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Córdoba en el nuevo gobierno andaluz

Juan Andrés de Gracia | 6 de mayo de 2012 a las 14:59

La presencia del tecnócrata Planas y de la antisistema Cortés en el gobierno andaluz, no representa que la provincia de Córdoba gane peso en la toma de decisiones del nuevo gobierno andaluz. Planas es una apuesta personal del superviviente Griñán y su relación con la organización provincial del PSOE es, prácticamente, nula desde hace años. Cortés consigue su plaza más como representante del sector duro del PCA que como miembro de la organización cordobesa. Por tanto, las referencias de ambos no son Córdoba y provincia, sino sus respectivos partidos. Planas aporta sobre todo su experiencia en Europa y Marruecos; Cortés tendrá que decidir si adopta un perfil institucional para trabajar con las empresas del sector constructor e inmobiliario, seguramente muy preocupadas con su nombramiento, o si se enquista como baluarte anticapitalista.

Una segunda lectura del gobierno andaluz, sí conlleva mayor repercusión para la provincia. El viejo Griñán ha consolidado su poder, que estaba en cuestión en Andalucía antes de las elecciones del 25-M. Defenestrar a Micalea Navarro, a pesar de ser una persona afín a Rubalcaba; crear un equipo de cercanos (Ávila, Aguayo, …) y situar a “la que manda” Díaz como segunda de a bordo, es un mensaje claro al partido ante el próximo congreso andaluz y provincial. Los “griñanistas”, como el clan Durán, deben respirar tranquilos puesto que su posición queda consolidada, y el sector crítico que se estaba fraguando, podrá ser fácilmente desactivado. La capacidad de repartir puestos a gente de la provincia, es un arma que siempre ha funcionado para consolidarse en el poder.  La debilidad que muestra el zorro Rubalcaba en Madrid, y la necesidad de usar Andalucía como ejemplo socialista de gestión, limita su capacidad de intervención.

La cesión a IUCA de las consejerías de Fomento-Vivienda y de Turismo-Comercio, provoca, como efecto colateral, que cuatro cargos socialistas queden en cuestión. Me refiero al director-gerente de la Empresa de Obra Pública, el espíritu libre Blanco, la directora general de Vivienda, la errante Fernández, el director general de Comercio, el reflexivo Luque, y el delegado provincial de Obras Públicas, el discreto García. Es cierto que aún no se ha cerrado el segundo nivel de dirección de las consejerías, y que cabe la opción de que cada partido quiera tener, en las áreas que dirige el socio de coalición, a personas de su confianza, pero aún está por decidir. Por ahora, si se pide opinión al Padrino Durán, lo normal es que los deje caer y busque sustituirlos por gente de su cuerda. El trabajo sucio se lo achacaría a Izquierda Unida.

Como adelantaba en otras entradas previas a las elecciones andaluzas, una gran parte del PSOE se debatía en una contradicción: Por un lado, eran partidarios de una renovación de la dirección provincial y andaluza, pero, por otro lado, eran conscientes que solo sería posible si el PSOE pasaba a la oposición. Tras haber perdido por goleada las elecciones municipales, las generales y, de forma más ajustada en el caso andaluz, las andaluzas, es suicida no proceder a renovar el partido. El vecindario ha castigado a los socialistas por su forma de abordar la crisis y por su extravagante actuación en Córdoba y provincia. Creer que esto se resuelve con un cierre de filas dentro del partido, pasando a cuchillo a aquellos que se postulaban para suceder al viejo Griñán o al aspirante a fenómeno Durán, es solo muestra de no haber entendido el mensaje. El “grupo del salmorejo” cordobés, con Peter Pan Dobladez al frente, tendrá mucho que recapacitar, pero solo serán respetados si mantienen su opción de cambio, aunque tener éxito sea más difícil que hace unos meses.

