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El Ave de Córdoba

Juan Andrés de Gracia | 16 de abril de 2012 a las 21:13

Aunque Alarcón Constant movió el tema de la nueva estación de Córdoba, tuvo que llegar el ayuntamiento democrático para parar un proyecto que iba a ser oneroso para la ciudad. Córdoba tenía necesidad, no tanto de una nueva estación, que también,  sino de resolver el dogal que le suponía tener las vías del tren en pleno centro de la ciudad. Otras ciudades lo habían resuelto a través de operaciones urbanísticas donde se lucraron, y cobraron comisiones, demasiados personajes públicos y privados. Córdoba, con el Gurú Anguita primero, y el Cinéfilo Trigo después, al frente, y con el Poeta Pérez y el Cartesiano Giner en segunda fila, supo esperar, negociar y acabar consiguiendo lo deseado. O, mejor dicho, algo más. Las vías del tren desaparecieron del centro, la nueva estación se construyó y, además, tuvimos el premio del primer tren de alta velocidad en España. “El trenecito”, que decía el requetecandidato Arenas, con gran visión.

En cuanto a las vías del tren, uno de los objetivos es que desparecieran de la superficie de la ciudad, rompiendo el muro que suponía entre el Norte y el Sur. Se consiguió de forma estimable, porque, las dudas que creaba la altura que iba a seguir manteniendo la tapa, han quedado diluidas al ver la idoneidad del “paseo marítimo”. No voy a olvidar que, quizá, se pudo extender algo más la zona soterrada, para evitar las dificultades que suponen la Joroba de Asland o las vías en la zona de Arroyo del Moro. Esas actuaciones tendrán que esperar otro Plan Renfe. Pero lo más importante, es que los terrenos sobre los que se levantaban las vías, y que quedaban liberados, se compraron por parte del ayuntamiento, y se pudo desarrollar una urbanización alargada, de altura controlada y con un 50% de vivienda protegida, que hoy es el orgullo de todos. Menos mal que no aceptamos que el engominado Merino se los vendiera al Masa Carreto, por la mitad del dinero que luego les pudimos sacar, en total, unos 14.000 millones de pesetas, que sirvieron para recuperar las arcas municipales y para invertir en la zona sur, en el plan Río.

La estación sigue manteniendo hoy, veinte años después, un diseño moderno y adecuado a las posibilidades ferroviarias de la ciudad. Menos mal que supimos superar la polémica sobre los restos de Cercadillas, que, por muy importantes que dice que eran, no merecían que se parara el desarrollo de la ciudad. El PP de entonces temía que volviéramos a parar la construcción de la estación, aunque usaba un doble lenguaje, porque también decía defender los restos, en muestra de incoherencia y falta de seriedad. El PSOE se vio entre la espada y la pared de que el Ave no llegara a la Expo 92, y que el plan de desarrollo del sur, centrado en la alta velocidad, se parara. Por eso, no tuvieron más remedio que colaborar, teniendo que tragarse la inflexibilidad y juego político que utilizaron con el aparcamiento que se quizo hacer en lo que, ahora, es el bulevar de Gran Capitán.

Por último, la gran velocidad, ha supuesto una opción de desarrollo para Córdoba de primera magnitud, que ha profundizado su papel de nodo de comunicación y ha facilitado la relación comercial y el turismo. Incluso, nos ha hecho olvidar, en parte, la no existencia de un aeropuerto, porque nos ha puesto el internacional de Sevilla, y el de Málaga, después, a una hora y algo de distancia. Nadie puede negar que la operación socialista, con la decisión firme del gobierno comunista, a los que se les acusaba de no apostar por la ciudad y provincia, supuso un avance definitivo, que luego se complementaría con el Ave a Málaga, y, últimamente, a Barcelona. Quiero dejar claro, que considero que el Ave hay que complementarlo con una red ferroviaria de cercanía y media distancia de calidad, que contribuya a vertebrar la provincia y nuestra comunidad autónoma.

Aquella operación tan compleja, tuvo contra las cuerdas económicamente al ayuntamiento, en  una época en la que aún no había florecido la especulación urbanística salvaje. No obstante, el vecindario supo ajustarse el cinturón y entender el esfuerzo. Los grandes proyectos de ciudad son imposible hacerlos con el dinero que tenemos ahorrado. Requieren de acuerdos institucionales, a medio y largo plazo, para hacerlos realidad. Con lo que podemos ahorrar, solo aspiramos a tapar baches, y a llenar los alcorques que se han quedado con tocones o vacíos. Si hubiéramos contado, entonces, con alguno de los líderes municipales actuales (el joven Nieto y sus discretos “19 escalones”), y su teoría de que Córdoba no puede contar con infraestructuras de primera calidad, como mucho contaríamos con una pasarela, o dos, para cruzar la ciudad, aunque, eso sí, hubieran convertido el viaducto del Pretorio en parte del escudo de la ciudad o lo hubieran incluido en la Carrera Oficial de la Semana Santa. Por suerte, ya Córdoba se no se entiende sin el Ave, Gracias a todo el que supo verlo y arriesgarse, en especial, a aquellos cuatro vecinos (Perea, Mayorga, Aguilar, …) que se encadenaron para que desaparecieran las vías, y fueron juzgados por ello.

 

Gordillo, Anguita, PP: Los extremos se tocan

Juan Andrés de Gracia | 9 de abril de 2012 a las 20:24

Fui compañero de organización política del Gurú Anguita y del Che Gordillo, y acabé expulsado (junto al resto de nueva Izquierda) en aras de la “coherencia interna” del proyecto que se llamaba Izquierda Unida-Convocatoria por Andalucía. Fui acusado de transfuga, corrupto político, y no sé de cuantos pecados más, por el mero hecho de defender la unión y colaboración de los partidos de izquierda. Luego, algunos de los que me expulsaron, por ejemplo, la Quina Aguilar, ha acabando vendiendo hasta su nombre. Ya opinaba, por entonces, que el PSOE era más bien centro izquierda, y que empezaba a llenarse de liberales que distorsionaban y dominaban su mensaje. Pero era consciente de que no era posible mantener un discurso político totalitario y redentor, a saber: o el vecindario me da la mayoría absoluta o no puedo optar a gobernar. Justamente, lo contrario que significaba Convocatoria por Andalucía, que pretendía unir todas las fuerzas sociales, políticas, económicas y culturales, más independientes, que se reclamaran de la izquierda, en busca de un proyecto común, donde ninguno primara. Pero el PCE, que fue el que generó esa idea, bueno, parte de él, acabó, como Saturno, devorando a su hijo, hasta que prácticamente sólo ha quedado el PCE.

