuar la renovación de la flota de Aucorsa y la remodelación de sus líneas para que dé mejor servicio a la ciudad y gane ususarios. Paralelamente, hay que trabajar para que la línea de cercanías este-oeste sea una realidad a corto plazo, con posibilidad de irla completando hacia el norte y hacia el sur. Ojalá el Consorcio de Transporte Metropolitano sea algo más que un organismo desconocido para la mayoría, desarrolle sus funciones,  y que no se dedique sólo al reparto de bonos de transporte.

La cruz (conde) a la espalda

Juan Andrés de Gracia | 19 de agosto de 2011 a las 11:49

Todavía el gobierno de “los 19 escalones” no ha tropezado dos veces en la misma piedra, pero ya ha encontrado dos piedras en las que tropezar. Tendrían que haberse asesorado de que los meses de verano, ante la sequía informativa, hay mucho riesgo de que cualquier opinión o acción se pueda convertir en una verdadera cruz (ya que está por aquí Ratzinger). Primero tuvimos un mes de junio de cierta tranquilidad, donde asistimos a la constitución de la nueva “constitución” (sic Gómez). Pero pronto, en la mejor táctica de Mourinho, no supimos perder la Capitalidad y le metimos el dedo en el ojo al jurado experto y a todo el que no se rasgara las vestiduras. El mes de julio fue el de las declaraciones de “ruina económica”, aunque algo habrá en la caja cuando nos embarcamos en la Copa Davis, y del plan de austeridad que incluía subida de impuestos. Perdón, CONGELACIÓOOON, que ya tiene narices en pleno verano. Como pasa a los recién llegados, se liaron a declaraciones y acabaron certificando esta nueva acepción de la congelación en una moción al Pleno. Además, ya sabemos que, llevar una vida austera, es pedir más dinero para gastar. ¿Qué será ser manirroto?

Es cierto, que aún tiene que llegar el mes de septiembre para certificar que las ordenanzas fiscales incluyen subidas de impuestos o tasas y, por tanto, que se olvida uno del programa electoral, de lo fácil que es estar en la oposición demagógica y se pone a gobernar. La cercanía de las elecciones generales podría aconsejar no subir la presión fiscal, pero la situación económica general necesita cualquier inyección económica. No en vano, hasta Gallardón (el máximo deudor local, en eso se asemeja a nuestro socioconcejal), ha aconsejado que hay que olvidarse de no subir impuestos. ¡Qué bien le hubiera venido ahora al becario Bellido que estuvieran actualizado los valores catastrales!

Bueno, pues agosto no va a ser diferente. En plena precampaña/campaña, el pérfido Torrico vigiló, a pie de obra, la actuación que el gobierno municipal saliente acometió en la calle Cruz Conde. Allí se cruzaba con Tintín Tejada en labor de contraespionaje. Antes de irse de vacaciones, el joven Nieto anunció que jamás se haría una peatonalización al “estilo Ocaña”, según él sin contar antes con un plan estudiado de tráfico. En honor a la verdad, hay que decir que sería el único que no lo tenía, puesto que hasta la prensa lo publicó extensamente. El plan de tráfico aconsejaba la semipeatonalización de la calle, lo que provocó otra moción del PP (con lo fácil que es con la informática hacer una), defendiendo la peatonalización total. Ah! se me olvidaba, a favor de la peatonalización completa, pero … cuando se contara con soluciones a la necesidad de aparcamientos, o al acceso a colegios, a comercios y, como no, a residentes. Esto es, que si la primera vez que se habló de peatonalizar Cruz Conde, fue allá por 2004, verlo de forma total o parcial sería “ad calendas grecas”.

Qué bonito quedaba hablar de la calle Larios, como hacía Fray Jaén, incrementando ese complejo cordobés que nos lleva al desencanto permanente. Qué fácil era no estar gobernando. Si los taxistas decían que ellos querían pasar, se les atendía y se les daba la razón, y de paso no se pagaba la carrera. Si era la asociación vecinal creada exprofeso para puentear al Consejo de Distrito, se hacía una reunión,con cara de interés, y se comprometía con ellos. Si llegaban los mercaderes, en vez de comprometerse en comprarles algo, uno se ponía a su lado, y eso que Rafa Bados es socialista de origen y se decía que para que pasara un mini tendría que ser por encima de sus cadáveres. Y así sucesivamente, en el mejor modelo de gobierno de la ministrísima. Y es que la oposición a Rosa, y a los rosistas que le sucedieron, fue copiar su pésima forma de gobernar. No faltó ni la comisión de seguimiento pertinente.

Primero se metieron con Ocaña, por ser coherente con los estudios existentes y plantear la semipeatonalización. Luego, arremetieron otra vez cuando, creando otra frase para la historia local, Ocaña, desesperado en plena campaña, anunció que la “sociedad” había decidido por la vía de los hechos, que la calle fuera peatonal. Que más da que unos meses antes se perdiera el recurso interpuesta por Luyfe para que el aparcamiento de la calle Sevilla pueda ser en rotación. O que tengamos un Teatro Góngora al que habrá que llegar para montajes diversos. Por no hablar del Corte Inglés (antiguo Simago), que alguna vez abrirá.

La sorpresa ha sido cuando la superintendenta Tamayo, se sube a un autobús (híbrido y pequeñito), acompañada del inexperto gerente de Aucorsa, uno de los fichajes estrella, que habrá que decirle que ahora en vez de La Gaceta hay que leer El Día de Córdoba, y se da un paseo “discreto” por la calle Cruz Conde. Bueno, discreto, discreto, no demasiado, porque la prensa estaba convocada. Pero la superintendenta explica que, aunque vean al autobús por la calle Cruz Conde, es sólo una prueba de que no hay ninguna intención de que se reabra al tráfico la calle. Rápidamente, Ruano, el de los taxis, dice que si entra el autobús, que detrás van ellos, y como desesperado, Blasco, del comercio, se desgañita que ni se les ocurra pasar por delante de su tienda bajo amenaza de “excomunión”.

Imagino, que el gerente de Aucorsa, una vez ha estudiado la situación de la empresa, es consciente de que el cierre de la calle Cruz Conde lleva a la empresa a seguir perdiendo viajeros si no se realiza un cambio radical de líneas, pero ello lleva tiempo. Pero no se asusten en unos días, el joven Nieto dirá que habrá sido un error. El pérfido Torrico, tirará de las orejas a la superintendenta, mirará al cielo y dirá “como se me ocurre irme de vacaciones”. Pero llamará a la RAE y dirá que vayan preparando otra edición del diccionario donde “Peatonalizar totalmente” sea dejar pasar autobuses, taxis y los vehículos que quieran ir a Edaco, la calle Sevilla o comprarse un helado en David Rico. Pero, por si acaso, también cambiarán lo que es semipeatonalizar, para que quede claro que consiste en dejar pasar sólo a peatones con bolsas de la compra.

No dejes que el diccionario impida que hagas lo que quieras. “Sostenella y no enmedalla” y el programa electoral a la papelera.