Por su parte, IUCA consigue sobre todo resarcirse de haber perdido la alcaldía de Córdoba. Necesitaban un referente de poder institucional y ya lo han logrado. Pero, además, consigue equilibrar su financiación y promover a un buen número de dirigentes a puestos desde los que hacer visible las siglas de IUCA y su capacidad de gobierno. Les toca pasar por un baño de realidad que, para muchos, es contraproducente en plena crisis del sistema económico, social y político, pero es ahora o nunca. De forma paralela, el sector fundamentalista del PCE se encuentra con un aval para oponerse a los planteamientos de Izquierda Abierta. La mejor baza que tenía este sector integrante de IU era el afán autodestructivo y “filopepero” del PCE en el poder, pero ahora podrán mostrar el acuerdo andaluz como su mejor baza. Situarán a sus gentes, y los del sector crítico quedarán como observadores de lo que suceda. Ver a la “dura” Cortés como consejera junto a los socialistas debe haberles dejado helados. Más o menos como se ha quedado la conversa Aguilar, y, además, en su misma consejería y sin coste personal.

PSOE, uno, grande y … ¿libre?

Juan Andrés de Gracia | 24 de noviembre de 2011 a las 19:32

Como cada vez que se produce un desastre electoral, desde el PSOE se levantan voces a favor de cambiar la forma de organizarse en la capital. Históricamente hubo una agrupación socialista única, potente, que imponía sus dictados a las del resto de la provincia. Como el PSOE adoptó una estructura de poder provincial, se optó por descabezar a las capitales y evitar el contrapoder que suponía, por ejemplo, el secretario local de Córdoba para la ejecutiva provincial, con su secretario general al frente. Por esa razón, se crearon las agrupaciones de distrito o barrio, bautizadas, de forma sorprendente, como agrupaciones locales, para equipararlas a las de los pueblos. Con su nacimiento, el PSOE perdía una voz única en las capitales que, sin duda, ha tenido influencia en la pérdida de contacto con su realidad.

Con la división de Córdoba en varias agrupaciones locales, que ni siquiera se adaptan territorialmente a los distritos de la ciudad, se generan unos reinos de taifas, cuya relación se establece a través de la estructura provincial. Son entes que se dedican, casi exclusivamente, a promocionar gente en listas, o para cargos públicos, a cambio de su apoyo. Son extraños para el vecindario con el que se deberían relacionar, y acaban encerrándose en las sedes, ajenos a todo lo que sucede. No se dedican a representar y elevar la voz de los vecinos, sino que se dedican a repetir los argumentarios que reciben desde Ferraz o san Vicente, y a ser mano de obra barata para las campañas electorales. Por ello, son gente dependiente del partido, sin voz propia y que usan el clientelismo como principal arma. Mandan comisarios políticos a las entidades sociales y ciudadanas con el fin de controlarlas, aunque, rápidamente, se cansan y vuelven a la sede, no vaya a ser que no se cuente con ellos para los nombramientos.

El último congreso socialista, convencido de que la pérdida de poder en las grandes ciudades tenía una relación con esta estructura casi feudal, de nobles, debatió sobre su desaparición. Al final, la propuesta se modificó a la baja y simplemente se creó una asamblea y ejecutiva local que tendría que tener un cierto papel coordinador y promotor de asuntos de la ciudad. En Córdoba, esa ejecutiva local nació bajo el poder del Padrino Durán, ayudado por Durán-2 y por la Eterna Luna, especialmente, y, por tanto, se buscó que no tuviera poder propio, sino que siguieran mandando los jefes de cada agrupación. La dimisón de Paco García, tras el penoso papel que la ejecutiva local jugó en la elección y elaboración de listas en las últimas elecciones locales, fue la muestra palpable del fracaso del modelo.

Ahora, tras el segundo desastre consecutivo en la ciudad, se alzan de nuevo voces a favor de una agrupación local única. Por un lado, me parece que esa es una condición necesaria pero no suficiente para mejorar la relación del PSOE con la ciudad. No obstante, los promotores de la misma no están legitimados para hacerlo. Los tres primeros firmantes (Hidalgo, Aguilar, Montoro) son miembros actualmente de la ejecutiva de la agrupación de Ciudad Jardín y han sido fieles escuderos de la eterna Luna, que ha sido una de las grandes valedoras del aspirante a fenómeno, por órdenes de Griñán, primero a través de Velasco y luego de “la que manda” Susana Díaz, con la colaboración intensa del tenebroso Franco, que es el que maneja la agrupación de Ciudad Jardín.