Bueno, junto al PCE, está la CUT, el brazo político del SOC, que, prácticamente, solo tiene presencia en ámbitos rurales de jornaleros, desde los que pretende imponerse como fuerza hegemónica, incluso chantajista, puesto que no respeta el juego de las mayorías, y se dedica a anunciar el apocalipsis. Para ellos, la organización y el pueblo vienen a hacer lo mismo y, cuando gobiernan, todo el pueblo, prácticamente, acaba formando parte de la organización, lo que provoca que tenga un gran poder movilizador al mismo tiempo que atemorizador, pues se margina y oprime al que no piensa como ellos. A esta forma de actuar, responde esa estrategia que acaba de iniciar, convocando a representantes de, aproximadamente, el 10% de asambleas locales de IUCA, para fijar una posición sobre la negociación con el PSOE sobre la Junta de Andalucía. En realidad, ha sido una reunión de los representantes de la CUT en esas asambleas, pero a ellos, y a los medios de comunicación de derecha y de derecha extrema, le ha venido estupendamente para alabar su “coherencia” al plantearse, como una opción, dejar gobernar al PP. Sospechosa es la coherencia del “Che” Gordillo, que ha incumplido desde hace años los estatutos de IUCA, al seguir de alcalde a la par que de parlamentario, y sobrepasar 12 años en el mismo cargo. Vergüenza pasamos cuando fue pillado cobrando dos sueldos, y alegó que no se había dado cuenta de ello.

El caso de Julio Anguita, también alcanzó su cénit cuando obligó a dimitir al alcalde de Córdoba, el cinefilo Trigo, preso de una conspiración de los poderes fácticos de la ciudad, que ansiaban que no se encargara de la renovación del PGOU. Ahí no quedó el sinsentido, sino que, luego, impidió un acuerdo general entre las dos fuerzas de izquierda/centro izquierda, ratificando que, consciente o incoscientemente, iba a permitir que la revisión urbanística de la ciudad, de la que fue un alcalde muy querido, se hiciera por parte de la derecha, y luego acabara en manos de gente tan cuestionada como el Costecero Mellado y la Conversa Aguilar. Desde entonces, Izquierda Unida empezó a perder su fuerza en la ciudad, entregada en manos de intereses populistas, poco claros, que ahora pretenden  dejar atrás.

Yo no sé si el Ché y el Gurú se han dado cuenta de que no van a conseguir el apoyo mayoritario de la población, que no es posible la revolución de manera pacífica, que sólo es posible ir haciendo reformas más o menos transformadoras, o retroceder en los avances logrados, según quien nos gobiernen. El vecindario cordobés habló y decidió que gobernara la derecha; el pueblo español habló y optó por la misma vía política, y ya están los dos gobernando. Pero el vecindario andaluz ha decidido parar esa entrega de poder absoluto, le ha retirado miles de votos a los peperos, también al PSOE, y se los ha dado en parte a IUCA, para que consiga que se gobierne desde la izquierda, no para que se miren al ombligo sintiéndose en pleno éxito, al fin y al cabo, siguen siendo tercera fuerza política. Su capacidad decisoria debe servir para entrar al gobierno andaluz, siempre que el PSOE se dé cuenta que debe limpiar su gestión de toda sombra de corrupción, oponerse a seguir sin más los dictados de la Banca y la gran empresa, mantener el máximo del estado del bienestar, aplicar soluciones nuevas desde la izquierda, y apostar por la creación de empleo. A partir de ahí, a gobernar, y que haya suerte.

El final de IUCA: ¡Viva el PCE!

Juan Andrés de Gracia | 9 de enero de 2012 a las 19:42

Leo, entre sorprendido y perplejo, cuáles son las personas más apoyadas para ser candidatos a las elecciones andaluzas por Izquierda Unida Convocatoria por Andalucía por la provincia de Córdoba. Pendiente de que se confirme la lista, sólo puedo reafirmar que, en contra de lo que decia la canción, aquí es la radio la que ha vencido al video, lo viejo a lo nuevo. Dulce Rodríguez, Elena Cortés, Alba Doblas o José Manuel Mariscal son todos miembros conspicuos del PCE, representantes de su sector más duro y viejos jóvenes en la política. Ahora entiendo la plataforma de la que forma parte el “Lele” Gómez, y que le costó el puesto como coordinador local de IUCA.

De las cuatro nombres, , la “Mala” Rodríguez ya fue concejal en 1995 y compartimos oposición al PP. Entonces, decía ser del sector del respetado Ernesto Caballero, y, quizá por ello, la “Quina” Rosa no quiso contar con ella cuando bajó en paracaídas a sede cordobesa. Posteriormente, se ha forjado una imagen pública en el trabajo profesional y social contra la violencia de género. Por esa razón, su perfil es más clásico en lo que IUCA quería representar, esto es, un movimiento sociopolítico abierto y no monopolizado por gente del aparato comunista.

El caso de la “Pérfida Elena”, es el de una persona que, primero, ha representado a la JCA, luego, a cuotas de género y, siempre, al PCE, verison “hard”. Ha sido ya concejal, diputada provincial, creo que, incluso, fue coordinadora local de IUCA un breve tiempo. Se ha dedicado a la política absolutamente, pudiendo ser reconocida como una profesional del gremio. Enemiga acérrima del “rosismo”, siempre ha actuado como “aparatchik” del PCE más que de IUCA

La “estudiante” Doblas tiene un perfil muy parecido al de Elena. Empezó muy joven en la JCA y en el movimiento estudiantil de enseñanzas medias. En varias ocasiones, ha estado en listas como cuota joven y de género, pero, por intentar ser juez, dejó la actividad política temporalmente. En su vuelta a Córdoba, se ha reencontrado con su versión más dura, y, como tal, entró en el último gobierno municipal tras la salida de Rosa Aguilar, y tras renunciar Carlos Pardo, por presiones del aparato comunista. Rápidamente, se ha incorporado a algunas movidas del 15-M para intentar controlar su actuación a favor del PCE.

Por último, “Che” Mariscal lleva ya ocho años de diputado andaluz. Teóricamente ya ha cubierto el tiempo que puede serlo, pero no sería el único caso en IUCA al que se le considera excepción. Es secretario general del PCA e hijo político aventajado de Manuel López Calvo. Desde el PCA ha condicionado la actuación de la coordinación andaluza de IUCA de Valderas, que ha acabado por reconocer su poder. Me parece una persona honrada, pero fuera de época y tiempo.

Como se aprecia jóvenes cachorros comunistas, que no es ni malo ni bueno, pero, evidentemente, no es lo que IUCA pretendía ser. Por eso, no entiendo que sigan enmascarando al PCE tras las siglas de IUCA, tal y como hacen con la caseta de feria, que siempre ha sido una fuente de financiación comunista. Reconzoco que deben estar hastiados de antiguos militantes del PCE (yo nunca lo fui), como la conversa Aguilar o el honrado Trigo, que acabaron recalando, unos con más dignidad que otras, en el PSOE. Han usado esas experiencias negativas para recuperar, económica y socialmente, a un PCE que languidecía moribundo hace veinticinco años.

Con este personal en las listas, no me extraña que se ponga en duda que el PCE (o sea IUCA), asegure el apoyo al PSOE si es necesario para gobernar en Andalucía. Con esto, no pretendo llamar al voto útil, porque no considero útil votar al viejo Griñán o al Padrino Durán, de hecho yo no pienso hacerlo como se desprende de mis entradas. Simplemente, me lamento de que IUCA, un proyecto que me ilusionó y me enganchó para trabajar en política, haya muerto, y de que su enterrador, que fue también su creador, al estilo del Saturno de Goya, Julio Anguita, siga dando clases de izquierda en el siglo XXI.