La agrupación Ciudad Jardín ha colocado al senador ciclista, Hurtado, como diputado, y tiene a la “cultureta” Valenzuela en el ayuntamiento, pero los tres firmantes han quedado descabalgados en su interés por ocupar cargos públicos. Ahora, su única opción son las elecciones andaluzas, pero deben tenerlo muy difícil, entre otras cosas, porque la propia Luna, a la que se deben, aspira a un puesto. Imagino que, además, todos se han llevado una decepción al ver como los perdedores de la guerra (Blanco, Fernández, Luque) ocupan hoy altos puestos en la Junta de Andalucía, mientras que ellos, que se sintieron ganadores, que fueron tan amigos del “corte de cabezas” al grupo municipal, se deben conformar con la militancia de base o con algún cargo orgánico de bajo nivel.

Así se funciona en el PSOE cordobés, todo en base a la capacidad de colocarse o de colocar a alguien, y sin nada que ofrecer a la ciudad. Este tipo de políticos, que se mantienen en segunda fila hasta que puedan saltar al estrellato, tienen el único mérito de manejar las sedes, y los procesos que en ellos se desarrollan, entre algunas decenas de militantes. Saben que ellos no deciden nada, y que se guían por intereses personales, pero hacen ver, a sus compañeros militantes, que el bien del partido está por encima de todo. Pero, hasta aquí podíamos llegar, se pierden elecciones tras elecciones, se alcanzan los peores resultados de la historia y ellos, en vez de asumir su corresponsabilidad en lo sucedido, empiezan a situarse ante el nuevo periodo congresual. Saben que el aspirante a fenómeno tiene la instrucción de que no haya listas alternativas, por lo que buscan parecer como renovadores y críticos, cuando en realidad son parte del poder existente. Intentan evitar que surjan movimientos de la base socialista verdaderamente críticos con la familia Durán y sus acólitos. Es incluso posible que estén mandados por el mismo Padrino para aparentar cohesión y consenso. De hecho, lleva tiempo dedicado, exclusivamente, a quedarse con los restos del partido en Córdoba, para él y los suyos. Lo malo es que la tarta es ya un canapé.

De derrota en derrota …

Juan Andrés de Gracia | 21 de noviembre de 2011 a las 20:16

A pesar de mis 20 años de experiencia en partidos políticos y en participación directa en procesos electorales, no deja de sorprenderme el cinismo y la desvergüenza de los dirigentes que se aferran al sillón a pesar de que la voz de la gente en los dos últimos procesos electorales ha sido clara y unánime: Marchénse. No hay otra lectura que hacer sobre los resultados del PSOE a todos los niveles, incluida la provincia y capital de Córdoba. Cierto es que la crisis y el desempleo han precipitado el desastre, pero, cuando se toman decisiones arriesgadas, que deberían haber servido para contrarrestar en parte las malas circunstancias socioeconómicas, no sólo no se produce el efecto deseado, sino que se agudiza el descalabro electoral.

El “aspirante a fenómeno” en su ansia de batir todos los records negativos, se escondió ayer detrás de la “resignación cristiana”, y se mostró más como una víctima que como un responsable, esto es, actuó irresponsablemente, cuidando su sueldo. Ya posee el peor resultado en unas elecciones locales en la ciudad de Córdoba, donde él mismo se auto impuso de candidato. Se perdió la Diputación Provincial, por primera vez en la etapa democrática moderna. Ayer mismo, consiguió el peor resultado de la historia, en la ciudad de Córdoba, en unas elecciones generales. Ahora, se acercan unas elecciones andaluzas, y el póquer de derrotas puede consagrar, definitivamente, a Durán como “fenómeno político”.