Izquierda Unida en el diván

Juan Andrés de Gracia | 26 de diciembre de 2011 a las 13:07

No tengo más remedio que volver a comentar la actualidad de Izquierda Unida, y lo hago en función de tres noticias que le afectan directamente. La primera, es que haya un nuevo grupo de militantes que hablen de la necesidad de refundación del proyecto. Desde que pertenecí a esa organización política, hace ya veinte años, he oído esa palabra decenas de veces. Nunca he sabido muy bien qué significaba y, además, siempre era utilizada por aquellos que acababan de perder poder interno, o podían perderlo en un futuro cercano. Está claro, que esta iniciativa, donde destaca el “Lele” Gómez, excoordinador local de IUCA, que asumió la derrota dignamente, va encaminada a cambiar la dirección provincial, que está en funciones y, lo peor, es que nadie lo ha notado. Las perspectivas de éxito son escasas, teniendo en cuenta que los resultados electorales en la provincia han sido buenos, y que es la capital la que se ha pegado el batacazo. Este movimiento no parece tener nada que ver con el que ha protagonizado Gaspar Llamazares como Izquierda abierta, sino que está preso de la dependencia del PCE, por lo que será poco productivo para IUCA. Su misión es imposible, porque se dirigen hacia el PCE con lenguaje del 15-M, lo que es un intento baldío, porque las códigos son absolutamente contrapuestos.

Me gusta leer que hay quien reconoce que dentro de IUCA no se fomenta la democracia participativa, ni existe pluralidad, democracia ni transparencia. Qué lástima que todo ello no se haga cuando se ostenta el poder, y se proclame cuando le hayan aplicado a uno la eutanasia política. La referencia a que el Consejo Local de IUCA en Córdoba está aletargado, no es más que una repetición de lo que ha venido pasando históricamente. Desde que en 1991 se le cortó la cabeza a Rafael Carmona como coordinador de aquel Consejo Local, y máximo promotor de Convocatoria por Córdoba, y coincidiendo con el cambio estatutario que le otorgó todo el poder a la estructura provincial, no se ha vuelto a tener una dirección local competente. El consejo local, desde aquel tiempo, sólo se ha preocupado de intentar controlar al grupo municipal de Córdoba, y a colocar a personas de su entorno en el equipo municipal. Para poco más ha servido, y la prueba fue como no supieron cerrar la herida abierta por la traición de la exministra, y acabaron sucumbiendo ante el “socioconcejal”.

No pude contener la risa cuando el coordinador provincial de IUCA, concejal del Ayuntamiento de Córdoba y portavoz en la Diputación, “Curriqui” Martínez, se atrevió a hablar de un posible pacto entre el “joyero-promotor” y el PP para la aprobación de los presupuestos. En primer lugar, al PP no le hacían falta los votos al tener mayoría absoluta y, al fin y al cabo, los planteamientos de UCOR no difieren esencialmente de los de “la casa de los muchos”. Qué lástima que no hubiera hecho esas declaraciones con el asunto de las Naves de Colecor, o de la Carrera del Caballo, cuando Gómez se reunía clandestinamente con Rosa Aguilar y los responsables urbanísticos del PCE. Nada dijo cuando se estuvo a punto de perder la multa, por los sucesivos retrasos cómplices que la Rosa de España obligaba  aplicar a su tramitación. En esos pactos, estaban involucrados tanto el “heredero” Ocaña, como “Tintín” Tejada, que actualmente padece una crisis de amnesia sobre su trabajo con la actual diputada socialista.

No obstante, claro que al PP le interesa que UCOR siga existiendo y se presente a las elecciones autonómicas. Tras ver que a su electorado no le va a afectar, y que sí hace mucho daño electoral a IUCA, sobre todo en la provincia, el PP va a facilitar que el “socioconcejal” se presente a las elecciones. ya se preocuparan ellos de que les ayude a que IUCA pierda votos en la provincia, y a que Rosa Aguilar sea prudente en su presencia en Andalucía. El objetivo es la mayoría absoluta el próximo mes de Marzo y van a jugar todas sus cartas. Imagino que luego el “hemmano Rafaé” intentará que el PP le resuelva alguno de sus problemas en la ciudad. Por ejemplo, una Junta de Andalucía “pepera” podría no recurrir un plan especial Carretera de Palma más favorable a Gómez o una interpretación menos rígida de su multa. Es algo parecido a lo que supuso la presencia de la “exconsejera” Aguilar en Obras Públicas, y que se torció por su ascenso al Consejo de Ministros. Una operación en ese sentido, no podría tampoco encontrar oposición en el Padrino socialista, puesto que pactó con Gómez la legalización de la Naves, ni en una IUCA que no quiera hundir a Tejada y Ocaña.

Por último, Julio Anguita vuelve a aparecer como “gurú” de la izquierda, dispuesto a dar enseñanzas a unos y a otros. Como siempre, se sitúa por emcima del bien y del mal, y culpa a todos menos a él. Esperaba que se hubiera animado a explicar, claramente, por qué su estrategia lleva a IU al hundimiento. Desde que se encerró en el PCE, en la parte más “zorrocotroca” y “aparatichik”, convencido de su verdad, decayó el proyecto de Convocatoria por Andalucía y nos llevó a la teoría del “sorpasso” y de “las dos orillas”. Él fue quien elevó a los altares a su “amiga odiada”, la Quina Aguilar, y aún no ha reconocido su error. El obligó a que el “honrado” Trigo dimitiera y se presentara de nuevo a las elecciones en 1995, a pesar de que estaba siendo atacado por esos poderes fácticos, a los que acusa de ser los que mandan. También cercenó todas las posibilidades que el “consecuente” Pérez podía tener para mantener un proyecto de izquierdas en la ciudad. De nuevo se atreve a culpar a la gente, al vecindario que le sigue recordando con cariño, pero, ¿para cuándo la autocrítica? Siempre se escudó en la responsabilidad colectiva de las decisiones, pero no tuvo reparo en señalar con el dedo a todo el que no entendía su camino. Ver como los jóvenes comunistas de Mariscal solo conocen su mito me alienta a escribir otra visión, la que yo he padecido en primera persona por defender que “Córdoba no era como Soria” y que las “pinzas” sólo sirven para tender la ropa.

Alcaldes

Juan Andrés de Gracia | 17 de diciembre de 2011 a las 13:49

Con la muerte de Alarcón Constant, he retrocedido a una época en la que nació mi interés por la acción social,a través de un grupo juvenil de barrio, y de la propia asociación de vecinos a la que me uní desde entonces. Para mí, Alarcón Constant era un alcalde conocido, exclusivamente, a  través de la prensa que entraba en mi casa. No sospechaba que años después, en 1995, tendría oportunidad de saludarlo en la toma de posesión de la Corporación Local a la que pertenecí y, también, con motivo de la celebración de los XXV años de ayuntamientos democráticos. Ahora, repaso parte de sus actuaciones como alcalde, y me satisface, fundamentalmente, que evitara el derribo del Gran Teatro de Córdoba, al que recuerdo en aquella época convertido en una ruina viviente, y la construcción del teatro de la Axerquía, que, curiosamente, ahora incluye parte de las oficinas del IMAE Gran teatro. Tanto el Gran Teatro como la Axerquía se han convertido en ejemplos de la Córdoba, ciudad cultural permanente, a la que siempre debemos aspirar.

Con Julio Anguita, mi primera relación fue de agradecimiento, por el apoyo que brindó a que contaramos con un local juvenil en el barrio, y, luego, de admiración, como líder de la izquierda cordobesa a la que pertenecía. Siempre recordaré el impacto que causó en mí, su enfrentamiento con el Obispo o el Rey, o su presencia en programas de debate como “La Clave”. Posteriormente, pude saludarlo cuando se inauguró el actual edificio de Capitulares. Que lejos estaba de saber que, años después, me expulsaría de Izquierda Unida, como integrante de Nueva Izquierda. Durante el tiempo que milité en esa formación política, siempre estuve en el lado contrario al que representaba. Su defensa del PCE, por encima del proyecto abierto y plural de IUCA, y su teoría de las dos orillas, acabó por convencerme de que el Califa Rojo se había convertido en una caricatura de sí mismo: programa, programa, programa.

Con Herminio Trigo, comencé mi experiencia municipal, encargándome del departamento de juventud. Lo había conocido en las reuniones del Consejo de la juventud, donde colaboré con Tomás Ruano, y continué en el ayuntamiento. Acabé participando intensamente con él, en la creación de Nueva Izquierda y contó conmigo en la lista municipal de 1995. Fue una experiencia dura, donde su juicio y condena por prevaricación, por un asunto absolutamente menor, me enseñó que los poderes fácticos de la ciudad actuaban coordinadamente contra un gobierno elegido en las urnas. Recuérdense los libelos gratuitos “La tribuna” o “La información” y la financiación oculta a Antonio Moral para que mantuviera, uno tras otro, los procesos judiciales contra Herminio y su “dream team” de concejales. Luego nos hemos encontrado en el PSOE, pero hemos mantenido posturas divergentes en su seno, él, en sintonía con la dirección andaluza y provincial que nos ha llevado al desastre, y yo opuesto a ellas. Pero eso ya es pasado.

La alcaldía de Manuel Pérez fue breve, pero intensa. Contaba con todo el apoyo social para presentarse a la alcaldía en lugar de Herminio Trigo, pero las malas artes de Rosa Aguilar, que veía en él un obstáculo para su futuro como alcaldesa, y que Herminio no le dejara paso, en su ansia porque las urnas lo “absolvieran”, lo impidieron. Posteriormente, dirigimos, junto con otros compañeros, Nueva izquierda de Córdoba, dentro de Izquierda Unida, y como partido independiente, cuando fuimos expulsados por Anguita, Rosa y Rejón. Mi papel de representante público de ese partido en el ayuntamiento, tenía el objetivo de acabar presentándonos a las elecciones municipales de 1999. Llegamos a nominar a Pérez como candidato a alcalde, pero la falta de apoyo, de nuevo, de Herminio Trigo y la dirección federal y andaluza de Nueva Izquierda, que obligaba a ir en las listas del PSOE sin ninguna dignidad política, y a que Mellado fuera el candidato, abortó esa posibilidad. Luego, ha hecho un trabajo intenso y extenso en el ayuntamiento junto a Rosa Aguilar, paradojas de la vida, que ha terminado con sabor amargo al no conseguirse la nominación de Córdoba como Capital Cultural de europa en 2016. Es el alcalde que la ciudad hubiera necesitado para consolidar su transformación democrática desde la izquierda.

Lo que no pudo hacer Pérez es lo que Rosa Aguilar ha defraudado conscientemente. Nunca he estado en su lado ideológico, y jamás la he votado, aunque haya pertenecido a la misma organización política. No voy a extenderme mucho con ella, puesto que es protagonista lamentable de muchas de mis entradas en este blog, y mis opiniones sobre ella son conocidas. Solo ratificar que, su paso al PSOE, me aclaró que mi tiempo en ese partido debía tocar fin. Aún recuerdo una reunión en Espejo de todo el grupo socialista, bajo el mandato del aspirante a fenómeno, que ya estaba en pleno proceso de lanzamiento de su “exitosa” candidatura. Rosa acababa de abandonar la alcaldía y Durán ya se veía de alcalde, pero quedó perplejo de que mostrara que yo seguiría en contra de la forma de hacer política de la exministra como contrapunto a las conversiones de otros ilustres mandos socialistas. La traición de la Quina Aguilar, no supuso la desaparición del rosismo del ayuntamiento, porque Ocaña, el heredero, mantuvo un equipo que, si ya hacía aguas con ella, acabó en desastre con él. Mi relación con él, es de claroscuro, porque no acepta más análisis de lo que le ha sucedido que el suyo y, por tanto, el diálogo es imposible. Será un alcalde triste en la historia de la ciudad y sobre el que pesará la tremenda derrota electoral de mayo y las Naves de Colecor.

Termino con el engominado Merino y el joven Nieto. Respecto al primero, con el que compartí asiento en Capitulares, me satisface que sólo gobernara cuatro años. Fue alcalde tras la conspiración contra Herminio, el veto a Pérez y la falta de acuerdo de la izquierda en los ayuntamientos en pleno desvarío anguitista. La suerte le llevó al puesto, y él supo fabricarse un futuro político que aún dura. Respecto al actual alcalde, no logro dejar de verlo como aquel joven, que acompañado de su mujer, asistía al Consejo de la Juventud representando al CDS. Nada podía presagiar que un día fuera alcalde de Córdoba. Cuando el CDS se deshizo, tuvo que decidir entre moverse al PSOE o al PP y parece claro que acertó. Con el paso del tiempo, ha profundizado su ideología conservadora, pero sigue siendo de formas educadas. En sus manos está la ciudad, suerte y que no nos pase nada. Los próximos alcaldes los veré desde la taberna.

De Marshall a Plácido

Juan Andrés de Gracia | 8 de diciembre de 2011 a las 13:16

Las películas de Berlanga han sido siempre un fiel reflejo de la forma de sentir y de vivir de la España profunda, que ahora vuelve con fuerza. Lo que no podía sospechar, es que la Córdoba del joven Nieto, al que veo más seguidor de Mariano (Ozores), se inspirara en la obra del genio del cine español recien fallecido. Cuando el otro día. el señor obispo convocó por su cuenta a la prensa para hacerse una foto bendiciendo el Belén municipal, a Rafael Carlos Mendoza, periodista de El Día de Córdoba, excelente cofrade, no se le ocurrió otra cosa que retrotraerse a la película de Paco Martínez Soria, “Se armó el Belén”, para titular su reportaje del encontronazo protocolario entre Fray Jaén y Don Demetrio, el de la catedral musulmana, o el de la Mezquita cristiana, como prefieran.