Él pensará que no le ha ido tan mal, puesto que ha colocado al “ciclista” Hurtado, a la “gongorina” Costa y a la “novata” Flores, que son de su onda. Incluso le ha venido bien que haya fracasado la exministra Aguilar (como se lo estará pasando la Calvo, claro). Pero lo cierto es que su ejercicio de la secretaría general no se puede considerar brillante. Tiene a su favor el miedo de los “renovadores”, que no son tales, como siempre apunté, sino que son los que se van quedando sin cargo del que vivir, o quienes temen perder el que ahora tienen. Los considero corresponsables de este proceso de autodestrucción controlada, por su falta de valentía cuando habría que propiciar un nuevo rumbo político.

Durán no está solo. Su poder parte de Sevilla, de la organización andaluza que ahora asume el protagonismo absoluto en el vía crucis socialista. El “prometedor” Griñán, ni siquiera ha pensado en tirar la toalla, tras perder casi 900.000 votos, y dejar que sea otro el candidato. Muy al contrario, ha mandado cerrar filas a los secretarios provinciales. Esto es siempre así: cuando las cosas van bien lo mejor es estar juntos para no estropearlo, y cuando van mal, para que no se estropee mal. El objetivo es siempre que el aparato pueda hacer lo que considere oportuno, burlando la posición de las bases. Ha dado órdenes de que no haya conflictos internos en el próximo congreso federal y quiere que el PSOE andaluz vaya unido a ese cónclave. Dificil será, porque lo lógico es que el congreso federal cuente con varios candidatos a la secretaría general, y Andalucía no podrá aislarse. Es más, a Durán le quedan pocos cargos que ofrecer, y cada vez son más los agraviados. Es el caso de la eterna Luna, que se ha visto sorprendida por el nombramiento de David Luque como director general de Comercio, un puesto para el que ella se veía como la mejor candidata por su experiencia en la promoción del caracol.

La formación de listas para las andaluzas se va a mezclar con el congreso federal y, teniendo en cuenta que las expectativas electorales no son buenas, los puestos de salida serán pocos. Esperar que las experiencias de gobierno del PP en otras comunidades autónomas y, pronto, en el gobierno central, choca con los datos de paro que martillean cada mes. También seguirán en guerra los funcionarios de la Junta, que ganan, uno tras otro, todos los recursos interpuestos. Seguirán sorprendiéndonos los ERES fraudulentos. En fin, el cansancio de 30 años de gobierno y las ansias de cambiar, no dejarán de estar presentes en el día a día. El ejemplo de Cataluña donde, a pesar de los recortes y de las manifestaciones, CIU ha ganado por primera vez las elecciones, nada más y nada menos frente a la “sargenta” Chacón, es muestra de cómo está el vecindario.

El caso de Córdoba va paralelo, y el PSOE ha visto como ha perdido 70.000 votos en la provincia y 30.000 en la capital, que han ido a la abstención, a IUCA, a UPyD o al PP fundamentalmente. El porcentaje de votación ha estado parejo al de otros comicios, por lo que el vecindario ha tenido voluntad expresa de no votar al PSOE. La izquierda vuelve a ser plural, y ni el Padrino Durán, ni la “traidora” Aguilar, son los más adecuados para entablar nuevas relaciones de colaboración y entendimiento. Entiéndase que la única opción de gobierno para Andalucía alternativa al PP es la unión de PSOE e IUCA, con la posible sorpresa de UPyD (en permanente ascenso) o la recuperación del PA. El PP ha consolidado el cambio de tendencia política de las municipales, y Durán ni se inmuta ni se siente responsable. Ya ha perdido consigo mismo como estrella, y con el último fichaje transfuga, ¿qué nueva estrategia pretende aplicar? ¿Con qué espadas intentará contar para las andaluzas? Dejarlo que siga “innovando” es el suicidio colectivo del PSOE.