Lo que no podía sospechar Mendoza, es que, para solucionar que el alcalde no quedara de segundo espada en un proyecto municipal, se inspiraran en la película “Plácido” de Berlanga y pusieran un “pobre a la mesa” para inaugurar el alumbrado navideño. Porque, no me digan que no es obra de buen cristiano de derechas, irse a las Palmeras, a traer un niño a encender el alumbrado del bulevar. No me negaran que esa toma del poder del mando del alumbrado por un vecino menor de edad de Palmeras, no es mejor que ponerle alumbrado a su barrio. Está claro que el alumbrado es para atraer consumidores, y quién va a ir a las Palmeras a comprar, pensarían Comercial Sousa , la “ingeniera” Ruiz y la “tradicionalista” Caracuel, intentando convencer al “sociolisto” Bados, del maravilloso espectáculo que son los “autos locos” del Bulevar. Mejor, traerse una alma pura de las Palmeras al centro de la ciudad, y así reforzar que el alumbrado de este año es el más pobre y excluyente de la historia reciente. Además. se evita quedar mal con Don Demetrio, el látigo de infieles, y, si hay críticas, se las lleva el infante, al que, por cierto, usaron vilmente.

Casi a la misma vez, resurgió el “fantasma vivo de Cajasur”, que fue el encargado de bendecir el Belén de los peperos de la Diputación. No me negaran que no es morboso que, por un lado, el obispo bendijera el belén municipal y, por otro lado, se llamara al “recordado”, y no por sus méritos, cajero, Don-Miguel, “el gourmet”, para emularle en la Diputación. Es como si hubiera dos PPs gobernando y dos jerarquías eclesiales compitiendo entre sí. Ya conocíamos las guerras de poder entre el obispo Martínez y Castillejo, con la victoria por KO del último gracias a nuestro dinero, y creíamos que, tras su lucrativa jubilación, las aguas se habían calmado. Pero no, resurgen con fuerza en torno a un símbolo básico de la religiosidad popular, como es el Belén. ¡Si Francisco de Asís reviviera! Posiblemente, repudiaría su creación.

Pero es que la presencia del “insigne” financiero, al que tanto debemos, nunca mejor dicho, y la de un niño pobre inaugurando el alumbrado, me recordó la inauguración de las Tendillas, cuando el engominado Merino entregó las tijeras de la cinta al entonces mandamás de Cajasur, para que abriera la plaza en agradecimiento al apoyo recibido, terrenal, por supuesto. Me refiero al préstamo sindicado de 5000 millones de pesetas que lideraba Cajasur, y que se le negó durante seis meses al gobierno del Honesto Trigo, asfixiándolo, y que, rápidamente, se puso a disposición del PP para que gobernara sin problemas financieros. Ese día, para ocultar el escándalo de que la plaza fuera inaugurada por alguien sin mérito ni razón alguna para hacerlo, también se usó un niño para suavizar la foto.

Si Merino, una de las primeras cosas que hizo fue visitar al Obispo y entrar bajo palio a la iglesia de san Rafael, ahora, el joven Nieto y su escudero eclesial, Fray Jaén, han puesto todo lo necesario para la Jornada Mundial de la Juventud en honor a Ratzinger, o ha recuperado a la Virgen para la procesión y el cartel de la velá de la Fuensanta, cual cruzado en Palestina. Así estamos inmersos en una Navidad plenamente católica, con el Belén privatizado en Santa Victoria y de bendición en bendición, y presagiamos, según me confiesan algunos peñistas, que acabará con una Cabalgata más propia de la Semana Santa. Por cierto, que aun tenemos que ver si nos cierran las calles para el paso por la carrera oficial de los distintos pasos, y sacar dinerito calentito de los palcos que el señorío cordobés desea alquilar.

No hace falta que me recuerden que toda esta parafernalia haría las delicias de la exministra y sus acólitos, título que les viene que ni pintado, Candelario o Cuadra. La exalcaldesa, que era en sí misma una y trina, esto es, Don Camilo, Pepone y Rosa, con permiso de Giovanni Guareschi y Fernandel. Ella, que se apartó del caliz amargo de la alcaldía y ascendió a los cielos del Consejo de Ministros, previo paso por el limbo de la consejería de Obras Públicas para expíar sus culpas. Ella, que ha sido ahora redimida de sus pecado de infidelidad política, con un acta en el Congreso de los Diputados, aunque para ello ha tenido que pasearse por la campaña electoral con la cruz de Antonio Hurtado, otro converso a la secta rosista, a cuestas.

Si el mandato del joven Nieto ha recordado a “Bienvenido Mister Marshall”, por “sus éxitos” sobre la Capitalidad y los Patios, su Copa Davis no ha sido sino un gran fuego de artificio similar al que lanzaban en “Calabuch”. Espero que no haga caso a Fray Jaén y a Charini Alarcón, porque es capaz de recuperar la aparición fraudulenta del Cerrillo para atraer turismo, como sucedía en “Los jueves, milagro”. Que no se fie de “esa pareja feliz” que forman Maquiávelo Torrico y el becario Bellido, ni el “Tamaño natural” de Duracell Rojas. Ya sabe que ha de buscar verdaderas inversiones en la ciudad, pero no al estilo de “La escopeta nacional” convirtiendo a Rajoy o a Arenas en el Marqués de Leguineche, tal y como el engominado Merino hizo con Alvárez Cascos con su labor de “celestina”. Que viaje si es necesario de “París a Tombuctú”, porque sabe que el paro puede ser su “verdugo”.

El patrimonio del Casco

Juan Andrés de Gracia | 1 de diciembre de 2011 a las 19:52

Vamos camino de cumplir diecisiete años desde que el Casco Histórico fue considerado Patrimonio de la Humanidad, ampliando la consideración como tal, que ya ostentaba la Mezquita de Córdoba. Aquel nombramiento tuvo algunos nombres propios, entre los que debo recordar al honesto Trigo, alcalde, al lírico Pérez, por aquel entonces en labores urbanísticas, y al profesor Roso, como director de cultura. Es bueno recordar un trabajo bien hecho, ahora que el realizado para los Patios levanta tantas dudas.

Hacen muy bien los representantes de las asociaciones de propietarios de patios y el propio movimiento vecinal en mostrar su queja sobre cómo se ha manejado este asunto. O el trabajo no cumplía lo estipulado por la Unesco o no se ha dedicado el esfuerzo necesario por parte de las distintas administraciones implicadas para conseguir el nombramiento. Por eso sorprende que el joven Nieto haga hoy declaraciones contra aquellos que busquen responsables, siguiendo la doctrina que fue motivo de una reciente entrada: ¿Quién mató al comendador? ¡Fuenteovejuna señor!

Claro, que ante los que han osado acusar a todos, no sólo a su “casa de los muchos”, de no haber defendido correctamente, de nuevo, una ilusión de la ciudad, el joven Nieto se defiende diciendo algo así como que él y los “19 escalones” acaban de llegar, que sólo pasaban por aquí, y que ya estaba todo decidido con antelación. Comparto plenamente que no pueden ser los responsables únicos de lo sucedido sino copartícipes de una dejación colectiva institucional. Pero, sin embargo, centrados en el proyecto de la Capitalidad, en las querellas e intoxicaciones económicas posteriores, y en la Copa Davis, queda claro que nadie del actual gobierno ha movido un dedo por la candidatura cordobesa, hasta que se filtró el informe negativo. Tan conocedores eran de lo que iba a pasar a partir de ese momento, que no se han atrevido a ir a Bali para no llevarse otra derrota.

Nieto debe explicar a qué se ha dedicado Primo de Jurado en estos meses como delegado de Patrimonio. Sabemos que estaba buscando despacho y que pretende crear una comisión, otra más, pero queda claro que para nada se ha dedicado a trabajar por sacar adelante el proyecto. Posiblemente, si Charini Alarcón hubiera sido la responsable de la gestión, conociendo su ansia de protagonismo, o, incluso, lo hubiera sido la Recatada Caracuel, responsable las tradiciones populares y gran verbenera, hubiéramos tenido una oportunidad. ¿Qué hubiera dicho Fray Jaén, látigo de herejes, si le hubiera correspondido al gobierno saliente recibir este segundo bofetón a la autoestima? Él a lo suyo, a preparar la Semana Santa, que es lo que le gusta.

Recupero, no obstante, la idea de que Córdoba necesita menos concursos a los que presentarse, y más trabajo cualificado en busca de sus objetivos. De hecho, los gobiernos que siguieron al del honesto Trigo, han desperdiciado la nominación como Patrimonio de la Humanidad de nuestro Casco, y sólo se ha usado como proyección de su imagen partidista. El engominado Merino tuvo una feliz idea, al comienzo de su mandato, con la creación de la Oficina de Difusión del Casco Histórico, que tenía ideas claras de cómo usar la nominación. Pero duró escasamente un año, por celos internos entre la reingresada Sola y Tristón Martín. Con la llegada de la inminente exministra, Rosa de España, todo fue una colección de fotos para la galería.

Alguien puede pensar que exagero, pero que me digan quién recuerda, si acaso, el logotipo que nos identifica como Patrimonio de la Humanidad. Fue tapado, rápidamente, por los diversos que han representado el proyecto de Capitalidad. Es curioso, un proyecto que tenía como base, justamente, el valor patrimonial de la ciudad. La política de defensa, protección y valoración de nuestro casco y patrimonio ha quedado subyugado por un concepto excesivamente proteccionista, que representa la Gerencia de Urbanismo y la Consejería de Cultura, que sólo nos cuesta dinero, tiempo y pérdida de oportunidades. Pero, también, por una dictadura del turismo, al que se somete cualquier otra realidad. Exactamente igual a lo que ha pasado con el proyecto de Córdoba ciudad cultural permanente.

Aparte del logotipo, tenemos un concurso de videos, un día que abren los museos gratis, el día de la Solidaridad, algunas cosas de accesibilidad y poco más que se reconozca como actuaciones como ciudad Patrimonio de la Humanidad. Aparte, la cantidad de reuniones y viajes por todo el mundo que no sirven para nada. A la vez que perdemos la declaración de los Patios como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, conseguimos que Primo de Jurado entre en la ejecutiva de la Organización de Ciudades Patrimonio de la Humanidad y lo venden como un éxito. ¿Alguien sabe para qué nos sirve ser la secretaría permanente de Europa Sur y Mediterráneo de la misma organización? A lo mejor hubiera sido mejor ir a Bali y dar la cara, en vez de crearse un nuevo chiringuito que justifique el sueldo del defensor de la División Azul.

No puedo dejar pasar el ridículo que ha hecho de nuevo el gafe Plata. Su anuncio de que tendríamos el 99% de posibilidades para conseguir el reconocimiento de los Patios, y ya ven el resultado, demuestra el gran conocimiento de los asuntos relativos a la Córdoba patrimonial. Mantener a Medina Azahara como el coto privado de su director, tener como un estercolero a los “extraordinarios restos” de Cercadillas, o el abandono secular al que se somete Ategua, no son sino tres muestras de su interés por la ciudad. Tras defender a Málaga como aspirante a Capital cultural 2016, se vio obligado a promover la candidatura cordobesa y, realmente, no lo hizo con mucho acierto. Ahora tampoco se ha esmerado en el expediente de los Patios y, lo sospechoso, es que creo que tampoco viajó a Bali. Con lo bien que lo hizo con el Flamenco, y la poca gana que ha puesto a los Patios. De González Sinde, ya está dicho todo, y, además, está en fase de salida. Creo poder afirmar que nunca tendrá una calle en Córdoba, y lo mejor es que no venga ni de vacaciones.

Taxis: Servicio público privado

Juan Andrés de Gracia | 29 de noviembre de 2011 a las 19:39

Cualquier intento de organizar el servicio de taxi en la ciudad choca con la doble dualidad público-privada que lo caracteriza. Por un lado, es el ayuntamiento el que define la ordenanza del sector, el que aprueba los precios que se autorizan cada año y el que determina el número de licencias. Pero, por otro lado, cada taxista es una empresa o trabaja para una, y se organizan en varios colectivos de taxistas. El hecho que más avala esa doble dualidad es que el servicio de radio taxi es de propiedad privada, concretamente, de uno de los colectivos de taxistas, el más importante, y el ayuntamiento sólo tiene una responsabilidad subsidiaria sobre él. Curiosamente, el suelo le fue cedido a la asociación de autotaxi por el ayuntamiento y las instalaciones fueron financiadas por Cajasur.

Sobre el taxi siempre se ha discutido, especialmente, sobre el número de taxis que prestan servicio en cada momento y, por tanto, sobre el número de licencias que se conceden, teniendo en cuenta que la licencia se puede gestionar mediante asalariados. Para el vecindario, nunca hay taxis cuando lo necesitan, y, para el taxista propietario, siempre hay un exceso de coches para prestar servicio, debiendo dedicarle un número importante de horas para hacer la caja oportuna. Ambos tienen razón. En las horas punta, a nadie le gusta esperar más de un par de minutos para subir a un taxi, pero, paralelamente, los taxistas prestan servicio en momentos de baja demanda debiendo esperar en las paradas más tiempo del deseable.

Con la crisis, el debate se ha agudizado, al haberse también incrementado las horas que cada taxi está en la calle, en busca de la recaudación suficiente, teniendo en cuenta que los servicios diarios se han reducido ostensiblemente. Recordemos que la mayoría de los taxistas han comprado su licencia a un precio ampliamente superior oficial, y han tenido que endeudarse para ello. Es algo que todos conocen y que a nadie parece interesarle eliminar, pero que pesa como una losa a la hora de organizar el servicio. El sector del taxi, junto al de vendedores ambulantes o al de trabajadores de limpieza han sido siempre de los más temidos por cualquier gobierno, y su capacidad de presión ha sido siempre muy alta. Aún recuerdo como en 1991, el sector apoyó públicamente al Honesto Trigo, o como las disputas entre asalariados y propietarios han llenado plenos de conflictividad en todos los mandatos.