Griñán a su aire

Juan Andrés de Gracia | 18 de agosto de 2011 a las 13:34

Nos abandona. Las declaraciones del cunero Griñán parecen anticipar que dejará de ser Diputado por Córdoba para presentarse por la provincia de Sevilla. Ha tenido la oportunidad de señalar que allí tiene su domicilio habitual para reforzar la idoneidad del cambio electoral. Sinceramente, los cordobeses nos sentiremos aliviados porque en el tiempo que ha sido diputado por Córdoba, nada ha demostrado de compromiso con la ciudad, ni con la provincia. De hecho, el no presentarse antes por Sevilla ha sido exclusivamente por razones internas del partido. Las guerras internas de la provincia de Sevilla, impedían incorporar a Griñán al frente de las mismas. Ahora, es posible que la fuga de Griñán, tenga también que ver con los problemas para cerrar las listas por Córdoba.

Días pasados, Susana Díaz, experta en cortar cabezas de delegados provinciales de la Junta, y mentora en tales menesteres del aspirante a fenómeno Durán, señaló que no creía que hubiera problemas parta ubicar en las listas a Carmen Calvo y a Rosa Aguilar. Es curioso que luego se apele a que las agrupaciones locales tendrán mucho que decir en la confección de las listas electorales, pero, por lo pronto, ya están repartiéndose puestos sin que los militantes, simpatizantes o allegados hayan sido convocados ni siquiera a opinar. Luego, como pasó para la nominación del capo Durán para aspirar a la alcaldía de Córdoba, se les llamará a última hora y se les pedirá que “por el bien del partido” acepten lo que desde arriba se haya maquinado.

Por cierto, no hagan caso a las últimas declaraciones de Durán sobre su papel a la hora de cambiar delegados provinciales. Es más, la cabeza de Paco García, sigue peligrando porque los mediocres políticos, léase Durán y su entorno, siguen empeñados en colocarse ocupando todos los puestos posibles, o poner al frente de los mismos títeres de su poder. Cada día que Paco García siga al frente de su delegación, es una desautorización al secretario general provincial y Durán exige a Griñán, que le devuelva los favores prestados. La actitud del grupo municipal socialista respecto a la polémica con la Junta por la Copa Davis, es un ejemplo de ello. Durán es el hombre de Griñán en Córdoba y reclama correspondencia. Cuando le pidió cargarse a David Luque como coordinador de Cultura del ayuntamiento de Córdoba para poder darle un sueldo a Mercedes Mudarra, recién cesada de la Delegación de Cultura de la Junta, se cuadró y ejecutó la orden. Que luego, unas semanas después, Mudarra abandonara el puesto sin haber pisado su despacho de Orive, es otro ejemplo más del uso de las instituciones como meras extensiones del partido, al más puro estilo del PRI mexicano.

Griñán, el clásico, huele a quemado y lo malo es que lo sabe él, y el olor a chamusquina ya llega a todos los olfatos. La intención de alejarse de la casi segura derrota del PSOE en las generales, es sólo una huida hacia adelante. Desde luego, no ha dejado en buen lugar al ¿líder socialista? Rubalcaba, que se fue de Sevilla con el rabo entre las piernas. Lo mismo ha pasado con la propuesta de eliminar las Diputaciones. Coincido plenamente con lo manifestado por el PP, respecto a que esa propuesta hubiera sido mejor hacerla cuando el PSOE gobernabamayoritariamente las Diputaciones y, por tanto, hubiera sido fácil poner en marcha su eliminación. Claro, que en ese momento actuaban como gran fábrica de colocaciones de alcaldes derrotados y asesores de la nada.

Una vez consolidado el sistema autonómico, las diputaciones han dejado de tener razón de existir y actúan como subdelegaciones de la Junta de Andalucía, o como red clientelar para premiar ayuntamientos afines. Más aún, cuando existe la red de mancomunidades para la prestación de servicios entre ayuntamientos. Actualmente, pues, se ha generado un sistema de delegaciones provinciales de la Junta que se solapa con la red de diputados provinciales, por lo que perfectamente podrían eliminarse unos u otros. También es cierto, que el PP, que en otras ocasiones planteó la transformación o supresión de las diputaciones, ahora se ve al frente de las mismas y piensa utilizarlas en su provecho. Y es que la vida se ve diferente cuando se cambia de posición.