Ahora, el sector del taxi, por mayoría, ha decidido pedir una reducción del tiempo de trabajo de cada taxi, con el fin de repartir los servicios. Eso significa, directamente, hacer inviable que el taxi se pueda gestionar rentablemente con asalariados y, lo que es más importante, una reducción en el número de taxis/hora en la calle. Dejar en 16 horas al día el servicio activo de cada taxi significa, formalmente, reducirlo a dos turnos de trabajo, pero la realidad es que un taxista, para hacer la caja necesaria, debe hacer turnos de al menos 10-12 horas. Por tanto, dejarlo en 16 horas es de hecho hacer que cada coche sólo se gestione por una persona. Como consecuencia, habrá menos coches en la calle de media y el servicio que se presta puede empeorar. El sector afirma que sólo supondrá eliminar la oferta sobrante ahora, y hacer rentable, al resto, el servicio.

El ayuntamiento debe ahora tomar una decisión y no será fácil. Por un lado, hay una importante fuerza movilizadora del taxi y por otra hay un vecindario al que atender. La responsabilidad es municipal, más aún cuando la Junta de Andalucía sigue posponiendo sin fecha la aprobación del reglamento del taxi a nivel andaluz, que debería regular numerosos aspectos que ahora sólo lo están por cada ordenanza municipal. La superintendenta Tamayo, se encuentra ante otro problema de órdago, con un sector al que parece que quiere desoír respecto a la posibilidad de poder entrar en la calle Cruz Conde. Es posible que esté pensando en una negociación global con el sector, e intercambiar la disminución del servicio con la aceptación de la peatonalización de la calle cruz Conde.

Se han escuchado voces a favor (por ejemplo, ATA) y en contra (por ejemplo, FACUA), pero nada han dicho los partidos de la oposición. Es uno de esos temas que a todos quema porque, sea cuál sea la decisión, la crítica está servida. En cualquier caso, si el taxi es un servicio público, no se puede permitir que se autoregule sin más, sino que el ayuntamiento debe fijar las condiciones del servicio. A este respecto, sería necesaria la municipalización del servicio de radio-taxi para impedir que se convierta en un arma del taxista contra el vecindario. Igualmente, se debería asegurar el número de taxis que prestan servicio en cada momento, sin que sean ellos mismos los que decida. Paralelamente, se podrían estudiar las medidas necesarias para hacer rentable el servicio, para lo cual cabe esa medida de reducción del servicio de cada taxi, o la fijación de unas tarifas suficientes. En cualquier caso, hay que adoptar decisiones desde el diálogo, en busca de la mejor prestación del servicio.

Cajasur: Expediente X

Juan Andrés de Gracia | 27 de noviembre de 2011 a las 14:32

Papeleta difícil la que va a tener el próximo Ministro de Hacienda, sea quien sea, ante el expediente de Cajasur. Las descalificaciones que ha recibibo Elena Salgado, actual titular, al ratificar las sanciones impuestas por el Banco de España a exdirectivos y exconsejeros de la triste caja cordobesa, demuestra que, los representantes del cabildo, de los impositores y de los propios partidos afectados por el expediente, pretendían que una decisión política de un PP más cercano a la Iglesia, les librara de las multas. Ya no es tanto por la cantidad de las mismas, puesto que las pagará el seguro del que disponían, sino por la imagen de culpabilidad, que pesaría de forma contundente y permanente sobre sus trayectorias y currículums.

Me centraré especialmente en la figura de relevantes políticos de nuestra ciudad y provincia, como el actual alcalde, el joven Nieto, el exalcalde “heredero” Ocaña y el inefable aspirante a fenómeno, Durán, así como Tristón Martín o Hens, el malo, entre otros. Sobre todo, porque siguen sin dar explicaciones ciertas de lo que sucedió y de cuál es su responsabilidad en que se perdiera Cajasur y en que nuestros ahorros estuvieran en peligro.  No es posible que todo se cierre echándole la culpa a Fray Langostino, más que nada, porque en los años investigados, Fray Langostino ya no presidía la caja.

Pero aunque las zarpas del goloso cura siguieran teniendo alguna fuerza, alguien debe explicar por qué no se leían los papeles o por qué no los exigían. Entre otras cosas, porque nadie ha devuelto el dinero cobrado a pesar de no haber hecho bien su trabajo. Tampoco nadie ha pedido disculpas por usar el cargo para colocar familiares (esposas, hijos, primos, …) en la caja, que curiosamente no han entrado en el ERE, a pesar de ser recientes sus incorporaciones. No es admisible que su labor en Cajasur fuera exclusivamente conseguir préstamos en buenas condiciones para sus partidos y permitieran la concentración de riesgos en unos pocos constructores y promotores urbanísticos. De esa forma, se convirtieron en aliados del boom urbanístico que nos ha llevado al desastre.

Alguna explicación tendría también que dar el socio concejal Gómez sobre los negocios que hizo con el dinero de Cajasur, que por poco hunden la caja. Claro, que si aún no ha asumido sus ilegalidades en las Naves de Colecor o en la Carrera del Caballo, menos podemos esperar que se sienta parte del problema de la caja cordobesa. Ya sé que no fue el único, pero en su papel de representante de 30.000 cordobeses, debía pedir disculpas por enriquecerse a costa del dinero de los demás. También sería necesario que la Iglesia asumiera su responsabilidad como propietario principal de la Caja, que la ayudó a financiarse en operaciones dudosas y asumió gastos de escasa rentabilidad social.Tampoco deja de ser triste que los propios representantes de los impositores o de los trabajadores admitieran tanta irregularidad y tan mala gestión, que podía haber acabado con los ahorros de todos, y que han supuesto el fin del empleo para cientos de empleados. Prácticamente, la misma cantidad de personas que fueron contratadas de forma innecesaria, como pago a que se mirara permanentemente para otro lado.

El joven Nieto es la segunda vez que ha sido multado. El padrino Durán ha dejado de meterse con él por el primer expediente, desde que él mismo lo está por el segundo. De las querellas que se iban a imponer, luz de gas. Aún recuerdo al joven Nieto, en 2006, reconocer que no se enteraba de nada, que él iba al consejo de administración en los años 2003 y 2004 a escuchar, a hacer bulto y a cobrar. Es de esperar que, ahora, al frente de la alcaldía, sea más consecuente con sus responsabilidades. En aquel momento, sí estaba Fray Langostino al frente de Cajasur, y es creíble que su figura deslumbrara a los consejeros jóvenes y prometedores que, difícilmente, discutirían al poder terrenal de la Iglesia. Por cierto, Tristón Martín haciendo honor a su fama, se piensa que no llegó a hablar en ningún consejo de administración, para no molestar.

Del aspirante a fenómeno, aún recuerdo sus palabras en otros tiempos, cuando llevaba las finanzas del partido socialista en la provincia, y cuando fue uno de los valedores de la estrategia del PSOE para dominar Cajasur, con vistas a la gran caja. En una ejecutiva provincial, donde nos desvelaron parte de la estrategia como si fuera un gran secreto, pregunté que si había plan B si no salía bien. Me miraron incrédulos, como sorprendidos de que no quedara maravillado de la perfecta trama planteada. Los resultados “espectaculares” son de todos conocidos. Cajasur, vendida a BBK, ya no es una caja andaluza, sino un banco con sede principal en Bilbao. Y Durán fue ascendido a secretario provincial gracias  a los méritos adquiridos

Respecto al heredero Ocaña, sé que es profesor de historia y que los números no son lo suyo. Fue un mandado, disciplinado, que servía a IUCA para ingresar el dinero recibido. En IUCA, sigue funcionando el “impuesto revolucionario” y los ingresos de sus cargos públicos van al partido para financiarse, y el partido fija el salario oportuno. Para eso estaba en Cajasur, lo que después se decidiera, está claro que no le parecía importante. IUCA estaba más interesada en que el PSOE no dominara la caja, más que en la gestión de la misma. Eso, a pesar de que eran conscientes que la asfixia financiera a que sometió Fray Langostino al honesto Trigo y sus grupo de indomables, facilitó el ascenso a Capitulares del engominado Merino. Pero eso es otra historia, ¿o no?

El pobre PCE y La fiebre del sorpasso

Juan Andrés de Gracia | 22 de noviembre de 2011 a las 20:10

Decía Cayo Lara la noche electoral, tras conocer los resultados de IUCA, lo bien que sentaba una alegría en “casa del pobre”. Lo malo es que, con planteamientos como recuperar la teoría del “sorpasso” y con posibles apelaciones a nuevas “pinzas”, no dejarán de ser pobres. Parecían más contentos del batacazo socialista que de su propio avance en el apoyo ciudadano. Rápidamente, se ha tirado del sufrido sistema electoral, para alegar que el número de diputados sea menor que el que le correspondería por voto. A este respecto, es conveniente que se deje claro que D´hont y su sistema no es el responsable, sino la circunscripción provincial. O sea, que se tendría que ir a una circunscripción autonómica o estatal (como las europeas), perdiéndose la solicitada cercanía del político a su territorio, si se pretende superar la situación actual. Lo que pasa, es que nadie tiene culpa que IUCA no tenga fuerza en Cataluña, en el País Vasco o en Galicia, por poner tres ejemplos. A ello debería dedicar su reflexión, y no a supuestos amaños electorales.

Tan mal estaba el “pobre”, con una debílísima representación institucional, que poder pisar alfombras de nuevo, le ha cambiado la cara. Pero que no se equivoquen, que su resultado, con ser mejor, no deja de ser triste, si lo que pretendía es cambiar la política en España. Sin duda, los nuevos diputados y el aparato comunista estarán contentos, pero quiero creer que no era eso lo que buscaban. La guerra entre las dos derechas (como ellos les gusta llamar a PP y PSOE) se ha decantado por la más pura. Y lo más significativo, la búsqueda de ser la tercera fuerza política nacional, se ve seriamente afectada por la subida de UPyD. O sea, el cambio de política hacia la izquierda, en plena crisis económica, y en pleno descalabro socialista, no ha supuesto una consolidación del voto de izquierda. En pocas palabras, el vecindario ha apostado por el PP, por UPD y por partidos nacionalistas conservadores tipo CIU o PNV (lo de Amaiur, aparte).

En el caso de Andalucía, IUCA vuelve a tener representación en el congreso, pero la subida de UPyD es incluso más potente, hasta el punto de que podría tener representación en el Parlamento Andaluz antes que el propio PA. Esto modifica el escenario en que pensábamos encontrarnos para las próximas elecciones andaluzas. Todo parecía anunciar que si el PP no lograba mayoría absoluta en marzo, el pacto PSOE-IUCA (si la pinza no lo evitaba) gobernaría. Ahora, lo mismo hay que preguntarle antes a Rosa Díez. Por tanto, el único “sorpasso” que ha existido, en Andalucía, en estas elecciones, es del PP sobre el PSOE, y se avecina el de UPyD a IUCA. El PCE, y sus compañeros de viaje, deben reflexionar sobre ello, porque el desgaste del PSOE, no repercute exclusivamente en su favor, como pensaba. Lo que IUCA ha recuperado en voto, es inferior a lo que supuso la entrega del voto de IUCA a ZP en 2004 y 2008.

En el caso de la provincia de Córdoba, los datos refuerzan este análisis. IUCA, a pesar de más de los casi 90.000 parados, logra el tercer peor resultado de su historia. La razón fundamental es el pésimo resultado en la capital, donde se ha quedado en unos sonrojantes 16.000 votos, la mitad que en el resto de la provincia. IUCA tiene un gran problema con Córdoba capital tras su desastre municipal y la desaparición práctica de la organización en la ciudad. Sus planteamientos programáticos no conectan con el vecindario de la gran ciudad, y sólo se recupera en zonas de marcado carácter rural. En ese espacio, se pelea con el PSOE por el votante de izquierdas, y en esta ocasión lo ha tenido fácil, pero no siempre será así.

Es cierto, que la presencia de la “traidora” Aguilar al frente de la candidatura del PSOE, ha podido provocar, no sólo morbo, sino también cierta desorientación del votante, especialmente, en la provincia. Pero mirando los votos del PSOE en la capital, queda claro que, prácticamente, ha sido nulo el efecto rosista. IUCA, una vez fuera de la organización sus líderes más populares, y perdido el tirón de la alcaldía (Anguita, Trigo, Aguilar), no encuentra líderes para dar una alternativa al votante capitalino. No recupera el voto populista que ellos aportaban y que, en las últimas elecciones municipales, fue al “socio concejal”, ni consigue frenar el efecto ascendente “pepero”. Es más, corre el riesgo de ser superado por UPyD en próximas contiendas electorales. Tengamos en cuenta que, hasta ahora, UPyD no tenía, prácticamente, representación institucional, ni medios económicos y materiales adecuados para hacer política intensamente, lo que ahora puede cambiar, con su mayor presencia en el Parlamento.

Si yo fuera IUCA, estaría hondamente preocupado por el resultado electoral. No me conformaría con haber recuperado alguno de los votos que se le prestó al PSOE de ZP. Ni siquiera los guiños a los indignados han servido para evitar que el voto vaya a la abstención, o a la nulidad. Este fracaso está relacionado con la falta de cuadros y bases en la ciudad, que sepan conectar con la Córdoba actual. Ya sé que con Rosa al frente tampoco existían, sino que era su populismo el que mantenía cierto poder electoral, pero, tras el desastre municipal, ahora se encadena otro, similar, en las elecciones generales. Sólo hay que mirar la lista, para ver que quienes protagonizan las listas electorales de IUCA, sólo tienen de mérito su militancia en el PCE (porque otra cosa no queda en IU) y la asistencia a las reuniones internas. Con un grupo municipal liderado por Tintín Tejada, más preocupado por disfrutar de la familia, y un Curriqui, dedicado a manejar la organización, y la candidatura encabezada por el “escolar” Caballero, poco se puede esperar del futuro. Así que, menos “sorpasso” o el voto útil puede borrarles del Parlamento andaluz, como ya lo están, casi, del ayuntamiento de Córdoba.